¿Soy aprista o analista?

 

EN LA CASA DEL PUEBLO, DISERTANDO SOBRE EL 80 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN DE TRUJILLO, 7 DE JULIO DE 2012 

 

¿Soy aprista o soy analista?

Hace unos días, en las redes sociales, mi amigo Ernesto López, de los tiempos universitarios, y que hoy es un destacado economista, me preguntó si yo escribía como aprista o como analista. Esta fue mi respuesta:

Estimado Ernesto, gracias por la pregunta, yo tengo una mirada aprista de la realidad porque he estudiado el aprismo, esa es mi lupa, como los marxistas tenían sus herramientas de análisis hasta los años ochenta, yo tengo las mías. Por ejemplo, cuando defiendo la democracia frente a la dictadura chavista o la fujimorista estoy haciéndolo desde una postura aprista, cuando defiendo la integración regional, o con Chile o con Bolivia, lo hago desde una mirada aprista, cuando defiendo la institucionalidad democrática lo hago siempre desde mi prisma aprista que apuesta por el republicanismo liberal como sistema de gobierno.

Ten en cuenta que al APRA la persiguieron treinta años por defender la democratización sociopolítica del país. Luego soy militante, y hay veces en las que hablo y hasta he difundido pronunciamientos explícitamente como tal; o en otros casos he publicado artículos sobre la problemática interna del partido. Finalmente, en ocasiones sí defiendo abiertamente a mí partido en temas coyunturales, como cuando apoyé con buenos resultados la campaña de Cornejo a través de 3 notas en La MULA que tuvieron mucho movimiento.

Así que yo no trato de pasar por lo que no soy, a mí me encontrarán siempre en mi posición y desde esa posición, aprista, analizo la realidad nacional e internacional, si por ello coliges que soy sesgado, solo puedo responderte que estoy completamente de acuerdo contigo, el aprismo es mi sesgo, hállenme y reconózcanme como a tal.

Lo que sí quiero aclararte, para terminar, es que jamás subordinaré mis principios e ideales a finalidades mezquinas, por ello, por ejemplo, he defendido al Perú en el litigio con Chile en La Haya y lo hice durante el gobierno de Ollanta Humala, duro opositor del aprismo. Hay valores irrenunciables, la patria es uno de ellos.

Sobre Alan García y sobre la corrupción en el APRA

Ernesto me repreguntó sobre Alan García y sobre la corrupción que se achaca al APRA. Le respondí así:

Alan García me parece el político más sólido y capacitado del Perú; desde lejos el más preparado para hacer un gran gobierno en 2016. Luego, sí tiene que haber algunos corruptos dentro del APRA, tanto como casos de corrupción en el gobierno aprista, lo cual amerita purga e investigación, pero no justifica tildar a todo un partido o todo un gobierno de corrupto, máxime en un país como este, flagelado estructuralmente por la corrupción. Por eso siempre digo que a esta la combatiremos desde un pacto de la clase política que parta de la premisa de que, muy a nuestro pesar, en todas sus tiendas se cuecen habas.

Para terminar, la comisión Tejada (nada menos) ha señalado que Alan García no tiene desbalance patrimonial. Si su máximo cancerbero lo dice, yo no tengo por qué pensar lo contrario, ni que asumir que alguna lamentable mala práctica durante la segunda gestión aprista alcance al dos veces Presidente del Perú.

Creo que con esto mi respuesta ya está completa.

Un fuerte Abrazo

Tu amigo y militante aprista

Daniel Parodi Revoredo

p.d. Te dejo un post que explica mejor mi lectura de la realidad

Víctor Raúl: el hombre y la teoría

http://blog.pucp.edu.pe/blog/daupare/2013/02/21/v-ctor-ra-l-el-hombre-y-la-teor-a/

twitter: @parodirevoredo

Fanpage: https://www.facebook.com/parodidaniel

Humala en la Madre Patria

Humala en la Madre Patria

La pareja presidencial tendrá mucho que reflexionar respecto de por qué la prensa española le ha dado tanta importancia a las polémicas vinculadas a la Primera Dama, en su reciente visita a la antigua Metrópoli. En todo caso, es mucho lo positivo que se ha logrado en el periplo del primer mandatario en la península Ibérica por lo que vale destacar los acuerdos alcanzados.

