Archivo por meses: octubre 2009

Nota de prensa Nº 179 de la Casa de Jauja


MIEMBRO DE GESTIÓN AMBIENTAL REGIONAL y VIGILANCIA AMBIENTAL PROVINCIAL
HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE JAUJA Y REGION CENTRAL DE PERU

Fax: (64) 36 2221
Celular : (01) 998532687
Jr. Junín 1009, Jauja-Perú
e-mail: arevemar@yahoo.com

Casa de Jauja

Fecha: 26 de octubre de 2009
De: Enrique Vera Martínez, Director
A: Autoridades, Universidades, Periodistas y ParticipaciónCivil.
Ref.: JAUJA MONUMENTAL y otros . . . 2009

1.- MINCETUR, está promoviendo el Proyecto Puesta en Valor, “RECUPERACION Y CONSERVACIÓN DE LA ZONA MONUMENTAL DE JAUJA”, habiendo tenido 3 reuniones previas en la antigua estación del FFCC, en la ciudad de HUANCAYO. No obstante, la Oficina Central de MINCETUR está en el Jr. Grau de JAUJA. Muchos jaujinos quieren participar de la exposición de los ESPECIALISTAS; pero, no pueden viajar a la ciudad de HUANCAYO por múltiples motivos.

2.- Se ha planteado que las próximas reuniones sean en JAUJA, donde se mostraría que la primera prioridad del PROYECTO, sería cambiar el sistema de agua potable,alcantarillado y saneamiento que tienen alrededor de 70 años y que están causando problemas en el Jr. Junín, donde se pretende construir un PASEO PEATONAL.

3.- Es muy conocida las metodologías de OCUPACION DEL ESPACIO ECONÓMICO y de sus sistemas de control y seguimiento por el PERT/CPM contando con el Presupuesto Adecuado para su EJECUCIÓN REAL y no se quede como un documento más en los estantes del Departamento de Obras.

4.- Tenemos referencias de otras PROVINCIAS y DISTRITOS en la Zona Central de Perú, donde podrán apreciar los avances en beneficio de la población que anhela vivir en mejores condiciones humanas las cuales las iremos mostrando a modo de ejemplos a seguir.

MUCHAS GRACIAS

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‘Baño de Jauja’ en un domingo limeño


Cardenal Juan Luis Cipriani y el Padre José Chuquillanqui

Darío A. Núñez Sovero

Apura nuestra ansiedad el avance de las horas. Una pertinaz vigilia ha asaltado nuestros sueños. Ya es de madrugada y la noche nos va pareciendo eterna. En esa pavorosa oquedad azabache de la noche limeña, nos atemoriza escuchar el persistente ulular de las sirenas de los carros de emergencias, presagio que la implacable muerte acecha en esta ciudad sembrada de violencia y cemento. La estridente música que de las fiestas vecinas se agolpan en nuestros oídos, son trágicas ofrendas que perturban nuestra desfalleciente voluntad de descanso.

Finalmente las luces de la aurora se filtran por nuestra ventana y las urgencias de la naturaleza apuran nuestro aseo. Es domingo, día especial para el peruano promedio, dia para el cual hemos reservado una serie de acciones fuera de la rutina semanal. Pero de todas, con el riesgo de la prescindencia, hay una insoslayable que como todo buen cristiano hay que cumplir: asistir a la misa dominical. Estamos en Lima, hay una serie de barreras que nos alejan de nuestra tierra: la distancia, la idea de que los nuestros están a esa misma hora haciendo los mismos apremios pero, probablemente, alertados y convocados por el hermoso tañido de la campana central, la soledad forzada a la que nos obliga esta lejanía…. Con la hora que se nos cuelga como un péndulo, salimos con una rapidez de rayo hacia la catedral. Vamos en busca del confort espiritual con el que nos suele abrigar una misa. Ya dentro de la Iglesia una suerte de obligada comparación nos retrotrae mentalmente a nuestra Iglesia Matriz jaujina, vemos que faltan esos grabados hermosos que adornan y solemnizan la cúpula central y rápido pensamos en que hay cosas que la nuestra es de mayor esplendidez. La catedral de Lima será la primera del Perú pero (sigo mentalmente comparando) la iglesia matriz de la primera capital del Perú es mejor en algunos aspectos como el que ya mencioné.

