Cosas agradables

Es agradable la paz del hogar, la tertulia con los hijos o mi esposa, el almuerzo hogareño que nos inunda la tarde de cualquier domingo o día en que coincidimos para ver también un partido de fútbol juntos y gritar con fuerza los goles de nuestro equipo y apreciar (también) el buen fútbol o las buenas jugadas (aunque sea) del rival de turno. Habiendo recogido un chanchito al palo hecho por la vecina de una amiga a la que tuve que ir a ver hasta su casa para recogerlo y gustar de una buena preparación.

Si, tuvimos un almuerzo variado, con su “bajativo” para consolidar una buena digestión y dar más gracias aún por tener la gracia de la salud, de poder correr 3 ó 4 veces a la semana cierta distancia que me resulta siempre muy gratificante, aunque a veces me hace estornudar un par de veces por el viento que no deja de circundarnos y el sol otoñal que aún se anima a acompañarnos como recordándonos el verano que empieza a irse pero no termina de decidirse. Más aún en Piura, donde desorientadamente ha estado lloviendo algunos días (¡a finales de abril!), según me ha contado mi madre y algunas noticias de los diarios.

A veces es como dibujar unas cuantas figuras geométricas desde las cuales de pronto, vinculadas con trazos adicionales permite emerger un paisaje breve o el modelo de una casa tradicional de campo. Un barco o una arboleda. Con un poco más de esfuerzo, algunas personas conversando o el paisaje de una playa en su atardecer o algunos pajarillos departiendo esa posibilidad infinita de comer y reproducirse, cantar y volar. Todo tan gratuitamente que nos devuelve a nuestra propia condición de seres creados y gratuitamente situados donde estamos… muchas veces sin haber caído en la cuenta de ello.

En medio de ello, nos tocan los momentos que también nos sobresaltan, para entrar y salir de casa, comiendo algo ligero (o no tanto, pero rápido), para llegar a tiempo donde nos esperan para una reunión tal o la actividad cual. Siempre todas importantes para lo que corresponde hacer. Como aquella de darnos un espacio tipo jornada para detenernos un momento en la vida de todas las integrantes de la comunidad que acompaño en El Agustino (“las seguidoras de Cristo”), con quienes tuvimos ese compartir siempre tan hondo y de tanta significación: su revisión de vida.

Con heridas diversas en los trazos de vida de cada una de sus integrantes, ejemplos cada una más significativa que la otra, pero todas tan importantes en su experiencia, en ese caminar tan singular que nos hace también humanos y diferentes. Con algunos elementos de desgracia que se comparte siempre dentro de un sentido de esperanza como la que el Papa Francisco constató que existe de modo muy explícito en nuestro Perú, en esa visita que nos hizo en enero pasado.

Cada caminar lleno de oración, de aspectos que les marcaron en su incorporación a colaborar en la misión más activa con la Iglesia (desde su capilla, comunidad, familia…); de cómo decidieron continuar entre iniciativas varias; de cómo se han seguido sintiendo invitadas por Jesús a seguir en ésta ruta y opción, pese a contratiempos, sinsabores, aparentes rechazos o indiferencias; pasando por situaciones de frustración, expectativas venidas a menos y tanto de lo que nos da la vida en clave de “cosas negativas”(y aparente ausencia de Dios).

Si, toda una tarde – noche conversando / escuchando relatos de vidas, de personas entrañables, de amigas que uno no sabe cómo agradecerles su confianza y cariño oculto. Esa cercanía que se va acercando sólo con el tiempo y de modo poco explícito, pero reconocido y de mucha aceptación. No por eso, manifiesta con sus propias expresiones y sentimientos. Y así se pasó esa fecha que escogimos para el propósito y que nos supuso seguramente otros sacrificios (como dejar de ir al teatro u otra reunión prevista). Pero era muy importante y valió la pena.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 29 de abril de 2018

Podemos vivir mejor

Muchas veces nos preguntamos: ¿de qué vale identificar un problema si no sabemos poner los medios necesarios para encararlos, para luchar contra él, para intentar hacer algo desde mi propia circunstancia? Creo que todos sabemos, de modo general, que no debemos robar o apropiarnos de lo que no nos pertenece. Nos cuesta un poco más aprender a no aprovecharnos de nuestra condición de poder (el pequeño o gran poder que podemos tener), desde lo que nos toca hacer en la vida, empezando en la familia, en el trabajo, en nuestra relación con amistades, vecinos y gente en general, o incluso en nuestra propia comunidad creyente (ya fuera de religiosos o laicos).

Sin embargo, ¿no debiéramos abordar estos temas desde algo distinto? Por ejemplo, podría ser sugerente hacerlo desde cómo cada uno lleva una vida austera y equilibrada. Es decir, no gasto por gastar el poco o mucho dinero que poseo, entendiendo que me lo gano honradamente y no aprovechándome de las ventajas que me da estar en un puesto público, en una empresa u otra entidad. ¿Cómo aprendo a gastar de acuerdo a mis justas necesidades (y confort), sin dejarnos arrastrar por un consumismo irracional y del descarte?; porque, como nos lo recuerda el Papa Francisco, terminamos descartando hasta las propias personas que nos rodean o las que se encuentran más lejanas de mi inmediata realidad. Claro, cada uno tendría que discernir cuál es su justo equilibrio de austeridad, sin generarse autoengaños.

