Archivo por meses: Marzo 2012

CONCIERTO CON MIS CANCIONES

CONCIERTO CON MIS CANCIONES

Estimados amigos:

Como saben además de historiador soy cantautor y lidero una banda llamada LAVANDA afro&rock. Este jueves 29 nos presentamos en Jazz Zone de Miraflores con “TODO AFRO” en donde compartiremos con ustedes mis mejores zamacuecas y festejos, siempre rockeados con la guitarra de Lucas Broja y el Bajo de Joan Cachay.

Los esperamos,

Daniel

Les paso Flyer y link del festejo REY ROJO

FESTEJO REY ROJO
http://soundcloud.com/lavanda-afro/rey-rojo-v2

FECHA JUEVES 29 DE MARZO
LUGAR, JAZZ ZONE AV. LA PAZ 656 PJE EL SUCHE, MIRAFLORES
HORA 10 PM
COLABORACIÓN 15 N/S
UNIVERSITARIOS 10 N/S » Leer más

TUDELA SE EQUIVOCA

TUDELA SE EQUIVOCA
Daniel Parodi Revoredo

Me gusta escuchar al embajador Francisco Tudela por su claridad expositiva, su excelencia académica y sus conocimientos en política internacional. Lamento, sin embargo, que su conocido conservadurismo lo lleve a tergiversar las relaciones peruano-argentinas del pasado para así comprometer más la delicada situación del canciller Rafael Roncagliolo, cuya trayectoria política lo coloca en una posición contraria a la suya.


Embajador Francisco Tudela

Debe saber Francisco Tudela que la Guerra contra la Confederación Peruano-Boliviana, que tuvo lugar entre 1838 y 1839, corresponde a un marco temporal y regional bien diferente del actual. En aquel contexto, los nacientes estados sudamericanos estaban definiendo sus fronteras y áreas de influencia. Asimismo, en sus inicios republicanos el Perú se debatía en graves conflictos regionales, los que explican que los ex presidentes Agustín Gamarra y Ramón Castilla hayan combatido militarmente la Confederación a la que, desde Lima, se le veía como una invasión boliviana.

Debe saber también Francisco Tudela que, de acuerdo con Luis Felipe Paz Soldán (1943), durante la Guerra de 1879 llegaron al Perú cuatro baterías de cañones Krupp, ocho mil fusiles Remington y dos millones de municiones compradas mayoritariamente en Alemania. Y debe saber, al menos por sentido común, que esas armas llegaron al Perú por el Atlántico, que desembarcaron en Buenos Aires, se llevaron desde allí a Rosario y de Rosario se internaron luego a Bolivia para ser trasladadas –vía lago Titicaca, Puno y Arequipa- al Perú. En tanto que internacionalista, debe saber Francisco Tudela que Argentina se declaró neutral ante la Guerra del 79 porque no fue beligerante en ella y que, al permitir el traslado de estos ingentes recursos militares por su territorio, no sólo apoyó a la Alianza Perú-Boliviana sino que puso en riesgo las negociaciones que venía efectuando con Chile para resolver la cuestión de la Patagonia.

Al contrario Inglaterra, la pérfida Albión, durante la guerra del 79 le compró a Chile miles de toneladas de salitre de Atacama y Tarapacá, a pesar de que en aquel entonces no había culminado el conflicto y, por consiguiente, los recursos existentes en dichas provincias le seguían perteneciendo, respectivamente, a Bolivia y el Perú. Lo mismo hizo con el guano de las islas de Chincha y Lobos, las que Chile ocupó impunemente desde que el Almirante Grau ya no pudo resistir más la agresión militar del país vecinos porque lo hicieron volar en pedazos. Es decir, Inglaterra, al comprarle a Chile el salitre y el guano peruanos, le financió la guerra al país de la estrella solitaria.

Por último, estoy seguro que Francisco Tudela debe saber que mientras Argentina arriesgaba su negociación con Chile por la Patagonia, al permitir que el armamento adquirido por el Perú nos llegue atravesando su territorio, Inglaterra retenía en sus astilleros a los buques Diógenes y Sócrates, los que apuradamente adquirió el Perú en Alemania tras estallar la guerra para potenciar su defensa. Esos buques hubiesen equiparado a las escuadras en conflicto y, por lo mismo, pudieron cambiar su destino. Después de la Guerra, sólo el Sócrates pudo llegar el Perú pues el Diógenes nos lo embargó Inglaterra para cobrarse la obligada estadía de ambos buques en sus puertos durante la guerra.

Pero aquí no se trata de eso, ni tampoco del desempeño de Torre Tagle respecto de la visita de una fragata inglesa al Callao. Aquí de lo que se trata es de desembarcar a un canciller de alta calidad y proyección por su manera de pensar. En notas pasadas he criticado el nacionalismo chileno, pero en casos como éste aprecio la causa común que suelen hacer en Chile cuando enfrentan controversias internacionales. Algo de aquello nos falta por aquí.