De pronto, una voz grave nos avisa que va a empezar la misa y de la parte posterior sale una música que acompaña la armonía de las voces, entonces nuevamente mis recuerdos me devuelven a mi Jauja y pienso en las bellas notas que se podrían arrancar de ese viejo órgano que duerme en la soledad del desván del templo jaujino. Los fieles presentes se ponen de pie cuando una corte de acólitos empieza a desplazarse por el altar mayor. Los siguen dos sacerdotes con túnicas verdes y luego, portando un cayado dorado con terminal arqueado, la figura del Cardenal Juan Luis Cipriani aparece en el recinto. Para cerciorarme bien restrego mis ojos y confirmo que uno de los sacerdotes es el R.P. jaujino José Chuquillanqui a quién el Reverendo Cardenal agradece su presencia y también a la grey de su Vicaría que lo acompaña. Nuevamente me digo que Jauja respira por mis poros, siento que estoy lejos pero como en familia y agradezco a Dios por estas raras coincidencias, que ponen a mi terruño en el primer plano de la espiritualidad. Luego de este banquete espiritual abandono la Iglesia no sin antes recibir la bendición del representante del Papa en el Perú.

Estaba por disponerme a retornar a mi casa cuando advierto que un gentío se atiborra frente a Palacio de Gobierno para ver el tradicional cambio de guardia. Turistas, en su mayoría, se disputan un lugar preferente para captar alguna toma fotográfica. Otros más audaces registran los hechos con máquinas filmadoras. La alegría me inunda cuando la banda de música presente entona la marcha militar “Jauja” y con pasos entrecortados y muy marcialmente el batallón Húsares de Junín va asumiento el protocolo y mientras la gente insiste afanosamente en captar y registrar el mínimo detalle, me voy alejando discrétamente con el regocijo de escuchar aquella melodía que me devuelve a mi tierra.

Entonces pienso si es que Juan Bolívar y el “pupo” Amadeo Abregou habrán pensado que algún día aquella canción que inspiraron serviría igual para alegrar a la Patria y mientras mis pasos van devorando veredas siento que me he dado un “baño de Jauja”. Para mí ha sido un día especial en esta brumosa y atolondrada Lima.

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¡Basta de piraterías! La Laguna de Paca es de Jauja


La Laguna de Paca es bien jaujina

Darío A. Núñez Sovero

Una ola de indignación recorrió el país cuando, no hace mucho, en actitud intolerante y de abierto desafío en Bolívia reclamaban al “Cóndor Pasa” del huanuqueño Daniel Alomía Robles como canción boliviana. Igual sentimiento de repulsión ocurrió cuando Chile reclamó como originarios suyos el suspiro limeño, la chirimoya y el pisco. La reacción visible del pueblo peruano, en contraposición de la acartonada diplomacia peruana, hizo que el asunto no vaya a mayores. Comentario que me merece atención por cuanto, pienso, que igual venimos soportando los jaujinos con relación a nuestro valioso patrimonio natural e histórico que, deliberadamente, acometen nuestros vecinos de Huancayo. Penosa situación que no es nueva por cierto, pero que desde este blog reclamamos con la más airada voz. Veamos.

Revisando el contenido de la Revista El Rajatabla encuentro en su página central una fotografía de nuestra Laguna de Paca y a pie juntillas el comentario siguiente: “Entidades de Huancayo promocionan los recursos del valle incluyendo la laguna de Paca. Para el visitante, Jauja es un distrito de Huancayo” (García Rosales, H.R.” El Rajatabla”. Año II, Nro. 3. Jauja, Marzo 1999. P.33). Hecho que es verídico y que los jaujinos hemos venido tolerando silenciosamente sin alzar nuestra voz de protesta ante semejante atropello que lesiona la dignidad de nuestra identidad. Eso lo hemos venido constatando reiteradamente, pues en spots televisivos, cartillas turísticas, trípticos, etc., se ha venido promoviendo a nuestra querida Laguna como que perteneciera a Huancayo. Va uno.

