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Navidad en Muquiyauyo


JAUJA – PERÚ

Navidad en Muquiyauyo

Del 25 al 30 de diciembre del año en curso, se llevó a cabo la Navidad Muquiyauyino; el mismo que se realizó al compás de inolvidables melodías tunanteras de diversas orquestas. Diversos conjuntos tunanteros recorrían la plaza del distrito jaujino, luciéndose los huatrilas como el personaje más jocoso de toda la fiesta.

Muquiyauyo Jauja Peru

Los danzantes, los músicos, los dirigentes, los muquiyauyinos, los hijos de Muquiyauyo residentes en el exterior y los visitantes, en general, se dieron cita a esta buena exposición tunantera, a pesar de la constante lluvia, que no fue impedimento alguno para que se celebre de la mejor manera, la Navidad muquiyauyino.

Navidad en Muquiyauyo

Asimismo, los visitantes gozaron de diversos potajes que se servían por diversas carpas instaladas en la calle principal de Muquiyauyo. Nuestras costumbres aún se mantienen vigente en la provincia. Espero que así se mantenga.

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La Central Hidroeléctrica de Muquiyauyo

Central Hidroelectrica de Muquiyauyo

Por: Sergio Paitán Vega


En tiempos actuales, transformar energía, es una de las actividades en las que el hombre obtiene una fuente inagotable de recursos económicos . Los empresarios capitalistas del mundo saben que la mejor inversión que podrían realizar en su vida está en la venta de energía.

Todo ser humano habitante de este mundo cualquiera que sea su línea filosófica, cultural o moral necesitará iluminar su oscuridad y usar energía para sus necesidades básicas. Por lo tanto cada ser que llega a este mundo es un potencial consumidor de energía cualquiera que sea el tipo.(Eléctrica, Calorífica, Luminosa, etc.).

En nuestro medio, en la actualidad utilizamos energía eléctrica que distribuye una empresa llamada electro centro, la cuál comercializa el producto de la transformación hidro energética de la central “Santiago Antunez de Mayolo” ubicada en Campo Armiño Departamento de Huancavelica. Esta central inició sus operaciones en la década del 70 por lo que posteriormente proyectó su alcance en primer lugar hacia los pueblos del sur medio, para luego llegar al valle del Mantaro, extendiéndose finalmente hacia el norte del país.

En nuestro valle algo singular respecto a esto sobresale y nos llena de admiración. Es el hecho que antes de grandes proyectos con inversiones transnacionales, la comunidad campesina de MUQUIYAUYO entre los años 40 y 50 debe haberse organizado, de tal manera que llegaron a adquirir el apelativo popular de “la pequeña Rusia”. No hemos recopilado información a cerca de los procedimientos y propuestas filosóficas que manejaron los hombres de aquel entonces, pero sí estamos seguros que fue una original forma de trabajo y organización social. Quizá pudo ser del tipo socialista, pero de seguro tuvo mucho de singular . Esto llevó a esta comunidad a gestionar e instalar una CENTRAL HIDROELECTRICA, que funcionó casi por DOS DÉCADAS, consiguiendo suministrar energía eléctrica a los habitantes del propio Muquiyauyo, Huaripampa, cercado de la ciudad de Jauja e incluso otros pueblos aledaños. Esta venta de energía permitía una importante captación de divisas, lo que iba fortaleciendo la economía comunal.

Naturalmente esto elevó a los habitantes de Muquiyauyo a la categoría de comunidad conformada por hombres solidarios, y trabajadores.

Sucede que ellos lograron unirse para construir la infraestructura de una central hidroeléctrica, la cual no tenia la categoría de moderna y sofisticada, sino mas bién artesanal y bien lograda. No interesa de donde salió la idea, ni tampoco el dinero para solventar el material que debería utilizarse para tal fin, es también tácito que la mano de obra lo pusieron los mismos comuneros.

Cuando uno asiste a observar la parte externa de lo que aún queda en estos tiempos de esta central, se queda ensimismado pensando cómo en esos tiempos los hombres lo lograron.

