Archivo por meses: febrero 2014

Justicia y solidaridad con toda Venezuela

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Las tensiones sociales y violencia desatada en Venezuela en lo que va del 2014, no son un hecho único. Lamentablemente, en otras latitudes como Ucrania, Siria o Tailandia se han venido sucediendo situaciones de conflicto social que han puesto en cuestión su gobernabilidad y entendimiento sobre los derroteros en sus respectivos países. Por cierto, nuestra apuesta (y llamado) es por la paz y la convivencia humana, sobre la base del diálogo y entendimiento mutuo, con bases de justicia y equidad, y la protección especial de los más indefensos y pobres de cada sociedad.

En especial, la realidad de Venezuela nos golpea de más cerca, al estar en nuestro ámbito Latinoamericano. Porque en el Perú no hemos sido ajenos a ello y, más adelante, podríamos reproducir situaciones equivalentes. Pese a que hoy nuestro país esta ganado por una perfomance económica mejor sostenida, aunque no necesariamente sólida; con una continuidad electiva de sus autoridades públicas (presidente, congresistas, alcaldes, gobiernos regionales, etc.) ya por varios periodos, aunque tambaleante en su sistema político por la poca institucionalidad y ausencia de partidos políticos (o su frágil consistencia); con deudas aún no resueltas en los niveles de ingresos (y reforma) del sector público y de cómo ello se traslada al sector privado y al conjunto de la sociedad y las familias que la integran.

El caso de Venezuela es fundamental de atender porque nos habla de la democracia y sociedad que queremos construir en nuestros países. Donde sabemos que hay diversos intereses en pugna y que dan lugar a movidas políticas de distinta estirpe, generando provocación, violencia y manejo noticiario a veces poco objetivo o muy parcializado. Aun así, no deja de ser importante preguntarse sobre cuestiones claves desde el caso venezolano, como las siguientes:

º ¿Quién respeta las reglas de juego de la democracia y se mueve dentro de la institucionalidad? Puede ser complejo señalarlo. Porque si uno parte de cuestionar la legitimidad del gobierno actual del Presidente Maduro (de Venezuela), puede que justifique la necesidad de “derribarlo” por todos los medios posibles. Algunos sectores que protestan hoy en diversas ciudades de Venezuela, al parecer, se mueven con esa lógica; sin embargo, no todos. Creo que el líder de la oposición Henrique Capriles, reconoce que hay serios cuestionamientos al régimen de Maduro pero ha intentado moverse dentro del marco de la Constitución. De otro lado, la protesta es legítima en toda democracia y no se le puede descalificar o intentar amedrentar porque no se comulga con las ideas “oficiales”.

º Toda gobernabilidad y construcción democrática se asienta en ciertas formas que se da un gobierno. Es cierto que puede haber distintos estilos de hacer política (y liderazgos). Pero no es lo más constructivo el imponer puntos de vista de modo constantemente autoritario y remarcando un sentido militar y vertical del ejercicio del poder central. Porque lo que se marca no es un sentido de libertad o diálogo en el quehacer democrático sino, probablemente, todo lo contrario. La lucha en favor de los pobres no se puede confundir con nacionalismos populistas que duran mientras existe una caja en la que solventarse (o porque se recurre a endeudamientos no necesariamente responsables); estableciendo tejidos organizativos para intentar su continuidad pero poco sustentado en su sentido crítico y de autonomía.

º Es cierto que dejó muchas dudas la elección del actual presidente Maduro, especialmente por el poco margen de ventaja respecto a su contendor más cercano. Sin embargo, ello no debe hacer perder de vista que existe un significativo apoyo a lo que se llama el “chavismo” en Venezuela. Lo cual se volvió a evidenciar en las últimas elecciones de autoridades municipales y gobernadores que hubo a fines del año pasado, en la cual también fue reelecto Henrique Capriles en el cargo de gobernador del Estado de Miranda. En ésta ocasión, en el conjunto del país, el oficialismo amplió su distancia respecto a la oposición en alrededor de un 10%. Sin embargo, nadie puede por hoy irrogarse de contar con el respaldo “mayoritario” del pueblo, cuando la cosa sigue (podemos considerar) ajustada y dividida en dos “venezuelas”.

