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Jurisdicción

El sofista está detenido. Homomensura. El hombre de las cavernas, el hombre político, el hombre demócrata, el hombre medieval, el hombre moderno, el hombre contemporáneo y los que puedan venir. El hombre como medida de todas las cosas, en los casos señalados en el muy cortísimo resumen, nos sirve solo hasta lo antepenúltimo, al menos en este caso. Luego de que otros hombres más aparezcan, el homomensura copará siempre solo hasta lo antepenúltimo. Solo estar repitiendo como loro y jamás intentar siquiera cuestionar no es necesariamente avanzar. En ese sentido el hombre queda solo de testigo aun siendo participe. Su deducción e inducción están igual de detenidas. Por ello, quien podría ser su contra-parte, podría ser visto como soñador, como otros podrían también llamar, idealista, filósofo. No buscamos conflictos y cada parte seguro hace lo que debe hasta donde sus posibilidades les den. En ocasiones ambas partes se pueden unir y convivir, luego, también, separarse y así sucesiva y cíclicamente. Quién se encargaría de lo cíclico y de unir y desunir las cosas? Los hombres saben cuándo y cómo prender una fogata o disparar un arma mejor que otros primates o animales seguramente. Los más cercanos a lo que podría ser un sofista en nuestro tiempo serían los abogados y los profesores. Ambos por saber algo reciben honorarios. Alguien quien se divierte con lo que hace y obtiene ingresos de ello debería ser doblemente feliz. Hacerlo por solo una de las dos opciones podría resultar hasta peligroso. Realizar algo solo por un salario y no disfrutarlo o a lo más haberse acostumbrado. Estar acostumbrados a algo y no salir de ello podría verse como feliz para algunos. El extremo de ello serían, entre otros animales, los pandas que necesitan cosas más especificas para sobrevivir. En cambio, se encuentran hombres en los polos, fondos marinos y espacio. Pero qué tendrían en común el hombre y otros animales? Lo común sería que se tiene la pulsión de vivir, con ello, con la más o menos inteligencia que se pueda tener, con la más o menos consciencia que se pueda tener se hace lo que se hace; algunos exageran y hasta hacen arte y cultura de ello. Hacer solo lo que a uno agrada así ello no genere ingresos. Lo que le agradaba podría volverse lo que lo agrede. Pero seguro para quien hace lo que le agrada y sepa que no sea lo que más lo beneficie, al menos monetaria-mente, debería haber pensando antes en ello, de otro modo estaría muerto o sería a lo que más cerca se encuentre. Morir haciendo lo que a uno gusta o vivir y morir forzado? Si eso que a uno gusta y de alguna manera forma y nutre, y que mejor si solo nutriera a otros aunque no los forme, a lo que algunos que realizan sus respectivas tareas de forma forzada, fuerzan, a su vez, a otros a imitarlos o de otro modo ser desterrados o muertos. Se puede hacer algo bien de forma forzada? Tal vez sí aunque se pueda empezar mal, de otro modo, sin lastre alguno, sería lo idóneo. Con cuántas cicatrices se deja de ser un ángel? En esto, como nacer, no se elije latitud, altitud, sangre, etcétera solo se nace. Lo idóneo e ideal sería que por algo que pueda resultar bueno no se cobre; es un bien cómo cobrar por ello? Además si lo hecho es igual de insuficiente y hasta perjudicial, cómo cobrar por ello? Aún menos seguramente. Un árbol como un libro no se movilizan solos, pero los precios pueden ser demasiado exagerados, y en algunos sitios se le exige a la gente leer. Una canasta familiar diaria con lo que podría costar un libro, sin salirse de la ley, en algunos lugares y hogares serían dos días o más de comida. Con intención o no, algunos no quieren que otros lean. De dónde pues es por donde se empieza a saber. Se monopoliza la educación se crean maestros, se monopoliza la justicia, se crean abogados y jueces. Ni enseñarle a pescar al pobre y no solo darle pescado aquí no parece cuadrar. El que está dando pescado ya ni sabe si es a un pobre o a uno que ya tiene más que suficiente de lo que se está repartiendo. Las institucionalidades como que pueden tener un buen fin, también pueden servir solo como formas de segregar. Las cosas implantadas, hechas por el hombre, poseen un doble filo. No se puede sin quitar en un lado menoscabar otro. Nepotismo. Pero si es en verdad quién merece el puesto y no otro? En principio, sin inconstitucionalidades ni jerarquías, no habría puestos que pelear. La institucionalidad de la iglesia católica, por ejemplo, nos parece una mejor forma de relegar el cargo. En un tiempo era así. Entonces es que la obediencia no pudo contra la rebeldía y se hicieron los que ahora se conocen como estados y países modernos? Los hombres no quieren solo a uno en el poder, además parece que solo uno no se puede dar abasto. Podría ser una necesidad el hecho de que se pase de una forma de gobierno a otro, aunque aún nos duele dejar las monarquías que todavía existen. Lo más ideal sería a no esperar a que uno muera para relegarlo, sino que tratándose de hombres libres y lo suficientemente racionales como para no dañarse entre pares nunca, regirse así e igual de libres y racionales. Tenemos, parece, una buena forma de comunicarnos y con ello sociabilizar, mas aún parece ser insuficiente. Además entre hombres libres y suficientemente racionales debería-se conocer mejor a quien es el que mejor pueda guiar, alejados de envidias y conveniencias grupales, mayoritarias o minoritarias. Es un hecho de que algunos delincuentes escapan y no pueden ser capturados solo por tratarse de otra jurisdicción, incluso, hasta en una misma ciudad. Entre un sofista y un filósofo parece también ser un problema de jurisdicciones, pero en estos quehaceres es más difícil delimitar a poner hitos o calles pavimentados.

