Hoy somos más república que ayer

Foto: Exitosa

el proyecto de los padres fundadores va avanzando

Hoy somos más república que ayer

La sobriedad del premier Fernando Zavala y el realismo del ministro de economía Alfredo Thorne, desnudando las miserias e irresponsabilidad fiscal del régimen saliente, fueron las piedras de toque de un debate maratónico que concluyó con la investidura casi unánime del primer gabinete del nuevo gobierno presidido por PPK.

La sesión comenzó tensa, la intervención inicial de Zavala dejó flancos descubiertos que motivaron el ataque desde la oposición. El fuego más recargado provino del fujimorismo casi insinuando que no daría la confianza en la intervención de su vocero Luis Galarreta. A su turno, Carlos Bruce se batió bien y Javier Velásquez puso paños fríos al exigir cuentas respecto de cómo dejaba el Estado el gobierno anterior, pero, al mismo tiempo, señalar que los apristas darían la confianza, palabra que por primera vez se dejaba escuchar en el hemiciclo.

A su turno, el tono beligerante de Marissa Glave se dejó sentir desde las líneas de un Frente Amplio exigiendo al gobierno cumplir compromisos sociales adquiridos durante la campaña; también puso el acento en el gas de Camisea, que será medular para definir la postura del gobierno frente al extractivismo y la inversión privada extranjera.

Pero el inteligente contrataque llegó cuando le tocó responder a los ministros, quienes en gesto de alta consideración hacia la representación parlamentaria, se tomaron el trabajo de responder una a una sus preguntas. Importante lo de Thorne, que rompe definitivamente el inquietante silencio gobiernistas frente al régimen anterior. El país perdió, el país gastó superfluamente, el país no atesoró, ese fue el diagnóstico del titular de economía que dejó un mensaje político claro: nosotros no somos el nacionalismo.

El perfil técnico del mensaje es otra de sus características que se expresó en cuatro ejes a saber inversión social e infraestructura; seguridad ciudadana y lucha contra la corrupción; empleo y reactivación económica, y acercamiento del Estado al ciudadano. Particularmente, extrañé el eje de la revolución educativa acompañando la tan mentada revolución social. Si la continuidad de Saavedra parece una decisión coherente, la inversión en el capital humano es prioritaria para pasar a las reformas de segunda generación que el país necesita.

El jueves y viernes pasados, el Perú vivió una histórica investidura ministerial que es  expresión de 4 gobiernos constitucionales continuados y de una madurez institucional que va abriéndose paso aunque a algunos les pese. Hoy somos más república que ayer  y este es un buen motivo para alegrarse.

@parodirevoredo

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Opinión | Daniel Parodi: Hoy somos más república que ayer

Lo que al APRA le falta

Lo que a APRA le falta

Primera generación de líderes apristas, al APRA de hoy le faltan líderes movilizadores

En mi pasada nota, sostuve que Fuer­za Popular y el Frente Amplio han logrado posicionarse mejor que el APRA en nuestro espectro políti­co, y esto sucede también porque los dos primeros tienen líderes movilizadores.

El fujimorismo tiene a Alberto Fujimo­ri, a Keiko Fujimori y a Kenji Fujimori. ¿Di­nastía oriental? Sí, señores, y funciona per­fectamente en un país que nunca dejó de buscar al inca, al rey, al “general Perú”, a quien fuera que “ponga mano dura” y re­parta a manos llenas; malhadada heren­cia. Alberto es el patriarca, Keiko y Ken­ji, los delfines.

El pueblo los adora. Ella, la primera dama adolescente que encandiló al pueblo.  Él, el niño adorado de su padre que lo acompañaba a los mítines, el en­greído de las ‘señitos’ que seguían a Gisela al mediodía, el mismo niño que hasta hoy muerde la rabia de haber sido desplazado por la hermana, después de que el padre torturase a la madre (llamen a Esquilo).

Y cuidado con la izquierda, que tiene cin­co líderes con arrastre. Las tres primeras, mujeres, punto a favor. Verónika Mendo­za, casi 20% en las presidenciales, cusque­ña, empática, aprende rápido.

Ya apren­dió a sonreír, que es lo que más le cuesta a la izquierda: sonreír. Le siguen Marisa Glave, perfil intelectual, e Indira Huilca, que le añade rebeldía juvenil al coctel. De­trás están el padre Marco Arana y cuida­do con Gregorio Santos, que poco le faltó para llevarse de encuentro a Barnechea y a Alan en las últimas presidenciales, y desde una celda en Piedras Gordas.

