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“CENTRO JAUJA”: ¡ESTOS SON!, ¡AQUÍ ESTAMOS!

Centro Jauja rumbo a la Plaza de Yauyos

Darío Núñez Sovero

Como una esperada y acendrada fecha jubilar, llegó nuevamente nuestra colosal fiesta del “20 de Enero” en Yauyos-Jauja. Los renovados espíritus tunanteros se han puesto de pie para hacer de este acontecimiento una oportunidad de alegría, música, reencuentro y desbordante color.

Es que nadie mejor que los que integran el “Centro Jauja” para saber que nuestra fiesta tiene la significancia de una tradición que hemos recogido, como un valioso legado, de nuestros mayores. Más de una centuria de años de historia tunantera son un aval largamente suficiente para reafirmar nuestras palabras. Los indicadores históricos lo señalan:  la tunantada nació en Jauja, sus cultores aurorales fueron jaujinos y, por razones de ubicuidad, llevaron las fiesta al hoy distrito de Yauyos, que antaño era uno de los barrios más populosos de nuestra querida ciudad. Entre los responsables de estas variaciones de escenarios estaban justamente los hermanos Suárez Zambrano, patricios forjadores de la institución de mayor arraigo en Jauja: El “Centro-Jauja”.

 

Centro Jauja

Desde entonces,  como oleadas promocionales,  nuestra institución ha ido forjando centenas de cultores que, para bien, han creado nuevas entidades tunanteras hasta llegar a constituir el frondoso número que actualmente existe. Por ello es que, como institución decana y rectora, nuestro empeño se centra  en mantener la originalidad y autenticidad de nuestra costumbre, llámese musical con verdaderas tunantadas, el atuendo típico del bailante y el peculiar lenguaje que se escucha en los días festivos que son una proyección jocosa de nuestro dialecto shausha.

En el presente año, es nuestro propósito rendir nuestro reconocimiento a tres distinguidos miembros que ya no podrán acompañarnos más como siempre solían hacerlo. Ellos, con el ejemplo de sus desvelos, nos han enseñado a amar entrañablemente a nuestra institución y a nuestra legendaria Jauja. Melecio Munguía, Miguel Bonilla y Hedith Cáceres han incorporado sus nombres a nuestro obituario tunantero y, desde el más allá, sabrán dispensarnos su generosa sombra para que nuestra fiesta siga teniendo la lozanía y prestancia que siempre sabían expresar. Melecio era uno de los escasos músicos auténticamente jaujinos  que sabía arrancarle a su legendaria arpa las notas lastimeras de nuestros huaynos y tunantadas; Miguel nos había acostumbrado a esperarlo anualmente de sus peregrinajes tunanteros desde Lima hacia la plaza delos  Yauyos cargando la alegría de sus afanes festivos y Hedith  era aquella reposada dama que, tratando de interpretar el sentir de nuestra fiesta, nos regalaba, con su preciosa voz, sentidas canciones que inundaban de regocijo nuestros castigados espíritus. Ellos serán, este y los siguientes años, los grandes ausentes cuyo sentido vacío nos obliga al recuerdo y homenaje justo.

Centro Jauja

Pero como el vértigo de nuestros días nos obliga a mirar el horizonte aprendiendo lo mejor de las experiencias del pasado, a todos nuestros socios, simpatizantes , pueblo tunantero en general  y dignísimos visitantes los saludamos y les decimos desde aquí: ¡felices fiestas del 20 de Enero!, gocemos de estas fiestas siempre bajo la guía magistral del “Centro-Jauja  Erasmo Suárez Zambrano” a cuyos integrantes les decimos al unísono ¡estos son!,  ¡aquí estamos!

¡Bienvenido “20 de Enero”!

Fotos: Martín Valenzuela Gave

 

 

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Asociación de Tunantes ‘Centro Jauja’ – 1956


Centro Jauja

Julio César Dávila-Mendiola W.

