Archivo por meses: septiembre 2012

El ogro que habla de sí mismo

[Visto: 462 veces]

A los ogros no les gusta que se hable de ellos. Alguno que pudo haber habido y que haya aceptado que se lo trate de describir de alguna manera, debe de haber sido de uno como de esos objetos rarísimos, un ogro de la quinta generación. Ese raro objeto que debe haber empezado a sentir la pena de algo que no tiene pero que debería tener. Este último síntoma es el que nos hace creer que debe ser un ogro más moderno, uno verdaderamente veterano, ya tuvo que haber tomado lo que quería del que quería. Estos suelen vivir de algo que antes era de otro, obviamente sin ningún permiso ni que haya sido obsequiado. En su poco hablar, comunicarse, a menos claro, que ya sea uno que ha tenido que ver a otros no como él en sus usos y costumbres; gran extrañeza le debe haber provocado hasta el punto de tocar contagiarlo. Ahora estos últimos, con sus riquezas, pagarían por que se les enseñe algo de las artes de oratoria, alguna que otra ciencia. Claro que para estos, no sería por el querer ayudar a otros, si no el obtener sus propios intereses. Por estos tiempos otros animales, por ya no estar habiendo el mismo espacio libre para todos, le vienen a reclamar espacio al humano, y a veces, como uno de los que tratamos de detallar, le muestra toda su miseria, los colmillos o las armas. Se ha auto-impuesto su reino y sus tierras por lo mismo; y como una forma de que lo anterior no se vea tan ambicioso sino hasta caritativo, a algunos espacios se les llama “reservas naturales”, sitios intangibles; y a ver hasta cuánto les dura su naturalidad e intangibilidad, más, si en sus suelos se enterasen que hay oro y tesoros: “tierras vírgenes”. Solo el que sabe que tiene algo lo llama como quiere. La mala noticia en todo esto sería el que los ogros viven más años. El contradecirlos es lo que más fuera de sí los pone, pero de uno que no sea ogro, es hasta una broma para ellos, mas no por eso menos castigable, por ello es que no pueden convivir con los de su misma estirpe. A los otros hasta los tienen de sirvientes, asalariados al mínimo, casi propina. El ogro trata y logra hacer que todo lo que se haga lo beneficie, aun sea algo verdaderamente repudiable para otros. No podría haber solo ogros, éstos tienen que tener de quien vivir y aprovechase, obviamente no de un ogro mismo. El gran misterio siempre será el saber cómo se reproducen. No se puede pasar por alto el que les agrade ver todo limpio y arreglado, ensuciar y desarreglar, y no volverlo a como estaba. Por ellos podrían vivir en la inmundicia, pero como saben que hay otros que acomodan y limpian, igual les da. Los ogros son lo más a-sincrético que pueda haber, desde cómo se hacen, cómo nacen y cómo mueren. Los ogros no se enferman.

Sigue leyendo

Auto-destructividad

[Visto: 329 veces]