Nos percatamos que no fue simple construir el sistema de represamiento, encausamiento y distribución del agua, seguramente que también tuvieron a la vez la encomiable tarea de instalar las turbinas el generador y el sistema de transformación de electricidad, todo en un ÁREA no menor de 5000 m2 y con la tecnología de aquel entonces.

En todas partes del mundo existen los medios de alienación, aquellos que someten a poblaciones y países enteros, introduciendo ideas, criterios y conveniencias ajenas que nada tienen que ver con la realidad encomiable de los pueblos. Esto es lo que sucedió en el tiempo de funcionamiento de la famosa FEBO(Empresa comercializadora de Energía Eléctri ca de Muquiyauyo), la demanda era mucho mayor que la capacidad instalada, por lo tanto quienes la utilizaban por ejemplo en la ciudad de Jauja experimentaban el suministro con un VOLTAJE muy bajo el cual no permitía una adecuada iluminación-punto principal de referencia-por lo que se calificaba como “malo” al servicio.

Había cierto porcentaje de razón en esto. Los ingenieros no estaban trabajando adecuadamente para proporcionar el servicio eficiente solo hasta los puntos donde se comprobaba eficiencia, por lo que muy pronto hubo mucho descontento por la ineficiencia, los comuneros de Muquiyauyo experimentaban con esto una incomodidad, pese a que tenían instalado en su territorio una central Hidroeléctrica, que de funcionar hasta hoy habría solucionado muchos problemas de la comunidad.

Durante los primeros años de la década de los 80s llegó al valle del Mantaro el sistema interconectado del Mantaro. Automáticamente los demás pueblos suministrados comprometieron su voluntad para consumir energía a este nuevo acreedor, mientras que Muquiyauyo se resistía. Los comuneros debían decidir si se quedaban con su sistema o se integraban a la modernidad del nuevo servicio. Luego de mucha polémica se decidió ingresar en ese nuevo sistema de distribución que por cierto era 100% eficiente. Esto terminó con las aspiraciones de bien intencionados antepasados de hacer del distrito una potencia energética, desactivando por completo el sistema de generación de energía.

De haber continuado el funcionamiento de esta central; Muquiyauyo tendría para auto abastecerse con una energía, a bajo costo e incluso podría haber formado parte del sistema interconectado vendiendo energía al gigante ELECTRO CENTRO.

Una vez más se comprueba la fácil manera cómo las ideas e intenciones comerciales ajenas prosperan en nuestros pueblos gracias a la incipiente capacidad de análisis en conjunto de sus pobladores, que esperamos cambien evolucionando cada día gracias a la adecuada preparación de sus nuevas generaciones.

Existen grandes ideas entre nuestros con poblanos, pero estas serán muchas veces desestimadas por el egoísmo y la mediocridad que no permite unir esfuerzos. Es necesario comprender que solo dejando a un lado la mezquindad alcanzaremos el sitial que merecen nuestros pueblos.

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LA ESTACION FERROVIARIA DEL PAIS DE JAUJA


Preservar el patrimonio histórico

Ferrocarril Central

Por Soc. Francisco Núñez Gonzáles


Uno de los proyectos más importantes formulado por Manuel Pardo La valle en 1860, estando, años antes, este visionario sanándose de tuberculosis en nuestro bello y prodigioso valle de Jauja, fue la construcción del ferrocarril trasandino de Lima a Jauja.

Pardo, quién llegó a ser presidente entre 1872 – 1875, estaba convencido que el transporte ferroviario era la herramienta estratégica para incrementar la productividad, la integración y el desarrollo del país. Restablecido de su mal por su estancia en Jauja, estuvo también persuadido, de que su clima era la salvación de miles de tebecianos, era el antídoto de esta enfermedad y de otros dolencias no menos graves.

Con una clara perspectiva del futuro puntualizó “un camino Lima a Jauja tiene mucho que hacer a nuestro juicio. Una vía férrea de la Capital de la República al departamento de Junín, sería el medio más fácil y rápido el más seguro para colonizar las montañas del Perú.…póngase a Jauja a seis horas de Lima… Un ferrocarril que une la insalubre costa del pacífico con el valle de Jauja produciría resultados higiénicos de incuestionable valor para la educación de la débil y macilenta juventud de Lima“.

