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Avisos

Resumir: más allá de copiar y pegar

Durante la vida académica y profesional, se recurre a distintas fuentes bibliográficas, tales como libros, tesis, artículos, entre otros. Este proceso de investigación puede resultar complejo en tanto que implica enfrentarse a una cantidad considerable de información. A este esfuerzo se le debe sumar el recordar dónde se encontraba aquella idea o cita que prometía ser de utilidad. Por estos motivos, se considera necesario el uso de herramientas que ayuden a ordenar la información encontrada.

Una de estas estrategias es el resumen. Este es un texto que presenta las ideas más importantes de otro. Según Miras y Solé, el resumen permite diferenciar aquella información útil de la que debe ser descartada; en consecuencia, constituye una enorme ayuda al organizar la información encontrada en relación con los objetivos concretos del trabajo que se esté llevando a cabo (2007: 106).

El resumen, como herramienta que rescata lo más importante de otro texto, debe presentar ciertas características en su elaboración. En primer lugar, se debe emplear un léxico simple; así los datos técnicos de la lectura serán mejor comprendidos. En segundo lugar, debe ofrecer un contenido autosuficiente, de modo que se sugiere agrupar ideas específicas en otras más generales que las contengan. Con ello, se evitaría consultar nuevamente la fuente original, a menos que se desee encontrar los detalles de dicha lectura. En tercer lugar, es recomendable evitar todo comentario subjetivo; tampoco debe agregarse ideas que no correspondan al original. Por último, este tipo de texto debe procurar ser claro y preciso. Se sugiere, por ello, construirlo en una extensión corta, que le permita ser económico, pero exacto con el objetivo de que sea comprensible.

De esta manera, se busca potenciar la actividad de la poslectura en el proceso de la elaboración de un texto académico posterior sobre la base de distintas fuentes consultadas. De acuerdo con Díez, el resumen es el resultado de un proceso de abstracción que realza los aspectos esenciales del contenido de un texto (2007: 15). Así, se podrá evitar la elaboración de un resumen a modo de collage de ideas. Este constituye uno de los errores más comunes en la formulación de un resumen: implica colocar oraciones extraídas del texto, pero sin una organización ni desarrollo adecuados detrás de ello.

Con el fin de ejemplificar lo mencionado en los párrafos anteriores, se presentarán dos propuestas de lectura de dos artículos diferentes. Esto, además, permitirá establecer una diferencia más clara entre un “collage de ideas” y un resumen.

Texto 1

MONTOYA, Iván // 2007 // “Sobre la corrupción en el Perú. Algunas notas sobre sus características, causas, consecuencias y estrategias para enfrentarla”. Páginas: Centro de Estudios y Publicaciones. Lima, volumen 32, número 205, pp. 32-45.

Versión 1

En este texto, el autor aborda las características, causas, consecuencias y estrategias para enfrentar la corrupción en el Perú.

Primero, se evidencia una conexión entre la criminalidad organizada y la administración pública. Segundo, se indicó que el avance de la tecnología permite nuevas formas encubiertas de corrupción. Por último, el fenómeno de la globalización produjo un tipo de corrupción trasnacional, lo que perjudicó a la sociedad en cuanto a sus valores éticos. Los efectos son la inestabilidad política del Estado y un atentado a la confianza del mismo. Por ello, el autor propone estrategias para una lucha eficaz y democrática contra la corrupción.

Las conclusiones de Montoya sugieren el establecimiento de un código de ética para la función pública; así, se apela a la idea de la moralidad del Estado como una institución supraindividual en búsqueda de un bien común.

Al revisar esta propuesta, se puede apreciar que no se explican oportunamente las ideas centrales. Por ejemplo, desde la segunda oración, se enumeran tres ideas al inicio sin precisar si son las características o las causas del tema tratado en la fuente. Asimismo, los efectos de la corrupción son mencionados sin descripción alguna. Por último, en cuanto a las propuestas de solución, no se explicitan cuáles son ni cómo pueden ser asumidas como alternativas que permitan luchar contra la corrupción. Esto se debe a que no se ha presentado un resumen, sino un “collage de ideas”, en tanto que solo se ha colocado una idea tras otra sin explicar ninguna. Por ello, este texto resultaría inadecuado, pues no sintetiza las ideas centrales ni las explica de forma breve.

A continuación, se presenta una propuesta de lectura más adecuada.

Versión 2

En esta fuente, Montoya trata el problema de la corrupción en el Perú. Este se puede entender desde dos perspectivas, una de las cuales la concibe como un ambiente colectivo y una práctica enraizada. Por ello, el autor se enfoca en esta perspectiva y se propone presentar las características, causas y efectos de la corrupción, así como las estrategias para combatir dicho acto.

Respecto de la corrupción, primero, enumera sus características, que son el vínculo establecido entre criminalidad organizada y sector administrativo estatal, el difícil seguimiento de modos de operación financiera que constituyen un refugio para actividades ilícitas y su expansión transnacional. Luego, se indica que una de las causas más importantes es la gran concentración del poder en la administración pública, la cual se genera debido al establecimiento de un gobierno autoritario que solo busca salvaguardar sus intereses. Esto responde, además, a una visión instrumental del Estado que se encuentra presente dentro del funcionariado. Después, enuncia los efectos, que pueden ser políticos, como el afianzamiento de un ineficaz sistema burocrático; económicos, como la malversación de los recursos; y sociales, como la desconfianza en las instituciones estatales por parte de la ciudadanía. Finalmente, menciona las estrategias para reducir la corrupción como, por ejemplo, una menor intervención del Estado en el sector económico o un sistema de control y seguimiento de las transacciones de los funcionarios.

Montoya concluye que se debe promover los códigos de ética en el sector público a fin de buscar el bien común popular. Así, se comprenderá lo que es correcto en el desarrollo de la función pública.

En este resumen, se han presentado el problema y los objetivos de la fuente en el primer párrafo. Así mismo, se expusieron todas las ideas centrales y una breve explicación de cada una de ellas con una secuencia lógica adecuada. Además, se finalizó con la conclusión a la cual llega el autor de este texto. En ese sentido, el texto presenta, de manera sintética, las ideas más importantes del artículo. Por ese motivo, será de mayor utilidad en el proceso de investigación.

Texto 2

BOLGIANI Alberto y Elida HERMIDA // 2020 // “Bioimpresión de piel”. Cirugía Plástica Ibero-latinoamericana. Buenos Aires, volumen 46, pp. 85-90.

Versión 1

En el artículo, se presenta un nuevo método de impresión 3D de la piel que se ha implementado en dos laboratorios de Buenos Aires. En primer lugar, los autores exponen una breve revisión histórica acerca de las impresoras 3D. Después, se explican los pasos previos y el funcionamiento del avance tecnológico mencionado. Así, se señala que las impresoras 3D usan tintas biológicas compuestas por células vivas que pertenecen al paciente. Esto se realiza con el fin de asegurar la compatibilidad entre el organismo del paciente y el fragmento de piel impreso. Posteriormente, se describe el proceso de impresión, el cual se realiza tomando en cuenta dos aspectos: la dermis y la epidermis. Para ello, es necesario entender que la dermis se relaciona con la porosidad del tejido, mientras que la epidermis evita el ingreso de agentes microbianos. Luego, se explica en qué se diferencia el nuevo método que presenta el artículo: la impresión 3D in vivo. Por otro lado, también se señalan otros avances que se han realizado en el diseño de las impresoras 3D como, por ejemplo, la implementación de nuevos softwares. Por último, los autores mencionan que esta nueva técnica puede ser empleada en el tratamiento de diversas enfermedades relacionadas con la piel, tales como la psoriasis y la dermatitis.

Al revisar el ejemplo presentado, se puede observar que no se explica, de manera adecuada, ninguna de las ideas. Por ejemplo, no queda claro cómo funciona una impresora 3D ni a qué se refiere el proceso de impresión in vivo. Además, se han colocado ideas que no aportan directamente a la explicación del objetivo del artículo, como la revisión histórica y la implementación de nuevos softwares. Esto se debe a que no se han diferenciado las ideas importantes de aquellas que deberían ser omitidas; es decir, no se ha presentado un resumen, sino un “collage de ideas”. En consecuencia, este fragmento no será de ayuda al momento de organizar la información, en tanto que no presenta lo más relevante del artículo.

A continuación, se presenta una propuesta de lectura más adecuada.

Versión 2

El objetivo de los autores es presentar una nueva técnica en el proceso de bio impresión tridimensional. Dicha técnica, llamada impresión in vivo, permitirá a los médicos poder imprimir piel del paciente en el mismo quirófano, lo cual implica una mayor rapidez en el proceso. En primer lugar, se señala que estas impresoras emplean una biotinta compuesta por una solución de células vivas pertenecientes a la epidermis, las cuales han sido obtenidas previamente del paciente. De este modo, se asegura la biocompatibilidad entre el organismo del paciente y el trozo de piel fabricado. En segundo lugar, empleando la biotinta, se imprime la dermis y, sin solución de por medio, se imprime la epidermis. En otras palabras, se cultiva, en un solo paso, una capa de la piel dentro de la otra. Esto se diferencia del proceso in vitro, en el cual las capas de la estructura dérmica se imprimen por separado, lo cual puede tardar hasta siete días. En consecuencia, mediante el proceso in vivo, se obtiene con mayor rapidez un injerto que presenta una mayor compatibilidad con el paciente. En conclusión, debido a los beneficios que genera esta nueva técnica, los autores señalan que puede ser empleada en diversos tratamientos de enfermedades de la piel como, por ejemplo, la psoriasis y la dermatitis.

En este caso, se ha presentado claramente el objetivo del artículo en la primera oración del párrafo. Además, solo se han explicado ideas que responden, de manera directa, a dicho objetivo. Esta propuesta, además, evidencia un mayor proceso de análisis, pues se ha logrado diferenciar la información útil de aquella que debe ser descartada. En consecuencia, este texto será de mayor ayuda en el proceso de investigación.

Bibliografía

DÍEZ, Bertha
2007 “El resumen de un artículo científico. Qué es y qué no es”. Investigación y Educación en Enfermería. Medellín, volumen 25, número 1, pp. 14-17. Consulta: 15 de octubre de 2020.

https://www.redalyc.org/pdf/1052/105215404001.pdf

MIRAS, Mariana e Isabel SOLÉ
2007 “La elaboración del conocimiento científico y académico”. En CASTELLÓ, Montserrat (coord.). Escribir y comunicarse en contextos científicos y académicos. Conocimientos y estrategias. Barcelona: Crítica y Fundamentos, pp. 83-112.

Elaborado por Natalie Tigre Cardozo y Marino Mateo.

