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¿Cómo redactar párrafos que describen procesos?

Una de las prácticas recurrentes de la experiencia de los estudiantes que inician su vida universitaria es la redacción de diversos trabajos académicos, los cuales se caracterizan por la precisión y claridad en la información compartida. La formación universitaria no se caracteriza solamente por la adquisición de contenidos, sino, sobre todo, involucra la enculturación de los estudiantes para construir, discutir y comunicar el conocimiento (Navarro 2014: 29). Por ello, como parte de sus actividades cotidianas, ellos se involucran en los procesos de lectura, comprensión de textos y redacción, entre otros. Con relación a la producción textual, esta puede tratarse de textos breves, extensos, con contenido diverso, y estructura o características particulares. No obstante, todos siguen el mismo objetivo: transmitir la información producto de una investigación realizada, pues allí radica el interés académico.

En la medida en que los estudiantes se encuentran en un proceso de enculturación de las prácticas académicas vinculadas a la lectura y escritura científica, su nivel de dominio es diverso y, a veces, se pueden encontrar con información que no saben cómo comunicar. Este hecho puede ocurrir, por ejemplo, cuando deben explicar el desarrollo de un proceso o la descripción de fases de un determinado evento. El poco dominio de recursos discursivos pueden producir un texto confuso, por lo que se debe cuidar que el mensaje sea claro y preciso. Para ello, las oraciones deben estar organizadas de forma coherente y cohesiva, aspectos indispensables e inseparables en un párrafo. Esto se desprende de lo señalado por Aranda y Díaz: “La cohesión es la manifestación de la coherencia y ocurre al interior del texto como un conjunto de enlaces intratextuales para establecer relaciones semánticas que necesita un texto para construirse como unidad de significación” (2017: 239). Por esta razón, se debe seleccionar adecuadamente  los conectores discursivos que vincularán las ideas del párrafo.

Para redactar secuencias, se plantean las siguientes recomendaciones. Primero, se requiere el uso de conectores discursivos temporales, pues indican una transición entre dos eventos ocurridos en diferentes momentos (primero, después, luego, paralelamente, por último, finalmente…). Luego de integrarlos al texto, tiene que comprobar que el texto, en su totalidad, represente el orden de eventos o acciones que se desee describir. En segundo lugar, se debe constatar que los verbos señalen el tiempo de la narración de la secuencia y guarden concordancia. Según Aranda y Díaz, el tiempo que predomina en este tipo de información suele ser el pretérito perfecto, ya que permite expresar acciones que comenzaron y ya finalizaron, es decir, que ocurrieron en un espacio temporal delimitado (2017: 240). Sin embargo, el uso del presente también es posible. Entonces, el uso de nexos discursivos de temporalidad junto a determinadas estructuras verbales plasmará la información con una noción de secuencialidad para el lector. En los ejemplos siguientes, se han usado negritas y cursiva para enfatizar lo señalado.

Ejemplo 1. Las fases de la redacción

(texto adaptado de Gatty y Wiesse)

La redacción de un texto coherente requiere, de forma indispensable, de un proceso intelectual compuesto de varias fases o etapas. La primera de ellas  es la intelección. Esta consiste en la fijación y el conocimiento del tema por redactar. La segunda es la invención. Esta fase se caracteriza por el acopio de proposiciones o ideas relativas al tema. La tercera es la disposición. En esta, se enfatiza el ordenamiento lógico de las mencionadas proposiciones. Por último, la etapa final corresponde con la elocución. Esta involucra y abarca por completo la elaboración lingüística del texto. 

 

Ejemplo 2. La configuración de Battery Management System (BMS)

(texto adaptado de Sacoto)

Antes y durante la competencia del Fórmula Student 2017, se pudo comprobar y analizar el comportamiento de la batería. No obstante, antes de ello, se realizó la configuración de su sistema. Primero, se configuró el voltaje de las celdas. Este valor sirve al BMS para calcular el SOC y SOH de la batería. Luego, se seleccionó el tipo y número de celdas. En nuestro caso, se eligió solo una celda. Después, se realizó la habilitación de los sensores de corriente tanto del cargador como del auxiliar que porta la batería de alto voltaje en su interior. Paralelamente a este paso, se enceraron ambos sensores. Seguidamente, se programaron los valores de voltaje y corriente durante la carga y descarga. Si la batería no se encuentra funcionando dentro de estos valores, el BMS permanece en modo de fallo hasta que se solucione el problema. La siguiente acción realizada fue la estructuración del balanceo de las celdas con un voltaje igual o con mínima diferencia entre ellas de 50 mV. Para finalizar, se verificó que los valores de comunicación del BMS fueran los establecidos en el manual del fabricante con el objetivo de que tenga compatibilidad directa con la mayoría de computadoras. 