Cabe recordar que hasta antes de la construcción del ferrocarril los viajeros y comerciantes del valle de Jauja para llegar a Lima y viceversa hacían una larga y penosa travesía durante veinte días a un mes, con riesgos de coger enfermedades y la muerte.

Refiriéndose a la tuberculosis en Lima Pardo nos relata “¿ Que familia no tiene alguna prueba más o menos dolorosa de los terribles estragos que en los húmedos climas de la costa ejercen afecciones pulmonares?…contra los cuales son impotentes la ciencia médica….No exageramos en decir que la juventud de Lima de ambos sexos es diezmada por la tisis…y otra enfermedad reinante que produce fuertes estragos, la disentería…El ferrocarril a Jauja modificaría muy favorable las funestas consecuencias de ambas enfermedades”.

No esta demás acotar que el mayor índice de mortandad en la costa de aquella época era la tuberculosis y la disentería, ambas enfermedades causaban el 42% de fallecimientos en Lima.

El sueño de cruzar los andes por un ferrocarril trasandino de Lima a Jauja demoraría varias décadas, hasta 1908 cuando llega a nuestro valle el tren, año en que se construye la actual estación ferroviaria. El arribo de la locomotora a vapor pudo haber sido antes, la guerra contra los usurpadores chilenos interrumpió la construcción del Ferrocarril Central.

La construcción del ferrocarril y la edificación de la estación de Jauja, una de las cinco estaciones principales del FC del centro, es el símbolo más emblemático de la modernidad. La locomotora a vapor, este producto tecnológico vanguardia de II Revolución Industrial, generó una activa vinculación de Jauja con Lima, e intensificó el intercambio de las culturas andino y costeño.

Ferrocarril Central

Como se sabe a través del tren llegaron también muchos de nuestros ancestros de diferentes ciudades del Perú y de otros continentes en búsqueda de sanidad. Las estaciones ferroviarias de Lima y de Jauja se convirtieron en puntos de partida y destino final para una mejor prosperidad de muchas familias. El ‘País de Jauja’ no fue un sueño sino una esperanza hecha realidad para todos aquellos enfermos que lograban vía el tren arribar a la Primera Capital del Perú.

No cabe duda que este nuevo desplazamiento humano enriqueció más el mestizaje Jaujino, y acrecentó su tradición de ciudad acogedora y cosmopolita. En aquellos tiempos Jauja era una ciudad más occidentalizada y andina a la vez del centro del Perú, una ciudad con más encuentros que desencuentros culturales.

Asimismo, esta mayor movilidad social, que devino con el servicio ferroviario, amplió el paso a un mayor conocimiento y desarrollo intelectual, un creciente acceso a las universidades y a nuevas opciones laborales que ofrecía la urbe limeña.

Ferrocarril Central

Para la construcción de la estación ferroviaria de Jauja en 1908 se tuvo que adquirir un terreno de 17,400 m2. de propiedad de Gregorio Yupanqui, 7,225 m2. de Pablo Bonilla, 6,000 m2 de A. Huatuco, 1,086 m2. de María N. de Vera, 840 m2. de Enrique Suárez, y 705 m2. de J.M. Calderón. El diseño arquitectónico de esta estación es de tipo industrial, sus planos sirvieron también para construir la estación de Huancayo.

El Instituto Nacional de Cultura (INC) el 10 de diciembre de 1991 declaró a la estación ferroviaria de Jauja como monumento histórico por el gran valor arquitectónico que posee y por el significado histórico que representa, y el impacto social y cultural que hemos expuesto.

Al concesionarse los ferrocarriles al sector privado, las empresas operadoras y concesionarias del Ferrocarril Central han demostrado no interesarle ó ignorar del valor histórico de muchos de los inmuebles ferroviarios, al haber sub arrendado muchas de ellas a terceros, por su parte el estado tampoco posee un plan de gestión de estos recursos considerados específicamente como patrimonio industrial del Perú, salvo el reciente interés del MTC a través del Vice Ministro de Transportes de apoyar la protección del Patrimonio Industrial Ferroviario del Perú.

