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Una conversación sobre política en RPP

RPP

Se acerca 28 de julio, un día de celebración nacional y también un día en el que se hace el tradicional balance de los logros de nuestros gobiernos. Conversamos en el programa las 5 de las 7 de RPP sobre este y otros temas de interés político. Aquí hay algunas de las partes destacadas por la radio, más abajo podrán ver el programa completo, aunque en baja calidad. Felices fiestas.

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Alan enterró al APRA popular

Alan Garcia Manos Arriba.jpg
Foto tomada del blog Generacción.com

Este es un artículo que saldrá publicado en la revista Ideele del mes de Julio

Suena duro pero es verdad. El mayor legado histórico del segundo gobierno de Alan García ha sido la liquidación del APRA como un partido de izquierda democrática. Un partido que durante buena parte del siglo XX buscó expresar las demandas de justicia social, desarrollo nacional, e integración de los pueblos que bautizo como “indoamericanos”. Conjunto de Ideales por los que lucharon y murieron generaciones de apristas de toda condición social, y que cohesionaron al partido con mística y sentido justiciero y popular. De allí la certeza con la que se afirmaba que el APRA era el único realmente partido existente en el Perú. Un partido, principios, organización, una hermandad, una familia.

La liquidación del APRA histórico no debe verse solamente en el terreno electoral sino también en el doctrinario y de proyecto político. Es verdad que en el terreno de la representación política electoral el partido se ha derrumbado. Tiene una representación minúscula en el parlamento (4 de 130), ningún presidente regional, y no pudo siquiera presentar candidato propio a la presidencia. Es decir los ciudadanos en su inmensa mayoría no quieren que el APRA los represente en casi ninguna instancia del poder político. Un rechazo durísimo sobre todo si se cree que se ha hecho un gobierno exitoso. Sin embargo lo significativo es la cancelación histórica del APRA como un partido comprometido con el cambio y la búsqueda de la justicia.

En efecto, más allá de las promesas y el verbo encendido, el segundo gobierno de Alan García y la dirigencia actual del APRA han girado sin mayor tapujo hacia los intereses de los grupos económicos y el pensamiento conservador, incluyendo el religioso, renunciando a lo liberal en lo político y redistributivo en lo económico y social. La apuesta por las grandes inversiones ha sido prioritaria incluso por encima de derechos adquiridos por las comunidades campesinas e indígenas, ya sea andina o amazónica. La resistencia a cumplir con la consulta previa como demanda la OIT para autorizar proyectos mineros o extractivos son muestra de esto. Lo paradójico que haya sido un gobierno aprista el que considere a la movilización social y las protestas reivindicativas de los pueblos como resultado de intereses extranjeros y antipatriotas, exactamente la misma acusación que fue esgrimida, entre otras, para declararlo un partido ilegal y condenado a la persecución y la clandestinidad.

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Elecciones presidenciales y giro político en América Latina

elecciones

Este libro comenzó a prepararse con las contribuciones de los participantes del seminario internacional sobre “Elecciones presidenciales en América latina” realizado en la Universidad de Buenos Aires el 10 de septiembre de 2006. A éstas se sumaron las de otros colegas latinoamericanos que no habían participado del evento pero que tuvieron la gentileza de en¬viar sus artículos por solicitud del compilador. El tema de las elecciones, y en particular las presidenciales, es cada vez mas relevante en la medida en que son el signo de la afirmación de las prácticas democráticas básicas, y en particular las realizadas los últimos años han encarnado un giro político en los gobiernos y a la vez cambios muy significativos en los actores y modalidades de la competencia política. Se ha procurado entonces dar cuenta de los procesos electorales recientes y de la conformación de las diferentes escenas política en los casos considerados. Para satisfacer mejor este propósito se ha solicitado en algunos casos más de una contribución sobre el mismo caso nacional para contrastar perspectivas de análisis. De este modo, el equipo de investigación sobre “Las nuevas formas políticas”, organizador del evento que dio inicio a la publicación, prolonga su actividad de cooperación, iniciada hace años y que continuará en el futuro, en vista a los estudios regionales comparativos.
La actividad de investigación y, en parte, la realización del evento y esta publicación fueron posibles gracias a los subsidios atribuidos al equipo organizador por la Universidad de Buenos Aires, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. [Leer más …]

