La falsedad avanza

Hace no más de unos diez años a la fecha ha crecido una corriente neo-anarquista. Precisamente, anarco-capitalista; aunque tomen más el rótulo de liberales o libertarios. Quién sabe tal vez se pueda ser anarquista de noche y capitalista de día o viceversa. Si bien sus influencias vienen a partir de mediados del siglo XIX, en estos últimos años ha tomado importancia. Como quien escribe trata de creer y pensar en alguna medida en lo que puede ser la verdadera libertad, intentamos también creer en ese discurso. Para tratar de salvar lo anarco-capitalista tal vez se le deba agregar el término racional: anarcocapitalismo-racional. No se puede pensar en una bonanza, riqueza ni menos lujo para todos cuando hay un planeta además de exhausto, contaminado; aunque también, claro, hay quienes hasta de eso descreen. Problema tan grave y ya tan íntimo que hasta incluso se habla de microplásticos en la sangre. No se puede pensar igual que cuando se es a los más dos mil millones de personas a cuando se es más de casi ocho mil millones (y subiendo a un ritmo constante y quizás hasta vertiginoso). Tal vez se haga realidad las escenas de una película de los años setenta en el que un pequeño pedazo de carne, un poco de verdura, licor y hasta una barra de jabón son en extremo escasos y lujosos. Futuro en el que un monopolio de bienes de consumo vende alimentos a base de cadáveres de personas “procesados”. Afortunadamente en la “capital del mundo” todavía no son cuarenta millones de personas y todavía no vive gente hacinada hasta en las gradas de edificios. Con una enorme brecha de desigualdad no todos podemos tener autos de lujo, no todos pueden viajar en avión. Se llega a temer a una plaga de langostas, cuando éstas solo se alimentan, mientras hay otra especie que además de devorar todo a su paso, desperdicia alimentos, los vuelve basura, contamina. Esta neo corriente anarquista de influencia austriaca pinta y promete como si fuera volver ricos a todos en unos treinta años. Sería bueno que nos explicaran de dónde pretenden inventar y sacar un planeta y medio más para saciar sus más íntimos impulsos y anhelos liberales, porque para vivir al ritmo de su país símbolo de “libertad liberal” se necesitan dos planetas tierra y medio. Habría que recordar que para el día veintiocho de julio del presente, los recursos mundiales que deberían haber sido para todo un año ya están agotados. 

           Cómo se puede vivir en una sociedad con gente que engaña? En realidad, el hombre, el hombre en verdad racional, no debería depender ni de ningún Estado ni de ninguna sociedad privada. Ambos por experiencia siempre han engañado a la gente de a pie, ambos intentan sacar dinero de la peor o mejor manera posible. En aras y en nombre del emprendimiento también se puede ocultar detrás la usura. Por inoperancia, desconocimiento y hasta azares de la propia naturaleza la economía de los países y de empresas pueden quebrar y los que pagan las consecuencias son quienes aportan su trabajo y sus impuestos. Los mismos que participan del error son los que quieren venir a dar la solución. Así como hemos llegado a creer que no importa la ideología política, sino que quienes las encabezan sean gente honesta y proba, así igual no importa si Estado o capital privado si quienes los manejan son gente incapaz y corrupta. Otro problema más grave aún es la ceguera inentendible de las personas, que no encuentren cansancio de las mentiras y es más las apoyen, los voten. “Roba, pero comparte”, “roba, pero hace obras”, “roba, pero solo poco no más”. Si por solo una vez nadie saliera a votar! Si tal vez estos neo libertarios cumplieran la mitad de sus promesas y se alejaran en serio y rotundamente de lo que es una clase política anticuada, parásita y hasta traidora a su patria, solo tal vez habría un atisbo de ilusión en la sociedad. Si corrupción no es traición, entonces no sabemos qué otra cosa más pueda ser. En ocasiones la empatía es solo un concepto vacío.