El uso de la estación ferroviaria de Jauja por sus actuales arrendatarios esta poniendo en peligro esta herencia histórica a tal punto que se ha venido convirtiendo en depósito de papas y vehículos. Hace dos años se destruyo parte de su estructura física y estética con la apertura de una nueva puerta, felizmente una acción rápida y vigilante de la Promotora Museo Ferroviario del Perú PROMUFER ante la dirección nacional del INC se logró que el daño sea remediado.

El 2008 este monumento histórico y la llegada del tren al valle de Jauja cumplirá 100 años y los Jaujinos y toda la región Junín tenemos un poco más de un año para rescatar y restaurar este bien nacional y darle valor y un uso productivo compatible con su edificación y un cuidado por profesionales en gestión de patrimonio cultural.

El proyecto que formulé e hice entrega el 2002 a la municipalidad de Yauyos para hacer de la estación ferroviaria un Complejo Cultural de la Identidad Jaujina y conservar este monumento arquitectónico, esta vigente. Como antecedente cabe saber que dicho municipio no llegó a interiorizar el sentido y el valor de la Estación de Jauja como patrimonio histórico cultural industrial y por otra parte carente de recursos económicos y humanos no tuvo la capacidad de recuperar ni rehabilitar este monumento histórico, no obstante se logró disponer dicho bien para el uso de actividades culturales.

Este hecho nos revela que la cultura en general permanece siendo la cenicienta en el país y en particular el patrimonio histórico cultural industrial prácticamente es ignorado por los organismos de gobierno. Esta misma ausencia se evidencia en los planes regionales y locales.

En el caso de Jauja el patrimonio industrial tangible de bienes históricos muebles e inmuebles, además de las cuatro estaciones ferroviarias, son: la Hidroeléctrica de Muquiyauyo, el complejo alcoholífero del fundo Roma en Monobamba, la industria minera en Llocllapampa, Canchayllo, Curicaca. Parco y las maquinarias y herramientas de estas actividades.

En el entorno de estas herencias históricas industriales existe un importante componente intangible, formas de vida, costumbres, memoria colectiva que en su conjunto forma parte del testimonio vivo, del rico patrimonio cultural jaujino, pero que permanece en el anonimato.

Esto se pudo observar en las agendas de la municipal de Jauja y sus 34 distritos y en las ofertas de los aspirantes a las alcaldías, al comprobar que no incluyeron esta necesidad de promover, proteger, revalorar e investigar el patrimonio industrial de Jauja, lo que evidencia que no están comprendiendo que este es un medio educativo de gran valor para conocer nuestro pasado y que a través del turismo cultural se convierte en un importantísimo recurso económico para el desarrollo local, para la generación de empleo juvenil y mejora de calidad de la vida.

Frente a esta situación urge la necesidad que la sociedad civil se plantee tareas inmediatas para salvaguardar el patrimonio histórico industrial:

1) Lograr la transferencia de la Estación Ferroviaria de Jauja y sus áreas componentes: patios, jardines, viviendas a una institución promotora de la conservación del patrimonio industrial de Jauja.

2) Nombrar una Comisión Ad hoc. para formular un plan de recuperación y conservación de la Estación ferroviaria y elaborar un programa para conmemorar el centenario de la Estación y la llega del tren a Jauja.

Adicionalmente a la estación de Jauja, las estaciones ferroviarias de Pachacayo, Llocllapampa y Tambo, también han sido declaradas como monumentos históricos y deben ser consideradas en el plan de recuperación del patrimonio industrial de Jauja.

3) Hacer un registro de sitios y objetos de valor histórico cultural industrial de toda la provincia de Jauja para que sea declarado como patrimonio histórico.