Quizás podríamos generar un “diezmo” de solidaridad con quienes tienen más necesidades. Ya no para aportarlo a una Iglesia o religión determinada, sino para encaminarlo hacia las necesidades vitales más urgentes de tanta población. O para sumarlo a políticas públicas que uno puede ayudar a promover en torno a la educación, la salud, la nutrición, las oportunidades de empleo juvenil, la innovación y la investigación, la seguridad, y quizás un largo etcétera. Podemos combinar austeridad con solidaridad de modo creativo y con la libertad propia de lo que cada quien vea mejor de encaminar. Pero habría que hacerlo.

Lo anterior también se aplica al medio ambiente y la preservación de la naturaleza, la defensa de nuestra ecología amenazada hoy a nivel mundial, especialmente por el llamado “calentamiento global” y un sistema económico capitalista, centrado en el aprovechamiento irracional de los recursos naturales y su constante degradación. Especialmente alrededor del agua, el aire o las diversas energías de origen fósil. Sólo el caso del agua podría ser aleccionador si nos dedicáramos a ahorrar un porcentaje de lo que usamos a diario. Claro, ello supone que cada uno se detenga a ver cómo gasta el líquido referido en cada caso.

Desde que nos aseamos cada día al levantamos, cómo lavamos las cosas que requieren limpieza, cómo controlamos fugas de agua en los diversos conductos que tenemos, ¿cuánta agua dejamos correr en cada baño?, ¿es la necesaria? Ni qué decir de las piscinas que consumen grandes cantidades de agua para el sólo beneplácito o capricho de sus dueños, ¿las debiéramos prohibir? En fin, no nos vamos a meter a detalles de la vida privada de cada quien, pero es parte de lo que nos corresponde abordar y empezar a recorrer con mayor responsabilidad. Y también empezar a cambiar costumbres que no son las mejores, a generar mejores hábitos, desde los más pequeños, en la escuela y en sus hogares.

¿Lo podemos hacer? ¡Claro que lo podemos encaminar!, y de muy distintas maneras. Algo así como lo que significa la convivencia. Todos estamos convencidos, aunque de seguro de distinta manera, de la importancia de la convivencia entre unos y otros, en la necesidad de lograr mejorar nuestras relaciones interpersonales, interinstitucionales, en el hogar que nos alberga y en tantos espacios diversos. Y con un desafío aún mayor. Aprender a hacerlo con los diferentes y no solamente a nivel de nuestros pares. Y como se insistió en la homilía por los 450 años de la presencia Jesuita en el Perú (domingo 22 de abril en la iglesia San Pedro), lo importante de aprender a hacerlo escuchándonos mejor, abriéndonos con mayor calidad a los demás, estableciendo la apertura necesaria a los diferentes, en especial, con los más pobres y débiles.

Preguntarnos cada uno cómo combatir la corrupción desde la austeridad, en la gestión honesta de mis propios recursos y solidaridad con los que requieren más atención. Cómo estar atentos al medio ambiente, empezando desde cómo gestiono el agua que pasa por mis manos. Cómo crecemos en convivencia sabiendo escucharnos mejor en lo que nos corresponda. Siendo lo más importante el cómo aprendemos a ponernos de acuerdo, a caminar juntos, a ser más cooperativos… a entender de modo inclusivo que todos somos necesarios.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 23 de abril de 2018
Artículo publicado en “La periferia es el centro” (26 de abril de 2018)

Amar con sencillez

Yo no la llegué a conocer. Se llamaba Martha Elena Guerrero Astete y se celebró el sábado último el mes de su fallecimiento, en la parroquia de la Virgen de Nazareth, en El Agustino. Los “recuerdos” que se repartieron traslucían una foto de ella muy bella, así como el cariño y cuidado que tuvieron con ella los largos meses de su agonía. Su hijo lucía tranquilo, como aceptando sin comprender muy bien lo que había sucedido. Fue una Eucaristía sencilla, motivo de reunión de varias personas queridas y amigas, de esos momentos que reflejan una extraña pero vital presencia del Señor en lo más cotidiano y sencillo de la vida de las personas.

No sé por qué, ese hecho, volcó en mí varios de los sucesos que significaron la visita del Papa Francisco a nuestro Perú. Un caminar por Lima, Madre de Dios y Trujillo, durante tres días intensos que llegaron a todos los peruanos de una manera u otra. Porque el Papa Francisco, sin proponérselo, es de aquellas personas que no pasan desapercibidas. Y no precisamente por aspirar a figureti o protagonista especial del puesto que ocupa. Pues se trata de una persona quien, conforme fue creciendo en cargos de autoridad dentro de la Iglesia, fue hallando un mayor sentido de humildad, servicio y el saber reconocerse pecador.

Y es que el Papa Francisco sabe tocar en las personas no sólo sus sentimientos sino también las fibras de la razón y las entrañas, en una conjunción humana que nos invita a ir más allá de donde estamos parados , de cómo nos consideramos (o consideran), de que es posible amar con sencillez y a la vez crecer; que tan importante como las cosas que decimos y con las que generamos nuestros propios discursos de vida, son los gestos concretos, pequeños y de detalle con las personas, con todas las personas, no sólo las que me caen bien o las más cercanas.

Justamente, se trata de acercarnos a quienes poco lo hacemos. A tomar en cuenta a los descartables. A aquellos que también habitan entre nosotros, empezando por nuestros propios viejitos/as, en la familia, en el barrio, en el trabajo, en nuestra parroquia… A tantos anónimos que nos acompañan y no los percibimos porque siempre andamos apurados o estamos en cosas más importantes. Saber detenernos con aquellos que nos llaman y no atendemos; aquellos que nos hablan y no sabemos escuchar. No por mala fe. Simplemente porque estamos envueltos en una vida demasiado individualista y excluyente que tenemos que también repensar, buscar resituar. Darle espacio al amor.