Dos: el día domingo 18 reciente recibí una llamada de mi hijo Darío Wílbert desde Francia, donde estudia en La Sorbona, contándome que el dia anterior, sábado, al concluir por la noche la procesión de nuestro peruanísimo Señor de los Milagros, la banda de música que había amenizado el evento, en el atrio de la Iglesia Notre Dame de París, en la misma capital cultural del mundo, entonó nuestro huayno emblemático “Jauja”, y, sin dudarlo, saliendo de en medio de la muchedumbre, dos asistentes con atuendo huanca empezaron a bailarlo en ritmo de huaylas. Naturalmente que reprendí a mi hijo por no haber hecho la corrección del caso pero me explicó que en la multitud eso era imposible.

Ya, por otro lado, anteriormente agencias de viajes venían engañosamente promoviendo vuelos de Lima a Huancayo, cuando todos sabemos que en realidad se trataban de vuelos a Jauja, felizmente esta situación se ha rectificado pues se trataba de una estafa al cliente sobre la que existe penalidad. Igualmente, gracias a Waldemar Espinoza Soriano se ha venido diciendo que Tunanmarca es la Capital de la Nación Huanca, cuando estudiosos de la talla de Carlos Hurtado Ames, nos indican que el reino huanca nunca ha existido, sólo en la imaginación de Espinoza Soriano, diferenciando claramente las etnias xauxa y huanca.

Lo relatado me mueve la ira y me indigna más todavía la pasividad con la que los jaujinos toleramos estos y otros atropellos. Esto no es chauvinismo ni reacción sanguínea, es legítima defensa frente a esta agresión. En nuestra música, nuestras danzas, en nuestra vestimenta, nuestra comida, nuestra gloriosa historia, nuestros usos y costumbres, está latiendo todo el legado que hemos recibido de nuestros mayores y toda la rica creatividad de una nación, en este caso la nación Xauxa. En tal sentido, tenemos la obligación perentoria de preservarla y continuarla con la mayor pristinez y autenticidad. Ésta es, en el caso de nuestras autoridades, llámense políticas (gobernación, municipios, etc.), culturales (INC-Jauja), doblemente obligatoria. Por eso con el más estridente de los ruidos y el mas vocinglero de nuestros gritos, decimos: ¡Basta ya de atentar contra la identidad Xauxa!, los jaujinos a una sola voz rechazamos estos atropellos.

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– La usurpación de Huancayo

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Cementerio General de Jauja


Intentando en el tiempo un obituario xauxa

Cementerio de Jauja

Darío A. Núñez Sovero

De niño visitarlo, llevando unas sencillas flores recogidas del jardín de casa, era una experiencia relajante. Todavía no alcanzábamos a comprender la magnitud de sus recintos, menos el silencio que por todas partes lo envolvía. Sin embargo, ese aire de misterio siempre estaba de pie. Esa callada majestad que imponía nos sobrecogía al punto de adoptar una gravedad que nuestros parientes sabían dispensar y que, nosotros no compartíamos porque, para nuestra edad, era más importante jugar alrededor de la copiosa arboleda que era antesala de nuestro cementerio, ya uniendo nuestros brazos en torno de los corpóreos árboles o recogiendo “trompitos” de eucalipto que luego, traviesamente, lanzábamos con hondas de jebe que todo niño solía portar.

La solemnidad que nuestros mayores imprimían a cada una de sus visitas nos hacían presagiar que algo valioso reposaba allí, en cada uno de los nichos cubiertos por una loza de yeso con inscripciones que apenas alcanzábamos a leer pero que, intuiamos se trataban de parientes ya muertos. La precariedad de nuestros años nos presentaban muchas limitaciones que, sin embargo, no pudieron impedir que sientiéramos, con el tiempo, cierto afecto por esos lugares llenos de flores y árboles que, como centinelas, vigilaban la paz de nuestros muertos.