Según nos relata don Nery Orihuela Miguel, en un artículo publicado en la Revista El Tunantero III, pp. 125-126: (…) en el año de 1853, del pasado siglo XIX, existían ya dos cuadrillas de tunantes, que se organizaban para bailar recorriendo las principales calles de la ciudad, acompañados de una orquesta especial, compuesta por un arpa, vihuela, violín y bandurria, algunas veces por una chirimía, que interpretaban yaravíes, mulizas y huaynitos, obedeciendo a la influencia telúrica del medio andino. Posteriormente entre los años de 1870 y 1875, un grupo de amigos y simpatizantes deciden unir la amistad, el cariño y el sentimiento por la música vernacular, para formar lo que hoy en día es la Asociación de Tunantes “Centro Jauja”. Serían 18 años después, cuando reaparece la figura de don Pablo Suárez Núñez, quien bailaba como Príncipe en el barrio de Huacllas, junto a sus amigos y cobarrianos de su época, como don Manuel Quintana, los hermanos Minaya, Kiche Guerrero, Rachi Bravo, Pedro Ramírez, Albino Calderón, entre otros, fundan definitivamente la Asociación. En el año de 1937, don Pablo Suárez, emprende el viaje sin retorno y serían sus dos hijos quienes acepten responsabilidades en la dirección de la institución, primeramente Guillermo y luego, Erasmo. La presente fotografía corresponde al lado occidental de la plaza, en la esquina de los jirones Grau y Ayacucho; vemos aquí a don Guillermo Suárez Zambrano, apodado cariñosamente “El Lunarejo” (al centro, con sombrero, sobretodo y paraguas, todo un caballero jaujino), lo acompañan: Juan Contreras Sosa, y más al fondo, al costado del segundo portón, Alejandro “Huayhuar” Artica, un amigo común, Isaac Limache Castro y, Erasmo Suárez Zambrano con su sombrero en alto.

© JAUJA EN BLANCO Y NEGRO.
Registro Fotográfico I – Siglos XIX – XX

Primera Edición, Junio del año 2006.
Hecho el depósito legal.
Derechos reservados conforme al D.L. 822.
COPYRIGHT 2006 por Halckon Editores.
Edición y Producción: Halckon Editores.
Cuidado de la edición: Miguel Angel Dávila – Mendiola W.
Distribuye: Metrolibro: metrolibro@gmail.com
Foto cortesía: Juan López Hilario.
Contacto e informes al: 964721569 y 964697915.

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REMINISCENCIAS DEL “20 DE ENERO” – 2,010 EN YAUYOS-JAUJA


Tunantada 2010

Darío A. Núñez Sovero

La fiesta añeja del “20 de enero” de este año pasó y, cómo pasa todos los años, se fue heredándonos un caudal de recuerdos que son, cada uno, inolvidables.

Este año nuestra fiesta llegó a bordo de oleadas de agua transformadas en lluvias incesantes, pero ello no fue óbice para que los jaujinos arriáramos las banderas multicoloridas de nuestra fiesta emblemática. Y, nuevamente, en todas las cuadrillas y palcos fiesteros vimos a “paishanos” que llegando de parajes lejanos gozaron como nunca de los 6 días tunanteros.

Hubo de todo en nuestra fiesta: tiempo para recordar a los tunanteros ausentes con sentidas romerías que recordaban glorias pasadas, esmerados agasajos que asistentes expontáneos brindaban a las cuadrillas, desayunos y abundantes almuerzos que conocidas familias ofrecían a invitados de sus preferencias, bandas de música que hacían recorridos por el perímetro de la plaza recordándonos que estábamos en fiesta, presentación de vistosos chalanes en el “Jalapato” del dia central, hasta la esperada presentación de las 23 instituciones tunanteras que bailaron por 6 días para deleite de miles de visitantes y turistas llegados de todas partes del mundo (tuve la feliz oportunidad de compartir gratos momentos con turistas llegados desde Guayaquil, París y Madrid que, complacidos, no sólo brindaban su “cariño” a los presentes -cerveza y bocaditos- sino que, además, tímidamente ensayaban algunos pasos de danzantes con la esperanza de regresar a sus lugares de origen y mostrar el arte de la tunantada). Como alguna vez escribí, para los jaujinos, el “20 de enero” es la última estación de nuestros conflictos cuando las máscaras han vuelto a ser el zaguán por donde quiere fugar la nostalgia.

Pasará el tiempo inexorablemente, los inviernos acentuarán su peso en nuestros cuerpos, pero este “20 de enero” quedará en nuestra memoria como uno de los más felices que hayamos vivido.

Antes de concluir creo impostergable felicitar a la Asociación de Tunanteros que preside Neri Orihuela y a la Municipalidad Distrital de Yauyos por haber organizado una fiesta que, en términos generales, estuvo impecable, habiendo resaltado una concurrida asistencia del público al Festival de la Tunantada del dia 24, y el 25, la presentación de la Sinfónica de la Tunantada con la presentación conjunta de los músicos de las 23 instituciones para interpretar el himno tunantero de Juan Bolívar Crespo: “Jara” Juan Arteaga.

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Tunantada – Elegante Español


Asociación de Tunantes “Centro Jauja” (1939 – 2010)

Tunantada 2010

L y M De Francisco Cárdenas Bullón

ELEGANTE ESPAÑOL

I

Aquel es un tunantero
Que bien baila de español
Sus amigos lo admiramos
Con su vestido de príncipe
Se distingue su bufanda
Fibra tejida de vicuña. (BIS)

Escucho las voces de amigos
De Neri, Darío y Pablo
Tomando su cervecita están
Que alegres se encuentran en Yauyos.

