Ego: primitivo

El pensamiento más necio se encubre en su corto estar para saciar sus más primitivos impulsos. Más bien por ese mismo corto estar es que deberíamos ser mejores. Esos primitivos impulsos son los que en la vida real contaminan, hacen desechos, mal gastan. Primitivo impulso que no nos hace más que pensar en uno mismo, en su grupo más reducido. Como si por modificar su reloj modificarán la hora de todos. El peso de la materia nos hace a todos así, lerdos, necios, imprudentes. Olvidamos nuestro propio pensar. Toda esa ingente materia que nos rodea también nos nubla o por bello o por horripilante. Nos hace olvidar que las ideas son mucho más. No puede ser jamás la materia infinita. Lo primitivo solo le incumbe a la materia. Primitivo es toda nuestra superpoblación. Primitivo es que todavía existan delincuentes. Primitivo es el Hombre, pero un primitivo que puede llegar a ser una idea. Cuesta, la consecuencia cuesta, pero no es imposible. Todos los verdaderos troncos solo soportan el peso que pueden soportar ni más ni menos. Los Hombres solemos cargar con cosas que ni podemos ni vemos aunque nos pueda pertenecer. Uno o dos centavos, una u otra parte de otra parte que nos sobra. Nada diferencia a humanos de simios al entrar a un supermercado y coger todo lo que puedan, tal vez solo poder usar coches y tener que pagar, lo que también es solo en algunos casos, quizás la mayoría, dependiendo de la situación. Nuestro mal ego es lo primitivo. La razón tendría que ser el buen ego de cualquiera. Para que algo se acerque a lo que se pueda llamar moderno tendría que dejar, sino todo, al menos la mayor parte de su pasado atrás. Y los errores del Hombre son los mismos de siempre. Olvidarse de su único Dios y preferir la pura y vana vanidad. Son primitivos los que no tienen más dios que su propio ego, aunque se crean los más libres y felices del mundo. 

Pseudohumano

Tal vez todos de recién nacidos deberíamos ser conocidos únicamente como seres vivientes, pues no toda persona es necesariamente un humano. Una bestia cruel por más que pueda hablar y sumar no es un humano. Tendríamos que ganarnos la denominación de humanos por más mediocres que podamos ser, pero no por cometer crímenes tan crueles, horrendos y hasta salvajes en todo el sentido de la palabra. Es también lamentable que haya algunos quienes después de llegar a merecer la denominación la pierdan nada más que por sus muy malas decisiones y acciones. Tendríamos que distanciarnos de toda crueldad, tanto hacia nuestros semejantes como a seres de otra especie, al punto de parecer tan salvajes como quienes asesinaron a otros sin el más mínimo arrepentimiento. La poca humanidad que podría recibir alguien tan inhumano tendría que ser una muerte rápida. Es más que irrisorio, que luego de tanta crueldad, ensañamiento y tanto dolor provocado salga en libertad como si nada hubiese pasado. Cómo nos presentaríamos como especie frente a otras, si las hubiese, y hasta más inteligentes? Acaso con que somos unos seres buenos, correctos, dueños de alguna tecnología y sapiencia y demás virtudes, pero que entre ellos existen unos que asesinan incluso hasta por placer indiscriminadamente a niños, mujeres, ancianos, en fin, quien tenga la mala suerte de cruzarse en su camino. Si existen en el mundo quienes están con una condena perpetua no es más humano eliminarlos a tenerlos encarcelados? La vida humana y en general cualquier tipo de vida, por ese solo hecho de existir, ya merece algún tipo de respeto y consideración, pero lo pierde por completo cuando se provoca sufrimientos a otros sin ninguna justificación sino más que el mero abuso. Absolutamente nada podría justificar asesinatos que hayan provocado mucho dolor y sufrimiento. Nos llega a parecer muy pusilánime la espada de justicia (de todas o muchas de las justicias del Hombre) a la hora de hacer frente en defensa de quienes verdaderamente han sido víctimas de abusos sin nombre. Pusilánime porque si hay todas las pruebas que sindican al autor o autores de crímenes tan bajos y desalmados, dejarlos todavía respirar y poder vivir aunque encarcelados a gente que de verdad ya no vale la pena, es totalmente injusto; aunque haya luego otros que a sabiendas de una pena máxima cometan crímenes tales, aun así sin ser la cura, hay quienes ya no deben de existir. Quienes los condenaron, al dejarlos vivir, en algún cierto grado y modo están de parte de esos crueles malnacidos y malvivientes. Toda vida seguro importa, pero no se puede estar de lado de quienes buscan eliminar a otras por motivos tan vanos, por llamarlo menos. Además de muy roma la espada, debe de estar completamente ciega para no ver todo el dolor que no tiene ningún reparo. Ciega por una venda o ciega de nacimiento. No se puede ser tan general sin obviar los casos que se tienen que descartar sí o sí. No es dejar vivir a quienes en verdad no valen la pena más bien un incentivo a que otros cometan aberraciones semejantes? Alguno de aquellos a quienes nada les importan otros podría pensar: “lo hago, no importa, aunque me encierren de por vida”. Alguien que piense así, tendría que pensar antes en que si lo hace ya jamás podrá a ver la luz del sol ni menos respirar. Y ni hablar de la balanza, debe de estar muy desequilibrada o quizás también ya se la robaron.

