Archivo por meses: junio 2014

A don Tiburcio Mallaupoma, el lírico de Jauja

Tiburcio Mallaupoma
Darío A. Núñez Sovero

Soy el oyente taciturno de tu música alfombrada por celajes infinitos, urdida en el sentimiento vivo de tu “Lira Jaujina” y la maravillosa comparsa de tus dolorosos sentimientos.

Viejo Tiburcio, morador permanente de nuestras alegrías, raro híbrido de Clio y Dionisos, tu violín gimebundo es ahora un viejo almacén de nostalgias, el receptáculo austero de nuestras remembranzas. Ese violín de metálicas notas alimentó romances forjados por las sombras señeras de nuestra fiesta, romances fundidos bajo el dulce eco de tu inspiración siempre leve y envolvente.

Tu figura egregia y andina reaparece, por ello, cada 20 de Enero festivo, donde nuestros corazones se nutren de sentimiento xauxa, y la inspiración que borbota de tu alma es simiente vivificada en nuestro llanto y el incontenible rio de blancos recuerdos.

Te recuerdo justamente al pie de tu mirada quijotesca en busca del horizonte. Te recuerdo genial en cada “ensayo” siempre al pie de tu violín como si fuera el báculo final de tu vejez. Te recuerdo cerrando, egregio, el acompasado trasuntar de tus bailantes mientras el dulce runa simishausha de “Huayhuar” Artica y “Achcar” Cordero iba envolviendo a las niñas en una seducción cautivadora y alegre . Cada rincón de tu sonoro trajín sabe de tu enfermiza búsqueda por crear himnos para cada corazón enamorado. Sin ti sería difícil explicar el amor de nuestro tiempo.

Fuiste un creador de notas y en cada una de ellas mi alma se envolvía de melancolía. Fuiste calmadamente hilvanando pesares escritos en el aire asfixiante del enjambre fiestero de Yauyos donde mis ansias se perdieron bajo tu música siempre encantadora y a la vez triste.

Por eso es que tu nombre no conocerá el olvido ni adioses pasajeros mientras hayantunanteros que sigan encendiendo su pasión telúrica plena de tunantada al son de tu presencia tutelar sobria. Mientras los amantes reflejen las emociones de nuestro pueblo y tus canciones sean marcos relampagueantes que iluminan el sentimiento de mi Jauja, estarás Tiburcio siempre en los ojos eternos del tiempo. Por eso es que estas mis adelgazadas frases tratan de recomponer el pentagrama que se rompió con tu sentida muerte.

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75 años de historia tunantera del “Centro Jauja”

Centro Jauja

Darío A. Núñez Sovero

La tunantada, paradójicamente, estará pronto de fiesta. Nuestra costumbre ancestral que cautiva a miles de xauxas, que inspiró a Edgardo Rivera Martínez en muchos pasajes de su obra “País de Jauja” y que tiempla los espíritus de todos sus cultores, se vestirá de gala diamantina en unas semanas más. El 29 de Julio próximo el “Centro Jauja”, la primera institución tunantera de la región, que a partir de la muerte de su fundador, complementó su denominación con el de Erasmo Suárez Zambrano (en su memoria) cumplirá 75 años de fundación. Esta entidad, como se puede colegir, es la más antigua que se conoce en la región en campo de la actividad tunantera y, como tal, se ha constituido en la rectora de esta estampa costumbrista, a la que le ha señalado exitosos rumbos, tanto que el propio Estado, vía el Ministerio de Cultura, la ha reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación.