Radical

Por qué las personas se pueden llegar a radicalizar? Lo más obvio sería que lo hacen por oposición, porque hay algo que detestan, algo de lo que no quieren saber nunca más en sus vidas. Si a la radicalización de una persona se le puede considerar cuanto menos negativa, mucho peor que ser radical sería ser un radical inconsecuente. Tendríamos que pensar primero en nuestro modo de vida, luego en lo social del que uno forma parte. En principio, porque lo más cercano que tenemos a nosotros mismos es nuestra propia mente para poder intentar descifrar. Partimos siempre de un individuo y su pensar, su razón y su mente. Recién después de haber intentado con uno, incluso a medias, podría intentar conocer e influenciar a otro, ser conocido e influenciado por otros. Sin ser mojigato ni puritano, entre otras cosas, el sexo es algo demasiado extendido en nuestra sociedad. A la idea de: “de todos los animales de la creación, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir”, se le debería agregar que aparte de los demás animales, el hombre es el que más sexo tiene sin la necesidad de. Bueno sería que quienes quieren eliminar esa liberalidad, esos radicalizados sobre todo de Oriente Medio, no anduvieran también violando a la primera oportunidad que encuentren o esclavicen mujeres y niños en estos siglos. Porque se puede ser la persona más bella del mundo; pero, de qué vale si se hace lo mismo que el resto, lo mismo que cualquiera? Está extendida también la desigualdad, la extrema riqueza con la extrema pobreza. Super extendido con ello está también la obstinada obsesión por el alcohol, de diferentes marcas y precios, cuando hay gente a las justas tiene para pan y té. Un alcohólico también es un extremista. Con demasiado tiempo libre se pueden hacer o buenas o malas acciones, desgastar, desgastarse o ahorrar. Zapfs, Mujicas y algunos otros como aquellos, que si fuese verdad como es que ellos ven y viven la vida, como aquellos necesitamos muchos, pero muchos más y este mundo, sin temor a equivocación, sería muy distinto y para bien. Más sencillez, sobriedad, no más de lo necesario. Lo repetitivo, copiar lo que otros hacen es lo fácil. Lo constante, conseguir entender la mente de uno mismo y luego la de otros es lo difícil; aunque repetición y constancia se pueden parecer no son lo mismo. Quién no tendrá errores, pero también existe demasiada vanidad y lujo. Como no pensamos en el planeta, tampoco pensamos en el otro, es solo la silueta de una persona a los lejos, mero parte del paisaje. Para vivir en edificios de departamentos se necesita, y mucho, pensar en que hay otros, en que quizás hay algunos que no quieren ruido y cómo afecta esto a la persona. Ruido, lujo para los oídos. La glotonería también es algo demasiado extendido, otro desbalance. La burocracia, la falta de apreciar más el silencio, la poca simplicidad y la mucha complicación. Fluido no es la bulla ni siquiera el sonido, fluido es el silencio. El mejor muro es la distancia, porque no puede haber muro más grande que la distancia ni con agujeros de gusano. Tiene que haber más números que cosas. Cómo podrían copar los objetos que se deshacen a los números eternos? Existencia de cosas no contadas? De los sonidos quizás los números y luego tal vez las almas y finalmente todo el silencio. En el peor de los casos uno se ha contado a sí mismo, incluso sin saber contar. Para un extremista hay otro peor y para ambos todo el infinito silencio vacío. 


Democracia mucho más que directa I

El tiempo tiene un gran peso en las costumbres de las personas, crea ataduras que dificultan cualquier avance. Tal vez en otros tiempos de menos comunicación era necesario elegir representantes para llevar un país. Aunque tal vez no sean todos, debe ser una gran mayoría que posee un celular en estos tiempos. Cada decisión de un país debería estar en ese celular y en cada persona con su respectiva identificación. Ahora, claro, retirar a los representantes atornillados en sus generaciones y constituciones es el problema principal. Si se fuera uno de esos representantes medianamente racionales, por iniciativa propia debería pedir su eliminación, dar paso a la verdadera elección de las mismas personas en sus futuros. Preparar un cambio a algo que sea mucho más cercano a lo que pueda ser democracia, dar de verdad voz y voto a la ciudadanía. En tiempos en los que ni siquiera existían telégrafos sería demasiado pedir, más con tecnología a la mano se vuelven anacrónicos. Es parte de la libertad poder decidir y qué mejor sobre sus propios futuros. Las mayorías o minorías congresales o parlamentarias son una burla para los millones y millones de personas que podrían decidir de forma directa, de ese modo crear unas verdaderas mayorías o minorías para saber con qué se trabaja. De otro modo estos señores representantes solo hacen su parecer y conveniencia y muy poco en favor del ciudadano. En algún momento esos padres de las patrias deberán convertirse en abuelos y posteriormente y de forma natural morir. El ejecutivo en sus órganos debería preparar toda la información objetiva e idónea para que el público pueda participar y decidir. Ni siquiera tendrían que votar todos los ciudadanos habilitados, pero con que voten un par de millones es mucho más representativo a que voten por ellos unos doscientos. Son las mismas personas y también, por qué no, el ejecutivo en sus órganos quienes puedan presentar y proponer iniciativas de ley. Debates públicos generales. Más difícil que implementar un sistema informático para que cada ciudadano pueda decidir, es que los ya muy vetustos y anacrónicos representantes dejen sus curules. Todo parlamento, senado, recinto de congresos o edificio similar en algún otro lugar deberían ser solo museos. Qué mejor que la misma población para controlar y limitar a un presidente y sus ministros. Todo voto tendría que ser público por todos los medios de comunicación posibles y en tiempo real. Todos tendrían que saber las propuestas y sus autores además de quienes apoyaron tal o cual propuesta con sus votos. Gran parte de ser responsable es ser también transparente, tener las cuentas bien claras. El voto secreto suena a cobardía e irresponsabilidad, lo mismo que el voto forzado con sanciones económicas. Sin representantes los partidos políticos también llegan a ser desfasados, lo que no implica ser descartados, ya que queda a libre decisión de cada persona pertenecer a alguno o no; pero quién querrá unirse a uno si ya se podría participar de manera directa en el gobierno sin representantes de por medio. La unión en partidos políticos sería de manera espontánea y únicamente por la semejanza en las ideas, ya no por ganar un voto con algún regalo o devolución de favores; así menos habría transfuguismos.

