La reseña

Sin duda, hacer una reseña de un libro no es una labor complicada. Sin embargo, hay que considerar que muchos lectores interesados en el tema del libro reseñado dependerán del cuidado que su autor le ponga al momento de elaborarla. Recuerda seguir obligatoriamente los siguientes pasos:
– Haz una revisión previa de la estructura de la obra: título, subtítulo y el índice para que te orientes sobre sus aspectos importantes, el propósito, la finalidad de la obra y otros aspectos complementarios. Lee con atención y tomando notas críticas sobre el contenido del texto.

– Revisa las síntesis parciales que hayas elaborado y ordénalas en una plan-esquema, ya que la reseña debe seleccionar lo significativo de la obra leída.
– Resalta la importancia de la obra reseñada con una opinión justa e imparcial.A continuación, veamos una reseña sobre Un millón de soles, la última novela de Jorge Eduardo Benavides.

Un millón de soles
por Javier Ägreda

Después de sus grandes retratos narrativos de la Lima de los años 80 –Los años inútiles (2002) y El año que rompí contigo (2003)– Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, 1964) completa su trilogía de novelas políticas con Un millón de soles, la historia de Juan Velasco Alvarado y su dictadura militar, desde el golpe con el que obtuvo el poder en octubre de 1968 hasta aquel otro golpe que se lo quitó en agosto de 1975. Una ficción que sigue cronológicamente, a la manera de una crónica, el septenato que duró esa dictadura personalista y autoritaria, que con sus polémicas reformas cambió definitivamente el rostro del Perú.
Reconocido admirador de Vargas Llosa, Benavides ha optado en este libro por el modelo de La fiesta del Chivo y no por el de Conversación en La Catedral. Más que una novela total, la suya es una aproximación al entorno del dictador, a los entretelones de sus decisiones políticas, a las intrigas de sus ministros y asesores. El relato está constituido casi exclusivamente por las conversaciones entre estos personajes, entre los que destaca un joven Vladimiro Montesinos, asesor del ministo del Interior. Son diálogos técnicamente bien trabajados, aunque el abuso y reiteración de ciertos detalles (los vasos de whisky, por ejemplo) llegan a hacer tediosa la lectura.
Sorprende que Benavides le haya dado más protagonismo a Montesinos que al propio Velasco Alvarado. Mientras el asesor aparece en diferentes contextos –hasta enamorando a la hija de un ministro– al dictador apenas lo vemos en su despacho vociferando alguna orden o fumando nerviosamente. No se relata ningún episodio de su pasado, ni se dice nada de su enfermedad o problemas personales. El hombre que convirtió su rostro en el emblema más característico del “gobierno revolucionario de las FFAA” es en esta novela una sombra sin voluntad ni vida propia. Incluso varios de sus ministros resultan personajes más logrados.
El énfasis en las intrigas de este oscuro grupo de asesores termina trivializando importantes sucesos históricos, como la reforma agraria –objeto de tantos libros de ensayo y hasta novelas– o la expropiación de los diarios y empresas de TV. Solo al final, en el Epílogo del libro, Benavides se anima a narrar directamente todo lo relacionado con la huelga de los policías (febrero de 1975) y los saqueos que precedieron a la caída de Velasco. Son, sin lugar a dudas, las mejores páginas de Un millón de soles y una muestra del potencial novelesco de esta fascinante etapa de nuestra historia.

Imagen e información extraída de http://agreda.blogspot.com/2007/11/un-milln-de-soles.html

Elaborado por José Miguel Herbozo

Puntuación: 2.67 / Votos: 12

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