Placa recordatoria de los japoneses en Jauja
Placa recordatoria de la numerosa colonia japonesa extinta que descansa en nuestro cementerio

Si, hablo de nuestro cementerio. Ese lugar del que, todos, absolutamente todos, sabemos será el último refugio donde nuestra cansada humanidad descanse (en este momento viene a mi mente Chocano “Hace ya diez años/ que recorro el mundo/ he vivido poco/ me he cansado mucho…”). Aquel mismo lugar donde, finalmente, estaremos más cerca de los despojos de nuestros ancestros con los que crecimos y con quiénes nutrimos los momentos más hermosos de nuestras vidas y que, los estudiosos, llaman experiencia (esta vez visita mis recuerdos el gran César Abraham Vallejo “Me moriré en Paris con aguacero/ un dia del cual tengo el recuerdo/ me moriré en París y no me corro/ tal vez un jueves como hoy es de otoño…”).

Pabellón Virgen de las Mercedes
Añejo pabellón Virgen de las Mercedes, en el que descansan restos de ciudadanos del siglo XIX

Con el tiempo, y cada vez que acompaño algún cortejo fúnebre, vuelvo a interesarme por él, por ese lugar de paredes grises y aceradas rejas. Así, es como he venido recogiendo interesantes noticias de nuestro cementerio. Por citar una: ignoraba que su diseño y construcción fue hecha por el mismo arquitecto que construyó el Hospital Arzobispo Loayza de Lima y que ambos tienen inspiración en la arquitectura europea de la época, lo que le imprime una belleza especial que, de por si, convoca reverencia y respeto cuando se le visita. Esta joya arquitectónica que ostenta Jauja se debe al arquitecto Rafael Marquina y Bueno (1884-1964) quién, al decir del historiador Alberto Tauro del Pino, fue el primer arquitecto peruano graduado en el extranjero y a cuyo retorno, en 1909, se encargó además de la construcción del Hotel Bolívar de Lima, el Puericultorio “Pérez Araníbar” y la remodelación del conjunto arquitectónico de la Plaza San Martin, todos al estilo neocolonial y considerados monumentos nacionales. Esta exquisitez del gusto refinado del arquitecto Marquina explica la belleza y armonía que tiene el diseño de nuestro cementerio jaujino y que, lastimosamente, no es valorado por los actuales responsables de su conducción al haber dispuesto, desordenadamente, la construcción de pabellones apiñados y sin criterio de distribución.

La familia Marquina, de procedencia trujillana, es de grata recordación en Jauja, pues no hace mucho, uno de sus descendientes, el Gral. Marquina de la Benemérita y fenecida Guardia Civil del Perú y a la vez jaujino de nacimiento, fue el que adaptó nuestro huayno “Jauja” a lo que es una marcha militar y que se escucha en muchos desfiles castrenses.

Lápidas
Histórico pabellón San Juan Bautista, donde se aprecian nombres de numerosos ciudadanos extranjeros, cuyos despojos descansan en Jauja. En la foto, se aprecia las lápidas contiguas de un francés (Paul Jean Baptiste Cotte, falleció el 14 de febrero de 1918), japonés (Manuel Hosoi, falleció el 19 de marzo de 1918) e italiano (Francisco Mungi Wissar, falleció el 30 de marzo de 1918, ancestro del basquetbolista jaujino Ricardo Duarte Mungi)

Volviendo a nuestro cementerio, aquel vértice final y vital del embudo de la vida, debo añadir que en mi existencia he visto muchas experiencias, algunas delirantes como aquella que se comentaba en pasillos josefinos de la década del 50 cuando se decía que el profesor de matemáticas “cocoroco” Ingaroca dormía sus excesos en algún nicho desocupado al no poder llegar a su casa en Huertas, o cuando en grupo de muchachones e inconformes con la muerte de Luis Ramírez Chamorro desafiábamos a medianoche la vigilancia para traspasar las rejas y “dialogar” con el amigo por tempranamente habernos desamparado. He visto peregrinajes diarios de caballeros y damas que, al caer la tarde y antes de que concluya el horario de atención, con un ramo de flores en las manos ir presurosos a visitar a sus difuntos. Es así que, entre otros, veia cómo una señorita de apellidos Ahumada Morales calladamente cumplía esta asidua visita. Ignoro si es que al pie de las tumbas o los nichos de sus muertos, a manera de confesión, murmuraban un monólogo que lo imagino ininteligible. He visto, asimismo, pruebas de amor inusuales: recuerdo de un amigo Aurelio Campos Valderrama, fallecido el año 1968, a quién el pueblo enterró con su valioso apoyo económico pues, la soledad en que vivía y la lejanía de su Chota natal impidieron la presencia de sus familiares, pero al que, curiosamente, jamás le faltó flores en su nicho ya con lápida. Dios y mi conciencia saben de la dama que, en soledad y silencioso homenaje al amado, cumple con este ritual del floreado recuerdo. También, he visto, en este modesto recuento, cómo combatidos amantes no hallaban mejor escenario de sus encuentros en los lugares más apartados de nuestro cementerio, lugar perfecto para justificar ausencias breves de la casa y no suscitar dudas en la familia. Hay, sin duda, miles de historias dormidas en nuestro cementerio. Cada nicho, no más, es una antología de ellas.