Como voluntario estuve en la gran Eucaristía de la Base Aérea de Las Palmas, el domingo 21 de enero. Fue muy grato colaborar en una suerte de comité de bienvenida apostado en las puertas de ingreso. Que diversidad de personas las que llegaron, de todas las edades, en tan diversas situaciones… Siempre con mucha alegría, más allá del cansancio o fastidio de la larga o corta espera, del calor que empezaba a arreciar conforme avanzaba el día. Y que se hizo más intenso con la llegada de Francisco y el inicio de la Homilía multitudinaria…

Mi experiencia fue de un lagrimeo incontrolable previo al inicio de la misa. Una mezcla de ardencia a los ojos por la crema protectora del sol en la cara y sentimientos que fluían recorriendo los nombres de las personas con las que normalmente me relaciono o tengo más presente. Entre ellos mi familia, los de mi comunidad, los de mi trabajo, mi barrio… Simplemente di gracias por ser parte de esa experiencia, de compartir una fe vivida de tan diversas formas pero donde todos se sentían “seguidores de Cristo”, como lo recordó e invitó el Papa cuantas veces pudo.

Nos dejó una gran agenda de vida. Hay que trabajar en ello.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 30 de enero de 2018

Matices, detalles y recomposición

Tengo la impresión que lo sucedido con la consecutiva discusión (y rechazo) de la vacancia presidencial a PPK, así como el indulto concedido (de modo torpe) a Alberto Fujimori, nos han dado un sacudón a todos en el país. Fue como que todos quedamos fuera de juego, incluidos los principales protagonistas. Lo único claro que quedaba sobre el “gramado del juego” fue que PPK seguía siendo presidente y que Alberto Fujimori estaba libre.

Todas las fuerzas políticas se vieron afectadas con el llamado doble “terremoto” político al que se dio lugar. Quedó también claro que PPK no era tan ajeno al manejo político, aunque su aprendizaje aparecía como el del más sesgado concepto del político, como aquel que lo hace sinónimo de “mentiroso” (para algunos sumado a “traidor”) y con una pérdida casi total de su credibilidad como conductor de la nación.

No obstante, debo mencionar que todo este ida y vuelta del juego político vivido en esos pocos días, nos ha generado una mirada más matizada de cómo vemos a los actores políticos. Muchas veces tendemos a miradas desde las cuales situamos a las propuestas u organizaciones políticas como muy graníticas, o muy de “blanco o negro”, alejada de matices importantes que nunca debemos perder de vista. Creo que algo de ello nos ha devuelto la nueva situación que se ha abierto.

No obstante, ello no quiere decir que el deseo máximo del Gobierno actual de PPK, de abrir un proceso y nuevo gobierno de “reconciliación nacional” sea adecuado. O que sea desatinado porque no pretende abarcar a todos los sectores. Quizás lo sea porque se está mal-utilizando un concepto muy significativo para intentar (nuevamente) pasar lo que se dice “gato por liebre” (como fue el hacernos pasar la no vacancia de PPK por el indulto a Fujimori).

Tenemos la impresión que asistimos a una recomposición del gobierno que sólo tendrá viabilidad si es apoyado por el fujimorismo “reunificado” y con participación mayor (aunque ya no como oposición) en la conducción del Gobierno, expresada en una apuesta de mediano plazo. Con el prurito de darle gobernabilidad al país, se trataría de generar una alianza que garantice en el poder desde ya al fujimorismo y le dé proyección de gobierno en la etapa post PPK, más allá del 2021.

Lo anterior supondría focalizar en la izquierda la confrontación política. Neutralizar a otras fuerzas políticas como AP, APRA y APP. Tratar de ganar a su gabinete político al PPC (incluso con la posibilidad de un protagonismo significativo de éste). Es decir, podemos estar asistiendo, sin habérselo propuesto, a la recomposición de la derecha política peruana en el poder, con la pretensión de una proyección de control de mediano plazo y de modo incluso corporativo.

Efectivamente, es un camino. El tema es si el fujimorismo tendrá la capacidad política de mantenerse unido. Tengo la impresión de que ello no ocurrirá. Por el simple hecho de que evidenciaría que Fuerza Popular no existe como partido político y lo único determinante es la “Familia Fujimori”, cuestión a la que no veo por qué tendría Keiko que renunciar. Tendría más que perder que ganar.

En todo caso, desde la oposición, más allá de iniciativas propias que pueda manejar cada organización política respecto a la crisis política en la que nos seguimos encontrando, es importante no perder de vista qué otras propuestas pueden plantearse también (y son de mucha necesidad) para situar la exigencia de un diálogo político nacional y de gestión pública transparente. Una propuesta que sitúe garantía sobre los derechos de la población y atención a sus necesidades más urgentes, como por ejemplo, lo relativo a la reconstrucción del norte, la seguridad ciudadana o la lucha anticorrupción.

Particularmente, pienso que debiera exigirse que se esclarezca del modo más preciso y directo los temas de corrupción que involucran a diferentes políticos, incluido el propio presidente actual (PPK), creándose si es necesario una comisión especial de investigación y decisión sobre todo lo que involucra, con participación de la sociedad civil. Se debe de garantizar un relanzamiento de nuestra economía, poniendo especial atención a nuestra educación, salud y reconstrucción del norte. Se debe garantizar una reforma política que permita mejores condiciones institucionales para una representación política que sea más expresión ciudadana y fortalezca el desarrollo de un sistema de partidos políticos más probo.