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Algunas recomendaciones en torno al léxico académico

El ser humano es un ser social, por lo que siente la necesidad de comunicarse. Es más, al ser parte de las dinámicas de la sociedad, se encuentra en comunicación constante en el hogar, en su centro laboral, en su interacción con las instituciones públicas, en los intercambios comerciales, en el mundo académico, entre otros entornos que se podrían seguir enumerando. Para que el acto comunicativo sea efectivo y eficiente, se requiere transmitir la información de forma precisa y puntual. De manera particular, se debe considerar que, en el ámbito académico, que se caracteriza por el tratamiento de información objetiva, el uso preciso del léxico es indispensable.

La precisión léxica se refiere al uso de un término con su significado exacto. En ese sentido, el empleo de palabras con otro significado del que específicamente les corresponde evidencia un uso impropio del léxico. Al respecto, se ha señalado que algunos de los factores de este problema de imprecisión se relacionan con el desconocimiento del significado real de una palabra o con la confusión sobre algún término de parte de los usuarios. Estos hechos, sin duda, dificultan la transmisión del mensaje, puesto que, para la construcción de sus mensajes, elegirán expresiones que poseen un significado muy general. En consecuencia, se desviarán de la variedad formal recomendada en entornos académicos.

Asimismo, es importante señalar que el escaso repertorio de vocabulario y la imposibilidad de usarlo adecuadamente afecta los procesos de aprendizaje asociados a la lectura y la escritura de los estudiantes (Alejos 2017: 61). Al respecto, Freites (2009: 87), citado en Alejos, advierte que “el conocimiento exclusivo de las variedades coloquiales e informales restringe el acceso de las personas a los espacios en los que se precisa el dominio de formas lingüísticas de mayor complejidad y precisión” (2017: 62), los cuales se corresponden con los entornos de la educación superior. Por consiguiente, la transmisión eficiente de un mensaje, los procesos de lectura y escritura, y la experiencia académica se relacionan con la competencia léxica. En esa misma línea, Alejos ha señalado su importancia: “[…] el léxico de los estudiantes universitarios es una herramienta fundamental para la iniciación y el avance en materia de conocimiento y profesionalización” (Alejos 2017: 62).

Como se afirmó previamente, la exigencia del uso de la variedad estándar del lenguaje en el entorno académico tiene como objetivo garantizar que el receptor comprenda el mensaje con claridad. Sin embargo, diversas investigaciones evidencian las dificultades de los estudiantes. Al respecto, Molina afirma que “los alumnos carecen de sinónimos, emplean palabras “comodines” […], impropias expresiones coloquiales…” (2017: 2). Este problema, también, ha sido señalado por Montenegro: “Se tiende a utilizar términos con significados imprecisos: cosa, algo, dar, haber, por mencionar solo algunos que, lejos de brindar exactitud en el empleo de los términos, inducen a la vaguedad léxica” (2018: 199). Esta dificultad se ha identificado en estudiantes de colegios y de universidades. Así, Madrigal y Vargas, quienes citan a Haché (1991) y Sánchez Avendaño (2005), refieren que es usual escuchar comentarios de los docentes en torno a la pobreza de vocabulario que presentan los estudiantes (2016: 140). En este sentido, el uso de términos precisos o el reemplazo de expresiones coloquiales, y una mayor riqueza en el vocabulario representan un desafío para los estudiantes.

Otra de las dificultades es el limitado repertorio que poseen, por lo que ocurre el uso repetitivo de términos. En otras palabras, se refiere al empleo de palabras innecesarias para expresar un concepto o idea ya señalada. Este inconveniente ha sido señalado por  Montenegro cuando afirma que “persiste una tendencia por la redundancia, al repetir expresiones comunes, como por ejemplo, […] entrar adentro (¡Todos, entren adentro!), […], hemorragia de sangre (Ella tuvo hemorragia de sangre) que, lejos de aclarar el mensaje, lo tornan incomprensible” (2018: 198-199). Tal como lo indica la autora, estas construcciones pueden afectar la trasmisión del mensaje y alterar el proceso comunicativo, pero, además, se alejan de la variedad académica.

Como se ha podido observar, las dificultades más frecuentes durante el proceso de redacción académica se centran en el empleo de términos imprecisos, coloquialismos y en el uso de la redundancia por la poca variedad léxica. A continuación, se detalla cada uno de estos aspectos con el objetivo de reconocerlos y evitarlos.

1. La imprecisión léxica

En la redacción académica, se debe procurar la mayor propiedad y precisión posible. Es decir, las palabras deben ser adecuadas de acuerdo con el contexto de uso específico. Algunos de los casos más frecuentes de imprecisión léxica se centran, por ejemplo, en términos como cosa, algo, dar, tener o expresiones como es que, es cuando, es como.

Ejemplos

“A partir de las medidas, la lucha contra la corrupción todavía se da en estos tiempos. No obstante, se entiende que, si la corrupción no es controlada, puede frustrar proyectos o progresos de cualquier ámbito público o privado”.

Se sugiere reemplazar la palabra da por continúa.

“La educación en aspectos éticos y valores debe ser dada a los funcionarios públicos como a la ciudadanía en general”.

Se sugiere reemplazar la palabra dada por brindada.

2. Coloquialismos

En la redacción académica, se suelen sancionar los usos de vocablos considerados coloquiales. Estos refieren a “las formas de hablar o escribir que seleccionamos diariamente en contextos no académicos” (Brañez s/f). Algunos términos propios de la cotidianidad aparecen en la escritura académica. Por ello, es recomendable evitarlos.

Ejemplos

“Además, se observa que el poder fue distribuido a aliados del Fujimorismo, lo que significa que hartas decisiones se resumen en un fallo unívoco a favor del Poder Ejecutivo.”

Se recomienda reemplazar hartas por diversas.

“Por ende, se debe evaluar a los candidatos que postulen en los próximos años y no quedarse de brazos cruzados”.

Se recomienda omitir la expresión quedarse de brazos cruzados.

3. Redundancia

A veces, en la redacción académica, suelen reiterarse vocablos innecesarios. Estos incurren en casos de redundancia léxica. Esta refiere al uso repetitivo de términos en oraciones contiguas. Se deben corregir estos casos, pues pueden interrumpir la comprensión de las ideas.

Ejemplos

“Por ello, se deberá analizar qué sectores en el Estado peruano son afectados por la corrupción. Estos sectores serán concesionados al sector privado.”

Se sugiere omitir la segunda aparición de sectores y reemplazar la última palabra sector por el ámbito privado.

“Este caso se puede ilustrar en los múltiples decretos supremos emitidos por Fujimori, los cuales sirvieron para sobornar a múltiples funcionarios.”

Se sugiere reemplazar el término múltiples por diversos. 

Debe entenderse que la redacción forma parte de un proceso. En él, se corrigen los errores de manera paulatina. Por otro lado, el incremento del léxico se relaciona directamente con la socialización de palabras nuevas, por lo que se sugiere generar una práctica habitual de lectura.       

Bibliografía

BRAÑEZ, Roberto
s/f Guía UARM para el lenguaje académico. [En elaboración] 
MADRIGAL, Marta y Ericka VARGAS

 

2016 “Índice de riqueza léxica en redacciones escritas por estudiantes universitarios”. Káñina. Revista de Artes y Letras de la Universidad de Costa Rica. 2016, volumen 40, número 3, pp. 139-147. Consulta: 26 de setiembre de 2020.

https://www.scielo.sa.cr/pdf/kan/v40s1/2215-2636-kan-40-s1-139.pdf

MOLINA, Aaron
2017 Cuestiones de léxico cuarta parte. Silo.Tips. Consulta: 26 de setiembre de 2020.

https://silo.tips/download/cuestiones-de-lexico-cuarta-parte

MONTENEGRO, María Isabel
2018 “En torno a la precisión léxica: reflexiones”. Boletín Academia Peruana de la Lengua. 2018, 64, pp. 197-204. Consulta: 26 de setiembre de 2020.

http://revistas.apl.org.pe/index.php/boletinapl/article/download/183/114/

Elaborado por Pamela Jiménez y Sonia Valdez.

La imagen ha sido tomada de https://1.bp.blogspot.com/-RRSbpR20Zq4/XRRKXlMltQI/AAAAAAAAACM/8vRpSBdPR4oVsPNP3Qp_PFlNRIn7mTOdACLcBGAs/s1600/Captura-de-pantalla-2017-08-04-a-las-17.48.24.png

¿Cómo describir un problema?

Para realizar adecuadamente un trabajo de investigación, existen diversos elementos a considerar: el contexto o tema general, el tema delimitado o específico, y las ideas centrales. Vinculado a ellos, es muy importante establecer el problema planteado que se propondrá solucionar y proceder a desarrollarlo. El objetivo de esta entrada es explicar qué tipo de información debe incluirse al describir un problema.

En toda investigación, resulta sumamente necesario describir la situación problemática. Esta debe despertar el interés del investigador, así como del público lector, pues aborda un dilema aún sin explorar. Este problema puede ser de índole social (educativo o sanitario, por ejemplo), económico, científico, cultural, entre otros.

¿Qué orden se debería seguir para organizar la información sobre el problema?

Cuando escribimos párrafos detallando un problema, estos pueden incorporar cierta información en un orden determinado. A continuación, se presenta una propuesta para la organización de información sobre un problema.

1. Identificación

En primera instancia, se debe identificar certeramente el problema. Para lograrlo, se pueden formular las preguntas: ¿de qué tipo es? y ¿cuál es?

Plantear adecuadamente el tema general o contexto, así como el tema específico, ayudan a la identificación clara del problema, pues estos establecen necesariamente relaciones con la situación problemática y, así, contribuyen a delimitarla con precisión.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿De qué tipo es la problemática? Es una problemática sanitaria.

¿Cuál es? Se trata de la problemática en el tratamiento del trastorno límite de la personalidad.

Luego, trasladamos la información al párrafo.

Dentro del ámbito de la salud mental, si bien diferentes tratamientos psicológicos y farmacológicos abordan con notable éxito dolencias psíquicas como la depresión y la ansiedad, son pocas las intervenciones que pueden ayudar a los pacientes diagnosticados con trastorno límite de la personalidad o TLP (Bateman y Fonagy 2004: 40).

2. Importancia del problema

Será pertinente identificar, también, la relevancia del problema a tratarse. Esto se puede aclarar con las preguntas: ¿Por qué debe estudiarse? ¿De qué modo su existencia impacta negativamente a un campo del saber o a los seres humanos como sociedad?

Solo sabiendo la magnitud del problema, en tanto afecta directa o indirectamente a los hombres, se puede conocer si es digno de estudiarse más a profundidad.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿Por qué debe estudiarse? Es un problema que impacta en la vida de muchos pacientes.

¿De qué modo su existencia impacta negativamente a un campo del saber o a los seres humanos como sociedad? Afecta a las personas, porque presentan dificultad para manejar sus emociones, poseen problemas de autoimagen y sienten un temor irracional al abandono y la soledad. Además, representa una dificultad para los especialistas, que no encontraban avances significativos en el tratamiento de este trastorno hasta hace unas décadas. 

Luego, trasladamos la información al párrafo.

Este es un problema que debe seguir investigándose, pues afecta negativamente la vida de muchos pacientes. Las personas con transtorno límite presentan inconvenientes para manejar sus emociones, poseen problemas de autoimagen y sienten un temor irracional al abandono y la soledad (Cuevas y Lopez 2012: 98). Además, el TLP representa una dificultad para los especialistas, que no encontraban avances significativos en el tratamiento de esta dolencia hasta hace unas décadas. Incluso, Otto Kernberg, uno de los psicoanalistas que más ha estudiado el desorden, señala que, hasta principios de los noventa, no era posible ayudar a estos pacientes (Bateman y Fonagy 2004: 112)

3. Definición

Es importante poder esclarecer en qué consiste el problema a tratarse. Para ello, se recurre a las preguntas: ¿cómo se define? o ¿en qué consiste?

Es necesario considerar que un problema designa una dificultad que no puede resolverse automáticamente, sino que requiere de una investigación conceptual o empírica (Lam 2005: 5). Por ello, es tan importante su definición, que constituye uno de los primeros pasos para iniciar el proceso de investigación. Un problema consiste en “todas aquellas cuestiones relacionadas con […] desequilibrios, rupturas, contradicciones, insatisfacciones y conflictos” (Pasek 2008: 136). Dicho de otro modo, un problema evidencia un hecho irresuelto que genera insatisfacción en un área del conocimiento humano.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿Cómo se define?, ¿en qué consiste? El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental y del comportamiento. No se reduce a un síntoma específico, sino abarca múltiples aspectos de la personalidad e involucra la comisión de actos desesperados.

Luego, trasladamos la información al párrafo.

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental y del comportamiento. La dificultad relativa al tratamiento de esta enfermedad consiste en que el problema a resolver no se reduce a un síntoma específico, sino abarca toda la personalidad de un individuo: las personas diagnosticadas tienen solo una intuición borrosa sobre su identidad; es decir, ignoran, en gran medida y a menudo, qué sienten e inclusive qué piensan. Esto las lleva a cometer actos desesperados para tener la impresión de que, de algún modo, existen; por ejemplo, se lesionan a sí mismas o maltratan verbalmente a sus familiares y amigos (Bateman y Fonagy 2004: 100).

4. Relaciones causales

Para desarrollar adecuadamente la descripción de un problema, se debe establecer relaciones causa-efecto o efecto-causa. Con este fin, se formulan las interrogantes: ¿Cuál es la causa de este problema? y ¿qué efectos origina o puede originar este problema?

Todo planteamiento de problema incluye tanto las manifestaciones o evidencias del mismo (la definición mencionada anteriormente), como la descripción del desequilibrio, discrepancia o efectos que ocasiona y las causas que lo originan (Pasek 2008: 136).

 Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿Cuál es la causa de este problema? y ¿qué efectos origina o puede originar este problema?

Luego, trasladamos la información al párrafo.

No hay claridad respecto a cómo se origina la dilusión identitaria de estos pacientes, pero Peter Fonagy sostiene que, probablemente, se debe a factores genéticos y a una infancia en que los individuos no contaron con padres o cuidadores que pudieran reconocer y validar, en una medida suficiente, sus experiencias psíquicas, es decir, sus sensaciones e ideas. A consecuencia de esto, los niños no logran tener una imagen coherente de sí mismos, sino tan solo sentimientos e ideas fragmentarias (Bateman y Fonagy 2004: 88).

5. Posible solución o soluciones

En la investigación, luego de planteado el problema, es necesario establecer una solución o posible solución. Esta responde a la pregunta: ¿De qué modo se puede reducir o eliminar este problema?

Después de desarrollar todos los puntos anteriores, es viable proponer posibles soluciones, teóricas o prácticas, del problema. Este está incluido dentro de la relación problema-investigación-solución, lo cual significa que se concibe porque planteamos que, mediante una investigación, llegaremos a su solución o contribuiremos a que a ella lleguen otros autores (Lam 2005: 6).

Como se ha observado, la caracterización de un problema es parte del proceso de investigación que consiste de varios pasos: “formular el problema es caracterizarlo, definirlo, enmarcarlo teóricamente, sugerir propuestas de solución para ser demostradas, todo lo cual puede resultar una tarea difícil para el investigador” (Lam 2005: 6). Se trata de una labor minuciosa que se efectúa para poder plantear propuestas satisfactorias.

Ejemplo

Primero, formulamos las preguntas.

¿De qué modo se puede reducir o eliminar este problema?

Luego, trasladamos la información al párrafo.

La terapia basada en la mentalización (TBM) busca, precisamente, entretejer las sensaciones y los pensamientos de estos individuos, hasta que el yo que no se conformó en la niñez logre formarse. Esta terapia requiere de dos sesiones a la semana: una sesión individual y otra grupal, y tiene una duración de, al menos, dos años (Bateman y Fonagy 2004: 205). 

6. Revisión bibliográfica

No se debe olvidar que, para establecer adecuadamente un problema o situación problemática, es necesario, además, realizar una revisión bibliográfica o la contrastación con otras opiniones (Pasek 2008: 147). En ese sentido, es importante seguir varios de los pasos descritos anteriormente, remitiéndose a los estudios e investigaciones de otros autores.

Ejemplo

BATEMAN, Anthony W. y Peter FONAGY

2004           Psychotherapy for borderline personality disorder. Nueva York: Oxford University Press.

CUEVAS, Carlos y Ángel LÓPEZ

2012           “Intervenciones psicológicas eficaces para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad”. International Journal of Psychology and Psychological Therapy. Almería, volumen 12, número 1, pp. 97-114. Consulta: 11 de noviembre de 2020.

https://www.redalyc.org/pdf/560/56023335007.pdf

En conclusión, para describir un problema, es necesario abordarlo metódicamente. En ese sentido, se pueden seguir los pasos explicados anteriormente para organizar adecuadamente la información.

Para finalizar, se presenta el texto completo del ejemplo descrito.

Ejemplo 1

Dentro del ámbito de la salud mental, si bien diferentes tratamientos psicológicos y farmacológicos abordan con notable éxito dolencias psíquicas como la depresión y la ansiedad, son pocas las intervenciones que pueden ayudar a los pacientes diagnosticados con trastorno límite de la personalidad o TLP (Bateman y Fonagy 2004: 40). Este es un problema que debe seguir investigándose, pues afecta negativamente la vida de muchos pacientes. Las personas con transtorno límite presentan dificultad para manejar sus emociones, poseen problemas de autoimagen y sienten un temor irracional al abandono y la soledad (Cuevas y Lopez 2012: 98). Además, el TLP representa una dificultad para los especialistas, que no encontraban avances significativos en el tratamiento de esta dolencia hasta hace unas décadas. Incluso, Otto Kernberg, uno de los psicoanalistas que más ha estudiado el desorden, señala que, hasta principios de los noventa, no era posible ayudar a estos pacientes (Bateman y Fonagy 2004: 112).

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un trastorno mental y del comportamiento. La dificultad relativa al tratamiento de esta enfermedad consiste en que el problema a resolver no se reduce a un síntoma específico, sino abarca toda la personalidad de un individuo: las personas diagnosticadas tienen solo una intuición borrosa sobre su identidad; es decir, ignoran, en gran medida y a menudo, qué sienten e inclusive qué piensan. Esto las lleva a cometer actos desesperados para tener la impresión de que, de algún modo, existen; por ejemplo, se lesionan a sí mismas o maltratan verbalmente a sus familiares y amigos (Bateman y Fonagy 2004: 100). No hay claridad respecto a cómo se origina la dilusión identitaria de estos pacientes, pero Peter Fonagy sostiene que, probablemente, se debe a factores genéticos y a una infancia en que los individuos no contaron con padres o cuidadores que pudieran reconocer y validar, en una medida suficiente, sus experiencias psíquicas, es decir, sus sensaciones e ideas. A consecuencia de esto, los niños no logran tener una imagen coherente de sí mismos, sino tan solo sentimientos e ideas fragmentarias (Bateman y Fonagy 2004: 88).

La terapia basada en la mentalización (TBM) busca, precisamente, entretejer las sensaciones y los pensamientos de estos individuos, hasta que el yo que no se conformó en la niñez logre formarse. Esta terapia requiere de dos sesiones a la semana: una sesión individual y otra grupal, y tiene una duración de, al menos, dos años (Bateman y Fonagy 2004: 205).

BATEMAN, Anthony W. y Peter FONAGY

2004           Psychotherapy for borderline personality disorder. Nueva York: Oxford University Press.

CUEVAS, Carlos y Ángel LÓPEZ

2012           “Intervenciones psicológicas eficaces para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad”. International Journal of Psychology and Psychological Therapy. Almería, volumen 12, número 1, pp. 97-114. Consulta: 11 de noviembre de 2020.

                   https://www.redalyc.org/pdf/560/56023335007.pdf

Adicionalmente, abajo se incluyen otros ejemplos en los que están presentes la estructura señalada anteriormente.

Ejemplo 2

Es sabido que Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, insistió en que se trataba de un trastorno intratable y la bibliografía psicológica sobre él publicada hasta finales de los ochenta confirma este juicio (Kernberg 2004: 20). Incluso, el famoso psicoanalista Otto Kernberg quien, hoy en día, opina que es posible el tratamiento del desorden escribió a mediados de los ochenta que este no tenía cura (Kernberg 2004: 19). El problema que conlleva esta enfermedad radica en la resistencia inconsciente de los pacientes a someterse a tratamiento, lo que causa que si el narciso llegara a buscar ayuda, este maltrate verbalmente, incluso durante años, al psicólogo que intente ayudarlo . La violencia con que el narciso trata a su terapeuta se explica en el grado extremo de vulnerabilidad que el paciente experimenta frente a su psicólogo (Kernberg 2004: 183). El grado extremo de vulnerabilidad que el paciente experimenta frente a su psicólogo se debe a que la identidad narcisista está estructurada por la idea de que uno es superior o inferior a su prójimo, pero, en todo caso, nunca igual. Esta diada estructurante aparece en la niñez de los pacientes, por lo común a partir del cuidado de un padre, o una persona que ocupe ese lugar, que idealiza y denigra al individuo en cuestión (Kernberg 2004: 76-77). La TBF busca que el narciso sea consciente de la internalización de la diada narcisista y que, poco a poco, su psiquis entienda que es posible la mutualidad en un vínculo humano (Kernberg 2004: 110-135). Esta terapia requiere de dos sesiones individuales a la semana y dura, por lo menos, tres años (Kernberg 2004: 11).

KERNBERG, Otto

2004    Aggressivity, Narcissism, and Self-Destructivenessin the Psychotherapeutic Relationship. New Haven y Londres: Yale University Press.

Ejemplo 3

Hasta la aparición del psicoanálisis en los albores del siglo veinte, la enfermedad de la histeria no tenía una cura efectiva. La sintomatología de esta consiste en paroxismo, ataques de pánico y trastornos visuales; en los casos más graves, los pacientes llegan a perder la movilidad de algún miembro del cuerpo y la capacidad de caminar se ve disminuida (Rand y Torok 1997: 25). El psiquiatra Sigmund Freud postula que la enfermedad se debe a experiencias traumáticas de las que los pacientes no son del todo conscientes. Freud nota el alivio que produce en los enfermos hablar sobre su enfermedad y, poco a poco, desarrolla un tratamiento que consiste, en apariencia, solo en hablar: los pacientes asocian libremente anécdotas, sueños e ideas, hasta que las experiencias traumáticas inconscientes se hacen conscientes; es decir, se integran a la narración que la persona se cuenta sobre sí misma (Rand y Torok 1997: 27-30).

RAND Nicholas y Maria TOROK

1997    Questions for Freud. The Secret History of Psychoanalysis. Cambridge, Massachusetts y Londres, Inglaterra: Harvard University Press.

 

Bibliografía

LAM, Rosa
2005 “Metodología para la confección de un proyecto de investigación”. Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia. La Habana, volumen 21, número 2, pp. 1-20. Consulta: 20 de octubre de 2020

http://scielo.sld.cu/pdf/hih/v21n2/hih07205.pdf

PASEK, Eva
2008 “La constitución del problema de investigación y su discurso”. Revista ORBIS / Ciencias Humanas. Maracaibo, volumen 3, número 9, pp. 135 – 153. Consulta: 20 de octubre de 2020

https://www.redalyc.org/pdf/709/70930908.pdf

Elaborado por Liliana Mejía y Samiq Saavedra.

Las imágenes han sido tomadas de https://pixabay.com/es/illustrations/problema-soluci%C3%B3n-ayuda-apoyo-3303396/ y

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El párrafo expositivo de causa-consecuencia y los conectores

Etimológicamente, se entienden al texto como un tejido: En el Diccionario de la lengua española, se precisa el origen: “del lat. textus; propiamente ‘trama’, ‘tejido’”. (RAE 2020). Por tanto, un texto podría ser una hermosa manta andina. Sus hilos serían oraciones y las figuras que forman, párrafos. Estos, como dibujos de flores, hojas o ramas, se entrelazarían de distintas maneras para conformar un solo elemento, cuya existencia dista de terminar en aquellos colores que captan la atención. Para que exista, la manta necesita nudos que aten los hilos y den consistencia al tejido. Un texto, igualmente, necesita de elementos que generen esa unidad: los conectores.

Al igual que los nudos, los conectores, suelen pasar desapercibidos. Esto sucede, muchas veces, porque carecen de significado referencial por sí mismos. Aislados, los “porque”, “por ello” o “entonces” parecen palabras irrelevantes de la lengua. Sin embargo, entre dos oraciones, pueden convertirse en elementos centrales del significado. Por ejemplo, “ella lo ama, porque es bello” no significa lo mismo que “ella lo ama; por eso, es bello”. Potencialmente, las ideas y la información se encuentran en las oraciones, pero, aisladas y sin un orden que las clarifique, estas carecen de sentido.

El párrafo expositivo y la estrategia causal

El propósito del párrafo expositivo es explicar, por ejemplo, un problema de manera objetiva y ordenada a partir de datos verdaderos y verificables (científicos). Por un lado, para redactar un párrafo expositivo, es necesario referirse a un tema específico y contar con la información que se planea desarrollar en él. Por otro lado, antes de iniciar la escritura, es necesario planificar la estructura que se piensa seguir. Esto es muy relevante, pues la manera en que se organiza la información favorece la comprensión por parte de los lectores.

Habitualmente, los párrafos expositivos se estructuran a partir de tres tipos de ideas: idea principal, que plantea el tema que se desarrollará; ideas secundarias, las cuales señalan los componentes o aspectos del tema; y las ideas terciarias, que, finalmente, aportan los detalles de manera exhaustiva.

Esta estructura puede ejemplificarse en un párrafo que se refiera a las causas y consecuencias. En este caso, un tópico central se delimita en, al menos, dos causas, las cuales funcionan como ideas secundarias, que son luego precisadas hasta hacer explícito y claro el vínculo de estas con el asunto principal. A partir del esquema que se presenta enseguida, se puede construir un párrafo de desarrollo que aplique la estrategia de causa y consecuencia.

1. Causas de la contaminación ambiental

1.1. Uso de combustibles fósiles en las industrias

1.1.1. Emanación de dióxido de carbono

1.1.2. Carencia de áreas verdes para contrarrestar el dióxido de carbono

1.1.3. Acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera

1.2. Excesivo uso de plásticos

1.2.1. Uso excesivo de plástico en productos cotidianos

1.2.2. Tiempo de descomposición del plástico

1.2.3 Acumulación de plástico en los océanos

 

Como puede notarse, el tema principal de este párrafo está planteado como un problema con varias causas. Es importante delimitar de esta forma la idea principal, dado que esto aclara el modo en que debe entenderse la relación de las ideas secundarias con ella. Asimismo, es posible observar cómo las ideas terciarias particularizan el subtema de la idea secundaria y lo reconducen hacia el tema central. El esquema, entonces, tiene una estructura adecuada, pero ¿cómo se realizaría la redacción?

Para expresar relaciones de causa y consecuencia, se puede recurrir a dos tipos de elementos. Por un lado, es posible utilizar conectores lógicos. Por otro lado, se pueden utilizar verbos y referentes para construir expresiones causales o de consecuencia. Ambos elementos son pertinentes para la construcción de un párrafo, si bien algunos establecen necesariamente subordinaciones entre oraciones, mientras que otros pueden iniciar una oración.

El siguiente es el párrafo correspondiente al esquema propuesto anteriormente.

Las principales causas de la contaminación ambiental en todo el mundo son dos. En primer lugar, este problema social es provocado por el uso excesivo de combustibles fósiles. Estos productos, que provienen de la fosilización de los seres vivos, requieren ser encendidos para producir energía. En consecuencia, emiten una gran cantidad de dióxido de carbono (CO2), un gas sumamente dañino para la mayoría de los seres vivos. En cantidades pequeñas, estos gases pueden ser contrarrestados por los árboles y las plantas. Sin embargo, el excesivo uso de este combustible en todo el mundo y la carencia de áreas verdes han generado que este se acumule cada vez más rápido. En consecuencia, su acumulación en la atmósfera, en la actualidad, es tanta que es una de las principales responsables de enfermedades respiratorias en todo el planeta, ya que deteriora rápidamente los pulmones. En segundo lugar, otra causa de la contaminación ambiental es el uso excesivo de los plásticos. Este material, hoy en día, es uno de los más usados por la gente dada su versatilidad. Por ello, se lo puede encontrar en todo tipo de objetos de uso cotidiano. Sin embargo, una característica de este material es su largo tiempo de descomposición. En efecto, el plástico tarda muchos años en degradarse. Por ejemplo, una bolsa demora 150 años en descomponerse totalmente, mientras que una bolsa puede tardar 400 años en desaparecer. Esto ocasiona que, durante todo este tiempo, el plástico se encuentre contaminando la atmósfera. Además, solo un porcentaje muy reducido de los objetos elaborados con este material logra ser reciclado, lo cual implica que la mayor parte del plástico se elimine de forma inadecuada. Es así que toneladas de desechos plásticos terminan acumulados en los océanos, lo cual produce, aparte de la contaminación del ecosistema marino, la pérdida de numerosas especies de flora y fauna.

Este párrafo emplea conectores lógicos y expresiones para comunicar con claridad la relación de causa y consecuencia entre las distintas ideas. En otras palabras, el párrafo resultante muestra cohesión entre sus oraciones: se asemeja a un tejido. Esto confirma que recurrir estratégicamente a estos elementos en la redacción de un texto facilita la comprensión e interpretación de la información por parte del lector.

Bibliografía

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE)
2014 Diccionario de la lengua española. Vigésimo tercera edición. Madrid: Espasa. Consulta: 30 de noviembre de 2020.

https://dle.rae.es/texto

Elaborado por Junior Alca y Ximena Cáceres.

La imagen ha sido tomada de https://es.dreamstime.com/foto-de-archivo-tela-de-lana-de-la-flor-hecha-mano-peruana-image91016112.

Escritura colaborativa a la distancia

De acuerdo con los nuevos paradigmas de aprendizaje, este debe ser colaborativo y móvil para que este sea óptimo. Es decir, las diferentes actividades de enseñanza deben no solo llevarse a cabo en contextos tradicionales limitados en espacio-tiempo (como las clases presenciales), sino que también se deben habilitar escenarios diferentes y garantizar el involucramiento de varios tipos de estudiantes (Medina y otros 2015: 95), por ejemplo, pertenecientes a diferentes disciplinas. Por ello, no debe sorprender que, en el transcurso de la vida universitarias, se asignen trabajos escritos grupales, lo que implica trabajar colaborativamente. Esto, en el contexto académico, promueve el intercambio de saberes y, por lo tanto, el surgimiento de nuevos conocimientos, que es precisamente lo que se busca en un espacio universitario.

De acuerdo con Galegher y Kraut (citado en Bassa y Ferrari 2017), la escritura colaborativa puede entenderse como una negociación en la que los miembros de un grupo discuten el significado de datos para lograr una solución propicia a un problema. Hay dos formas básicas de llevarla a cabo: a través de la cooperación y de la colaboración. Por un lado, con la primera modalidad, los estudiantes realizarán individualmente las tareas y, después, integrarán los resultados parciales en un producto o texto final. Esto también es denominado escritura en serie por López-Gil y Pedraza (2016). Por otro lado, con la segunda opción, el producto final constituirá una tarea común que se construye, desde el inicio, en conjunto con el grupo.  Así, esta última resalta por la maximización de las potencialidades personales a partir de una labor genuinamente colectiva.

Ahora bien, una pregunta pertinente es cómo desarrollar una tarea de este tipo en tiempos de pandemia, en los que las reuniones presenciales deben evitarse para salvaguardar la salud. López-Gil y Pedraza (2016) comentan algunos beneficios de la escritura colaborativa, considerando el trabajo en línea.