La auto-destructividad, puede ser de golpe o a pasos lentos y gozados. De golpe, pues, un suicidio certero y no fallido, y el llevar una vida del “mejor” junkie que pueda haber habido, aunque más lento que lo otro, no hace más que corroer el cordón de plata. Unos casos, de muchos muchos otros, muy conocidos por populares, pero tal vez no por lo científico, como la obesidad, aceleran lo que de otro modo, duraría un tiempo más. Seguramente se necesita más esfuerzo para llevar su propio cuerpo sin siquiera necesitar una cruz. Malgastar el corazón. Malgastar los pulmones fumando, por no decir obstruirlos; debería ser entonces, tal vez, mal-usar. Lo resumido de esto y las líneas que vendrán, no podría estar mejor hecha en la que dice “todo lo gasta un mal uso”. La auto-destructividad es hecha, en alguna medida y parte, por la ansiedad no resuelta. Unos resuelven sus ansiedades de forma razonable, entendiéndolas como algo que es fuera de ellos y que además los daña, los aminora. Y otros resuelven su ansiedad entregándose a ellas desconociendo tabúes y remordimientos; esto, como lo otro, no tiene otro resultado más que el estar alicaído. Lo autodestructivo, no está alejado del desánimo ni del pesimismo. Mas por otro lado, cómo podría hablar de hambre uno que nunca lo ha sentido. Lo mismo con antojar un platillo que no se ha visto ni olido nunca antes. Podría llegar a ser el sufrir hasta mejor que el no sentir nada. El estar abrigados o estar con frio acaso no nos hacen sentir vivos? Aunque el sufrir es la exageración de helarte o quemarte, dicha sensación y malestar, no sería más eterno que el no sentir. Cuanto conscientes, ni la mejor mente salida de hombre, podría tener la certeza primera, decir y que sea cierto que sabe todo. Lo que creía su escape, podría llegar a ser su pasaje a una temporada más bajo los rayos solares. Como la proporcionalidad de pobres y ricos es amplia, en unos lugares más que en otros también, si vuelve a nacer, quién sabe dónde será. Habiendo tenido una salud envidiable, habiéndola ignorado y abusado de ella, despertar un día con alguna deficiencia. La idea es que no tienen que saberlo, de otro modo no lo harían. Pero como les queda la duda, además de su ansiedad y su miedo, no hacen más que sumarse y cerrar los ojos. La duda que a todos alguna vez debe aquejar, el morir, algunos lo adelantan. Qué hace usted cuando en una fila, uno muy cómodo, solo se filtra? Si fuese una solución deberíamos hacerlo todos. Si así se hiciese, aunque más lejos o más cerca, la fila sigue habiendo. De lo que se hace, se crea, según sea su acabado y estructura en general, se dice completo, algo a lo que se puede llamar terminado. Lo que se ha destruido, total o parcialmente, se puede volver a usar, luego así, tal vez, se llame y sea algo finito. La destrucción como todas las demás cosas, terminan solo, valga el pleonasmo, con la culminación. Si algo está bien, no habría que cambiarlo ni destruirse; en cambio, lo que se destruye, todavía busca algo.

Sigue leyendo

Tarsero

[Visto: 276 veces]

Si se pudiese estar en más de un sitio a la vez, es inevitable que se aprenda más que estando en un sitio a la vez. Si hay seres que pueden aquello que para otros es ficción, sería que están más anticipados. A todo ser que no sea Dios, le sobreviene el error. Si ya no se está en error, alguna vez lo estuvo. Hay uno que recorre el globo, pero lo natural, parece, para todo ser con consciencia, es estar con los suyos. Claro que se sabe de unos animales que han criado a otros que no eran necesariamente de su misma especie, pero se suele estar mayormente con los suyos. Ningún ser podría decir que no ha tenido parientes ni ascendentes ni descendentes, algunos cercanos a él y que aunque esté solo, los piense. Nos late, que la ciencia es solo una concesión. Se ha visto en algunos casos, que se les ha sido concedido a quienes se han esmerado en buscarla y a otros que nunca antes recibieron instrucción avanzada alguna. Claro que la mejor ciencia se queda en el hombre y en lo que se llama cultura general, saber quién hizo qué, alguna pregunta de examen de ingreso. Si se pensara tanáticamente, que hasta se podría ver como fanáticamente, ciencia sería eso que sirva y que no; obviamente es muy útil saber sumar. Si se pensara de ese modo, una frase “si alguna vez me sucederá la muerte, entonces por qué debería yo hacer algo?” que puede ser generalizada a una como “si no sé si mi especie sobrevivirá lo suficiente como para poder arrojar todo mi esfuerzo y vida a mejorarla, por qué debería preocuparme de ello?”. Alguna otra podría argüir mejor y decir que con lo logrado son solo pocos los que se benefician y hasta podría ser mal usado. Aunque de forma más oculta en la última oración, no deja de tener una influencia del pulso tanático. Si no se tiene beneficios, se está en banca rota y la muerte se hace más fuerte así; y en que algo tecnológico sea mal usado y termine destruyendo y matando también. Esto último no podría ser pensado en un aspecto personal ni particular, pues una afectación siempre termina abarcando a más de uno. Una viuda, aunque sea uno el marido, su deceso no puede dejar de afectarla ni a los hijos si los tuviera. Como “amor volat undique”, se podría intercambiar fácilmente “amor” por “mors”. El pulso de vida parece decir “no importa, lo hacemos”. Tan así de desenfrenado podría ser dicho impulso? Por lo general, creo más por estos tiempos, aunque no se haga el amor, se lo llama así y de ello suele hacerse más vidas. Un posible por qué, es que algunos tienen más vidas sin siquiera tener para mantenerse a sí mismos antes, su deseo le ha ganado por completo a su razón. Se puede llegar a ver la vida en la muerte y ésta, a su vez, también, vida. Tánato no se puede desligar de la vida ni ésta, en algunos casos, de lo otro. Seguir al que ha nacido para no morir. El otro que también recorre el globo, y parece muy cerca del otro, tal vez algo más rápido, es el mal y también suele estar con los que debe, aunque a diferencia del otro, podría afectar a quien quisiese cuando quisiese; es menos programado.

