LA ÉPOCA DE LA VIOLENCIA Y LA ESCUELA

LA ÉPOCA DE LA VIOLENCIA Y LA ESCUELA

El filósofo Andreas Hyussen sostiene que debido a la vorágine de la evolución tecnológica, el presente se ha tornado efímero y el pasado es el único lugar seguro del hombre contemporáneo. Además, desde la década de 1970, con el estreno de la serie televisiva Holocausto, los judíos tomaron la vanguardia del movimiento mundial por el rescate de la memoria de las víctimas de genocidios y de la violencia política. Por ello el debate peruano acerca de la enseñanza de la guerra interna es un tema que se inscribe dentro de una problemática mundial: diversas sociedades han intentado resolver los traumas dejados por un conflicto interno con comisiones de la verdad y de la reconciliación.

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SL y MRTA fueron los únicos responsables de la guerra interna

En nuestro caso no hay acuerdo sobre la manera cómo debe enfocarse el periodo de la violencia política (1980-2000) en la escuela. Existen dos posiciones que considero extremas: la primera presenta a los bandos en disputa como iguales, como los contrincantes de una guerra internacional, quienes dilucidaron sus diferencias a través de la violencia. La segunda, parte de la correcta premisa de que los grupos terroristas fueron responsables del conflicto armado, pero rechaza el tratamiento de los excesos cometidos por el Estado.

Desde mi perspectiva, es fundamental señalar que SL y MRTA agredieron a nuestra sociedad y que, so pretexto de imponer un modelo político diferente, segaron miles de vidas humanas y destrozaron la infraestructura privada y estatal. Ellos son los únicos responsables del conflicto y deben ser tratados como tales. Sin embargo, no puede omitirse estudiar los excesos que, en defensa de nuestra sociedad, cometió el Estado, porque la postura del silencio solo favorece la difusión de relatos disidentes, bastante más peligrosos que el abordaje directo del problema.

Por otro lado, la realización de actividades didácticas en el aula es igual de importante que la narración impresa en el manual escolar. Los alumnos, bajo la moderación del maestro, deben analizar y discutir con madurez ejemplos concretos que ilustren la brutalidad de la violencia terrorista y el sufrimiento de sus víctimas; así como algún caso demostrado de exceso de violencia estatal. Así se difundirá el mensaje de que somos un país civilizado capaz de juzgar sus propios abusos.

Para terminar, debemos comprender que la escuela contemporánea es solo una dimensión en la formación del alumno, quien accede diariamente a una realidad paralela y alternativa a través de internet y las redes sociales. En la actualidad la educación escolar solo puede inducir a la reflexión, aunque a través de ella debe inculcarse valores ciudadanos que funjan de referencias morales para la niñez y la juventud.

Publicado el martes 8 de febrero en Diario 16

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