Guillermo Valera M.
Magdalena del Mar, 8 de enero de 2018

El Papa, la Navidad y nuestro país

El extraordinario hecho de que Dios se hiciera una persona, como cualquiera de nosotros, como cualquier ser humano, sigue trayendo consecuencias muy grandes en nuestra fe cristiana, especialmente cuando empezamos a ser más conscientes de lo que ello puede tener como significado, de gracia y de invitación a obrar de manera parecida. ¿Somos capaces de “abajarnos” en los más pequeños, en los más miserables, en los pobres?

Pues ese abajamiento, como lo diría también Teresita del Niño Jesús, es lo que nos recuerda Jesús en la actitud profunda de Dios en cada ser humano con la realidad a la que nos abre Jesús con su nacimiento, en la invitación a hacer Navidad en cada uno de nosotros, a sabernos abajar y relacionarnos desde el más débil, desde el más olvidado y explotado.
¿Cómo entran allí nuestros “pobres” inmediatos, de “vecindario”; los pobres que vemos a lo lejos en realidades de televisión, Internet o cine; los que existen como estadísticas o siquiera ingresan a un número porque actúan como poblaciones indígenas “no contactadas” y viven en otro circuito y mundo (con relación al nuestro)?

Algo de esto nos expresa y recuerda la Navidad, el misterio de la encarnación, la revelación del amor que nos viene Jesús a revelar de manera testimonial en nuestro mundo. La manera como se nos invita a vivir, a situarnos en la vida, a construir relaciones entre unos y otros, a sabernos perdonar, a cultivar la verdad, la justicia y la paz. Algo de esto nos recuerda también la presencia y el sentido de un Papa como Francisco en nuestra Iglesia, buscando reproducir de modo sencillo esa revelación entre nosotros.

El Papa Francisco es alguien que sentimos nos une, nos transmite vida, nos motiva y nos sabe hablar entre diferentes. Con mucho sentido de pluralidad, transmitiendo un sentido de paz que se funda en la búsqueda de relaciones de justicia y equidad. Preocupado por las cosas elementales pero que normalmente pasamos por encima, como es la propia creación, la naturaleza, las personas y todo cuanto nos rodea, y que condiciona y facilita nuestra vida (o debiera hacerlo).

Es algo grande la feliz coincidencia de la próxima llegada del Papa Francisco a Perú en la segunda quincena de enero y lo que significa precederlo del adviento y la Navidad, como buenos motivos para orar y discernir la mejor manera de recibirlo e inspirarnos en él. De recibirlo y renovar nuestra iglesia y comunidades pequeñas en Francisco.

De acercarnos mejor a Francisco y profundizar mejor nuestro cristianismo y sentido ciudadano. Porque cristianismo y ciudadanía caminan muy de la mano en nuestro mundo actual (o están llamados a hacerlo). Ser un buen ciudadano es (o debiera ser) la forma de ser cristiano en los tiempos actuales, acogiendo con profundidad lo que ello comprende y significa.

Quizás, desde esa perspectiva, debiéramos razonar la coyuntura política que nos ha tocado vivir recientemente, algo compleja por cierto, en la que hemos estado a punto de vacar al presidente de la República (P.P. Kuczynski); se acaba de indultar a un expresidente (A. Fujimori) acusado de crímenes de lesa humanidad; tenemos otro presidente en la cárcel de modo preventivo por corrupción (O. Humala) y otros dos con sospechas serias de lo mismo (uno con pedido ya de carcelería, Alejandro Toledo, aunque en libertad por encontrarse fuera del país, por ahora). Todo esto nos deja un sabor no tan agradable al cerrar el año 2017.

No obstante, aprovechemos para avanzar poco a poco en afianzar un marco institucional que nos está permitiendo abrir los ojos a hechos que en otros tiempos no hubieran significado mayor cosa. ¿Hasta dónde somos permisivos con la corrupción? ¿Hasta dónde aceptamos cómo válido que algo puede ser antiético pero “legal” (y válido)?

¿Hasta dónde podemos mezclar negocios particulares, con gestión pública y manejo de influencias en favor privado (“lobismo”)? ¿Hasta dónde es lícito cobrar por la información que yo extraigo del Estado y vendo a terceros a modo de “consultorías”? Hay muchas cosas por investigar para renovar la política y los políticos que operan la misma.

En conclusión, la visita del Papa Francisco es una oportunidad para abrirnos a dicho propósito también. A comprometernos en la búsqueda activa y ciudadana del bien común y no sólo de negocios privados o intereses individuales. Preparémonos a ello discerniendo dicho camino y propósito. El 2018 que se nos viene será muy propicio, inspirado en lo que nos traerá el Papa Francisco.

Guillermo Valera Moreno
Publicado el 29 de diciembre de 2017 en “La Periferia es elCentro”: http://larepublica.pe/politica/1163606-el-papa-la-navidad-y-nuestro-pais

Indulto no improvisado

 

Tengo la impresión que mucho se ha pensado que una persona técnica puede ser alguien también político por añadidura. Que alguien con mucho manejo técnico es neutral y puede ser un buen manejador de diferentes escenarios de actividad. Alguien que sabe de economía y relaciones interpersonales (especialmente en el loobing), es suficiente para desempeñarse en el manejo de la política y del Estado. Incluso, la idea que un buen gerente es lo que se necesita para el gobierno de un país, como si un buen gestor es sinónimo de un buen político.

