Fortuna

La suerte del hombre por sí sola tal vez no signifique nada. Qué sería de la suerte si nadie la mereciera? Si se tratara de hablar de ello, todos los que lograron la oportunidad de nacer ya la tuvieron, aunque sea solo el comienzo. Luego nos embarcamos en las circunstancias y lo que pueda ser el destino. El solo hecho de lograr células fertilizadas ya es motivo de alegría, “embriones sintéticos”. Como Job uno puede ser probado y el que permite la prueba es la suerte misma. Lo peor es confiar la suerte en un mortal como uno mismo o en algún objeto que luego el fuego o el tiempo deshará. Pedimos que nos acompañe la suerte cuando no hacemos nada por ella, nada por uno mismo. Le den el nombre que le den, desde superstición, cábala, amuleto, azahar, etcétera, la suerte es un don. Qué sería de una bestia como un león con la razón e inteligencia de un humano? Como la fuerza, no es algo que le pertenezca del todo a un mortal. No es algo que se pueda tocar ni se le pueda dar en demasía al que no la merece, aunque a veces suceda. No se puede donar lo que no se tiene, dar cariño a alguien que no lo siente; o también, claro, se podría intentar romper rocas con los puños. Inútil como dar razones a un irracional. Parte de tener suerte es tener cariño, querencia, para dar y recibir. Todo don viene únicamente de quien puede donar. Suerte es resucitar después de tres días de muerto! 

           Lo contrario sería toda la desgracia, vivir humillado, despojado y alejado. Si no se puede exterminar, existe la opción (suerte) de alejar eso que no se desea. No tener suerte, lo que es lo mismo que tener mala suerte, es dejar de tener conciencia, dejar de existir, perder el alma: la llamada “segunda muerte”. Más miedo o preocupación debería dar el dolor más que desaparecer, pues el dolor no es solo físico, se bifurca y se suele hacer caos antes de desaparecer; en cambio, la desaparición, es un cese, un pare. A una se le puede percibir, a la otra no. La tanta maldad y bondad del hombre hecha y por hacer también encuentra un descanso. Lo cierto es que el dolor es la mentira y a su vez la misma mala suerte. Lo único verdadero doloroso es la mentira. Tal vez parte de tener algo de suerte sea pasar a la desaparición sin pasar por el dolor. Nadie más que un mentiroso detestaría a un veraz. Nadie podría decir que por mentir no ocasionó algún dolor. Menos mal que uno es en lo que pone su confianza, si ésta se deposita en algún amuleto o figura que se roe y se pudre, igual es lo que se obtiene, algo roído y pútrido. Hay Imágenes e imágenes, cada cosa que perdura o se acaba. Nada creado es la suerte sino lo que crea, lo que ha engendrado y fabricado absolutamente todo. Lo que de verdad ha sido bueno y útil regresa, aunque sea en otra piel. 