Son 12 los convenios suscritos con La Moncloa. Entre ellos, figuran la lucha contra las drogas, un acuerdo con RTVE para la realización de proyectos audiovisuales, cooperación con el Ministerio del Interior español en materia de seguridad pública, fortalecimiento institucional y lucha contra el crimen organizado. Además, ambos países podrán compartir las instalaciones de sus sedes diplomáticas en diversas partes del mundo y cooperarán en materia de ciberseguridad.

En otro orden de cosas, la vista de la pareja presidencial a España refuerza la candidatura del Perú a formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), foro especializado en temas financieros y comerciales que ya integran 34 potencias y que reviste la mayor importancia para nuestros intereses. Como contrapartida, España se ratifica en su pertenencia a la Alianza del Pacífico como observador y se potencia la posibilidad de una mayor cooperación con aquella en el futuro.

Al respecto, la presidenta de la Cámara Española de Comercio ha señalado que España ve al Perú como su puerta de entrada hacia la AP, mientras que Rajoy ha resaltado la importancia de la participación de su país en calidad de observador en nuestro foro económico regional.

Al finalizar estas líneas, me da gusto ver cristalizarse un nuevo esfuerzo de Cancillería y, en este caso en particular, de la Embajada del Perú en España, donde nos representa Rafael Roncagliolo, de grata recordación en su conducción, como Canciller del Perú, de la fase oral del litigio marítimo en La Haya. Aquella vez, la firma de una Declaración entre los Cancilleres del Perú y Chile, semanas después de los alegatos, fue el mejor fruto de una gestión sutil e inteligente.

En esta ocasión, incluido el feliz anuncio de Rajoy de que a fin de año se elimina la Visa Schengen, nos quedamos con la sensación de que de aquí en adelante cruzar el charco será más fácil para todos.

Visita con buenos resultados

Publicado en Exitosa Diario el 12 de julio de 2015

Ttwitter: @daupare

fanpage: https://www.facebook.com/parodidaniel

¿Otra vez Montesinismo?

 

¡NUNCA MÁS!

¿OTRA VEZ MONTESINISMO?

Lúcar cree que seguimos en los tiempos del siniestro asesor presidencial

Se acababa el año 2000 y el Perú respiraba al fin los aires de la democracia. Fujimori había huido del Perú con su avión llenecito de containers, se fue a Japón a visitar a Kenji y allí se quedó. Renunció a la presidencia por fax pero el Congreso no le aceptó la renuncia y lo destituyó.

Pero el montesinismo mantenía sus tentáculos en muchas instituciones públicas y privadas. Entre ellas estaban los canales de señal abierta, como América Televisión, la de los Crousillat, no la de ahora.

Entre los Crousillat estaba Nicolás Lúcar quien le dijo una vez al país, aún con Fujimori en Palacio, que no importaba si eran 300 o 400 toneladas de cocaína incautadas en un narcoavión oficial peruano, cuando la poca prensa libre que quedaba se afanaba en denunciar, con poquísima cobertura, que al dichoso Boeing se le habían extraviado 100 toneladas en “pleno vuelo”. Entonces los peruanos fuimos tristes testigos de lo que le pasa a la libertad de expresión cuando es coactada por la oscura nocturnidad de una dictadura corrupta e inescrupulosa.

La verdad, a mí me interesa muy poco la vida privada de los políticos, como tampoco la de los literatos, no soy quien para juzgar la separación de Vargas Llosa, ni el estado del matrimonio presidencial. A mí me interesa cómo se gobierna nuestro país, punto.

Por todo ello me parece obsceno que Lúcar responsabilice a Alan García del chisme sobre Nadine Heredia, del que, valgan verdades, la señora Pérez Tello inquirió al señor Arosemena con todo un preámbulo de delicadas disculpas. Por eso es evidente que la extemporánea indignación de la Primera Dama es una burda maniobra para desacreditar a la comisión que la investiga.

Luego ¿Nicolás Lúcar es creíble?, ¿ya olvidamos su rol durante la dictadura fujimorista y su vil intento de manchar la imagen del recordado y bienquerido presidente Valentín Paniagua? Finalmente, ¿por qué Alan García tendría que llamarlo a desmentirle nada?

Yo sé que muchos de mis lectores no simpatizan con Alan García y los respeto, pero la jugarreta de Lúcar lo único que muestra es a otro periodista alineándose con el poder de turno. Por si lo hemos olvidado, acusar a alguien sin sustento es difamación. Si Lúcar tiene algo contra García que muestre sus pruebas ¡caray! ¿O queremos volver a la tenebrosa noche montesinista?

