Mono con ropa sin cola

Podría ser mejor no decir las palabras que no se deben decir por ser solo arregladas, si no las fuesen, sería mucho menos tiempo perdido. Seguro el viejo aprecia su tiempo más que el joven. No hay que ser sinceros a veces? Es que también puede que haya formas de sinceridad y unas no calcen bien con otras, aunque tampoco es que no pueden soportarse del todo, pero no se llevan de una forma en que otros sí se llevan. No necesariamente por ser mentiras esas palabras arregladas, aunque se puede dar el caso, pero cada dicho tiene sus efectos, unos atraen, otros repelen, otros no causan ningún efecto. Cómo se controla el olvidar qué decir en un momento dado? Si no es por olvido, callar por ser ya la misma respuesta. No hemos sido ni hemos querido ser lo que otros querían que uno sea, aunque también siempre hemos sabido dar excepciones para con uno mismo y como para con otros y de seguro esos otros para con uno. Sin saber que sea solo personal o de mucho otros más, el monopolio de las excepciones siempre las tiene uno mismo, su ego que puede estar tornándose ya en egoísmo. Los celos son pues egoísmo, que otro ni mire ni toque ni hable, hay grados de celos también seguro, de lo que al menos parece a uno pertenecerle de algún modo en algún grado. También habrá quien diga y quien piense que los celos son celos y el egoísmo es egoísmo, cosa que podría ser hasta más correcta que lo nuestro. De viejo, al menos eso parece que debiera ser, uno se va haciendo quien más es o como quiere ser. Y pues alguien que no gusta de problemas, y a quién habrán de gustarles, es también alguien que trata de no hacer problemas a otros; parece hasta una cuestión lógica. No se puede obviar el que haya quienes disfruten más de su adrenalina que otros, lo que por las mismas fuerzas y paso del tiempo no podría no mermar; aun así hay quienes tienen que ir a buscarlos a esos que por buscar su diversión han tenido algún percance, el solo hecho de tener que rescatar el cuerpo. No es que necesitemos de un grupo todavía para romper vidrios de cabinas telefónicas de la calle, pero muchos rompen muchas más seguro. Tanta envidia de los pingüinos o de alguna otra movilización que pueda llamarse justa, reivindicativa! Y hay tanto todavía en pie que no debería estarlo, que faltan por romper. Si se puede sufrir por uno mismo, por algo de fuera o algo del propio interior de cada uno, seguro más se sufre por dos, por tres y así sucesivamente hasta donde uno puede decir que quiera y que otros digan que lo quieran. A uno que aunque no esté completamente en pie y que todavía se balancee por una cola, tal vez a estos si se les cortase eso que los equilibra los forzaría o a quedarse siempre o más tiempo de pie o más tiempo en cuatro patas. Aunque nadie se las corte, sino por su propio empeño, forzarse siempre a estar de pie y así perder la cola ellos mismos, ya no necesitarla para equilibrarse. Ha ganado estar de pie, pero ha perdido una linda cola, con ella tal vez su única verdadera inocencia. A un animal que no sea humano que haya matado a un humano no tiene otra pena más que la muerte, si se matan entre humanos todavía parece que tienen juicios. Necesitar de ademanes para que lo que uno quiera decir pueda tener más énfasis, alguna forma de escrito poemático. Llegar a olvidar que aunque unos crean que es la libertad de expresión algún fin último, es mucho antes que ella la libertad de elección de cada uno la cual intentan comprar y barato. Es mejor un profesional a un no profesional?, depende? Las palabras (letras) son para unos más y para unos menos.

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