Por otro lado, los estudiantes también requieren redactar información de procesos de forma óptima, pues, en la investigación académica, es usual redactar este tipo de relaciones. En ese sentido lo han señalado Gatti y Wiesse: “En muchos textos científicos, se emplean las relaciones de causalidad para concatenar las distintas proposiciones. Ciertas proposiciones funcionan como causas; otras, como efectos. Algunas veces, una explicación científica consiste en una serie o una cadena de causas y efectos”. (1993: 81). Por esa razón, se enfatizará en dos recomendaciones principales para la redacción de este tipo de información. La primera se relaciona con la necesidad del uso de gráficos para establecer con claridad las variables involucradas en el proceso: diagrama de ishikawa, árbol causal, cadena causal, entre otros. Estos permiten identificar y singularizar cada factor si hubiera más de uno; interrelacionarlos y establecerlos en el orden de ocurrencia en el tiempo. Esta actividad es parte de la planificación previa a la redacción, por lo que cumple un rol crucial en la proyección de las ideas del texto. Así, diversos autores proponen el planteamiento de cadenas causales que recojan las singularidades de los procesos, tal como se muestran en los gráficos 1, 2 y 3.

Gráfico 1

Gráfico 2

Gráfico 3

El planteamiento de ideas en un esquema permite que en el texto se pueda representar con claridad las relaciones de causa y efecto, pues la organización y redacción de ideas se realiza en función del esquema. Adicionalmente, es necesario señalar qué recursos permitirán plasmar estas ideas de forma debida. Al respecto, Gatti y Wiesse (2020) proponen el uso de los nexos causales (porque, puesto que, como, supuesto que, de que, ya que, por razón de que…) y consecutivos (a causa de, por tanto, de tal manera, en consecuencia, de tal modo que, entonces…). Asimismo, los verbos y las frases que contienen carga semántica “de consecuencia” también son adecuadas para plantear este tipo de relaciones. Entonces, cuando se tenga establecida la relación entre dos elementos de la cadena causal, se deben construir oraciones a partir de dos eslabones (causa y consecuencia). Los ejemplos siguientes representan oraciones con estas características señaladas:

  • La cianuración provoca la disolución selectiva los metales preciosos. 
  • La contaminación por la minería es causada es causada por el contacto de metales como el arsénico, el cobre, el oro, la plata y el zinc con el agua
  • El fenómeno climático, denominado Tania, se produjo por el choque de una masa de aire frío en altura con el aire caliente de la superficie.

Finalmente, se debe tener en cuenta que los recursos discursivos permiten a los redactores expresar las ideas en el sentido que deseen, pero el dominio de estos siempre se potenciará gracias a la práctica constante. ¡Cuando redactes fases, procesos o secuencias sigue las recomendaciones planteadas!

Bibliografía

ARANDA, Gonzalo y Carmen DÍAZ 
2017 “La presencia de elementos de conexión y de progresión temporal en narraciones escritas: una mirada a la realidad escolar nacional”. Onomázein. Revista de lingüística, filología y traducción. Santiago de Chile, 2017, número 38,  pp. 233-262. Consulta: 29 de mayo de 2020. 

http://onomazein.letras.uc.cl/Articulos/N38/38_5-Aranda.pdf

CHUQUIMARCA, Santiago y Kevin SUIN 
2017 Diseño y desarrollo de una batería de alto voltaje para un vehículo de competencia tipo Formula SAE eléctrico. Trabajo de titulación previo a la obtención del título de Ingeniero Mecánico Automotriz. Cuenca: Universidad Politécnica Salesiana Ciudad, Carrea de Ingeniería Mecánica. Consulta: 29 de mayo de 2020. 

http://dspace.ups.edu.ec/handle/123456789/14908

GATTI, Carlos y Jorge WIESSE
1993 Técnicas de lectura y redacción: lenguaje científico y académico. 1 edición. Lima: Universidad del Pacífico. Consulta: 29 de mayo de 2020.

https://repositorio.up.edu.pe/bitstream/handle/11354/1623/AE7.pdf?sequence=1

NAVARRO, Federico (coordinador)
2018 Manual de escritura para carreras de humanidades. 1 edición. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Consulta: 29 de mayo de 2020. 

http://publicaciones.filo.uba.ar/sites/publicaciones.filo.uba.ar/files/Manual%20de%20escritura%20para%20carreras%20de%20humanidades_interactivo.pdf

Elaborado por Sonia Valdez.