Publicado en Exitosa Diario, el 19 de julio de 2015

Fanpage: https://www.facebook.com/parodidaniel

Twitter: @parodirevoredo

Nos independizamos o nos independizaron

Conferencia de Guayaquil. nuestra independencia ¿fue solo obra de San Martín y Bolívar?

¿Nos independizaron o nos independizamos?

 

Mientras me dirijo a la Universidad, el taxista me pregunta a qué me dedico y cuando le digo que soy historiador me pide que le diga “la verdad”, que si los peruanos nos independizamos o nos independizaron.

Lo primero que hay que señalar es que “los peruanos” de 1821 no eran los de hoy. A nosotros  nos han enseñado el himno desde pequeños, nos han dicho que a San Martín, en Paracas, se le ocurrió la gloriosa roja y blanca, nos han narrado las hazañas de Grau en el mar y  de Cubillas en los mundiales. Nos contaron que somos unos tromes en la cocina gracias a Gastón Acurio, quien había resultado también crítico literario. En cambio, a los peruanos de 1821 les dijeron que eran súbditos del Rey de España, ellos no sabían nada de lo que acabo de contar porque nada de eso había ocurrido todavía.

Es bien difícil generalizar lo que entonces pasaba en el virreinato peruano; la historiadora Scarlett O´Phelan le ha dado al tema una mirada regional y nos muestra la presencia de peruanos en las juntas de Quito y La Paz de 1810, que fueron independentistas. También hubo sublevaciones patriotas como la de los hermanos Palliardelle en Tacna en 1813, o los Angulo en Cusco en 1814.

Por su parte, los criollos de Lima fueron más conservadores pero tenían que serlo, ellos dependían del tráfico comercial por el Callao y sospechaban, con razón, que sin el vínculo con España pocos barcos atracarían en nuestro primer puerto pues entraban a las costas del Océano Pacífico desde el extremo sur del continente y tenían más cerca a Valparaíso y Arica. Así que no se trata tampoco de crucificar a los limeños.

Generalizar es también difícil por la fragmentación sociocultural del Perú virreinal, que nos separaba en República de indios, de españoles y un sinfín de castas como zambo o mulato. De allí que afirmar que  “queríamos o no la Independencia” resulte complicadísimo.

Un último dato, no solo San Martín y Bolívar emanciparon al Perú, también hubo caudillos peruanos liderando batallones como Gamarra, La Mar y Orbegoso, quienes luego fueron  presidentes del país. Por eso, lo mejor es colocar nuestra Independencia en su propio contexto histórico y comprenderla desde sus propias claves pues ella fue un proceso muy complejo. Tan complejo como el Perú de hoy, será por eso que lo queremos tanto.

Publicado en Exitosa Diario el 26 de julio de 2015

twitter:parodi.da

Apocalipsis Electoral

 

No es la voz dinamitar próximas elecciones

“Apocalipsis electoral”

Daniel Parodi Revoredo

En una columna titulada “cambio o muerte”, que evoca viejas proclamas revolucionarias, Rosa María Palacios sugiere que la única manera de evitar “que la población reviente en ira y que la ola nos caiga encima” es el cambio, aunque no nos detalla en qué consiste ese cambio o quien nos lo traerá.

Para sustentar su premonición, nos inventa algunas imaginativas tradiciones (Anderson dixit). “El pueblo perdona al que se va en orden, pero castiga en las elecciones”, nos dice para convencernos de que a pesar de la alta aprobación de su 2do gobierno, Alan García no será elegido el 2016. Luego cierra la oración con una sentencia ecléctica: “no hay nada que contradiga esa tradición, salvo el temor de que Nadine Heredia destaque en una carrera congresal” (¿?).  La verdad, no la entendí.

Mejor es su “ley del comportamiento electoral”: “el pueblo vota por un cambio cada 10 años” (¿?). No soy politólogo pero algunas cosas he leído de Nohlen, Tuesta, Vergara, Dargent, entre otros, y, la verdad, ningún estudio serio valida esa tesis. Como historiador, sí puedo decir que en el Perú no hemos tenido suficiente estabilidad democrática siquiera para someterla a examen, ni aplicándole los ciclos económicos de Kondratieff.

En el fondo, de lo que quiere convencernos la destacada columnista es de que los actuales candidatos a la presidencia no ofrecen absolutamente nada, que son todos corruptos y que lo que le espera al Perú, si elige entre lo que hay, es el más absoluto desastre. Es el mismo argumento de Augusto Alvarez Rodrich, en su artículo “Ciudad de M”, en el que augura que el próximo proceso electoral será una revenda mierda.

