Archivo por meses: septiembre 2014

Falso correcto

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Un gran problema, por no ser el principio de todos los males, son los jefes y cualquiera de sus sinónimos posibles. Mejor es el hombre aquel quien no tiene ninguno y no lo es de ninguno tampoco. Se hace libre y hace a otros también igual de libres. En su ninguna relación de superioridad está su igualdad. Es seguro alguien más cercano a la libertad. Pero cómo un mundo sin líderes? Nunca se han preguntado si simplemente parecen robots? No son alguien si no tienen un programador. Por su poder saber algo del pasado y por su proyección. Ellos tuvieron o tienen tal cosa y los otros deben y quieren tener igual o mejor. Quizá, y esperamos que no se lo vea como contradictorio, por ello el “quizá”, es que si los jefes de verdad fueran probos, es que todo iría relativamente bien. Lamentablemente existe la mentira y no podemos conocer a ciencia cierta la intención de alguien. Intenciones también seguro es lo que más hay. Mejores hombres deben ser aquellos quienes al menos intentan justificar su intención y los peores quienes ni siquiera conocen la suya propia ni interés en ello. Dirigentes que cambian los colores y símbolos de sus casacas partidarias como quien se cambia una prenda de diario. Y es más y peor, piden votos, y mucho pero mucho peor, se los dan. Son la clase de persona, que si como en otras épocas fuera más sencillo cambiarse de nombre casi a discreción personal, lo harían, todo por tapar sus fechorías. No tienen ninguna idea del nombre ni de su valor. Contumaces plenos. Como que seguro hay cosas por las que vale la pena pelearse, en las que no hay ningún arrepentimiento por saber que ha sido lo mejor. Nulo y viciado. La doble simplicidad, como el ahorrar o el tacañear, están muy cercanas: un simple con mucho conocimiento (que no es ni será nunca nuestro caso, aunque podamos predicar en medida de aquello) o un simple simple. Tal vez debería ser el afán el ahorrar más agua, el no talar árboles ni ser quien contamina (que es también una forma de desgastar). Porque tampoco luego ni sacan sus papeles ni sus carteles ni despintan lo pintado. Querer velar por lo público, haciendo mal uso de lo público. No quisiéramos decir que las “honrosas excepciones” se van haciendo cada vez más nulas. Tal vez solo sea  en alguna medida esquizofrenia social. Como el desperdicio que es solo eso o el desperdicio que puede ser mejor canalizado. Porque también hay quienes de una cosa útil y en todo su pleno funcionamiento hacen desperdicio. Por publicidad, por placer, por entretenimiento, por decir que lo puede hacer; lo que no lo hace menos estúpido aunque gane miles o millones. No puede ser partido algo que debería ser íntegro, aunque claro, ambas cosas nos son complicadas. Pero estar partido es estar un paso atrás, lo partido solo existe por lo entero. Ser hombres, tener razón y palabras y aun y aún así no poder razonar. Como por el sexo, dos hombres peleando, no se diferencian en nada de otros animales cualquiera. Si no hay el razonar es por el ego o porque hay una mala razón intransigente. No puede ser algo correcto, falso y verdadero a la vez. En ningún lugar del mundo ni del universo puede gobernar un delincuente. Qué pues hace el delincuente sino solo para sí mismo y sus allegados? He ahí uno de nuestros desprecios al sastre y la camisa. Alguien quien no vota por querer de verdad al pueblo, a su modo. Por ser siempre uno más.

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Ego: gusanos y otras nimieades

