Laberinto del temor

[Visto: 401 veces]

Despierto sorprendido

en el centro del laberinto,

al que no sé cómo entré

y me agobia su soledad.

Avanzo paso a paso

por los senderos mudos y vacíos,

mis pies me duelen mucho

y mi cerebro ya se agota.

Resignado y exhausto,

me acerco a las murallas

de plantas tan altas,

que me niegan su calor.

Creyéndome aturdido,

descubro mi peor error:

siempre estuve allí

por el miedo de estar fuera.

Comprendido lo ocurrido,

me concentro en mi deseo,

cierro los ojos y digo:

“salir es lo que quiero”.

Abro los ojos y se ha ido

el laberinto del temor,

camino libre y de frente

hallando mi destino.

Puntuación: 0 / Votos: 0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *