Recursos tecnológicos para apoyar el proceso de escritura

Parte de la experiencia universitaria de los estudiantes es la socialización y apropiación de nuevas prácticas letradas de escritura. En las instituciones de educación superior, se demanda el uso de discursos académicos. Esto implica que se expresen en un lenguaje acorde con el las disciplinas académicas, lo que exige la movilización simultánea de diversas competencias, tales como la comunicativa, investigativa, metacognitiva y tecnológico-digital (Arnao y Gamonal 2016, 65). En el contexto reciente, en el que la mayoría de estudiantes ha estado llevando sus clases de manera virtual, la experiencia con las prácticas letradas se ha tornado mucho más digital. Además, se puede afirmar que, con el transcurso de los años, los recursos tecnológicos se han convertido en alternativas que apoyan y aportan significativamente en el proceso de escritura de los estudiantes. Por esa razón, se considera importante hacer un recuento de algunos recursos digitales que pueden ayudar a los estudiantes en la tarea que involucra la escritura académica.Es recomendable emplear las alternativas que ofrece la tecnología cuando durante el proceso de redacción, ya sea que este involucre la fase inicial de búsqueda y organización de información, la de redacción propiamente dicha o la de revisión. Si se realiza de forma competente el trabajo en cada momento y se gestionan adecuadamente los recursos disponibles que existen, se podría garantizar un desempeño adecuado en la elaboración de un texto académico con las características que esto implica. En esta línea, Arnao y Gamonal enfatizan que los estudiantes deben “[producir y comunicarse en] discursos académico-científicos altamente complejos tanto en lo conceptual como en lo discursivo” (2016, 65).

En este contexto, se puede acceder a diversos recursos. Por un lado, se recomienda el uso de correctores de ortografía y de gramática, puesto que ayudan, de forma efectiva, en la identificación de posibles errores en la construcción de oraciones. Incluso, ofrecen una opción de alternativas que les permite a los usuarios reflexionar y decidir sobre las correcciones propuestas. Este tipo de recursos se encuentran disponibles en la mayoría de los procesadores de palabras como Word, sea como programa instalado o en la nube, o Google Docs, entre otros. 

Por otro lado, los diccionarios siempre han sido una excelente opción para conocer el significado de las palabras y, en ese sentido, ayudan a escribir con mayor precisión. Actualmente, las versiones digitales son de fácil acceso y ofrecen un amplio conjunto de alternativas: la definición de una palabra, los sinónimos o antónimos, etc. Para acceder a significados de palabras o para conocer la escritura correcta de estas, se puede recurrir al diccionario de la Real Academia Española (https://dle.rae.es/), al Diccionario panhispánico de dudas (https://www.rae.es/dpd/), a WordReference (https://www.wordreference.com/es/) o a cualquier otro diccionario especializado según las necesidades. En esta línea, Fundéu (https://www.fundeu.es/) también es muy útil, porque es una web de consulta sobre el uso normativo del español.

Otra alternativa muy útil para revisar la sintaxis de un texto son los correctores gramaticales que ofrecen corrección ortográfica, gramatical y de estilo. Por ejemplo, LanguageTool (https://languagetool.org/es) o Lorca Editor (https://lorcaeditor.com/), revisan el texto en línea mientras estás redactando o mediante un archivo que se debe subir. Una ventaja importante de estos recursos es que algunos realizan revisiones no solo en español, sino en diversos idiomas.  

Es importante evitar leer los recursos propuestos como un listado de acciones individuales o aisladas. De hecho, en el marco de la educación virtual por el COVID-19, puede apreciarse un cambio de perspectiva respecto a la escritura académica. Esta ya era contemplada como una actividad que podía realizarse de manera colaborativa, en diversas fases, con variados recursos, etc. Tal potencialidad se ha incrementado e incluso se podría afirmar que se ha convertido en una actividad más próxima para los estudiantes. En ese sentido, herramientas como Google Drive, One Drive, Miro, Canvas y otros contribuyen a crear nuevas condiciones para la realización de tareas colaborativas que solían producirse en el contexto presencial, al interior de los salones de clase. La simultaneidad en la redacción, el hecho de que no sea necesaria la permanencia en una reunión virtual sincrónica, y, en algunos casos, la ventaja de trabajar sin conectividad a internet, son algunas características que permiten afirmar que generan las condiciones adecuadas para el trabajo en equipo. Así, estudiantes y docentes deben comprender el cambio y desde su espacio aprovechar los recursos para aprender y enseñar a escribir con estos recursos (re)descubiertos. 

Bibliografía

Arnao, M. y Gamonal, C. (2016). Lectura y escritura con recursos TIC en Educación Superior. Evaluación de la competencia digital. Innoeduca. International Journal of Technology and Educational Innovation. 2(1), 64-73 http://dx.doi.org/10.20548/innoeduca.2016.v2i1.1046
Martin, J. (s.f.) Tecnología de asistencia para la escritura. Understood. https://www.understood.org/es-mx/articles/assistive-technology-for-writing

Redactado por Frank Aquino y Sonia Valdez.

La imagen ha sido tomada de https://hlineros.com/wp-content/uploads/2020/05/ENTRADA-1-IM2-1.jpg 

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