El problema o los problemas no sobrevienen sino solo por los deseos personales y particulares de cada quien. Unos tienen deseo de bondad y otros el del mero, aunque se lo vea como crecimiento, por ellos, ego: el hacer algo que a ellos y solo a ellos agrade y colme. Así como hay en unos, más bondad que en otros, en uno mismo, también, en momentos, hay bondad o maldad. Y no es sino uno mismo quien en verdad elije. A más allegado, más bondad: es más difícil castigarlo como se haría con cualquier otro. Este que no debería ser castigado, debería también poner de su parte, llegar a verdaderamente creer que no se debe ir en contra de los mayores ni de sus reglas establecidas, por ejemplo. Si hay alguien que castiga, hay entonces alguien a quien castigar; ninguno de los dos debería acabar sus límites hasta tener que llegar al verbo en mención, hecho algún moretón o cicatriz o insulto. Pero el otro problema es que el que debería guiar, haya errado ya el camino. Hay de los que sin ningún enojo, harán los que sus padres o tutores les ordenen, no por miedo sino por estar convencidos y de acuerdo; hay otros, también, en quienes su deseo tiene que ser el que prime antes que el de cualquiera. Este ser no estaría completo si es que eso que desea no es cumplido. Puede llegar a ser un auténtico pedido de justicia o solo capricho. Aun ellos mismos sabiendo que su deseo no sea de algo bueno y deseable, lo reprimen y prima en ellos solo su yo. Que conste que a lo reprimido llamamos el hacer bien, lo malo, de por sí, no conoce represión. Lo único que se reprime es lo bueno por algo malo, eso represión para lo bueno, es solo un obstáculo. En como es que actúan, el filtrarse y multiplicarse, es en lo poco que pueden semejarse. En su separación y meta, es cuando se sabe si era lo uno o lo otro. Así entendemos, también, la frase “por sus frutos los conocerás”. En una escala, alguna vez oí hablar de unos animales que por su sensibilidad al estrés, se golpeaban la cabeza en lo que más cerca y más duro que encontrasen, muriendo algunos y quedando heridos otros. A unos les gusta los flashes de las cámaras y otros se quieren matar por ello. Éstos, a diferencia de los humanos, no tienen los chantajes que los otros sí pueden idear. Solo les queda golpearse. Los otros tienen sogas, puentes, venenos, armas, etcétera. Pero en algunos casos cómo ganarle a la desesperación y al desconsuelo? Es muy difícil que lo que haga uno no afecte a otros. Lo privado no es tan privado.

Sigue leyendo

Nosotros

[Visto: 264 veces]

Que no te guste. Explicar el qué o el cómo. No vamos a encajonar a personas ni tampoco es la intención. Pues como seguro todo viviente, proviene de una de esa condición biológica innata, menos. Tómese como opinión que trata, primero, esclarecerse para luego tratar de esclarecer alguna cosa; en última instancia y peor de los casos, es un monólogo como cualquiera de las conversaciones que se hayan hecho y de las que se harán. Monólogo, pues, aunque teniendo la palabra y las letras, jamás se puede entrar en los cerebros ni pensamientos de otros. Todo, como mucho, es sólo parcial. Claro que hubo y habrá seres que se entiendan mejor unos con otros también. El problema del monólogo es que uno solo puede tender a darse las respuestas que quiere tener; en cambio, otro cerebro, con otra experiencia y perspectivas, quedará inconforme y seguirá cuestionando. En medida nos creemos superados de algún tipo de sexismo y superioridad de unos sobre otros en los que haya diferencias algo más marcadas: sexo, “razas”, lenguajes, formas de pensar de competencias todas. Jugamos a perder aunque no por ello a no divertirnos o a tratar de. Volviendo a lo que se podría ver como poner cartel a personas, hay dos tipos de mujeres aunque también podrían ser de hombres en general. Hay unos que cuando haces V ellos hacen B y hay otros que cuando haces V te siguen igual y hasta dejan que seas quien los guíe. Con los que creen y hacen B, coincidir es cuestión sólo de estar vivos. Con quienes coincides, también, podría no durar y nacer diferencias, hacerse con B o cualquier otra variable que no vaya con tu pensar y hacer. Como volverte alérgico a algo de lo que antes no lo eras. Esto se ve, por ejemplo, en que no se puede ser amigo de todos ni todos amigos de uno, además, en que se llega a ser más amigo de unos que de otros y con más facilidad inclusive. Otra forma de que se te siga, es que sea por conveniencia o por la fuerza, pero éste no es el caso.