           Otra desidia política es un mundo separado todavía; además, también basado en el orgullo vano en sus costumbres (tradiciones) regionales. Qué tan difícil puede ser generalizar que el mundo sea un solo país, aunque con diferentes Estados. Todas las personas con los mismos deberes y derechos en cualquier lugar del globo. Nadie tiene que imponer ni sus ideas ni sus costumbres, pero no se puede evitar la unidad. No se tendría que esperar a estar al borde de la autodestrucción y extinción para entender la humanidad de todos y buscar su unión. La existencia de autoridades en general son la demostración de que una civilización todavía no está desarrollada, son como simples rebaños necesitados de ser arreados a las buenas o a las malas, amenazados por multas, cercos o barrotes. Seguro que al planeta le queda por ser mucho más cosmopolita todavía. Sin ser partidario de nada, la globalización es un proceso irreversible; a menos una gran nueva guerra mundial o alguna catástrofe natural que arrase con lo avanzado. O quién sabe, tal vez sigamos con monarquías para el año tres mil.


Marea verde de muerte

Amarrado a su propia promesa de sacrificar lo primero que le saliese enfrente a su regreso, si es que salía victorioso de la batalla, la tuvo que ofrecer, su única hija y descendencia. Qué tiempos tan duros de inmolaciones, de vidas que dependen de la voluntad, decisión y hasta capricho de alguien más; cosa que, dependiendo de la latitud del planeta en la que una persona se encuentra, sigue todavía más o menos vigente. Llorar con sus amigas no solo por el hecho de morir, sino el de morir sin haber conocido varón, sin poder ser madre. Hasta la muerte fue mejor aceptada que el hecho de morir virgen. Decisión de otro sobre uno o unos, sin ningún tipo de consenso, es tiranía en todo su sentido. A primera vista parece convincente el eslogan de la llamada “marea verde” el propugnar que la mujer tiene derecho sobre su cuerpo, lo que en efecto y de manera general se aplica a cualquier persona, mas para llegar a copular sabiendo todos los riesgos, a menos haya sido mediante el abuso y la coacción, implica ya la destrucción de un nuevo ser el abortarlo. Peor aún y aun habiendo variedades de métodos anticonceptivos. Hasta qué punto no es solo un eufemismo llamar aborto a la muerte? Debe de ser de los actos que como especie más debiera de avergonzarnos, vernos como simples desechos de deslices de un momento de placer. Viéndolo de la forma más materialista, se desechan posibles humanos, recursos humanos, dinero. Por qué mejor, todas esas personas con atuendos verdes, además de otras que sin portar los mismos colores están en la misma línea de desechar vidas humanas como simples desperdicios, no se unen para criar a todos esos seres no deseados y hacerlos personas de bien? Qué simplista y facilista pensar solo en desechar! Aunque claro también en algo debe influir la poca participación de los Estados en tomar bajo su tutela a todos quienes se encuentran desamparados o en todo caso tutelarlos con mejores recursos de calidad; porque de dos cosas está formado un Estado: su territorio y su gente. Ya habrá algunos que tilden a esto de paternalista, pero si no es el país en el que nacieron quien debe cuidar y proteger a seres sobre todo indefensos, entonces quién o quiénes si ya han sido despreciados de antemano? Derecho de su propio cuerpo, pues claro que todos tenemos derecho por nuestros cuerpos, pero cuando dentro de un vientre se desarrolla otro ser, ya no es un solo cuerpo, la decisión ya no es por uno solo. El derecho y decisión sobre el propio cuerpo tendría que haber sido antes. Que mal y triste, a su vez, decidir más por la muerte que por la vida. La única razón posible para frustrar un embarazo tendría que ser debido a problemas clínicos comprobados de manera fehaciente. Cada hijo no deseado o nacido de delincuentes totalmente desquiciados y desalmados tendrían que pasar al cuidado de su país y llevar como apellido el nombre de su terruño. 

        Como muy lamentablemente en algunos países y Estados se han aprobado legalmente los abortos, deberían también, de pasada, esterilizarse a quienes ya mostraron que no desean tener descendencia. Tal vez deberían haberlas esterilizado antes. Desechar por desechar es de mentes apocadas. Con todo el dinero de corrupción, cuántas personas de bien se podrían formar para la sociedad? De las decepciones más tristes que debe de haber es que unos auto-proclamados nacionalistas roben a su propio país. Si bien la historia de Jefté y su hija no es sobre un aborto, si es la de un sacrificio hecho por una mejor razón para sus tiempos: cumplir una promesa ofrecida a su Dios; además de que como a todas las víctimas de embarazos frustrados intencionalmente, no se les llegó a conocer el nombre. Si el color verde antes representaba la vida y la esperanza, ahora empieza a tornarse el color de la muerte y desesperanza. Por lo general el agua podrida se torna de color verde, ese es tal vez el motivo de una marea verde.


