Month: febrero 2012

Hora

Después de todas las guerras, tal vez cansados por ello mismo, cambiaron. Es posible también que después de ser miles de millones y descender a solo un par de millones, asustados y hasta traumados por el miedo a desaparecer por completo, se haya producido el cambio radical de dirección. Ya no conocían, mas que como historia, los años, meses y días. Qué miércoles, qué domingo u otro de los llamados días, en cualquier idioma, eso ya no se usaba más. Su medida de tiempo era el cumplimiento de los objetivos propuestos. Cada meta lograda, otra era, aminorar las distancias. Los segundos y las horas eran meramente referenciales, pues estaban en un solo momento hasta cumplir con su plan. Mucho menos si ya no había días ni años, menos había fronteras, por fin una sola sociedad. Qué leyes podría haber para una especie que está literalmente al borde de la extinción, mas que o la ley de la selva o la ley de la razón. Razón que fácilmente podría ser también amor. El mismo planeta en el que vivían cambio de nombre, pasó a llamarse Hora en honor al tiempo. Otra razón para el cambio fue, porque de lo que era, quedaba solo una parte, entre contaminación nuclear, zonas áridas, así como inundadas; cómo podría mantener su nombre cuando el cambio era más que catastrófico. Además de un clima extremo, totalmente rudo, cambiado e inestable, hacerse la guerra unos con otros fue la peor idea. Tuvieron que achicarse los espacios para entender que una natalidad no puede ser descontrolada, hacer del exceso la regla. Tuvieron que desaparecer ingentes cantidades de otras especies, ya por sus manos o las de la naturaleza, para verse más solos en todo ese espacio. Cómo siendo adultos mayores, supuestamente racionales, podrían necesitar de gobiernos, de no civiles con capacidad de portar armas, de otras personas que los ayuden con su propia psique y relaciones interpersonales, de excesiva riqueza en un puñado de personas, ahora en Hora cada uno era responsable de sí mismo y de los que en verdad podía hacerse cargo. Si existía eso llamado riqueza era para cada uno de los que vivía y de los que vivirían luego, para cumplir sus objetivos como una sola fuerza. Riqueza que no sirve para adquirir lo que realmente importa, así se convirtió enteramente en una herramienta, en lo que como otras que poseían, pasaron a dominar de una mejor manera. Qué podrían hacer mejor juntos que divididos y más siendo pocos, por qué tendrían que ponerse trabas entre ellos mismos, si tenían que progresar y sobrevivir. En Hora, en cualquier parte del globo estaban en el mismo tiempo, no importaba con la luz de su estrella a su favor o en su contra en algún cualquier lugar. Era inadmisible que algo que debía, sino estar a su servicio, al menos estar más controlado; no dejar que algo como el tiempo los dividiese. Cómo podrían dividir las matemáticas! Le pusieron el nombre de lo que también ya habían perdido, pero para mejor.

Antenas

Se dice, se supone, que cada uno de nosotros es una especie de antena. Antena, como cualquier otra, la cual, debido a ensuciarse, provoca recibir mal las señales. En principio, descuidado y ensuciado por uno mismo, luego, producto de otras influencias externas malas y negativas, se termina por enturbiar y hasta arruinar. Al dormir los órganos del cuerpo también entran en otro estado, en otro ritmo. No son lo mismo los sueños de despierto que de dormido. Los sueños tal vez sean pantallazos con alguna animación y movimiento, pantallazos de nuestras propias experiencias y de todo lo que nos rodea, aunque no lo veamos. Por ejemplo, no nos damos cuenta de la energía del sol hasta estar con insolación y tostados más que bronceados. Tampoco es lo mismo un cerebro dormido que uno despierto; sin ser uno mejor que el otro, sus ondas están en distinta frecuencia. Seguro también no es lo mismo un cerebro despierto o dormido que un cerebro en una profunda meditación. Las sinapsis por muy pequeñas, aunque no tanto como los quantums, tal vez sean un puente hacia ese mundo. Aunque muy grande la diferencia en las dimensiones, todas esas ínfimas corrientes están seguro más cercanas a una realidad más ideal y sublime que a lo meramente bruto y pesado. Cómo podríamos no estar relacionados con todo por muy lejano o por muy ínfimo? Es la meditación solo un falso invento? No se podría negar que todo está conectado de confín a confín en el universo material, pues si no se tocasen de alguna manera, habría más universos, cada cosa estaría separada muy aparte. Mucho menos los números y las personas interactuarían, no se sabrían en ningún caso. Si buscamos cualquier número éste viene a nosotros, de cualquier manera, en cualquier forma; si buscamos lo hueco y vacío, lo irrelevante, también seguro se acercan a nosotros. Si no se sabe en dónde están todas esas partículas cuánticas, podrían estar en cualquier parte, en el pasado o en el futuro, en cualquier instante. Ni que decir de la antimateria, además de toda la llamada materia y energía oscuras. Soñamos y más relajados esas sinapsis tal vez atrapen todas esas señales arrojadas a través del tiempo. Se hacen sueños e ideas. Energías diminutas con algún sentido. Información en esas minúsculas energías arrojadas por uno mismo, arrojadas por seres más sapientes de tiempos pasados, presentes y futuros. El ADN con cerca de tres nanómetros de seguro está más cerca también de toda la información que nos rodea. No podría estar desperdigado a su suerte ni menos perdido ni desperdiciado todo el conocimiento. Las cosas básicas que nos permiten seguir viviendo de forma biológica están al alcance de todos, mucho más al alcance de todos está la sabiduría. Lo bueno y bello no podrían perderse ni desaparecer. Pero si es uno mismo quien aleja lo bueno ya quién nos podría ayudar. Toda antena necesita su propio mantenimiento, su propia constancia y consecuencia.