PUBLICADO HOY EN DIARIO 16
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LOS ESCOLLOS DE LA RECONCILIACIÓN

LOS ESCOLLOS DE LA RECONCILIACIÓN
Por: Daniel Parodi Revoredo

A muchos mis planteamientos acerca de la reconciliación peruano-chilena pueden parecerles ya una cansera en la que me reitero constantemente. Ciertamente, voces de ambos lados han considerado los elementos positivos de mi propuesta pero no han dudado en llamarla ilusa, ingenua, inejecutable, entre otros adjetivos análogos. En realidad mi propuesta no es ni ingenua, ni inejecutable, sino una hoja de ruta viable para que al fin se normalicen las relaciones peruano-chilenas, que tanto y más lo necesitan en la medida en que la interconexión de sus economías ha generado una reciproca y positiva interdependencia. Lo que ocurre, más bien, es que ni en Chile ni en Perú parecen estar hoy presentes las condiciones para cerrar las heridas del pasado y es por ello mismo que insisto tanto en el tema, de lo contrario no sería necesario hacerlo.


El nacionalismo peruano presenta ribetes folklóricos

Respecto de Chile, los actuales escollos para fecundar un proceso de reconciliación exitoso se ubican en varios niveles, entre los cuáles se destacan dos. El primero atañe la sensibilidad de su clase política, prensa y opinión pública relativa al contencioso de la Haya. Importantes sectores chilenos perciben la demanda marítima peruana como un acto hostil. Ciertamente, esa fue la posición oficial de los dos últimos gobiernos de la Concertación, aunque la administración Piñera, más bien, se adhirió a la tesis de las cuerdas separadas propuesta por Alan García Pérez y José Antonio García Belaúnde. Más allá de este último acercamiento, importantes sectores de la sociedad chilena manifiestan aún una mala disposición frente a la posibilidad de un fallo adverso en Holanda, por lo que sumarle a esta especial susceptibilidad una propuesta de reconciliación con el pasado puede parecer casi impertinente.

Pero la mayor dificultad chilena radica en su nacionalismo y su discurso histórico. A diferencia del Perú, cuya narración identitaria puede aglutinar la riqueza del pasado pre-hispánico junto con la predominante situación continental en tiempos coloniales y la gran diversidad cultural y ecológica; Chile parece no poseer más identidad que su autodenominado carácter excepcional en la región, fundamentado en el orden y la institucionalidad asemejadas a las occidentales. El discurso reseñado sostiene aún la vieja dicotomía europea entre civilización y barbarie, de allí que la narración histórica chilena, por esa razón, se presente como una suma de aciertos ininterrumpidos principalmente en sus relaciones binacionales con vecinos a los que considera situados en un estadio inferior y, sucintamente, equivocados.

Es por ello que la revisión del pasado, y en especial de la Guerra del Pacífico, resulte prácticamente inaceptable en importantes sectores de la sociedad chilena porque aceptar el error o exceso propio entraría en abierta contradicción con el nervio central de la entidad nacional construida sobre las premisas de la razón y civilización. Es como si se temiese que Chile dejase de ser Chile por admitir el daño infligido a las sociedades boliviana y peruana durante la guerra del 79. De allí también que el nacionalismo chileno se destaque por su radicalidad, renuencia al diálogo y su discurso bastante homogéneo y bien estructurado.

Respecto del Perú las cosas son distintas aunque no contrarias. Son distintas porque su propia dinámica interna hace que hasta el día de hoy el discurso nacionalista resulte, más bien, disperso y hasta cuestionado por sectores que aún claman su inclusión en el proyecto estatal. Este aspecto es el que notamos que se presenta como un escollo para la integración nacional porque hasta hoy el Estado no ha implementado políticas efectivas que fortalezcan los lazos comunes de una sociedad multicultural.

La referida problemática está más relacionada a la rivalidad peruano-chilena de lo pareciera. A la cuasi inexistencia de un discurso unificador construido sobre la base de la inclusión socio-económica y del respeto de la diversidad cultural; surge el anti-chilenismo como reemplazo. De esta manera, a la poca cohesión de un nacionalismo interior que integre a las partes en un proyecto inclusivo, se le superpone un discurso contra Chile, muchas veces altisonante y rayano en el flolklorismo.

Al contrario, la cancillería peruana parece más propensa al diálogo conducente a la reconciliación que su par chilena, pero tendrá que lidiar mucho con sus “fantasmas interiores” para que una eventual propuesta de hacer las paces con el pasado no sea derribada, desde su propio frente interno, antes de despegar. Además, es fácil para políticos de ambas latitudes apelar al nacionalismo recalcitrante para obtener réditos políticos, lo cual se suma a los escollos que dificultan el proyecto.

¿Y entonces qué? Parece que a estas alturas hubiese derribado yo mismo mi anhelada meta reconciliadora. En realidad no es así, he realizado más bien un diagnóstico de las dificultades que existen en un camino que tarde o temprano el Perú y Chile tienen transitar para limar sus asperezas, salvo que prefieran prolongar indefinidamente una relación contaminada. Aquí, además, hemos hablado de generalidades, porque en Chile existen voces que disiden de la oficial, las que son muchas pero no han logrado aún cohesionarse alrededor de esta temática. Del otro lado, en Perú el sentido común y el profesionalismo parecen haberse instalado hace rato en Cancillería y ese es el mejor lugar en el que pueden encontrarse para luego ganar terreno en el resto de la colectividad.