Neosaurios

Desde la era de los dinosaurios, y quizás mucho más antes, hasta el poder conseguir algún producto cárnico en alguna nevera de alguna tienda o supermercado, nada o muy poco ha cambiado. Los que pueden abusar abusan y matan. Por más o menos civilizados que se llamen unos y otros, por ser parte de una especie, es imposible que no tenga repercusión ni afecten a otros los actos horrendos, crueles, salvajes, etcétera, cometidos por un grupo o incluso un solo individuo. Mucho peor en un ser con al parecer mayor conciencia y razonamiento. Podrán ahora no ser enormes saurios, pero la sangre, la muerte y todo lo que se relaciona al trauma de herir y matar a un ser vivo es lo cotidiano, lo que aparece en páginas de internet, en televisores, en emisoras radiales y hasta en los periódicos. Podrá ya no ser solo la fuerza bruta con enormes bocas, dientes y colmillos, pues ahora es peor, son misiles hipersónicos con ojivas nucleares. Desarrollo, evolución y civilización, deberían ser orden y control, justicia. Que una especie, en el peor de los casos, no se asesinen entre ellos. No llego a ver qué es más utópico, si la anarquía racional en la que creo o llamar civilizado y desarrollado a una especie todavía cruel y vengativa; seres a los que la infausta frase “si quieres paz, prepárate para la guerra” les asienta y seguro respaldan aun siendo falaz. La paz debería ser para todos y no solo para el que tenga la fuerza bélica. Tal parece que el paso de un reino animal a uno de supuesta y relativa racionalidad nunca ha sucedido, y si ocurrió, fue un paso de un reino animal a uno incluso mucho más contaminante, salvaje y destructivo. Un mundo lleno de seres peores que ogros, ratas y serpientes disfrazados de homínidos; seres que usan la inteligencia para mentir y hacer solo maldad. Matarse por oler distinto, aunque se vean parecidos, y por ser de distintas fronteras. Aunque no sea el canibalismo la regla, es algo que seguro ha sucedido entre seudo inteligentes, lo que los vuelve nefastos. Para nada es evolucionar, si además de matar por matar, también se contamina con residuos tóxicos y de difícil biodegradación. Al final parece que no hay ni desarrollo ni evolución, sino solo una línea temporal continua de muerte y destrucción. Evolucionar debería ser conseguir la paz verdadera o al menos intentar encontrarla. 


Moderna infertilidad

Ahora parece que lo moderno se normaliza con lo infértil. No todo, claro, tendría que tender a evolucionar, prosperar. En uno u otro momento, sobre todo por errores propios, nos podemos encontrar con el estancamiento. Lo estancado es lo más cercano a la extinción. Cada uno en su momento tiene su propia señal de pare, su acmé. Para que algo se estanque y tal vez luego se extinga, debe ser porque no se adaptó y por ello perdió su oportunidad. El planeta mismo es una oportunidad para compartirlo de la mejor manera, explotarlo de la misma forma y poder algún día escapar; ya la palabra “explotar” de por sí suena grave y fuerte. Como cualquier cosa que se mal usa y se mal comparte se arruina pronto. De la más absoluta opulencia y fertilidad se puede pasar a la desaparición total. La oportunidad es para ser oportuno y aprovechar el momento, luego no hay más; al menos, en cosas relevantes y que de verdad importan, las oportunidades son escasas y hasta únicas. Vivimos rodeados de cosas que a cada instante se desvanecen, lo peor es acelerar ese desvanecimiento, colaborar con la desaparición. La idea es que todas las cosas, tengan o no vida, duren el mayor tiempo posible. Fértil no solo es lo que se reproduce, sino también lo que se mantiene a través del tiempo. Qué sentido habría en darle más años de vida a un ser malvado? Qué sentido tendría un mundo lleno de malvados? El único sentido de todos estos es la destrucción por la destrucción; de cualquier modo, en cualquier ámbito. Su sostén y refugio son el mantener ciegos, atontados y fanáticos a sus consumidores (seguidores) con lo “nuevo” de cada temporada. Si se supone que hay un Dios y ese Dios es todo, entonces ya no existe nada nuevo. Fuera de Él todo lo demás es pura y mera vanidad. Algo que creadores y buscadores de modas y tendencias jamás entenderán.  

          Si es que hay algo que pueda ser nuevo o moderno, solo podría ser lo verdadero bueno. Lo malo es todo el estancamiento, destrucción e involución. Algo destructivo no puede hacer ni crear nada nuevo. Mucho peor que querer normalizar la infertilidad es querer hacer ver lo malo como bueno. Como llamar trabajo, un acto en toda su esencia bueno y positivo, a actos tan deplorables como despreciables como el asesinato, el secuestro, la extorsión, el robo, la estafa y la violación. Salvando todos los tiempos y distancias, quizás la sociedad en general en un futuro acepte y adopte sus propias “hienas”, esa gente, varones, pagada por mantener relaciones sexuales con féminas púberes en algunas zonas y pueblos de Malawi. Me ha tocado ver y oír comunicadores en sus noticieros (de diversos países) que llaman trabajo a todos esos actos más que repudiables, con excepción al de violación. Es parte de esa indignación estás líneas. Tal vez algún día se normalicen las “hienas” en todos los países del mundo y esto escrito quede desfasado. Como es una “cultura” y costumbre se la tendría que respetar. La violación como trabajo…