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Talión sin ojos ni dientes

Al odiar y a la frustración se grita, mas es en vano; gritarle al cosmos, gritarle a Polaris y que se vaya al Este. Con una desviación de milésimas a una velocidad luz se termina en otro sitio del que se debía. Unas milésimas, por despreciables que puedan llega a ser en un instante, en otro es la perdición total. Cuando se deja de lado lo sobrante y se lo asume como parte de uno, se empiezan los ojos a cerrar. Además, “si él lo hace por qué yo no” y “para que yo pueda hacer lo que quiera dejo al otro igual de libre”. La primera es en algún grado infantil, olvidarse de uno, creyendo que es todo lo contrario, que también queremos ser solo nosotros. Se queda ciego y hace lo que el otro sin que se juzgue, siquiera, si eso deseado es bueno para el que se quiera imitar, menos, lo piensa si lo es para sí: es solo mera imitación como cuando seguro se oye el lenguaje maternes. Se regresa a un estado como cuando llamándole por su nombre, éste no está ni enterado que se refieren a él. Tampoco podríamos dejar y olvidar la idea de las excepciones; sin embargo, como si de un arma se tratase, se la puede usar cuando se deba o usarla de forma errónea, aunque en principio creemos que es la única vez, en el peor de los casos, en lo que algo esencialmente malo pueda vérsele como bueno y hasta hacedor de justicia. Una excepción es una forma de ver algo en un instante distinto a lo que en verdad es. Cada objeto posee distintas veces en la que una excepción es lo que es y no un abuso, del mismo modo en que no es lo mismo robar dos monedas de oro y matar a dos personas. El abuso, es en ese sentido, la completa desvirtuación de lo que es una excepción, se puede convertir como lo hace el uno en dos, o lo que sea necesario, para soportar la carga, mas el uno no puede hacerse algo que no sea numérico, por ende, y en la misma línea, tampoco los demás números posibles. En cierto sentido creemos que lo segundo es hasta aceptable y en grado racional. Si le agregásemos que para yo ser libre dejo libre al otro ‘sin, claro, jamás dañarlo’, pues seria una garrafal contradicción, podría cooperar en lo que tratamos de buscar. Pero podría ser daño el hecho del humo de un habano, monóxido, un suicidio asistido, entre otros con limites tal vez más estrechos? Hay líneas muy marcadas para lo que pueda llegar a ser una transgresión. Ciertas transgresiones quitan con ella el sustento de un hogar, una madre sin su hijo o viceversa y también sin amigos, por lo tanto, por qué no podrían ser las penas imputadas hasta a una o dos o tres generaciones sanguíneas directas. Se provoca un daño que quita por completo una vida, en lo otro se subsiste aunque sea enrejados. Además de al momento el crimen tampoco se pensó en la carga de responsabilidad que podría dejar detrás, entonces, por justicia, hacer responsables de quien agredió a quienes compartían con él. No nos parece justo el hecho de que mientras unos disfrutan aun entre rejas con sus familiares, otros se conformen con flores y velas en el panteón por quien tenían cerca. La ley de Talión, aunque en este caso ya no con ojos ni dientes, como se puede ser vista que agrega daño al daño, creemos, también, que si se la usa sin ser trocadas la excepción en abuso, podría cumplir un cometido justo. Mientras unos conversan aunque limitadamente, otros ya no tienen opción. Dos o tres generaciones con y por la culpa de uno, a otros que ya no tienen la misma posibilidad.