No estoy haciendo la apología de es­tos líderes. Lo que digo es que movilizan a la gente; “ponen”, para hablar en térmi­nos juveniles. A los hermanos Fujimori los adoran. Verónika e Indira inspiran a los an­tisistema, a aquellos que quieren reem­plazarlo todo aunque sin saber con qué.

¿Y el APRA? ¿Hoy quién moviliza qué desde el APRA fuera de la evocación de Víctor Raúl Haya de la Torre? Esta Enrique Cornejo, claro que sí, pero des­contadas las zancadillas que le ponen en casa, él solo no basta. Tendrá que hacer como Haya, ir preparando –al mismo tiempo que levanta el partido– a la ge­neración de recambio, al Alan de 1980, a la juventud rebelde de hoy pero ideo­lógicamente aprista.

En el Perú contemporáneo, la ideolo­gía es como las luces de los semáforos, apenas una referencia: son líderes los que inspiran, los que movilizan, y el APRA de hoy tiene un gran déficit de líderes. Tén­gase presente.

Públicado en Diario Exitosa el 7 de agosto de 2016

http://exitosanoticias.pe/opinion-daniel-parodi-lo-que-al-apra-le-falta/

CÓMO Y ADÓNDE. Los desafios de Enrique Cornejo

 

¿CÓMO Y ADÓNDE?

Los desafíos de Enrique Cornejo

Daniel Parodi Revoredo

Cornejo

Enrique Cornejo

Aunque asoman otras candidaturas, lo más probable es que el presente mes de agosto Enrique Cornejo se convierta en nuevo Secretario General del APRA. Por ello, y respetando las expectativas de los demás aspirantes a dirigir Alfonso Ugarte, las preguntas que se caen de maduras son cómo llegará Cornejo al máximo cargo ejecutivo del PAP y adónde, es decir, a qué lugar del espectro político conducirá al nonagenario partido de Haya de la Torre.

El cómo implica una disyuntiva: continuidad o ruptura. Continuidad supone tranzar con la cúpula que manda en el APRA hace varias décadas. La ruptura es instalar un CEN al margen del actual status quo, que le permita a Cornejo la capacidad de maniobra suficiente para instalar el orden en el caos, y construir una maquinaria moderna allí donde priman formas de hacer política del siglo XX.

De todos modos, una ruptura puede presentar matices, de manera que Jorge del Castillo podría apuntalar con sus bases leales la construcción de la nueva APRA y Mauricio Mulder, invencible polemista, debiera asumir la vocería del proyecto renovador. De esta manera ambos sumarán al cambio que el PAP requiere urgentemente.

Al contrario, la mera repartición de cargos y la mantención de anquilosadas fórmulas clientelares abortará cualquier proyecto de reforma antes de siquiera ponerse en marcha. De lo que se trata es de comenzar desde ya a enviar inequívocas señales de cambio que pasan por un explícito deslinde del fujimorismo, movimiento político al que buena parte de la ciudadanía vincula con el autoritarismo y la corrupción organizada.

Izquierda democrática es lo que clama la mayoría de apristas, lo que, en clave contemporánea, puede traducirse en socialdemocracia, centro-izquierda o más genuinamente en aprismo si se toma en serio el inaplazable trabajo de actualizar la ideología en un congreso convocado especialmente para dicho fin. Lo he señalado antes, el APRA debe establecer con meridiana claridad qué le ofrece al Perú del siglo XXI, pero no lo hará sin antes cumplir el prerrequisito de suprimir el pragmatismo desideologizado que se hizo fuerte las últimas décadas en Alfonso Ugarte. Enrique Cornejo tiene la palabra.

Publicado el 11/8/2016 en en Portla virtual Punto de Encuentro

 

@palabrasesdrujulas

La mala del cuento

 

La mala del cuento

¿por qué PPK sube y Keiko baja en las encuestas?

Daniel Parodi Revoredo

Alguien alguna vez me dijo que el peruano quiere que le resuelvan sus problemas y esa sencilla proposición explica el sentido común de un país que presenta grandes déficit en servicios públicos como la educación, la seguridad, la salud etc. Por eso se ha extendido la percepción de que los políticos tienen que llevarse bien y alcanzar acuerdos que beneficien al ciudadano de a pie.

Debido a estas razones, la última encuesta de CPI le otorga 70.4% de aprobación a PPK, de los cuales 20% son de peruanos que votaron por Keiko en segunda vuelta y 10% de los que también lo hicieron en la primera. Sin embargo, con la lideresa de Fuerza Popular está sucediendo lo contrario. Hoy la apoyan solo 38.3%; un poco menos que su núcleo duro de 39.8% en primera vuelta y 11% menos de quienes la respaldaron en la segunda.