Yo soy el convencido de que el hombre debe interactuar y que de hecho interactúa con su entorno para modificarlo. La actual falta de condiciones para llevar a cabo el proceso de la reconciliación peruano-chilena no es razón para abandonar su utopía, sino, por el contrario, para ganar voluntades y generar, en el tiempo, las condiciones necesarias para su realización.

Publicado la semana pasada en el blog de UPC
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FORTALEZA SITIADA

FORTALEZA SITIADA
Por: Daniel Parodi Revoredo

No soy, en el medio local, un analista que demanda aumentar el gasto militar y que advierte a la población la eventualidad de una agresión chilena. Por el contrario, siempre he propuesto el emprendimiento de un proceso binacional de la reconciliación para cerrar las heridas del pasado y potenciar la integración socio-económica.


El nacionalismo chileno dificulta la reconciliación

Mi posición, lejos de la ingenuidad, se fija como simple meta la solución de un problema viejo, denso, geopolíticamente anticuado y emocionalmente desgastante. Sin embargo, mi propuesta parte de la premisa de que actualmente no están dadas las condiciones para realizarse y es por ello que la promuevo buscando sumarle adeptos en ambos lados.

La mayor dificultad que hoy afronta el proyecto reconciliador es subjetiva y atañe la naturaleza del nacionalismo chileno y de su discurso histórico, los que sesgan las decisiones de influyentes sectores de su sociedad. Así pues, desde sus inicios republicanos, Chile se autodefine como una fortaleza sitiada, asechada por el Perú, Bolivia y Argentina, sus hostiles y permanentes enemigos.

La geografía chilena ha jugado un rol determinante en la construcción de este discurso. Chile es un país “atrapado” entre el mar y la cordillera, la que funge como defensa natural ante sus “sitiadores” y a la vez lo aísla de los demás países de la región. De allí se desprende su autodenominado “carácter excepcional”, que lo convierte en el país modélico y civilizador de Sudamérica en oposición a sus vecinos, los andinos Bolivia y Perú.

El reseñado discurso juega un rol fundamental al momento de fijarse la estrategia chilena ante el contencioso de la Haya, porque para Chile la sola idea de perder cualquier cosa ante el Perú resulta inadmisible. Chile se ve a sí mismo como el país exitoso de Sudamérica y como el Estado que, en su desarrollo histórico, ha actuado siempre de acuerdo con los derroteros de la civilización y la razón occidentales. Por eso la demanda peruana parece darle vida al imaginario de la fortaleza virtuosa y pujante, sitiada por enemigos hostiles e incivilizados frente a los cuales cualquier retroceso puede comprometer la propia existencia.

Puerto a tierra, el discurso e imaginarios que acabo de resumir son el telón de fondo de la posición chilena en la Haya y explican su negativa disposición hacia un fallo desfavorable. De allí que el alambrado recientemente trazado en la frontera peruano-chilena -que blinda simbólicamente la fortaleza- nos parece solo la punta de un iceberg que mantiene sumergidas muchas otras provocaciones contra el Perú.

Debido a su “carácter excepcional”, a Chile le cuesta comprender que el Tribunal Internacional es el foro al que acuden las naciones para resolver sus diferencias. Si como parece, Chile quiere patear el tablero, lo va a hacer antes del fallo y no después –no cuando el mundo le exija su ejecución- por lo que es menester que Torre Tagle no caiga en la provocación. Llegar a la sentencia en Holanda, la que fuere, será la victoria para el Perú.

nota: la metáfora de Chile presentado como “fortaleza sitiada” la he tomado de las intervenciones del Internacionalista Miguel de Althaus en este blog.

Publicado el lunes 19 en Diario16

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MEMORIAS DEL LEONCIO PRADO

Estimados Lectores:

Comparto con ustedes esta crónica de un ex-alumno del Leoncio Prado, quien fue recientemente alumno mío en UPC. De hecho, el texto al que me refiero fue originalmente parte de un trabajo para el curso que llevó conmigo. Es significativa para mi esta publicación porque quiero que Palabras Esdrújulas sea también un espacio en donde mis alumnos puedan expresarse y en donde se difunda, además, el talento y calidades literarias de éstos. “Memorias del Leoncio Prado” no es pues una denuncia, sino el esbozo de un texto literario con riqueza de contenido y calidad en la redacción.

MEMORIAS DEL LEONCIO PRADO

Luis Nuñez Rimache

A la edad de 14 años; yo, Luis Núñez, terminé el segundo de secundaria en el colegio Enrique Espinosa, el cual está ubicado en el distrito del Rímac. Es por ese entonces que escuché rumores del Colegio Militar Leoncio Prado(CMLP), del cual se decía ser un colegio emblemático que formaba líderes en todo los aspectos sociales, tal es el caso de los reconocidos Mario Vargas Llosa, el periodista César Hildebrant, el congresista Luis Alva Castro, entre otros destacados peruanos que formaron parte de esta institución. Mi gran aspiración era formar parte de esta institución. De la misma manera existían algunos inconvenientes y atrocidades que se contaban con el fin de estremecer a los nuevos integrantes, es por ello que existían ciertos rumores de los cuales se decían que podías ser víctima de una agresión sexual, ser golpeado o que lo único a lo que te dedicarías durante tu estancia allí seria pura actividad física y otros aspectos difíciles de afrontar.