FNG/ Enr.2007/
Versión Final
Enviado por: Halckon Editores

Más datos:

Youtube: La Historia de la Estación de Monserrate – Perú (1 de 3)

Youtube: La Historia de la Estación de Monserrate – Perú (2 de 3)

Youtube: La Historia de la Estación de Monserrate – Perú (3 de 3)

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JAUJA EN LA HISTORIA POR OBRA DE SUS HÉROES: LA GESTA HEROICA DE HILARIO VALLADARES ZEGARRA

Por Darío A. Núñez Sovero
darionunezsovero@hotmail.com

Que, Jauja, siempre estuvo presente en los grandes acontecimientos de la Historia Nacional, no cabe duda. Nuestra tierra siempre responderá: ¡presente!, cuando se trate de revisar hechos que han marcado su impronta en el devenir de nuestra historia, especialmente republicana. Los jaujinos vivimos orgullosos de constatar el valioso legado que nos dejaron nuestros ancestros en este quehacer de luchar por la patria hasta ofrendarle la vida misma. Pocas nacionalidades del país pueden mostrar al mundo estos ejemplos de elogioso coraje como lo han hecho los jaujinos.

Es justo, en este acápite, recordar que fueron jaujinos los que estuvieron presentes en el proceso de ‘la independencia nacional’. El 20 de Noviembre de 1820, el cura Estanislao Márquez y el patriota jaujino Alejo Martínez Lira presidieron la proclamación de la Independencia de Jauja, dando impulso exitoso a la independencia de otras ciudades, objetivo que buscaba la campaña de Alvarez de Arenales en el centro del Perú. A este respecto, en su obra “Jauja Antigua” Clodoaldo Espinoza Bravo reclama un reconocimiento para el prócer de la independencia Alejo Martínez Lira (reclamo inútil, pues hasta hoy nada se ha hecho), para que alguna calle, avenida principal o plaza jaujina lleve su nombre pues intervenir decididamente en la Independencia Nacional costó a este valeroso jaujino la represalia del español Ricafort quién ordenó el fusilamiento de su familia (pensar que en pleno 2008 seguimos mencionando en Jauja: jirón Colina, estadio Monumental, cine teatro Colonial, etc., que hiere el orgullo Xauxa y no le dice absolutamente nada).

Caminando años adelante y ya en plena guerra con Chile fueron nuestros paisanos quiénes dieron una hermosa lección de coraje y amor a la patria. Primero en la Batalla de San Juan donde participó el Batallón “Jauja” Nº 23 comandado por el Coronel Nicolás de San Martín y, luego, en Miraflores otro Batallón de 600 jaujinos estuvo presente en esta gesta con don José Rodríguez al frente. Ya en plena Campaña de la Breña, Jauja no sólo fue escenario sino que, cual una madre homérica y enteramente épica, vio cómo se enrolarían sus hijos en las huestes del gran Andrés Avelino Cáceres, “El Brujo de los Andes”. Es en estas circunstancias que en el valle se formaron muchos batallones como la Guardia Nacional de Huaripampa, los Flanqueadores de Llocllapampa, la Columna de Cazadores de Muquiyauyo, el Batallón Libres de Marco y Concho, el Batallón Cazadores de Apata, etc. La Gesta de Malpaso es la mayor elocuencia del valor de los bravos Xauxas, paralela a otras victorias que los lugareños tenían en el valle de Jauja.

Alipio Ponce
Capitán PNP Alipio Ponce Vásquez

En la primera mitad del siglo XX, fue otro jaujino el que dio a la Patria la ofrenda de su propia vida luego de dos acciones heroicas y ello se dio en la Guerra de 1941 contra el Ecuador. Fue Alipio Ponce Vásquez el encargado de ello. Nacido en el distrito de San Lorenzo – provincia de Jauja; hacia el año de 1941, tenía el grado de Teniente y prestaba servicios en Huanta cuando tras la pretensión ecuatoriana de apoderarse de Tumbes, Jaén y Maynas, el presidente Manuel Prado ordenó la movilización de nuestras Fuerzas Armadas y Policiales hacia la frontera con dicho país. De este modo es cómo Alipio Ponce aparece al mando de un destacamento en Matapalo. Desde allí organizaría la incursión hacia Carcabón, en el Ecuador, la cual fue tomada y por el que Alipio Ponce sería llamado el Titán de Carcabón, luego tomaría Huabillos, acciones que le merecieron el reconocimiento y admiración nacional, hasta que en un acto traicionero fue emboscado en la Quebrada de Porotillo donde fue abatido por ráfagas de ametralladoras enemigas en plena tregua con el Ecuador. Este gesto llenó de gloria a nuestro paisano, quién fue reconocido como Héroe Nacional por el Congreso de la República.

