Archivo por meses: Septiembre 2012

Freddie for Today

Inyectado lo sientes entrar por las venas, recorrer tu brazo y contra la gravedad llegar al centro total de tu cerebro, te invade en el momento más intenso, ves ante tus ojos el cambio en los pensamientos, los juzgas después de prejuzgarlos, mueves tu cabeza al ritmo, es una pequeña epilepsia interna, quieres contárselo a ella, pero el ceño fruncido te recuerda los tiempos de guerras mundiales, la historia del siglo XX, fácil viene, difícil se va, perdone usted, su admirabilísima alteza por contradecirlo, tanto respeto tanto que no quieres siquiera intentar copiarlos, solo te dejas relajar y atormentar, acaso será éste un remedio para envasar, acaso servirá en el futuro a punta de recetas. Sigue leyendo

Punk

¿Es acaso una cuestión de belleza? Sabes que existe discriminación, sabes que el color negro no le gusta a tu padre ni a tus compañeros de clase. Pero tú no eres un compañero de clase, tú niegas hasta a tu propio compañero, vistes todo de negro. Por qué cometerlo, está naciendo de la juventud, la vieja y abandonada, ya tengo suficiente experiencia siendo joven, y sé que has de probar y prometer, no sé ni por dónde comenzar, pero lo siento adentro y ahí tienes motor para todo, es una voz mexicana, adulta, fakemente ronca, del año 2007, de Mariscal Gamarra, del camino a Urumbamba, ahí comenzó todo, no sabemos aún si comenzó. Jóvenes acompañándose y suprimiéndose los temores mutuamente. Sigue leyendo

Naturaleza

Un cigarrito, cómo no va a alcanzarme la nostalgia del ser humano, su incertidumbre, su miedo a la oscuridad, pienso en la naturaleza, la naturaleza egoísta del hombre, la cercanía del amor de toda la vida, la podredumbre de esta pera, el verdor de esta vida, la relatividad y me dispongo a pisar las hormigas y su propia relatividad de hormigas y matar las arañas y su propio sigilo y conspiración, después de diez años también, hice un hueco en una naranja y tomé el jugo por él hasta destrozar la pobre, debes amasar amasar primero, luego hacer un hueco del diámetro de un dedo, proceder y al término comerte la pulpa. Lo mismo que haces al aprovecharte de una persona. Sigue leyendo

Día Anterior a Amsterdam

Los primeros días, salvo algún malentendido geográfico, fue bien la conversación. Aprovechando la novedad se pasó a usar un ordenador. Con el esfuerzo total por vencer la timidez creció esa conversación y se prolongó al camino a casa. Se convirtió en una pelea constante por romper el hielo, sin romper el orgullo. Se empezaron a espiar los electrónicos. Se perdieron las esperanzas en algún momento, se dejó de responder. Pero se volvió un día a hablar, y bien, cucharita por cucharita hasta llenar una piscina. Se intentó repetir el llenado, y la repetición no perjudicó, sino consolidó. Se acaba el tiempo. Queda un poco por bailar. Sigue leyendo

Ara Argentina

Lamentablemente no se puede ser feliz en dos lugares, lamentablemente la vida es tan corta y el tiempo, inexorable; no me preocupo, esa es una mentira, quizás prefiero que me mientas, si es que mantendrás el engaño hasta mi muerte, quizás prefiero la verdad y que me des esperanzas, la ausencia es como la muerte, salvo por la esperanza, ahora relajarme me mataría, ahora la reputación tiembla, ahora los tonos graves, ahora los finales de las películas, ahora odio las películas, por qué las hacen tan mal, por qué no se adelanta el invierno, por que no puedo mirarme la nuca, por qué no puedo voltear a mirarte, porque puedo sentirte y no conversarte. Y tú no. Sigue leyendo

Hobbes

Veintidós años, dos meses, nueve días, diecinueve días y cuarenta y ocho minutos se tardó uno en comprender al filósofo más preclaro de la historia, y con ese camino demuestra uno punto por punto su antropología y su política: “El pensamiento retrocederá más de cuatro siglos, para intentar hacer las cosas no bien, pero sí mejor. Los predicadores pedirán disculpas y culparán a la revolución y a la guerra, culparán incluso a la pintura. Y llamarán a esta época, la segunda edad media. En qué parte del universo se ha visto que sea el pueblo el que gobierne. La muerte del optimismo sobre el hombre en algún momento se dedujo, pero los filósofos venideros solo recogieron lo conveniente y lo mezclaron con su religión”. Sigue leyendo

Deutscher

Ser japonés para no poder practicar deportes de riesgo, para no poder gritar con fuerza, ser africano para no saber lo que es una ciudad próspera, ser americano para no saber lo que significa vestirse a la moda, ser andalúz para no saber lo que es industrializar una ciudad, ser finlandés para no saber lo que es vestir una casaca en agosto, ser británico para no tener ningún mérito en hablar el idioma que para todos representó un esfuerzo, ser indio para no saber lo que es las cuatro en punto de la tarde no antes y no después, ser latinoamericano para no saber lo que es cruzar de un país al otro sin que te pidan visa, ser tedesco y no poder salir en la foto. Sigue leyendo

Comida Tradicional Oriental

Se trata de unas piezas triangulares de pescado empanizado, relativamente pequeñas, las tres completan un círculo. Las traen a la mesa empolvadas de curry y depositadas en un ollón lleno de hojas de plantas gigantes, todas ellas hervidas. El primero y el segundo depositan la pieza de pescado en sus respectivos cuencos y esperan a que el tercero, quien es el anfitrión, se siente y haga lo propio con su ración. A la izquierda del cuenco está una ramita oriental que no es un adorno, está ahí por su aroma. A la derecha se encuentran los palitos y detrás del cuenco está un pequeño recipiente que contiene un líquido medianamente espeso, que habrá de verterse en nuestros respectivos cuencos, tres sabores diferentes, uno para cada uno. No puede uno comenzar a comer antes de partir el triangulo propio en tres porciones mediante dos líneas horizontales de modo que quede un pedazo pequeño, uno mediano y otro grande. El pequeño es para compartir y para uno servirse de los otros platos. Nuestro anfitrión tuvo la gentileza, permitida por las costumbres, de dejarnos comer su ración con la excusa de tener menesteres en la cocina. Estábamos hambrientos. Sigue leyendo

Poseído

Miro suspendido desde el cielo un tráiler que surca el desierto a toda velocidad, enorme y ruidoso, una serpiente desde mi distancia. Atrapado en un estante un hombre está condenado a abrir y cerrar para siempre la llave de un depósito de chicha morada para los que van a comprarla a esa tienda ubicada en ese mercadillo de fin de semana serrano. Ese pequeño espacio solo le alcanza para mantenerse echado. Los rostros de la gente después de cierta concentración en ellos se reducen, sus cabezas empequeñecen con relación a sus cuerpos, sucede cuando los miro, y lo provoco casi a voluntad. Me concentro en algo, y una voz resuena hablando calmadamente pero con una fuerza de tempestad en mi cabeza o cerca de ella, todo se está haciendo mal, la desgracia se acerca, es una voz femenina. Sigue leyendo