II

Soy el tunantero Xauxa
Orgulloso yo me encuentro
De estar siempre en mi Jauja
Hoy veinte de Enero en Yauyos
Aquí estoy, aquí me tienen
Para disfrutar de esta fiesta
Aquí está de chuto Nicolás
Con la guitarra en la mano
Tocando y cantando el huayno
Hermosas melodías de Centro Jauja

ESTRIBILLO

A mí me quiere mi suegra
Siempre me encuentra rezando
Con la guitarra en la mano
Cantando a mi jaujinita

Foto: Martín Valenzuela Gave

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LUCES DESLUMBRANTES QUE NUNCA SE APAGARÁN


Institución Tunantera Centro Jauja

Los tunanteros del Centro Jauja que descansan en paz

Darío A. Núñez Sovero

Guido Madrid, Edilberto Balvín y Rodolfo “Achcar” Cordero se han ido en el año que nos antecedió. Se fueron dejando una estela luminosa inagotable en el cóncavo cielo de los Yauyos-Jauja.

La alegría que sabían contagiarnos ha quedado suspendida en la memoria colectiva del Centro Jauja, institución que ellos amaban con la pasión y el desborde que sólo los verdaderos amantes saben hacerlo.

Ellos constituían un magisterio permanente de la verdadera tunantada en ese cóncavo cielo yauyino, escenario magistral para mostrar el auténtico orgullo xauxa. Por ello será difícil que nuestra decana institución encuentre sustitutos.

Sin embargo, la enseñanza mostrada será para todos un permanente aprendizaje que nutrirá a nuestros danzantes cuando de mostrar identidad y prosapias xauxas se trate.

Cuando se extienda sobre la plaza de la fiesta esa música tunantera que encandila y arroba nuestros oídos, los rostros de Edilberto, Guido y Rodolfo sorprenderán nuestros recuerdos y los veremos como siempre lo hemos hecho: con una sonrisa abierta y caracajeante, con pasos acompasados a esa música siempre triste y dulce y esa terca y porfiada vocación de galantear y enamorar a cuánta dama divisen a su alcance.

El “20 de Enero” de este año tiene el condimento de saber que nuestros desaparecidos tunanteros nos acompañan desde su morada eterna con sus nombres acunados en nuestra memoria, con sus alegrías envolviendo la nuestra y sus guapidos alentando a este añejo y glorioso “Centro Jauja”, orgullo de nuestra nacionalidad y rectora de esta tradición anual, en la concavidad inmensa del cielo de los Yauyos-Jauja.

No es fácil retrotraer este recuento cuando de nuestros amigos estamos hablando, los relatos se llenan de palabras tristes que se cristalizan en el tiempo y se suspenden como estalactitas níveas en nuestras miradas, pero esta vez cuando evocamos la jocundidad y gestos chascarreros de nuestros tres tunanteros ausentes, el guapido eufórico y fiestero del “Centro Jauja” se revitaliza y renace cual émulo mítico griego que renace de sus cenizas, mismo ave fénix tunantero. Entonces de estos también míticos “chutos” volveremos a escuchar en típico dialecto xauxa y con guitarra en mano:

Maltrko hualan nimanquim
(dónde amaneces, duermes, vives, me dices)

Maltrko shipshin nimanquim
(dónde, con quién fornicas, me dices)

Taracapa shikintrko hualalá
(al píe del “taraco” amanecí)

Ishkay huamlata sajtalcul
(entre dos mujeres amanecí)

Foto: Domingo Martínez Castilla

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Ha muerto Guido Madrid Ampuero

 

Darío A. Núñez Sovero

Nos habíamos habituado a verlo, por tiempos que se pierden en nuestros recuerdos, al lado del viejo Erasmo Suárez Zambrano y su emblemático bastón recorriendo las calles de Jauja presidiendo esa legendaria comitiva del conjunto tunantero “Centro Jauja” en plenas festividades del 20 de Enero. Su figura alta destacaba más por la corona calva de su cabeza y los variados ternos en los que se enfundaba. Esa comitiva orquestal ya no la volveremos a ver, más aún si decimos que le antecedieron al “mas allá” otros tunanteros de renombre como Beto Suárez Marticorena, Pepe Camarena Saravia, “Achcar” Rodolfo Cordero y Beto Orihuela, todos de esta añeja institución.