Beneficios de la escritura colaborativa a distancia

En primer lugar, la escritura colaborativa evidencia un pronunciado potencial epistémico, es decir, fomenta los aprendizajes sobre la lengua, el trabajo colectivo y el conocimiento de contenidos pertenecientes a diversas disciplinas. Por ejemplo, una persona puede aprovechar los conocimientos de los compañeros que provengan de diferentes disciplinas (estudiantes de Ingeniería Industrial, Mecatrónica, Civil, etc.). Se trata, pues, de una retroalimentación muy productiva de saberes para todos los participantes del equipo.

En segundo lugar, facilita el progreso en el manejo de herramientas telemáticas (desde Microsoft Office hasta herramientas interactivas como Google Drive) y en las prácticas escriturales a distancia. Por ejemplo, se fortalecen habilidades esenciales como el manejo del tiempo en equipo (¿cómo coordino un horario de trabajo con mi grupo?), la edición (¿quién conoce mejor las herramientas virtuales y qué puedo aprender de él/ella?), la jerarquía y toma de decisiones (¿sobre la base de qué criterios decidimos qué aspectos van o no en el producto final?), negociación de significados (¿de qué modo llegamos a un acuerdo?), y, en general, lógicas de los textos digitales contemporáneos.

Entonces, ¿cómo se puede realizar la escritura colaborativa a distancia? Es necesario recordar que, mientras los profesores, autoridades y padres forjaron su aprendizaje colectivo en torno a la prespecialidad, las nuevas generaciones cuentan con la ventaja de poder añadir, a esta dinámica, las facilidades de las herramientas digitales, las cuales son particularmente relevantes en estos tiempos. Entre los beneficios principales, se encuentran la inmediatez de las plataformas, la gran diversidad bibliográfica (el Internet propicia un inmenso acceso a repositorios, bibliotecas, bases de datos que acogen revistas indexadas, libros digitalizados, entre otros) y la socialización de ideas (se puede debatir constantemente con el grupo gracias a las plataformas en línea). Lo último cobra especial relevancia en estas épocas.

En internet, están disponibles varias herramientas que permiten superar la distancia física, como Google Drive, Classroom y Zoom, entre otras, que facilitan el trabajo colaborativo de manera sincrónica o asincrónica.

Bibliografía

BASSA, Lorena y Laura FERRARI
2017 “Escritura colaborativa y actividad metalingüística”. Traslaciones. Revista Latinoamericana de Lectura y Escritura. s/l, volumen 4, número 8, pp. 121-142. Consulta: 22 de setiembre de 2020.

http://revistas.uncu.edu.ar/ojs/index.php/traslaciones/article/view/1065

EDUCAR PORTAL
2019 Microaprendizaje: ¿Qué es la escritura colaborativa? [videograbación] Consulta: 21 de setiembre de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=NA808IZ5jbw

LÓPEZ-GIL, Karen y Carmen PEDRAZA
2016 “Características de la escritura colaborativa en línea de textos multimodales en un curso virtual”. BiD: textos universitaris de biblioteconomia i documentación. s/l, número 37. Consulta: 22 de setiembre de 2020.

http://bid.ub.edu/es/37/shirley.htm

MEDINA y otros
2015 “A Behaviour Awareness Mechanism to Support Collaborative Learning”. En BALOIAN, Nelson; Yervant ZORIAN; Perouz TASLAKIAN; y Samvel SHOUKOURYAN (editores). Collaboration and Technology: 21st International Conference, CRIWG 2015 Yerevan, Armenia, September 22–25, 2015 Proceedings. Suiza: Springer, pp. 95-110.

Elaborado por Joy Godoy.

La imagen ha sido tomada de  https://www.tutorialspoint.com/collaborative_writing/collaborative_writing_quick_guide.htm

Sobre los verbos principales en las oraciones y la puntuación

Los textos escritos y formales deben cumplir algunas normas, por ejemplo, los aspectos referidos a la puntuación. Sin embargo, debido a la cantidad de reglas de puntuación que se suelen aprender de forma separada, puede resultar tedioso recordarlas. En las siguientes líneas, se plantea otra manera de entender la puntuación a partir de las nociones de oración y frase.

En primer lugar, es necesario recordar cuándo un enunciado es una oración y cuándo se trata de una frase. La forma más sencilla de reconocer esto es partir de la identificación de los componentes de los enunciados, en concreto, de los verbos principales. Para ello, es importante recordar la noción de verbo conjugado, considerando las marcas morfológicas que expresan distintas relaciones sintácticas (Bosque 2007: 31). En este caso, se trata de las siguientes categorías, que tal vez resulten familiares:

En el siguiente enunciado, se puede notar que el verbo “aprobó” se encuentra conjugado con sus respectivas marcas, las cuales pueden resumirse en el cuadro posterior:

  • El Estado peruano aprobó las normas de bioseguridad para centros comerciales.

En el siguiente caso, es posible comprender a qué se refiere la conjugación verbal, considerando  la distinción entre oraciones y las frases: las primeras deben presentar un verbo principal, mientras que las frases carecen de este elemento.

  • Sus maestros reconocerán el esfuerzo realizado por sus alumnos al final del ciclo.

Las marcas de conjugación verbal ayudan a reconocer la presencia de un verbo en una oración. No obstante, existen formas verbales que no se encuentran conjugadas. Por ejemplo, en la oración anterior, se puede notar la presencia de la palabra “realizado”. Si bien es un derivado del verbo, no es un verbo, ya que se trata de una de las formas no personales (RAE 2005). Estas últimas son aquellas que no presentan alguna de las marcas gramaticales como persona, número o tiempo. Otras formas no personales del verbo son los gerundios (jugando, viendo, tomando, etc) y los infinitivos (subir, comprar, caminar, etc).

Ahora bien, no basta solo con reconocer cuándo un verbo está conjugado o no. Para saber cuándo se trata de un verbo principal, es necesario que este no se encuentre subordinado. Entre los subordinadores más comunes se encuentran las palabras como que, quien, cual, como, si, cuando, donde, pues, etc. (RAE 2011: 125). Aquellos verbos conjugados que se encuentren antes de dichos subordinadores, no serán considerados como verbos principales. Sobre este punto, puede leerse otra entrada aquí.

Tras haber reconocido claramente el verbo principal de una oración, es sencillo recordar algunas de las reglas de puntuación. En este caso, distinguir entre oraciones y frases permite saber qué tipo de signo de puntuación puede agregarse dentro de un texto.

La coma

Por lo general, las comas dividen frases. En este caso, se estaría dividiendo aquellas construcciones que no presentan verbo principal.

En algunos casos, reconocer si un enunciado es una frase o una oración también nos puede ayudar a recordar la puntuación de los conectores. Tal es el caso de conectores como “es decir”, “en otras palabras”, etc.

El punto

Por otro lado, cuando existe un verbo principal se debe emplear un punto ( . ), ya sea seguido o final, excepto en los casos en los que se utilicen dos o más verbos principales unidos por un conector copulativo como “y”. En el siguiente ejemplo, el enunciado incluye una frase. Pero la oración completa se delimita con un punto.

El punto y coma

Finalmente, este signo suele separar fragmentos similares a las oraciones (que presentan verbo principal), pero que conforman un conjunto mayor. En este caso, también podría usarse el punto entre ambas secuencia, de modo que se trataría de dos oraciones.

Una excepción a esto son las enumeraciones complejas que incluyen incisos entre los elementos enumerados.

 

Bibliografía

BOSQUE, Ignacio
1990 Las categorías gramaticales: relaciones y diferencias. Madrid: Síntesis.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA Y ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA
2005 Diccionario panhispánico de dudas. Bogotá: Santillana.
2011 Nueva gramática básica de la lengua española. Barcelona: Espasa.

Elaborado por Jorge Narváez

La imagen fue obtenida de https://www.divulgaciondinamica.es/blog/como-usar-correctamente-el-punto-la-coma-y-el-punto-y-coma/.

Sobre el origen de los términos “cuarentena”, “epidemia” y “pandemia”

La etimología es la especialidad de la lingüística que se encarga del estudio del origen de las palabras, de la configuración de su significado y su forma. Es decir, si se pretende entender las razones de la existencia de una palabra, la etimología es la disciplina que examina dicha procedencia.

En situaciones de emergencia de salud pública, como las que actualmente experimentan el país y el mundo, explorar, indagar e investigar son actividades posibles en una población que se encuentra en cuarentena como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. En este marco, se rastrean aquí los orígenes de esas dos palabras que, hoy en día, son mucho más que lexemas: son una realidad.

Cuarentena

El término cuarentena, según el Diccionario de la lengua española, se define como “aislamiento preventivo a que se somete durante un período de tiempo, por razones sanitarias, a personas o animales”. El origen de esa palabra es italiano. En principio, la denominación fue trentina en Venecia y Ragusa hacia 1377; luego, en Marsella (1383), se adoptó la forma quarantina, debido a la virtud que se le atribuía a ese periodo en relación con los cuarenta días de Hipócrates.

La sociedad empleó ese término en la Edad Media debido al inicio de la lepra y, luego, debido a las pestes que azotaban los territorios europeos. Sin embargo, hacia la época de las Cruzadas, la cuarentena, y, por tanto, su uso como término, se volvió sistemática, sobre todo cuando los venecianos, los grandes traficantes, empezaron a adoptar medidas preventivas al retornar sus embarcaciones a su país. Tiempo después, la cuarentena fue establecida metódicamente mediante disposiciones gubernamentales en el siglo XVI, pues se esbozaron las primeras doctrinas acerca del contagio. Por ejemplo, en Inglaterra (1348-1592), se expidieron bajo autoridad real disposiciones de cuarentena contra la peste a nivel local.

En segunda instancia, en el Nuevo Mundo, se estableció la primera cuarentena en Santo Domingo debido a la viruela en 1519. Un decreto supremo, en 1669, ordenaba, en Martinica, que los buques negreros procedentes de lugares sospechosos de epidemias anclaran lejos. Incluso, se dispuso en dicho decreto que ningún tripulante debía bajar sin previa autorización médica o de los principales cirujanos, y se declaraba en cuarentena a toda la tripulación de haber alguna enfermedad a bordo. Por otra parte, en países latinoamericanos como Chile, en los siglos XVI y XVII, se imponían cuarentenas marítimas contra el ganado procedente del Perú, debido a la epizootia. Es decir, adoptaron medidas preventivas como matar el ganado lanar de origen peruano a fin de evitar el contagio o la transmisión desde la especie animal al hombre. Además, se impusieron cuarentenas terrestres contra Argentina por el mismo motivo. De esta forma, se instauró el uso del término cuarentena en cada situación de sospecha de contagio o emergencia de salud pública.