Cadetes del Leoncio Prado en la formación

Al ver los lados positivos y negativos, decidí postular. Para ello tuve que acercarme al colegio, el cual está ubicado en la avenida La Paz y la avenida Costa Arena. Al momento de ingresar al Estado Mayor, encontré a un soldado de guardia el cual me indicó que pasará a la oficina de admisión. En esa oportunidad, conocí al técnico Cárdenas quien era encargado de explicar los requisitos para poder postular a la institución. Seguidamente, él procedió a pesarme y medir mi estatura, luego me hizo entrega de una ficha de inscripción, la cual contenía mis datos personales. Además en ella podía encontrar las indicaciones de las pruebas que debía de aprobar.

Para todos los exámenes, debía de asistir vestido formalmente y con mi ficha de inscripción, además debía de estar en la puerta de la institución a las siete de la mañana.
El primer examen que tomé fue la prueba médica, para ello asistimos aproximadamente cincuenta Pre-Cadetes. En ese momento formamos columnas para ir marchando y cantando hacia el Departamento de Salud, luego esperamos afuera para luego ir subiendo de diez en diez. La doctora que atendía dicho departamento nos indicó que nos desnudáramos por completo para pasar la inspección de cuerpo completo. En seguida procedió a la prueba dental, exámenes de sangre y por último la prueba de traumatología, cuyo objetivo era verificar que los cadetes no posean algunos defectos en los pies. En mi caso pasé todas las pruebas, excepto la de traumatología pues contaba con pie plano, pero me brindaron la oportunidad de usar plantillas para poder pasar este examen.

El otro examen era de aspecto psicológico, tuvimos que llegar hasta las aulas del quinto año en donde nos indicaron que debíamos pasar de uno en uno hacia el Departamento de Psicología, el cual contaba con tres especialistas. Respondí preguntas como: ¿Quiénes eran nuestros políticos?, ¿Por qué querías formar parte de la institución? Y ¿Tienes algún familiar que haya integrado la institución? En mi caso, respondí todas las interrogativas sin ningún problema.
El tercer examen es era de aspecto físico, para ello tenía que asistir con ropa deportiva preferiblemente de colores blancos. Las pruebas del examen consistían en pruebas atléticas, tales como: 100m planos, salto largo (mínimo 3.5m) y salto alto de 1.4m. La prueba de 100m la pasé en 11.5 segundos (12.5 segundos era lo mínimo), para la prueba de salto largo solo pude llegar a 3.4m, por lo cual no alcanzaba al objetivo planteado por la institución que era de 3.5m mínimo; sin embargo, como vieron que contaba con buena destreza física decidieron aprobarme y por último la prueba de salto alto la pase satisfactoriamente.

La cuarta prueba es la de conocimientos, basada en cursos básicos de colegio como: matemáticas, comunicación, física, química, biología, entre otros. Este examen se realizó en el comedor; debido a que era el lugar más amplio para acoger a 900 postulantes. Por consiguiente hubo un extremo cuidado para evitar así plagios indeseables. Asimismo había muchos profesores y oficiales quienes respondían las dudas de los postulantes. En medio del examen tuve una dificultad el cual era el curso de inglés, los demás cursos los terminé rápidamente excepto el de inglés que culmine dando un “chiripazo”.

El quinto examen fue el de razonamiento verbal y matemático, para ello debía contar con mucha cautela debido a las preguntas muy confusas. En mi experiencia este examen fue el examen más difícil de todos porque sentía que no estaba seguro de las respuestas por la poca experiencia que tenía en pruebas de ese tipo.

El sexto y último examen era de presentación personal, el cual consistía en observar tu comportamiento, la manera de sentarte, la posición de los brazos, la mirada, la forma de hablar (como un estudio de tu personalidad).Este examen se realizó en la sala dorada, el lugar donde se encuentran todos los cuadros de todos los coroneles, así mismo éste era la oficina del coronel quien es la máxima autoridad de la institución educativa. En mi caso estuvieron como jueces: el comandante, el director académico y un psicólogo. En el examen actué de la forma más formal posible respondiendo preguntas como: ¿Dónde vivía?, ¿Qué lugares históricos existe en tu entorno? Y ¿Sabes tocar algún instrumento? Respondí de la manera más sencilla posible y según mis conocimientos.

Después de haber terminado todos los exámenes tuve que esperar cinco días para que publicaran los resultados. De los 900 postulantes sólo ingresaron 354, de esa lista yo ingresé en el puesto 121, a mi causo mucha alegría porque yo no había estado en ninguna academia como otros postulantes que se prepararon en la academia Preparación Perú, tampoco había necesitado de alguna persona influyente de la institución para poder ingresar. Algunos recuerdos que llegan a mi memoria es que mis padres, hermanos y amigos estaban felices de tal éxito pero no mi enamorada; ya que tuve que terminar con ella para poder enfrentarme a lo que me esperaba pues necesitaba concentrarme lo más posible, porque se venía lo peor, el internamiento para la formación del cadete.

