Dios es grande

¿Cuáles son las evidencias de fraude?
La manera como los resultados fueron anunciados fue muy inusual. En general, en todas las elecciones previas, el resultado de las votaciones era anunciado provincia por provincia. En este caso, los resultados vinieron en bloques de millones de votos, en porcentajes del total de votos. A medida que estos bloques se iban anunciando, los porcentajes de cada candidato cambiaron muy poco. Esto parece sugerir que a Mahmoud Ahmadinejad le fue igualmente bien en las zonas rurales y urbanas. Al mismo tiempo, implica que a los tres candidatos perdedores les fue igual de mal en sus propias regiones y provincias. Esto va en contra de cualquier precedente en la política iraní. Se sabe que el Presidente Ahmadinejad es muy popular en las áreas rurales y no en las grandes ciudades. También sabemos que en las áreas donde hay minorías regionales y nacionales, a los candidatos reformistas en general les va muy bien. Los candidatos siempre tienden a dominar en sus provincias de origen. No esta vez. Las autoridades no han dado ninguna explicación al respecto, pese a los múltiples cuestionamientos que se han planteado. Es muy sospechoso. Sin embargo, eso no significa necesariamente que hubo un fraude electoral generalizado.
Fuente: Sadeq Saba, analista de la BBC en temas iraníes.

Crisis internacional: las protestas son el principio del cambio en Irán
El presidente Barack Obama dijo en Washington que “Estados Unidos y el mundo entero estaban consternados e indignados” por la violenta represión de la disidencia en Irán. Obama condenó las “amenazas, golpizas y detenciones de los últimos días”. “Condeno enérgicamente estas acciones injustas”, dijo Obama en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
El Reino Unido expulsó hoy a dos diplomáticos iraníes; mientras Francia, Suecia y Finlandia convocaron a los embajadores de Irán en sus capitales para expresar sus preocupaciones por los acontecimientos postelectorales en Teherán.
El primer ministro Gordon Brown anunció la expulsión de los funcionarios iraníes en Reino Unido en respuesta a la orden de Irán de retirar a dos diplomáticos británicos por “acusaciones absolutamente sin fundamentos”.
Por lo menos 17 personas han muerto en las protestas desde las elecciones del 12 de junio.
Los manifestantes en Irán han reclamado que el gobierno anule y realice nuevas elecciones. El candidato reformista opositor Mir-Hossein Mousaví denunció que hubo fraude.
El gobierno francés convocó al embajador iraní en París para condenar lo que llamó “la brutal represión” contra manifestantes, que denuncian fraude y exigen una anulación de los comicios.
Suecia y Finlandia también convocaron a los enviados iraníes para transmitir sus “preocupaciones sobre los últimos acontecimientos en Irán”, aunque sólo Helsinki pidió un recuento de los votos de la elección presidencial.
La Unión Europea (UE) se refirió a la situación en Irán y lamentó “que se reporte violencia”.