Democracia mucho más que directa

Aunque nunca hayamos marcado ni marcaremos una cruz o una equis en la imagen de algún político o en el símbolo de algún partido, es inevitable tratar de cavilar sobre lo que estos deciden. Empezando por la palabra democracia, la cual nos parece mal usada, porque el que gobierna en ningún caso es el pueblo, seguido de la falsa representatividad de unos pseudo padres de patrias. Si de verdad gobernara el pueblo, serían ellos mismos quienes decidieran en verdadera mayoría sobre sus futuros y no sus representantes amparados en sus constituciones. Hablamos de referendos generales e informados de tiempo en tiempo cuando se tenga que decidir sobre temas que incumben a todo un país y su futuro. Hablamos, en concreto, de prescindir del poder legislativo el cual debería recaer en su completa totalidad en cada uno de los ciudadanos mayores de edad. Aunque tampoco sería democracia en todo el sentido de la palabra, estaría más cerca de esta noción con toda la participación de toda la ciudadanía en decisiones relevantes y cruciales. Lo más cercano a una verdadera democracia vendría a ser la llamada democracia directa, aun así, los ciudadanos deberían tener mucha más participación en el gobierno. Sin embargo, un pueblo sumiso lo único que hace es delegar sus decisiones, y con ello su propio futuro, en elecciones de tiempo en tiempo, en unos que ni siquiera tienen alguna preparación educativa mínima. Ni siendo mil pseudo padres de la patria, cómo podrían decidir esos pocos por, en el mejor de los casos, diez millones de personas. En esto último, que así sean diez mil curules, decidan por millones, no existe lógica alguna. No existe ninguna proporcionalidad que de seguro es parte de lo que podemos llamar justicia. Elegir representantes no es gobernar. Cada uno de los ciudadanos no tendrían que pedir algún salario por participar en decisiones que les incumben a ellos mismos. Si bien puede significar una mayor inversión referendos generales, es una inversión para toda la población y no un gasto centrado en un puñado de ciudadanos, congresistas, diputados, parlamentarios o sea cual sea el nombre que se les quiera dar. Además de gozar de otros privilegios como inmunidades y pensiones de cédula viva de por vida, es más que injusto monopolizar en pocos lo que debería ser de muchos, de todos. Los verdaderos privilegios deberían de ser para toda la población. Entristece la sumisión y pasividad de todos los pueblos el no poder ser ellos mismos los verdaderos hacedores de sus futuros, lo que es peor, los que seguro saldrán en defensa de esos quienes usurpan sus decisiones y sus futuros; así como todavía hay quienes defienden monarquías. Los votantes son engañados o se autoengañan creyendo que gobiernan cuando lo único que hacen es elegir. En todo caso a sus modos de gobierno les deberían dejar de llamar democracia y nombrarles electocracia o algún otro nombre más acorde. Tal vez, después de todo, esto se reduzca en el facilísimo en el que viven muchos, en que otros hagan lo que uno mismo debería de hacer, tener más responsabilidad sobre sus propias vidas.   

           No debe de ser más que por la existencia de gente extremadamente irresponsable, vil y maliciosa que persistan un poder ejecutivo y uno judicial, pues si no hubiese personas codiciosas, mal intencionadas y falaces, qué litigios habría y qué sentencias se dictarían. En el peor de los casos se necesitaría algunos, presidente y ministros, que representen a sus países frente a otros, además de estudiar y proponer lo que los mismos ciudadanos deban legislar. Si las personas fuesen verdaderamente responsables, honradas y claras, no se necesitaría ningún poder más que sus propias virtudes individuales. Es más que seguro que como sus gobernantes saben del facilismo, dejadez y hasta ignorancia de las personas, quieran seguir manteniendo y hasta acrecentar la desigualdad y la injusticia para poder seguir en sus poderes, a pesar de que juren y vuelvan a jurar que todo lo que hacen es por sus electores y por su país. Al contrario, lo que muchas veces hacen, con toda desfachatez, es solo crear leyes para sí mismos, para sus allegados y sus familiares, sobre todo en países subdesarrollados y tercermundistas. No pesaría sobre gente buena y bella ni fuerza policial ni fuerza militar ni ningún otro poder sino solo el de su único y verdadero Dios. 