En aquel momento a los alumnos que habían ingresado al CMLP nos dieron una lista enorme para comprar útiles escolares para el colegio, por ejemplo: útiles de aseo, madera, papel celeste, polo y short blanco, etc., todo esto debía estar en una maleta de viaje. De allí se tenía que hacer un depósito de S. / 5000 soles para los útiles escolares, uniformes y alimentación durante todo el internado. En cuanto a nuestra apariencia personal tenías que ir con las uñas cortas tanto en las manos y pies, con el cabello rapado que es el estilo de los militares y la vestimenta era el uso del terno.

Recuerdo que el internamiento fue el 21 de marzo y que debía de estar allí a las 7:00am.Un día antes no podía conciliar el sueño puesto que realizaría un gran cambio a mi estilo de vida, es decir, de civil a militar. Llegado el día ingresé al colegio y el Monitor Rodriguez quien sería mi Monitor de sección nos dirigió hacia nuestros dormitorios, donde dejaríamos nuestras maletas. Luego tendríamos que formarnos antes de llegar al comedor, después de ello se llevaría a cabo la ceremonia de bienvenida para los nuevos pre-cadetes. En aquel momento llegaron los jefe de sección de cada compañía y comenzaron a llamar a cada uno para saber cuál era su sección, lo cual aquí el Monitor también ayudaba al técnico, a mí me tocó la tercera sección y mi jefe de compañía era técnico de tercera Vargas. Una vez ya organizados se empezó a dar inicio a la ceremonia con la salida del coronel quien en esa época era Avelino Bermúdez, cuya labor era dar las palabras de bienvenida y a su vez mandar a que hagan su ingreso la compañía de cuarto año. Ellos lo hacían cantando canciones guerreras con una gran voz y estaban bien alineados, nosotros debíamos mirar al cielo porque no éramos dignos de verlos por ser recién cadetes. De allí procedió la compañía de quinto año, quien serían nuestros padres y de igual manera los recibimos mirando al cielo por la misma razón. El coronel da sus palabras y termina la ceremonia con la retirada de los cadetes de cuarto y quinto año. Solo se quedaban los de tercer año puesto que en toda la ceremonia los padres no entraron a observar que es lo ocurría. Es allí donde los padres entran a despedirse de los cadetes, me acuerdo que mi mamá solo me dijo que me cuide y que los llame para saber cómo estaba, mi padre me dio S/40 soles, pero esto no sería suficiente porque estaría dos semanas sin verlos ya que en la tercera semana recién sería la primera visita. Me despedí de ellos y le pedí a mi padre que se llevará mi reloj porque tenía miedo que me lo sustrajeran. Luego hizo su ingreso el capitán Bravo, encargado de la compañía de tercer año y le dijo a sus jefe de compañía que reuniera a la compañía para que se desplazaran a la cuadras. La compañía de tercero tenía 10 cuadras porque éramos 10 secciones.

El internamiento tenía una duración de aproximadamente 3 meses, comenzando del mes de Marzo hasta la fecha en la cual coincide con el Día de la Madre.
Durante la hora de descanso se va realizar las imaginarias en 4 turnos para evitar robos y avisar al oficial mando de cualquier problema que suceda en la cuadras, los turnos son de 10pm a 11:30pm, 11:30pm a 1 am, de 1am a 2:30am y de 2:30am a 4:30am. Ese será la rutina que pasaremos por tres años pero los tiempos varía de acuerdo a año en que te encuentres.

Las instalaciones que posee el CMLP son: las cuadras aquí están los camarotes y roperos, las aulas que tiene cada año donde estaban las carpetas y televisores, el Estado Mayor donde está la oficina de administración del coronel, comandante y mayor, el director académico y la armería de fusiles fal calibre 7.32, etc. Las cuadras de la tropa, la sala de profesores, la sala de psicólogos, la Siberia fueron las antiguas cuadras de los antiguos cadetes donde el ingreso estaba prohibido, la armería de cada año donde están los mouser, el estadio, la chanchería (antiguo lugar donde se cría animales), la piscina, la lavandería, las cuatro atalayas, los tres casinos, los bazares, la APAFA, la entrada de guardia, sala de electricidad, de madera, el cine, los comedores, gimnasio, entre otros

Los uniformes que se utilizan son: de deporte que es el buzo completo de color azul, con zapatillas blancas y el polo respectivo de cada año. El camuflado completo con bolsillos, cinto, birrete y sus iníciales. El traje de aula de color marrón con zapatos de vestir, corbata y cristina con su galón. La gala azul que se usa en invierno y blanco se usa en verano que es para salir a la calle, con su kepi, camisa, corbata, saco, chapitas (curso), galones, etc.