PPK y KEiko

¿Por qué PPK sube y Keiko baja? PPK está trasmitiendo una imagen jovial y emprendedora, al mismo tiempo que ha logrado posicionar en los medios de comunicación su propia agenda política a través de un mensaje presidencial tan preciso como comprensible. Es por eso que en la encuesta de CPI 21% respalda la propuesta de mejorar la educación básica, incluso por encima de la más epidérmica lucha contra la inseguridad que arroja 18.7%.

En la otra esquina, una Keiko renuente a reconocer su derrota y a saludar al ganador, que amenaza desde su cuenta en twitter con gobernar desde el parlamento, es percibida como un factor de confrontación que nadie quiere, de allí se desprende también su significativamente alta desaprobación que alcanza al 55% de los encuestados.

Caso contrario es el de Luz Salgado quien, a pesar de presidir la institución más desprestigiada del país (el Congreso) presenta una aprobación de casi 50%, 11% por encima de Keiko. Los buenos números de Salgado se explican en el talante democrático que viene mostrando y su manejo de la crisis ejecutivo-legislativo, suscitada por las desafortunadas declaraciones de PPK acerca de jalarse congresistas fujimoristas. Los aciertos de Salgado han sido valorados positivamente por la población.

Lo que la última encuesta de CPI deja claro es que el país no quiere problemas si no resolverlos. Es por eso que hoy PPK sigue subiendo, mientras que Keiko tendrá que pensar mucho qué tipo de oposición quiere hacer para que no se le vea como a la mala del cuento.

@parodirevoredo

Publicado en Expreso el viernes 12 de agosto de 2016

La estrechez del Frente Amplio

 

 

La estrechez del Frente Amplio

El Frente Amplio ha dejado de ser interlocutor válido en lucha por libertades civiles

La moción de orden del día aprobada el pasado martes por el pleno del congreso ha obtenido como resultado inmediato que el Perú se sume al grupo de países que ha adoptado una firme posición frente a la violación de la Carta Democrática Interamericana en Venezuela. Bien por la bancada aprista, portadora de la iniciativa respaldada por todas las demás menos una: la del Frente Amplio.

Al respecto, si algo hay que tener claro es que la cuestión venezolana no es un tema de izquierdas y derechas. Si me preguntasen qué régimen me recuerda más el de Chávez-Maduro ese es el fujimorismo: control de los medios de comunicación, persecución de la oposición política, intervención del parlamento, violación de derechos humanos etc. Fujimori fue económicamente más eficiente, eso sí.

No voy a ponerme a especular qué ata a Mendoza, Glave y compañía a la agonizante satrapía venezolana pero, en cambio, sí quiero detenerme a evaluar sus consecuencias. La más grave involucra todas las demás: el Frente Amplio ha dejado de ser interlocutor válido en la lucha por las libertades civiles, los derechos humanos, el respeto de las minorías, etc.

De hecho, la próxima marcha de defensa de los derechos de las mujeres #Niunamenos, que apoyo militantemente, me trajo a colación una reflexión. Hace meses, Lilian Tintori, esposa del preso de conciencia Leopoldo López, señaló en un twit que al visitarlo en la inhumana prisión de Ramo Verde la desnudaron completamente, “me pidieron que abriera las piernas varias veces y revisaron hasta los modes (toallas higiénicas) que traía puestos”.


Lilian Tintori, víctima de abusos y humillaciones

Ahora bien, que le respondió Indira Huilca a las fuerzas políticas que han unido esfuerzos para que el Perú adopte posición frente a la dictadura y crisis venezolanas: “a ver bancadas de FP, PPK, APRA, APP, AP en vez d hacer conf d prensa sobre otros países podrían preocuparse x lo que pasa en Villarreal”.

Este es pues el despierto interés de la joven abanderada de las reivindicaciones sociales y de la lucha pro derechos de la mujer, respecto de sus flagrantes violaciones en Venezuela, incluso las que incluyen atentados contra la integridad física, moral e íntima de las esposas de los presos políticos del país llanero.

Por eso quiero terminar por donde comencé. La lucha por los derechos fundamentales no tiene color político. Mientras el Frente Amplio sostenga que en Venezuela es permisible lo que aquí denuncia como monstruoso, no pasará de ser una estrecha camarilla de falsos profetas.

