Se dice, se supone, que cada uno de nosotros es una especie de antena. Antena, como cualquier otra, la cual, debido a ensuciarse, provoca recibir mal las señales. En principio, descuidado y ensuciado por uno mismo, luego, producto de otras influencias externas malas y negativas, se termina por enturbiar y hasta arruinar. Al dormir los órganos del cuerpo también entran en otro estado, en otro ritmo. No son lo mismo los sueños de despierto que de dormido. Los sueños tal vez sean pantallazos con alguna animación y movimiento, pantallazos de nuestras propias experiencias y de todo lo que nos rodea, aunque no lo veamos. Por ejemplo, no nos damos cuenta de la energía del sol hasta estar con insolación y tostados más que bronceados. Tampoco es lo mismo un cerebro dormido que uno despierto; sin ser uno mejor que el otro, sus ondas están en distinta frecuencia. Seguro también no es lo mismo un cerebro despierto o dormido que un cerebro en una profunda meditación. Las sinapsis por muy pequeñas, aunque no tanto como los quantums, tal vez sean un puente hacia ese mundo. Aunque muy grande la diferencia en las dimensiones, todas esas ínfimas corrientes están seguro más cercanas a una realidad más ideal y sublime que a lo meramente bruto y pesado. Cómo podríamos no estar relacionados con todo por muy lejano o por muy ínfimo? Es la meditación solo un falso invento? No se podría negar que todo está conectado de confín a confín en el universo material, pues si no se tocasen de alguna manera, habría más universos, cada cosa estaría separada muy aparte. Mucho menos los números y las personas interactuarían, no se sabrían en ningún caso. Si buscamos cualquier número éste viene a nosotros, de cualquier manera, en cualquier forma; si buscamos lo hueco y vacío, lo irrelevante, también seguro se acercan a nosotros. Si no se sabe en dónde están todas esas partículas cuánticas, podrían estar en cualquier parte, en el pasado o en el futuro, en cualquier instante. Ni que decir de la antimateria, además de toda la llamada materia y energía oscuras. Soñamos y más relajados esas sinapsis tal vez atrapen todas esas señales arrojadas a través del tiempo. Se hacen sueños e ideas. Energías diminutas con algún sentido. Información en esas minúsculas energías arrojadas por uno mismo, arrojadas por seres más sapientes de tiempos pasados, presentes y futuros. El ADN con cerca de tres nanómetros de seguro está más cerca también de toda la información que nos rodea. No podría estar desperdigado a su suerte ni menos perdido ni desperdiciado todo el conocimiento. Las cosas básicas que nos permiten seguir viviendo de forma biológica están al alcance de todos, mucho más al alcance de todos está la sabiduría. Lo bueno y bello no podrían perderse ni desaparecer. Pero si es uno mismo quien aleja lo bueno ya quién nos podría ayudar. Toda antena necesita su propio mantenimiento, su propia constancia y consecuencia.

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