A mí me da la impresión de que estos malos augurios solo expresan la frustración de un sector que reniega del escenario que se acerca; es decir, una segunda vuelta entre Alan y Keiko, quizá PPK. Entonces a dinamitarlo todo, incendiemos la pradera para que no brote ese fruto que a mí no me gusta. Vaya vocación democrática de algunos, cada vez me admiro más.

Por otro lado, no estoy convencido de la “tesis del cambio” de Rosa María Palacios (o de lo que de ella pude comprender). Me parece que en todos los sectores sociales del país existe la conciencia de que hasta hace poco se estuvo bien y que ahora ya no se está bien. Por esta razón, el voto podría inclinarse a quien asegure nuestro retorno a la senda del crecimiento económico.

Por supuesto que el modelo es perfectible, que le hace falta reformas y que la inseguridad ciudadana es nuestro mayor flagelo, pero los peruanos ya nos aventuramos con Humala y nos equivocamos, y por eso el voto en 2016 debiera ser, mas bien, conservador. Esta es mi percepción y no una regla, pues la única regla reciente del comportamiento del electorado peruano es que no se puede predecir.

Busquémosle entonces lo positivo a las cosas pues Humala no alcanzó a arruinar del todo al país porque hasta para eso hay que tener cierto talento (Vergara dixit). Nos gusten o no, los tres candidatos favoritos tienen cosas interesantes que mostrar. Alan García realizó un buen segundo gobierno y tiene las ideas claras como para retomar las riendas del país con rapidez. Keiko Fujimori finalmente se dedica a la política y el fujimorismo también. Nos asusta su ausencia de credenciales democráticas pero quizá estén esperando la oportunidad de obtenerlas. PPK está detrás de lo bueno, poco o mucho, que hizo Toledo durante su único gobierno.

Es fácil decir que las próximas elecciones serán una mierda. La pregunta es qué vas a hacer tú, líder de opinión, para evitarlo. Porque con un poco de humildad y aceptando la voluntad popular podrías conducir el debate hacia los grandes problemas y desafíos nacionales en el corto y mediano plazo. De hecho, soy el convencido de que nadie mejor que tú para elevar el nivel de la discusión y obligar a los candidatos a exponer sus propuestas. Por eso, si el próximo proceso electoral deriva en una pelea de perros, tú también serás responsable. Piénsalo bien, porque se trata de nuestro país y de nuestra democracia.

Twitter: @parodirevoredo

fanpage:  https://www.facebook.com/parodidaniel

La nota de rosa María Palacios

 http://larepublica.pe/impresa/opinion/16387-cambio-o-muerte

Échale la culpa a Alan

para él todo es una M, para mí no

ÉCHALE LA CULPA A ALAN

En su última columna, titulada “Ciudad de M”,  Augusto Álvarez Rodrich se “admira” del ruido político que se ha instalado en el Perú y que en buena medida es responsable de nuestro frenazo económico, junto, claro está, a la evidente incapacidad de gestión del presente gobierno.

Pero repasemos un poco los hechos ¿qué país le entregó Alan García a la ciudadanía en 2011? ¿Acaso vivíamos así, como cuervos comiéndonos los ojos? ¿Acaso la recíproca acusación de corrupción y el escándalo mediático eran el pan de cada día? La pasado gestión aprista tuvo algunas controversias. Pero ¿era el Perú del 2010, previo a las presidenciales, el hervidero que hoy lamenta nuestro experimentado periodista?

 

Perú&Ecuador – Chile&Bolivia

Perú y Ecuador ya cuentan con planes binacionales

Perú & Ecuador – Chile & Bolivia

Daniel Parodi Revoredo

Si ingresas a la web del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú encontrarás los mecanismos bilaterales que impulsan la relación peruano-ecuatoriana. Estos son los siguientes: El Encuentro Presidencial y Gabinete Binacional de Ministros con cinco ejes temáticos que tratan asuntos sociales; seguridad y defensa; productivos y comerciales; de inversión y turismo; ambientales, energéticos y mineros; de infraestructura y conectividad.