Guido Madrid Ampuero ha muerto. Un diálogo en el messenger, habido recientemente con Beto Baldoceda me lo acaba de comunicar y ensombrecidos pesares empiezan a anidarse en nuestro espíritu y a recrear recuerdos de un ayer que no volverá.

Según la nueva, un fulminante derrame cerebral lo arrancó de este mundo y nos priva, dolorosamente, de su alegre compañía. Sus restos serán recogidos del Hospital de Policía y luego trasladados a Jauja donde descansará finalmente.

Es que luego de servir al país por varias décadas en la institución policial, Guido, retornó a su Jauja nativa donde compartió en sus años postreros, con su familia y compoblanos, numerosos compromisos, especialmente en el 20 de Enero y los carnavales del barrio La Salud; justo premio para una vida fecunda y llena de cumplimientos como a él le gustaba y por los cuales se ganó el aprecio y la estimación de todos los que lo conocíamos.

Desde este lugar cibernético enviamos nuestras condolencias a su digna familia y a Guido le decimos: ¡paz en tu tumba!.

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Fue exitosa la Primera Muestra de la Tunantada en Jauja


Muestra de la Tunantada

Darío A. Núñez Sovero

En medio de una singular expectativa, en Jauja, se realizó el día de ayer 11, la Primera Muestra de la Tunantada, evento organizado por la Asociación de Tunanteros del 20 de Enero de Yauyos-Jauja. El escenario fue el Estadio Junín y asistieron cientos de cultores y amantes de esta bella estampa jaujina. Dado el tiempo inestable y con el fin de cumplir con la presentación de las 22 agrupaciones tunanteras agremiadas, la muestra se desarrolló agrupándolas de a tres por cada presentación. Hecho que no permitió apreciar a cabalidad la exquisitez de las interpretaciones. Sin embargo, esta medida fue necesaria en cuanto se avizoraba la precipitación de una fuerte tormenta, propia de esta época de siembra en los campos de cultivo.

Nota destacada fue la presencia de numerosos enviados especiales encargados de cubrir información, los mismos que captaron nuestra danza en la expresión más acrisolada de nuestros cultores, así como también del público que, impaciente y justo, reclamó por apremiar la muestra.

Es de comentar que, muchos cultores y voceros autorizados de nuestra tunantada, discutían algunos temas que es de resaltar. Por ejemplo: resultan ampulosas las denominaciones que algunas instituciones llevan como nombre, incluyéndose de personas que, teniendo una breve connotación local y de entorno, no tienen gravitación en la esencia de nuestra fiesta. Situación que podría obviarse mediante un reglamento que indique que los nombres de las entidades deberían expresar situaciones genéricas alusivas a la fiesta. Tal como están dándose las cosas existe un evidente propósito de desnaturalización. Por otro lado, no existe un criterio uniforme sobre los personajes de la fiesta. Algunas entidades incluyen cusqueños, chuchos y tinterillos. ¿Son componentes de las cuadrillas estos “personajes”?. Más de uno deslizó que, alguna vez, una desafortunada institución había presentado charros y hasta el llanero solitario. Estos y otros serán temas pendientes de una agenda tunantera que, con acierto, se preocupa por preservar lo original de la fiesta.

Centro Jauja
La institución Centro Jauja se hizo presente en la Primera Muestra de la Tunantada

También fue elogiado el acuerdo de reconocer el aporte valiosísimo que muchas personas han brindado en pro de unas festividades que le den una identidad a nuestra nacionalidad xauxa, como, por ejemplo y entre otros, Juan Bolívar Crespo, aquel inolvidable compositor e intérprete, autor de la tunantada “Jara Juan Arteaga” que sintetiza el sentimiento telúrico del xauxa que evoca a su tierra, o a Magno Rojas Peralta, gracias a cuyo esfuerzo y tesón, la fiesta tiene un escenario más amplio que el anterior cuando se desarrollaba en la antigua plaza de los Yauyos.

Es de esperar que en los años venideros, muestras como la de ayer sigan desarrollándose con éxito para beneplácito de nuestro sufrido pueblo.

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Programa del LXX aniversario de creación de la Asociación de Tunantes Centro Jauja

Centro Jauja en la Plaza

Asociación de Tunantes
“CENTRO JAUJA”
Erasmo Suárez Zambrano
Fundado el 29 de julio de 1939

PROGRAMA

LUNES 27 DE JULIO

16.00 I exposición de vestuarios, escultura, pinturas, fotografías, recortes periodísticos, y otros, de la Historia de la Asociación de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano, en el Local: “Sociedad Unión Artesanos”.
19.00 Inauguración de la exposición de vestuarios, escultura, pinturas, fotografías, recortes periodísticos, y otros, de la Historia de la Asociación de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano, con programa especial.