Algunas cuestiones que son fundamentales de considerar desde lo mencionado antes es que:

(a) Quien tiene la primera mayoría (aunque sea ajustada), debe ser quien asuma mayor responsabilidad por abrir diversos canales de diálogo y puesta de acuerdo sobre temas de fondo para el país. No obstante, es de todos los sectores políticos (y sociales) la responsabilidad de hacerlo y propiciarlo. En ello, la oposición debe de mostrar también disposición; tender puentes y no sólo revueltas o “barricadas”.
(b) Lo anterior debiera repercutir en la gestión que corresponde a los diversos poderes del Estado, sin que ello signifique “falta de autoridad” a quien tiene la formal gestión de la misma. Pero se requiere ponerse de acuerdo en una situación de polarización como la que se vive. Debe propiciarse no sólo a nivel central si no de cada gobernación, por ejemplo.
(c) Debe haber un acuerdo inmediato de desarme de los grupos paramilitares existentes, especialmente de los que han surgido desde la influencia del gobierno y que pareciera hoy actúan “sin control”. Su desarme y sanción a quienes han cometido acciones arbitrarias o sigan produciéndolas. Debe primar el ejercicio legítimo de la fuerza por las correspondientes entidades del Estado.
(d) Tiene que haber una mediación desde las propias instituciones locales con mayor legitimidad, en particular, de la Iglesia Venezolona. En lo posible, se debiera ello acompañar de una supervisión de la OEA y otros organismos que faciliten y ayuden a consolidar el diálogo y otras iniciativas como la mencionada “Comisión de la Verdad” para clarifica las muertes ocurridas (entre otros) y darle un curso adecuado a ley.
(e) Se debe lograr establecer un acuerdo de reactivación de la economía y atención a la emergencia que están viviendo diversos sectores con la escasez de productos de primera necesidad.
(f) Garantizar la libertad de prensa para todos y sentido ético en la información que se difunde, recogiendo los distintos puntos de vista.

Hay seguramente otros aspectos. Que sirvan a la unidad e integridad de Venezuela y de una América Latina justa, libre y solidaria.

Guillermo Valera Moreno
Lima, 26 de febrero de 2014

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Equilibrios y comunidad

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Reflexionando desde mi comunidad y otras labores afines, uno puede caer en la cuenta que en nuestro proceso de vida siempre estamos sujetos a una serie de equilibrios y búsqueda de los mismos para encaminar diversas responsabilidades y establecer ese vínculo entre fe y vida, integración adecuada entre las diversas dimensiones de nuestra vida, ya fuera la familia, el trabajo, nuestro quehacer ciudadano, entre otros.

Dichos equilibrios siempre son aproximaciones, más o menos buenas, pero nunca acabadas o inmutables en el tiempo. Es decir, siempre hay que estar discerniendo dónde se ubica el mejor punto de equilibrio o qué elementos concurren para facilitarlo o generan dificultades al mismo. Por ejemplo, la relación familia – comunidad, la cual a todos de alguna manera nos dice algo y suele plantearnos “presiones” diversas según uno sea hijo o padre, casado con hijos o sin ellos; con hijos pequeños, adolescentes o mayores; si nuestra familia comparte nuestro vínculo comunitario o no, si lo conoce o no tanto. La comunidad (en nuestro caso la CVX) tiene que ayudarnos a desarrollar una relación amigable y constructiva, aprovechando también la experiencia de los demás.

De otro lado, en el ámbito más propiamente de nuestra actividad comunitaria, es bueno que también sepamos encaminar una serie de aspectos, y hacer conciencia de algunos equilibrios que hay siempre que recordarnos. Por ejemplo:

º Mantener equilibrio entre lo que pueden ser las tareas intracomunitarias y las que significan una necesaria proyección hacia fuera. Es bueno saber compatibilizar lo que garantiza el efectivo funcionamiento y continuidad interna con lo que significa colaborar con otros (especialmente si se corresponde con nuestra misión, ya sea a través de tareas compartidas o individuales).