La imagen ha sido tomada de https://www.freepik.es/foto-gratis/estudiante-que-estudia-lluvia-ideas-analying-campus-concept_2760716.htm#page=1&query=estudiantes&position=18

¿Cómo describir un problema?

Para realizar adecuadamente un trabajo de investigación, existen diversos elementos a considerar: el contexto o tema general, el tema delimitado o específico, y las ideas centrales. Vinculado a ellos, es muy importante establecer el problema planteado que se propondrá solucionar y proceder a desarrollarlo. El objetivo de esta entrada es explicar qué tipo de información debe incluirse al describir un problema.

En toda investigación, resulta sumamente necesario describir la situación problemática. Esta debe despertar el interés del investigador, así como del público lector, pues aborda un dilema aún sin explorar. Este problema puede ser de índole social (educativo o sanitario, por ejemplo), económico, científico, cultural, entre otros.

¿Qué orden se debería seguir para organizar la información sobre el problema?

Cuando escribimos párrafos detallando un problema, estos pueden incorporar cierta información en un orden determinado. A continuación, se presenta una propuesta para la organización de información sobre un problema.

1. Identificación

En primera instancia, se debe identificar certeramente el problema. Para lograrlo, se pueden formular las preguntas: ¿de qué tipo es? y ¿cuál es?

Plantear adecuadamente el tema general o contexto, así como el tema específico, ayudan a la identificación clara del problema, pues estos establecen necesariamente relaciones con la situación problemática y, así, contribuyen a delimitarla con precisión.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿De qué tipo es la problemática? Es una problemática sanitaria.

¿Cuál es? Se trata de la problemática en el tratamiento del trastorno límite de la personalidad.

Luego, trasladamos la información al párrafo.

Dentro del ámbito de la salud mental, si bien diferentes tratamientos psicológicos y farmacológicos abordan con notable éxito dolencias psíquicas como la depresión y la ansiedad, son pocas las intervenciones que pueden ayudar a los pacientes diagnosticados con trastorno límite de la personalidad o TLP (Bateman y Fonagy 2004: 40).

2. Importancia del problema

Será pertinente identificar, también, la relevancia del problema a tratarse. Esto se puede aclarar con las preguntas: ¿Por qué debe estudiarse? ¿De qué modo su existencia impacta negativamente a un campo del saber o a los seres humanos como sociedad?

Solo sabiendo la magnitud del problema, en tanto afecta directa o indirectamente a los hombres, se puede conocer si es digno de estudiarse más a profundidad.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿Por qué debe estudiarse? Es un problema que impacta en la vida de muchos pacientes.

¿De qué modo su existencia impacta negativamente a un campo del saber o a los seres humanos como sociedad? Afecta a las personas, porque presentan dificultad para manejar sus emociones, poseen problemas de autoimagen y sienten un temor irracional al abandono y la soledad. Además, representa una dificultad para los especialistas, que no encontraban avances significativos en el tratamiento de este trastorno hasta hace unas décadas. 

Luego, trasladamos la información al párrafo.

Este es un problema que debe seguir investigándose, pues afecta negativamente la vida de muchos pacientes. Las personas con transtorno límite presentan inconvenientes para manejar sus emociones, poseen problemas de autoimagen y sienten un temor irracional al abandono y la soledad (Cuevas y Lopez 2012: 98). Además, el TLP representa una dificultad para los especialistas, que no encontraban avances significativos en el tratamiento de esta dolencia hasta hace unas décadas. Incluso, Otto Kernberg, uno de los psicoanalistas que más ha estudiado el desorden, señala que, hasta principios de los noventa, no era posible ayudar a estos pacientes (Bateman y Fonagy 2004: 112)

3. Definición

Es importante poder esclarecer en qué consiste el problema a tratarse. Para ello, se recurre a las preguntas: ¿cómo se define? o ¿en qué consiste?

Es necesario considerar que un problema designa una dificultad que no puede resolverse automáticamente, sino que requiere de una investigación conceptual o empírica (Lam 2005: 5). Por ello, es tan importante su definición, que constituye uno de los primeros pasos para iniciar el proceso de investigación. Un problema consiste en “todas aquellas cuestiones relacionadas con […] desequilibrios, rupturas, contradicciones, insatisfacciones y conflictos” (Pasek 2008: 136). Dicho de otro modo, un problema evidencia un hecho irresuelto que genera insatisfacción en un área del conocimiento humano.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿Cómo se define?, ¿en qué consiste? El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental y del comportamiento. No se reduce a un síntoma específico, sino abarca múltiples aspectos de la personalidad e involucra la comisión de actos desesperados.

