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Mascota

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El ser humano debe ser el único animal, si es que se le puede colocar en ese estatus, que se relaciona con otros animales distintos a él. Aunque los otros animales también tengan algún tipo de relación, parecen ser situaciones más esporádicas y raras. Nos inquieta la pregunta de saber si es el hombre un animal. El hombre es un ser animado, los demás animales también lo son. Comparten además otras similitudes como vivir o al menos de vez en cuando actuar en grupo, tener que reproducirse así como tener que morir, etcétera. Hay cosas que los demás animales no construyen ni idean ya sea para su bien o para su mal. Mas tampoco se podría decir que los otros animales no ideen, aún así las diferencias parecen saltar a la vista. El idear es algo que aun compartiendo podemos superar y lo hemos superado. Están compuestos y se forman a partir de células, otra razón para seguir creyendo que el hombre es también un animal. El hombre con su idear ha creado dioses. No se podría decir de un animal no-humano creyente de una religión. Es el hombre quien dispone de los demás animales no los demás animales del hombre. Si el hombre por providencia divina o mera biología llegó a dominar en el planeta, debería descalificarse como animal. El solo creer aquello podría mejorar a que desaparezca la todavía animalidad de algunos que quedamos. Qué son las filiaciones políticas sino el creer y con ello estar de acuerdo con la política de filiación. Así como religión, no creemos que algún otro animal fuera del hombre sea partidario ni seguidor de algún partido político o club que sea, no poder nunca sufragar. Como el nunca que era antes que votasen las personas de color negro o las mujeres por ejemplo. El hombre es un animal, aun llamándose racional, que debería dejar de llamarse animal, aun así agregando su cualidad seguro más importante. Ahora, con la diferenciación que hace el hombre con los demás animales, tarea mucho más compleja y difícil, nos preocupa el que se hace con cuales se come y cuales no. El que no nos comamos entre humanos, al menos no normal ni sanamente aceptado, es una diferencia que nos aleja de los demás animales. Aunque alguno de la especie aya sido engullido por alguna fiera, no es lo común ni lo que normalmente sucede, aquellos son los que por lo general están en el plato. Parecería muy cruel el comerse a un perro, aunque se sabe de gatos como comida, lo de los perros es algo que seguro despertaría mucha indignación popular. Aunque, si se comen gatos, por qué no perros, teniendo estos últimos aún y aun más carne; seguramente no hemos estado más tiempo como especies con los felinos que con los canes. Ahora con el caballo, en ciertos lugares como con el gato parece ser normal que se coman a éstos. Tampoco habremos de haber estado más tiempo con los corceles que con los cánidos, pero al menos parecen haber sido más influyentes y necesarios que los gatos al participar más activamente con los humanos en sus procesos sociales. Se habla hasta de palomas en las guerras, elefantes, pero no de participación de gatos. La variedad que el hombre pueda tener de mascotas es mucho más amplia que la de estos tres animales, pero parecen ser a menos los más populares. Qué sucede ahora cuando a alguien que todavía se le puede llamar niño tiene de mascota a algún animal el cual está dentro de la dieta común de una persona? A ese a animal cuando todavía es pequeño por obvias razones no se le puede usar de alimento hasta llegado el momento; no es un shock emocional el saber que tienen que matar a dicho animal para luego comérselo? No es una forma de traición a la que se le empuja a un infante? Traición contra su mascota, ahora comida, y traición contra sí mismo, sus sentimientos y hasta su moral. Luego ya se va haciendo más costumbre el desapego natural y tal vez solo florezca un apego de mero interés, un apego ya no inocente. Una cosa, parece, que hace la distinción entre el ser niño y el ya no serlo, es el el saber de la muerte. Otra podría ser el reconocerse como niño y ya no desearlo. El animal que se sabe animal y no quiere serlo más. Cómo empieza el conformismo sino con el tener que saber que algo es así solo porque otros lo dicen? Saber que algo que se quiere tiene que irse. Si fuese así no se tendría que retener nada. Conformismo con que tengo que comer lo que otros comen o aguantar malas caras. Se hace costumbre el tener que dejar ir algo que sabías que no debías dejar ir. Se hace una moral de piedra. Se hace un sentimiento de piedra. Crueldad consuetudinaria.