He visto y leído, además, muchas cosas bellas en nuestro camposanto. Epitafios de una originalidad asombrosa como el de los esposos Yamamoto-Horita, que en familiar lenguaje sus deudos han inscrito en su mausoleo la procedencia oriental y su viaje a la eternidad desde nuestra andina Jauja. Yo conocí a don José Yamamoto y a doña Isabel “mamichaco” Horita y puedo atestiguar del cariño y amor que ambos tenían por Jauja donde finalmente descansan en paz, después de haber venido desde la lejana Hiroshima.

mausoleo Yamamoto
Original epitafio en mausoleo del matrimonio japonés Yamamoto Horita que descansa en Jauja

Dentro de las muchas historias que guardan celosamente los muros y extramuros del cementerio jaujino, hay algunas de horror y crueldad mayúsculas, cómo cuando, al día siguiente de la llamada Batalla de Molinos, muy de noche, camiones se estacionaron en la puerta del cementerio de donde descendieron soldados y, callada y discretamente, condujeron entre seis o siete decenas de cadáveres para ser arrojados a la fosa común, al final de cuyo momento una máquina retroexcavadora cubrió con tierra los despojos y para nivelar el terreno y supuesta e ingenuamente no dejar huellas dio reiteradas vueltas sobre lo tapado, relato que recogí, entre tembloroso y atemorizado, del responsable del cementerio de entonces.

Adios a matrona jaujina
Consuelo Sovero Espinoza, matrona jaujina, despedida por sus hijos Raúl, Darío, Magdalena, Alejandro y Manuel en el Cementerio General de Jauja

Hay en este repaso de historias numerosas otras que callo. En este intento por recapitular nuestro obituario no puedo olvidar que tengo en mis recuerdos las de mi familia, de los abuelos paternos y maternos, la de mi madre y mis hijos; de mis amigos más queridos y parientes que en vida siempre acompañaron mis días. A ellos mi homenaje, silencioso y triste, y mi mensaje de que algún día, no sé si cercano o no, estaremos ampliando este recuento (en este mismo instante Javier Heraud lascera mis sienes “Yo/ no/ me/ rio/ de/ la/ muerte/ sucede/simplemente/ que/ no/ tengo/ miedo/ de/ morir/ entre/ pájaros/ y/ árboles.”).

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Molinos

Bello distrito de la provincia de Jauja

Molinos - Jauja - Peru

El distrito de Molinos forma parte de la provincia de Jauja. Se encuentra ubicado a cinco kilómetros al noreste de la capital de provincia. Tiene tres anexos: Quero, Curimarca y Paltay. Limita con los siguientes distritos: Masmachicche, Monobamba, Apata, Yauli, Ricrán, Huertas y Julcán, los mismos que también forman parte de la provincia de Jauja.

Quero - Molinos - Jauja
El anexo de Quero se encuentra ubicado a veinte minutos de Molinos aproximadamente. En este anexo, parte de sus pobladores se dedican a la crianza de llamas

En este distrito, destaca su bella campiña y la famosa Colina “Puyhuán”, la cual es visitada continuamente por ser un lugar místico, conocido como “el corazón del universo”. Es difícil poder describir este lugar; más aún, si se tiene la responsabilidad de plasmar lo maravilloso y pacífico que caracteriza a estos parajes de profunda belleza. Me atrevo a decir que los paisajes de Molinos son los mejores del centro del país.