Es cierto que para ser un buen gestor no se requiere ser político. Se puede administrar una empresa sin conocer cómo se gestiona el Estado. Sin embargo, para ser un buen político es necesario saber administrar para que funcionen las cosas pero es también fundamental aprender a ponerse de acuerdo con las partes que intervienen en un tema, problema o necesidad, especialmente si es de orden público. Después de todo, la política se mueve mucho en el ámbito de la concertación, el diálogo, los consensos.

Buena parte de ello tiene que ver con garantizar los votos para tomar una decisión; saber concertar y garantizar el número de votos que puedan corresponder para lograr un propósito. Se entiende, dentro de medios y fines válidos. Sin embargo, hay acciones que se mueven en lo invisible, fuera de la escena pública para lograr garantizar los aspectos que faciliten una decisión, llegado el momento especial de tomarla. Algo de todo lo anterior se movió en la decisión y concreción del indulto a Alberto Fujimori.

Analizando el tema uno puede darse cuenta que, así como Keyko Fujimori quedó resentida y con deseo de venganza contra PPK por su derrota electoral en junio del año 2016, el Sr. PPK quedó convencido que la única forma darle estabilidad a su gobierno era aliándose con el Fujimorismo, cuestión sobre la que nunca logró persuadir a la líder de Fuerza Popular. Sin embargo, PPK estaba muy claro que jugando al indulto de Alberto Fujimori tendría que concretar dicha alianza.

Sin embargo, PPK no sabía cómo concretar el hecho y apareció siempre como alguien que “jugaba” al indulto y no lo daba. En realidad estaba jugando a convencer a sus propios seguidores y sociedad más en general de la validez de dicha opción, más allá de sus dificultades procesales y validez ética y legal. El desenlace del 24 de diciembre es la culminación de algo forjado desde el mismo inicio del gobierno de PPK, como sentido pragmático de su quehacer. Finalmente, como hombre de negocios, le interesaba poco cómo llegaba al resultado, lo importante era lograrlo.

Puede parecer muy maquiavélico de parte de PPK. El hecho es que él siente hoy que ha llegado al punto ideal de recomposición de fuerzas al interior del régimen político, el cual podría darle (si sabe concertarlo) la base social ideal para su gobierno. El gran problema es que su núcleo interno se ha debilitado aún más (ha perdido varios congresistas); su núcleo de alianzas más inmediato ha variado y ahora lo ha pasado a conformarlo APP y el sector fujimorista de Kenji. No sabemos cómo se recompondrá el sector fujimorista de Keyko con relación al Gobierno. Lo que sí es seguro es que tendrá como claros opositores a las agrupaciones de izquierda (Frente Amplio y Nuevo Perú), AP, Apra y los sectores que se desgranen de otras agrupaciones (incluyendo Peruanos Por el Kambio y APP).

Aunque no es claro el panorama, estamos asistiendo a una recomposición política de nuestro débil escenario político, forzado esta vez de la mano con los movimientos sociales que se han desencadenado con el canje de indulto vs vacancia, la cual sólo ha logrado postergar una decisión que puede bien culminar en una renuncia más delante de PPK (o su eventual vacancia) y el adelanto de elecciones para encaminar una salida política.

Cada fuerza política tiene que evaluar muy bien lo que se viene en la coyuntura inmediata y el accionar por el que optará, discerniendo los pasos más propios que le corresponderá dar. Lo que no debemos perder de vista es que estamos ante un tinglado político que no ha dejado de ser legal, más allá de cuanto nos gusta o no. Y lo que venga hacia adelante, es fundamental que conduzca a reforzar nuestra democracia y una lógica de política más legítima y vinculada al bien común y al servicio, antes que a intereses subalternos y corruptos.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 26 de diciembre de 2017

Apostar por nuestra democracia

“No sabe con quién se está metiendo usted”, le decía la congresista Luz Salgado a uno de los Fiscales que intervenía a uno de los locales de Fuerza Popular, para recabar evidencia de sus gestiones políticas internas dudosas. Posteriormente, otro congresista, vocero del Fujimorismo, repetiría cosas similares ante la prensa; Daniel Salaverry insistiría en la incomodidad de su partido por estar siendo investigado y su exigencia de que todo ello se detuviera, como cual personaje protegido de todo mal posible y sin lugar a duda.

Pareciera que cada vez está más claro que el pedido de vacancia se inició desde el mismo momento en que PPK juramentó como presidente, fue la estrategia preferida para humillar de la peor manera a quien ganara “raspando” las elecciones de hace cerca de dos años. Con razón o sin ella, había que dar una lección al senil liberal que otra vez interrumpió los planes de un fujimorismo nuevamente encaramado en el poder, y con su principal líder caminando por la plaza de armas “libre de polvo y paja”.

Lo que no se ha calculado es que tenemos una democracia que empieza a tener algo de conciencia sobre lo que pueden ser los alcances de sus responsabilidades y que pueden actuar de modo diverso en simultáneo, usando las diversas herramientas que brinda el sistema político, ya fuera desde su división de los poderes del Estado, opinión pública, movilización política, presión internacional… y todo lo que corresponde a su institucionalidad. De allí lo clave del “debido proceso”, el respeto por las formas y procedimientos, el no quemar etapas o dejarse llevar por el facilismo.