Hora

Después de todas las guerras, tal vez cansados por ello mismo, cambiaron. Es posible también que después de ser miles de millones y descender a solo un par de millones, asustados y hasta traumados por el miedo a desaparecer por completo, se haya producido el cambio radical de dirección. Ya no conocían, mas que como historia, los años, meses y días. Qué miércoles, qué domingo u otro de los llamados días, en cualquier idioma, eso ya no se usaba más. Su medida de tiempo era el cumplimiento de los objetivos propuestos. Cada meta lograda, otra era, aminorar las distancias. Los segundos y las horas eran meramente referenciales, pues estaban en un solo momento hasta cumplir con su plan. Mucho menos si ya no había días ni años, menos había fronteras, por fin una sola sociedad. Qué leyes podría haber para una especie que está literalmente al borde de la extinción, mas que o la ley de la selva o la ley de la razón. Razón que fácilmente podría ser también amor. El mismo planeta en el que vivían cambio de nombre, pasó a llamarse Hora en honor al tiempo. Otra razón para el cambio fue, porque de lo que era, quedaba solo una parte, entre contaminación nuclear, zonas áridas, así como inundadas; cómo podría mantener su nombre cuando el cambio era más que catastrófico. Además de un clima extremo, totalmente rudo, cambiado e inestable, hacerse la guerra unos con otros fue la peor idea. Tuvieron que achicarse los espacios para entender que una natalidad no puede ser descontrolada, hacer del exceso la regla. Tuvieron que desaparecer ingentes cantidades de otras especies, ya por sus manos o las de la naturaleza, para verse más solos en todo ese espacio. Cómo siendo adultos mayores, supuestamente racionales, podrían necesitar de gobiernos, de no civiles con capacidad de portar armas, de otras personas que los ayuden con su propia psique y relaciones interpersonales, de excesiva riqueza en un puñado de personas, ahora en Hora cada uno era responsable de sí mismo y de los que en verdad podía hacerse cargo. Si existía eso llamado riqueza era para cada uno de los que vivía y de los que vivirían luego, para cumplir sus objetivos como una sola fuerza. Riqueza que no sirve para adquirir lo que realmente importa, así se convirtió enteramente en una herramienta, en lo que como otras que poseían, pasaron a dominar de una mejor manera. Qué podrían hacer mejor juntos que divididos y más siendo pocos, por qué tendrían que ponerse trabas entre ellos mismos, si tenían que progresar y sobrevivir. En Hora, en cualquier parte del globo estaban en el mismo tiempo, no importaba con la luz de su estrella a su favor o en su contra en algún cualquier lugar. Era inadmisible que algo que debía, sino estar a su servicio, al menos estar más controlado; no dejar que algo como el tiempo los dividiese. Cómo podrían dividir las matemáticas! Le pusieron el nombre de lo que también ya habían perdido, pero para mejor.