@parodirevoredo

Un 28 para festejar con moderación

Un 28 para festejar con moderación

Sólo en visiones utópicas como la de Tomás Moro  (Utopía) o Miguel Gutiérrez (Babel, el paraíso) existe la sociedad perfecta. En la realidad  no es posible, lo que no quita su búsqueda constante. Si esta búsqueda nos ha colocado en la senda del progreso (como dirían los filósofos ilustrados) es materia de otra discusión, pero el Perú, con todas sus dificultades, hoy es un país más institucional que aquel que entró convulsionado al siglo XXI, echando a las patadas a la dictadura  fujimontesinista.

PPK será el 4to presidente consecutivo en recibir la banda presidencial de otro presidente democrático, hoy somos más república que hace 16 años. Nos faltan los partidos (o más partidos si consideramos como uno a Fuerza Popular) pero no debemos perder de vista que la ex-pareja presidencial quiso implementar un proyecto reeleccionista-autoritario y no pudo: las instituciones y un partido político en particular –el APRA con su no a la reelección conyugal– se lo impidieron. Al mismo tiempo, Martín Belaúnde fue extraditado a pesar de la primera dama quien tuvo que contener la rabieta y comparecer ante los poderes legislativo y judicial. ¿No es esto un síntoma de que el republicanismo comienza a andar?

La democracia es el sistema político vigente en la gran mayoría de países del planeta; unas son sólidas y otras cosméticas. Comprendámoslo, la dictadura es más fácil que la democracia porque implica imposición, mientras que la segunda consenso; en la primera, las instituciones son copadas desde un centro, en la segunda cada una delimita su espacio de actuación y fricciona con las otras, por eso hay que defenderla y apuntalarla constantemente.

Está claro que nuestra democracia no es sólida, pero tampoco cosmética. Se encuentra en un nivel intermedio pero la vamos construyendo y sus metas inmediatas son el retroceso de la delincuencia y de los conflictos sociales. Paso seguido, la gran reforma es la educación: hoy somos un país mayoritariamente de clase media cuya educación, sin embargo,  es básicamente deficitaria.

Una república exitosa necesita un ciudadano dispuesto a defenderla y con capacidades que le permitan competir en igualdad de oportunidades. El quinquenio que comienza debería ser el la educación y la continuidad del ministro del ramo es una señal positiva. En todo caso, hoy 28 de julio de 2016 tenemos más motivos para brindar por la patria que hace 16 años, que sea con pisco y del bueno, por favor.

Publicado el Expreso el viernes 29 de julio de 2016

http://www.expreso.com.pe/opinion/daniel-parodi/fiestas-patrias-para-festejar-con-moderacion/

 

El Perú en un mundo convulsionado

El Perú en un mundo convulsionado

somos la región más pacificada del mundo, busquemos entonces ser la más atractiva para la inversión
El Perú en un mundo convulsionado, por Daniel Parodi

 

Un tiroteo ocurrido ayer en un centro comercial en Alemania dejó al menos diez muertos y varios heridos. A inicios de esta semana, en el mismo país, un joven afgano atraído por la prédica terrorista del Estado Islámico atacó con un hacha a los pasajeros de un tren. Días antes, con motivo de la celebración del aniversario de Francia, otro radical segó la vida de más de ochenta personas en Niza. Si continuásemos la retrospectiva, constataríamos una escalada de violencia que da la impresión de apenas comenzar.

Por otro lado, Inglaterra acaba de votar por separarse de la Unión Europea y las consecuencias de esta decisión están por verse. Lo cierto es que ni Europa está cerca de superar la larga crisis de su estado de bienestar, ni se sabe tampoco si España finalmente formará gobierno, luego de su segundo proceso electoral en medio año.

A su turno, China se ha frenado. Era natural que su revolución industrial encontrase sus propios límites y equilibrios. Sin embargo, esto no le quita al gigante asiático su gran capacidad de demanda de materias primas de los países del Pacífico sudamericano, ni al APEC su importancia estratégica.

En América, Estados Unidos se ha recuperado de la burbuja inmobiliaria del 2007, pero el ya candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, representa otro tipo de amenaza que solo añadiría material inflamable al radicalismo islámico. A esto se le suma la eventual complicación de las relaciones norte-sur en el continente, dado el abierto discurso antinmigración del ‘outsider’ republicano. En el tintero se nos queda Hillary Clinton, la alternativa más mesurada para la Casa Blanca.