MARTES 28 DE JULIO

09.00 Recepción de la prestigiosa Orquesta Tunantera “CENTRO JAUJA”, Director: Francisco Cárdenas Bullón.
10.00 I exposición de vestuarios, escultura, pinturas, fotografías, recortes periodísticos, y otros, de la Historia de la Asociación de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano, en el Local: “Sociedad Unión Artesanos”.
11.00 Entrega de pañuelos a la Asociación de Tunantes Centro Jauja, y brindis a cargo de nuestro Socio Mitchel Castro Mayor.
12.00 Clausura de la I Exposición de vestuarios, escultura, pinturas, fotografías, recortes periodísticos, y otros, de la Historia de la Asociación de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano, con programa especial:

– Homenaje a los socios fundadores y de mayor trayectoria de nuestra institución.
– Homenaje a los músicos sobresalientes de la orquesta “Centro Jauja”.
– Entrega de solaperas especiales de aniversario a los Socios de la Asociación de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano.

12.00 Presentación de la Cuadrilla de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano, en la Plaza de Armas de Jauja.
22.00 Quema de Castillos de fuegos artificiales y toritos, en la Plaza de Armas de Jauja.

MIERCOLES 29 DE JULIO (DIA CENTRAL)

08.00 Misa de honras en memoria de nuestro Socio Fundador Erasmo Suárez Zambrano y esposa Luzmila Abregoú de Suárez, y de los socios Rosa Morales Izurrieta, Alberto Suárez Marticorena, José Antonio Camarena Saravia, Beto Orihuela Miguel, Francisco Contreras Yauri, Jesús Porchontinta de Gálvez, José Martínez Martínez, Amadeo Abregoú Valenzuela, Rosa María Manyari, Mocho Benavides, Edilberto Balvín Povis y Consuelo Sovero Espinoza, a llevarse a cabo en la Iglesia matriz de Jauja.
09.00 Romería al Cementerio General de la Ciudad de Jauja.
09.30 recepción de propuestas de candidatos para la elección del Presidente del Consejo Directivo, periodo 2009 – 2010
10.00 Desayuno ofrecido por el Comité de damas de la Asociación de Tunantes “Centro Jauja”.
11.00 Elecciones del Consejo Directivo 2009 -2010.
12.00 Presentación de la Cuadrilla de Tunantes “CENTRO JAUJA” – Erasmo Suárez Zambrano, en la Plaza de Armas de Jauja.
13.00 Almuerzo ofrecido por el Socio Elí Sánchez Gómez y familia.
14.00 Recepción de las Instituciones y amigos invitados a nuestro LXX ANIVERSARIO de creación institucional; Institución Tunantera “Ever García Martínez”; Dr. Jose Durand Madrid y Cucho Mayor.

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LA TUNANTADA

Trascendencia histórica de la cultura popular jaujina

Tunantada

Carlos H. Hurtado Ames
El Colegio de México


Dentro de las diversas manifestaciones de la cultura viva en la sierra central peruana, la Tunantada ocupa un lugar de particular importancia y trascendencia. Si bien es una festividad que se desarrolla en diversos distritos de la provincia de Jauja en varias fechas, es en el Distrito Metropolitano de Yauyos donde toma ribetes de fastuosidad sin igual, en el llamado “20 de Enero”.

Se trata de una fiesta sumamente compleja que involucra muchas cosas: desde la representación del baile; la transformación con las máscaras; las diversas formas de resistencia cultural presentes en la música que ejecutan las Orquesta típicas; hasta los múltiples debates por la búsqueda de una “autenticidad” en la ejecución del baile y en la vestimenta; y la negociación y reafirmación de identidades. Básicamente, la Tunantada está inmersa en lo más profundo de la manera de entender la vida y de afrontar el tiempo en los jaujinos y, sobre todo, en los yauyinos. Por lo mismo, va más allá de la hastiante frase que la identifica como “maravilloso baile”, que se suele escuchar en ciertos encuentros, mesas redondas y congresos que no aportan nada nuevo, fuera de ciertos lugares comunes como es la descripción de la vestimenta y el baile. Se la puede definir, en líneas generales, como una expresión simbólica de cultura popular, relacionada, en forma relativa, con la naturaleza social y la posición estructural de los individuos en un presente, y con su pasado histórico y cultural.

En varias crónicas que hemos localizado en el antiguo periódico jaujino El Porvenir de la primera y segunda década del siglo XX, sólo aparecen referencias a dos cuadrillas de bailantes de la danza, ambas de Jauja y una de ellas dirigida por los hermanos Suárez. El lugar donde se realizaba la festividad no está claro en estas fuentes, pero hay otras informaciones, sobre todo de carácter oral, que señalan que ésta se desarrollaba en ciertos puntos de la ciudad, por ejemplo la antigua plazuela de Santa Isabel, hoy La Libertad. Las páginas de El Porvenir, también muestran que la Tunantada era una fiesta secundaria o accesoria del “Jalapato”, que era el principal atractivo y celebración del momento.