º Tomar en cuenta lo reflexivo y espiritual a nivel comunitario y de iglesia, sin olvidarnos de las realidades sociales y políticas que nos tocará vivir en el país en el presente año. En especial lo menciono porque éste año tendremos elecciones regionales y municipales en octubre y la celebración de la COP 20 sobre calentamiento global en diciembre (en Lima).

º Recordarnos que es importante hilar de modo siempre renovado (en lo posible) lo que es nuestra institucionalidad, la que vamos dándonos con sus “normas” y “rutinas”, y el sentido creativo y de “fresca brisa” con la que queremos movernos, especialmente en esa búsqueda constante de la voluntad del Señor en nuestras vidas.

º Cuando hablamos de “comunidad” o de “lo comunitario”, no estamos sólo refiriéndolo o circunscribiéndolo a los contornos de nuestra CVX o comunidad pequeña. Queremos referirlo en general a un sentido amplio de nuestro vivir (un vivir no individualista); pero también a un sentido y ámbito que se juega en diversos niveles, ya sea desde lo comunitario global, lo comunitario nacional, lo comunitario en el ámbito de Lima (Arequipa, Piura, Ayacucho, etc.), o lo comunitario de nuestra propia comunidad pequeña.

º Cuando nos referimos a la misión en comunidad, se busca tejer, al menos, dos sentidos: (a) la misión como abarcante de la vida toda y de la integración fe y vida (fe y las diversas dimensiones de nuestra vida cotidiana: trabajo, familia, ciudadanía, iglesia, etc.). (b) La misión como actividad específica y de especial compromiso, discernido y enviado por la comunidad, el DEAE (Discernir – Enviar – Acompañar – Evaluar) en la jerga CVX, el mismo que puede ser asumido de modo individual o en grupo.

Lo mencionado, será siempre importante de conjugar con el propósito y sentido principal que se plantee cada comunidad para el presente año (o en un horizonte más amplio). Motivados siempre a discernir y vivir evangélicamente nuestra vida toda. Inspirados en diversos signos que van apareciendo o vamos reconociendo. Uno de ellos, por ejemplo, la presencia actual del Papa Francisco en nuestra iglesia.

A lo anterior, mucha oración. Con profundo sentido humano, sencillez, disponibilidad y sentido de servicio.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 22 de febrero 2014

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Mesa de Movimientos Laicales – Informe anual 2013 y algunas pista de trabajo

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° El 2013 se inició con una reflexión (Taller) que nos permitió establecer algunas líneas de trabajo para el año. Parte de ello significó el hacer llegar una carta de solidaridad para los profesores de Teología de la PUCP que habían sido afectados en su normal desempeño académico por el Arzobispado de Lima, suprimiendo el dictado de dicho curso.

° Fuimos sensibles al tema de la revocatoria planteada contra la Alcaldesa de Lima y nos sumamos a la defensa de su gestión, por considerarla proba y coincidente con muchos aspectos que todos aspiramos a tener en una Lima más desarrollada. Se hizo una carta especialmente dirigida a Susana Villarán, mostrándole nuestra solidaridad.

° El curso anual se hizo en torno a los “Desafíos actuales para el ser humano hoy”, como parte del interés por profundizar sobre el ser humano y aspectos vinculados a su problemática y devenir, así como los retos que nos plantea en tiempos actuales. Se buscó una reflexión sobre el ser humano y su vínculo a Dios y sobre Dios y su vínculo con el ser humano; una mirada teológica sobre el ser humano y Jesucristo, el misterio que encierra y los horizontes a los que nos abre. Se hizo también una reflexión sobre el ser humano y su vínculo a la iglesia y al mundo, estableciendo una adecuada congruencia entre ambas y la responsabilidad de los laicos en la iglesia. Por último, se trabajó tres temáticas de actualidad: (a) Lo relativo a los jóvenes y los retos que nos plantean. (b) Lo relativo a género, cuestión que nos debe permitir repensar los modos cómo nos situamos en el sentido común y en la manera de abordar las relaciones “entre diferentes” como lo son varón y mujer. (c) Lo referido a la cultura y memoria muy a propósito de los 10 años del informe de la CVR, aunque pensando en una mirada más amplia sobre el tipo de cultura de paz a la que nos invita nuestro cristianismo y el seguimiento fiel de Jesús.