En la década del 50 del siglo anterior, fue noticia nacional el fatal accidente que tuvo el oficial FAP Erasmo Adrián Aliaga Becerra, nacido en Jauja, quién piloteando una nave de Transportes TAM cayera en la selva peruana, este hecho enlutó a la familia jaujina por la temprana desaparición de este promisorio prospecto de la aviación de la Fuerza Aerea del Perú.

Piloto FAP Hilario Valladares
Coronel FAP Hilario Valladares Zegarra, jaujino, héroe del Cenepa

En la década de los 80 y 90 del siglo pasado, otro jaujino de acendrada estirpe, escribiría una página brillante en la Historia del Perú. El autor fue el Coronel FAP Hilario Valladares Zegarra. Jaujino nacido en l955, luego de concluir sus estudios secundarios en el glorioso colegio “San José” de Jauja, muy joven, se enroló en la Fuerza Aérea de donde salió como Piloto de Caza. Hasta ahora, muchos residentes de nuestra ciudad recuerdan con nostálgico regocijo cuando, al principio, el Teniente Valladares hacía sus prácticas de vuelo a borde de poderosos Mirage sobre el límpido y azulado cielo jaujino, frescos están en nuestra memoria la estela blanca que dejaba esta nave cuando atravesaba rauda el espacio Xauxa proveniente de las bases de las Palmas, Pisco o la Joya. Hacia el año 1982 y siguientes, Valladares recibió la orden de asumir el combate contra el terrorismo que estaba germinando y empezaba a asolar el país. Siempre a bordo de su nave, luego, se sumaría a la lucha frontal contra el narcotráfico. Es en estas circunstancias que se inicia un conflicto con el Ecuador y Valladares es enviado allí, en plena Cordillera del Cóndor, donde interviene en el problema del conocido Falso Paquisha. Cuando el año de 1995, nuevamente el Ecuador provoca al Perú en el Alto Cenepa, la Fuerza Aérea, conocedora de la experiencia de Hilario Valladares, pues para entonces lo avalaban más de 7000 horas de vuelo, lo comisiona a esta guerra.

Cessna
Cessna A-37B “Dragonfly” subsónico de la Fuerza Aérea del Perú

Es así que, luego de haber bombardeado tropas enemigas que ya estaban en Tiwinza, el entonces Comandante FAP Hilario Valladares, denominado Comandante Fiera y piloto de una nave A-37B, sería el protagonista principal del primer combate aéreo que se ha dado en nuestro continente, donde fue alcanzado por un misil aire – aire disparado desde un poderoso avión K-FIR enemigo. Es de resaltar que los ecuatorianos atacaban con dos aviones a un solo avión peruano. Para que el lector tenga una idea del desigual enfrentamiento diremos que las naves ecuatorianas estaban equipadas con lo último en tecnología bélica. El K-FIR, que probablemente estaba al mando de un piloto de entrenamiento israelí, tenía superioridad frente a nuestra nave pues eran aviones supersónicos (rompían la barrera del sonido) mientras que la nave peruana era subsónica. Inicialmente Valladares trató de eludir un misil y lo logró, pero el segundo lo alcanzó, pues su velocidad era tal que llegó a impactar en la cola del avión, destrozando los motores y el timón de mando. El avión, caía en versión de un tirabuzón invertido, sin ningún control. Cuando trató de coordinar con su co-piloto, éste ya se había eyectado. En esta circunstancia, más o menos a 1000 metros de altura, optó por jalar su maneta de eyección (manija que acciona automáticamente el asiento del piloto en cero segundos y abre el paracaídas en forma casi simultánea, un segundo). Desde ese cielo del norte peruano violado por disparos de ráfagas de ametralladora, trató de guiar su paracaídas con dirección al río. Tenía el presentimiento que era el único modo de conectarse con alguna población, sus conocimientos de supervivencia así se lo indicaban. Sin embargo cayó en plena selva desde donde buscó afanosamente llegar al río Cenepa. Una vez logrado, infló su bote y navegó aguas abajo. La tarde pesaba y su humanidad se hundía en una noche lóbrega por lo que buscó un peñón plano en medio del río donde optó por esperar el amanecer. En esa noche inmensa e interminable, parafraseando a Neruda, nuestro Hilario Valladares era un cabello solitario en la ubérrima dimensión de esa misteriosa y agresiva selva. Un jaujino que se auto insuflaba fuerzas para sobrevivir por su familia y por su patria, estaba en el reino de la enigmática Yacumama. Lo logró porque, al amanecer y luego de reiniciar su nado en su ya raído bote inflable, oyó a lo lejos unas voces. Temió inicialmente que fueran de soldados ecuatorianos, pero extrañamente los dos parlantes le hacían señas para que se acerque más. Preguntando quiénes eran se dio cuenta que eran soldados peruanos a los que se unió no sin poder ocultar su alegría por haberse salvado. Ellos lo condujeron por la espesura de la selva y ya en el PV-1, fue recibido con alegría y alborozo de todos los combatientes peruanos, luego sería llevado a la Base de Piura donde lo aguardaban sus superiores y familiares, felices por saber de la sobre vivencia de nuestro paisano. Allí mismo, en severa Ceremonia, fue calificado como Defensor de la Patria y Héroe de la FAP por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú. Posteriormente ascendió al grado de Coronel luego de una evaluación regular, estando pendiente el ascenso automático que dispone la Ley Nº26511.