El hecho que ahora la Tunantada sea la principal festividad –ganándole espacio e importancia al “Jalapato”–, así como la existencia de algo de veinte instituciones tunanteras y que la fiesta se desarrolle en el distrito de Yauyos, anexo a la ciudad, sugiere varias cosas. En principio, es una muestra del proceso de complejidad del que ha sido parte, y como la festividad se acomodó a un espacio favorable a su desarrollo. Esto se explica por el hecho de que las fiestas son procesos históricos y, por lo mismo, dinámicas y cambiantes. Por ejemplo, hay varias evidencias que muestran que antes en la ciudad de Jauja se bailaba no sólo la Tunantada, sino la Huayligía y el Corcovado; al menos de acuerdo a lo que recogió el viajero alemán Von Tshudi a finales del siglo XIX. Actualmente, estas fiestas han sido desplazadas a los distritos de la provincia y la que se ha impuesto es el Carnaval Jaujino, siendo la única y principal fiesta de la ciudad (fuera de la fiesta patronal en homenaje a la Virgen del Rosario que es parte de otro proceso, que ciertos aficionados a la sociología no conocen ni menos entienden). Es decir, el baile del carnaval jaujino estableció un mecanismo que fue más exitoso al momento de aglutinar y negociar identidades en la población jaujina, ante lo cual las otras danzas dieron un paso al costado, Calistrada incluida (antiguo componente del carnaval).

Esto quiere decir que la Tunantada se bailaba en la ciudad y de ahí se desplazó al distrito de Yauyos. El hecho de que actualmente las dos instituciones tunanteras más antiguas sean de Jauja –el “Centro Jauja” y el “Hatun Xauxa”–, no hace sino confirmar esta suposición (las instituciones más antiguas de Yauyos son posteriores a la mitad del siglo XX). Esto no significa, lógicamente, que el origen de dicho baile sea propio de la ciudad. Esclarecer ello ameritaría una investigación acuciosa, en desmedro de las múltiples fantasías e inventivas que se suelen decir sobre la aparición de la danza. Por ejemplo, los supuestos entendidos repiten casi mecánicamente y sin mayor reflexión que la Tunantada es de origen colonial; o sea que se originó en las ferias dominicales virreinales donde convergían gentes de diferentes geografías, los que al final de las ventas, se ponían a bailar. Así se explicaría la presencia de personajes tales como el argentino, el boliviano, la cusqueña, la chupaquina, la huanca, etc. Sin embargo, a pesar que suena bonito, esto no se puede demostrar verídicamente, y es difícil que se pueda hacer además, por lo que se puede pensar se trate de un relato mítico –es decir, uno que recrea un pasado de acuerdo a las necesidades explicativas del presente–, y que hoy en día los folclorólogos lo han asumido ingenuamente como verdad. En todo caso, una discusión de esta naturaleza es anecdótica. Desde nuestra perspectiva, más importante es dilucidar los conceptos de proceso, cambio y acomodamiento ligados a un evento de esta naturaleza.

Ahora bien, se puede plantear que esta fiesta tuvo un proceso similar al del Carnaval en la ciudad una vez ya en Yauyos; es decir estableció mecanismos que permitieron a los actores sociales –jaujinos, pero principalmente yauyinos– reafirmar una identidad local. De esta manera, desplazaría en importancia a otras manifestaciones ahí presentes, por ejemplo el Jerga Kumu, hasta llegar a convertirse en lo que actualmente es. La frase que propugna la Municipalidad de “Paraíso y capital de la Tunantada”, y el hecho de que las autoridades ediles de dicho distrito, de un tiempo a esta parte, se retraten con el tongo del “chuto” –uno de los personajes más representativos de la fiesta–, muestran que ésta a permeado todos los ámbitos de la vida social y se ha establecido en un símbolo parte de la cotidianeidad; es decir en el principal elemento de la identidad de este espacio local.

Es claro que hay un proceso histórico que involucra diversos elementos para una situación de esta naturaleza. En principio, el crecimiento de la fiesta ha ido a la par con el cambio musical que se ha dado en la región desde finales del siglo XIX y principios del XX, sobre todo con la aparición de la “Orquesta típica” (antes de la misma existía el llamado “Conjunto musical”, que se constituía básicamente por guitarras y quenas), y la introducción de instrumentos tales como el clarinete y el saxofón al repertorio musical serrano. En resumidas cuentas, la Orquesta típica permitió el crecimiento y masificación de este tipo de manifestaciones en la región, mediante lo que conceptualmente se denomina como mestizaje cultural. Como han probado las investigaciones de Raúl Romero, en la generación de una vigorosa soberanía cultural regional –hablando en un plano lato–, la presencia de la música es vital. Es decir, el proceso por el cual la Tunantada se hizo compleja y comenzó a tener mayor presencia en la dinámica cultural y social, es propio del siglo XX.