° Se tuvo algunas visitas y participaciones en eventos: (a) Coordinación latinoamericana de Comunidades Eclesiales de Base (dos integrantes provenientes de Bolivia), con quienes se estableció un intercambio de experiencias. (b) Integrante de la JOC de Venezuela. (c) Celebración por el día del Trabajo, organizado por el MTC y JOC. (d) Jornada de oración por Siria y la situación del medio oriente (Colegio de Jesús). (e) Participación en Encuentro Nacional de MIAMSI.

° Se incorporó como nuevo integrante al MANTHOC, el Movimiento de Adolescentes y Niños Trabajadores, Hijos de Obreros Cristianos. Bienvenidos.

° Se celebró la misa anual el 1er domingo de adviento (1ro de diciembre). En ésta ocasión se coincidió con una jornada de retiro del MPC al cual se nos invitó también a participar. Ello permitió una mayor presencia de asistentes a nuestra misa.

° Se tuvo cambio en la Coordinación de la Mesa. Entro Erick de UNEC, en reemplazo de Guillermo Valera de CVX.

° En enero del presente año (2014), hemos tenido la reunión de reflexión con el P. Gustavo Gutiérrez, para abordar sobre la nueva situación de Iglesia y el Papa Francisco. Se tuvo una presencia acorde a lo previsto y nos brindó un panorama significativo.

Todo lo anterior, después de 8 años de funcionamiento de la Mesa, nos lleva a identificar con sencillez algunas dificultades recurrentes y también algunos desafíos y aciertos, a los cuales se podrán añadir varios otros. Lo esbozamos a continuación:

Dificultades

-> La rotación recurrente de integrantes de la Mesa, generando discontinuidad de las cosas que se abordan y proyectan. Aún así se ha ido constituyendo un equipo de trabajo interesante.
-> Poca prioridad de nuestros Consejos Directivos para potenciar un espacio de relación como la Mesa. Sabemos que hay muchas tareas y compromisos en cada organización y no es sólo un problema de buena voluntad. Hay que seguir redoblando esfuerzos.
-> No se ha generado capacidad de interlocución pública e incidencia sobre temas, salvo cuestiones puntuales. De modo autocrítico debemos decir que, por ejemplo, el cuestionario de preguntas sugerido por el Papa Francisco (para el Sínodo previsto para el 2014), no se procesó como Mesa (aunque ha sido trabajado parcialmente por algunos movimientos).

Aciertos y desafíos

-> Constancia en reuniones y pequeñas iniciativas de formación que han permitido configurar un referente laical más amplio a cada movimiento.
-> Estamos configurando un referente de reflexión que permite intercambiar experiencias y alimentarnos e inspirarnos para el quehacer específico de cada movimiento.
-> Identificación de temas de preocupación común, tales como el compromiso político; la vida comunitaria; el acompañamiento; el sentido de lo humano y el seguimiento de Jesús; etc.
-> Multiplicar nuestras relaciones y redes, tanto a nivel de cada movimiento y entre movimientos. Esto último, tanto a nivel de cada región del país (haya avances en Ayacucho, Chiclayo y Arequipa), como también en todos los países, al menos, del ámbito Latinoamericano (algunas cosas se han conversado desde reuniones de MIAMSI).

Guillermo Valera Moreno
Lima, 8 de diciembre de 2013

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Invitados a cambiar como Iglesia

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Hace poco estuvimos en un conversatorio con Gustavo Gutiérrez, donde nos habló de sus impresiones del actual Papa Francisco, confirmando esa apreciación casi generalizada de estar ante una persona muy especial, profundamente humana, con sentido común sencillo y a tono de los más necesitados y que, entre otras cosas, nos devuelve la mirada a Jesús, hacia una Iglesia que necesita encontrarse con la gente, con los demás, con los diferentes, con los pobres, con los olvidados.