Antenas

Se dice, se supone, que cada uno de nosotros es una especie de antena. Antena, como cualquier otra, la cual, debido a ensuciarse, provoca recibir mal las señales. En principio, descuidado y ensuciado por uno mismo, luego, producto de otras influencias externas malas y negativas, se termina por enturbiar y hasta arruinar. Al dormir los órganos del cuerpo también entran en otro estado, en otro ritmo. No son lo mismo los sueños de despierto que de dormido. Los sueños tal vez sean pantallazos con alguna animación y movimiento, pantallazos de nuestras propias experiencias y de todo lo que nos rodea, aunque no lo veamos. Por ejemplo, no nos damos cuenta de la energía del sol hasta estar con insolación y tostados más que bronceados. Tampoco es lo mismo un cerebro dormido que uno despierto; sin ser uno mejor que el otro, sus ondas están en distinta frecuencia. Seguro también no es lo mismo un cerebro despierto o dormido que un cerebro en una profunda meditación. Las sinapsis por muy pequeñas, aunque no tanto como los quantums, tal vez sean un puente hacia ese mundo. Aunque muy grande la diferencia en las dimensiones, todas esas ínfimas corrientes están seguro más cercanas a una realidad más ideal y sublime que a lo meramente bruto y pesado. Cómo podríamos no estar relacionados con todo por muy lejano o por muy ínfimo? Es la meditación solo un falso invento? No se podría negar que todo está conectado de confín a confín en el universo material, pues si no se tocasen de alguna manera, habría más universos, cada cosa estaría separada muy aparte. Mucho menos los números y las personas interactuarían, no se sabrían en ningún caso. Si buscamos cualquier número éste viene a nosotros, de cualquier manera, en cualquier forma; si buscamos lo hueco y vacío, lo irrelevante, también seguro se acercan a nosotros. Si no se sabe en dónde están todas esas partículas cuánticas, podrían estar en cualquier parte, en el pasado o en el futuro, en cualquier instante. Ni que decir de la antimateria, además de toda la llamada materia y energía oscuras. Soñamos y más relajados esas sinapsis tal vez atrapen todas esas señales arrojadas a través del tiempo. Se hacen sueños e ideas. Energías diminutas con algún sentido. Información en esas minúsculas energías arrojadas por uno mismo, arrojadas por seres más sapientes de tiempos pasados, presentes y futuros. El ADN con cerca de tres nanómetros de seguro está más cerca también de toda la información que nos rodea. No podría estar desperdigado a su suerte ni menos perdido ni desperdiciado todo el conocimiento. Las cosas básicas que nos permiten seguir viviendo de forma biológica están al alcance de todos, mucho más al alcance de todos está la sabiduría. Lo bueno y bello no podrían perderse ni desaparecer. Pero si es uno mismo quien aleja lo bueno ya quién nos podría ayudar. Toda antena necesita su propio mantenimiento, su propia constancia y consecuencia.