Una muestra de ello es el también cambio y adaptación presente en los personajes que danzan en las cuadrillas. Así, el “payaso”, el “doctor” o el “chuncho”, han desaparecido o tienden a desaparecer; mientras que otros se hacen exitosos y complejos, como el “príncipe”, el “chuto” o la “huanquita”, contándose hasta más de once pasos en la ejecución del baile de alguno de ellos. Se puede suponer que en el futuro, los personajes evolucionaran aún más, sin desligarse, por supuesto, de los debates sobre autenticidad que caracterizan este tipo de manifestaciones.

Otro aspecto que es de suma importancia en esta danza, es la transformación mediante el uso de la máscara y careta. En realidad esto es lo que define a la fiesta, esa cierta mudanza que permite el uso de un adminículo de esta naturaleza, el transformarse por unos cuantos días. Esto, sumado al hecho de que la fiesta dura cinco días, y siguiendo los postulados de la teoría semiótica de la fiesta (aquella que plantea que los fenómenos culturales son fenómenos de comunicación, es decir, sistemas de signos), permite plantear que la Tunantada es una fiesta, sobre todo, de inversión. Es decir, hay una vuelta del orden, una interrupción de las actividades normales por la fiesta en los actores sociales involucrados en ella, y principalmente, una transformación. Esto funciona así por que hay todo un año de observancia ritual que permite esta suerte de desfogue, y por los pocos días en que ésta se lleva a cabo. Se agrega el hecho de que en Jauja y Yauyos no hay otra fiesta que tenga esta connotación de rompimiento del orden. En este sentido, el carnaval jaujino tiene una connotación diferente.

Más Datos:

La Tristeza del Tunantero

Jauja y sus Productos Bandera I

Nueva Junta Directiva en la “Asociación de Tunanteros del 20 de Enero, Jauja – Yauyos”

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Jauja y sus productos bandera I

Escrito por Dario A Núñez Sovero
darionunezsovero@hotmail.com

Siempre será motivo de incendiar nuestros pechos cuando exaltamos nuestro peruanismo al recordar que el Perú es un país de ingentes recursos y valioso patrimonio: el Pisco, la marinera, Machu Picchu, etc. son, entre otros productos, bandera de nuestra nacionalidad. De todos ellos los peruanos nos sentimos orgullosos y al mundo admira absorto estas grandezas que se cobijan en esa gran patria llamada Perú.

El enunciado anterior es inspirador para pensar cuáles son, entre otros, los productos bandera de la patria chica. Sí, de nuestra Jauja. Ella también atesora un vasto patrimonio cultural – histórico e ingentes recursos naturales que terminan atrayendo la atención y admiración de cuántos la van conociendo. No puedo presumir que conozco todos los confines de nuestra provincia, pero si estoy persuadido de conocer algunos de los sitios más admirables de nuestra Jauja. A continuación iré mencionándolos uno a uno. Ojalá que el acucioso lector coincida con mis modestas apreciaciones.

El primer producto bandera de nuestra Jauja es indudablemente nuestra renombrada Laguna de Paca. Los jaujinos debemos sentirnos orgullosos de ella y quién no haya, alguna vez, sumergido su humanidad en sus cálidas aguas no merece auto llamarse como tal. Nuestra laguna de Paca es el lugar más paradisiaco de la provincia, al ver la diafanidad de sus aguas uno siente que nuestros espíritus van aquietando sus alborotos. Lugar ideal para doblegar las sensibilidades más pétreas de nuestras damas, la Laguna de Paca es la cómplice terrígena de los más apasionados romances de jaujinos posesionados por Eros. Cuando uno está en las riberas de sus aguas no puede ocultar la reflexión del supremo esfuerzo que Dios dio para que los jaujinos podamos mostrar con orgullo esta invalorable prenda. Por ello, hoy que su majestad está amenazada por los intríngulis del comercio y el mal promocionado turismo del que nadie sino los foráneos se benefician, nuestra obligación telúrica está en generar todas las iniciativas que permitan su supervivencia.

