Archivo del Autor: Jerónimo González

Acerca de Jerónimo González

____________________________________________________________________________________ Mi nombre es Jerónimo González, una ocasión, cuando Albert Einstein visitó mi país, ya convertido en una celebridad, me las arreglé para hacerle una pregunta, de física, lógica y casi de filosofía. 5 años después él intentó ubicar a la incógnita persona que en aquella ocasión le hizo tal pregunta. No tuvo éxito.

Instalaciones como conocimiento

Es inquietante para quienes hemos estado acostumbrados a la limitación externa con su menor creatividad y mayor predictibilidad, es inquietante atravesar un ambiente en el que las limitaciones son permeables y cuya violación inclusive se alienta. Esa fue la presentación final del Core Studio de Landscape que fui a ver y, en particular, del grupo de Harry, quien al verme llegar me advirtió que no sabía lo que se venía. En la presentación de su grupo incluso las palabras de los alumnos fueron sacrificadas en favor de una transmisión de radio de tiempos de guerra combinada con sonidos guturales de fondo, mientras los alumnos extraían silenciosamente de una caja distintos mapas, modelos y objetos con el único afán de sugerirlos, pero no de presentarlos para el análisis. Muchas luces, madera, transparencias y tecnopor después, la presentación concluyó y el instructor del Studio, Pierre volteó hacia los jurados: ¿alguna pregunta? Quiero decir que me rehúso a pensar que un proyecto pueda darse el lujo de no ser objeto de un acto de transmisión de ideas como es una presentación final, pero la verdad es que por qué habría de rehusarme.

Post final review

Los alumnos sentados o parados, entremezclados con los profesores instructores del Studio, otros profesores del departamento incluida la jefa del mismo que vinieron como jurados de las presentaciones finales, el mismo decano de la facultad y los profesores y profesionales invitados como jurados en un grupo heterogéneo discutiendo las lecciones del curso que acababa de terminar en esos momentos. Además de ello, posiblemente el último momento de todo el programa en que la clase entera estará junta. Aunque el curso recibió un montón de críticas de los alumnos, hubo muchos momentos colectivos como este en que el pensamiento de la última vez me hizo disfrutarlos más.

Sí, claro.

Viene alguien a visitar mi desk con las únicas intenciones de que le invite el último moshi sabor te verde comprado en Lowell que tengo en la mesa y me dice: “Mira! Por la ventana! Un grupo de penes gigantes dando la vuelta al Sanders Theatre. Tienen huevos y todo”.

The All Problem

Only when we were in the event of community engagement in Lowell is that I understood why we had to glue our boards of our work in cardboard. A good planner organizes good community meetings. Unfortunately, a big part of the activity of an urban planner in the US is deemed to be the promotion of the community participation in the decisions of the city. That explains the number of hours invested in the setting up of a building for displaying our works and having the residents of the target city come and ask us about them. Naturally, community participation is of critical importance in the management of a city. However, I question the necessity of an urban planner going to the small details of the organization of an event for the people, whereas the same level of detail is not expected in the analysis of the legal framework of an instrument or of its economic impact.