Animalito

Las grandes gentes viven en un ahora eterno. Eterno lo que viva su civilización, eterno por si hay alguien más arriba que reciba sus ideas. Grandes más por sus mentes que por cualquier otro azar. Por algo que descubra y solo descubra. Por si nunca llega a conocer el fracaso, la extinción. Cuando pensamos en un número somos ese número, aunque en esencia seamos otro; bien el que sepa el suyo propio. A veces lo descubrimos y a veces lo olvidamos, toda la falta de constancia. Constancia para lo bueno, para buscar nuestro nombre y no olvidarlo, para no tener que estar buscándolo en otros. Para que no nos tengan que confundir. Todos somos números y unos están más cerca o lejos de otros, por voluntad propia o cosas inamovibles. Juntos por el puro querer. Juntos hasta donde se pueda.  Lo primero que se debería agradecer es nuestro tiempo y luego nuestro espacio. La sensación y solo sensación de sentirse dueño de algo. Para unos dos minutos valen dos horas y para otros ese mismo tiempo son dos segundos. Para otros un segundo podría ser gran parte de la eternidad. Habrá unos que hacen en días lo que otros en años. Sí, nos acortamos o nos alargamos, algunos se van antes porque quisieron o se lo impusieron justa o injustamente (por si es justa la muerte). Otros se van en sus respectivos tiempos. Todos con todos deberíamos buscar alargarnos, mas nos acortamos por cosas que son mucho menos que el estar todos juntos, aunque cada quien en su lugar, cada quien en su tiempo. Cuántas más panzas y traseros podemos tener!? Cuántos más desperdicios!? Lo negativo solo podría ser superior a la positivo de forma particular, pues en nuestras pocas y cortas existencias hemos sido testigos de toda la grandeza e infinitud. Es imposible que no se sumen, como es imposible que no haya los que se repelen. Quizás explotemos de a pocos en cada repulsión, nos explotamos para desaparecer o nos explotamos para crecer, alargarnos. Es acaso que al morir desaparecemos del universo? Tal vez lo que creemos desaparición sea solo movimiento, pasar de un tiempo en alguna medida controlado a uno del que no se tiene ningún tipo de control, pero no dejar de ser ni existir. Existimos en otro modo, de otra forma, en otro tiempo. Cosas que jamás tienen por qué encontrarse o chocarse simplemente no lo tienen que hacer. Como dos astros que jamás tienen porque cruzarse ni menos colisionar, sino solo hasta el comienzo  y final de todo. Pero todo está dentro de todo.

  Nunca lo vio y si lo hizo nada pero absolutamente nada pudo hacer para evitarlo. Ya había sido tocado por quien jamás puede ser alcanzado. Todos los animalitos tienen sexo, quien escribe no quiere serlo. Ellos se mueren y hasta se desechan como cualquier mero producto de algún mercado. Es imposible trascender con lo material. Lo trascendente son objetos como los números a los que no puedes engañar ni pueden mentir. Qué cosa material permanece? Los animalitos matan, asesinan, solo les importa su propio bienestar y el de su grupo. Nada no razonable puede trascender. Es imposible que exista algún número defectuoso, dañado, malo. Los animalitos pueden llegar a ser incluso peores que los propios animales, pues si hacen un mal, lo hacen con plena conciencia. Es posible que dentro de todos los vivientes hayan humanos, humanos-animales y animales. Desde para saber nuestras edades, reconocernos ya sea niños, adolescentes, jóvenes, adultos o viejos, así como saber qué es uno, si humano o humano-animal, no es más que una búsqueda personal. La ventaja del humano o humano-animal frente a los animales es que pueden elegir qué ser. Humano no es solo alguien que sabe o puede hablar ni tampoco solo pensar. Un criminal de guerra, un violador y asesino de menores o de personas en general, un delincuente avezado que no tiene reparos en matar a alguien con tal de robar son humanos? En el peor de los casos no serían más que humanos-animales, pero humanos jamás. Los animalitos jamás verán a todo su planeta, solo pueden ver su región, su hábitat. Quizás por ello es que esté en déficit el planeta, lo de un año gastado en casi la mitad de tiempo. Empecemos a ser menos animales.