ΧΡ

Hay un Hombre, que si bien ya hace mucho tiempo caminó por la tierra, podría hacerlo de nuevo a su pleno antojo cuando quisiera: tal es su grandioso poder. Sería una tristeza y decepción que muchos quienes dicen creer en su Santo Nombre piensen que está muerto como cualquier otro simple mortal; por otro lado, también, es entendible sus debilidades, temores y su naturaleza humana. No se puede engañar a quien conoce cada punto y cada coma de cualquier lenguaje, cada producto, suma, resta o división. Él es el mismísimo tiempo quien pone las cosas en su lugar. Podría haber eliminado en un parpadear a sus captores, hacerlos polvo, mas se dejó martirizar y sacrificar para salvar a todo su pueblo. Les volvería a pegar una oreja más de una vez. Seguro que más difícil que vencer a la humanidad fue vencer a la muerte y al infierno y en tres días salió victorioso, glorioso, nuevo, renacido. Todo para no volver a morir jamás, sino para vivir eternamente. Quién capaz de ordenar a la muerte que le regrese a alguien y se cumpla! Su única culpa tal vez debió ser la ira contra cambistas y mercaderes, tan difícil como creer que si no se pecara no se moriría. Cómo no perdonar una culpa ocasionada por la sed de verdadera piedad y justicia, pedir algo tan básico como el respeto a lo sagrado. Es difícil, por no decir imposible, encontrar en la humanidad alguien con toda la libertad y potestad de matar, pero que en su lugar elija perdonar en todos los casos. Como al centurión, quien sin ser ni de su cultura ni religión, salvó a su querido sirviente. En dos mil años y más, la humanidad ya debería haber aprendido, sin embargo, los errores son ni más ni menos los mismos de siempre. Idolatría y excesos. Tendrá que llegar un hartazgo, el cordero volverse león y nadie podrá juzgarlo por lo que haga. Para alguien de quien ni la historia ni los pensamientos más íntimos de todos quienes viven y vivieron se le escapan, le es más sencillo y justo su juicio. Lo de, “ustedes tienen contados todos sus cabellos”, no solo es una simple alegoría ni eufemismo. Por más diversos calendarios que pueda haber, el que impera, rige y regirá es el “después de Cristo”. Quien hace nuevas todas las cosas.