Pensar en quien necesita de uno para algún plato de comida y por ello delinquir, podría jugar un papel inverso positivo a la hora d acabar una vida y pensar en quienes se tiene detrás. Las reparaciones civiles “solidarias” nos parecen desde contradictorias, burla e insuficientes. Si los del amparo legal, “letrados”, mismos empiezan a trocar palabras con un sentido que debería ser siempre bello o por lo menos tender hacia ello, imagínese el vulgo. Se termina igual de alejado por algunas minucias creídas como sin importancia. En términos ideales, que es como creemos que debería ser, es que no haya hombres enjaulados, desde épocas, costumbres y políticas pasadas siempre ha habido rejas pero siempre hay delincuentes, en ese sentido, no ha producido cambios significativos tampoco.

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Masa

Aceptando que la libertad deba tener restricciones que podrían ser hasta necesarias para mantener el orden político, negaremos la igualdad metafísica, que a consideración, rodea y es base de todo lo existente. Parece natural, también, el deseo de estandarizar y estandarizar-se en el hombre, además, claro, y es seguro la principal influencia, la natural estandarización que existen en las cosas fuera del hombre y sus creaciones. Alguna razón debe haber para que entre los números algunos sean distintos de otros, que los perros ladren, en general, ser lo que cada cosa es. Por ejemplo, por más argucias que se hagan e inventen, no se podría bailar en una estrella. Así cuando en lo político queremos ver diferencias, éstas se refieren a cuán libre deba ser quién y qué cosa (mercancías y ciudadanía). En algunos el o los que lideran son elegidos por el único partido y en otros las votaciones de las gentes. Tal vez a algunos les interese sufragar y a otros no; el problema también radica en que en un lugar en el que se elige a los que gobiernan haya quienes no quieran votar y en los que no se vote unos que sí quieran. En principio creemos que es un derecho el sufragar y no un deber, aunque eso podría varia de Estado a Estado, país a país. Que las personas sufraguen o no, no parece evitar la corrupción, así como en uno en el que no se vota tampoco. La corrupción no parece estar supeditada al régimen político, sino que es hasta algo histórico y recurrente, particular y de crianza. Si a alguien se le amenazase con algo delicado como matarlo y a parte o a toda su familia podría mellar la constancia de alguien a quien se creía incorruptible. Por lo general estos tipos de cosas se realizan, además, debajo de la mesa, esa parece ser su naturaleza. Tal ves donde no haya corrupción sea el mejor régimen que se pueda querer. El que se elija o no, tampoco parece cambiar el hecho de que haya progresos, uno que lidera cien años podría tener menos progresos que uno que lo haga por diez y viceversa, uno que lidere diez años eche a perder todo un buen trabajo previo realizado. El progreso está supeditado, también, necesariamente, a la riqueza del territorio y en ella a su administración, ésto se podría reducir a lo siguiente: como hay reyes buenos también hay malos. Pero en general quienes hacen las patrias y regiones, son las personas y sus tradiciones, quien quiera ir en contra de ellas tendrían que ser más en cantidad y armamento. La locura nazi, por ejemplo, por su propia acción, se hizo dos frentes sin hombres ni armamento suficientes. Tampoco está en los lideres que en su época no haya la tecnología que hay en otras, así como sus respectivos problemas, sobre población, mutaciones de virus, catástrofes naturales, etcétera. Si la masa se conforma con ir a votar de tiempo en tiempo y con ello se cree salvada su labor política, parece ser un error, ésta debería ser más constante y activa, aunque, claro, qué hacer cuando los cupos están copados y más cuando esos cupos no representan a quienes debieran. Crear más curules? Cambiar los tiempos de gobierno? Es la función de la masa solo la producción y el consumo? Votando o no, ese parece ser su único fin y el de los gobernantes que no hayan ni clases altas, medias o bajas. Qué son los de la “clase” política? Hay clases políticas? La masa puede parecer un niño al que se le calla con alguna golosina o juguete.

