Archivo por meses: Julio 2012

Das Strafrecht

Wegen eines Notfalls war mein Zug ein Paar Stunden verspätet. Deshalb hatte ich Ziet zu denken. Doch, ich hatte mein Laptop, um ein Film zu sehen. Aber ich wollte es sehen, als ich zu Hause wäre. Doch, ich hatte mein Sachenrecht Buch. Aber ich denke, ich brauche eine bestimmte Stimmung, um dieses Buch zu lesen. Daher habe ich nur durch das Fenster die Landschaft gesehen. Damals habe ich über diesen über diese Idee gedacht. Es ist die einzige Weise für mich, um transzendent zu sein. Und jetzt denke ich über Rechts und das 23. Jahrhundert und finde sehr schön, dass ich teilweise zu Strafrecht zurückgekommen bin. Sigue leyendo

Perturbado Alemán Andrógino

¿Qué puede hacer uno contra la insanidad, contra la humanidad? Estaba sentado en la sala de lectura de mesas rojas. Estaba ocupado en encontrar un enchufe que tuviera corriente eléctrica, cuando la gente empezó a voltear su mirada hacia alguien que se acercaba bajando las gradas y gritando a viva voz que la gente en Ucrania necesita un cardiólogo, que la enfermedad del cáncer es tristemente devastadora. Se acercó más a la zona de las mesas y del bolsillo de su abrigo sacó un revólver. Llegué a escuchar los gritos de la gente y el sonido del disparo antes de que todo se desvaneciera. Sigue leyendo

Alicia

Por no reparar en sus pasos, la pequeña se empotró de lleno contra una damisela y un aldeano que se amaban en medio del bosque. Inmediatamente ella les reprochó el lugar tan público en el que se encontraban. Ellos no entiendieron un comino y se detuvieron a observar el vestido tan grande y antiguo que llevaba la pequeña. En ese momento se oyeron unos galopes acercarse. Era un caballero que se dirigía hacia la pareja con gesto de enojo. Descendió del caballo y recriminó: “¿cómo te atreves a hacerme esto? es imperdonable”. Entonces con un jalón de orejas se llevó el caballero a su escudero travieso. Sigue leyendo

Sincerando Orígenes

Karenth gato ya moviste el esquema del correo y todo, así que no juzgues mi desinspiración para mandarte este correo, además si de inspiración se trata, debes saber que mientras no me hablabas, estuve volcando mis pensamientos en esa bitácora pucp, que es un blog para ti, naturalmente, aunque no podía poner eso en el nombre porque obvio tú estabas en plan de abandonarme, pero igual cualquiera que tenga cuatro patas, unos bigotes y su pelambre se daría cuenta al leer. Sigue leyendo

Hasta pronto amigo Ware!

Todas las ganas del mundo en pitar del ya completamente empequeñecido cigarrillo. No dejaron ni la miga. No quisieron desperdiciar nada, pero no estaban en absoluto tristes, estaban muy felices, siempre lo estuvieron en general, pero esta vez más; solamente la nostalgia de Ware de que era la última vez que nos veíamos, a lo mejor en la vida; yo sabía que no, sin embargo, pues planeo darme una vueltita con mi gato por Asia. Comienza el mes de Ramadán y no sólo no se puede comer, tomar, ni tener relaciones sexuales en ese mes. Lo peor es que no se puede fumar. Y faltan las energías. El primer día es difícil, dijo Ube, pero después ya se siente normal. Sigue leyendo

How to make hands clap

As an overview of the country I have chosen some pictures, so you can make an idea. That´s a meeting of prasidents that took place in Perú, it was in Lima, oh, here there is a picture of Lima, the capital, which is in the coast. Here you can see the train that has just started to being operated. This is a typical dance from my country that is called marinera. Those are the Nazca Lines, pretty well know as place to visit too. That´s a show in Perú thought out in the style of Cirque du Soleil. Here is the stadium, people there really like soccer too, alltough they don´t have a very good team as Germany or Spain. This one is a pic from a peruvian writer, Vargas LLosa, who is the last nobel prize in literature. This is a photo of my family just doing nothing. Sigue leyendo

Interacción

Están ahora asustados. Han regresado a la universidad. Estaban tranquilos como siempre tocando las canciones en la ciudad, su vida de los fines de semana y se sentaban los lunes a componer. Escribió él una sobre la división de las calles y empezaron a ensayarla; y en el momento en que ella desde el teclado y él desde la guitarra debían subir la nota y gritar “beyond”, se abrió la boca de él como fauces, repercutió el salón. Un demonio equino se les presentó. Una vez les bastó para creerlo. Habían encontrado una opertura. No la harían pública decidieron. Sigue leyendo

Freddie y los Yakuza

Siempre habían sido calles de cemento, lluviosas y vacías, estandartes con ideogramas tan familiares y con un movimiento característico en sus gentes, como cuando se apuntan con el dedo a sí mismos, ese es el Japón que visité de niño, tenía algo misterioso, lo increíble es que se quedó muy impregnado en mí, como mi propia realidad, cuánto añoro una bola de arroz, qué propio es el comer con palitos. Ahora Japón llega una vez más, un gato nipón que me cuenta de él, y yo me pongo a pensar que la primera vez que comí con palitos fue a los 20 años y que los japoneses no hablan español, fueron traducidos, se llamaban animes y en japonés suenan mejor. Sigue leyendo

Conclusión Antropológica

Mi conclusión es que los alemanes son unos tabas, tan tabas como los gringos y los peruanos, tanto que te miran con cara de Increible Hulk una que otra vez. Pero no le quito merecimiento a toda la admiración, los nombres y los nobels de los alemanes. Pero estos yo los atribuyo a su real particularidad: son ordenadísimos, puntualísimos y planificadores hasta aburrirte. Y de verdad aburren. Nunca en Alemania se hubiera escrito “dancing in the rain”, ni se hubieran inventado los carnavales peruanos. Pero, al final del día, quieres un tren aburrido pero eficiente, quieres una economía aburrida pero sólida, una economía Merkel. Sigue leyendo

Tecnología y Esfuerzo

En un fin de semana de canotaje me percaté de un amigo japonés, de alguna ciudad que no era Tokyo, de quien tuve una extraña primera impresión. Lo vi prepararse antes de subir al bote, a un costado del río, pequeño, sentado en sus tobillos poniendo mucha atención a un pequeño estuche, me acerqué para encontrar que era un espejo, que el estuche contenía un par de paletas menudas y dos orificios; y yo dije en mi ignorancia “maquillaje geisha o algo por el estilo”. El japonesito estaba poniéndose sus lentes de contacto. Sigue leyendo