Es interesante que cristianos y no cristianos se sientan atraídos por los signos que va señalando el Papa Francisco. Empezando por su identidad como Francisco, lo cual nos descubre a la figura de Francisco de Asís y lo que él quiso como Iglesia en su tiempo. Todo un programa ya de por sí, como también nos lo hiciera conscientes el P. Gutiérrez. Porque en el fondo, no se puede descubrir el verdadero amor si no lo situamos a partir de quienes necesitan más ser amados y considerados.

Va siendo claro que hemos ingresado a una nueva situación en la Iglesia mundial. De algún modo, cada cambio de Papa lo supone de alguna manera. Pero ésta vez lo es en especial por la fresca brisa que empieza a experimentarse en ella, en nosotros como parte de ella, en el sentido de hermanamiento ecuménico, de distinguir lo importante de lo secundario o muy secundario en tantas cosas o situaciones. Ojala sepamos reflejar desde cada cristiano, cada comunidad, cada parroquia, etc., esa nueva situación y hacerla vida en actitudes y compromiso.

Hay varias cosas que se puede conversar alrededor de ello. Por ejemplo, a qué estamos llamados los laicos, todos los laicos, es decir, toda la Iglesia en los tiempos actuales. Reconocemos normalmente que todos los bautizados somos parte de la Iglesia y somos laicos; dentro de ella, hay quienes cumplen funciones diversas, incluso las de carácter religioso o presbiteral. Ahora bien, cristianos, debiéramos llamar a quienes reconocemos en el camino y praxis de Jesús, sea formalmente parte de la Iglesia católica o no. Quien ama debiéramos saber reconocerlo como cristiano, distintivo que Jesús mismo nos enseñó. Creo que ello es algo que el Papa Francisco nos está transmitiendo con su propio testimonio.

El nuevo clima de nuestra Iglesia universal nos empieza a plantear el sentido de lo humano en la Iglesia misma. ¿Qué ayuda a construir ese sentido humano y qué son formalidades vanas e inocuas? ¿Cómo podemos dar testimonio de nuestra fe encerrados en nuestros claustros, en nuestras burbujas, en nuestro ombliguismo comunitario? Amar supone relación con; es imposible realizarlo fuera de ello o como actitudes sólo teóricas y de predicamento.

Algo nos debe decir también que un Papa como Francisco nos recuerde con tanta fuerza a una persona tan sencilla como lo fue también Juan XXIII, así como lo que fue su principal iniciativa traducida en el concilio Vaticano II. Por cierto, no como una consideración de arqueología, sino de activa mirada a los signos de los tiempos. Por ejemplo, el cuidado de la tierra, de nuestra naturaleza, de la vida en general. Dentro de ella, lo principal de la vida, que somos los seres humanos y todo lo que se encierra en ello de sencillez, misterio y complejidad. ¿Sabemos amarnos?

Infaltable, pese a que puede tener muchos significados e interpretaciones, es la necesidad de abarcar la política en todos sus aspectos. No como afán de poder o de dominación. Más bien, para garantizar que tengamos a todos en cuenta y no sólo a unos pocos en el llamado desarrollo de nuestro mundo moderno. Para que sepamos poner en agenda el servicio, como transversal a toda política pública y gestión estatal o de gobierno. Para que la honestidad y el hacer bien las cosas a todo nivel suponga superar la corrupción en sus diversas formas y crecer en instituciones apropiadas; corrupción que ha tocado las mismas puertas del propio Vaticano y ha vivido instalado en muchos momentos en éste. Porque preocuparse por el otro pasa por conseguir leyes que los tomen en cuenta y gobernantes que generen dichas iniciativas normativas e institucionales.

Es mucho lo que podemos hablar a propósito del Papa Francisco. Debemos seguir haciéndolo, dándole carácter programático. Sin convertirlo en dogma. Todos somos falibles y el Papa es muy consciente de ello. Estamos invitados a crecer en el amor.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 8 de febrero 2014

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