Como en toda democracia, sigue abierta la posibilidad de que en el debate se puedan mover las posiciones sobre el tema en cuestión, si se argumenta debidamente y abrigan razones de peso para ello. De allí que no todo está concluido y creo que podemos asistir a algo más que un monólogo fujimorista, propiciándose un debate razonable y serio (como tiene que ser el caso de la vacancia presidencial). Que no se circunscriba sólo al Congreso de la República y, más bien, nos abra a un sentido mayor de ciudadanía, pese a que sus promotores fujimoristas esperarían una lección más bien autoritaria y de carga montón.

Hay un detalle del que debiéramos estar conscientes. Como van las cosas, se ha evidenciado que no se puede gobernar con un ejecutivo y un legislativo como están hoy dispuestos. Pienso que, al menos, uno de los dos debe renovarse en el corto plazo. Siendo un sistema político de corte más presidencialista, generaría menos inestabilidad disolver el Congreso y convocar a nuevas elecciones legislativas. Lo que no resiste más es la convivencia de ambos tal como están. Debiera hallarse una fórmula para que la política peruana se reordene incluyendo a un sector del Fujimorismo (quizás liderado por Kenji Fujimori) y las fuerzas que deseen entrar en un acuerdo nacional, cuyo programa central gire alrededor de garantizar una educación, trabajo y salud de calidad para todos los peruanos.

Lo anterior es entendiendo que no proceda la “vacancia presidencia”, cuestión con la que tampoco me muestro muy de acuerdo, especialmente por no haber argumentos muy determinantes (salvo que aparecieran cosas más contundentes). En el peor de los casos de que se diera una vacancia de PPK, igualmente pienso que el Sr. Vizcarra, al asumir la responsabilidad de primer mandatario, debiera ver la forma legal más rápida de renovar el Congreso de la República, ya que se ha mostrado que es un ente corruptor e incapaz de darle la gobernabilidad necesaria a la aún débil democracia que tenemos.

No es fácil el panorama. Esperemos que nos sirva para que emerjan nuevos políticos con “lecciones aprendidas” más vinculadas al bien común y menos a la corrupta clase política que mayoritariamente se mantiene aún. A todos nos debe mover el interés del país y animar especialmente a los más jóvenes a generar un sentido más dialogante y con horizonte amplio y político, recogiendo siempre de la experiencia de los buenos políticos que, siendo pocos, los hay y son muchas veces riqueza y materia de pedagogía educativa. No olvidar también que, como en el fútbol, en política muchas veces nos sentimos tentados de aparecer como los “entrenadores“ (diríamos, los analistas políticos, los “opinólogos”), quienes con facilidad queremos orientar el modo cómo deben de hacerse las cosas y no es cosa sencilla.

Como en todo, hay que ser prudente, saber mirar los diversos elementos concurrentes, abrir bien el horizonte de nuestros alcances y aproximarse a las respuestas necesarias, corriendo los riesgos que puedan corresponder. De lo que estamos convencidos es que a todo corrupto hay que mandarlo a su casa o a la cárcel más temprano que tarde, fortaleciendo en todo momento la institucionalidad democrática.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 20 de diciembre de 2017

Sintonía CVX y compromiso

Nos tocó hacer la despedida de una querida compañera de trabajo, Cecilia Díaz, después de 7 años de voluntaria en la oficina donde laboro (Oficina de Desarrollo y Procura Jesuita – ODP). Fue muy grato y podría decir que siendo ella chilena de origen, me permitió conocer algo mejor a Chile y apreciarlo mejor. Igualmente, pude conocer que ella durante sus estudios escolares fue parte de la CVX y, al parecer, influyó en ella de modo positivo, importante… Recordé desde ella la asamblea nacional CVX Perú que tuvimos hace unos días (17-19 Nov.).

Suele ser que una asamblea CVX es – sea una expresión de gratitud y generosidad, por todo lo que en ella aprendemos. Porque en ellas intercambiamos lo que traemos, diversidad de experiencias y caminos recorridos. Suele haber disposición, actitudes que marcan, propósitos que emergen para encaminarse a nuevos destinos o para darse mayor profundidad. Fue una asamblea que en simultáneo realizó un Encuentro Juvenil CVX y mantuvo una sintonía adecuada entre sus distintas delegaciones.

El balance principal de la labor realizada en el último periodo fue el haber contado con un Plan Estratégico, el cual ayudó a encaminar su accionar, pese a no contar con un equipo muy afiatado en el CENCVX y haber coincidido con el cambio de Asistente Nacional CVX. La labor con los jóvenes fue otro aspecto muy importante de su trabajo, habiendo logrado generarse un conjunto de nuevos líderes que empiezan a ser piezas de recambio en sus respectivos núcleos CVX y a plantear otras entradas y abordajes de temas, donde el uso de las nuevas tecnologías es algo incorporado de modo más natural y fluido.

La definición de la frontera de familia fue otro avance visible, lo cual ayudó a ordenar acciones y prioridades de trabajo más específicos. De hecho, la metodología planteada por el Taller del Reloj de la Familia, encajó muy bien en facilitar y encaminar la constitución de un equipo al respecto, desde el cual se ha venido monitoreando iniciativas diversas. Siendo una oferta de formación bastante adaptable y para públicos diversos (no sólo de CVX). A ello debemos de sumarle los cursos de formación que se dieron lugar con el llamado “Itinerario”, lo cual ha enganchado en públicos variados y con la necesidad de afrontar una formación en la fe desde los niveles más básicos, descubriendo que existe una demanda amplia que atender.