Puyhuan - Molinos - Jauja
Cerro Puyhuan (Molinos, Jauja) donde se hace la ceremonia a “Tayta Inti” (Padre Sol), que consiste en encender el fuego, meditar, orar y realizar ofrendas

Molinos, no sólo es el lugar favorito de paseo para las familias jaujinas, sino también es el destino ideal de muchos turistas nacionales y extranjeros que van a Puyhuán para captar energías. Los yogas y masones lo visitan frecuentemente por considerarlo un centro espiritual (aunque los primeros lo hacen debido a su cercanía al Centro Yoga que está ubicado en el distrito de Huertas – Jauja).

El lugar ideal para el descanso y la meditación, definitivamente, Molinos se proyecta como un destino turístico, ubicado entre la sierra y la selva de la provincia de Jauja. Un paraje llamado “las trincheras” es el favorito de los jóvenes para campar y/o realizar parrillas en cualquier etapa del año.

Molinos - Jauja
Atardecer en Molinos

Visita Molinos. El distrito te ofrece diversos bungalows y centros de hospedajes, o también te puedes trasladar desde Jauja por la ruta que va hacia el distrito de Huertas. Molinos y Jauja esperan vuestra visita.

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El Valle renovó su fe

Ante embajador del Papa en Jauja

Embajador del Papa en Jauja
Monseñor Bruno Musaró y Monseñor Pedro Barreto con los niños en Jauja

“Esto parece el Vaticano, siento como si estuviera en la capilla Sixtina”, dicho esto, el Nuncio Apostólico en el Perú, monseñor Bruno Musaró Accogli, aplacó la sed de cientos de fieles que ayer en la mañana se congregaron en la Iglesia Matriz de Jauja, para renovar la fe de los católicos en nombre del Papa Benedicto XVI.

Una soleada mañana y la brisa de la laguna de Paca, le dieron la bienvenida. El nuncio, Bruno Musaró, llegó a Jauja y lo primero que hizo fue visitar la IE. San Vicente de Paúl regocijándose con los jóvenes estudiantes. Seguidamente acudió al Hospital Domingo Olavegoya, donde visitó el centro materno infantil, bendiciendo a los recién nacidos y a las madres parturientas.

Antes de retirarse dijo: “Se siente la presencia de Dios”. Además acudió a la Unidad de Cirugía donde calmó la angustia de los pacientes con graves enfermedades. En el servicio de Psiquiatría lo recibieron con cánticos de alabanza y antes de retirarse, bendijo a los niños de un jardín y a un paciente con cirrosis terminal que se halla en cuidados intensivos.

Fuente: Correo

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Los estudios sobre la provincia de Jauja en nueva edición

Estudios sobre la provincia de Jauja de Manuel Pardo
Carlos H. Hurtado Ames

Hace unas dos semanas que se ha presentado en Jauja un libro denominado El Ferrocarril al corazón del Perú: Jauja. Estudios sobre la provincia de Jauja, de Manuel Pardo. Se trata de una reedición del famoso trabajo que el fundador del civilismo en el Perú publicó en 1860 y 1862, donde plasmó sus impresiones de la sierra central a raíz de una estancia en la región, enmarcadas dentro de la idea de progreso liberal del siglo XIX, traducidas en la construcción de líneas férreas.

Lo mejor del libro es la edición en el aspecto formal. El asunto debe destacarse porque se trata de una edición muy bien cuidada y que marca una diferencia con muchos de los textos que han aparecido últimamente en la región, mismos que ignoran, prácticamente, mínimas reglas del sistema internacional de edición. En este sentido, el trabajo que ha realizado Halckon Editores, el sello que lo ha impreso, es impecable.

