Archivo por meses: agosto 2009

Babel

Alejandro González Inárritu (México, 1963) dirigió su primera película Por detrás del dinero (1991) bajo la producción de Televisa. Pero no sería hasta Amores perros (1999) que obtendría súbitamente el reconocimiento internacional nada menos que con el premio a la mejor película de en el Festival de Cannes. Luego del éxito de esta cinta, dirigió en 21 gramos en los EEUU, la cual contó con la participación de Benicio del Toro y Sean Penn. Guillermo Arriaga, quien escribiera el guión de sus dos primeras cintas, también escribió el de Babel (2006), hasta ahora su cinta más laureada, filme que confirmó la calidad y la proyección del director mexicano. Fue estrenada en el Festival de Cannes 2006 donde se hizo del premio al mejor director. Al año siguiente, obtuvo el Globo de Oro a la mejor película y la nominación al Oscar a la mejor película extranjera. Al parecer, la fórmula ganadora de González Inárritu consiste en trabajar con Arriaga como guionista y Gustavo Santaolalla en la banda sonora. Su próxima película a estrenarse a fines de este año titula Biutiful la cual es dirigida, escrita y coproducida con Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro.

Lo atractivo de Babel radica en el entrelazamiento de las historias que involucran a personajes de distintas lenguas y culturas quienes, a pesar de dicha vinculacion, no llegan a tener contacto alguno a lo largo de la trama. La superposición de historias en Babel permite que el espectador arme el rompecabezas progresivamente. Sin embargo, no llega a convertirse en un obstáculo para la comprensión de la trama generalAdemás, la película trata el tema de las diferencias culturales y la incomunicación intra e intercultural, y el efecto de los medios de comunicación en la amplificación de los conflictos culturales.

Una pareja de esposos estadounidenses se encuentran de vacaciones en Marruecos cuando repentinamente, la mujer es herida de bala en el bus que viajaban. El disparo provino del rifle de unos niños pastores, cuyo padre se los entregó para que protegieran al rebaño de los chacales. Dicha arma fue adquirida de otro pastor quien la recibió de regalo de un turista japonés aficionado a la caza, el cual es viudo y tiene una hija sordomuda que busca ser aceptada en una sociedad que le brinda poco espacio de relaciones sociales debido a su deficiencia. En EEUU, la niñera de los hijos de la pareja de esposos, lleva a los niños al matrimonio de su hijo al otro lado de la frontera en México. Al regresar, tiene que enfrentar un serio problema porque no puede acreditarse como apoderada de los niños y además trabaja varios años como ilegal.

La película pone en discusión el problema de las diferencias culturales. El choque cultural algunas veces conduce hacia la intolerancia y el miedo a lo diferente, lo que obstaculiza su aceptación. En consecuencia, aparece la incomunicación como barrera para el entendimiento intercultural e incluso intracultural. A Chieko, la jovencita japonesa sordomuda, solo le queda aceptar los códigos culturales imperantes -alcohol, drogas, sexo y diversión desenfrenada- para integrarse con sus semejantes, pero difícilmente puede hacerlo en sus propios términos. Incluso sus amigas sordomudas logran compenetrarse más eficazmente que ella con otros jóvenes; los pastores marroquíes nada pueden hacer frente a los abusos de la autoridad policial quienes buscan a los que dispararon contra los ciudadanos norteamericanos.

Asimismo, los personajes enfrentan situaciones dramáticas porque se encuentran fuera de los ámbitos de sus culturas de origen. Allí es donde han perdido la seguridad, el control y el trato preferencial que podían recibir por su condición de ciudadanos de primera clase. En medios del desierto, la pareja de estadounidenses debe conformarse con esperar que la ayuda llegue a tiempo y con ser atendidos con lo que tienen a la mano; sus hijos, llevados por la nana al otro lado de la frontera, ven con pavor cómo se divierten otros niños persiguiendo a una gallina degollada. Al respecto, vemos también que, a pesar que todos los personajes atraviesan situaciones límites, siempre son los desposeídos los que llevan la peor parte. Si comparamos los dramas individuales de cada protagonista, veremos que mientras más marginales sean, mayor es la dificultad de superar los obstáculos.

De otra parte, los medios de comunicación también tienen un rol importante en la cultura. La película pone de manifiesto la manera como los medios distorsionan la información y convierten un accidente en un problema político de ribetes terroristas. De esta manera, acentúan las diferencias y la comprensión intercultural y contribuyen a etiquetar al otro diferente como amenaza.