Luego, trasladamos la información al párrafo.

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental y del comportamiento. La dificultad relativa al tratamiento de esta enfermedad consiste en que el problema a resolver no se reduce a un síntoma específico, sino abarca toda la personalidad de un individuo: las personas diagnosticadas tienen solo una intuición borrosa sobre su identidad; es decir, ignoran, en gran medida y a menudo, qué sienten e inclusive qué piensan. Esto las lleva a cometer actos desesperados para tener la impresión de que, de algún modo, existen; por ejemplo, se lesionan a sí mismas o maltratan verbalmente a sus familiares y amigos (Bateman y Fonagy 2004: 100).

4. Relaciones causales

Para desarrollar adecuadamente la descripción de un problema, se debe establecer relaciones causa-efecto o efecto-causa. Con este fin, se formulan las interrogantes: ¿Cuál es la causa de este problema? y ¿qué efectos origina o puede originar este problema?

Todo planteamiento de problema incluye tanto las manifestaciones o evidencias del mismo (la definición mencionada anteriormente), como la descripción del desequilibrio, discrepancia o efectos que ocasiona y las causas que lo originan (Pasek 2008: 136).

 Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿Cuál es la causa de este problema? y ¿qué efectos origina o puede originar este problema?

Luego, trasladamos la información al párrafo.

No hay claridad respecto a cómo se origina la dilusión identitaria de estos pacientes, pero Peter Fonagy sostiene que, probablemente, se debe a factores genéticos y a una infancia en que los individuos no contaron con padres o cuidadores que pudieran reconocer y validar, en una medida suficiente, sus experiencias psíquicas, es decir, sus sensaciones e ideas. A consecuencia de esto, los niños no logran tener una imagen coherente de sí mismos, sino tan solo sentimientos e ideas fragmentarias (Bateman y Fonagy 2004: 88).

5. Posible solución o soluciones

En la investigación, luego de planteado el problema, es necesario establecer una solución o posible solución. Esta responde a la pregunta: ¿De qué modo se puede reducir o eliminar este problema?

Después de desarrollar todos los puntos anteriores, es viable proponer posibles soluciones, teóricas o prácticas, del problema. Este está incluido dentro de la relación problema-investigación-solución, lo cual significa que se concibe porque planteamos que, mediante una investigación, llegaremos a su solución o contribuiremos a que a ella lleguen otros autores (Lam 2005: 6).

Como se ha observado, la caracterización de un problema es parte del proceso de investigación que consiste de varios pasos: “formular el problema es caracterizarlo, definirlo, enmarcarlo teóricamente, sugerir propuestas de solución para ser demostradas, todo lo cual puede resultar una tarea difícil para el investigador” (Lam 2005: 6). Se trata de una labor minuciosa que se efectúa para poder plantear propuestas satisfactorias.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿De qué modo se puede reducir o eliminar este problema?

Luego, trasladamos la información al párrafo.

La terapia basada en la mentalización (TBM) busca, precisamente, entretejer las sensaciones y los pensamientos de estos individuos, hasta que el yo que no se conformó en la niñez logre formarse. Esta terapia requiere de dos sesiones a la semana: una sesión individual y otra grupal, y tiene una duración de, al menos, dos años (Bateman y Fonagy 2004: 205). 

6. Revisión bibliográfica

No se debe olvidar que, para establecer adecuadamente un problema o situación problemática, es necesario, además, realizar una revisión bibliográfica o la contrastación con otras opiniones (Pasek 2008: 147). En ese sentido, es importante seguir varios de los pasos descritos anteriormente, remitiéndose a los estudios e investigaciones de otros autores.

Ejemplo

BATEMAN, Anthony W. y Peter FONAGY

2004           Psychotherapy for borderline personality disorder. Nueva York: Oxford University Press.

CUEVAS, Carlos y Ángel LÓPEZ

2012           “Intervenciones psicológicas eficaces para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad”. International Journal of Psychology and Psychological Therapy. Almería, volumen 12, número 1, pp. 97-114. Consulta: 11 de noviembre de 2020.

https://www.redalyc.org/pdf/560/56023335007.pdf

En conclusión, para describir un problema, es necesario abordarlo metódicamente. En ese sentido, se pueden seguir los pasos explicados anteriormente para organizar adecuadamente la información.

Para finalizar, se presenta el texto completo del ejemplo descrito.