Mir-Hossein Mousaví (en persa: میرحسین موسوی)
Nació el 29 de septiembre de 1941 en Jamené, Azerbaiyán Oriental, es arquitecto y político iraní. Graduado en la Universidad Nacional de Teherán en 1969. Es experto en arquitectura islámica tradicional.
Entre 1981 y 1989, ejerció como Primer Ministro de la República Islámica de Irán. El día viernes 12 de junio de 2009 se presentó como candidato en las elecciones presidenciales, prometiendo un gobierno más tecnocrático y mejores relaciones con Occidente. Como resultado de su campaña, fue apoyado por jóvenes entusiastas, intelectuales y viejos líderes iraníes; y se ha constituído como candidato desafiante del presidente Mahmud Ahmadineyad, quien consiguió la reelección con el apoyo de campesinos, militares y clérigos conservadores.
Este candidato presidencial iraní dijo que estaba “preparado para el martirio”, mientras encabezaba las protestas que han sacudido a la República Islámica, en medio de advertencias de baños de sangre del líder supremo de Irán.
Mousaví llamó además a una huelga nacional en caso de ser arrestado, aunque posteriormente dijo en un comunicado a sus partidarios que él no estaba confrontando al Estado islámico.
Mientras caía la noche, gritos de Allahu akbar (Dios es grande) sonaron al norte de Teherán por cerca de una hora, una alabanza repetida en la revolución islámica de 1979 contra el Sha.
En un acto cargado de simbolismo, un terrorista suicida se inmoló el sábado en el mausoleo del Ayatolá Khomeini, padre de la revolución islámica iraní, al tiempo que los disturbios continuaban por todo Teherán, desafiando una prohibición de protestas dictada por el Gobierno.
La policía antidisturbios de Irán utilizó bombas lacrimógenas y carros lanza agua (en Perú son conocidos como rochabús) para dispersar a los manifestantes.
Testigos informaron que entre 2.000 y 3.000 personas se reunieron en las calles, un número mucho menor a los cientos de miles que se juntaron a principios de semana.
Sin embargo, las protestas fueron un abierto desafío al líder supremo, el Ayatolá Alí Khamenei, que el viernes en un discurso aprobó los resultados de la reelección del autoritario presidente Mahmoud Ahmadinejad.
El presidente estadounidense Barack Obama, en medio de los esfuerzos diplomáticos por detener el programa nuclear iraní, instó a Teherán a “detener todas las acciones violentas e injustificadas contra su propia gente”.
“El Gobierno iraní debe entender que el mundo está observando. Lloramos todas y cada una de las vidas inocentes que se pierden”, dijo Obama en una declaración.
Mir-Hossein Mousaví, forma parte de la tradición islámica y apareció jurando lealtad al Estado islámico, pero dejo en claro que no retrocederá en reclamar su victoria en los comicios del 12 de junio.
“En una manifestación pública en el sur de Teherán, Mousaví dijo que estaba preparado para el martirio y que mantendía su posición”, según un partidario de Mousaví que pidió no ser identificado a Reuters, en entrevista telefónica desde la calle Jeyhun en Teherán.
La democracia y la Constitución están en juego en Irán
Un testigo del discurso dijo que Mousaví, en medio de protestas sin precedentes en los 30 años de historia de la República Islámica, pareció anticiparse a eventuales medidas que se tomen en su contra.
“MousavÍ llamó a la gente a ir a una huelga nacional en caso de ser arrestado”, comentó el testigo a Reuters.
Mousaví demandó que las elecciones fueran anuladas y en un comunicado publicado en su sitio web llamó a las autoridades a permitir las protestas pacíficas.
“Estas asquerosas medidas (manipulación de elecciones) fueron planeadas meses antes de la votación (…) Considerando todas las ilegalidades (…) la elección debería ser anulada”, dijo Mousaví en una carta al principal cuerpo legislativo del país.
La escala de protestas en Irán, un importante exportador de petróleo envuelto en una disputa con las grandes potencias por su programa nuclear, ha tomado a los iraníes y a los Gobiernos extranjeros por sorpresa.
Cientos de miles han salido a las calles en protestas pacíficas en su mayoría, aunque medios estatales dijeron que siete u ocho manifestantes murieron a causa de disparos a comienzos de semana.
El ataque al santuario de Khomeini parece que buscaba provocar indignación entre los iraníes que reverencian al clérigo chiíta, quien lideró la revolución que en 1979 derrocó al Sha respaldado por Estados Unidos.
No había claridad respecto de quién llevaba la bomba, según la policía, pero un incidente de ese tipo podría ser usado por las autoridades para justificar un endurecimiento de las medidas. La persona que llevaba la bomba murió y otras tres personas resultaron heridas.
En tanto, partidarios de Mousaví incendiaron un edificio en el sur de Teherán usado por los simpatizantes del presidente Ahmadinejad, informó un testigo.
El testigo dijo además que la policía disparó al aire para dispersar a los grupos rivales en Karegar, una calle del sur de Teherán.
El mayor órgano legislativo de Irán dijo el sábado que está listo para realizar un nuevo conteo de un 10 por ciento aleatorio de votos en las disputadas elecciones presidenciales, respondiendo a las quejas de Mousaví y de otros dos candidatos que perdieron frente a Ahmadinejad.
La policía antidisturbios lanzó bombas lacrimógenas al enfrentarse a los manifestantes en la plaza Enghelab (de la Revolución), precisaron testigos.
El partido Etemad-e Melli del derrotado candidato Mehdi Karoubi, suspendió una manifestación, debido a la falta de permisos para realizarla.
Press TV mostró un bus incendiándose, sin decir dónde ocurrió el incidente, y dijo además que manifestantes prendieron fuego a una mezquita y a algunos vehículos tras los enfrentamientos con la policía. Después del anochecer, los gritos de “Allahu akbar” se alternaban con los cantos de “Te apoyamos, Mir-Hossein”, que se escuchaban desde los techos.
Los 12 integrantes del Consejo de Guardianes, encargados de certificar el resultado de las elecciones, anunciaron planes para realizar un recuento parcial.
A pesar de que el Consejo de Guardianes no está legalmente obligado, estamos listos para recontar un 10 por ciento aleatorio de las urnas de votación, en la presencia de representantes de los tres candidatos”, dijo un portavoz del Consejo.

Fuente: Agencia de Noticias Reuters.

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