Pese a este complejo escenario –o quizá debido a él–, Sudamérica tiene la oportunidad de consolidarse como bloque económico y político en el mundo. Abonan esta hipótesis que la desaceleración china y la estrepitosa caída del precio del petróleo hayan prácticamente liquidado el bloque chavista, mientras que los países de economía abierta –principalmente los integrantes de la Alianza del Pacífico– se han mantenido en pie. No obstante que crecieron menos que en años anteriores, siguieron creciendo.

A este escenario se le suman importantes logros y desafíos de corto plazo como el fin de la guerrilla colombiana y la transición democrática venezolana si se llega a realizar la consulta popular que el régimen de Nicolás Maduro intentará evitar a como dé lugar.

En este contexto, tanto el presidente electo Pedro Pablo Kuczynski como el próximo canciller Ricardo Luna comparten una visión de política exterior que nos ubica en un mundo cambiante y difícil, en el que el poder se desplaza rápidamente –a la manera de Moisés Naím– pero en el que el Perú y América Latina tienen grandes posibilidades.

Por eso ha señalado el embajador Luna que hay que profundizar los gabinetes binacionales con los vecinos e incluso extenderlos hacia quienes no comparten límites con nosotros. En ese esquema, el anunciado relanzamiento de las relaciones con Chile podría convertirse en el primer logro como canciller, sin descuidar que, mientras siga allí dando botes la cuestión del mal llamado triángulo terrestre, seguiremos en el nihilismo de repetir, una y otra vez, crisis eventuales y contraproducentes retrocesos en nuestra relación con el vecino del sur.

Por otra parte, la anunciada profundización de la Alianza del Pacífico debe situarse en la primera línea de nuestra política exterior, pues desde allí proyectaremos al Perú y Sudamérica hacia el mundo. Pensemos que somos la región más pacificada del mundo, busquemos entonces ser la más atractiva para la inversión.

No perdamos de vista que Ricardo Luna ha anunciado algo fundamental: Torre Tagle se encuentra en franco proceso de modernización e informatización administrativa para potenciar una política exterior que ya no se puede entender separada de la economía, del comercio y de la sociedad. Ya no se trata solo de convenios fronterizos y notas diplomáticas. Los logros de nuestra política exterior hoy se entrelazan profundamente con el desarrollo interno del país tanto como con los objetivos globales establecidos por la ONU en la agenda 2030. Las condiciones están dadas para que así sea.

Daniel Parodi Revoredo

Publicado en El Comercio el sábado 23 de julio de 2016

http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/peru-mundo-convulsionado-daniel-parodi-noticia-1918871

El APRA en el Perú contemporáneo

EL APRA EN EL PERÚ CONTEMPORÁNEO

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Hace unos días fui criticado por señalar que hoy Fuerza Popu­lar y el Frente Amplio son pro­puestas políticas más coheren­tes que el APRA, pero me ratifico en lo dicho. No se trata de que FP posea una ideología elaboradísima. Es al contrario, FP tiene por ideología la no ideología, el asistencialismo directo, con altas dosis de un autoritarismo cuyo largo estado de latencia no nos pone a salvo de que se manifieste a la primera oportunidad que le resulte propicia. Pero es precisa­mente por eso que la población identi­fica su propuesta con facilidad, y bue­na parte de aquella, mal que nos pese, se adhiere militantemente.

Al frente, la desunión es sintomática en la izquierda peruana desde que de­cidió convertirse en tal a principios de la década de 1970. Hoy está un poco en las mismas: Ciudadanos por el Cambio, MAS, Tierra y Libertad, Fuerza Social, el PCP Unidad, el PCP Patria Roja, el Parti­do Socialista etc. ¿Lograrán ponerse de acuerdo? ¿o reventará de nuevo la vieja pugna respecto de quien es el más radi­cal y con ella todo el proyecto político?. En todo caso, el Frente Amplio cuenta con dos fortalezas: una lideresa y una base regional (el sur). Estas pueden re­sultar efímeras, pero hoy se sabe quié­nes son, donde están y, más o menos, qué es lo que quieren.

¿Qué hay más allá de esto en nues­tra política?, poco. PPK no es un parti­do y no veo que pudiese llegar a serlo; es una propuesta de gobierno intere­sante, democrática, liberal, tecnócrata pero ¿habrá PPK después de PPK? De Julio Guzmán y los outsiders no voy a ocuparme en esta ocasión.

Pero se me acaba la columna y no he hablado del APRA. No es casual, mi par­tido hoy no ocupa un lugar específico en el espectro político nacional. Este es el resultado de 30 años de liderazgo per­sonal: se ha perdido identidad ideológi­ca, base geográfica (el norte) y la capaci­dad de ser vinculados con una propuesta específica.

