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Eso que pregunta

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Qué querías ser de grande? A qué niño no se le habrá preguntado aquello. Yo quería algo qué hacer. Se pueden hacer más de dos cosas a la vez, pero seguro nunca será como hacer solo una. Algunas de las cosas que se quieren hacer de algún modo acaban y pueden decirse terminadas. Algunas otras, en cambio, se relegan por épocas hasta que con lo mismo con que se busca se hacen instrumentos que acercan, alejan o detienen en algún grado lo que antes era lejano y por ello mismo desconocido. Teléfonos, microscopios, Apolo Once, satélites, las futuras generaciones en espacios más lejanos con humanos como principales actores. Todo ello fue antes de ser lo que es, una pregunta. Se pregunta de algo siempre, como aristas tiene cada figura. Algunas ya respondidas, de ellas con tres, cuatro, etcétera demostraciones. Qué podríamos decir del círculo? Un punto es un círculo? Es sola otra invención humana? Con cada punto que pare líneas y líneas que van tratando de cercar del modo más uniforme y simétrico posible como para no salir de la formación y molde que lo ayudará a ser lo que debe ser. Un punto con figura triangular? Cada decimal de pi un punto. Si se cerrara el cerco eso que es moriría. Para ser lo que debe ser tiene que ser libre. Qué motivo habría para tratar de hallar todo pi? Se puede tal cosa? Se puede toda la magnitud del universo cuantificar? Tal vez hasta donde estemos haya cifras; mil, dos, etcétera mil años más? Si todavía no se encuentran un lado con el otro podemos llamarlo círculo? Podría ser cualquier otra forma, no necesariamente un círculo como lo es que mañana podría no salir el sol. Entonces lo que dibujamos en papeles, pizarras, etcétera no es lo que creemos que son? Qué es lo que creemos aparte de lo esencial? No es ser un dibujo? Un dibujo no es un círculo o un cuadrado, rombo, etcétera. Es como lo es toda cosa antes de ser lo que es: una pregunta, una idea. Pero por qué entonces hay preguntas renuentes? Creemos por que aún se estudia, hay pedagogía, y porque eso que es aún está lejano al hombre, se mueve. Eso que es, es lo que compete en formas más individuales, humanas y más globales, sociales, que hacen lo general. Eso lo que es técnica y luego tecnología antes sale de la unión de ambos, lo humano y lo social de forma conjunta. Familia y sociedad corruptas qué se puede esperar del individuo? Y el problema en estos casos es que existen excepciones a la regla, además de los estereotipos y prejuicios. Tratar de ser objetivo sería no estar lleno de los anteriores, sino todo lo contrario, solo así, también se puede llegar a ser justo en algún grado. Eso que es, es objetivo. No serlo sería como estar buscando números en letras y viceversa de forma ideal, pero los quehaceres mortales, lo social y humano, tendrían que ser complementarios uno con el otro como nacer y morir. Preguntarse es esperar como se espera morir. Se pregunta porque se vive, cuando se vive las cosas no son ni están definidas. Eso que es para el hombre no está definido, a eso que es no se llega si no por preguntas. Se trabaja a partir de lo que ya está y de lo que otros dejaron, algunos desempeños en grado más o menos a ciegas que otros. Las preguntas pasadas o venideras no cesan. En el fondo todos no son a causa del apego al saber algo? Seguro algunos se hacen más por lo secundario, salario, y otros por lo primario que hasta puede ser ocio y felicidad mismos. Qué más si se trata de charlar con los mejores espíritus que uno. En ello también puede llegar a radicar lo que puede ser más o menos indefinido, más o menos definido, como una hermenéutica de la hermenéutica, “la pregunta por la pregunta”. Historia, Derecho, Ciencia, Educación, etcétera no serían lo que son sin sus respectivas filosofías, sin sus respectivas cosas que preguntan. Serían solo cuerpos sin alma, lo biónico superado por lo totalmente robótico, mas lo natural ya ha sido desde mucho antes; cómo cambiar?

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Ala

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En cada época y lugar por época hay frases y locuciones comunes, tanto entre jóvenes, adultos y niños. Una de ellas era “ala” decirlo era símbolo de “qué bonito”, “qué interesante”, “me gusta”. Aunque parece que descendía y era copia de una frase más adulta y de asombro, claro que para un niño no estaba permitido decirlo, “a la mierda” como expresión de “oh, eso es estupendo”, “no podría haber otra cosa como esa”. Aunque por propio conocimiento, uno no se refería con la primera a la segunda. Estando los tres con algo que seguramente era interesante, motivó que “ala”, “ala” se repitiera más de una vez. Con una cara iracunda y la voz levantada el mayor y jefe de familia preguntó: “ala qué, ala qué?”. Asustado y confundido, pues para el cuestionado era desconocido a qué venía tal pregunta y el enojo, miro-le a su mamá que tampoco parecía entender el por qué. Luego de unos años la cuestión esa cobró vida, alguien de una edad que podría ser considerada niño, no podría decir algo como la frase que parece que inspiro a la más corta, entonces, la moles-tía habría sido por que se pensó que se quería decir “a la mierda” algo que no estaba bien vista para la edad del menor. Aunque sigue siendo solo una premisa e inferencia; nunca se le preguntó a la otra parte qué era a lo que realmente se refería y entendía por ello.

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Globos

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¡Qué miedo daba! Pero a la vez era gracioso mojarlos. Tan calurosos días sentados cerca de la puerta que daba a la quinta Santa Rosa. Un balde por cada uno, ¿Cuantos globos? Ya no recuerdo habrían más de cinco o seis en cada balde con agua. -Bueno ya te toca, ¿a quién, a quién?, esperando a las siguientes víctimas a ser empapadas. Por lo general era al primer auto que pasara o con Ángel en la avenida principal de una cuadra arriba, los buses con gente parada en el intermedio, cuántos agradecidos y cuantos iracundos. Ese medio día de verano con los baldes y Johnny repartiendo globos a cuanto auto pasase. Un escarabajo rojo se aproxima -a ese, a ese. ¡Te toca!- Un globo al azar del balde cualquier color y la fuerza necesaria para intentar mojar al conductor o su acompañante. Qué tan gran coincidencia de momentos por la ventana más pequeña del lado del chófer se logra colar el globo y ¡Splash! Preparados a correr, cuando en eso un -¡Gracias!-. Tan caluroso medio día convertido en la salvación de un conductor que de seguro necesitaba un refresco.

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