Como primero dijimos que habíamos de esclarecernos a nosotros mismos, se hará algún intento. Habría que empezar diciendo que se es uno quien rehúye a lo que otros muchos buscan. El único problema de la soledad es la soledad misma; en cambio, con el tumulto y en el tumulto, aquello es lo abundante, eso que no escasea nunca. Te puede volver hasta huraño. Es resaltable también, que seguro puede pesar más una soledad en pobreza a una con las necesidades cubiertas, a una auto-infligida a una a la fuerza. A veces hasta preferimos a Sócrates o Platón o cualquier otro antiguo, cualquier otro moderno que a nuestra propia familia. Cuanto más es la preocupación, más es la sensación del tiempo que se cree vivir. Cuanto más sea el deseo de que algo se mantenga y no pase nunca, el tiempo y la verdad te dicen que ya no es su turno. Lo mismo como si se desease que pase rápido y que sólo sea olvido, la verdad y el tiempo dicen que es de otro modo al que querías. Con otro camino o ya sin ninguno, habrías de hacer alguno o morir. Como muchos, no podrían decir que son los que siguen de los que venían antes que ellos. Qué número de generación y de quiénes serían? Cómo se habría llamado? Tal vez para ese entonces no se inventaban las denominaciones, nombres. Sean de la última, la del medio o la del inicio, no por ello serían menos o más importantes. En sus primeros tiempos había mucho espacio, que alguna hectárea o más, era tan despreciable como tener cinco más Pongos como sirvientes. Todos estos como debería haber sido, son libres aunque con deudores. Ah! Y si no podían con los ánimos de sus patrones, cuánto golpe o decirles pecadores. Esas cinco o más generaciones ahora tienen otros derechos que antes no. Patricios o Apus era una nación antes que ellos o las rejas. Es contradictorio para nosotros mismos el comer cadáveres acuáticos y obviar los terrestres. Claro que eso es hasta bien visto y saludable el devorarse una presa. Esperamos alguna vez dejar total y conscientemente los cadáveres. Más valor seguro tenía el cogerlos por sí mismos y sentir su sangre caliente a cogerlos de alguna refrigeradora de supermercado. El bailar es lo que ahonda lo social, la camaradería, el hacerlo no por no caer mal a algunos, el hacerlo por caer bien a otros. Al hombre le duele la muerte sólo porque es cuestión de años o decenios; no es necesario que alguien no despierte para extrañarlo tanto, de todos modos, muerto, hasta da igual. Deberíamos pues, olvidar toda danza si ésta acaba alguna vez entonces. Danzar sólo cuando se nos llame; pero cuándo entonces es el tiempo exacto de danzar? Por tenerla o perderla? Evitarla como evitar los perfumes, brazaletes, collares algo que sea más extenso que la conformación natural. En algún tiempo lo hacíamos, tener las muñecas y el cuello con algo que brille, que “adorne”, que nos recuerde a algo o alguien; en algún otro tiempo, nos auto-convencimos de que no eran ni hacían alguna diferencia para ser el que uno deseaba llegar a ser, recordar a quien se debería recordar. Tal vez todo a excepción de uno que otro tatuaje, una expansión color azul eléctrico en la oreja izquierda. Pensar que por llevar uno que otro aroma y bisutería, podríamos hacernos de algunos que tal vez no debamos ni queramos, de unos que no nos lleguen nunca a enseñar algo. Tener que equipararnos cual robot, pasar horas por ver qué vestir y qué lucir. Sin antes conocerse el intentar luego conocer a otros, podría llegar a ser peligroso e hiriente. Si tuviese que ser así, tal vez nadie debiera conocer a nadie, como de otras cosas sólo se tiene intentos. El no tener herederos y el no tener con quién hacerlo, para otros podría ser preocupante. No mirarla queriendo. Otros, como nosotros, podrían pensar que no parece lógico tener descendencia si ésta algún día desaparecerá. Hacer nacer a otros para que luego se mueran, no tener lo suficiente que heredarles, traerlos al valle de lágrimas. Comer para luego ir al baño. En verdad eso es querer? Esta la parte que cumpliría los caprichos de quién debería ser la copartícipe en la reproducción, pero está también el otro lado que alguna vez, de hacer lo que normalmente haría, terminen saliendo y dejar de cumplir algún capricho produciendo esto rupturas. Es que en verdad no le importa. Se habrán acabado esos que morían por un rey? Se morirán los que mueren por una patria? El hombre debe dejar de alimentar caprichos, sobre todo más, los que provocan muerte aun así sea por amor. Por nosotros, sin amor, se podría acabar la creación.