kfir ecuatoriano
Caza Kfir supersónico ecuatoriano

Hoy, Hilario Valladares, desde la mullida paz de su hogar, evoca con especial acento las peripecias que le tocó vivir en esta guerra. Muy quedo, comenta el fatal rol que le deparó la vida de vivir en permanente combate. Jauja se siente orgullosa de tener un hijo de los quilates y pergaminos de Hilario Valladares. Nuestro Colegio “San José” se siente orgulloso de haber aportado a la formación de este Héroe que nos enaltece a todos. ¡Loor a Hilario Valladares Zegarra! Los que vivimos en este tiempo, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos tendrán que reconocer su valía y su perennidad en el tiempo.

Hilario Valladares Zegarra
Coronel FAP Hilario Valladares Zegarra

Asimismo, es conocido que el Aeropuerto de Jauja sirvió el año 1995 para trasladar a combatientes del centro hasta la frontera con el Ecuardor, entre ellos, muchos soldados jaujinos defendieron la patria.

La contribución de Jauja a la Historia del Perú es rica. Pocos pueblos como el jaujino pueden jactarse de ello. Gracias a nuestros HÉROES, de verdad, nuevamente: muchas gracias.

Más datos:

Alipio Ponce Vásquez

Heroicos pilotos peruanos en el conflicto del cenepa

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La Huaripampeada – Guerra Civil entre Cáceres e Iglesias

mariscal

El distrito de Huaripampa es uno de los 34 distritos que conforman la provincia de Jauja, ubicada en el Departamento de Junín, Perú. Está situado a 5,5 km al sur de la ciudad de Jauja.


Hecho histórico de auténtica estrategia militar basada en la audacia, sagacidad y valentía de uno de los más grandes héroes que tiene el Perú, el Gran Mariscal Andrés Avelino Cáceres Dorregaray, serrano él (ayacuchano), pero dotado de gran espíritu patriótico que desconoció el ominoso Tratado de Ancón de 1883, que fraccionaría nuestra patria a favor de Chile.

Esta es la famosa historia de la famosa “Huaripampeada”: Ya en las postrimerías de la guerra con Chile, el General Miguel Iglesias, es ungido como presidente del Perú, “por la bayoneta de los chilenos”, como diría Cáceres, en una asamblea en Cajamarca con el título de Presidente Regenador del Perú. Iglesias propone un tratado de paz, soslayando la rebeldía de Cáceres que en el centro llevaba su campaña de resistencia a la invasión chilena. Iglesias vio respaldada su posición por la batalla de Huamachuco que resultó un desastre para los peruanos, donde Cáceres herido, se salva de ser hecho prisionero de los chilenos, huyendo nuevamente hacia la sierra central.