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política no Política

Para algunos debe ser muy común las urnas, tiempos de duraciones gubernamentales, nombres que deciden futuros así como armas en general. Uno y es el que sí públicamente detestamos, se trata de asegurar todas las armas para sí, aunque, claro, es lo que todo Estado, imperios y cualquier tipo de gobierno en general han hecho en épocas pasadas y actuales. Imagínese si hubiese quedado alguna otra especie que impere al lado del homo sapiens sapiens, algún otro pre-humano con posesión de territorios. Lo que primero se nos ocurre es que serían guerras interminables y espantosas, ya que ni como miembros de una sola especie, existe algún respeto, menos, seguro, si hubiese otra. Esa falta de respeto consigue cobijo gracias a la existencia de armas de todos los tipos. Cuando no hayan armas existirá un respeto real, antes no. Ese régimen al que detestamos pretende también ser el partido único con un líder único. Aunque como lo anterior, es característica de cualquier régimen y hasta una necesidad que haya alguien único en el poder, ya sea temporales o hasta que pidan otros su cabeza. Todos los tipos de regímenes que han existido y existen comparten características que varían solo en grados. La poca resistencia que le debe quedar a la ética, aunque no solo ella, tal vez sea la que frenen las degradaciones y con ellas los abusos. Ciertas palabras tienen cierta fuerza aún. Podríamos mejor, para tratar de acomodarnos a las reglas, citar lo que otras mentes, seguro mejor que las de uno, han tratado de definir como fascismo, un único régimen al que se detesta públicamente y se tiene un bando definido, el que sea estaría mejor. Luego de ello para objeto de estas lineas se tratará de ser lo más objetivo posible al tratar de exponer las diferencias de los sistemas que existen y que si hoy en día persisten es por que algo de bueno deben de tener en cualquiera de sus matices, derechas izquierdas o centros. Por objetivo, algo difícil de concretar, entenderemos que no se toma parte de ningún bando o en todo caso, como iniciamos, se lo hace explicito. Lo objetivo debe ser contrario a proselitismos, esa parece ser la forma de funcionamiento también. Existiendo paralelamente ningún sistema podría ser superior a otro, como muchas cosas, parece que se adapta a su contexto: responde una necesidad. Pues es casi inevitable que exista algún flujo del dinero de las personas, jurídicas o naturales, así como sus acciones y qué tan libres puedan llegar a ser, dichas necesidades tienen que ser reguladas de alguna manera.

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