Que algunos gritemos a los cuatros vientos que somos de izquier­da democrática no alcanza si al mismo tiempo se persiste en un pragmatismo vaciado de contenido ideológico que ha dejado al PAP sin margen de maniobra en el complejo tablero de nuestra po­lítica y con pocas posibilidades de re­lanzarse hacia la sociedad. El próximo congreso del PAP requiere diagnósticos para encontrar soluciones, este es el mío.

Daniel Parodi

Publicado el domingo 24 de julio en Diario Exitosa

http://exitosanoticias.pe/opinion-el-apra-en-el-peru-contemporaneo-la-palabra-de-daniel-parodi/

 

La Agonía de Mariátegui (reseña)

 

La Agonía de Mariátegui de Alberto Flores Galindo, 1980 (reseña)

Es sabido que un libro tiene tantas versiones como lectores y que cada uno de estos multiplica exponencialmente sus ángulos y perspectivas de interpretación. Tras leer Haya de la Torre en su espacio y en su tiempo, de Planas & Vallenas, La agonía de Mariátegui (LAM) de Alberto Flores Galindo (AFG) me pareció la lectura que naturalmente venía a continuación a pesar de haber sido escrita diez años antes. Además, la experiencia me supuso casi por defecto un ejercicio de confrontación entre dos textos que, hasta cierto punto, representan una lectura más cercana al aprismo y la otra al socialismo doctrinales. Era como iniciarme en una materia buscando sus dos posturas más antagónicas y representativas.

Pero frente a mi búsqueda y motivaciones descubrí, en la parte final del libro, en el anexo que trata de las fuentes, los motivos personales del autor. Este descubrimiento me colocó en una situación paradójica: mi primera impresión es que LAM es una mistificación de José Carlos Mariátegui (JCM), una construcción de un amauta más político de lo que realmente fue.


MARIÁTEGUI, JOVEN

Sin embargo, el referido anexo me llevó a la conclusión contraria: lo que Flores Galindo intentó fue precisamente desmitificar a Mariátegui ante los “mariateguistas”, o ante las decenas de agrupaciones de la década de 1970 que lo habían convertido “en una especie de “megáfono” por intermedio del cual la izquierda propalaba sus posturas políticas, al margen de cualquier respeto a la fidelidad de su pensamiento” (p 119). Y la sentencia con la que AFG cumple su cometido no deja de ser devastadora: Mariátegui no acabó su obra, parece decirnos, Mariátegui no le entregó a sus seguidores su proyecto, su plan, su modelo de sociedad, su libro equivalente a El Antimperialismo y el APRA de Haya, culminado en 1928, si se me permite la última comparación que ciertamente es mía.

Añade Tito Flores que 7 Ensayos es una obra de diagnóstico, no de propuesta. Sobre la inexistencia de un programa mariateguista nos dice dos cosas: que lo más cercano a este fue DEFENSA DEL MARXISMO que, como entonces era habitual, se entregó por partes, en varios números de Amauta publicados entre 1928 y 1929. Lo otro que nos cuenta Flores es que la obra que debió constituirse en el ABC del mariateguismo -el dogma- se perdió en extrañas circunstancias. No hay entonces un Mariátegui política e intelectualmente acabado, como no hay un mariateguismo doctrinal. Su obra puede servir de inspiración creativa, tanto como una invitación a pensar el marxismo desde el Perú, desde lo andino y a interiorizar la célebre “la revolución no es calco ni copia …” pero poco más.

Es interesante, si se me permite el paréntesis, observar como con Haya y Mariátegui les sucede algo similar; uno llevó la dialéctica hasta las últimas consecuencias, el otro se negó a comprender el socialismo peruano sin vincularlo a una concepción de comunismo agrario anclado en la tradición andina, ambos fueron disidentes de la Komintern y ambos obtuvieron de sus seguidores el intento de reducirlos a dogmas, lo que ambos, también, hubiesen rechazado tajantemente. ¿Tan distintos son?

La Obra

Tito Flores ha organizado LAM de manera interesante. Podríamos decir que comienza con el último capítulo –la polémica con Komintern- para luego retrotraerse primero al descubrimiento de lo andino por JCM, segundo a una profunda reflexión sobre la Revista Amauta y el círculo político e intelectual alrededor de esta y tercero a la fabricación de un Mariátegui líder de un temprano proyecto político que se desarrolla paralelo al de Haya de la Torre y que encontramos como la sección más frágil de la obra. Este mismo capítulo salta de la polémica con Haya a la que sostuvo JCM con la Komintern, reconectándose así, casi espontáneamente, con el primero y cerrando el círculo. El epílogo de la obra le otorga al texto una visión de conjunto bastante coherente.