Se le suman la Comisión de Vecindad; los comités de frontera, entre otrosEstos mecanismos son sinérgicos con la agenda bilateral que incluye la culminación de las labores de desminado humanitario; inversión pública en programas sociales; interconexión eléctrica transfronteriza; gestión binacional de recursos hídricos; promoción de micro, pequeñas y medianas empresas; Becas de la Amistad, entre otros.

 Los acuerdos de Paz de Brasilia de 1998 constituyen el punto de inflexión positivo de la relación peruano-ecuatoriana. En 1998 ambos países decidieron que era mejor ser socios que enemigos y ahora disfrutan los resultados de su excelente decisión.

Actualmente, Bolivia y Chile litigan en La Haya la demanda del primero al segundo para negociar de buena fe su salida al mar. Los chilenos dicen que aquella es hostil, que mejor hubiese sido la negociación bilateral. Los bolivianos arguyen que les han ofrecido mar en varias ocasiones.

Algunos datos: a) 4200 es el número de kilómetros del extenso litoral chileno; b) existe un ferrocarril de Oruro a Antofagasta inaugurado en 1892 que hasta hoy conecta a Chile con Bolivia.

Sé que la actual coyuntura es difícil porque el litigio en la CIJ tensa la relación entre ambos países. Sin embargo, mi punto es que Chile tiene muchísimo litoral como para resolver la mediterraneidad boliviana y que el referido ferrocarril brinda las condiciones perfectas para otorgarle un enclave al país altiplánico al lado de Antofagasta.

Sin duda, mis argumentos son coloquiales, pero el sentido común coloquial suele identificar más rápido la solución de los problemas. Las complicaciones vienen de la política y de la ideología, como la cuestión de la “soberanía”, por la cual, como decían nuestros bisabuelos, la vida vale la pena vivirse o perderse.

Hace unas semanas, en Buenos Aires, el historiador chileno Jorge Magasich planteó el esquema ganar/ ganar de resolverse la mediterraneidad boliviana. Así trataba de explicarle a sus connacionales que con ello Chile también se beneficia. El ejemplo de lo que ambos países pueden ganar si superan sus problemas es lo mucho que peruanos y ecuatorianos obtuvimos cuando optamos por la paz.

Publicado el domingo 7 de junio en Exitosa Diario

Twitter: @parodirevoredo

Página

Sincronía peruana I

 

República aristocrática y movimiento obrero se toparon a inicios del siglo XX

Sincronía Peruana I

La República Aristocrática nos llegó con 80 años de retraso

La historia del Perú es sincrónica y no porque hayamos logrado sincronizar deliberadamente nada, sino porque hemos desarrollado la virtud de conjugar fenómenos correspondientes a diferentes tiempos en un solo momento histórico. Los resultados, cómo no, han sido catastróficos. Pero esta vez quiero referir sólo uno de estos, el que más se me viene a la cabeza.

En condiciones normales, en el Perú decimonónico debió desarrollarse una democracia censitaria. Debió votar un grupo reducido de ciudadanos de acuerdo con el censo, la propiedad y/o el alfabetismo pero curiosamente no sucedió así; en realidad votó mucha más gente pero lo hizo corporativamente, a voz alzada. Sencillamente llegaba el hacendado a la mesa de sufragio, que eventualmente quedaba dentro de su hacienda, y todos los peones proclamaban su nombre.

Más allá del sistema electoral, que nos describe Cristobal Aljovín en “Caudillos y constituciones”, lo cierto es que ninguna república censitaria sembró sus raíces en el siglo XIX -como sí lo hizo en Chile- por más que Carmen Mc Evoy nos la sugiera utópicamente. Aquí lo que se instaló es el caudillismo como forma de gobierno, continuidad monárquica según Hugo Neira, patrimonalismo según la referida Mc Evoy.

Tuvo que llegar la destrucción de la Guerra del Pacífico y el hartazgo con Cáceres para que recién en 1895 Piérola instaurase, al fin, una república censitaria, aquella a la que le llamamos aristocrática. Y todo pareció ir muy bien y, de hecho, pudo ir muy bien a no ser que nuestra democracia de unos pocos nos llegó con ochenta años de retraso y se estrelló de frente con los anarcos, el paro, el sindicato La Estrella, la huelga, el canillita, el plebeyo, la obrerita y otros entrañables personajes de Felipe Pinglo, que no estaban en sus planes.