Por último, fue muy importante que con la asamblea se lograse marcar la continuidad del CEN, con la elección de un nuevo equipo liderado por Alberto Poblete, proveniente de CVX Siempre, quien reemplaza a una esforzada Pilar Romaní. Con éste recambio, ya son 5 periodos consecutivos que en los que se logra una continuidad de funcionamiento. Ello permite ir afianzando la propia institucionalidad de CVX y la continuidad de un compromiso que se intuye y valora como fundamental. Si bien, hace 10 ó 15 años se contaba con una afluencia más masiva de cevequianos en todo el país, no deja de ser significativo que los procesos que ahora se pueden estar marcando sea la de una continuidad más estable de sus miembros.

Aunque siempre queda la sensación de que los tiempos son limitados en la asamblea y se desearía más momentos para intervenciones y debates, se logró establecer una buena sintonía. Tanto para plantearse algunas críticas de parte de delegaciones como las de Arequipa (en especial, por una gestión más pertinente de las comunicaciones). Pequeños desencuentros o lagunas, como cuando se tuvo que plantear la parte más electiva del nuevo CEN (previa y durante); hubiera sido deseable algún monitorio mayor de la parte de discernimiento y presentación de las candidaturas. De todos modos, todo se logró encaminar, con la buena disposición de la asamblea y la alegría creativa que se manifestó también en las partes más festivas.

La Eucaristía de cierre fue muy vital. Se aprovechó para un envío simbólico de los nuevos responsables, contándose con la presencia también del P. Provincial de los Jesuitas, Juan Carlos Morante SJ. La sintonía se convirtió en buen espíritu y agradecimiento. A seguir dando la buena nueva en todas nuestras comunidades pequeñas y Núcleos. A poner cada quien sus talentos en la continuidad y crecimiento de nuestra CVX nacional.

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 25 de noviembre de 2017

Sobre CONSIGNA, algunos hitos y su labor presente

 

1.- Hoy es común hablar de redes y de trabajar en redes, siendo una tendencia en el mundo entero y en la propia Compañía de Jesús. Ellas nos pueden permitir de diverso modo apelar a la creatividad, iniciativa, libertad y cooperación. Teniendo siempre cautela en sus propósitos y en generar estructuras que sean funcionales y no excesivas en burocracia.

2.- En la Provincia Jesuita de Perú se ha tenido un recorrido diverso. En el caso del Sector Educación hay algunos hitos importantes de resaltar para comprender la situación actual. Uno de ellos lo marcó el padre Ricardo Morales SJ, estableciendo una estructura de cuatro componentes: formación del clero, Educación superior, colegios tradicionales, Fe y Alegría y educación popular. Así, educación popular fue el sector de avanzada; Fe y alegría era parte de éste y era un sector que estaba con los pobres por naturaleza. La provincia peruana tuvo la peculiaridad de mantener una sana convivencia entre todos sus componentes.

3.- En la segunda mitad de los años 90, probablemente influidos por la nueva organización mundial y la caída del llamado “Muro de Berlín”, se fue descubriendo más motivos de coincidencia en el sector educación. Así se llegó a tener un encuentro de todos los integrantes del sector educación lo que les permitió “descubrir” que podían conversar, dialogar y percibir una enorme sintonía entre todos. Esto se percibió como una gran riqueza y una enorme posibilidad. En ello se confluyó con la feliz reflexión de Xabier Gorostiaga SJ y el “continuo educativo”, quien venía impulsando el tema desde Centro América.

4.- El año 2004 se realiza el primer esfuerzo de constitución de Consigna, en un Encuentro-Taller que se realiza en Atinchik, con representantes de cada uno de los sectores o subsectores de educación, excluyendo el subsector de formación del clero. Entonces, juega un papel muy importante el padre Provincial y el rector de la Universidad del Pacífico. Ello se continuará con el estudio de “complementariedades potenciales”, lo cual permite identificar cuáles eran los posibles nexos de colaboración entre las distintas instituciones que conformaban CONSIGNA.
Por ejemplo, fue muy ilustrativo descubrir que la única institución que tenía flujos (reales y potenciales) de entrada y salida con todas las demás era la Universidad Ruiz de Montoya.

5.- En los últimos 5 años se añade la constatación de que CONSIGNA debe, a su vez, conocer mejor Lima y también salir de Lima y descubrir las regiones. Ello permitió identificar elementos como que se tiene en la CJ una diversidad de obras que no estaban articuladas para nada entre sí a nivel regional. En la actualidad las regiones tienen espacios de coordinación a modo de plataformas con diverso nivel de actividad o desarrollo. Todo ello nos plantea nuevos desafíos.

6.- En el momento presente CONSIGNA tiene que ir redescubriendo su rol en esta nueva estructura de provincia en construcción. Su labor de brazo educativo de las plataformas será clave. Asegurando y animando en ellas la transversalidad del tema educativo; promoviendo conciencia sobre el rol de lo educativo y la necesidad de su articulación o enlace. Para ello será necesario contar con un delegado (o un equipo) educativo en cada región, con los cuales conectar mejor las labores de CONSIGNA como conjunto. Marcando un modelo que vaya más de “abajo hacia arriba” y tome en cuenta mejor las necesidades de las zonas de trabajo y su diversidad. Con especial atención a lo que llamamos “proyectos EN red”.