El capítulo 2, titulado el descubrimiento del mundo andino podría parecer el menos vinculado con los demás, en especial con el primero y el último, pero en realidad, a veces de manera implícita y otras explícitamente lo andino se presenta como el rasgo distintivo en el pensamiento de Mariátegui, tanto frente a Haya, como frente a Komintern. He dicho implícita porque a pesar que son otros los temas que aborda AFG cuando trata la primera de ambas polémicas, ese es el aspecto que con más claridad distingue a ambos líderes.

A ese nivel, la mirada de Haya nos parece más cosmopolita y, porque no decirlo, más leninista si nos acercamos a las tesis de Planas & Vallenas. Haya ve el mundo en su totalidad y lo que observa es un planeta dividido en bloques económicos en el que el camino socialista para América Latina (Indomaérica) es su unión política para hacer frente al imperialismo; es desde esa mirada que Haya construye su doctrina. Mariátegui, en cambio, introduce el elemento antropológico en su acercamiento al socialismo, Mariátegui observa el ayllu, la comunidad y en esa resistencia cultural, a pesar de la dominación española, encuentra la base desde la cual lee la realidad peruana bajo el prisma marxista. Estas dos lecturas distan de ser opuestas, sólo representan enfoques distintos del problema que incluso pueden complementarse si nos atenemos a los halagos que JCM formula desde 7 Ensayos a Por la emancipación de América Latina, de Haya, publicado en 1927.

El capítulo tercero interesa porque alcanza, sin querer, la meta que sin éxito AFG se traza para el cuarto. En el tercer capítulo FG describe Amauta, la revista, pero más que a la revista nos introduce al círculo político-intelectual, ese que, ante la dolencia física de Mariátegui, se reunía en su casa que se conocía como Washington-izquierda. En realidad es este capítulo el que,  de manera indirecta, discute las tesis que FG desarrolla en el cuarto.

No voy a caer en el maniqueísmo de apristas = políticos, vs socialistas = intelectuales, pero lo que sí nos muestra el capítulo tercero es que Washington-izquierda convocaba un grupo ideológicamente heterogéneo y no tenía por qué ser de otra manera. Allí confluían figuras del vanguardismo como José María Eguren y Martín Adán, e indigenistas como Luis Valcárcel. Por supuesto que hay política en Amauta y que el socialismo es el denominador común. Lo que no parece tan claro es que se estuviese labrando allí un proyecto político específico, distinto del de los apristas que también colaboraban con Amauta. Más bien, como el mismo FG señala, el PSP parece emerger como resultado de la ruptura con Haya en 1928, para adoptar su forma definitiva entre 1929 y 1230 y no precisamente de la manera como Mariátegui hubiese querido. De hecho, agobiado por enfermedad, Mariátegui abdica en Ravines el liderazgo del PSP que no tardaría en completar su proceso de stalinización para pasar a llamarse PCP.

Hay un tema en el tintero y que amerita ser aclarado. Aunque Flores Galindo señala que el Plan insurreccional de México que Haya comenzó a ejecutar a inicios de 1928 y una supuesta desviación ideológica de este precipitan la fundación del PSP, también señala que este proyecto lo concibió Mariátegui en su estancia europea (1919 -1923), solo que JCM tendía a hacer las cosas planificadamente. En esa lógica, las condiciones no estaban dadas en 1928 para iniciar en el Perú el plan revolucionario de Haya, lo que obliga a Mariátegui a oponersele y adelantar la fundación del PSP para octubre de 1928.

Esta tesis, aunque interesante, es la que induce a AFG a forzar un tanto los resultados del capítulo cuarto. De allí que FG casi desconoce las Universidades Populares González Prada como un proyecto de Víctor Raúl Haya de la Torre y que explica, en gran parte, el levantamiento contra la consagración a los sagrados corazones de 1923 y la súbita eclosión del Partido Aprista en 1930-1931. Al contrario, casi las convierte en el escenario elegido por JCM para forma a las masas en el socialismo, de acuerdo con un proyecto político que él habría definido con anterioridad.