Había llegado el siglo XX pues, con la débil proyección de su luz artificial, y hasta ahora no sé cómo así convivieron los elegantes bailes del Palais Concert con las jaranas de Karamanduka y la lucha por las ocho horas, con Haya y Mariátegui incluidos, después de Gonzáles Prada. El resultado: La Incertidumbre Nacional como la llamó Basadre, reacción conservadurísima, miles de asesinados apristas en Trujillo en 1932, magnicidio de Sánchez Cerro en 1933 y el subsecuente cierre del diálogo político hasta 1956.

Es que cada cosa tiene su tiempo, y en las primeras décadas del XX no había espacio para todo aquello junto. Y la república, ya democrática, todavía no la hemos construido. Volveremos luego sobre otras paradójicas sincronías peruanas.

Publicado el 30 de mayo en La Mula

Twitter: @parodirevoredo

Pagina: https://daupare.lamula.pe/2015/05/30/sincronia-peruana-i/daupare/

Almagro y González: dos izquierdas, dos destinos

 

Felipe González, valiente defensa de presos políticos venezolanos

Almagro y Gonzáles: dos izquierdas, dos destinos

En las últimas semanas han coincidido dos acontecimientos que nos muestran dos maneras de comprender la izquierda latinoamericana. El primero es la toma del cargo del Presidente de OEA Luis Almagro, ex-canciller uruguayo y miembro del Frente Amplio de José Mujica. El segundo es la visita a Venezuela de Felipe González, expresidente socialista de España, referente innegable para el progresismo latinoamericano.

En su discurso del 26 de mayo, Almagro subrayó la importancia de que Cuba vuelva al sistema interamericano. En cambio, sus referencias a la situación de los Derechos Humanos en Venezuela han sido escasas a pesar de que en su gestión al frente de la política exterior uruguaya amparó a presos de Guantánamo y refugiados sirios. En esta ocasión, Almagro se limitó a decir que Venezuela colabora con la Comisión de DDHH de OEA, la que aborda también sus supuestas violaciones desde el Palacio de Miraflores.

Luis Almagro, mutismo ante Venezuela

Al contrario, la reciente visita de Felipe González a Caracas ha generado gran impacto. La agenda del sevillano fue visitar al activista Leopoldo López y los alcaldes Antonio Ledesma y Daniel Cevallos, tres presos de conciencia que comprometen la democracia regional y se suman a otras decenas sometidos a tortura e inhumanas condiciones de confinamiento como las de “La Tumba”. Este centro de reclusión se encuentra cinco pisos bajo tierra, consta de 7 minúsculas celdas sin luz, baños, aire natural y con temperaturas bajo cero.

El gobierno de Nicolás Maduro no le permitió a Felipe González visitar a los prisioneros políticos pero no pudo evitar que deje sentado un ejemplo de firmeza en la defensa de la democracia y los DDHH. Además, González encabeza la lista de 25 exmandatarios que el 9 de abril firmaron la Declaración de Panamá, potente llamado a la recuperación de los principios republicanos en la tierra de Bolívar.

Así las cosas, los cofirmantes de la Declaración están suplantando a OEA en la exigencia del cumplimiento de su propia Carta Democrática. Al contrario, aquella languidece en su sumisión a Venezuela que se expresó nítidamente cuando 22 de sus 35 miembros le negaron a la disidente Corina Machado tomar la palabra en su plenario.

En Latinoamérica predomina una izquierda patrimonialista poco interesada en ocupar el espacio socialdemócrata. Su prioridad consiste en fortalecer el caudillismo estatista para afirmarse en el control de la burocracia de los foros regionales. Pero no nos equivoquemos, sin una izquierda con vocación democrática, el republicanismo continental seguirá durmiendo el sueño de los justos.

Twitter: @parodirevoredo

Página: https://www.facebook.com/parodidaniel?ref=hl

Publicado ayer en Exitosa Diario

 

Bolivia, el mar y la subjetividad

ACADÉMICOS DE PERÚ, CHILE Y BOLIVIA SE REUNIERON EN LA UCA DE BS. AS.

Bolivia, el mar y la subjetividad

Bolivia, privada de litoral propio, deseará tener acceso al mar, y mientras no lo consiga la violencia de su situación la obligará a medidas extremas (…) y de la lucha que de eso tendrá que resultar vendrán crisis comerciales, dañinas para todos”. Francisco García Calderón, diciembre de 1883

Si he dedicado mi carrera a investigar los confines del imaginario es porque creo en el poder de la subjetividad y que siempre la encontraremos en el meollo de cualquier realidad plausible. Cuando los chilenos nos recuerdan el tiempo transcurrido desde que concluyó la Guerra del Pacífico y nos preguntan sobre nuestra herida doliente, no reparan en que el daño, que una vez fue material, hoy se ha trasladado a la dimensión del inconsciente colectivo porque aún los dos pueblos no hemos hecho lo necesario para superar el trauma que aquella nos dejó.