De la duda al silencio

El escepticismo es un término mal entendido tal vez por una gran mayoría de personas. No puede haber algún escéptico que niegue algo, pues negar ya es una confirmación sobre ese algo, lo que un escéptico haría es dudar. Si se niega o afirma algo ya se toma una postura, lo que un escéptico seguro evitaría, más si no tiene pruebas suficientes. Suspender el juicio no es tomar partida sobre cuestión alguna. La suspensión del juicio tal vez esté más ligada al famoso: “Wovon man nicht sprechen kann, darüber muss man schweigen”. Suspender el juicio tal vez en algún modo sea callar, pues uno puede pensar solo para sí mismo, razonar y replantear su postura. Lo cierto es que nadie puede llegar a saber todo, por ello no puede tener toda la verdad. La clásica frase resumida en, “ἕν οἶδα ὅτι οὐδὲν οἶδα”, debe ser la mejor expresión para tener una idea de las eternas dudas que aquejan al hombre. Tal vez el único silencio debiera ser el silencio hacía los otros, pues uno mismo no puede, o tal vez no debería, estar en silencio con sus pensamientos. Para los enemigos, si los hubiese, tal vez sería coherente la duda con su silencio, en cambio, para los amigos, para los verdaderos amigos, parece más idóneo la duda, pero sin silencio. Dudar, a diferencia de negar, todavía piensa y repiensa las cosas, el que ha negado, para bien o para mal, ya está fijado en una idea (en este punto deberíamos recordar que nadie sabe todo). De manera objetiva hay cosas que el hombre todavía no ha llegado a conocer, ni quizás nunca conozca, pero en su subjetividad puede tener algunas certezas. Por conocer una parte no se puede decir que se conoce todo, si bien es un inicio, el hombre no conoce todo ni de su particularidad ni de su generalidad. En el peor de los casos uno se debería esforzar por conocer y perfeccionar su subjetividad, lo que se podría resumir en la célebre y sabia frase “γνῶθι σεαυτόν”, de la que, incluso, no se sabe a ciencia cierta su autoría. Algo relativamente próximo como más o menos dos mil quinientos años provoca debates y dudas, qué más complicación debe de ser algo que nos aventaja millones, lo que para unos puede ser realidad, para otros todavía es una ilusión. Lo que para algunos es ataraxia, para otros puede ser una tortura. Tal vez podamos llegar a conocer y tener alguna idea de lo que puedan ser el número uno o siete o diez millones, etcétera, pero está claro que no se puede llegar a conocer todos los números (aunque tenga o no practicidad conocerlos a todos). Los decimales de pi siguen y siguen para acercarse a lo que idealmente pueda ser un círculo, pero algo completo y perfecto debe de estar por encima impidiéndole, como a todas las demás otras cosas existentes, que roben su corona de perfección, que lo sobrepasen. A todo lo demás solo le queda intentar emular lo perfecto, pero ni por temor ni por callar ni por dudar se debería de seguir intentando buscar preguntas y respuestas.


Animalia

La primera ciencia que se debe aprender es la que trata sobre la moral. De nada serviría ser un neo Euclides o algún otro gran matemático si con esa ciencia aprendida se suele engañar. Lo mismo que nada sería ser un buen lingüista y orador si solo se busca mentir. En general ninguna ciencia o arte o técnica sin moral en sus principios es ayuda para el desarrollo de cualquier sociedad. Con poca moral abundan la duda, la desconfianza y el temor. Justamente de dónde nace y se alimenta lo amoral es del miedo. Por qué acapara sin reparos un corrupto todo lo que puede mientras ocupa un puesto de confianza, sino es por el miedo a perder su poco o mucho poder momentáneo? Un problema es que uno podría ser una persona amoral incluso sin saberlo, causar un mal al intentar hacer el bien. En la primera línea dice “aprender” y no “enseñar”, pues uno mismo tendría que ser el de la iniciativa a, por lo menos, tratar de aprender. Sea cual sea el pensador o pensadores con sus ideas. Es contraproducente el solo hecho de intentar querer enseñar algo a alguien que en principio ni desea. Tal vez para algo haya sido creada la niñez, para poder en ese tiempo moldear lo mejor que se pueda a una persona, enderezar una rama o un tronco; al menos esa etapa es una oportunidad. Un amoral, en general, debe ser algo así como una persona que no razona y si lo hace, lo hace para lo negativo, lo que lo vuelve un inmoral. El único pensamiento de un amoral no debe ser otro que sí mismo, cómo sacar provecho a la más mínima oportunidad para su propio beneficio y goce. La lógica y el comportamiento amoral debe ser lo más cercano a lo animalesco, aun con vestimenta de humanos. Dejar de lado lo amoral, si es que eso fuera posible, sería dejar todo rastro de animal en uno. Como cualquier enfermedad y la misma muerte, lo amoral no se condiciona a ningún tipo de estatus. Lo que en un lugar pueda ser inmoral, en otro puede ser algo cotidiano; lo amoral es amoral en cualquier momento y lugar. Por su falta de mayor razonamiento e inteligencia un animal no podría ser inmoral, distinto a lo que sucede con un supuesto racional que piensa y actúa de manera salvaje. Cualquier mentira hace de uno un amoral. 