Cuando estés muerto, tendrás que pensar que no lo estás, de otro modo, la locura, que es el arrepentimiento, no parará de decirte lo que tuviste o no tuviste que hacer. De vivo puedes pensar cualquier cosa, la máxima desesperación, el suicidio, es pensar en lo que tal vez es lo único en que no deberías. A aquello llegas también, por haber o no haber hecho algo que deberías. Estar metido en casa como con arresto domiciliario y estar contento de ello, querer más, escribir. Descubrir eso que te gusta hacer. Todas las formas de música que pueda haber. Dormir y despertar cuando se quiere y no por algún deber, más en invierno. Vicio. Vida.

Sigue leyendo

Súplica

[Visto: 300 veces]

A otro que no sea Abraham, cuántas vidas salvarías por su gracia? Matarías gente y aunque suene algo venido de un tirano completamente malvado, solo estarías haciendo lo que estos, en su locura, lograrían alcanzar por su propia mano. Se replicaría y se diría, aún así, déjalos aunque sigan con su maldad y sean ellos mismos los que logren su destrucción, que hagan toda la maldad y perversión que quieran y puedan. Abominación. Quién sería el único que verdaderamente sienta y entienda el anterior concepto? Qué podría ser lo suficientemente aborrecible y despreciable como para que caiga fuego del cielo? Por uno solo? Por cinco? Cien? Cruel se nos podría llamar, alguien que no tiene a quien querer ni llorar. No se crean ni los sentimientos ni los pensamientos, sino solo porque uno los deja arraigar. Entonces, como dices, seamos todos sin sentimiento. Por qué mejor no, no uno sin sentimientos, sino que sepa darlos y no despilfarrarlos? Qué es lo anterior y primero, los sentimientos o los pensamientos? No creemos que haya más sentimientos que pensamientos. Esto último debería hacer a uno más importante y al otro algo de segunda categoría y prioridad? Si los sentimientos fueran una especie de pensamiento primigenio, el primero debería primar en lo segundo. Lo que parece a simple vista, es que ambos conviven y no se pueden anular el uno con el otro. Pero algo que nos muestra que los sentimientos si pueden ser anulados, es la psicopatía. Otra forma de inhibir o acrecentar la conducta, aunque ya de manera más artificial, es con alcohol y drogas. Vemos que en un ámbito, el pensamiento puede vencer al deseo o sucumbir ante este. Como debe haber personas con más resistencia ante el estrés, creemos que algunas dejan más aflorar sus sentimientos antes que sus pensamientos y otros en los que funciona lo contrario. Pero bueno, el hombre se quiere esforzar, lograr mejores resultados, lograr más visión y dominio, aun así se pierda él y a los que pueda decir que quiere. Alcanzar solo un nivel estándar, en algunos ojos, podría ser mediocridad. A alguno amenazaron con hacerle daño y a los suyos para crear un arma de destrucción masiva? De otro modo a alguien que no quiera ver que unos mueran por su invento, no estaba acaso en sus manos el no hacerlo y preferir morir él antes que otros? Nos surge, ahora, el hecho de que si se hizo algún tipo de objeto que pueda dañar, halle su justificación en la defensa y autodefensa; por lo general para aquellos que ven en lo estándar la mediocridad, es preferible ser cazador antes que presa. Éstos no ven que un astro con ser lo que es, se acaba alguna vez, y si lo ven, quieren ser quienes lo acaben primero. Ya están muy acostumbrados a sus tecnologías y a lo que éstas mueven económica y políticamente. Si se estuviese tan apegado a las ciencias y a quererlas como se dice, primero, no deberían hacer proliferar tecnologías que provocan daños y que no necesitan demostraciones por todos los ejemplos que pueden haber (Chernóbil, Fukushima, derrames de petróleos todos, provocar la extinción de otras especies, etcétera). Cómo científicamente se pueden dañar los ecosistemas, se sabe y resabe, pero no se hace nada al respecto. No esculpa de nadie, pues seguro a nadie le gustaría volverse pobre de la noche a la mañana, detener las industrias. Parece, como para compensar, que los que viven menos tiempo son más que los que viven más años, además, por el tamaño mismo, son más en cantidad. Cuántas generaciones de ballenas por las de las hormigas por ejemplo? Porque ya no pueden cambiar sus costumbres, tendrá que hacerlo algo externo que no conoce de nombres. Estando lo suficiente que pueden necesitar para vivir, buscan más y en ese buscar está su pesar. Tener que estar esperando a que otro suplique por uno. Aunque se diga, “no lo hagas por mi si quieres, estoy bien así”, si se tiene que hacerlo se hará. Porque para el hombre pasen por desapercibidos algunos secretos, no es así para el total de seres que puede haber. Tal vez hasta mejor para quienes no sepan del primer nombre mencionado aquí, por no poner a otros muchos más, pero si es que fue nombrado, es por ser un buen ejemplo de súplica ni siquiera para sí mismo, sino para otros.

