Archivo de la etiqueta: malentendimiento

iconoclastía pre-racional: relojes

[Visto: 428 veces]

Algo que quiera ser regla y medida de otro algo distinto a lo primero tendría que ser más acabado. Lo pequeño podría ser escala de lo grande o viceversa? Lo pequeño tendría que copiarse a sí para escalar lo grande y éste hacerse partes. Pero qué forma ha sido primero? Lo que aún no ha sido podría aventajar a lo que ya es y que más a lo que siempre ha sido? Saber algo mínimo a diferencia de nada parece ser una ventaja, el problema aquí es que todos saben algo. Si pudiendo hacer sencilla una cosa, complicarla? Uno diez veces y diez entre sí, como todo lo anterior, no podría ser de otra forma si no fuera por la presencia de cambio. El cambio es lo mismo que el movimiento? Copiarse es un movimiento? Si se copian se mueven pero cambiar o moverse pueden ser de cualquier cosa, no es necesariamente copiarse. O cambio o movimiento tendrían que implicar materia para explicar que haya dos palabras que signifiquen a un mismo objeto. Para qué habrían dos o más palabras aparentemente distintas que refieran a lo mismo? Eliminar los sinónimos? Decir que los colores han pintado las estrellas a decir que ambas son formas de un mismo objeto, sería como un quarks a la estrella más grande que pudo haber existido o que pueda existir. Peleas por quién generó a quien y quién contiene a quien, podrían resultar ociosas, como tarea de gustos y creencias atacar o defender si lo gaseoso fue antes o después de lo líquido. Qué pintaría un pintor sin nada con qué y qué retratar. El pintor hace uso de algo semejante a lo que se quiere pintar para que estos se parezcan y complemente de alguna manera. Eso con que se pinta no es otra cosa que un vástago lejano del sol y éste a su vez de alguna otra estrella en algún otro tiempo. La cosa que es, por más que se le ponga alas y un cuerno no podría ser pegaso o un unicornio. La cosa que es no cambia aun tenga nombre distinto en otros idiomas o sinónimos. Aunque no sepamos si es el cambio o es el movimiento quien implica materia, nos dan la idea de que algo ya no es lo mismo a lo que era, por alguna razón. Lo grande como lo pequeño para el hombre significan dificultades, riñas, y hasta mera imaginación aunque estén en nuestras narices y participemos de ellos. No resistimos poner la cita “la naturaleza ama esconderse” pues poder ser tan colosal-mente grande y ser lo más microscópico posible es una forma de huir sin por ello alejarse, solo esconderse. Negar el LHC o al sol? Solo lo que nos alumbra debe tener muchos reciclajes y si no los tubo los tendrá que tener, las estrellas solo paren estrellas, planetas, asteroides y alguna otra roca cósmica, algún rebelde sin causa. Podría decirse que un asteroide forma un planeta? Formar una estrella? A lo primero tal vez, mas no a lo segundo. Se ven dos estrellas una de otra desde un planeta, en qué momento se alejan? Siempre? Nunca?

Lo que se quiere estandarizar con movimientos astrales no podría ser mejor al cambio atómico como para tomarlo como medida. La estandarización de la hora mundial podría unir más a las personas, pues el tiempo es vital y está siempre presente en nuestros días y quehaceres. Saber que hay otros con los que contactar y que respiran lo que uno, comen en alguna medida lo que uno, reproducirse, etcétera podría hacer solo terrícolas sin ninguna otra denominación más a parte de sus respectivos nombres individuales. Pero como entre los sistemas de unidades de medida ANSI, DIN, etcétera solo persisten por la prepotencia, capricho y costumbres que deberían ser ya desfasadas. Se convierte lo que debería ser solo referencial en cultural y hasta símbolo de orgullo. Es la misma idea de hacer trabajar a uno en un trabajo de dos y a dos en el trabajo de uno. Es un gasto en vano. Es otro de muchos otros orgullos vanos. Lo que parece necesitarse más y con prisa es una mayor y mejor identificación con nuestro planeta, desgastarlo y contaminarlo loca y descontrolada-mente no es precisamente tener identificación.

Sigue leyendo

Jurisdicción

[Visto: 374 veces]

