Hora, dónde te has ido hora.

Han clamado todos los vientos direcciones,

todos los sollozos de las más mínimas conciencias.

 

Como si empeorara, 

en vez de tener más amaneceres,

todo ese tiempo humano con todas sus horas. 

 

Quién podría atarte y así menguarte!?

Han pasado ya todas las vidas y sus suspiros, 

lo que es peor, han pasado los seres todos con su muerte.

 

Violento calentarse, calmo el enfriarte.

Micra por micra, núcleo a núcleo nos morimos;

aun y aún ha sido toda la dicha que me ames y amarte. 

 

En ese momento sollozo, 

de alegría y nada más que alegría. 

El completo instante de estar solos de a dos.

 

Sufrimiento con su gozo,

maldición no vernos día tras día.

Estamos tras los horizontes, tras los vacíos. 

 

He estado vivo incluso antes de nacer,

todos, todos con su cuerda propia, larga o corta.

Nos matamos nosotros mismos para tal vez ya no renacer.

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