Mi vida como cadete de tercer año
En mi compañía había chicos de diferentes culturas, muchos de ellos estaban allí por obligación de sus padres debido a su mal comportamiento pero el resto porque le fascinaba la vida militar. Mis principales amigos con los que pasaré mis 3 años fueron: Toshiro, oriundo de Cajamarca, Harloc de Arequipa y Benel. La mayoría de mis compañeros eran víctimas de apodos o sobrenombres por así decirlo, pues en mi caso yo no era la excepción. Es por ello que sería conocido como ‘’ palomo’’ por ser blanco y narizón. Así también durante mi estadía conocería a mis peores enemigos con los que tendría riñas; ya que, se la pasaban de abusivos y maleantes, ellos eran llalli, medina y leon, quienes nunca llegarían a graduarse.
Los técnicos y suboficiales, los más tranquilos y que no fastidiaban mucho eran: el técnico Vargas porque nos contó que una vez cometió excesos con una tropa y por este incidente es que casi lo expulsan del ejército, Piedra porque no le gustaban los problemas, entre otros. Los más insoportables y que les encantaba poner papeletas eran: TORRE porque decía que lo mismo que a él le hicieron nos tenía que pasar a nosotros, Pachas que era un mal ejemplo para la institución pues fue cómplice en el delito de Montesinos e incluso nos contaba que él fue quien le enseñó a ser militar y él mismo los hundió por eso no repetía su frase ‘Cuando llueve todos se mojan’. Los más tontos eran: el suboficial SANTOS porque daba risa su forma de hablar y casi nadie le hacía caso. Los oficiales que más me causaban temor era el capitán de quinto año llamado Albarracín quien le gustaba fastidiar y siempre preguntaba a los cadetes cuál es su nombre y si no lo sabías tenías que reemplazar en una tropa en su guardia.

El desayuno era delicioso pero odiaba cuando servían huevo, ya que no era de mi gusto pero tenía que afrontarlo. El almuerzo no se daba así de rápido, primero estabas afuera formado, se esperaba que el brigadier general diera la orden de dar media vuelta frente a los comedores, el sub brigadier se paraba en la puerta de cuarto y procedía a dar la orden de que entren los cadetes al comedor, de allí se espera de pie en las mesas para que el brigadier ordene sentarse de acuerdo al año más antiguo y podía demorarse más si es que no daba la orden de que se sentaran los cadetes de años inferiores. Después de todo este protocolo se procede a comer pero siempre tenías la obligación de pedir permiso para todo. Lo que no me gustaba era comer caigua rellena en el almuerzo. En la cena servían siempre lo que me gustaba pero cuando te quedabas castigado te daban comida pasada.
Los castigos por no cumplir con las actividades era la papeleta de castigo, si el problema era grave la consigna o expulsión. Yo en tercer año nunca me quede castigado pero muchos de mis compañeros se quedaron castigados. En muchos casos podían canjear tu castigo con golpe o sino un pequeño soborno que podía ser dinero, útiles, etc. Además se cobraba un pequeño peaje para el colegio que era de un sol. Esto solo funcionaba a veces porque si no atracaban era doble falta.

Las imaginarias eran la actividad más complica ya que existían los horarios de 1pm a 2:30pm y de 2:30pm a 4:30pm. En mi caso yo cumplía con mis imaginarias en los siguientes horarios: de 10pm a 11:30pm, 11:30pm a 1am, pero cuando me tocaban en otros turnos, tenía que pagar 5 soles para que estén en mi reemplazo.

Los mitos que existían en el CMLP eran en la madrugada, las cuadras de quinto año, se dice que aparecía un cadete de blanco que desfilaba. Otro relato era acerca del loco polichinelas que murió haciendo ese ejercicio y se aparecía en los baños del tercer año pues es allí donde murió. También existía el relato del cadete bravo que suele caminar en las aulas de todos los años porque lo empujaron del segundo piso.

El cine es el lugar más divertido aunque se dividía de acuerdo a los años: en los pisos superiores se encontraban los de tercer año ubicados en pisos de concreto sin asientos, abajo estaban los de 4 y 5 año con asientos. La proyección se daba los jueves donde se proyectaban películas para adultos, de guerra, de comedia, etc. Este lugar era el más concurrido debido a que muchos de los cadetes aprovechan para descansar y distraerse un rato.

La mayoría de los profesores eran varones y había pocas profesoras. Aquífue donde vi por primera vez la coima que hacían los docentes a los alumnos que estaban por reprobar el curso, la coima podía ser de 100 a 30 soles. En mi caso yo era amigo de todo los profesores y además estaba en los primeros puesto por eso no requería de esos tratos con los profesores.

El Estado Mayor de los cadetes de quinto año, estaba compuesto por los tres primeros puestos: el primer puesto era el brigadier COLON, el segundo puesto era el sub brigadier GRAUy el tercer puesto el brigadier era GALLEGO. De estos tres el más fregado era GALLEGO porque venía en las noches a las cuadras a verificar de que todos duerman bien pues sino dormías en la forma correcta te llevaba al estadio a correr.