Ejemplo 1

Dentro del ámbito de la salud mental, si bien diferentes tratamientos psicológicos y farmacológicos abordan con notable éxito dolencias psíquicas como la depresión y la ansiedad, son pocas las intervenciones que pueden ayudar a los pacientes diagnosticados con trastorno límite de la personalidad o TLP (Bateman y Fonagy 2004: 40). Este es un problema que debe seguir investigándose, pues afecta negativamente la vida de muchos pacientes. Las personas con transtorno límite presentan dificultad para manejar sus emociones, poseen problemas de autoimagen y sienten un temor irracional al abandono y la soledad (Cuevas y Lopez 2012: 98). Además, el TLP representa una dificultad para los especialistas, que no encontraban avances significativos en el tratamiento de esta dolencia hasta hace unas décadas. Incluso, Otto Kernberg, uno de los psicoanalistas que más ha estudiado el desorden, señala que, hasta principios de los noventa, no era posible ayudar a estos pacientes (Bateman y Fonagy 2004: 112).

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental y del comportamiento. La dificultad relativa al tratamiento de esta enfermedad consiste en que el problema a resolver no se reduce a un síntoma específico, sino abarca toda la personalidad de un individuo: las personas diagnosticadas tienen solo una intuición borrosa sobre su identidad; es decir, ignoran, en gran medida y a menudo, qué sienten e inclusive qué piensan. Esto las lleva a cometer actos desesperados para tener la impresión de que, de algún modo, existen; por ejemplo, se lesionan a sí mismas o maltratan verbalmente a sus familiares y amigos (Bateman y Fonagy 2004: 100). No hay claridad respecto a cómo se origina la dilusión identitaria de estos pacientes, pero Peter Fonagy sostiene que, probablemente, se debe a factores genéticos y a una infancia en que los individuos no contaron con padres o cuidadores que pudieran reconocer y validar, en una medida suficiente, sus experiencias psíquicas, es decir, sus sensaciones e ideas. A consecuencia de esto, los niños no logran tener una imagen coherente de sí mismos, sino tan solo sentimientos e ideas fragmentarias (Bateman y Fonagy 2004: 88).

La terapia basada en la mentalización (TBM) busca, precisamente, entretejer las sensaciones y los pensamientos de estos individuos, hasta que el yo que no se conformó en la niñez logre formarse. Esta terapia requiere de dos sesiones a la semana: una sesión individual y otra grupal, y tiene una duración de, al menos, dos años (Bateman y Fonagy 2004: 205).

BATEMAN, Anthony W. y Peter FONAGY

2004           Psychotherapy for borderline personality disorder. Nueva York: Oxford University Press.

CUEVAS, Carlos y Ángel LÓPEZ

2012           “Intervenciones psicológicas eficaces para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad”. International Journal of Psychology and Psychological Therapy. Almería, volumen 12, número 1, pp. 97-114. Consulta: 11 de noviembre de 2020.

                   https://www.redalyc.org/pdf/560/56023335007.pdf

Adicionalmente, abajo se incluyen otros ejemplos en los que están presentes la estructura señalada anteriormente.

Ejemplo 2

Es sabido que Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, insistió en que se trataba de un trastorno intratable y la bibliografía psicológica sobre él publicada hasta finales de los ochenta confirma este juicio (Kernberg 2004: 20). Incluso, el famoso psicoanalista Otto Kernberg quien, hoy en día, opina que es posible el tratamiento del desorden escribió a mediados de los ochenta que este no tenía cura (Kernberg 2004: 19). El problema que conlleva esta enfermedad radica en la resistencia inconsciente de los pacientes a someterse a tratamiento, lo que causa que si el narciso llegara a buscar ayuda, este maltrate verbalmente, incluso durante años, al psicólogo que intente ayudarlo . La violencia con que el narciso trata a su terapeuta se explica en el grado extremo de vulnerabilidad que el paciente experimenta frente a su psicólogo (Kernberg 2004: 183). El grado extremo de vulnerabilidad que el paciente experimenta frente a su psicólogo se debe a que la identidad narcisista está estructurada por la idea de que uno es superior o inferior a su prójimo, pero, en todo caso, nunca igual. Esta diada estructurante aparece en la niñez de los pacientes, por lo común a partir del cuidado de un padre, o una persona que ocupe ese lugar, que idealiza y denigra al individuo en cuestión (Kernberg 2004: 76-77). La TBF busca que el narciso sea consciente de la internalización de la diada narcisista y que, poco a poco, su psiquis entienda que es posible la mutualidad en un vínculo humano (Kernberg 2004: 110-135). Esta terapia requiere de dos sesiones individuales a la semana y dura, por lo menos, tres años (Kernberg 2004: 11).