Economía y política en las elecciones presidenciales

Economía y política en las elecciones presidenciales
Aldo Panfichi

Síntesis: A diferencia de elecciones anteriores, el proceso electoral del 2006 se desenvuelve en un escenario de crecimiento económico y buenas perspectivas futuras. El crecimiento sostenido de la economía parece haber socavado las bases sociales y el empuje de las candidaturas que se presentan como antisistémicas. La apelación en contra de los partidos tradicionales sigue dando réditos, pero no tantos como antes; ello se ve reflejado en la votación de primera vuelta. Sin embargo, el crecimiento económico y sus beneficios están distribuidos desigualmente, motivo por el cual, en las regiones donde la variable pobreza se combina con exclusión étnica y con experiencias traumáticas de violencia política, la votación por Ollanta Humala es altísima.
A diferencia de las dramáticas coyunturas electorales de años anteriores, el proceso electoral del 2006 se desenvuelve en un escenario de crecimiento económico y buenas perspectivas futuras. El Perú de hoy es muy distinto del de 1990, cuando la hiperinflación y el terror por Sendero Luminoso alentaron el surgimiento de un caudillo autoritario, que ofrecía esperanzas al desaliento propio de una situación de crisis profunda. En los últimos años, la economía peruana ha crecido sostenidamente, alcanzando el 2005 una tasa de crecimiento del 6.7%. Este crecimiento se ha basado sobre todo en los buenos precios internacionales de varios de nuestros productos de exportación (minería, manufactura, y agricultura costeña), precios altos que parece continuarán en los próximos años. No extraña, entonces, que el valor de nuestras exportaciones se haya incrementado sustantivamente de US$ 7,714 millones en el 2002 a US$ 16,900 millones en el 2005. La inflación, además, está bajo control y las reservas internacionales son cerca de US$ 14,248 millones. Los buenos indicadores, no obstante, se combinan con el crecimiento de la desigualdad y el alto índice de pobreza que apenas se ha reducido del 54.3% en el 2001 al 51.6% en el 2004.
En este escenario se desarrolla el proceso electoral del 2006 y quizás aquí se puede encontrar algunas claves que permiten comprender mejor los resultados electorales hasta ahora obtenidos. En primer lugar, el crecimiento económico parece haber socavado las bases sociales y el empuje aluvional de las candidaturas que se presentan como antisistémicas como la de Ollanta Humala de Unión por el Perú. La apelación en contra de los partidos tradicionales sigue dando réditos, pero no tanto como antes, basta recordar que las candidaturas de Unidad Nacional y el APRA suman cerca del 50%. Ésta sería la razón por la que la candidatura de UPP no ha logrado ganar en primera vuelta con más del 50% de los votos, como sus voceros lo anunciaron repetidas veces, sino con el 31%. Es evidente que la estrategia electoral de Humala, al enfatizar el discurso de confrontación contra el orden establecido (la economía y la política), sobreestimó el sentimiento antisistema de los peruanos, y subestimó el hecho que algunos sectores y regiones parecen haber logrado ciertas mejoras.
Éste, precisamente, es el segundo punto que quisiera indicar. El crecimiento económico y sus beneficios están distribuidos desigualmente en el territorio nacional. Algunas regiones concentran la mayor parte de este crecimiento, básicamente Lima-Callao, y la costa agroexportadora (norte y sur chico), mientras en otras regiones más tradicionales, como las zonas alto andinas (centro y sur), es casi cero. En aquellos lugares donde el crecimiento se concentra no sorprende la preferencia por Lourdes Flores (35%), pero tampoco la que consigue Alan García en La Libertad (53.5%), Lambayeque (37.1%), Piura (33%) e Ica (35%). Es verdad que estos lugares son considerados históricamente apristas, y que el origen del partido en los años 30 está fuertemente vinculado al sindicalismo en las grandes haciendas azucareras y a la lucha contra el capital extranjero, pero hoy con el boom agroexportador, el APRA parece menos antiimperialista y más vinculado a la recuperación capitalista de las tierras. Si en la década de 1930 el norte aprista se inspiraba en el “Antimperialismo y el APRA”, ahora sin duda el libro de cabecera vuelve a ser “30 años de Aprismo”
Finalmente, en la situación opuesta no hay una correlación directa entre la pobreza y el voto por Ollanta, como bien anota Pedro Francke. Más de la mitad de los peruanos son pobres y la candidatura nacionalista ha logrado apenas un tercio de las preferencias. Los pobres han votado por una baraja de candidaturas que va más allá de los contendores principales, incluyendo a Lourdes que ha penetrado fuertemente en los barrios de Lima. Además que buena parte del voto fujimorista, del partido evangélico y otros partidos menores provienen también de estos sectores. Lo que sí es cierto es que en regiones donde la variable pobreza se combina con exclusión étnica y con experiencias traumáticas de violencia política, la votación por Ollanta es altísima. Se trata de las regiones más tradicionales y menos favorecidas por el crecimiento económico como Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Cusco, Puno, Cusco y Arequipa.
En suma, la compleja relación entre economía y política nos revela los distintos escenarios que deberán tomar en cuenta no sólo los candidatos finalistas de la segunda vuelta, sino sobre todo quien sea elegido nuestro próximo presidente.

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