Archivo por meses: Febrero 2014

Pobre

Sonntag 23.

Einfach Louvre, um Foto zu machen und ein Souvenir für meine Großmutter zu kaufen. Seca hat ihr 300 euro beim Flughafen (muss Hälfte der Dienste des Studio und die Schickung der Zeitschrift und des Brief bezahlen).

Samstag 22.

Spät aufgestanden, direkt zu die Oper, Starbucks davor und McDonald’s danach. Dann Place de la Republique mit der Demonstration für Venezuela, alles um Brille zu gucken, am Ende einfach zu den Supermarkt. Seca 2, zwei Säfte, Orange und andere in der Nähe von des Studio. Kth 3.5 McPato. Seca 6 Cappuccino plus Lachs bei einem Cafe.

Freitag 21.

Nacht beim Louvre für französischen Maler, davor Louvreshop. Davor waren wir zu Notre Dame gegangen. Bevor Louvre ein Crêpe. Fondue danacg. Ich kann nichts kaufen. Wir machen immer, was ich sage. Bevor Notre Dame nichts, nur der Bus, der wegen des geparkten Auto stoppen musste. 22.5 der Fondue, das 41 plus Trinkgeld kostet. 2.5 geteiltes Audioguide. 3? Crêpe plus ein Getränk.

Donnerstag 20.

Bis hier glaube ich, wir haben gesehen. Sache zu kaufen, Sacre Cour, Carrefour, davor zu Louvre um socks. Bis sehr spät geschlafen und über unsere Übermenschheit gesprochen. Deswegen waren wier aus sehr spät, Pasta gekocht und davor Baguette, Saft, ein bisschen Schinken, Carambar für meinen Bruder, Framboise.

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Le Surréalisme et l’objet

Lastimable, reclamable, gritable y doblado. Sexual y lúdico. Intentable y repetido. Criticable, conversacional, acompañado. Inflable, colgado, almohadillado. Refractario, olvidadizo, de más a menos, tedioso, difunto, apurado, preciso, famoso, descubierto, arrodillado, anotador. Exógeno y exoesquelético; lluvioso, solemne, huáscar, guético, apartado, clásico, revistado. Marcado, exagerado, compartimentado, líder, manifestado, sectorizado, atribuido, aburridizado. Ay de ti, André Breton.

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Café Dupont

Decidí entrar al primer café que vi señores. Ya me encontraba cerca, la esquina de la Rue de Vaugirard con la Rue de la Convention, aunque lejos tan lejos sin amigo ni teléfono. El café tenía una lamentable cara de bar americano, seguramente por contagio del McDonalds que estaba cruzando la calle. Aguanté el aire mientras me guarecía de las altisonancias de esa hora. Por acá los comunes no habían recibido noticias todavía, no tenían necesidad de entrar en pánico. Y los más rápidos mensajeros aún no habían llegado. Me senté en la mesa más unipersonal de todas y comencé a observar la calle. Pronto me hablaron ellas dos. Estuvieron dentro todo el tiempo. Observando. Me.

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