En el mismo sentido, hoy ya casi no tiene caso recordar que antes de 1879 Bolivia le daba poco uso a su litoral, geográficamente alejado de los centros políticos de su país, o que el Tratado de 1904 le ofreció una serie de ventajas arancelarias y de infraestructura. El tema en realidad no es ese, sino que Bolivia experimenta con el mar el “dolor de la amputación”, la castración de desposeer lo que antes poseía. Y por eso Bolivia, entendámoslo, no dejará de gritar a los cuatro vientos que quiere mar, y que lo quiere suyo y no prestado.

Para Chile, la dimensión subjetiva del tema nos remite inevitablemente a una deuda que mora en el subconsciente. Si hoy, en La Haya, Bolivia nos recuerda que Chile le ofreció varias veces negociar una salida al mar, es porque en algún lugar de su imaginario a nuestro vecino del sur le ha pesado la mediterraneidad boliviana, de lo contrario no hubiese deseado resolverla en 1950 y 1975.

Finalmente, la soberanía es el gran meollo que confronta a los países. ¿Qué es soberanía? Para empezar un vocablo que indica posesión, pero para pueblos criados aún en el nacionalismo del siglo XIX es el sentimiento, la sangre derramada, el campo santo del héroe, el terruño que se defiende con la vida. Y por eso el tema se hace tan difícil.

Yo estoy seguro de que Chile le concedería a Bolivia un enclave al lado de Antofagasta y le permitiría instalar un puerto y playa propios pero soberanía no, porque esta es el límite infranqueable, lo que nadie cede de motu propio. Y Bolivia, claro, la desea más que nada por el hecho esencial de que la tuvo y Chile se la arrebató. Por eso estudio la subjetividad, porque estos razonamientos básicos se mueven bajo las formas diplomáticas más racionales y exquisitas.

Sobre todo eso conversamos la semana pasada en la UCA de Buenos Aires doce académicos de Perú, Chile y Bolivia. Durante el diálogo, comprendimos bien la situación y demostramos que no solo manejamos los procesos de larga duración, como los llamaba Ferdinand Braudel, sino también las coyunturas, cómo las definió Pierre Vilar. Recién el año pasado el Perú había demarcado por fin su frontera marítima con Chile. Este, a su turno, se defiende en la Haya de una demanda boliviana para negociar precisamente su salida al mar.

Por eso preferimos no pronunciarnos por ninguna solución concreta, porque nos quedó claro que la larga duración debía prevalecer sobre la coyuntura y la cautela sobre el entusiasmo. Entonces, planteamos “el reencuentro de Bolivia con el mar” paulatino, escalonado, fortaleciendo la confianza tripartita, cerrando las heridas de guerra, reconciliándonos con la historia doliente, integrando socioeconómicamente nuestras fronteras. En Buenos Aires, doce académicos que buscamos la integración latinoamericana supimos pulsear el momento, situarlo en el proceso y actuar en consecuencia.

Sin embargo, el manejo político de la iniciativa por parte de las autoridades de la UCA pudo ser superior. La propuesta de mediación de UNASUR y CELAC, con José Mujica a la cabeza, en medio del litigio boliviano-chileno en La Haya, generó una innecesaria controversia que felizmente se ha aclarado con los días y que bajo ninguna circunstancia debe superponerse a la claridad de la utopía planteada, cuya vigencia es incontrastable.

Por ello, es preciso rescatar el consenso bonaerense de reencontrar a Bolivia con el mar pues de lo contrario Chile no dejará de oír el clamor eterno e inexorable de su cercano y a la vez lejano vecino. Ese mismo clamor, que hace 133 años vaticinó Francisco García Calderón, seguirá resonando en el escenario latinoamericano mientras las costas del Pacífico no encuentren la bahía que cobije las playas bolivianas.

@parodirevoredo

                            Acta de Buenos Aires

En la ciudad de Buenos Aires, Universidad Católica Argentina, doce académicos de Bolivia, Chile y Perú, sociedades con historias ancestrales comunes, nos reunimos para contribuir a una búsqueda consensuada del reencuentro de Bolivia con el mar, fortaleciendo así la unidad latinoamericana.