El sofista está detenido. Homomensura. El hombre de las cavernas, el hombre político, el hombre demócrata, el hombre medieval, el hombre moderno, el hombre contemporáneo y los que puedan venir. El hombre como medida de todas las cosas, en los casos señalados en el muy cortísimo resumen, nos sirve solo hasta lo antepenúltimo, al menos en este caso. Luego de que otros hombres más aparezcan, el homomensura copará siempre solo hasta lo antepenúltimo. Solo estar repitiendo como loro y jamás intentar siquiera cuestionar no es necesariamente avanzar. En ese sentido el hombre queda solo de testigo aun siendo participe. Su deducción e inducción están igual de detenidas. Por ello, quien podría ser su contra-parte, podría ser visto como soñador, como otros podrían también llamar, idealista, filósofo. No buscamos conflictos y cada parte seguro hace lo que debe hasta donde sus posibilidades les den. En ocasiones ambas partes se pueden unir y convivir, luego, también, separarse y así sucesiva y cíclicamente. Quién se encargaría de lo cíclico y de unir y desunir las cosas? Los hombres saben cuándo y cómo prender una fogata o disparar un arma mejor que otros primates o animales seguramente. Los más cercanos a lo que podría ser un sofista en nuestro tiempo serían los abogados y los profesores. Ambos por saber algo reciben honorarios. Alguien quien se divierte con lo que hace y obtiene ingresos de ello debería ser doblemente feliz. Hacerlo por solo una de las dos opciones podría resultar hasta peligroso. Realizar algo solo por un salario y no disfrutarlo o a lo más haberse acostumbrado. Estar acostumbrados a algo y no salir de ello podría verse como feliz para algunos. El extremo de ello serían, entre otros animales, los pandas que necesitan cosas más especificas para sobrevivir. En cambio, se encuentran hombres en los polos, fondos marinos y espacio. Pero qué tendrían en común el hombre y otros animales? Lo común sería que se tiene la pulsión de vivir, con ello, con la más o menos inteligencia que se pueda tener, con la más o menos consciencia que se pueda tener se hace lo que se hace; algunos exageran y hasta hacen arte y cultura de ello. Hacer solo lo que a uno agrada así ello no genere ingresos. Lo que le agradaba podría volverse lo que lo agrede. Pero seguro para quien hace lo que le agrada y sepa que no sea lo que más lo beneficie, al menos monetaria-mente, debería haber pensando antes en ello, de otro modo estaría muerto o sería a lo que más cerca se encuentre. Morir haciendo lo que a uno gusta o vivir y morir forzado? Si eso que a uno gusta y de alguna manera forma y nutre, y que mejor si solo nutriera a otros aunque no los forme, a lo que algunos que realizan sus respectivas tareas de forma forzada, fuerzan, a su vez, a otros a imitarlos o de otro modo ser desterrados o muertos. Se puede hacer algo bien de forma forzada? Tal vez sí aunque se pueda empezar mal, de otro modo, sin lastre alguno, sería lo idóneo. Con cuántas cicatrices se deja de ser un ángel? En esto, como nacer, no se elije latitud, altitud, sangre, etcétera solo se nace. Lo idóneo e ideal sería que por algo que pueda resultar bueno no se cobre; es un bien cómo cobrar por ello? Además si lo hecho es igual de insuficiente y hasta perjudicial, cómo cobrar por ello? Aún menos seguramente. Un árbol como un libro no se movilizan solos, pero los precios pueden ser demasiado exagerados, y en algunos sitios se le exige a la gente leer. Una canasta familiar diaria con lo que podría costar un libro, sin salirse de la ley, en algunos lugares y hogares serían dos días o más de comida. Con intención o no, algunos no quieren que otros lean. De dónde pues es por donde se empieza a saber. Se monopoliza la educación se crean maestros, se monopoliza la justicia, se crean abogados y jueces. Ni enseñarle a pescar al pobre y no solo darle pescado aquí no parece cuadrar. El que está dando pescado ya ni sabe si es a un pobre o a uno que ya tiene más que suficiente de lo que se está repartiendo. Las institucionalidades como que pueden tener un buen fin, también pueden servir solo como formas de segregar. Las cosas implantadas, hechas por el hombre, poseen un doble filo. No se puede sin quitar en un lado menoscabar otro. Nepotismo. Pero si es en verdad quién merece el puesto y no otro? En principio, sin inconstitucionalidades ni jerarquías, no habría puestos que pelear. La institucionalidad de la iglesia católica, por ejemplo, nos parece una mejor forma de relegar el cargo. En un tiempo era así. Entonces es que la obediencia no pudo contra la rebeldía y se hicieron los que ahora se conocen como estados y países modernos? Los hombres no quieren solo a uno en el poder, además parece que solo uno no se puede dar abasto. Podría ser una necesidad el hecho de que se pase de una forma de gobierno a otro, aunque aún nos duele dejar las monarquías que todavía existen. Lo más ideal sería a no esperar a que uno muera para relegarlo, sino que tratándose de hombres libres y lo suficientemente racionales como para no dañarse entre pares nunca, regirse así e igual de libres y racionales. Tenemos, parece, una buena forma de comunicarnos y con ello sociabilizar, mas aún parece ser insuficiente. Además entre hombres libres y suficientemente racionales debería-se conocer mejor a quien es el que mejor pueda guiar, alejados de envidias y conveniencias grupales, mayoritarias o minoritarias. Es un hecho de que algunos delincuentes escapan y no pueden ser capturados solo por tratarse de otra jurisdicción, incluso, hasta en una misma ciudad. Entre un sofista y un filósofo parece también ser un problema de jurisdicciones, pero en estos quehaceres es más difícil delimitar a poner hitos o calles pavimentados.

Sigue leyendo

Ala

[Visto: 440 veces]

En cada época y lugar por época hay frases y locuciones comunes, tanto entre jóvenes, adultos y niños. Una de ellas era “ala” decirlo era símbolo de “qué bonito”, “qué interesante”, “me gusta”. Aunque parece que descendía y era copia de una frase más adulta y de asombro, claro que para un niño no estaba permitido decirlo, “a la mierda” como expresión de “oh, eso es estupendo”, “no podría haber otra cosa como esa”. Aunque por propio conocimiento, uno no se refería con la primera a la segunda. Estando los tres con algo que seguramente era interesante, motivó que “ala”, “ala” se repitiera más de una vez. Con una cara iracunda y la voz levantada el mayor y jefe de familia preguntó: “ala qué, ala qué?”. Asustado y confundido, pues para el cuestionado era desconocido a qué venía tal pregunta y el enojo, miro-le a su mamá que tampoco parecía entender el por qué. Luego de unos años la cuestión esa cobró vida, alguien de una edad que podría ser considerada niño, no podría decir algo como la frase que parece que inspiro a la más corta, entonces, la moles-tía habría sido por que se pensó que se quería decir “a la mierda” algo que no estaba bien vista para la edad del menor. Aunque sigue siendo solo una premisa e inferencia; nunca se le preguntó a la otra parte qué era a lo que realmente se refería y entendía por ello.

Sigue leyendo