KERNBERG, Otto

2004    Aggressivity, Narcissism, and Self-Destructivenessin the Psychotherapeutic Relationship. New Haven y Londres: Yale University Press.

Ejemplo 3

Hasta la aparición del psicoanálisis en los albores del siglo veinte, la enfermedad de la histeria no tenía una cura efectiva. La sintomatología de esta consiste en paroxismo, ataques de pánico y trastornos visuales; en los casos más graves, los pacientes llegan a perder la movilidad de algún miembro del cuerpo y la capacidad de caminar se ve disminuida (Rand y Torok 1997: 25). El psiquiatra Sigmund Freud postula que la enfermedad se debe a experiencias traumáticas de las que los pacientes no son del todo conscientes. Freud nota el alivio que produce en los enfermos hablar sobre su enfermedad y, poco a poco, desarrolla un tratamiento que consiste, en apariencia, solo en hablar: los pacientes asocian libremente anécdotas, sueños e ideas, hasta que las experiencias traumáticas inconscientes se hacen conscientes; es decir, se integran a la narración que la persona se cuenta sobre sí misma (Rand y Torok 1997: 27-30).

RAND Nicholas y Maria TOROK

1997    Questions for Freud. The Secret History of Psychoanalysis. Cambridge, Massachusetts y Londres, Inglaterra: Harvard University Press.

 

Bibliografía

LAM, Rosa
2005 “Metodología para la confección de un proyecto de investigación”. Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia. La Habana, volumen 21, número 2, pp. 1-20. Consulta: 20 de octubre de 2020

http://scielo.sld.cu/pdf/hih/v21n2/hih07205.pdf

PASEK, Eva
2008 “La constitución del problema de investigación y su discurso”. Revista ORBIS / Ciencias Humanas. Maracaibo, volumen 3, número 9, pp. 135 – 153. Consulta: 20 de octubre de 2020

https://www.redalyc.org/pdf/709/70930908.pdf

Elaborado por Liliana Mejía y Samiq Saavedra.

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El párrafo expositivo de causa-consecuencia y los conectores

Etimológicamente, se entienden al texto como un tejido: En el Diccionario de la lengua española, se precisa el origen: “del lat. textus; propiamente ‘trama’, ‘tejido’”. (RAE 2020). Por tanto, un texto podría ser una hermosa manta andina. Sus hilos serían oraciones y las figuras que forman, párrafos. Estos, como dibujos de flores, hojas o ramas, se entrelazarían de distintas maneras para conformar un solo elemento, cuya existencia dista de terminar en aquellos colores que captan la atención. Para que exista, la manta necesita nudos que aten los hilos y den consistencia al tejido. Un texto, igualmente, necesita de elementos que generen esa unidad: los conectores.

Al igual que los nudos, los conectores, suelen pasar desapercibidos. Esto sucede, muchas veces, porque carecen de significado referencial por sí mismos. Aislados, los “porque”, “por ello” o “entonces” parecen palabras irrelevantes de la lengua. Sin embargo, entre dos oraciones, pueden convertirse en elementos centrales del significado. Por ejemplo, “ella lo ama, porque es bello” no significa lo mismo que “ella lo ama; por eso, es bello”. Potencialmente, las ideas y la información se encuentran en las oraciones, pero, aisladas y sin un orden que las clarifique, estas carecen de sentido.

El párrafo expositivo y la estrategia causal

El propósito del párrafo expositivo es explicar, por ejemplo, un problema de manera objetiva y ordenada a partir de datos verdaderos y verificables (científicos). Por un lado, para redactar un párrafo expositivo, es necesario referirse a un tema específico y contar con la información que se planea desarrollar en él. Por otro lado, antes de iniciar la escritura, es necesario planificar la estructura que se piensa seguir. Esto es muy relevante, pues la manera en que se organiza la información favorece la comprensión por parte de los lectores.

Habitualmente, los párrafos expositivos se estructuran a partir de tres tipos de ideas: idea principal, que plantea el tema que se desarrollará; ideas secundarias, las cuales señalan los componentes o aspectos del tema; y las ideas terciarias, que, finalmente, aportan los detalles de manera exhaustiva.

Esta estructura puede ejemplificarse en un párrafo que se refiera a las causas y consecuencias. En este caso, un tópico central se delimita en, al menos, dos causas, las cuales funcionan como ideas secundarias, que son luego precisadas hasta hacer explícito y claro el vínculo de estas con el asunto principal. A partir del esquema que se presenta enseguida, se puede construir un párrafo de desarrollo que aplique la estrategia de causa y consecuencia.