Más allá de las coyunturas judiciales y gubernamentales, creemos que el diálogo crítico permite visibilizar y comprender la posición del otro para la construcción de un futuro común y plural. Esta metodología puede facilitar la resolución de conflictos mediante la fuerza viva de la palabra en conjunción con propuestas creativas y realistas orientadas a la reparación de heridas históricas.

Estos esfuerzos se inscriben en el marco de la cultura de la paz, la reciprocidad y la integración democrática, inspiradas por el espíritu y los contenidos del Acta de Lovaina. Desde el final de la Guerra del Pacífico hasta el presente, han existido tensiones que dificultan las relaciones amistosas entre los pueblos. Si estas se prolongasen, Bolivia y Chile continuarán sin relaciones diplomáticas y se seguirán difundiendo imágenes negativas del otro.

Todo ello genera gastos militares excesivos; dificulta la vinculación educativa, cultural y económica; e impide la realización de proyectos beneficiosos para la sociedad civil. Estas prácticas perjudicarán a las generaciones futuras, que heredarán una situación de conflicto latente, que podemos ayudar a resolver.

La superación definitiva de los remanentes de la guerra implica el restablecimiento de la cualidad marítima boliviana y ofrece oportunidades provechosas a los tres pueblos. Esta reemplaza los imaginarios de la desconfianza entre Bolivia, Chile y Perú, por una mirada integradora y un clima de amistad.

Este nuevo escenario estimulará intercambios culturales, educacionales y comerciales; y permitirá destinar parte de los gastos militares a políticas de desarrollo, particularmente en las regiones fronterizas. De este modo, favorecerá la normalización de las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Chile, imprescindibles entre países vecinos. Esta visión de futuro contribuye con la integración latinoamericana y transmite a las generaciones futuras una paz definitiva.

A partir de estas reflexiones, sostenemos que el reencuentro de Bolivia con el mar forma parte de una agenda de integración trinacional con cooperación efectiva en las áreas fronteriza, regional y nacional. Las principales líneas de esta agenda son las siguientes: construir una memoria histórica común, enseñar en las escuelas una visión plural de los acontecimientos, consolidar políticas de integración cultural y desarrollar políticas públicas para las poblaciones de frontera.

Construir una memoria histórica implica resaltar el pasado ancestral común e implementar una política de reconciliación trinacional respecto de la Guerra del Pacífico. Asimismo, reinventar las tradiciones, crear y difundir los lugares de la memoria, resignificar las conmemoraciones oficiales y concebir la frontera como un lugar de encuentro. Enseñar en las escuelas una visión plural de los procesos históricos significa promover una cultura de la paz en diversos espacios educativos, que contemple la visión del otro y aliente la formación de estudiantes, agentes de cambio.

Consolidar políticas de integración cultural presupone la articulación de centros de formación académica, el aprendizaje mutuo y la defensa de la diversidad cultural. En la socialización de estas políticas, los medios de comunicación tienen un papel fundamental, pues ellos pueden contribuir a la comprensión mutua entre los tres países, privilegiando el diálogo y el reconocimiento de la alteridad.

Desarrollar políticas públicas para las poblaciones de frontera promueve el bienestar, la seguridad interna de aquellas, y fortalece a las autoridades locales. Asimismo, la coordinación de políticas equitativas, viables y sustentables fomenta la inclusión social, el desarrollo económico y la defensa del medio ambiente.

Finalmente, dado que la aspiración a la unidad americana es uno de los legados más valiosos de la Independencia, una agenda de integración trinacional, que incluya el reencuentro de Bolivia con el mar, es una de las tareas urgentes. Por lo tanto, proponemos a los gobiernos y a los actores sociales implicados comprender la aspiración boliviana como un proceso que requiere de mecanismos que resguarden consensuadamente las expectativas y los intereses de nuestros tres países.

Buenos Aires, 21 de mayo de 2015.

De Bolivia: Guadalupe CAJIAS DE LA VEGA Roxana FORTEZA CHÁVEZ Rafael LOAYZA BUENO Ramiro PRUDENCIO LIZÓN

De Chile: Luis CASTRO CASTRO Eduardo CAVIERES FIGUEROA Jorge MAGASICH AIROLA Cristina OYARZO VARELA

De Perú: Cristóbal ALJOVIN DE LOSADA José CHAUPIS Daniel PARODI REVOREDO Marcel VELAZQUEZ