Un rencor que nace en algunos corazones, nace a partir de lo que se piensa “si se nos ha creado para qué luego morir y ser ahogado por sus aguas, quemado por sus fuegos, asesinado por un hermano?” El que se pregunta aquello, seguro concluiría para sí “no hubiese sido mejor que no se nos crease?” A eso mismo, también, algunos llaman egoísmo: al primer y último creado, se les consultó si querían serlo? Parece que la naturaleza no tiene que consultar lo que vaya a hacer en el futuro y nosotros solo somos una resultante, parte de ese todo al que le toca nacer y morir como seguro sucede con otras criaturas. El que señala a lo que podemos llamar como lo bueno y a lo que podemos llamar lo malo, es el castigo. Se castiga a lo que no va como debería y al que no hace lo que debería. Tanto los buenos como los malos tienen potestad de castigar, seguro unos por un motivo y los otros por otro. Si el malo castiga, parece no haber nada de raro en ello; en cambio, si lo hace el bueno, es que empiezan las dudas. Se tiene que castigar para corregir y no hay otro modo? Tanto quería a Lucifer o a cualquier otro rebelde como para no eliminarlo por completo? Es que así es como tenía que ser? Como se habla del alma y cosas espirituales y fuera de experiencia, tal vez sea que no haya eliminación, sino a lo sumo, el castigo y la regresión, tener que volver a empezar, reencarnar. Tal vez el morir no sea verdaderamente el final.

Sigue leyendo

Huaycha

[Visto: 331 veces]

Pasaban por montones entre los pies, por estar ya acostumbrado aunque en una escala algo más pequeña, no les podía temer. En la casa que se cerraba entre dos, dejando un espacio interno que servía como patio interior, no faltaban animales de granja. Para el desayuno, tenía que ir detrás, al que podríamos llamar galpón o enramada que había dentro de la casa, no podía tomar todos los huevos que hubiesen, todavía calientes, sino que debía dejar como mínimo uno de seña. Cuando pregunte el por qué, me dijo que si no fuese así, la gallina podría dejarlo en cualquier sitio, podríamos no encontrarlo. A los que normalmente comía, eran más fuertes, su aroma y sabor. Verlos moverse persiguiéndose en grupo u otros más alejados y en los otros ambientes contiguos a la cocina en los que se depositaba la retama para dar de comer. Aunque también ya acostumbrado a verlos primero degollados, desangrándose y luego en el agua hervida sancochándose para pelarlos, no se me permitía ver el momento ni tampoco quería, cuando el cuchillo hacía su trabajo. Los ya más grandes y no los que su dueño seguro sabía que eran madres amamantando ni uno que otro macho que eran sus preferidos, habrían sido los elegidos para el almuerzo. Ir detrás de la casa y siguiéndolo yo a su espalda, lo veía caminar con sus manos, una cogida de la otra por la muñeca y en ella un cuchillo. En el sitio que no era muy lejos, del árbol de tuna, cortó una de la rama, la abrió y me la dio y sacó otra para él también. Saliendo de la casa y al cruzar la pista no muy transitada, a unos metros se llegaba a una pequeña bajada no tan empinada por donde podrían subir fácilmente niños, ancianos y animales. De arriba ya se podía ver el río al frente, en temporadas, las aguas podían llegar a cubrir el espacio, que en otras, quedaba para recostarse y para que pasteen los animales. En el pequeño riachuelo, en partes estanque, al costado del afluente principal del río, habían pequeños pececillos escurridizos llamados chalhuas. Una mañana, fuimos hacia allí, para pasar se tenía que esquivar algunos pozos y corrientes de agua, una vez ahí, con la hoz, cortaba la retama. Se golpea y a la vez se sierra, pues como una sierra, tiene en su hoja doblada, dientes. Habiendo recogido lo suficiente, regresamos a la casa. Seguramente los pies, aun ya sin peso, regresan por esos lugares en los que tal vez se hubiera querido quedar. No puede. Avanza y se pierde.