Zul

Había una luz pero nadie sabía qué más podría ser aquello. Estaba en el cielo y no se le podía mirar de forma directa. Una luz, un resplandor podría ser cualquier cosa; desde algún fuego artificial, algún cohete con alguna nave o misil, algún asteroide o cometa. Aunque no la mirasen de forma directa todos sabían que estaba. El no saber qué era nos asustaba. Ya estaba suspendido por unas horas en el cielo que recién empezaba hacerse de noche. Ningún sonido pero sí una luminosidad que opacaba todas las otras luces que podrían haber en el firmamento. Con quienes estaba no sabíamos si escapar o intentar acercarnos. Para todos esa luz estaba en el mismo sitio, desde cualquier punto del globo todos miraban la misma luz en el mismo lugar, evento muy extraño. Se les había hecho la verdadera noche. Era un objeto que no tendría ningún impedimento ni resistencia para hacerse parte de todo, traspasar cada molécula y partícula. Así, escaparse o acercarse era lo mismo. Habíamos dejado todas nuestras distracciones para intentar mirar al cielo, además de mirarse unos con otros o intentar mirar en otras direcciones, todos querían tratar de fijar la vista hacia el cielo, hacía ese destello. Aunque trataran de mirar con espejos, lentes, cámaras, telescopios, lo que fuese con que se pudiera usar para mirar, todo lo observado estaba deslumbrado, copado de luz. Después de ya mucho rato en el cielo, el fulgor parecía expandirse un instante y al rato volver al tamaño de cuando empezaba a manifestarse. Pulsos discontinuos siempre de forma casi circular. Para ese entonces, sin ninguna noticia por ningún medio que pueda explicar la naturaleza de lo que sea que estuviese en el cielo, los grupos reunidos en las calles, amigos, familias y hasta desconocidos que se encontraban de forma circunstancial por el mismo lugar, estaban abrazados, como dándose aliento, consolándose. Para la relativa pequeña ciudad en la que nos encontrábamos ya no quedaba nadie más dentro de sus casas. En un muy corto instante se pulverizaron, se hicieron radiación, algo menos que polvo cósmico. Cómo no anticiparlo con tanta tecnología, pero cómo anticipar algo que proviene de otra dimensión. Tal vez estábamos al borde mismo de un agujero negro. Todo empezaba para todos.

Tóxico

Es ácido, todavía es ácido eso inmaduro. Es intratable, no se va a dejar comer. Y si se lo comen, en ocasiones y dependiendo de qué inmadurez sea, hasta puede matar. No es posible que no se produzca al menos una pequeña herida, algún ligero rastro de su imperfección producida. Es acaso injusto ser siempre un veneno? Entonces por qué existen? Si hay venenos, es porque tal vez haya unos que tengan que morir o al menos quedar heridos. Hay eso que aunque madure sigue y sigue siendo, sino veneno, al menos ácido; un veneno más lento o quizás uno más violento. Hay eso que madura y todavía puede matar aunque no a todos, sino solo a quién tenga que. Hay eso que madura y no mata nunca más. Luego, en primer lugar de todo está lo que no ha necesitado ni nacer para no matar. Podría matar pero nunca ha matado. Aquel quien jamás destruye su creación. De quien el solo alejamiento es ya morir. Ni siquiera te expulsa, uno mismo es quien se expulsa. Si bien hay venenos, felizmente no todo es veneno. Y doble felicidad porque la diferencia entre lo veneno y no veneno es inalcanzable. Y mucha, pero mucha más felicidad todavía es saber que todo veneno tiene su antídoto. En el peor de los casos da lo mismo si ya no queda ni qué matar ni qué morir. Tal vez hasta peor sea algo inmaduro que no sirva ni como veneno ni como nada en especial. Lo que ya sin dudas es lo peor es que ya maduro no tenga ninguna utilidad. Una vez al año, así sea por un minuto o diez, si se contamina de cualquier manera, y se dice cuidar el medioambiente, es una contradicción, una traición a alguna convicción. Veneno no solo es algún tipo de sustancia inerte, hay venenos vivos y conscientes, los más peligrosos. Los que pueden manejar y controlar en algún grado los ácidos y venenos. El odio mismo es veneno en sí. Todo lo dañino.