Viejo Mundo

Aquí en este país no he votado en elecciones por ningún candidato o alguna propuesta de referéndum. Aquí ni en cualquier otro lugar. Todos mis votos han sido y serán siempre nulos y viciados. Y cuánto influencian otros para que este continente, al menos, y como otros, puedan considerarse una unión? En todo caso, bajo nuestra perspectiva y poquísima experiencia, tenemos en todos lados políticos desfasados. No es posible que pocos busquen una verdadera unión. Tal vez podría ser por el miedo a perder un puesto. Luego no es más que desidia y mucha falta de voluntad. El pueblo, el electorado, por lo general borrego, en unos sitios más que otros, sólo sigue lo que otros dirían, más si sabrían que con ello vienen beneficios. Sus patriotismos se los han inculcado todos esos mismos que deberían ser un solo conjunto. Algo como una unificación de divisas y productos todos en un precio más equivalente y no con precios tan desiguales a como los que hay en la actualidad. Un mismo uniforme para toda policía. Ah!, viejo mundo, quizás seas un escollo o alguna especie de luz! Si no es una preocupación política la igualdad social, mucho más amplio, menos lo es una preocupación mundial. Este mundo, este bendecido o maldito mundo tiene que ser un solo país de alguna buena vez. Viejo mundo, tus reinos y sus reinados tendrían que ser de verdad ya viejos muy viejos. Cómo puede funcionar un reino dentro de un país dentro de una unión? Cómo eliminar sus influencias? Porque es claro que aún la tienen, aunque no sean tan reinos unidos. Mucho o todo pasado parece no ser otra cosa muy parecida a una merma. Además queda el patriotismo, e incluso y peor, los anacrónicos vasallos de esos que desde hace mucho tiempo ya deberían ser productos descartados, inservibles, pérdidas. Otra vez lo partido, como cada partido político, partido son cada uno de los países por su cuenta, a pesar de sus tratados y convenios que puedan existir entre uno y otro. Estos sólo ven hasta sus límites y es como si luego de todo sólo importa su clase de partido, pero jamás lo que es su verdadera base y misión. Primero un país dividido, luego todo un planeta. Hace mucho pero mucho tiempo tendríamos que haber dejado cualquier patriotismo por un planetismo, lo verdaderamente importante. El nuevo mundo no pudo ser viejo mundo, el nuevo mundo sólo fue una colonia a su suerte. Los partidos tienen que pensar en ellos mismos y luego en quienes tienen que servir, qué poco eficaz preocuparse por dos pudiendo y debiendo ser solo una la preocupación. Sí, todo lo partido es muy ineficiente e ineficaz; su existencia no es más que conveniencia, beneficio de pocos y desmedro de muchos.

Con miedo y hasta con mucho asombro mirarían a sus caballos, a sus arcabuces, sus corazas de hierro. Para algunos es ya pesado tener que soportar distintos gobiernos, variedad de líderes, demasiados presidentes. Aunque nunca apoyemos a ninguna forma de política que solo quiera dividir y hasta dividir por dividir, nada más que por molestar, sería preferible un solo gobierno en un solo país, en un solo planeta, unos mismos ciudadanos. Tal vez sea cierto que si nos olvidamos del otro, nos olvidemos a nosotros mismos; a su vez, si nos olvidamos a nosotros mismos, olvidamos al otro. No es acaso contradictorio que un humano en un territorio tenga unos derechos y en otros, otros? Podrían venir distintos organismos mundiales, distintos partidos políticos, pero sería todo lo mismo, siguen muriendo personas, siguen habiendo toda clase de delincuentes. En vez de pelear entre países, deberían pelear contra toda esa delincuencia, crear verdadera paz en sus ciudadanos. Cero desperdicios en vano.


Falso correcto

Un gran problema, por no ser el principio de todos los males, son los jefes y cualquiera de sus sinónimos posibles. Mejor es el hombre aquel quien no tiene ninguno y no lo es de ninguno tampoco. Se hace libre y hace a otros también igual de libres. En su ninguna relación de superioridad está su igualdad. Es seguro alguien más cercano a la libertad. Pero cómo un mundo sin líderes? Nunca se han preguntado si simplemente parecen robots? No son alguien si no tienen un programador. Por su poder saber algo del pasado y por su proyección. Ellos tuvieron o tienen tal cosa y los otros deben y quieren tener igual o mejor. Quizá, y esperamos que no se lo vea como contradictorio, por ello el “quizá”, es que si los jefes de verdad fueran probos, es que todo iría relativamente bien. Lamentablemente existe la mentira y no podemos conocer a ciencia cierta la intención de alguien. Intenciones también seguro es lo que más hay. Mejores hombres deben ser aquellos quienes al menos intentan justificar su intención y los peores quienes ni siquiera conocen la suya propia ni interés en ello. Dirigentes que cambian los colores y símbolos de sus casacas partidarias como quien se cambia una prenda de diario. Y es más y peor, piden votos, y mucho pero mucho peor, se los dan. Son la clase de persona, que si como en otras épocas fuera más sencillo cambiarse de nombre casi a discreción personal, lo harían, todo por tapar sus fechorías. No tienen ninguna idea del nombre ni de su valor. Contumaces plenos. Como que seguro hay cosas por las que vale la pena pelearse, en las que no hay ningún arrepentimiento por saber que ha sido lo mejor. Nulo y viciado. La doble simplicidad, como el ahorrar o el tacañear, están muy cercanas: un simple con mucho conocimiento (que no es ni será nunca nuestro caso, aunque podamos predicar en medida de aquello) o un simple simple. Tal vez debería ser el afán el ahorrar más agua, el no talar árboles ni ser quien contamina (que es también una forma de desgastar). Porque tampoco luego ni sacan sus papeles ni sus carteles ni despintan lo pintado. Querer velar por lo público, haciendo mal uso de lo público. No quisiéramos decir que las “honrosas excepciones” se van haciendo cada vez más nulas. Tal vez solo sea  en alguna medida esquizofrenia social. Como el desperdicio que es solo eso o el desperdicio que puede ser mejor canalizado. Porque también hay quienes de una cosa útil y en todo su pleno funcionamiento hacen desperdicio. Por publicidad, por placer, por entretenimiento, por decir que lo puede hacer; lo que no lo hace menos estúpido aunque gane miles o millones. No puede ser partido algo que debería ser íntegro, aunque claro, ambas cosas nos son complicadas. Pero estar partido es estar un paso atrás, lo partido solo existe por lo entero. Ser hombres, tener razón y palabras y aun y aún así no poder razonar. Como por el sexo, dos hombres peleando, no se diferencian en nada de otros animales cualquiera. Si no hay el razonar es por el ego o porque hay una mala razón intransigente. No puede ser algo correcto, falso y verdadero a la vez. En ningún lugar del mundo ni del universo puede gobernar un delincuente. Qué pues hace el delincuente sino solo para sí mismo y sus allegados? He ahí uno de nuestros desprecios al sastre y la camisa. Alguien quien no vota por querer de verdad al pueblo, a su modo. Por ser siempre uno más.