Sigue leyendo

Pirámide

[Visto: 535 veces]

Era un loco o alocado. Aunque no se hablaban, traían algo entre manos. Ahora tienen una corporalidad y consciencia, como se suceden los días, como si de máquinas se tratase, tienen encendidos y apagados. Mientras duerme no es tan él, no son los lugares por los que normalmente transite aunque se les parezca, lo mismo con quienes conversa y a quienes ve. Luego, eso que llaman “el sueño eterno”, que no creemos que sea tan así, se apodera de uno y en un tiempo, más desconocido aun que el de saber cuánto se vivirá, se está más alejado de quien debería no estarlo; como lo desconocido del vivir, es lo desconocido del paradero del otro quien se quiere. Todo lo último que podría quedar detrás de las formas y figuras, sería la consciencia. Preferirías la figura o la forma a la consciencia? Si fuese sí, cualquier cosa tiene figura, pero no todo consciencia. Seguramente dos ladrillos sustentan a otro u otros mejor que uno solo, pero que no se intente hacer una pirámide de cabeza, menos sin sustento, así, terminarían cayendo más rápido; de todos modos, no dura tanto aun de pie, pero que no se intente. “Todo teme al tiempo; pero el tiempo teme a las pirámides de Egipto”. Aunque sea un alago hermoso y hasta poético, a unas de las representaciones tal vez mejor logradas por inteligencia y manos de hombre, todos sabemos que no es verdad, aunque no estén de cabeza. Como se tenían que conocer, deberían haber mejorado su comunicación, tratar ambos de intuirse mejor. Se iban haciendo y en la tarde mientras moría, lo reconoció. Alguien podría decir pero cómo en tan corto tiempo se pudieron haber amado tanto, que ni siquiera se hablaban. Como es mejor el tener consciencia a solo figura o solo forma, haberse visto un instante era más que suficiente. Por la primera condición mencionada en el inicio, los celos lo invadieron y terminó matando a quien su hija había amado. La condición mencionada, si bien no es dicho por haber una investigación clínica previa, se entienda por ella, lo que muchas personas podrían entender de lo que se dice de alguien así popularmente. Aún más así, cómo podría remediar lo hecho? Habiéndola apuntado con el arma, volvió en sí, arrepentido, solo para presionar en su sien el cañón del arma cargada.

Eran los que tenían que ser y de quienes deberían haber surgido otros, mas lo mató. Qué pensaría? Tal vez como reza la frase, “la vaca no recuerda cuando fue ternera”, se olvidó de cuando embobado también deseaba verla, la madre de su hija. Lo pensaría inferior, sí, tal vez sea eso, no era, para él, él que la merecía; a ella la vería tan suya y tendría que ser su progenitor mismo quien debiese establecer con quien ella debería unirse. Al hacerlo, atarlo, olvidó a su hija y a él, cualquier hombre. La pensaría, obvia e indiscutiblemente, como con su mujer, como objeto y pertenencia suya, su esfuerzo de crianza, su futuro. Pensaría evitar que lo que tenía que ser no sea, haber hecho alguna especie d justicia o ajuste. Ella, en otra carne como él, tal vez otro tiempo y otro espacio, pero ellos, terminarían haciendo lo que deberían: hacer ser. El asesino, aunque muera de viejo, demorará tener un cuerpo, si es que lo llega a tener. Ser ahora quien tenga que esperar por otro que hizo lo mismo o peor. Cuáles de sus sueños se les quitarían ahora? No los debiera conocer.

Estaba él parado por la acera de siempre, por donde sabía que vendría. Desde un auto, que ni su mujer sabía que existía y con el cual también en algunas ocasiones la había seguido y seguía todavía, la espiaba también. ya lo había visto, o mejor, los había visto. Él la miraba e intentaba hablar, ella parecía también desear lo mismo. Su cabeza no pensaba en otra cosa más, sino en que no debería suceder y en que debería evitarlo. No le importo que su hija lo presenciara, tal vez así, haría saber quien era el que mandaba.