1. Causas de la contaminación ambiental

1.1. Uso de combustibles fósiles en las industrias

1.1.1. Emanación de dióxido de carbono

1.1.2. Carencia de áreas verdes para contrarrestar el dióxido de carbono

1.1.3. Acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera

1.2. Excesivo uso de plásticos

1.2.1. Uso excesivo de plástico en productos cotidianos

1.2.2. Tiempo de descomposición del plástico

1.2.3 Acumulación de plástico en los océanos

 

Como puede notarse, el tema principal de este párrafo está planteado como un problema con varias causas. Es importante delimitar de esta forma la idea principal, dado que esto aclara el modo en que debe entenderse la relación de las ideas secundarias con ella. Asimismo, es posible observar cómo las ideas terciarias particularizan el subtema de la idea secundaria y lo reconducen hacia el tema central. El esquema, entonces, tiene una estructura adecuada, pero ¿cómo se realizaría la redacción?

Para expresar relaciones de causa y consecuencia, se puede recurrir a dos tipos de elementos. Por un lado, es posible utilizar conectores lógicos. Por otro lado, se pueden utilizar verbos y referentes para construir expresiones causales o de consecuencia. Ambos elementos son pertinentes para la construcción de un párrafo, si bien algunos establecen necesariamente subordinaciones entre oraciones, mientras que otros pueden iniciar una oración.

El siguiente es el párrafo correspondiente al esquema propuesto anteriormente.

Las principales causas de la contaminación ambiental en todo el mundo son dos. En primer lugar, este problema social es provocado por el uso excesivo de combustibles fósiles. Estos productos, que provienen de la fosilización de los seres vivos, requieren ser encendidos para producir energía. En consecuencia, emiten una gran cantidad de dióxido de carbono (CO2), un gas sumamente dañino para la mayoría de los seres vivos. En cantidades pequeñas, estos gases pueden ser contrarrestados por los árboles y las plantas. Sin embargo, el excesivo uso de este combustible en todo el mundo y la carencia de áreas verdes han generado que este se acumule cada vez más rápido. En consecuencia, su acumulación en la atmósfera, en la actualidad, es tanta que es una de las principales responsables de enfermedades respiratorias en todo el planeta, ya que deteriora rápidamente los pulmones. En segundo lugar, otra causa de la contaminación ambiental es el uso excesivo de los plásticos. Este material, hoy en día, es uno de los más usados por la gente dada su versatilidad. Por ello, se lo puede encontrar en todo tipo de objetos de uso cotidiano. Sin embargo, una característica de este material es su largo tiempo de descomposición. En efecto, el plástico tarda muchos años en degradarse. Por ejemplo, una bolsa demora 150 años en descomponerse totalmente, mientras que una bolsa puede tardar 400 años en desaparecer. Esto ocasiona que, durante todo este tiempo, el plástico se encuentre contaminando la atmósfera. Además, solo un porcentaje muy reducido de los objetos elaborados con este material logra ser reciclado, lo cual implica que la mayor parte del plástico se elimine de forma inadecuada. Es así que toneladas de desechos plásticos terminan acumulados en los océanos, lo cual produce, aparte de la contaminación del ecosistema marino, la pérdida de numerosas especies de flora y fauna.

Este párrafo emplea conectores lógicos y expresiones para comunicar con claridad la relación de causa y consecuencia entre las distintas ideas. En otras palabras, el párrafo resultante muestra cohesión entre sus oraciones: se asemeja a un tejido. Esto confirma que recurrir estratégicamente a estos elementos en la redacción de un texto facilita la comprensión e interpretación de la información por parte del lector.

Bibliografía

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE)
2014 Diccionario de la lengua española. Vigésimo tercera edición. Madrid: Espasa. Consulta: 30 de noviembre de 2020.

https://dle.rae.es/texto

Elaborado por Junior Alca y Ximena Cáceres.

La imagen ha sido tomada de https://es.dreamstime.com/foto-de-archivo-tela-de-lana-de-la-flor-hecha-mano-peruana-image91016112.

Ejercicios de citado

Para lograr un buen texto académico, es necesario tener un dominio significativo del sistema de citado. Para ello, existen varios modelos (MLA, APA) todo depende de la institución correspondiente. En el caso de nuestra universidad, utilizamos la Guía PUCP para el registro y el citado de fuentes. Esto se debe a que el lector necesita reconocer las referencias con facilidad, ya sea el año de publicación o el autor del escrito, porque nos da posibilidad de una comprensión adecuada del texto que es explicado y ello permite no confundir alguna idea con un plagio inconsciente, lo que podría generar problemas mayores. De modo que, saber usar la referencia parentética es importante y necesaria para evitar estos problemas. Asimismo, no todo el contenido de una fuente es relevante para colocar en el texto, por lo que es necesario saber seleccionar la información que sirve y cómo resumirla de la manera más adecuada posible.