Pandemia

El término pandemia es definido por el Diccionario de la lengua española como “enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”. Como se puede apreciar, esta palabra mantiene una estrecha relación etimológica con epidemia. Es por esta razón que, para explicar el origen de la primera, es necesario referirse, también, a la evolución histórica de la segunda.

Los orígenes de ambas palabras se encuentran en la lengua griega. Sin embargo, resulta curioso constatar que, a diferencia de hoy, su significado no estaba relacionado, en absoluto, con la salud. En primer lugar, como explica Dalia Ventura, a quien seguimos en esta exposición, el sustantivo epidemia puede rastrearse, inclusive, en los poemas épicos atribuidos a Homero, compuestos en los siglos VIII-VII a. C. Así, por ejemplo, es posible encontrar la palabra epidemios (<‘ἐπιδήμιον>) al menos cuatro veces en sus obras. En esas épocas, se podía identificar que el vocablo estaba conformado por dos elementos de procedencia indoeuropea: el prefijo epi- (<ἐπί>) ‘sobre’, ‘encima de’ y la raíz demos (<δῆμος>) ‘población’, ‘gente’. Su sentido literal, entonces, hacía referencia a la cualidad de permanecer “sobre un pueblo” o “en una población”. Originalmente, se empleaba para aludir a una persona que residía “en un pueblo”, a menudo, en calidad de extranjero, como documenta Corominas. Como se observa, en este primer momento, no existía un vínculo aún entre la palabra y la idea de enfermedad.

Unos siglos después, en el V a. C., el término epidemia ya había experimentado un primer cambio importante en su significado: pasó a referirse a “algo que circula o se propaga entre la gente”. Con esta acepción, es posible encontrar la palabra en textos tan famosos como la tragedia Edipo rey de Sófocles, en la cual el poeta la utiliza, con ese nuevo sentido, para describir la fama o reputación de un personaje.

Sin embargo, es Hipócrates de Cos el responsable de que, en la actualidad, epidemia tenga un matiz semántico asociado a la salud. Fue él quien, por primera vez, escogió el término en cuestión para designar a las dolencias y enfermedades que registraba en sus viajes por distintas ciudades del norte de Grecia durante los siglos V-IV a. C. Estos casos clínicos fueron recopilados bajo el nombre de “epidemias” en sus escritos médicos, conocidos como los Tratados hipocráticos. Con el paso del tiempo, este último significado fue el que se ha ido consolidando dentro del léxico español: se lo puede encontrar documentado desde el castellano medieval (año 1250) con un significado bastante parecido al actual. En consecuencia, esta acepción es la que recoge el Diccionario de la lengua española en su edición más reciente: “enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a un gran número de personas”.

Pandemia

Por su parte, pandemia es otro sustantivo abstracto aplicado a enfermedades cuyo origen se remonta a la época helenística. Etimológicamente, está compuesto por los elementos pan- (<πᾶν>) ‘todo, totalidad’ y demos (<δῆμος>) ‘población, gente’. Esa palabra apareció en el español recién en la segunda mitad del siglo XVIII. Antes, no obstante, ya había sido documentada en el latín del Renacimiento (año 1557) en su forma adjetival para referirse a “lo que afecta a toda la población en conjunto”. Esta acepción, en consonancia con la costumbre de la época, recogía el significado señalado en textos filosóficos clásicos como, por ejemplo, El banquete de Platón. En esta obra, se utiliza pandemia para describir costumbres extendidas entre toda la población. De nuevo, en este primer estadio, la palabra no poseía la connotación médica que luego tomó.

No fue sino hasta el siglo XIX que esta palabra adquirió su sentido médico de manera oficial en castellano. El lexicógrafo Ramón Joaquín Domínguez, en su Gran diccionario clásico de la lengua española, la definió como “nombre dado a toda enfermedad que ataca a muchos individuos de un mismo país, y que parece depende de la misma causa”. Finalmente, la Real Academia retomaría esta definición para proponer la suya, vigente hasta hoy.

De esta manera, se puede notar cómo el español ha heredado estos tres vocablos de lenguas distintas. No resultaría particularmente sorprendente de no ser porque han sufrido un cambio notable en sus significados. Como se puede apreciar, una aproximación etimológica permite entender el modo en que la significación de las palabras se ha ido configurando a lo largo del tiempo hasta llegar a la actualidad. Los ejemplos presentados aquí permiten comprender por qué los significados, lejos de ser aspectos fijos e inmutables, constituyen fenómenos susceptibles de modificación constante.

Bibliografía

COROMINAS, Joan
1987 Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Tercera edición. Madrid: Gredos.
MOLL, Arístides
1934 “Los orígenes de la desinfección, en particular en los buques”. Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana (OSP). s/l, volumen 13, número 12, pp. 1111-1121. Consulta: 12 de mayo de 2020.

https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/18357/v13n12p1111.pdf?sequence=1&isAllowed=y

LARIONOVA, Marina
2019 “Curiosidades etimológicas, o las palabras son la llave del mundo”. Iberoamerican Papers. s/l, número 1, pp. 56-61. Consulta: 12 de mayo de 2020.

https://www.iberpapers.org/jour/article/view/340

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE)
2014 Diccionario de la lengua española. Vigésimo tercera edición. Madrid: Espasa.
VENTURA, Dalia
2020 “Epidemia” y “pandemia”: de dónde vienen y cómo las usaban Homero y Platón antes de que fueran términos médicos. BBC. 29 de marzo. Consulta: 12 de mayo de 2020.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-51951050

Elaborado por Junior Alca y Karen Arrascue.

Las imágenes han sido tomadas de https://elperuano.pe/noticia-barrios-o-pymes-podran-confeccionar-mascarillas-comunitarias-economicas-y-seguras-93668.aspx y https://www.muyinteresante.com.mx/curiosidades/hipocrates-el-padre-de-la-medicina/, respectivamente.

El rol de los conectores en los textos académicos

Los conectores que se usan en los diversos tipos de textos son relevantes para lograr la cohesión y el desarrollo de las ideas dentro de ellos. Como se sabe, la palabra texto deriva del latín texere (en español, tejer). La sugerente etimología indica que se trata de un conjunto de palabras y oraciones que se entrelazan para conformar una unidad. En este sentido, conviene imaginar lo opuesto un texto: una serie de palabras, enunciados y párrafos sueltos y sin relación entre sí, que deben ser interpretados por el lector. Este notará que la información no se forma un todo cohesivo.

La naturaleza del texto, en cambio, radica en su cohesión. Si las diferentes oraciones de un mismo se encuentran en una relación de unidad y comparten un mismo sentido general, entonces existe cohesión. Más específicamente, en un texto expositivo, que busca informar acerca de cualquier tópico, los enunciados deben desarrollar ideas principales sobre el tema que se trata. En ese objetivo, contribuyen los conectores.

Los conectores más comunes

Escribir oraciones sobre un mismo tema no es un mecanismo infalible para que un texto se entienda apropiadamente. Para establecer la relación clara y explícita entre ideas, se emplean marcadores del discurso, también llamados conectores. Estos ayudan a que las ideas generales del discurso se desarrollen a lo largo del texto, se encuentren conectadas formalmente y contribuyan en la comprensión. Según su función pueden ser aditivos, de ejemplificación, de enumeración, entre otros. En esta entrada, se resaltan aquellos que con mayor utilidad al redactar un texto expositivo universitario.

Por un lado, los conectores aditivos sirven para añadir información. Con ellos, se agrega una idea de similar relevancia y en relación directa con la anterior. Dos oraciones están estrechamente vinculadas gracias a ellos. Al emplearlos, se requiere un punto o un punto y coma. Algunos conectores de adición son los siguientes: además, encima, después, incluso (Calsamiglia y Tusón, 1999: 248). Un ejemplo es el siguiente: “El pensamiento de Kant fue revolucionario para su tiempo. Además, este contribuyó a sentar las bases de una nueva concepción de la filosofía”.

Por otro lado, los conectores de secuencia sirven para diferenciar momentos dentro de un texto. Contribuyen a ordenar la información presente en él, pues precisan cuáles son las relaciones temporales o causales existentes en él. Algunos conectores de este tipo son: en primer lugar, seguidamente, mientras tanto, por último. Este un ejemplo: “En este texto, se definirán los tres estados de la teorización de la Humanidad según Comte. En primer lugar, Comte menciona que existe un estado teológico […]. En segundo lugar, […]”.

Otros conectores para el desarrollo de ideas

También se emplean otro tipo de nexos para insertar ideas que desarrollen ideas de manera específica. Algunas de las relaciones más frecuentes son la aclaración, la ejemplificación y la causalidad.

Los conectores de aclaración (es decir, en otras palabras, en otros términos, en definitiva) buscan, naturalmente, esclarecer ideas. Es imperativo subrayar que el verbo “aclarar” difiere del término “repetir” y, en todo caso, su significado se emparenta al del vocablo “desarrollar”: se despliega la información gracias a un conector de aclaración, de forma que esta se esclarece. En segundo lugar, los conectores de ejemplificación (por ejemplo, a modo de ejemplo, verbigracia) permiten ilustrar las ideas a través de ejemplos o casos concretos. En tercer lugar, los conectores de causalidad (ya que, porque, puesto que, esto se debe a) y los de consecuencia (entonces, por ello, en consecuencia) establecen relaciones que vinculan hechos de modo que unos producen otros (o viceversa).

En el siguiente ejemplo, es posible observar cómo se usan los conectores de modo que relacionan las ideas, contribuyen a su desarrollo y muestran la organización de la información.

Una función ética de la belleza consiste en su capacidad de dotar a quien la contempla de una sensación inmediata, espontánea de familiaridad y cobijo. Esta cualidad no es auxiliar en la vida cotidiana, sino constitutiva. Que el ser humano pueda habitar el mundo depende de la facultad que tiene la realidad de ser bella, es decir, de acoger y ser familiar a los hombres. En otras palabras, nadie elegiría vivir en un mundo que no fuera bello, que no se pudiera percibir como bello; si no todo el tiempo, al menos, con cierta frecuencia. Por tanto, sin belleza, la vida sería un error, porque ella es, precisamente, la posibilidad de la vida, de hacer el mundo habitable. El amor ilustra el vínculo íntimo entre la belleza y la posibilidad de la vida. Por ejemplo, el enamorado quiere estar en el mundo junto a otro cuerpo que percibe como bello y ese deseo ilumina todo y lo insufla de color y vitalidad. Esto es, la potencia vital del enamorado se ha engrandecido y signo de esa grandeza es su percepción general de que todo es bello.