Second Semester Core Urban Planning Studio

Aún no se ha acabado el semestre, pero ya sé que lo que voy a recordar con mayor claridad en el futuro es el trabajo de Studio. Esa esa la venenosa magia que tiene ese tipo de curso y la razón por la que he decidido tomar dos Studios al próximo año: por más valiosos o significativos cursos que hayas tomado en paralelo, el semestre entero toma la forma de la experiencia del Studio. Por más caóticos o anti-científicos que sean los ejercicios de esos cursos, toda la escuela parece estar organizada alrededor de ellos. Nota a pie: ya veremos lo acertado de esa decisión de hacer dos Studios en exactamente un año. Hoy (o ayer, ya que no tengo claro cuál será la relación temporal de este texto con la fecha de lo que voy a contar) estábamos sentados con mi grupo de Studio en los sitios de Astrid y de Kim, a quienes en este semestre les tocó estar lado a lado. Luego de intercambiar unas ideas y observar a Astrid empezar a desarrollar los gráficos que colocaríamos en nuestro board y tratar sin éxito de entender bajo qué lógica ella construía tan intuitivamente una armonía de colores y formas, me tocaba hacer los últimos ajustes a los mapas de Lowell, Massachusetts que habíamos desarrollado. La honestidad con el procedimiento requería generar los datos de nuevo y hacer las correcciones gráficas sobre un mapa que ya incorpore los últimos ajustes. Sin embargo, la premura del tiempo requería hacer algo más rápido que eso, así que decidimos con Kim simplemente invertir los datos de la leyenda y los porcentajes para que la gradiente coincidiera con los colores del mapa. Cuando me puse a hacer el cambio me di cuenta de que invertir los datos no sería tan simple, porque, entre otras cosas, el dato demográfico que incluimos en Estados Unidos está dividido entre Racial Designation y Ethnic Designation. Era una cuestión de coger un papel y hacer la negación lógica de unas cuantas proposiciones formales para invertir correctamente los datos y arreglar el cuadro de la leyenda del mapa. Kim, al verme darle algunas vueltas al mapa, me preguntó en qué estaba pensando. Yo volteé y le dije que invertir la leyenda no era solo incluir la palabra “non-” y reordenar los porcentajes. Con la actitud amigable de siempre pero también con la autoridad propia de una persona inteligente me insistió que sí, que era solo un cambio sencillo. Entonces ya por sola curiosidad decidí no explicarle todo lo que había estado pensando, sino solo recordarle el tema de la definición compuesta de la designación demográfica. Un par de segundos después se le iluminaron los ojos y comprendió dónde es que se hacía un poco más complicado el ajuste a los datos del mapa. Para ese momento, ya habíamos tenido sabe dios cuántas horas de discusión sobre cada uno de los elementos del esquema de Commercial Community Land Trust que desarrollamos como propuesta para la ciudad de Lowell. Aunque creo que el diseño institucional ha sido mi fuerte en las conversaciones con gente del GSD durante estos meses, el background de Kim en ciencias políticas y su reciente sumersión en el cálculo diferencial de los economistas, sumado a su rapidez de mente y claridad de expresión, hicieron que tengamos unas discusiones interesantísimas y hacían que no recuerde hasta ese momento una situación en la que hubiera algo que le hubiera costado entender y sobre lo que no haya pasado inmediatamente a concordar o discrepar. Por eso, en ese momento en que le comenté la complejidad de la inversión de datos fue simplemente tremendo presenciar cómo se daba cuenta del error lógico que estábamos cometiendo y delante de mí llevarse las manos a la cabeza mientras con una sonrisa sufría tratando de hacer la operación lógica en su cabeza. Era, me parece, la primera vez que la veía tardar más que solo unos segundos en comprender o procesar algo. Lo mejor fue, a pesar del divertido mini dolor de cabeza que le causó la pregunta, ver que unos momentos después logró entender la explicación lógico formal de la situación y, sin ni siquiera utilizar un papel, aplicar la negación formal a la conjunción y formular nuestra nueva leyenda del mapa en forma de una disyunción lógica. No sé cuán común sea que la gente se mate de risa después de un episodio como este, pero así sucedió. Simplemente un lujo ser testigo de esa mente funcionando. Creo que al final de todo se nos olvidó hacer el ajuste en la versión final de los boards y creo que la disposición de los gráficos terminó siendo lo más discutido en la presentación que hicimos en Lowell, no es importante, pues nada de eso opaca el hecho de que es simplemente un lujo trabajar con gente tan agudamente inteligente en las clases de la universidad. Quizás sea una injusta evaluación del mundo, pero no puedo evitar valorar a la gente primariamente por su inteligencia, y eso hace que sea tan increíble estar en esta universidad donde la rapidez de pensamiento es un rasgo tan común en la gente.

Fab Lab

Estos días de finales, el Gund Hall se vuelve un hervidero de movimiento, pegamento, ojeras y baby’s breath tan intenso, que a veces pienso que debo empezar a también pegar los papeles que tengo delante e imprimir cualquier cosa en 3D. Este día tuve mi oportunidad porque tuve que apoyar en la instalación de los paneles que usaríamos en la presentación del lunes en Lowell y no solo tuvimos que cargar pegamento y cartones de un lugar a otro, sino que, además, tuvimos que bajar al Fabrication Lab que estaba repleto de gente. Muy interesante de observar. Cuándo van a volverse comerciales los lentes con cámara fotográfica.  

Sketches

La sola circunstancia de que hace algunos meses Charity hubiera mencionado que le parecía que hacía buenos sketches al ver mi ensayo de collage para el curso de Spatial Analysis me llenó de autoridad para presentar una sugerencia de dibujo para la parte gráfica de nuestro trabajo de Studio. Posiblemente a este nivel de dibujos se limite mi relación con el diseño en el futuro mediato.

Where are our desks?

Con la mejor imitación de un político que me es posible, cada vez que hablo acerca de mis planes para el segundo año del programa, niego enfáticamente que mis elecciones se deban al deseo de tener un desk en el edificio del GSD. Sin embargo, quien sabe leer entre líneas se da cuenta de lo mucho que valoro tener ese eje físico alrededor del cual se mueve toda mi vida cotidiana en los tiempos de clases y, al mismo tiempo, se da cuenta de lo injusto que me parece que los MDes no tengan un desk propio, que en ciertos momentos se equipara casi a no tener un elemento de identidad propio (como, por ejemplo, cuando los chicos de China GSD pasaron por cada uno de los desks para dejar un regalo en la semana en que les tocó el Beer n Dogs o cuando se generó un intercambio ácido de correos por no haber dejado globos para los MDes cuando venían los prospective students al edificio) situación que no hace nada más que hacerme valorar la circunstancia completamente casual de haber escogido un programa en el que sí se te asigna un espacio.

Japanese

Nos encontramos en el restaurant japonés equivocado. El que la gente recomienda está en el mismo edificio pero en el segundo piso, no en el sótano. Igual no estuvo mal. Y en Cambridge, como buena ciudad pequeña que es, tenía que haber conocidos en la otra mesa. Estaban sentados los chicos de HKS que organizaron el Korea Trek.

Mythbuster

Un millón de veces cliché, lo sé, pero quería probar una vez más cuánto de cierto hay en eso de que en Harvard estás a un montón de premios Nobel en la puerta del costado. Aparentemente en el caso de Amartya Sen tienes que pasar antes por la oficina 204 de su asistente.