En ese sentido, en esta ocasión revisaremos dos ejemplos de citado, con el fin de saber utilizar y comprender de qué maneras se ha llegado a esa cita. Sugerimos resolver los ejercicios primero antes de ver el solucionario recomendado. En este último, se darán algunas explicaciones y pautas sobre el tema. Asimismo, hay varias maneras de usar la información de estas fuentes, por lo que esto es una guía con algunos ejemplos bien realizados, no definitivos.

Para ver los ejercicios y el solucionario click aquí.

 

Elaborado por Rony Vallejos, Thalya Sarmiento y Gabriel Antúnez de Mayolo

Fuente de la imagen: http://blog.pucp.edu.pe/blog/wp-content/uploads/sites/91/2013/10/20080425-60×501.jpg

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Estrategias para los párrafos de introducción y cierre

Cuando se redactan los párrafos de introducción y de cierre es necesario tener en cuenta la función que cumplen cada uno de estos dentro del documento que elaboramos. Por un lado, el párrafo de introducción es una de las partes más importantes del texto, ya que es el gancho que captura la atención del lector y ello lo logra porque contextualiza y enuncia el tema que vamos a desarrollar en el ensayo. Por otro lado, el cierre muestra una síntesis de las ideas principales que se desarrollaron en el cuerpo del texto; es decir, en los párrafos de desarrollo. Además, presenta un comentario o una breve reflexión acerca del tema trabajado. Para redactar ambos párrafos, es usual emplear diversas estrategias como las siguientes:

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¿Cómo pasar del esquema a la redacción del texto?

El proceso de redacción de un texto académico está compuesto por dos etapas. La primera, la planificación, consta de tres pasos importantes. En primer lugar, se realiza la delimitación del tema, el cual se deriva de una gradación que aborda un marco temático, explora en un tema general y busca arribar a un tema específico. Luego de ello, se busca información pertinente y relevante sobre este, y, finalmente, se formula un esquema numérico de las ideas principales y secundarias del tema específico sobre la base de la información obtenida y tratada. Después de terminar este proceso de planificación, se pasa a la segunda etapa: la redacción del texto. ¿Pero cómo podemos, de manera óptima,  adecuar las ideas propuestas en el esquema dentro de los párrafos de desarrollo? A continuación les mostraremos un ejemplo de este proceso.

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Guía de lectura para la PC3 de ICOE

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Redactar un texto es un proceso que implica preparación previa y concentración. No se trata simplemente de escribir lo primero que pase por nuestra mente. Uno de los primeros pasos para redactar un texto es buscar y organizar información de acuerdo al tema que nos interesa. Este proceso se denomina tratamiento de la información y consiste en ordenar toda la información que hayamos conseguido (leído, visto) para poder redactar el texto final de manera más coherente y organizada. Un modo de tratar la información que hemos conseguido es formular preguntas acerca de los temas que se expresan en las fuentes. Formular y responder interrogantes es un buen método para saber si se ha comprendido bien el texto; además, permite tener claras las ideas principales  de cada uno de ellos. A continuación, en este enlace, se propondrán una lista de preguntas por cada una de las fuentes que asignadas para la pc3. Estas fuentes y sus respectivas preguntas servirán como una guía de lectura analítica a modo de preparación para la Práctica Calificada 3 de ICOE.

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¿Cómo redactar una buena introducción?

Cuando redactamos un párrafo de introducción de un texto académico expositivo, tenemos dos objetivos o intenciones principales: 1) generar interés en el lector y 2) presentarle el tema que se explicará en el cuerpo del texto. En un post anterior, se señalaron las pautas principales para el desarrollo de este tipo de párrafos. Sin embargo, en algunas ocasiones nos cuesta lograr cohesión entre las distintas oraciones que lo componen. Por ello, en este post, entenderemos en qué consisten estos problemas de cohesión y daremos algunas pautas para mejorar la redacción de nuestros párrafos introductorios.

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Errores más comunes en la redacción

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La redacción de un párrafo académico implica desarrollar de manera coherente un conjunto de ideas jerarquizadas en un esquema. No obstante, no se trata de una simple traslación de las ideas a la forma escrita, sino que se deben articular otras ideas de apoyo, y formar entre estas nuevas ideas y las que están presentes en el esquema relaciones de contraste, comparación, ampliación, aclaración, etc.

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