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Seminal

De todos los puntos de energía importantes que pueda tener el cuerpo, de dos de ellos se puede tener más control y uno es quien domina sobre el otro. No puede ser al contrario, de otro modo se usa más lo que se debería usar menos y se usa menos lo que se debería usar más. Tal vez se les pueda comparar con algún géiser, emana una energía de ellos, que aunque sobre mucha, es un chorro más gastado, ya no está en la profundidad. Da vida el deseo de procrear o las células sexuales? Algo más que el deseo podría ser la voluntad, pero en seres racionales tendría que primar la aprobación. Cargan ambos el mismo peso? No pueden ser solo las células porque éstas no actúan solas. El peso recae por necesidad en quien toma la decisión. Decidir es aprobar. No puede estar aprobado algo que no está decidido. Otro no puede tener mejor aprobación de tu ser mejor que uno mismo. Entendamos que los cordones umbilicales se han hecho para cortarse. No se puede decidir sin ver antes el contexto y de éste el quid, como tampoco culpar a algo que ni siquiera ha sido concebido. La ley no podría decir que se mate un feto por haber sido producto de una violación, al contrario es éste quien lo debe proteger y hacer sentir su peso en caso de que uno de los progenitores se niegue a la manutención. Tomarlo como algo personal, brindar toda la asistencia que sea necesaria. Cómo puede ir preso alguien que, aunque habiendo cometido un delito, tiene que trabajar para mantener a una criatura? Decir que se aborte es demostrar la ineficacia e ineficiencia de un Estado, es optar la vía más simple. Es un desligue total de la humanidad inclusive siendo de su peor lado y no querer reconocerlo ni querer aceptarlo podría solucionar el problema. También parece claro que las personas pueden ser peor que conejos, aunque también son distintos uno que sí puede ocuparse de sus vástagos, como los que no y los tienen de puro animales. Es algo que muy difícilmente y ya muy cerca de lo imposible es que pueda caber en lo incauto. Si la población le incumbe a un Estado, por qué  a ese Estado no le debería incumbir la población? A una escala familiar sería como un padre que no tiene control de su natalidad. Aunque ya no se necesiten o no se lleguen a necesitar soldados, partida como todavía está la humanidad, es interés de grupos tener progenie y quizás hasta en abundancia. Si en esta época fuera, parece que unos olvidarían a otros y harían prevalecer sus culturas por encima de la de los extintos. Que implique riesgos un embarazo, y ahora más con los equipos médicos tecnológicos que existen, entre poder salvar una vida o perder dos, es distinto y hasta más sencillo poder optar qué elegir. Al menos, particularmente, estamos creyendo que es mejor salvar una vida a perder dos. Es penoso también que aun habiendo dichos equipos se pierdan vidas igual. Lo peor que ni siquiera por los equipos ni quienes los usan, sino por legisladores. Los médicos no son legislados aunque podrían ser. Tal vez sea obra de la ambigüedad de doctor con doctor y médico con doctor, lo coloquial. No un punto en el que el gobierno diga quien se une con quién, sino uno en el que el gobierno diga qué cantidad. Tal vez tampoco la estadística sea algo fiable, no tiene que ser fiable, es solo una estimación y una estimación no es la cosa en sí. Matamos al número de hijos fuera de lo establecido por el gobierno? No, pero tendrían que pasar al cuidado integro del Estado. En sí pues los ciudadanos tienen cierta protección de sus Estados, así también los grados de incidencia estatal varían de una frontera a otra. Puedes programar y fabricar una maquina, pero no la puedes adiestrar. Cómo podría un Estado desligarse del control de sus ciudadanos si son ellos su principal capital, sobre todo sus mentes jóvenes y frescas. Porque tiene que posar sus pies en algún lugar y en ese lugar hay muchos otros pies además de cabezas. Y las cabezas hacen leyes y hay leyes para unos y leyes para otros. Dos perros que se han criado juntos y más desde cachorros solo se pelearían y harían daño tal vez solo por falta de comida. Porque sus amos teniendo no se las den por miserables y avaros o porque ni estos tengan para ellos. No volver lobos a los perros.

