Archivo por meses: Noviembre 2011

Alcalá de Henares

El señor Alonso Quijano “el Bueno” le regala a su fiel escudero una piedra de cuarzo que se encontró en el camino, pero le establece como condición que si por ventura descuidase de guardar la piedra de cuarzo en su respectivo bolso de cuero atado al cinto, habría de devolverle la piedra. No obstante, el trajín de las aventuras venideras de Alonso Quijano y su escudero provocó que la piedra de cuarzo cayera del bolso que la contenía en el cinto del escudero y fuera a parar a la orilla de un río. Da la suerte que un pastor que caminaba por el lugar la encontró y se apropió de ella, según el artículo 929 del Código Civil peruano. ¿Acaso tendría el pastor que colocar la piedra de cuarzo en un bolso atado a su cinto para conservarla? Naturalmente no, puesto que su adquisición no proviene del acto voluntario de un anterior propietario, sino que, más bien, se funda en un comportamiento propio del mismo pastor que fue la aprehensión de la piedra una vez encontrada, con lo cual tendría el derecho de utilizarla de la manera que mejor le parezca. Sigue leyendo

Vasos Rotos

Estoy bien todavía estoy todavía consciente de todo sólo tomé un poco. Mi plata. Sonrisas expresiones ridículas salud salud, por ellos aunque no se lo merezcan salud. Ellos. Mi amor ahora está a mi lado abrazo beso abrazo y beso abrazo beso una mano paseándome, no. Mentir sonreír yo sé salir a tomar mentir sonreír, hipocresía hipocresía yo ya sequé mi vaso mentir sonreír yo fumo bien yo tomo bien yo salgo a chupar chupar bien yo miento bien yo sonrío y mi amor ya no está, yo ya me serví chica que me hablas ya me serví. Borrachas. Vasos rotos, vasos que cortan, no. Vasos con cerveza… amarga no deliciosa amigas. Borrachas. Hipocresía para venir hipocresía para retirarse mentiras sonrisas. Me veo bien. Vasos rotos, vasos que cortan, no, vasos vacíos botellas vacías. Equilibrio equilibrio mis tacos, un apoyo, mi amor, vámonos vayámonos vamos mi amor, suelta la bandeja mi amor, suelta el delantal mi amor, camarero camarero mentiras y sonrisas y mi amor? Sigue leyendo

¿Cómo bailar red red wine? (I)

Escena 1: Estaba por ahí aburrido preguntándome sobre mis cursos y preguntándome si tendría la fuerza de voluntad de estudiar en la biblioteca un sábado por la tarde, hora en la que los pies me pican por levantarme e ir a conversar con alguien o llamarle por teléfono, pero de todos modos, mi buen oficio me llevó a estudiar y en la biblioteca, por alguna anticuada esperanza, me fui al segundo piso y no aguanté sonreírme cuando te vi sentada ahí en la mesa de la izquierda con tu ceño bien fruncido y tus galeones en los hombros y tu postura de general, y me senté por molestar a tu lado y me saludaste politely como sueles hacer y estudié o al menos traté de hacerlo porque más preocupado estaba en pensar como desfruncir ese ceño, y pensé en sacar el puzzle “ben 10” que tenía bajo la manga, pero ese -me dije- me lo guardaré para las 7 de la noche y saqué nomás el primero de los exámenes de civil 1 en los que hablaban de una pareja dispareja y casi un poco se desfrunció el ceño, si no fuera porque la determinación de la dueña del ceño lo frunció rápidamente. Sigue leyendo