La masacre se daba durante el internamiento hasta fin de año donde te hacían ejercitar el cuerpo hasta morir, por ejemplo, planchas y puneño, tractores, monos, trompitos, chinches, polichinelas, rana, en otras más. De todos estos ejercicios el que más cansaba eran las ranas porque después de hacer varias ranas no podías correr, es decir, tu pierna quedaba inútil para realizar movimientos.
El bautizo se realiza un día antes de salir por primera vez a la calle, ese día no se duerme porque vienen todos los cadetes de quinto año a bautizarte, es decir, eras golpeado (globo, pecho, pata de cabra, cuello, cuernos, lapos, etc.) y te hacían cansar físicamente con las mismos ejercicios de masacre. Algunos te llevaban al baño en donde te hacían caminar por el inodoro o te meten la cabeza al wáter o te bañan como si fueras un perro. Otros te llevaban al estadio a donde te entierran con arena y de paso te hacen comerla. A mí me bautizaron con el círculo del diablo el cual consistía en bañarte con betún y te prendían fuego alrededor de tal manera que te hacían sudar sin que te quemes.

Después de eso la primera salida para mí fue como salir del mismo infierno, mi salida comenzaba los viernes en la tarde (4.00 p.m) y acababan los domingo en la noche (8:00 p.m.). Esta era la etapa más dura porque una vez que salías ya no querías regresar por temor a perder tu fin de semana.

Los ensayos para el desfile militar se practicaban desde finales de mayo hasta el 29 de julio. Todos los de quinto año marchaban, en cuarto año se eliminaba al 20% de la compañía y en tercer año se eliminaba al 90%. Los requisitos principales para el desfile era saber marchan y ser alto con eso ya estabas fijo. Yo no pude marchar porque era muy bajo de estatura pero lo bueno es se podían ir a su casa, eso aumentaba más días de vacaciones.

El terremoto que ocurrió el 15 de Agosto lo pasé en el colegio, algunos de mis compañeros escaparon por temor a un tsunami debido a que nos encontramos cerca al mar.

El Aniversario del colegio era el 27 donde se reunían todas las antiguas promociones, yo era de la promoción LXIII. Para celebrar este acontecimiento se realizaba un almuerzo de camaradería para todos los ex cadetes, lo que más me impresionó fue que la mayoría asistían en lujosos autos pero al final todos terminaban borrachos. Por el contrario ningún cadete podía beber porque si no sería castigado.

La marcha de campaña era el entrenamiento de guerra, fuimos llevados a la espalda de los cerros de la Universidad de Ingeniería(UNI) , nos hacían caminar largos recorridos con nuestro equipo de campaña, la cantimplora que era para ahorrar agua nos la llenaron de arena al igual que el equipo de campaña. En todo ese arenal nos masacraban por 2 días, es ahí donde por primera vez hice intentos de disparo, de 10 balas solo acerté 2 en el blanco y me acuerdo que me dijeron que no servía para la vida militar.

La clausura era la parte más interesante porque se premiaba a los mejores cadetes de cada año, se hacía el relevo de Estado Mayor y el relevo de escoltas. En tercer año acabe en el séptimo puesto de toda mi promoción y me dieron el diploma de la mejor poesía.

Mi vida como cadete de cuarto año
Cuando fui cadete de cuarto año, podía fastidiar a los cadetes de tercer año pero también tenía que obedecer todo el año a los de quinto año. Para este nuevo año, teníamos que utilizar un polo de color rojo según lo indicado por la institución. Antes de ingresar al colegio tenías la posibilidad de llevar el curso de comando en la escuela de comandos del ejército, al cual asistieron los 40 primeros puestos. En mi caso tuve la oportunidad de ir y todos los inscritos debíamos de correr la pista de los duros (pista de arena) la cual tuvimos que tener gran habilidad física para correr, debido a que sufres un extremo cansancio físico ya que corres con botas. En ese lugar nos enseñaron a usar el galil, la ametralladora uzi, la pistola browling y a usar el puñal. Además no contaban con baños ni caños, es por ello que el agua se obtenía de un pozo. Me acuerdo que en la instrucción en la piscina era una tortura porque te ahogaban y de todas las muertes no me gustaría morir así. Una vez terminado el curso, me gradué como monitor comando y es que gracias a este curso mejore muchos mis habilidades militares.

Cuando las clases se iniciaron, el nuevo Estado Mayor lo conformaban las siguientes personas: el brigadier Pérez, el sub brigadier López y el brigadier Cáceres. Por otro lado siempre existían rivalidades entre las promociones pares e impares, así que durante el año se preveía tremendas peleas entre el cuarto y quinto año. Esto siempre se daba desde la existencia del colegio, yo era una persona pacifica pues nunca peleé con nadie ya que no había un motivo lógico para mí. Para el desfile militar tuve la oportunidad de desfilar y eso me emociono mucho. Además sería el primer desfile a paso ligero que quedaría registrado en la historia del Perú. En la clausura se hacia la misma cosa, pero yo ocuparía el cuarto puesto de toda mi promoción por mis méritosacadémicos obtenidos durante el año. De la misma manera gane dos premios en la categoría de poesía y ciencias.