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Sudaca

Primero será siempre el mundo. No puede haber más heridas en pueblos que menos han luchado y menos se han destruido. O tal vez sea la receta que pueblos ya cercanos o ya lejanos se aniquilen para luego poder unirse más y mejor. Toneladas de trinitrotolueno, bombas nucleares a pueblos rendidos. Es como la maldición de los civiles que sus políticos y quienes los gobiernan no quieran dialogar ni menos entenderse y solo piensen en su belicosidad. Ya si eres minoría, que apoyes o no, a la guerra le importa muy poco. También claro siempre hay entusiastas en querer ir a matar o morir. Además de tener un idioma en común, itálico romance, con todas sus variantes regionales, alguna vez se levantaron contra un gobierno que estaba muy lejos. Aunque como un gobierno espejo lo del virreinato, ningún rey es un dios; así no se puede cumplir con su palabra en su totalidad y más estando tan alejado; mucho más difícil por la tecnología de la época. Que luego del primer virreinato sudamericano se haya dividido en otros sea para no centralizar el poder en uno solo, por razones en desmedro de la corona, que podría ser llamada la principal, eso de lo que se supone que se han independizado, es lo que arrastran como una cadena y grilletes todos esos los que ahora son países. No sería mejor un solo virreinato contra todo un reinado? Aun así, al menos por aquí, y felices de ello, ya no quedan, en apariencia al menos, coronas. Por otro lado, las reformas las conocen solo los reformistas, aunque tal vez en algunas ni ellos mismos. Como la cólera casi ira de un ex-patriota al ver una bandera extranjera en una “fiesta” de corrida de toros, en un país el cual es supuestamente independiente, al centro y más arriba que la nacional. Ni siendo solo un simbolismo ni por esa sola época del año ni así. Si quiere, la nacional al medio más arriba y la bandera de la cultura sumada a la derecha o izquierda. Por ello y más razones es pues que entendimos que es mejor una sola bandera para todo el mundo. Sueño, utopía, pero cosa que creemos alguna vez se hará. Ningún idioma es problema con ningún otro idioma cuando de verdad de quieren entender. Como esa sola bandera es algo tal vez más lejano de lo que podría ser una US (Unión Sudamericana), sin habernos desangrado como en otros lados del globo, debería haber una mejor unión. El patriotismo es estar pensando en el momento, es pensar que esas fronteras jamás por jamás se van a mover. El patriotismo hasta llega a deshumanizar al otro que no es de su patria. La patria es hasta donde se pueda ver o se pueda entender. Aun nos sigue siendo dudoso que un país vecino desconfíe del otro y un continente de otro. Humanos X, humanos Y. Las únicas armas tendrían que ser usadas para luchar contra la naturaleza (si es que alguna clase de lucha pueda existir contra ella). Bien son alegres los padres que no tienen que mandar sus hijos a guerras. La insanidad, pero, tampoco, como la muerte, respeta clases ni castas ni edades; al menos, parece, no es tan general como la segunda. Sin ninguna bandera de guerra, un trapo blanco rectangular con un globo color de un planeta visto hace años atrás, más celeste, más azul en el centro.

El título presente aunque conocido por su forma despectiva, es algo que se puede revertir. El hombre suele pues mucho contractuar (hacer contracciones lingüísticas). Puede ser algo largo sí decir Sudamérica, que uno está orgullo de ser sudamericano. Está bien acortar las palabras, economizar. Por nacer por estos lares, continente que no necesitaría otro nombre del que ya tiene si fuese un día una sola patria, no se podría ser peor sino hasta mucho mejor. Sucede que hay quienes pudiendo no estar en el sitio, del cual inclusive despotrican, se quedan allí pero siguen despotricando. Es de no entender porque no se van si no quieren estar en un lugar teniendo posibilidades de hacerlo. Y no creemos que sea algo que pueda caer en lo xenofóbico, pues es cosa que también hacen unos del lugar en donde han nacido. Es el peor de los necios negar que el Hombre siempre ha migrado, ha sido y es la migración gran parte de su desarrollo. Usar los pies es gratis. Es peor hablar de un sitio como de una persona del que solo sabes sus nombres y una que otra referencia. No es en vano el proverbio que reza de que se necesita mucha sal para congeniar, que amigos se conozcan mutuamente. Una talega podría ser mucho o poco, se necesita seguro además de sal mucha constancia y madurez. Es necesario tratar de entender las decisiones de otros y más aceptarlas. Pero es más difícil y por ello mismo un honor cuando se trata de todo un pueblo. Ensanchemos la vista como se hace con los adelantos científicos. Una ciencia para paz y no para guerrear. Trágico que lo maduro se pudra, pero caiga por sí solo. No puede hacerse de todos los árboles leña. Por toda su belleza en general, por ser y tener todavía un pulmón amazónico. Que sus clases políticas no lleguen a crear una animadversión para con la tierra en donde han nacido sus pobladores, sino al contrario hacer que se sientan orgullosos de ella, de no querer irse y no tener que hacerlo. Ir a morir en guerra por este lindo continente, no por una sola parte de ella. Tal vez mejor por Pangea. Hasta que llegue esa bandera blanca con ese globo azulado de cielo despejado, será todavía una bandera negra.

