Cristo morado

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Ollanta Humala

Comunicado de la Conferencia Episcopal Peruana
Los Obispos del Perú ante determinados acontecimientos que han sido noticia en las últimas semanas nos dirigimos a los fieles y a la opinión pública manifestando lo siguiente:
• Nos duele y reprobamos la conducta de quien fuera obispo auxiliar de Ayacucho, Gabino Miranda Melgarejo, que ha motivado la sanción de la Santa Sede con la pena máxima, que es la pérdida del estado clerical.
• Del mismo modo, reprobamos el comportamiento de quien fuera obispo auxiliar de Lima y obispo castrense, Guillermo Abanto Guzmán, a quien la Santa Sede le retiró el ministerio.
• Reiteramos el llamado hecho por el Presidente de la Conferencia Episcopal para que ambos asuman su responsabilidad por el escándalo ocasionado a los fieles y se sometan a la ley civil en lo que corresponda.
• Nos solidarizamos, también, con las personas agraviadas en ambos casos, a quienes expresamos nuestro respeto, cercanía y oración, compartiendo sus sufrimientos.
• Que estos casos lamentables no nos hagan olvidar la dedicación y el trabajo de muchos sacerdotes, religiosas, religiosos y agentes pastorales presentes en todos los lugares del país, con una atención especial a los más pobres y necesitados.
Invitamos a los fieles a rezar por la santidad de sus sacerdotes y pastores. Que el Señor de los Milagros y la Virgen Santísima, nos lleven por el camino de la conversión, la humildad y la reconciliación.