En realidad, ni las Universidades González Prada, ni la correspondencia de JCM con algunos obreros o activistas provincianos que nos presenta Flores Galindo dan luces claras sobre la ejecución de un programa paralelo, ni de la dimensiones del que comenzó a gestar Haya con la UPGP y luego con las células de apristas exiliados desde ciudades tales como París, Berlín, México, Santiago, Buenos Aires, La Paz etc. Al contrario, antes de la fundación formal del APRA, Mariátegui es parte de la misma agitación política e ideológica que concluye con la formación de aquella y de la que él, desde 1928, es un ilustre disidente. Más bien, acierta más Flores Galindo cuando refiere la célula comunista del Cusco, que adopta tal nombre más temprano que nadie en el Perú, desde 1927, y que no depende de la célebre bohemia de Washington-izquierda. Este sí nos parece un proyecto político alterno al aprismo embrionario.

La revolución no es calco, ni copia …

LAM de AFG ha despertado en mí dos lecturas aparentemente contradictorias. La primera atañe la desmitificación de Mariátegui, quien es presentado como un intelectual y político al que la muerte le arrebató violentamente la posibilidad de culminar el programa de un socialismo construido desde las formas de organización socioeconómicas andinas. La segunda es la invención de una tradición –al estilo de Hobsbawm- que presenta a JCM como el temprano constructor de un proyecto político alternativo al APRA, que el destino le impidió concluir.


ALBERTO FLORES GALINDO

La triste anécdota del libro perdido de Mariátegui, aquel que contenía el desarrollo de su programa, nos llama a una metáfora final. El mensaje de Flores Galindo a la izquierda de los 80s y también a la actual es que, por encima de dogmatismos, es a ella a la que le corresponde escribir el libro perdido de Mariátegui, que parte de la reflexión del Perú de hoy desde una mirada de izquierda moderna, acorde con los requerimientos del siglo XXI. Mientras esto no ocurra, los historiadores seguiremos buscando el libro perdido del amauta, mientras que este seguirá esperando, donde esté, que sus seguidores comprendan el significado de su obra y la continúen.

Daniel Parodi

@parodirevoredo

Otra mirada para Venezuela

venezolanos

Venezolanos pugnan por ingresar a Colombia en busca de víveres y medicinas

Otra mirada para Venezuela

Tras la ambigüedad verbal y la torpeza semántica del presidente saliente, le hará bien al Perú el lenguaje directo de PPK. Además, el mundo de hoy funciona con menos discursos y “un twit vale más que mil palabras”.

PPK ha dicho que en Venezuela hay una crisis humanitaria y lleva razón; lo venimos viendo por televisión hace meses: miles cruzando las fronteras a Colombia en busca de alimentos y medicinas, cortes de luz, de agua, etc. Pensar que hace décadas eran los  colombianos los que cruzaban esas mismas fronteras en dirección contraria para encontrar mejores oportunidades de trabajo.

Por ello, el apoyo humanitario de la región a los venezolanos amerita un tratamiento por separado en la agenda de OEA, de UNASUR y de los países sudamericanos. De hecho, este debería constituirse en el primer punto a tratar en las negociaciones entre el gobierno de Nicolás Maduro, la oposición política, las personalidades amigas de Venezuela y los foros regionales que pugnan por encontrarle una salida política a la situación.

El primer gesto de acercamiento de las partes en el país petrolero no puede ser otro que la recíproca aceptación de la crisis humanitaria que PPK ha visualizado con claridad al señalar que hace falta formar un club de amigos de Venezuela para evitar que la situación se torne más dramática de lo que ya es. Ojalá y Torre Tagle “agarre esa flor”, sería una buena manera de recuperar iniciativa de cara a un quinquenio difícil por la desaceleración China, pero interesante por el aumento del consenso regional en favor de acudir en bloque al mundo para ampliar mercados.

Separar lo humanitario de lo político solo servirá para alcanzar una transición algo menos traumática en Venezuela, pues el chavismo constituye un montaje autoritario que por desgracia resistirá hasta donde le resulte posible. No es un tema ideológico, las dictaduras carecen de fiscalización por lo que los intereses creados y la corrupción que generan suelen ser enormes y es siempre demasiado lo que está en juego, así nos pasó con Alberto Fujimori.

Pero es bueno, mientras dura el proceso, que sud-América apoye a los venezolanos en todo lo que les haga falta. La solidaridad continental no sólo los ayudará a ellos sino que tenderá puentes entre los gobiernos de una región que se encuentra en una coyuntura clave para emprender proyectos comunes y posicionarse mejor en el mundo.

publicado hoy en Expreso
http://www.expreso.com.pe/opinion/daniel-parodi/otra-mirada-para-venezuela/

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