De un paria que quiere llegar a conocer lo que es de verdad una patria.

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Comunista, consumista (el orden no importa)

Creemos que ni el más acérrimo comunista podría prescindir de tener capital aunque eso tampoco lo haga capitalista. Por más mínimo que sea su capital, lo necesita para sus necesidades básicas, a menos haya un valor definido para poder llamar a un monto capital. Por lo que comunismo nos parece se precia de dicha palabra, entonces lo que tal vez más se quiera sea otro tipo de capital, capital humano o capital destinado al común o con preferencia a. Por lo que capitalismo nos parece se precia de dicha palabra, entonces lo que tal ves más se quiera sea capital solo monetario y solo eso, aunque la palabra misma sea general, se debería precisar a qué tipo de capital es a lo que algún sistema político y económico es a lo que le da preponderancia. Tampoco podríamos tener solo población abundante, capital humano, pero para ellos, como gobierno, sin tener cómo poder sustentar algún mínimo bienestar para quienes se gobierna. Como alguien que quiere ser neutral, hemos notado que ambos caminos en su exageración, mal uso y mala guía, no hacen más que adormilar, por no decir embrutecer, a sus propios gobernados. Uno está sumido en comunismo y el otro está sumido en consumismo. No nos parece razonable que pensando solo en comunismo se olvide del sustento que ya se ha hecho casi necesario e imposible de obviar para el hombre desde que se lo ha inventado: el dinero. Tampoco nos parece razonable que pensando solo en consumismo se haga diferencias sociales abismales entre personas en una misma ciudad, en un mismo país, en un mismo continente y en un mismo planeta; así, ambos, no hacen más que llenar agujeros sin fondo, dinero que se “pierde” y que nadie sabe a dónde va. Un país con alto déficit e inflación. Cómo pues puede ser posible que haya capitales privados que tengan más capital que algunos países? No es el caso tampoco que se pida una igualdad ideal y que todas las personas anden como reos en alguna cárcel con una misma vestimenta, con un mismo auto, etcétera, pero las diferencias existentes son de personas a las que simplemente nos les importa, desde los gobiernos, capitales privados y personas comunes con verdadero poder adquisitivo. Parece que no se dieran cuenta de que ni el dinero ni ellos mismos son eternos o es que también lo saben pero no les importa. Como debe haber algún embrutecimiento en las clases bajas, con seguro muchas honrosas excepciones a las reglas, también las debe haber en las clases altas y clases “reales”, embrutecimiento que hace que no les importe y vivan solo su momento. Tal vez también demasiada empatía sea algo malo, algo que se debe combatir con aversión a otro aunque hable nuestro idioma por tener más o menos dinero, por tener otro tono de color de piel o cosas hasta más banales que esas. Pero no, al contrario del comunismo o capitalismo, creemos que la exageración de empatía no podría traer consecuencias negativas, además de ser completamente un acto voluntario y no bajo algún régimen que tenemos que heredar y aceptar de nuestros padres aunque no queramos (tampoco obviamos ni olvidamos la hipocresía o mero interés disfrazados de empatía). Lo que entendemos por capital, cosa tan preciada para los hombres, es el dinero lícito que se haya podido obtener, por el contrario no consideramos capital al dinero ilícito aunque haya quienes tengan esas costumbres y deba haber mucho capital ilícito moviéndose como lícito. Otra forma de reconocer al capital es como bienes en general y algo mal habido no puede ser un bien, una utilidad. No nos parece ilógico tampoco el hecho de que una persona natural o juridicidad quiera y hasta deba requerir de ingresos para subsistir, pero lo persistente es siempre el abuso que se dan de las cosas. Ilógico es querer cortarle al hombre algo que ha hecho desde hace mucho tiempo y bien: comerciar. El capital monetario, aunque sirva para sostener un capital humano, no es que nos pueda dar capital humano. El capital humano se hace a sí mismo y es éste también es el que crea al capital monetario. No se troque pues ni se tenga por preferencia algo que puede comprar una cosa pero que en esencia no es la cosa en sí, eso es solo un engaño. En el peor de los casos dinero siempre como medio y nunca como un fin. No se pueden desligar a alguien a quien se le pueda llamar un acérrimo capitalista con ser también una persona consumista; de otro modo para qué querría capital si no fuera para comprar y comprar? Tampoco, es seguro, que no hayan comunistas que no sean consumistas, pero uno de los dos debe de estar más cerca a lo que es solo consumir. De entre comunista o consumista, bajo nuestro criterio y opinión, nos parece más sospechosa la que tiene una ese demás. Y reconocer que alguna vez creíamos del lado del que está el corazón.

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