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Más y menos

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Las personas hablamos de más, no demás sino de más. Más tendría que estar por delante de todos, tal vez y por ello mismo, es que ellos quieran hablar de él. Obviamente nadie quiere menos. Para el hombre es más especulativo hablar del más que del menos. Aunque hijo de reyes, el hombre nada tiene, es siempre pobre y misero. Solo tal vez porque se mira por encima a otros animales y es el único que en esta tierra se puede temer; ningún otro animal, menos en grupo, le podría vencer, ni uniéndose todos éstos contra él solo. Si no fuera por eso ultimo, al hombre no le quedaría otra que conformase con segundos puestos o quién sabe más; o debería ser menos? Qué es lo más natural que habla de más? Acaso no es la suma? A la suma no se le tiene que pedir que sume, el hombre parece tener una naturaleza tal, pues, de otro modo, andaría queriendo menos. Menos, o sea restar, no es menos natural que la suma; sin embargo, para el hombre y en su vivir parece ser menos importante y necesario. Más es todo lo que debe haber en el universo y en cada una de las dimensiones que debe haber y el hombre quiere acercarse. Una transbordador espacial, un satélite artificial serían buenos ejemplos de ese desear. La familia y contabilización misma es una suma, una interrelación. Una suma no podría existir si dos objetos, ya sea distintos o semejantes , no se relacionan para formar alguna otra entidad. Esta clase de objetos aun juntándose no pierden su propia sustantividad, aunque se los vea de otra forma, siguen siendo los mismos. Un número de dos cifras no podría ser sin esa su composición. El número que sea está compuesto de unos y en el peor de los casos es una unidad, de otro modo no sería ni número ni cosa existente. Algo más nulo o más neutro que el cero? Podrían haber solo unos y en nada cambiaría la realidad. Cuando se suman los números que sean, se suman sus unidades no éstos mismos. Esencialmente cosas distintas no se pueden sumar, pero como todo es unidad en los números, es posible. Cosas distintas son el calcio, el magnesio, y demás compuestos que forman un solo ser vivo. Acaso sumadas no hacen o al menos pertenecen a ese cuerpo único?

Hay un imán al que vuelven todos, o, al menos, los que deberían y quieran volver. Están fraccionados como toda materia, grupos más grandes o más chicos. Aun solo imaginando que haya habido un primer imán y habiéndose quebrado y esparcido en trozos variados, tanto en su forma como en su lejanía intrínseca, todos tendrían que tener la misma capacidad y posibilidad de volverse a unir. Grupos más grandes o más chicos o idealmente como en su configuración inicial. Aunque en el peor de los casos nunca se llegue a juntar la masa primera, están siempre dispuestos a la conjunción. A un trozo de imán tendrían que cubrirlo, ensuciarlo con cualquier otra materia que reduzca o elimine por completo su capacidad; solo de ese modo podría perder lo que al principio le era natural. Podría ser también que el mismo imán decidiera ponerse mascaras o macularse a sí mismo creyendo que podrá ser otro, ocultar alguna falta. No habría más que estas dos maneras para que se pierda algo que era por igual para todos en sus inicios. Ahora cabria preguntar si los ocultados ya sea por su propia voluntad o en contra de ella podrían revertir su situación. En alguna medida los que se ocultaron o mancharon en contra de su voluntad tienen menos culpa que los que lo hicieron por propia convicción. Dentro de las razones y motivaciones que pueden haber tanto entre los forzados como entre los malintencionados, la variedad y complejidad sería como en la presencia que hay inclusive dentro de los mismos números tales como enteros, racionales, irracionales, imaginarios, reales, y todo problema matemático en general. De esos todos posibles, hay unos que son enteros; algo que no es unidad no es entero ni integro. No podría ser más fácil sumar números fraccionarios, decimales, irracionales a sumar solo números enteros. La integridad parece estar cercana a la sencillez y a la simplicidad que a lo compuesto y a lo diverso. A dónde se va si no se vuelve al primer imán? A ser parte de otro? A formar otro? Tanto si se tendiera a más o ya sea a menos, se puede llegar a desaparecer? Desaparecer no parece ser ir a ningún lado. Lo menos que se puede ser no es ser cero; no existen números negativos? Lo más que se puede ser es algo que tampoco podemos llegar a conocer. Qué hacen él último número de los negativos al sumarse con el último números de los positivos? Aun el ser cero es ser una unidad, algo integro, algo más concreto que una diagonal o una circunferencia. Ni ser más ni ser menos es ser más o menos integro. Se tiene que ser quien se debe ser. Ir andando complicándose las cosas.

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