7.- En nuestra última Asamblea de Consigna (2017), identificamos tres cuestiones claves de atender:
(1) Articulación, con especial énfasis en la relación Consigna y Plataformas Regionales, así como de cada red e institución integrante de Consigna hacia el conjunto de la misma.
(2) Transversalidad de lo educativo, viendo cómo estimular y explicitar lo educativo en las obras y las Plataformas, teniendo presente siempre el ¿para qué formamos?
(3) Incidencia política, recogiendo lo que ya se ha avanzado en ello y poniendo atención a los temas de interés específico de cada integrante de Consigna; trabajando criterios y un soporte metodológico sobre cómo hacerlo.

Debemos hacer de todo ello materia de actuación para el presente periodo que nos toca desarrollar.

Guillermo Valera Moreno. Reflexiones recogidas de una presentación de Javier Quirós SJ y algunos aportes propios.
Lima, 17 de Noviembre de 2017

Como una brisa, nos sentimos llamados

Fue una ceremonia amena, sencilla, bien preparada… La asunción de compromisos temporales o definitivos de 11 integrantes de las CVX de Lima, transcurrió de modo apacible, como la brisa con la que Dios se hace muchas veces presente. Como sintonía de corazones que se encontraban para reconocer un momento especial en sus vidas, al cual se llega de diversas maneras y se identifica con un valor profundo, muy personal y a la vez tan comunitario, compartido y vivido desde la presencia con el otro, con los demás. Expresión querida y gratuita.

Los testimonios de los protagonistas fue diverso y cada cual más sentido, muy personal. Todos nos identificamos en la comunión, en ese espíritu que sella cual cemento las relaciones espirituales de quienes quieren dejarse más afectar, e ir más allá de los buenos deseos. Estableciendo un compromiso más dedicado, más querido, mejor atendido…, de nuestra relación con Dios, desde la mediación comunitaria de CVX, desde los apostolados que nos vamos dando y creciendo.

Me acordé mucho del proceso de asambleas en las que estamos inscritos hoy a diverso nivel CVX. En mi comunidad (CVX Siempre) tendremos asamblea en diciembre. Antes compartiremos la asamblea nacional en unas pocas semanas; el siguiente año toca la asamblea mundial, muy cerca de acá, en Argentina. Para todos esos momentos necesitamos sintonizar en un mismo espíritu, tal como se nos sugiere en el último número de Proyectos por el ExCo mundial.

Recogiendo lo que allí se nos plantea, podríamos sentirnos hoy invitados a lo siguiente:
º Preparar nuestras Asambleas comunitarias tomando en cuenta diversos elementos que nos amplíen el horizonte y nos sitúen también en una reflexión común como CVX e Iglesia.
º Sentirnos llamados a ser corresponsables de la vida de todos y solidarios en lo que podemos aportar, ayudar a crecer, formar, acompañar, hacer comunidad y crecer en el bien común.
º Preguntarnos, si no estamos hoy particularmente confrontados con un tiempo crítico, oportuno y apropiado en el que veamos qué tendríamos que revisar de nuestras prácticas, qué tenemos que consolidar, qué tendríamos que asumir con mayor radicalidad. Tanto personal y comunitariamente. De ese modo, optar deliberadamente por acciones y fines más deseables.

Caía en la cuenta sobre algunos elementos del contexto que son claves de tomar en cuenta y que los podemos recoger de modo también singular:

Uno – Somos una experiencia comunitaria en CVX con 50 años de caminar, con diversas expresiones. Mi propia comunidad comparte un recorrido de 47 años de caminar; otras tienen menos décadas o algunos pocos años. Todas son importantes. Desde cada una nos sentimos llamados a ser hombres y mujeres comprometidos en la construcción de un nuevo Perú. Al respecto, podríamos preguntarnos, ¿Qué significado especial nos reveló el presente año? ¿Qué gracias hemos recibido y compartido? ¿Cómo valoramos nuestro caminar y disponibilidad? De otro lado, ¿cómo nos anima un documento como los Principios Generales CVX en nuestro estilo de vida?

Dos – Tomar muy en cuenta la próxima visita del Papa Francisco: sentirnos motivados a reflexionar temas y cuestiones claves, como son: (1) El Papa hoy en nuestra Iglesia: un papado que nos renueva. (2) El cuidado de la creación, la naturaleza y el medio ambiente. (3) Nuestra responsabilidad y solidaridad en la construcción de un Perú nuevo dentro de un mundo nuevo. Será muy importante prepararnos a ello; ver cómo participamos; estar atentos a lo que nos inspira.

Tres – Estamos llamados como laicos a renovar nuestro mundo de hoy. El Papa nos ha invitado desde ya a un “nuevo despertar” como Iglesia. A comprometernos más profunda y humildemente con espíritu de servicio, enfocados en las tareas del mundo y alejados del “pecado del clericalismo”. Llamados a aportar con nuestros propios dones, preparación y en equipo. En clave de magis y discernimiento constante. Contemplando los diversos males de nuestro mundo (y país) e invitándonos a reaccionar y a salir de la propia burbuja; a ser compasivos y solidarios.

Desde lo anterior y más en conjunto podemos preguntarnos también, ¿cómo podemos responder a éstas grandes necesidades de nuestro mundo y de nuestro país? ¿Cómo aportamos mejor a esa gran misión de Dios? ¿Cómo sentimos que hoy nos interpela y nos llama?

Guillermo Valera Moreno
Magdalena del Mar, 1 noviembre de 2017