Ello no exime, sin embargo, de serias carencias que se aprecian en la reedición. La más visible es la inexistencia de un estudio preliminar que explique y contextualice un texto publicado en el siglo XIX, como es el que aquí se comenta, y los cambios que se han realizado a la edición original. De esta manera, por ejemplo, no hay mayor explicación del agregado “El Ferrocarril al corazón del Perú” al título original de “Estudios Sobre la provincia de Jauja”, tal como fue concebido por Pardo; agregado que, tal cual, se presenta como arbitrario. Tampoco se aclara que por Provincia de Jauja Pardo se refiere, en realidad, a un espacio mucho más grande que el de la actual provincia del mismo nombre, y que no sólo comprendía el territorio del hoy llamado valle del Mantaro, sino la parte oriental del mismo. Esta situación no hace otra cosa que confundir el ámbito espacial de lo que se trata, máxime si se maneja la idea de que la Jauja de Pardo es la misma, espacialmente hablando, que la de ahora.

Quizás lo más adecuado hubiera sido realizar una edición comentada del trabajo de Pardo, que no haga ilegible algunos párrafos a cualquier lector no familiarizado con procesos inherentes al siglo XIX. A lo mejor la denominada Sociedad Amantes del Ferrocarril, no estaba -o no está- en condiciones de realizar un trabajo de esta naturaleza. La enumeración de fechas, que se pretende hacer pasar como una historia, que aparece en un artículo que se ha incluido al final del volumen denominado “Ferrocarril central trasandino”, hace sospechar ello; lo mismo que la primariosa información sobre Pardo que se presenta en las solaperas, misma que no marca mayor distancia con lo que se encuentra hasta en Wikipedia.

Finalmente, hay algunas cosas incomprensibles. Me pregunto cuál es el sentido de incluir unos párrafos de Rostworowski sobre la Jauja del siglo XVI, donde presenta ideas que en realidad ya las había formulado Raúl Porras en “Jauja, capital mítica”, que no tienen mayor relación con el trabajo de Pardo. Tampoco comprendo, exactamente, cuál es la razón de poner el curriculum vitae de quien firma el Prólogo en la hoja de créditos.

Fuera de ello, es importante el hecho de poner en vitrina nuevamente el tema del Ferrocarril y las múltiples ideas que son el antecedente de su presencia en la sierra central peruana. En gran medida esta edición cumple ese objetivo, y ese es su principal mérito.

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Adiós Carmencita Cáceres Mayor

Nos harás mucha falta querida amiga

Carmencita Cáceres Mayor

Lamentablemente, hace unos minutos acaba de fallecer nuestra querida amiga Carmencita Cáceres Mayor, hija del recordado Pánfilo Cáceres. Aún no asimilo la pronta partida de esta queridísima jaujina, encantadora y jovial. Dios no escuchó nuestros pedidos para que se recupere y se la llevó a su lado. Descansa en paz querida Carmencita, no sé que escribir, esta noticia me ha impactado. Me imagino que ya estás viajando a nuestra querida Jauja donde estallarán todos tus recuerdos y vivencias. Siempre estarás en nuestros recuerdos.

Actualización:
El velorio de Carmencita Cáceres se realizó el 13 de octubre de 2009 en la Funeraria La Molina – San Borja)(al frente del Museo de la Nación) y sus restos fueron cremados al día siguiente en el cementerio “Jardines de la Paz”.

Foto: Carnavales de mi tierra

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Fue exitosa la Primera Muestra de la Tunantada en Jauja


Muestra de la Tunantada

Darío A. Núñez Sovero

En medio de una singular expectativa, en Jauja, se realizó el día de ayer 11, la Primera Muestra de la Tunantada, evento organizado por la Asociación de Tunanteros del 20 de Enero de Yauyos-Jauja. El escenario fue el Estadio Junín y asistieron cientos de cultores y amantes de esta bella estampa jaujina. Dado el tiempo inestable y con el fin de cumplir con la presentación de las 22 agrupaciones tunanteras agremiadas, la muestra se desarrolló agrupándolas de a tres por cada presentación. Hecho que no permitió apreciar a cabalidad la exquisitez de las interpretaciones. Sin embargo, esta medida fue necesaria en cuanto se avizoraba la precipitación de una fuerte tormenta, propia de esta época de siembra en los campos de cultivo.