Una estrategia organizada
El cardenal de Lima, Juan Luis Cipriani, contraataca y aleja dudas sobre la destitución del auxiliar de Ayacucho decidida por la Santa Sede: “no tuvo la ocasión para defenderse”.
Por Andrea Tornielli- Vatican Insider
Detrás de las acusaciones de pederastia que cayeron sobre el obispo auxiliar de Ayacucho (Perú), Gabino Miranda Melgarejo, y que le costaron el puesto, habría una “estrategia organizada. Son las fuertes palabras que usó el cardenal Juan Luis Cipriani, a propósito del escándalo en el que se ha visto involucrado uno de los obispos peruanos -conocido como uno de sus colaboradores-. El purpurado, que pertenece al clero del Opus Dei (aunque el obispo destituido no formara parte de él directamente, pero formaba parte de la “externa” Fraternidad Sacerdotal de la Santa Cruz), dijo sin medias tintas que el objetivo de esta “estrategia” sería él mismo, dado que el caso explotó paralelamente a su viaje a Roma y a la audiencia que le concedió Papa Francisco.“Cada uno tiene que afrontar sus debilidades con hombría, saber reconocer y pedir perdón. No ocultamos nada, pero tampoco me parece que es de gente de honesta el destrozar a una persona que no ha tenido posibilidad defensa y, aprovechando mi viaje a Roma, me salpicaba por todas partes hechos que no tiene nada que ver conmigo”, dijo Cipriani al periódico peruano “La República”.
El cardenal de Lima garantizó que la Iglesia nunca será “cómplice del silencio”, pero añadió que las acusaciones por abusos contra menores que fueron esgrimidas en contra de Gabino Miranda serían parte de una estrategia para desacreditarlo ante la opinión pública. El obispo Gabino Miranda hasta hace poco tiempo era obispo auxiliar del presidente de la Conferencia episcopal de Perú, el arzobispo Salvador Piñeiro García-Calderón. Quien dio a conocer los detalles del caso y de la investigación vaticana sobre el alto prelado fue el obispo emérito de Chimbote, Luis Bambarén, quien había confirmado la destitución de Gabino Miranda diciendo que “no es posible tolerar que un obispo auxiliar de Ayacucho haya abusado de menores”. Habría sido la misma Iglesia local la que habría pedido la intervención de la justicia civil.
Cipriani indicó que la “campaña organizada” comenzó con el presidente de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, Diego García Sayán, que habría escrito el 19 de septiembre en el periódico “La República”: “no seamos ingenuos […] Participar más de ese circo es darle demasiada importancia. Yo quiero cerrar el circo, este es un circo que está perfectamente organizado. ¿Quién empieza esto?”.
El obispo Gabino Miranda, con una carta enviada el primero de julio al Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Luis Ladaria, negó las acusaciones, denunciando que era víctima de un proceso injusto por parte de los tribunales vaticanos, aunque había reconocido que en una anterior carta a Benedicto XVI, enviada en febrero, había confesado al Papa que había cometido “imprudencias”, aunque, garantizaba, estas “supuestas faltas no podían ser clasificadas como delitos”. Por ello consideraba “desproporcionada la medida establecida por la Congregación para la Doctrina de la Fe, que el 23 de mayo de 2013 lo destituyó inmediatamente de sus obligaciones relacionadas con su encargo episcopal, además de prohibirle el ejercicio de las funciones como obispo auxiliar de Ayacucho.
El decreto del ex-Santo Oficio, representaba una decisión grave, y el hecho de que haya sido firmado significa que la Congregación considera poseer elementos suficientes al respecto. El directamente interesado ve las cosas de otra manera. El escándalo de Monseñor Miranda no es el único que se ha abatido sobre el episcopado de Perú. El 20 de julio pasado, de hecho, Papa Francisco aceptó la renuncia del obispo Guillermo Abanto Guzmán, ordinario castrense del país, que había sido apenas nombrado (en octubre de 2012). No hubo mayores explicaciones, pero después se supo que el obispo había tenido un hijo.
La tormenta en la que se han visto involucrados dos exponentes del episcopado peruano, considerados cercanos al cardenal Cipriani, podría tener repercusiones en los equilibrios internos de la Conferencia episcopal del país.
Carlos Navarro FernandezCondenan al asesino de sacerdote
Carlos Navarro Fernández, alias ‘Yago’, fue condenado a 35 años de prisión por el asesinato del sacerdote puertorriqueño Joel Linán Ruiz (80) y del ayudante de este, Ananías Águila (26).
La Segunda Sala Penal para Reos en Cárcel aplicó la sentencia luego de hallar culpable a Navarro Fernández del delito de robo agravado seguido de muerte por el doble homicidio. El Ministerio Público había solicitado la pena de cadena perpetua.
Como se recuerda, el crimen se produjo en agosto de 2010, en el convento San Francisco, ubicado en el Cercado de Lima, donde ambas víctimas fueron apuñaladas por el delincuente, en su intento de apoderarse de las limosnas de la iglesia.
La investigación de la Fiscalía indica que Navarro Fernández “actuó con premeditación, alevosía y ventaja”.
Fuente: Diario Perú21.
SacrilegioRoban en templo de La Visitación
La inseguridad no perdona nada. Ni siquiera a la iglesia católica. Un grupo de delincuentes entró a robar al templo La Visitación de Nuestra Señora, ubicado en el Cercado de Lima, y se llevó objetos litúrgicos, como la puerta de oro y plata del tabernáculo.
Los ladrones no solo se llevaron elementos religiosos. También se apoderaron de un televisor a color, un VHS, una computadora, una máquina de escribir mecánica y otros bienes que habían en la sacristía (teléfonos inalámbricos, micrófonos), dos mil soles en efectivo recaudado para el pago de servicios de luz, agua y hasta las hostias.Rolando Medina HernandezEl robo se produjo en la madrugada. Los hampones llegaron al templo situado en la cuadra 4 de Colonial con Pacasmayo y escalaron los muros y linderos que colindan con la parroquia.
Según el relato del sacristán Tomás Aquino Ortiz y los peritos en criminalística que acudieron a investigar el caso, los intrusos se descolgaron con un cable de teléfono por el salón de charlas y tras cruzar un pasadizo llegaron hasta la oficina del padre Rolando Medina Hernández.
Fuente: Diario La República.

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