          Desde el inicio, quién diría que no sabe lo mucho y lo poco, todos los secretos. Un humano ha muerto, tal vez su alma y solo su alma recuerde. Uno que muere y renace con su mismo cuerpo a su antojo tiene todo el tiempo y no solo el suyo sino también el de todos. No es poca cosa vencer a la muerte. Quiénes pocos de verdad con Él! Tener la ayuda de ángeles y arcángeles, ser ellos mismos. Cuando la vestidura está blanca, a la más mínima mancha se contrasta. Cuando ya tienes todo el traje sucio no importa qué más te pongas. Como a algunos animales ya poco o nada les importa ensuciarse, es más, viven conformes en la inmundicia. Descender de lo celeste a lo sucio, incluso preferible sería desaparecer por completo. Vivir por toda la eternidad con la vergüenza de traidor. Solo en el reino animal, fuera del Hombre, debería existir el hecho de que para sobrevivir otro tenga que morir. Para seres con un supuesto pensamiento desarrollado lo anterior debería ser cosa más que del pasado. 


Gilís

Un momento. En un instante. Claro u oscuro. Nadie o solo muy pocos ven el único momento, un solo instante. Una sola hora. Un solo tiempo. Lo siento, pero si no pueden ver un solo tiempo en el entero mundo es solo por gilís. Jamás, al menos por estas épocas, en sus pequeñas cabezas, pueden entender todo el avance y desarrollo de una sola hora. Toda la evolución que implica. Nada más que por sus vanos egos y sus regionalismos ciegos. Por todas sus costumbres que son bultos que se arrastran pensando que son lo mejor. Más duro y bruto que cualquier sólido es la mente cerrada. Tendríamos que ser como una esponja que sabe absorber todo lo que le es útil y bueno, pero que también repele lo que no le sirve ni ayuda. La unidad comienza cuando uno, en el peor de los casos, se intenta conocer así mismo. Al menos solo intentar, a vivir como cualquier otro animal descarriado. Vivir sin autoridad, pero no por ser unos completos salvajes. Igual o hasta mucho más lejano y difícil es aún un solo idioma. Cómo intentar ir a otros planetas cuando no se habla en un solo idioma!? Qué lerdos! Qué tercos! Unificar, simplificar. Tal vez luego. Se puede lograr avances con taras. Seguro que mucha tragedia solo ha ocurrido por terquedad. Más cuando esa terquedad tiene alguna forma de poder humano, político, económico, etcétera. Qué dolor detener un solo día una fábrica, una maquinaría! No poder vivir libres. Desconocer la independencia. Parece, que no a todos los animales le gusta su limpieza por igual, a unos les debe de importar más o menos estar limpios o sucios. Lo que para seres que son menos animales estar más o menos limpios o sucios va más allá de manchar sus vestiduras o piel.  El lenguaje debe de ser alguna forma de clarificar una intención, lo que a veces no es necesariamente clara ni por uno mismo ni por quien lo intenta recepcionar. De ningún modo deberíamos alimentar la ambigüedad cuando podemos ser más claros. La ambigüedad linda con la maldad, es tener más de un momento, ser superficial. Es como la diferencia de encontrar en alguna carretera una piedra cualquiera a una pepita de oro. Ser duraderos. Todos, en cualquier sitio, un solo momento, un solo movimiento. Lo que permite que nos reproduzcamos sin importar ni color ni credo ni distancias ni cualquier otra diferencia que no sea realmente importante ni relevante. Basta de la palabra razas!, al menos para lo que entre humanos respecta. Humanos hay solo uno. El momento es toda la conciencia desde nacer hasta morir, cualquier otro tiempo son solo circunstancias. Nadie le puede quitar su humanidad a nadie. Real y bueno verdadero orden enteramente mundial. 