Mi vida como cadete de quinto año
Antes de comenzar las clases había el curso de monitores el cual tenía la finalidad de elegir a los monitores generales y monitores los cuales comandarían los años inferiores. Yo no realice este curso; debido a quería tener más vacaciones. Aquellos que no hacían el curso se les decía técnicos, pero muchos de los monitores que estaban asignados a los años inferiores cometerían muchos abusos. Para mi mala suerte me dieron el grado de monitor general para evitar esos abusos. Asimismo a mitad de año los de cuarto año ya empezarían a subordinarse como es de costumbre y se daría inicio a las grandes luchas por el poder, pero casi siempre salían victoriosos los de quinto año. Más adelante ocurrió el conflicto de Perú y Chile; debido a la circulación de un video protagonizado por el General Donayre y por el tema de la Corte de la Haya, estos acontecimientos nos atemorizaron un poco pues si estas discusiones entre países no se arreglaban en buen término, nosotros tendríamos la obligación de ir a la guerra si es que se daba el caso .Por suerte todo se solucionó en buenos términos.

Ese año fue el año donde más se quebrantaban las reglas de la institución, pues se ingresaban droga y bebidas alcohólicas de manera secreta. A muchos de nosotros nos gustaba este tipo de cosas.

Además este sería el primer año en que por primera vez me quedaría castigado por no cumplir con mi imaginaria, eso me dolió mucho. Finalmente obtuve el segundo puesto de toda mi promoción es por ello que tuve beca directa a las fuerzas armadas y universidades, pero sobre todo había hecho historia en el colegio porque había dejado huella por mis méritos académicos y militares.
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CHILE TIENE OTRA VOZ

CHILE TIENE OTRA VOZ

Estimados lectores: comparto con ustedes aporte del historiador tarapaqueño Patricio Rivera Olguín al debate que en estas páginas he sostenido con el analista Cristian Leyton.
Ate.

Daniel Parodi Revoredo

Publicado hoy en Diario16

LA GUERRA, SU VIGENCIA

La socialización de la guerra del Pacífico, en Chile y Perú, se construye sobre la difusión de discursos que generan ciudadanías. Este es el caso del norte de Chile, sobre todo si se sitúa en una zona de frontera que tiene alta presencia terrestre, naval y área del poderío militar de ambos estados.


Patricio Rivera, historiador tarapaqueño

Una vez finalizada la Guerra del 79, su estudio pasó a ocupar un lugar destacado en la formación de los escolares chilenos y peruanos. Para el caso chileno, se le utilizó como vínculo homogenizador del proyecto nacional del Estado, dado que son anexados los territorios del litoral boliviano y el sur peruano. Estos constituyen actualmente tres regiones del llamado Norte Grande de Chile, compuestos por Arica-Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, las dos primeras eran el sur peruano y la última el litoral boliviano hasta 1879. A éstas debe agregársele Tacna que fue ocupada por Chile hasta 1930, año en que es devuelta al Perú.

Esta modificación de territorios implica una transformación de Chile y Perú, que se transmite a la enseñanza de la historia y de la ciudadanía. El norte de Chile, antiguo sur peruano, por tanto, constituye un ícono simbólico de culto al Estado, el que es representado por las Fuerzas Armadas que protagonizaron el conflicto de 1879. A partir de esta realidad, aparece la necesidad de reflexionar sobre por qué enseñamos historia o qué puede aportar la didáctica de la historia a la educación para la ciudadanía.

A pesar de sus conflictos pasados, las sociedades y los pueblos tienen cercanías, como las zonas de fronteras, que en la región norte de Chile tienen características de triple frontera en ciudades como Arica con alta concentración de población peruana, o como Iquique y la región Tarapacá, que tienen altos índices de inmigrantes peruanos y bolivianos.

Por todo ello es necesario sugerir un nuevo tratamiento teórico y metodológico de la Guerra del Pacífico desde la educación y la pedagogía de la historia, que incorpore a la sociedad civil escolar y que establezca un puente entre la fractura histórica de los estados nacionales de Chile, Perú y Bolivia, a través de la interacción y el diálogo. Es necesaria otra comprensión de los hechos de 1879 para este siglo XXI, que sólo será posible con voluntades que no sólo provengan del Estado, sino de diferentes sectores de la sociedad civil, como el escolar.

Patricio Rivera Olguín, Universidad Arturo Prat, Iquique- Chile.
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CÓMO ES SER HISTORIADOR EN EL PERÚ

CÓMO ES SER HISTORIADOR EN EL PERÚ

Estimados amigos:

Comparto entrevista que me hizo el periodista argentino Juan Cruz Castiñeiras para el programa Protagonistas del Canal Generacción. Esta se divide en tres partes:

La carrera de historia es grata y más rentable de lo que se piensa

1.- Mi vocación de historiador y Guerra del Pacífico
http://www.youtube.com/watch?v=-cBX9ezeRPs&context=C3d23214ADOEgsToPDskL_SafEaxMW-g6dw2leolTz

2.- La Guerra del Pacífico desde el análisis crítico del discurso
http://www.youtube.com/watch?v=8hjdCY8kNHY&feature=related

3.- El vínculo entre historia y política
http://www.youtube.com/watch?v=dK04wmO-http://www.youtube.com/watch?v=8hjdCY8kNHY&feature=relatedXPY&feature=related

Cordialmente

Daniel Parodi Revoredo » Leer más