Grupo de rock Corbeta Blanca en Paca

El segundo producto bandera de nuestra nacionalidad Xauxa es la Tunantada. Cuando hablamos de ella necesariamente tenemos que traer a nuestros recuerdos a Ernesto Bonilla del Valle, jaujino de notable estirpe, quién en su obra Tierra Chola nos dice, refiriéndose al momento en que las cuadrillas suben a la Plaza de Yauyos, que “a esa hora la música cae como un llanto en el alma”. Es que la Tunantada hoy por hoy ya no es sólo una estampa folclórica o si quieren una danza, ahora es para Jauja una institución. Ella resume el espíritu festivo del Xauxa y haber calado en el sentimiento y la conducta de miles y miles de personas le otorga un carácter de indudable popularidad. Los mejores danzantes de la región, las mejores orquestas, oleadas de visitantes que llegan para compartir los siete días de fiesta, Xauxas que retornan brevemente para embriagarse con la profundidad del mensaje tunantero, hacen que anualmente la fiesta del “20 de Enero” sea cada vez mejor, con el añadido de que es la oportunidad para reeditar viejos amores a la par de saborear la estupenda culinaria jaujina. La Tunantada se ha vuelto parte de la consustancialidad de la nación Xauxa y su trascendencia debe tangibilizarse cuando se le declare patrimonio cultural del país. Sólo así se estaría preservando su perdurabilidad generacional.

tunantada

Personajes de la Tunantada (Huatrila, argentino y chuto)

He ido reservando el tercer producto bandera de Jauja para el final de esta breve reseña, con el añadido de que quisiera pedir permiso al lector para relatar dos anécdotas. El año 1994, la Municipalidad Provincial de Jauja expresó reconocimiento publico para tres notables jaujinos: Juan Bolívar Crespo, Hugo Orellana Bonilla y Jorge Teófilo Aliaga Osorio. Luego de la ceremonia de estilo hubo una tertulia más íntima y este último (Dr. Aliaga Osorio) me refirió dos cosas que han quedado gravitando en mi cabeza. Me dijo que él no era católico, apostólico y romano sino que era católico, apostólico y jaujino. También me expresó que cuando iba a un lugar donde comúnmente se calma la sed, el no tomaba Coca Cola ni Crush ni Sprite, él pedía “agua de Jauja” (refiriéndose a la “Inca Cola”). Le escuchaba atento y de esas expresiones pude colegir el profundo amor que uno puede acrecentar cuando se refiere a la tierra que nos vio nacer. La segunda anécdota está referida a una amiga europea que visitó Jauja para “regenerar sus energías en Puyhuan” (Molinos), ella atraída por el renombre que Jauja tiene en el viejo continente no pudo resistir la tentación de visitar nuestra tierra y en un descanso me refirió, con un castellano masticado pero entendible, que conocía muchos lugares del planeta pues había estado en Tailandia, Japón, México, Brasil, etc., pero en ningún sitio había probado un pan tan delicioso como es el pan de Jauja. Nosotros, habituados como estamos a comer diariamente pan, preferimos comprar pan francés u otro pan, antes de preferir nuestro bollo o nuestro pan de huevo. Por eso el pan de Jauja es, para mí, el tercer producto bandera de nuestra nacionalidad. Reflexionando, pensé que en todas partes del mundo la elaboración y cocción de panes se va modernizando, se hacen en hornos a gas o de repente en microondas; nuestro riquísimo pan sigue los cánones de los hornos de leña y ello le confiere un sabor que deleita los paladares más refinados. Loor al pan de Jauja, los jaujinos debemos sentirnos satisfechos de la labor de nuestras panificadoras gracias a cuyo esfuerzo el pan y el nombre de Jauja trasciende fronteras.

bollos jaujinos

Quedan en el tintero numerosos otros productos bandera de la provincia, en una nueva entrega, con la anuencia de los responsables de este blog jaujino, los iremos mencionando. La intención es concederles el valor que el olvido no ha permitido hacerlo, sólo los citaré para luego irlos ampliando: la represa de Chimay en Monobamba, las orquídeas de Uchubamba, los caballos salvajes y las cataratas que hay en Curimarca, los restos arqueológicos de Tunanmarca, las Puyas de Raymondi de Canchayllo, las aguas termales de Acaya y Llocllapampa, son entre otras tesoros, banderas de las que los jaujinos debemos agradecer a Dios por habernos dado tanta generosidad.

Centro Jauja

Alegrémonos, entonces, de haber nacido en una tierra maravillosa y enseñemos a nuestros hijos a mantener incólume esa espiritualidad Xauxa que engrandeció nuestro pasado. Digámoslo con orgullo y a voz alzada: ¡soy jaujino, y qué!.

Más datos:

Jauja y sus Productos Bandera II
Jauja y sus productos bandera III
ESTO SI ES JAUJA!

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