Sacrificio

Busco el silencio y, a veces, para encontrarlo, tengo que hacer ruido. Porque cada uno con su bulla está contento y esa bulla es su silencio. La calma está muy por encima de la revuelta, aunque ésta crea que está primera. Lo calmo, si no es la paz, es seguro lo más cercano a ella. Cómo algo alocado, algo que no sabe lo que quiere, que no sabe lo que busca, puede ser mejor que algo que ya se ha encontrado. La violencia es algo que todavía se está cociendo, moldeando. En los términos mortales algo terminado se podría arruinar, romper, deshacer; es lo natural para ellos. Ningún mortal podría eliminar cualquier equis número. Ni menos tampoco habría necesidad de eliminar algo que verdaderamente es útil. Formamos parte de lo dañado. Es cuestión de cada uno poder recuperarse. Si se dejó dañar no fue por ninguna debilidad, sino para mostrar la maldad que existe entre la gente que vive con miedo. Poder salvar a su pueblo y no solo a sí mismo. Desde el pasado, desde el futuro, por siempre. Lo inocente y bueno no teme a nada. El que sabe que la justicia, y no la del hombre, existe, no teme a nada. El que sabe que la justicia existe la busca. Quién podría negar que la violencia está más cerca de la muerte que de la vida, aunque veamos y sepamos que un animal de presa muchas veces cumple su cometido, poder subsistir junto con los suyos. Pero qué tanto de perdón sabrán los animales que menos conocen de las sutilezas! Una forma de mejorarse es desechar las apariencias, lo superficial. Buscar el verdadero silencio, lo que está más cercano de la paz. Aunque vivamos no sabemos de la vida, lo que es peor, a veces ni la de la propia; así cómo podrían importarnos otros seres, el planeta mismo. Si la injusticia no es la violencia, tan lejanas no están una de otra. El calor, sino es el fuego, es una de sus partes o alguna de sus formas en las que se presenta. El mejor de todos los fuegos es el que no destruye, aunque también lo pueda hacer.

            Hace dos o tres meses o quizás medio año todavía vivías, te movías, te nutrias. Espero un día no tengan que morir nunca más. En el peor de los casos reducirles en todo lo posible sus sufrimientos. De los argumentos más “fuertes” de los carnívoros, que sean sobre todo creyentes, es el que se refugia en el alimento como un don de Dios; y no es que no lo sea. Pero también, parece, todavía, podemos tener al menos una mínima noción de lo que podría ser la compasión. Quizás si Pilato lo hubiese defendido con sus legiones, aunque no necesite ayuda alguna de ninguna legión, pues de un solo soplo podría eliminar a todas, aun así, ese solo gesto podría haber cambiado todo. Lo que tal vez se recuperó con Constantino. Siendo mejor esto último, pues a todas luces es mejor un emperador a un prefecto o procurador. La compasión son todas las gotas de los actos sinceros de cada uno y los ríos y lagos están hechos de la unión de todas ellas. En algún momento, en cualquier lugar, una gota más o una gota menos podría hacer la diferencia. Toda la materia existente concentrada en un solo punto. Volver a rehacernos. Recomenzar.