Viejo Mundo

Aquí en este país no he votado en elecciones por ningún candidato o alguna propuesta de referéndum. Aquí ni en cualquier otro lugar. Todos mis votos han sido y serán siempre nulos y viciados. Y cuánto influencian otros para que este continente, al menos, y como otros, puedan considerarse una unión? En todo caso, bajo nuestra perspectiva y poquísima experiencia, tenemos en todos lados políticos desfasados. No es posible que pocos busquen una verdadera unión. Tal vez podría ser por el miedo a perder un puesto. Luego no es más que desidia y mucha falta de voluntad. El pueblo, el electorado, por lo general borrego, en unos sitios más que otros, sólo sigue lo que otros dirían, más si sabrían que con ello vienen beneficios. Sus patriotismos se los han inculcado todos esos mismos que deberían ser un solo conjunto. Algo como una unificación de divisas y productos todos en un precio más equivalente y no con precios tan desiguales a como los que hay en la actualidad. Un mismo uniforme para toda policía. Ah!, viejo mundo, quizás seas un escollo o alguna especie de luz! Si no es una preocupación política la igualdad social, mucho más amplio, menos lo es una preocupación mundial. Este mundo, este bendecido o maldito mundo tiene que ser un solo país de alguna buena vez. Viejo mundo, tus reinos y sus reinados tendrían que ser de verdad ya viejos muy viejos. Cómo puede funcionar un reino dentro de un país dentro de una unión? Cómo eliminar sus influencias? Porque es claro que aún la tienen, aunque no sean tan reinos unidos. Mucho o todo pasado parece no ser otra cosa muy parecida a una merma. Además queda el patriotismo, e incluso y peor, los anacrónicos vasallos de esos que desde hace mucho tiempo ya deberían ser productos descartados, inservibles, pérdidas. Otra vez lo partido, como cada partido político, partido son cada uno de los países por su cuenta, a pesar de sus tratados y convenios que puedan existir entre uno y otro. Estos sólo ven hasta sus límites y es como si luego de todo sólo importa su clase de partido, pero jamás lo que es su verdadera base y misión. Primero un país dividido, luego todo un planeta. Hace mucho pero mucho tiempo tendríamos que haber dejado cualquier patriotismo por un planetismo, lo verdaderamente importante. El nuevo mundo no pudo ser viejo mundo, el nuevo mundo sólo fue una colonia a su suerte. Los partidos tienen que pensar en ellos mismos y luego en quienes tienen que servir, qué poco eficaz preocuparse por dos pudiendo y debiendo ser solo una la preocupación. Sí, todo lo partido es muy ineficiente e ineficaz; su existencia no es más que conveniencia, beneficio de pocos y desmedro de muchos.

Con miedo y hasta con mucho asombro mirarían a sus caballos, a sus arcabuces, sus corazas de hierro. Para algunos es ya pesado tener que soportar distintos gobiernos, variedad de líderes, demasiados presidentes. Aunque nunca apoyemos a ninguna forma de política que solo quiera dividir y hasta dividir por dividir, nada más que por molestar, sería preferible un solo gobierno en un solo país, en un solo planeta, unos mismos ciudadanos. Tal vez sea cierto que si nos olvidamos del otro, nos olvidemos a nosotros mismos; a su vez, si nos olvidamos a nosotros mismos, olvidamos al otro. No es acaso contradictorio que un humano en un territorio tenga unos derechos y en otros, otros? Podrían venir distintos organismos mundiales, distintos partidos políticos, pero sería todo lo mismo, siguen muriendo personas, siguen habiendo toda clase de delincuentes. En vez de pelear entre países, deberían pelear contra toda esa delincuencia, crear verdadera paz en sus ciudadanos. Cero desperdicios en vano.