A modo de ilustración, se analizan algunos conectores. Según el párrafo, la realidad presenta una cualidad esencial: el ser bella. Y, según su autor, esa beldad consiste en la posibilidad de constituirse en un espacio conocido y cálido para los seres humanos. Para comunicar esa relación de aclaración, se emplea apropiadamente el conector es decir. Más adelante, para ilustrar la afirmación de que la amor media entre la belleza y la posibilidad de la vida, se incluye un caso concreto: lo que sucede en la relación de pareja. Para incluir ese contenido más específico, se usa adecuadamente el marcador por ejemplo. Como se observa, recurrir de modo estratégico a los conectores, permite orientar la lectura y la interpretación de la información, pues se precisa de qué modo se vinculan las ideas considerando su significado.

REFERENCIAS

CALSAMIGLIA, Helena y Amparo TUSÓN
1999 “La textura discursiva”. En Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso. Barcelona: Ariel.

Elaborado por Samiq Saavedra y Juan Osores.

La imagen ha sito tomada de https://pixabay.com/es/vectors/circuitos-cerebro-red-viruta-5076888/.

Uso de herramientas virtuales para la búsqueda bibliográfica

Las herramientas virtuales de búsqueda bibliográfica son plataformas web en las que se pueden realizar consultas sobre temas específicos y obtener como respuesta una lista de fuentes bibliográficas. En ese sentido, estas plataformas o motores de búsqueda son un elemento importante dentro de la investigación académica, pues brindan información a partir de la cual el investigador puede desarrollar su labor.

Si bien utilizar herramientas virtuales para realizar búsquedas bibliográficas permite encontrar abundante información, es importante que considerar ciertos criterios para determinar qué es lo relevante. En primer lugar, es necesario revisar qué instituciones han publicado los libros o artículos encontrados y cerciorarse de que exista algún aval académico, por ejemplo, el fondo editorial de una universidad o una revista científica. En segundo lugar, es importante que, en las publicaciones, se pueda identificar claramente quién o quiénes son los autores, pues en internet se encuentra mucha información sin autoría, lo que la convierte en poco confiable e imposible de citar.

El Sistema de Bibliotecas PUCP

La PUCP brinda a sus alumnos y comunidad universitaria el acceso a diversas bases de datos en línea, que se concentran en su buscador: Sistema de Bibliotecas PUCP. Esta plataforma es un motor de búsqueda de bibliografía que brinda información sobre el catálogo de libros en las bibliotecas PUCP (CIA, Biblioteca CC.SS., EE.GG. LL, etc.) y de diversas fuentes a las que se puede acceder virtualmente.

Esta plataforma presenta una interfaz bastante sencilla. A los usuarios de la comunidad PUCP, se les recomienda que, primero, ingrese a su usuario (usando el código y clave de acceso a su campus virtual). De esta forma, se podrá acceder a las bases de datos con las que la institución ha establecido convenios.

Las palabras clave

Son palabras o frases cortas que representan los conceptos centrales de la búsqueda académica, útiles para saber más sobre un tópico en particular o para iniciar una investigación, pues facilitan el acceso a información relacionada con el tema de interés. Así, generan un gran impacto en los resultados. Es decir, elegir las palabras clave adecuadas permitirá encontrar fuentes relevantes de una forma fácil y rápida. Por otro lado, no elegir apropiadamente las palabras clave brindará información que no se vincula directamente con la investigación o, en el peor de los casos, puede entorpecer la búsqueda.

Para optimizar la búsqueda, primero, es necesario identificar los conceptos claves del tema. Para ello, se pueden consultar enciclopedias o libros de introducción sobre el tópico específico. Asimismo, resulta beneficioso revisar la bibliografía de fuentes referidas al tema o, en el contexto estudiantil, las brindadas previamente por el profesor del curso. El objetivo es hallar principalmente aquellos sustantivos que sean indispensables para delinear el tema. Por ejemplo, en la siguiente imagen, se muestra la búsqueda de referencias bibliográficas empleando la palabra clave “cocinas mejoradas”.

Luego lo mejor es ampliar la lista de palabras clave para acceder a la mayor cantidad de información pertinente. Por ello, es recomendable realizar una lluvia de ideas por cada uno de los términos identificados en el primer paso. Esta lluvia de ideas deberá estar enfocada en encontrar léxico relacionado y puede orientarse considerando las siguientes categorías:

  • sinónimos
  • términos más específicos
  • términos más amplios
  • otras ideas relacionadas al tópico
  • otras ideas NO relacionadas al tópico

A modo de ejemplo, se puede revisar la siguiente imagen.

Asimismo, como plantea Walden University, es recomendable no incluir ciertos términos al realizar búsquedas en una base de datos. Incluirlos restringe o sesga la exploración, de modo que se podría excluir información relevante.

  1. Palabras que impliquen una evaluación: mejor, peor, pro, con, ventajas, desventajas
  2. Palabra que denotan relaciones: comparación, contraste, causalidad, vínculo, correlación

Operadores

En las búsquedas avanzadas del Sistema de Bibliotecas PUCP, se pueden encontrar las opciones “AND”, “OR” y “NOT”. Cada opción permite vincular de una forma específica las palabras clave (Kent State University).

  • AND. Devuelve fuentes que incluyan necesariamente los dos términos. Por ejemplo, se puede elegir esta opción y escribir: “ciencias AND ética”.
  • OR. Se puede usar esta opción para enfocarse en dos opciones. Por lo general, se usa para la búsqueda de términos sinónimos o estrechamente relacionados. Por ejemplo, se escribiría: “Canal OR Acueducto”.
  • NOT. Se usa esta opción cuando se quiere que los resultados de la búsqueda no se relacionen con algún término específico, para excluirlo. Un ejemplo es este: “java NOT café”.

Asimismo, se pueden emplear comillas (“”). Al encerrar palabras dentro de las comillas, la búsqueda que se produzca será exacta según lo escrito en el buscador. Resulta conveniente para frases o palabras compuestas (Lebanon Valley College).

Opciones avanzadas de búsqueda

En la web del Sistema de Bibliotecas PUCP, existen opciones avanzadas de búsqueda, que aparecen en el lado izquierdo de la pantalla. En esta sección, es posible personalizar la exploración. Algunas funciones destacables son las siguientes:

  • Búsqueda en bases de datos específicas

Muchas bases de datos se especializan en áreas o temas en particular: ciencias de la salud, psicología, investigaciones educativas, ingeniería, química, etc. Lo que se debe hacer es buscar entre las opciones avanzadas la opción “Base de datos” y seleccionar aquellas de interés.

  • Búsqueda de información en un idioma en particular

También es posible dirigir la exploración según el idioma en que está escrita la investigación. Como se observa en la imagen, se puede realizar una búsqueda de los artículos en los idiomas que se decida seleccionar.

  • Búsqueda de textos a los que se tenga acceso completo

El buscador no siempre ofrece acceso a las fuentes completas, aunque sí a datos de ellas (autor, fecha de publicación, etc.). En esa situación, si se desea acotar los resultados, se selecciona la opción de “acceso al texto completo”.

Google Académico

Además de los motores de búsqueda que proporciona el Sistema de Bibliotecas PUCP, existe otra posibilidad bastante conocida: Google Académico (Google Scholar). Para acceder, basta con escribir “Google Académico” o “Google Scholar” en la barra de búsqueda de Google y seleccionar el primer resultado.

Si bien Google Académico es muy utilizado, es sumamente importante utilizar los criterios mencionados antes para hallar y elegir las fuentes apropiadamente. Esto se debe a que, al albergar tanta información y no ser un motor de búsqueda específico, podrían encontrarse publicaciones no tan confiables o necesarias para tu investigación. Lo recomendable es emplear esta herramienta como un complemento de buscadores más especializados.

Los datos bibliográficos de las fuentes encontradas

Muchas veces, surge la duda respecto a cuáles son los datos bibliográficos de la fuente que se está revisando. En esos casos, hay una serie de formas para identificar esa información. Por ejemplo, en el caso de un artículo de revista (el tipo de texto que se cita más a menudo), los datos que hay que identificar necesariamente son el título del artículo, el nombre del autor, el año de publicación, la revista en la que fue publicada, las páginas de la revista que comprenden al artículo, el volumen y número de la revista (en caso de tratarse de una fuente virtual, habrá que agregar la fecha de consulta y el enlace web del archivo).

Datos como el nombre del autor y el título del artículo suelen ser fáciles de identificar. Sin embargo, otros datos como el nombre de la revista o el rango de páginas del artículo suelen ser más difíciles de hallar. Para ello, se plantean dos estrategias.

  • En el buscador bibliográfico

  • En el documento físico o virtual del artículo

Información complementaria

El Sistema de Bibliotecas PUCP ofrece facilidades para que aprender a utilizar los motores de búsqueda. Incluso, los miembros de la comunidad PUCP pueden solicitar una asesoría online para que puedas aprovechar las herramientas que se brindan. Para obtener más información sobre capacitaciones, consejos y herramientas para utilizar los servicios se puede ingresar al siguiente enlace: http://biblioteca.pucp.edu.pe/recursos-servicios-linea-del-sistema-bibliotecas-la-pucp/.

Si existe alguna duda sobre cómo citar las fuentes bibliográficas que se encuentren durante la búsqueda, en este enlace se puede leer y descargar la Guía PUCP para el registro y citado de fuentes: https://www.pucp.edu.pe/documento/guia-pucp-registro-citado-fuentes/.

Referencias bibliográficas

COLUMBIA COLLEGE
Research skills tutorial: 1.2 Searching with keywords. Consulta: 2 de mayo de 2020.

https://columbiacollege-ca.libguides.com/research_skills/getting_started/keywords

KENT STATE UNIVERSITY
Resources, strategies, and tips for academic research success. Consulta: 2 de mayo de 2020.

https://www.kent.edu/sites/default/files/Resources%2C%20Strategies%2C%20and%20Tips%20for%20Academic%20Research%20Success.pdf

LEBANON VALLEY COLLEGE
How to write a research paper. Consulta: 2 de mayo de 2020.

https://libguides.lvc.edu/c.php?g=333843&p=2247190

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ
2015 Guía PUCP para el registro y citado de fuentes. Lima. Consulta: 2 de mayo de 2020.

http://www.pucp.edu.pe/documento/institucional/Guia_PUCP_para_el_registro_y_citado_de_fuentes-2015.pdf

UNIVERSITY OF MICHIGAN – FLINT
Research tips & techniques. Consulta: 2 de mayo de 2020.

https://www.umflint.edu/library/research-tips-techniques

WALDEN UNIVERSITY
Keyword searching: Finding articles on your topic. Select keywords. Consulta: 2 de mayo de 2020.

https://academicguides.waldenu.edu/library/keyword/search-strategy

 

Elaborado por Daniela Dolorier y Marcela Damonte.