Nota destacada fue la presencia de numerosos enviados especiales encargados de cubrir información, los mismos que captaron nuestra danza en la expresión más acrisolada de nuestros cultores, así como también del público que, impaciente y justo, reclamó por apremiar la muestra.

Es de comentar que, muchos cultores y voceros autorizados de nuestra tunantada, discutían algunos temas que es de resaltar. Por ejemplo: resultan ampulosas las denominaciones que algunas instituciones llevan como nombre, incluyéndose de personas que, teniendo una breve connotación local y de entorno, no tienen gravitación en la esencia de nuestra fiesta. Situación que podría obviarse mediante un reglamento que indique que los nombres de las entidades deberían expresar situaciones genéricas alusivas a la fiesta. Tal como están dándose las cosas existe un evidente propósito de desnaturalización. Por otro lado, no existe un criterio uniforme sobre los personajes de la fiesta. Algunas entidades incluyen cusqueños, chuchos y tinterillos. ¿Son componentes de las cuadrillas estos “personajes”?. Más de uno deslizó que, alguna vez, una desafortunada institución había presentado charros y hasta el llanero solitario. Estos y otros serán temas pendientes de una agenda tunantera que, con acierto, se preocupa por preservar lo original de la fiesta.

Centro Jauja
La institución Centro Jauja se hizo presente en la Primera Muestra de la Tunantada

También fue elogiado el acuerdo de reconocer el aporte valiosísimo que muchas personas han brindado en pro de unas festividades que le den una identidad a nuestra nacionalidad xauxa, como, por ejemplo y entre otros, Juan Bolívar Crespo, aquel inolvidable compositor e intérprete, autor de la tunantada “Jara Juan Arteaga” que sintetiza el sentimiento telúrico del xauxa que evoca a su tierra, o a Magno Rojas Peralta, gracias a cuyo esfuerzo y tesón, la fiesta tiene un escenario más amplio que el anterior cuando se desarrollaba en la antigua plaza de los Yauyos.

Es de esperar que en los años venideros, muestras como la de ayer sigan desarrollándose con éxito para beneplácito de nuestro sufrido pueblo.

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La Virgen del Rosario de Manchay


Virgen del Rosario de Manchay

El amor y devoción a la Virgen María en la advocación del Rosario, crece en Manchay desde 1996, año en que se crea la Parroquia El Espíritu Santo. El párroco, P. José Chuquillanqui Yamamoto, formado en el amor a la Virgen del Rosario, Patrona de su natal Jauja, solicitó al entonces Arzobispo de Lima, Eminencia Augusto Vargas Alzamora, Q.E.P.D., su entronización como Patrona de Manchay, lo cual se realizó en una ceremonia especial presidida por este querido Cardenal.

Manchay agrupa a varios Asentamientos Humanos formados por los procesos migratorios de hace algunas décadas. Sus habitantes que en gran parte provienen de pueblos de la sierra, han encontrado en la Virgen del Rosario a la Patrona que los representa; y en torno a Ella van formando su identidad.

Los manchainos atribuyen el progreso de su pueblo a Su intercesión; es así que el 22 de octubre de 2006, al cumplirse 10 años de la creación de la Parroquia, Su Eminencia Juan Luis Cipriani Thorne, Arzobispo de Lima y Primado del Perú; volvió a consagrar Manchay a Nuestra Señora del Rosario en un acto multitudinario.

Posteriormente el Cardenal Juan Luis Cipriani instituyó la Fiesta patronal de Manchay el segundo domingo de octubre.

Este año el pueblo de Manchay se prepara para la celebración central de su Patrona el día domingo 11 de octubre. La Eucaristía, presidida por Monseñor Adriano Tomasi, Obispo Auxiliar de Lima, se iniciará a las 10:30 AM. Posteriormente la Virgen del Rosario recibirá el homenaje de las instituciones de Manchay a través de diversas danzas. Asimismo, realizarán presentaciones especiales: la Sociedad Sicuris de Manchay, la Asociación de Instituciones Tunanteras de Lima, la agrupación del Corcovado de Yauli, los zampoñeritos del Colegio San José de Jauja, la Orquesta Típica Brahma y la Banda Real Sociedad

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