¿Por qué se escribe México o Méjico, o Cuzco o Cusco?

Cusco - MéxicoAl observar algunos nombres propios de lugares, también denominados topónimos, puede llamar la atención un hecho curioso: para tales topónimos, existe variación en cuanto a la escritura. Tales son los casos del nombre México, para el cual existe también la forma Méjico, y Cuzco, cuya variante Cusco está bastante extendida en diversos ámbitos, incluidos los oficiales y académicos. Ahora bien, ¿a qué se debe la existencia de dos formas distintas para escribir ambos topónimos? El motivo de esta alternancia radica en los cambios que experimentaron los sonidos de la lengua española a lo largo del tiempo; en otras palabras, la diacronía de los sonidos explica tales variaciones.

Como se sabe, la lengua no es estática. Esta siempre cambia debido a distintos factores y uno de ellos es el paso del tiempo. Concretamente en el caso del castellano, en el siglo XVI, el repertorio de sonidos sibilantes era muy distinto al de las variedades actuales del idioma, porque tales sonidos se encontraban en una suerte de transición entre el castellano medieval y el moderno. De estos sonidos, se tratarán particularmente tres sibilantes: la /s/ dorsal, que corresponde a nuestra moderna /s/; la /ş/ apical, sonido similar al de la actual /s/ española; y la sibilante palatal /š/, pronunciada como [sh], que ya no existe en castellano actual y se puede escuchar en otros idiomas, como en el inglés ship ‘barco’.

Con respecto a la /s/ dorsal y la /ş/ apical, por ser sonidos distintos en aquella época, debían ser representados a nivel ortográfico de tal manera que el hablante pudiera distinguir la diferencia a partir de grafías distintas. Por un lado, la /s/ dorsal se representaba mediante tres grafemas distintos, dependiendo del contexto fonológico en el que apareciera: si esta se encontraba ante las vocales /a, o, u/, se transcribía mediante la grafía <ç>; si aparecía delante de /e, i/, se recurría a <c>; y, finalmente, si aparecía en posición final de sílaba, se representaba mediante <z>. Por otro lado, la sibilante apical /ş/ se representaba mediante dos grafemas: <ss> y <s>, el primero en posición intervocálica y el segundo en el resto de contextos. Por ello, al registrar el nombre de la ciudad del Cuzco, pronunciado [qosqo] en quechua, con /s/ dorsal, los historiadores y copistas españoles del siglo XVI escribieron <Cuzco>, con <z>, pues representaba el sonido sibilante dorsal /s/ en posición final de sílaba; no utilizaron <Cusco>, con <s>, porque el sonido que escucharon no era una /ş/ apical. Tanto el castellano como el quechua de aquella época contaban con el fonema /s/ dorsal en su sistema fonológico, así que los españoles siguieron su tradición ortográfica para transcribirlo. Durante más de cinco siglos, la forma <Cuzco> fue prácticamente la única empleada, pese a que, con el paso del tiempo, la grafía <s> se consolidó como representación del sonido /s/ dorsal del castellano americano al desaparecer la forma apical. Sin embargo, en épocas mucho más recientes, en concreto, a partir de 1971, una intensa campaña a favor del cambio en la escritura de <Cuzco> por <Cusco> derivó en que se llegara a aceptar ampliamente esta última variante ortográfica luego de un amplio debate en círculos académicos, periodísticos y gubernamentales; por ello, en la actualidad, se utilizan ambas versiones, Cuzco y Cusco, aceptadas por la Real Academia Española.GP

El caso de la escritura de la alternancia entre <México> y <Méjico> también se explica por las sibilantes del castellano del siglo XVI. Como se señaló, este contaba con la sibilante palatal /š/, es decir, el sonido representado en actualmente como <sh>, el cual, en aquella época, se transcribía mediante la grafía <x>. Cuando los conquistadores españoles de México-Tenochtitlán registraron el topónimo, no lo escucharon como nosotros actualmente lo hacemos, [méjico], sino, más bien, como [méshico]; en consecuencia, el nombre se escribió <México>. Posteriormente, la consonante palatal /š/ adquirió un valor velar; es decir, la antigua [sh] terminó pronunciándose como una [j] actual. Por ello, observamos una aparente falta de correspondencia entre la escritura y la pronunciación de la palabra <México>. Si bien la Real Academia Española considera correcta la forma <Méjico>, a diferencia de <Cuzco>, se prefiere ampliamente <México>, porque es la forma más utilizada en el país norteamericano y en el resto de Hispanoamérica, más allá de que la actual <x> represente la secuencia sonora [ks].

En resumen, se puede observar que, en el caso de las formas <Cuzco> y <Cusco>, y <México> y < Méjico>, es necesario conocer la historia de los sonidos involucrados para explicar tales alternancias y sus representaciones. En el caso de <Cuzco>, la diacronía de los sonidos permite comprender por qué esta variante fue la original, la que fue utilizada según la tradición durante siglos; en el caso de <México>, ayuda a entender por qué la escritura del topónimo no corresponde con su actual pronunciación. Considerando esto, es preciso recordar que son, finalmente, las convenciones, de por sí arbitrarias, las que deciden cómo representar las grafías.

 

Bibliografía:

CERRON-PALOMINO, Rodolfo
2006    “Cuzco: la piedra donde se posó la lechuza. Historia de un nombre”.  Lexis. Lima, volumen XXX, número 1, pp. 143-184.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA

2015   Diccionario panhispánico de dudas. Barcelona: Penguin Random House.

 

Imágenes

Representación de Guamán Poma de Ayala de la ciudad de Cuzco: <http://www.geographos.com/BLOGRAPHOS/ciudades-coloniales-vistas-por-guaman-poma/>

Debate entre escritura de <México> o <Méjico>: http://www.agorafs.com/mexico-o-mejico/

 

Elaborado por Mariana Carlín y Denis Torres

Puntuación: 4 / Votos: 4

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