Desde sus años aurorales hasta la muerte de su fundador ocurrida el 29 de Julio del año 1992, el Centro Jauja se manejó dentro de una concepción familiar. Erasmo Suárez fue continuador de la entrega tunantera de su padre, don Pablo Suárez Núñez, quién fue un hombre que desplegó su entusiasmo desde su estancia en las minas de Morococha. A su muerte y considerando que este patrimonio cultural no podía caducar, los continuadores de esta institución decidieron mantenerla asumiendo todas las responsabilidades y obligaciones que ello conlleva. Aún resuenan en mis oídos sus proféticas y últimas palabras dirigiéndose a quién le sucedería: “Gílmer (Hidalgo) te dejo mis costumbres… mi tradición”. La decisión de continuar, de por sí, fue meritoria y por tanto pintó de cuerpo entero la calidad espiritual de sus integrantes, habiéndose así mantenido hasta hoy. Es de entender, entonces, que siendo la primera institución de este ramo asume la paternidad de todas las actualmente existentes y que por ella han pasado los más grandes y excelsos cultores del legítimo arte tunantero. Un ejercicio primario de la Lógica nos lleva a hacer la siguiente proposición: si la tunantada es patrimonio cultural de la Nación, el Centro Jauja es patrimonio cultural de Jauja y Jauja es la cuna de la tunantada. Así de simple.

Siendo que se aproxima una fecha tan importante, los actuales directivos están empeñados en elaborar un nutrido programa de festejos. Para ello han demandado el apoyo de sus socios desplegados por todos los confines del planeta, quienes vienen respondiendo favorablemente, destacándose actividades culturales y sociales. Entre las primeras destaca la presentación de una publicación donde se resume la historia de esta añeja institución, símbolo viviente de una tradición que ennoblece a nuestra querida tierra de Jauja.

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Una publicación original e interesante

Tunantada

Darío Núñez Sovero

Con una agudeza oportuna y necesaria, la institución  “Centro Cultural Francisca Pizarro Yupanqui”, integrada por jaujinos residentes en la ciudad de Lima, organizó la Primera Exposición Colectica de Pinturas: “Tunantada: Armonía de las Diferencias”.  El evento fue la ocasión para presentar, a los interesados, un resumen de la obra artística que sobre esta ancestral costumbre, diferentes artistas, vienen produciendo de acuerdo a sus variadas percepciones e impresiones que ellos tienen sobre nuestra fiesta. En elegante material de impresión y asistidos por coloridos contrastes, esta publicación debe ser el inicio de un obligatorio recuento que, sobre nuestros usos, existen en la autoría de artistas que vibran con la majestuosidad de esta reconocida expresión de “Patrimonio Cultural de la Nación”.

A decir verdad, esta institución, viene laborando desde hace años en forma silenciosa pero eficiente para dar a conocer al país una de las expresiones mayores de nuestra identidad: la tunantada. Sabemos  por los diferentes medios que,  además de esta actividad, ellos han desarrollado otras que han dado brío y brillo a nuestra ancestral estampa nativa. Los hemos apreciado en pasacalles, festivales, presentaciones en eventos, etc. Y, recientemente, han dado inicio a una Escuela de la Tunantada, evento que se desarrolla en la Casona de la cuatricentenaria Universidad de “San Marcos”. Estos esfuerzos meritorios permiten difundir, en los diferentes conciertos culturales del país, la variada riqueza costumbrista de nuestra provincia por lo que, en mi modesto punto de vista, amerita extender el reconocimiento de nuestro pueblo, vía autoridades, a este puñado de hombres que con una claridad que linda con un real patriotismo se han propuesto poner a Jauja en el pináculo de la atención nacional.

La publicación, a la que aludo, es un importante aporte a nuestra hemeroteca. Alli reposará para que cada vez que queramos regalarnos con la belleza de los cuadros de David Huaytalla Dionicio, Zoilo Bullón Méjico, Juan Carlos Maldonado Taza, Juan Zárate Cuadrado, Percy Gómez Lizárraga, Ruth Kemp, Manuel Huaytalla Ponce, Constantino Castañeda Balbín  y Gílmer Huaytalla Ponce, lo tengamos a la mano como un precioso regalo que nos recuerde que hemos nacido en una tierra esplendorosa y llena de encantos, uno de los cuales es esa pintura viva de nuestra tunantada, recreada en la aguda percepción de nuestros grandes artistas.

 

 

 

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