Herramientas de apoyo en la exposición oral en la universidad

En la universidad, es frecuente afrontar exposiciones finales en un curso en particular. Si el estudiante aún se encuentra en los primeros años de su carrera, estos espacios evaluativos suelen ser muchas veces desafiantes, pues conlleva presentar un tema con cierto dominio y poder responder preguntas de la audiencia. Por ello, planificar una exposición supone considerar varios aspectos desde la posición del estudiante, ya que existen muchos factores que suelen intervenir en la evaluación del docente. Por un lado, en la comunicación no verbal, se resalta la gestualidad, el volumen y entonación, e incluso el vestuario de quien expone; por otro lado, en la comunicación verbal, se transmite el vocabulario, la claridad y concisión de la información, así como el orden y la estructura del contenido. Una manera de contribuir a potenciar tales aspectos, sobre todo cuando las presentaciones se realizan a través de medios virtuales, es valerse de herramientas de apoyo con el fin de usar el lenguaje verbal y no verbal con eficacia.

Las herramientas de apoyo sirven para ajustar el mensaje a las necesidades y expectativas de un público heterogéneo como el universitario. Para afrontar las presentaciones orales, se proponen algunas herramientas útiles que acompañan las destrezas y capacidades del expositor.

1.1. El uso del PowerPoint como estrategia de apoyo

1.1.1. Organización de las diapositivas

El uso de las diapositivas o PPT, según Mariángel, no compite contra la oralidad, sino que complementa las capacidades frente al público (2019: 57). La autora plantea algunas pautas sobre la distribución de información por medio de las diapositivas.

  • En el inicio, se recomienda utilizar una diapositiva para mostrar a la audiencia la importancia del tema. En otra, se incorporará un índice que permita a la audiencia conocer la estructura de la presentación. Resulta imprescindible exponer preguntas clave que servirán de eje para el desarrollo..
  • En el cuerpo de la presentación, se destacan los puntos más relevantes. Primero, se colocará un título para cada diapositiva. Si existe algún gráfico o tabla estadísticos, la claridad del título deberá ser aún más relevante. Segundo, para evitar cambios drásticos de una diapositiva a otra, vale practicar las destrezas orales con el fin de enfatizar esos traslados, de modo que no resulten tan abruptos. Por ejemplo, se explicarán los cambios de la siguiente manera: “Otras de las ventajas / características / causas / definiciones de la medida son […]”.
  • En el cierre, se presentan diapositivas breves, asertivas y que, sobre todo, muestren los puntos de información más solventes de nuestra presentación. Vale mencionar que las primeras preguntas expuestas en el inicio de la exposición deben quedar absueltas en esta parte final de la exposición.

1.1.2. Uso del espacio, colores e imágenes en las diapositivas

Los aspectos del diseño no solo repercuten en la imagen decorativa de las presentaciones, sino que, según Mariángel, también comunican significados (2019: 66). En otras palabras, las características aparentemente no importantes del diseño terminan siendo preponderantes para la visualización de las exposiciones. La autora se refiere a la relevancia de los colores, imágenes y el espacio al momento de diseñar las diapositivas.

  • Existen dos variables de fuentes muy comunes en las exposiciones: las adornadas y las limpias. Las primeras, como el tipo de letra tipo Times New Roman, dificultan de visualización debido la conformación mixta entre lo ancho y delgado de su trazo. En cambio, en las segundas, como el caso de Calibri, el trazo es mucho más consistente, sea visto de cerca o de lejos.
  • La paleta de colores implica el uso de la gradación entre los matices sobrios o consistentes. Se recomienda escoger uno de ellos y evitar la combinación de ambas. Por ejemplo, resulta muy estridente observar combinaciones de colores como el amarillo con el verde en una misma diapositiva. Al respecto, es sumamente importante mencionar que el color también comunica.
  • Toda presentación se compone por un fondo y el contenido. Se recomienda utilizar un fondo limpio, es decir, evitar imágenes o superficies ásperas. En cuanto al color del contenido, siempre se procura utilizar el negro debido a su neutralidad, mientras que, en el fondo, se pueden usar colores claros. Lo fundamental radica en evitar los contrastes de colores, pues esto dificulta la visualización de la presentación.
  • Se distribuye el espacio de las diapositivas de manera equilibrada y espaciada. Por esa razón, se consideran los balances de los tamaños de letra, imágenes, gráficos y tablas. Si existen espacios en blanco, se debe distribuir la información por todos los sectores de la diapositiva. Sin embargo, el “horror al vacío”, esto es, exponer de forma sobrecargada el contenido, es un error que debe evitarse: la mesura es lo que cuenta.

1.2. El uso de la infografía como estrategia de apoyo 

La infografía es una herramienta tecnológica capaz de brindar información a través de gráficos que ayudan a la comprensión dinámica e instantánea del mensaje (Miranda y Saito 2018). En muchas oportunidades, se piensa que el diseño infográfico termina siendo para espacios publicitarios; sin embargo, el ámbito universitario no puede mantenerse ajeno a la calidad y organización sofisticadas que este ofrece. Por esta razón, se presentarán, sobre la base de un estudio realizado por Herrera (2019), cinco pautas para elaborar una infografía.

  • Cuando se busque un tema, es importante pensar en su originalidad, importancia y actualidad. Por tanto, la primera pregunta consistirá en lo siguiente: “¿qué mensaje realmente quiero transmitir?”.
  • El traslado de la información debe emplearse de la manera más clara y sencilla posibles. Mediante la ayuda de organizadores gráficos, como mapas conceptuales, cuadros comparativos y otros, la sistematización de ideas será más provechosa.
  • Se debe controlar los matices entre el fondo y contenido. Si se evita los colores fosforescentes o brillantes, el lector no tendrá dificultades al decodificar tus gráficos. Una recomendación se orienta en asumir, como máximo, una paleta de tres colores.
  • Se debe utilizar una fuente y tamaño de letra legibles. Es apropiada la utilización de fuentes limpias debido a la sencillez y adaptación de sus trazos. Asimismo, la verificación del tamaño de las letras permite una mejor adaptación al medio en el cual se publicará.
  • Debe asegurarse de que las imágenes y los íconos sean coherentes con la idea principal de la infografía. En ese sentido, es posible seguir dos estrategias: utilizar imágenes licenciadas o diseñar propios proyectos.

1.3 El uso de otras alternativas tecnológicas como estrategia de apoyo 

Luego de revisar estas consideraciones, se sugiere examinar algunos otros programas gratuitos en línea, que permitan contribuir con un mayor dinamismo en las presentaciones orales dentro de la universidad. Tras el comentario de cada uno, se incluye el acceso a un video tutorial.

1.3.1 Prezi

Se considera como uno de los programas más innovadores en la actualidad. Su diseño permite crear presentaciones a distancia, en alta resolución y con calidad en todos los dispositivos. Entre sus características más resaltantes, cuenta con una cámara, cuya función permite acercarse y alejarse de las secciones, además de añadir videos, gráficos y textos (enlace).

1.3.2 Genially

Es una herramienta que permite crear infografías interactivas con imágenes, íconos, animaciones, videos y etiquetas de textos. Debido a la facilidad de su uso y la enorme variedad de plantillas, se la considera como un recurso bastante llamativo en la educación universitaria (enlace).

1.3.3 Canva

Este programa es fácil de usar para elaborar, en pocos minutos, presentaciones en línea con plantillas llamativas y con un estilo profesional. Se puede editar desde un celular, tablet o computadora sin la necesidad de poseer conocimientos sobre diseño gráfico (enlace).

1.3.4 Visme

Su interfaz es similar al de PowerPoint, con la diferencia de que contiene una galería de imágenes más amplia y elementos infográficos más dinámicos. En este programa, se puede crear una multitud de recursos gráficos, tales como presentaciones, infografías, informes, archivos para imprimir, tarjetas de presentación, banners, imágenes para redes sociales, entre otras opciones. (enlace).

1.3.5 Keynote

Proporciona una variedad de diseños, transiciones de diapositivas originales, además de incluir narraciones de voz y presentaciones animadas (enlace).

1.3.6 Zoho show

Es una herramienta que permite generar diapositivas con edición múltiple; es decir, varios usuarios pueden ir editando la presentación en tiempo real (enlace).

1.3.7 Slidebean

Por último, este recurso virtual trabaja con un algoritmo de inteligencia artificial, el cual facilita crear configuraciones por cada diapositiva sobre la base de las características que se definan antes de iniciar la construcción de la presentación (enlace).

Bibliografía

FALASCO, Roxana
2018 Visme en español. Tutorial: cómo crear una presentación [videograbación]. Consulta: 2 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=7cNyER5LccU

GENERACIÓN APRENDE
2020 Cómo usar Canva para presentaciones: tutorial Canva 2020 [videograbación]. Consulta: 2 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=P2gSJ61v4MA

HERRERA, Sonia
2019 “10 pasos para elaborar una infografía”. Index Enfermería: información bibliográfica, investigación y humanidades. Murcia, volumen 38, número 3, p. 138. Consulta: 4 de junio de 2020.

http://ciberindex.com/index.php/ie/article/view/e32138/e32138

INFORMÁTICOS ADOLESCENTES
2018 Tutorial para hacer una presentación en Keynote [videograbación]. Consulta: 3 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=NQ7n6Xlsl3I&t=4s

MARIÁNGEL, Karen
2019 “Herramientas de apoyo para la presentación oral”. En MONTES, Soledad y Federico NAVARRO (editores). Hablar, persuadir, aprender: Manual para la comunicación oral en contextos académicos. Santiago de Chile: Universidad de Chile, pp. 55-88. Consulta: 1 de junio de 2020.

https://aprendizaje.uchile.cl/wp-content/uploads/2020/04/Manual-para-la-Comunicacio%CC%81n-Oral-en-Contextos-Acade%CC%81micos_Eds_MontesNavarro_2020.pdf

MEJÍA, Miguel
2019 Cómo crear infografías interactivas con Genially [videograbación]. Consulta: 3 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=ouUGp0UJl9M

MIRANDA, Almendra y Gabriela SAITO
2018 “¿Cómo elaborar infografías?: características, criterios de organización y tipologías infográficas”. En Blog de Redacción PUCP. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú. Consulta: 4 de junio de 2020.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/blogderedaccion/2018/10/23/como-elaborar-infografias-caracteristicas-criterios-de-organizacion-y-tipologias-infograficas/

PROGRAMA ACADÉMICO EN LÍNEA CENART
2019 Tutorial Prezi 2019 [videograbación]. Consulta: 4 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=vgvVbZ-pymM

RAMÍREZ, Yordany
2017 Hacer presentaciones online con Slidebean [videograbación]. Consulta: 4 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=ME8F3XN99Pk

VIDEOS CAMPUS
2020 Tutorial de Zoho Show [videograbación]. Consulta: 2 de junio de 2020.

https://www.youtube.com/watch?v=glEujbf9WKY

Elaborado por Bruno Alcántara y Marino Mateo.

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