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Si hay algo mejor, por qué seguir lo peor? Eso mejor ya parece copado, pero antes bien uno puede estar más o cerca o más lejos. Estar cerca lo mejor y estar lejos lo peor. Es que hay un punto de no retorno en el que el peor ya no puede ni siquiera acercarse a lo mejor? Puede haber un hombre inmortal? Puede haber un ser inmortal? Si hay algún ser así, debe de estar rodeado de seres también así; de esa manera, están siempre más cerca unos de otros. Estos seres o nunca han conocido lejanía o es que la conocían como todos y han podido escapar a ella. Tal vez lo espiritual sea el acrecentar nuestra verdadera presencia y no la presencia que muere. El verdadero ego. Si no se puede eliminar lo peor, lo segundo sería alejarlo. Tal vez, he ahí la razón de las dimensiones y sus distancias. Porque si todo fuese lo mejor, o sea lo bueno, sería castigo para buenos y mejores las distancias; lo cual nos parece injusto. Quererse y separarse y quererse y estar juntos siempre. Entre uno y otro, qué más da si todos son inmortales o si todos son mortales. La justicia debe ser el merecimiento en un mundo ideal. Porque vivimos nuestras pequeñas vidas como si fuéramos grandes, inmortales. Por eso decimos que somos simplemente cenizas o comida de gusanos sin retractación ni disculpas. La realidad no necesita ser excusada ni disculpada. Es porque debe haber un ego universal, ya que así, es como se sobrevive de verdad. En el peor de los casos, se está más cerca a ello. Es necesario, claro, que no debería haber diversidad de justicias e injusticias, de bondades y maldades. Solo y únicamente una diversidad homogénea de positividades. Si la realidad es positiva, la mentira es la que la trata de hacer negativa. Verdad para valientes y mentira para cobardes. Es mentira también ser a veces valiente y a veces cobarde, pero el primero no puede ser lo segundo, aunque éste último, a veces, esporádicamente, pueda ser lo primero. Es salir de ese limbo contradicción. No es acaso la ambigüedad una lejanía? Lo claro no tiene más a donde ir ni qué preguntar. Lo claro lo cercano, lo oscuro lo lejano; así, lo claro lo mejor, lo oscuro lo peor. Las pieles y el pigmento no son el color mismo, sino solo tal vez algún tipo de vehículo y puente, lo que atrapa. No puede ser posible que las cosas verdaderamente sutiles provengan de fotones o de algunas otras formas de partículas.

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Esperar

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Alguno dirá que no gusta de esperar, pero el hombre, entre otras cosas, aunque no quiera hacerlo, espera. El estado del hombre es un estado de espera. Cómo podría en efecto  evadirse del porvenir? Ni aun de muerto se puede evadir, por suicidarse uno no se limpia el cargo, incluso es peor, se es mucho menos libre. A un algo uno que debería haber tenido un tiempo X, acortarlo, reducir su valor; por qué de verdad cuánto puede costar el tiempo? Tendrían que haber buenas razones que lo justifiquen? Puede uno estar muerto, pero el porvenir no desaparece por el muerto. Alguien quien tiene la menor cosa posible no es libre, sino que está atado a ella. Está atado con eso de lo que se precia. Solo tal vez esos babas hindúes que andan desnudos o a penas con taparrabos y sin ninguna o poquísima pertenencia serían lo más cercano a lo que el hombre puede llamar ser libre. Tal vez salvaje pero libre. Ser salvaje no es sinónimo de depredador. No es quien quiere toda la caza y todo el harén para sí el depredador, depredador sexual y salvaje? El predador no puede ni debe ser manso. Estos que en otras latitudes se les podría considerar personas chaladas por su desnudez y entre otras características, aunque claro no por el mismo motivo, sino de una forma más consciente en su razón y consecuente accionar, llegan incluso a ser venerados, tener discípulos. Al igual también más a sabiendas que aquellos a quienes se les suele llamar “no contactados”, muestran su desnudez de una forma seguro más inocente y más natural aun ya siendo adulto. Los nudistas dicen “vámonos a desnudar”, los otros siempre o casi siempre lo han estado. Lo que está desnudo ya no se puede desnudar. Desnudo no es alguien que vive con mentiras, ésta es un robo. Es hacer esperar con exageración. Se te libra de algo más vital e importante como es la realidad; así, se te induce al error. La mentira será una realidad, pero no es ésta misma. Alguien con mentiras todavía no está desnudo. Ahora, la espera, no termina en ello. Se puede tener un esperar calmo o uno tormentoso. No debe ser lo mismo esperar lo que ha de venir y lo que no ha de ser de ninguna manera. Es mejor quien espera o hace esperar? Nos parece que si alguien se va haciendo esa pregunta es porque algo no está yendo bien. Debe ser alguien que ve a otro alguien como un desigual. Se supone que si es pactado y no implantado debería cumplirse mejor; lamentablemente habemos personas que todavía no podemos vivir sin implantación. Como todos esperan, todos pasan. Y aun sin que los llegues a conocer eran quienes tenían que pasar en esos precisos momentos. No otros, sino ellos. Pero como algunos pasan, también algunos se quedan y ven juntos el pasar.

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