MARKARIAN Y PIZARRO
Daniel Parodi Revoredo

Tal vez no debería escribir esta columna. En realidad no soy especialista en fútbol y lo más probable es que en ella se expresen, más bien, mi pasión y desconocimiento. Pero es precisamente por eso que lo hago, porque con mis palabras puedo expresar el sentir de parte de la hinchada.

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Igual les deseo suerte

Markarián comenzó bien el proceso hacia Brasil 2014. Hubo humildad, disciplina y logró armar un grupo unido, sólido y con muy buena disposición hacia el trabajo y la obtención de metas importantes. En este periodo “el mago” consolidó lo que realmente se necesita para triunfar en cualquier deporte colectivo: un equipo.

El cenit de la experiencia fue la Copa América 2011, el único momento medianamente triunfal al que ha asistido la afición peruana desde 1981, cuando clasificamos al Mundial de España. Cuando hablo de esto todavía se me vienen a la memoria los goles de Lobatón y Vargas ante Colombia, sin duda el punto más alto de la era Markarian. Pero después todo cambió y creo que él es el principal responsable.

Todo cambió desde que Markarián desarrolló una innecesaria dependencia hacia los llamados “4 fantasticos”, Guerrero, Vargas, Farfán y Pizarro, pero cambió, sobre todo, porque permitió que, una vez más, Claudio Pizarro tome posesión de la selección y destruya todo lo avanzado: la unidad, el grupo, la disciplina, todo. Lo más triste es que no es primera vez.

Por eso hoy veo en Markarián un entrenador que depende demasiado de sus cuatro paladines ofensivos, a los que alinea juntos incluso cuando juega de visita; un entrenador que los extraña demasiado cuando no están, al punto de declararlo pública y quejumbrosamente, en claro desaire a los que sí están; un entrenador que los consciente demasiado al punto que nada dijo cuando Farfán dizque se intoxicó y Pizarro abandonó la concentración, viajó, regresó, pero no jugó; ni tampoco esta última vez, cuando supuestamente fingió una lesión en complicidad con el Bayer para no viajar a Costa Rica.

Ante todo esto me pregunto qué pensará en el fondo Paolo Guerrero a quien de seguro van a quitarle la cinta de capitán para dársela a Claudio Pizarro. Todo esto adicional al error táctico de alinear a los “4 fantásticos” juntos en función de ataque, así sea de local. Tal vez resulte contra Venezuela, ¿pero funcionara contra la Argentina de Messi?

Así nos acercamos a una fecha doble con estrellas pero sin equipo, con mucha incertidumbre y sin unidad porque en alguna parte del camino a Markarián se le olvidó que primero se arma el equipo y que a éste sólo deben añadírsele las estrellas que garantizan no quebrarlo. A esta lectura crítica del proceso, el anuncio de que los jugadores serán concentrados desde hoy 4 de setiembre parece una buena noticia, así no habrá –supuestamente- ni intoxicados, ni viajecitos insólitos, ni juergas, ni putas, ni demás perlas.

Con 3 puntos y pocas chances, lo menos que podemos pedir los hinchas es respeto y honestidad. Si se pierde que se pierda tratando de ganar y sin darle ventajas extradeportivas al rival porque si se gana será porque Markarián retomó las riendas de la selección y reconstruyó el grupo unido y humilde que una vez nos regaló el tercer lugar en la Copa América.

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