In-sipiencia

Si lo que sucede se da sumamente despacio, notar su resultado puede ser demasiado tarde. Si lo que sucede se da demasiado rápido, como lo anterior, notar su resultado puede ser muy tarde. Nos damos cuenta únicamente cuando ya está todo consumado. En esencia no podemos capturar ni lo rápido ni lo lento. Poder evitar cualquiera de esas dos situaciones es meramente circunstancial, cuestión de suerte. La ciencia es una vela encendida dentro de todo el universo, una vela que quiere alumbrar algo que no puede alumbrar, al menos no completamente. Alumbra solo lo que tiene que alumbrar y lo que puede alumbrar. La ciencia es de los mejores intentos de la humanidad, un intento en pleno progreso y desarrollo, pero jamás crean que es toda la solución, ese es un error garrafal. La ciencia es un camino el cual recién se está transitando, no es nada ya concluido. “El que dice que sabe es alguien que ya no piensa”. Tratar de abrir los ojos en un mundo de ciegos cuesta y hasta puede llegar a ser penoso y doloroso. Nadie diga este es uno que escribía y era de tal o cual nacionalidad, las patrias son cosas de ciegos, de los peores. Si de verdad tanto aman la ciencia, ya deberían haberse olvidados de sus patrias, de sus trapos de colores que lo único que hacen es dividir, hacer que se mueran personas a causa de ellas. Si amaran la ciencia, amarían a las personas antes que a cualquier otra cosa, hacer que se maten unas con otras no es amar la humanidad. La misma idea resulta con lo pequeño y con lo grande, no se tiene control de ninguno de las dos. Lo mejor que se puede hacer en los casos mencionados es ser un mero observador. Estaría solucionada la física cuántica como estaría resuelta la cosmología, ya no habría nada que estudiar ni nada más que conocer. Lo peor que podría pasar es que en nombre de lo científico uno se vuelva un obtuso, un obcecado. Absolutamente nada funciona sin libertad, todo lo demás es pura hipocresía. No hay mayor contradicción ni pesar que haya una tiranía de la ciencia. Lenta es la crecida de los mares, el derretimiento de los polos y a ver cómo detenemos aquello. Rápido es un meteoro o cometa y a ver cómo los detenemos con nuestra “gran” ciencia. Si bien la ciencia no es la que gobierna los países y si la usan es sobre todo para fines bélicos, deberían enfocarse en buscar una paz mundial verdadera en base de su conocimiento. Ni que decir de las ciencias humanas, son cuadros preciosos y valiosos pero que solo están de adorno. Si el defecto de la ciencia, aun con su mejor intento, es no poder dar todas las respuestas, más grave es que se la desoiga. De eso modo la ciencia no es más que un tonto útil para los países y gobiernos. Tal vez algún día, en cualquier momento. 

A CBAV


Plástico

Esta situación se podría resumir con la frase popular que reza: “barrer debajo de la alfombra”. El uso masivo de plásticos se encuentra soslayado, pues el enfoque se basa solo al uso de bolsas de compra y no se toma en cuenta en ningún momento todo el plástico que se usa en los empaques en los que vienen la mayoría de productos que se expenden. Es incluso hasta más ingente todo el desecho plástico usado en lo mencionado que en las bolsas destinadas al uso para compras del cliente. Nos resulta desesperanzador y hasta imposible que grandes empresas cambien sus costumbres implantadas a lo que esta contaminación respecta. Desesperanzador también las costumbres, prácticamente inamovibles, de las mismas personas relacionado a este tema. No es más que un engaña muchacho todas las campañas en contra del uso de plástico, aunque es mejor que nada. Se requieren cambios más profundos en toda la cadena industrial, cambios que muy pocas compañías seguro están dispuestas a realizar. Pareciera que creen que la capacidad del planeta es ilimitada o es que simplemente no les importa y solo piensan en los beneficios diarios. Tal vez a una persona de a pie le cueste verlo, pero resulta difícil creer que les cueste lo mismo a personas encargadas y con puestos importantes y decisivos en cada una de sus empresas. Cómo desconocer todo el tiempo que demora la degradación de los diferentes tipos de plásticos existentes y que no nos llegue a importar ni preocupar. La sencillez y la practicidad les son meras ilusiones, cuando en sí son los que harían mucho menos contaminación de la que hay y de la que habrá. Los productos en unidades vienen en bolsas que a su vez vienen en paquetes más grandes los cuales también están empaquetadas en más plástico. Es tal vez solo una estrategia de ventas toda la pompa de las bolsas biodegradables para enmascarar los demás desperdicios que demorarán más de cien años en degradarse. Por la poca cultura de reciclaje, lo que varía dependiendo de cada país, agrava el daño irreparable causado al ecosistema, daño a otros animales que nada tienen que ver. El en fondo no es la misión de los directivos empresariales velar por el medio ambiente, sino las ganancias que se puedan obtener. A nadie le importará hasta que nos hayamos convertido en muñecos no de trapo sino de plástico. Cuando ya sea demasiado tarde para reaccionar. Seres mucho más insensibles con árboles artificiales por naturales. Vidas vanas y plásticas como nuestros propios desperdicios. El plástico no alimenta por más que lo ingiramos en peces u otros animales.