Sigue leyendo

Unonu

[Visto: 264 veces]

Dicen que no, que uno solo no podría ser tan maravilloso. No hay nada más simple que la unidad, que lo uno, pero esta simplicidad, extraída en sus dos únicas posibilidades, son lo simple suficiente y lo simple insuficiente. Lo primero es lo que puede sustentarse para luego sustentar a otros. Lo segundo si es que pudiese valerse por sí para sí, ya no para otros. Lo primero es lo que se refiere a lo útil y provechoso, del que se puede extraer toda la experiencia. Lo segundo es más referido a lo destartalado, lo que cojea. En qué medida lo simple es lo sencillo? Son lo mismo? Lo simple es lo que no requiere de muchas maneras, solo lo indispensable para explicarse y explicar lo que contiene. El último límite de la sencillez es la unidad, alguien de quien se puede decir íntegra o íntegro. No podrían llenarse más ni la sencillez ni la simpleza, se harían voluptuosidad que ni podrían controlar. Lo que es simple insuficiente, es lo que es desmedido, una unidad que no sabe sus inicios ni sus límites. El dos o cualquier otro número mayor, no se puede comparar con el uno, pero sí el uno con el que sea, ambos son una unidad. Pero cómo el simple hecho de estar a la izquierda o a la derecha, ser primero o posterior puede crear una afirmación distinta? En un momento, por estar más a la derecha o más a la izquierda, se puede morir o salvar de. Por ser más alto o más bajo en algún momento una bala pérdida. Se tiende para cualquiera de los dos, que al fin y al cabo, para bien o para mal, son una unidad. Lo suficiente y lo insuficiente, se pueden intercambiar por algo bello o algo no bello: lo simple bello o lo simple no bello. Participan ambos, para nosotros de lo bello, aun teniendo uno con negación de lo referido, pues lo feo es lo que no se entiende ni se comprende. Lo simple no bello o insuficiente, se podría no comprender y ser el vicio infinito, pero lo feo es solo el vicio sin siquiera cuantificación finita o infinita. Eso no bello, en lo viciado, tiene relación con lo feo. De lo infinito aun desconocido, se sabe que alguna vez tuvo un inicio, de lo que no se cuantifica no se puede decir lo mismo; podría no tener inicio, podría no tener final. Nos queda, que lo bello, entonces, es eso que se puede conocer, eso que es conocido, todo lo cuantificable. Obviamente es mejor un pastor que regresa con todas sus ovejas a uno que las pierde y deja que se las hurten o coman algunos rapaces. Cómo afirmar si el dos es la suma de unos o si es una entidad, aunque emparentada con la unidad, que se vale por sí misma, que es individual como lo podrían ser también los demás otros números? Si tengo dos y quiero hacerlo uno, una parte de éste tendría que desaparecer, desvanecerse. En cambio, en cuántas partes se divide el uno? Si se dividiera no podría faltarle ni sobrarle piezas. Todos los demás números después del primero, son esa unidad insuficiente, lo que es tosco y burdo, lo que tiene que haber para que haya y halle su contraparte lo bello. Pero como tienen algo de la unidad, tampoco son lo completamente burdo ni tosco, solo lo feo tiene para sí y por completo nociones como esas en su ser.

Cada halo de energía, como la única posibilidad de salvarse que tiene una gota antes de evaporarse si no se la une con más líquido, se absorben unas con otras y se difuminan. El magnetismo que se irradia de una masa con la energía suficiente, en cada corto instante, irradiándose, se aleja de donde provenía. Todo ese magnetismo arrastra a todos los pensamientos que hubo y habrán. Y cuán luminosa sería si fuesen todos solo positivos y edificantes! Opaco, por el contrario, por estar lleno solo de embustes e intrigas mal intencionadas. La contaminación producida y que se sigue produciendo no es más que el reflejo de lo mismo. Mas cuando se cope de toda la negatividad, que se expanda, es inminente y ya no sería solo contaminación con sustancias materiales, sino ya más sensibles y difíciles de volver a enderezar por lo mismo. Por sí misma se purga y expulsa sin compasión, pues no piensa, a lo que la quiere matar. En aire no entra más que aire y en roca roca, como agua en agua y fuego en fuego. Cuando ya por mucho tiempo entibiado, se dispersan y se juntan las cosas que no deberían, se van y se van obstruyendo y mal formando lo disperso hasta que explota. Como no todo se une con todo, sino cada elemento con sus semejantes, ese fuego los separa y los une.

Sigue leyendo