Luego de esto, Iglesias firma el Tratado de Paz y Amistad en la Villa de Ancón el 20 de octubre de 1883, por el cual el Perú cedía a Chile el departamento de Tarapacá a perpetuidad y entregaba en calidad de rehenes las provincias de Tacna y Arica, por diez años, que luego mediante plebiscito se decidiría donde quedaban, acuerdo firmado en 1884.

El héroe de Tarapacá rechaza el Tratado y desconoce el gobierno de Iglesias, encolerizado además, pues muchos de sus amistades, seguidores y familiares fueron deportados, perseguidos y otros huyeron a la sierra central a esconderse. Cáceres toma las armas contra el mandatario elegido por los chilenos quienes lo nombraron Presidente Provisorio por una asamblea constituyente.

El 27 de agosto de 1884, Cáceres intenta tomar el poder, pero es rechazado por fuerzas gobiernistas, entonces opta por retirarse hacia Arequipa (¿Y donde estaría Nicolás de Piérola?), allí organiza una tropa y marcha a la sierra central en marzo de 1885. Llega al Valle de Jauja (todavía no se llamaba Valle del Mantaro), el 10 de noviembre de ese mismo año, con la intención de llegar a Matucana, con un ejército mal armado de 2 000 hombres. El presidente Iglesias pone entonces precio a la cabeza de Cáceres por un monto de 3 000 soles de 9 décimos de plata y envía de Lima 6 000 soldados para derrocar la rebelión cacerista, al mando de Relayze.

Cáceres se posesiona de la margen derecha del río Mantaro (previamente había derribado un puente colgante por el paraje “Siclachaca”), entre Muquiyauyo y Huaripampa, las fuerzas de Iglesias lo hacen en la margen izquierda entre Xauxa (hoy Sausa) y Maquinhuayo. Un 15 de noviembre de 1885, ambos bandos rompen fuegos a las 12 del día, los caceristas desde el cerro “Quinllú” (Huaripampa) y los gobiernistas desde las alturas de “Shushunya” (Sausa). Luego de una hora de disparos y cañoneos, Cáceres ordena la retirada a lo más selecto de sus tropas, dejandro entre las ruinas pre incas de “Quinllú”, algunos soldados heridos, piedras amontonadas y algunas mulas y asnos que simulaban ser soldados.

La tropa rebelde se dirige hacia Mito. Las fuerzas gobiernistas al mando de Relayze, cometieron un grave e histórico error: Olvidaron que al frente tenían al gran “Brujo de Los Andes”, aquel que hizo correr a los chilenos del centro del Perú. Relayze creyendo haberlo derrotado, marcha hacia Huancayo, comunicando a Lima la derrota de Cáceres, ignorando que éste por la ruta de Mito, Aco, Consac e Ipas, cruzaba en plena nevada el camino hacia Lima por Yauli-La Oroya. Cuentan que en una noche de tormenta, el General ordena descanso para dormir. Él se cubrió con su capa y poncho, al día siguiente al despertar se sobresaltó al no ver a nadie, solo una pampa cubierta por la nieve, preguntó por sus hombres y ordenó a su corneta tocar diana, al hacerlo, toda la pampa nevada se comenzó a mover y levantar ¡Eran los invecibles caceristas que ante nada se rendían!

Así las tropas de Cáceres llegan a Chicla, capturando el tren con víveres, uniformes y armamentos que desde Lima, Iglesias enviaba para luchar con el temible “Brujo de los Andes”. Cáceres tomó todo, sus soldados se alimentaron, se armaron y se cambiaron con el uniforme de las tropas de Iglesias y en el mismo tren bajaron hacia Lima.

Los pobladores reconocieron a Cáceres y lo recibieron con entusiasmo, por su parte Iglesias creía que eran sus soldados y al darse cuenta de la realidad, tuvo que hacer frente y en dos días de lucha, el 2 de diciembre de 1885, capitula luego de una violenta batalla fratricida. Después – Iglesias – deja el mando a un consejo de ministros presidido por Antonio Arenas, quien convoca a elecciones, saliendo elegido Presidente del Perú, Andrés Avelino Cáceres. El resto es otra historia.



* Tomado de “El Aguacero” de Jauja, noviembre de 2007, página 16.

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