Ombre

Por qué se insiste en relacionar solo al hombre con el varón? Si se preguntan qué es machismo, lo primero es su inicio. Tal vez un motivo sea porque en el lenguaje oral no diferenciamos las mayúsculas de las minúsculas. Cómo estudiar o hablar de algo de lo que nos falta muchas de sus partes? Tiene que ver con el hecho de saber a ciencia cierta si hay un inicio y un final, desconocimiento como muchos otros que nos vuelve como infantes. Se hace menos Hombre al Hombre con sus distintas justicias y leyes. Se hace menos Hombre al Hombre con sus distintos horarios. Se hace menos Hombre al Hombre con todas sus patrias y banderas. Se hace menos Hombre al Hombre al acrecentar sus diferencias y divisiones. La idea de la primera línea no hace más que poner en un segundo lugar a las mujeres, se las aleja de algún modo de la humanidad, de su humanidad. Hombres somos todos. Es más la cólera e indignación cuando son personas profesionales y que tienen más llegada al público quienes relacionan al Hombre exclusivamente con el varón. Es más entendible tal vez de una persona más común y más de a pie, con toda su idiosincrasia y falta de educación cometer el error que se trata aquí de mostrar (entendiendo también que la educación y su proceso son algo abierto). Hay muchas y muchas acciones que deberían de haber quedado en el pasado, sus persistencias solo dividen lo que debe de ser solo uno, los conducen a la miseria. Todo simplemente por mantenerse en el poder, porque en la equivocada lógica humana está la creencia de que para que unos sean dichosos otros tienen que ser miserables. Tan errado como pensar que para que unos sean sabios otros tengan que ser ignorantes. Quienes defienden que hayan tantas leyes como países existen, no hacen más que deshumanizar al Hombre, dividirlo y con ello hacerlo inferior. Si todos los gobiernos existentes de verdad se preocuparían por sus gobernados, buscarían incansablemente hacerlos los más iguales posible en cualquier parte del globo y hasta fuera de él; mas solo se preocupan por nimiedades y por perpetuarse en el poder. Hace mucho tiempo ya deberíamos haber olvidado los colores, los idiomas, las fronteras y los sexos. Ser un solo género. Despertamos y seguimos en un mundo que solo busca la división. Y no es acaso la guerra la mayor representación de la mayor división que puede haber entre unos seres y otros? No vernos ni querer vernos hasta donde alcancen sus balas, sus misiles. Dejemos de apartar, de dividir a los Hombres, de omitir al género femenino del género humano. Tal vez todo el problema radique en una letra o mayúscula o minúscula, en un idioma u otro.   (más…)

Hormiga

Un día estaba el niño y le declaró la guerra a las hormigas. Con lo que podía para exterminarlas a fuego o agua o la presión de algo como un pie o un dedo para acabarlas. En cualquier lado que las viese, por las esquinas de una casa, por entre el césped del jardín o un parque, por donde fuese las mataba. Algún cebo, una mosca muerta o algún resto de comida para atraerlas y matarlas. Por momentos no quedaba ni una sola por las gradas, entre las grietas de la pared, a unos metros a la redonda era la desolación de las hormigas. En minutos, que deben de ser como horas y quizás días para ellas, entre ocultarse en pleno verano y no estar consiguiendo alimento alguno, aparecían de algún lado unas pocas contadas, qué más por alimentarse y vivir. Qué mal no poder seguir matándolas, mamá llama y dice que la acompañe, por el momento que dure entre ir y venir, estarán a salvo, se seguirán reproduciendo, algo que no sea un cebo conseguirán para almacenarlo y comerlo luego. Y mira, en el lugar a donde debía de ir a acompañar, habían muchas otras más, hasta algunas un poco más grandes y rápidas, más negras y ya no pardas, y cómo acabarlas, sembrarles el terror. El tiempo que estaría en el lugar no sería suficiente ni para acabar con unas cien, además de su libertad de movimiento limitado por la vigilancia materna, no te alejes, quédate aquí, no te muevas. Al fin, la hora de volver, de nuevo a las gradas o en el patio, ahí donde las encontraba las acababa, ahí dónde las dejó la última vez retorciéndose o ya inmóviles sin ninguna reacción. Quemadas por la luz potenciada del sol en la luna de la lupa, perseguidas hasta que se carbonicen, ahogadas con el agua de un chisguete. Se acabaron los días de sol, no se las ve mucho ni en otoño ni en invierno, quizás una que otra aventurera desorientada, alguna expulsada o autoexpulsada de su nido a punto de morir de hambre. Y en un día de tantos murió una hormiga, y en ese día de muchos, el niño que ya era un anciano murió también. Igual ellos y ellas todavía caminaban, se tropezaban entre todos, se aplastaban sin querer. Ninguno se acordó del otro cuando ya no quedaba nada, corrieron el mismo fin, unas antes y otros después.

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