Respecto a las actuaciones, Gael García Bernal se las arregla muy bien para destacar a pesar de que no desempeñó un rol protagónico. Vi un Brad Pitt más en lo suyo últimamente: hacer bien la tarea y con suficiencia, o sea lo necesario. Muy distante de lo que ofreció en Seven. Cate Blanchett más bien discreta. Notable la interpretación de los menos conocidos sobre todo la de Rinko Kikuchi (Chieko) cuyo drama es el más abstracto y complejo de todos; y la de los niños pastores marroquíes. Boubker Ait El Caid y Said Tarchini poseen una expresión que transmite lo que se necesitaba para su papel: nostalgia y resentimiento. Adriana Barraza muy bien; la desolación del final, la sensación de impotencia ante la pérdida de lo que parecía seguro son algunas virtudes de su interpretación. En este sentido, la conformación del reparto es un aspecto a resaltar en la cinta: González Inárritu apostó tanto por actores consagrados profesionales como por los menos conocidos y otros no profesionales y, a mi parecer, fueron estos últimos quienes tuvieron una participación destacada.

Babel es al final una muestra de las situaciones límite a las que puedar estar expuesto un individuo cuando el cobijo que le brinda su propia cultura es “amenazada” por la otredad. El mérito del director, a mi modo de ver, estuvo tanto en la concepción de la trama como en la conformación de un reparto multicultural y en la agudeza para darle brillo a los actores no consagrados. Un peldaño más arriba en la filmografía de este cineasta mexicano.

TRAILER DE BABEL

FICHA TÉCNICA

Título: Babel
Título original: Babel
Dirección: Alejandro González Iñarritu
País: Francia, Estados Unidos, México
Año: 2006
Fecha de estreno: 29/12/2006
Duración: 143 min.
Género: Drama
Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Mohamed Akhzam, Peter Wight, Harriet Walter, Trevor Martin, Matyelok Gibbs, Georges Bousquet, Claudine Acs, André Oumansky
Productora: Paramount Pictures, Zeta Film, Anonymous Content, Paramount Vantage, Central Films, Media Rights Capital
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Reconstruction (Reconstrucción de un amor)

Arturo Caballero Medina

La primera cinta del danés Christoffe Boe (1974), Reconstruction (2003) destaca sobre todo por el despliegue de la fotografía, acompañada de un buen manejo del lenguaje de las imágenes y por la propuesta estética del director. Muchos filmes europeos apuestan por producciones selectivas respecto al auditorio, sobre intelectualizadas, demasiado conceptuales o experimentales tanto que la película termina ahogándose en sus propias pretensiones de alcanzar un lugar distinguido dentro de una época en la que Hollywood marca la pauta mundial del entretenimiento y la taquilla.

Ello ocurre en parte con Reconstruction (Reconstrucción de un amor) cuando se abusa en demasía de las posibilidades que ofrece la narración fragmentada y las anticipaciones, retrospecciones o los planos múltiples que podrían desorientar al espectador poco avisado en este tipo de películas. Y es que, definitivamente, esta cinta no sería del agrado del gran público porque la experimentación narrativa interpone una barrera que difícilmente podría ser superada por un espectador común y corriente. En lo que la mayoría podría coincidir, es que se trata de una historia de amor e infidelidad de gran intensidad que por momentos es confusa, pero que nos deja una sensación de fugacidad luego de la experimentación del deseo.

En Reconstruction se cuenta la fugaz historia de amor de Alex (Nikolaj Lie Kass) y Aimee (Maria Bonnevie), quienes luego de un brevísimo encuentro en un céntrico café de Copenhague, se involucran sentimentalmente hasta el punto de querer abandonarlo todo por su amor. De esta manera, Alex se sumerge en una profunda obsesión que lo lleva a desconectarse de todos quienes lo rodean, o mejor dicho, todo su entorno lo desconoce y es él quien no se da cuenta que ha cambiado: sus mejores amigos no lo recuerdan y su novia Simone (también interpretada por Maria Bonnevie) lo desconoce. Esto puede ser interpretado como una metáfora de los estragos que produce la obsesión amorosa en los amantes, pero en diferente grado. Aimee es mucho más racional que Alex y si bien desea huir con él, siente lástima por su esposo quien le ha dedicado su última novela como estrategia para retenerla; en cambio, Alex no tiene reparos en abandonar a su novia a quien realmente no ama y dejarlo todo por Aimee; es mucho más pasional, pero a la vez desconciertan su facilidad para perder la oportunidad de terminar una relación insatisfactoria y para iniciar una en la que verdaderamente se siente involucrado.

Las imágenes desarrollan un lenguaje que seduce por la delicadeza y la atmósfera que construyen. La escena de Alex y Aimee en el cuarto de hotel destaca por la iluminación y los tonos cálidos que contribuyen a la sensación de un ambiente íntimo. Al similar sucede con las escenas nocturnas en el café que siempre frecuentan. Fondos oscuros y prendas de vestir oscuras que llevan al espectador a concentrarse necesariamente en la luminosidad de los rostros de los personajes. Por ello, se nota que a Boe le preocupó mucho la cuota estética en la fotografía y las imágenes.

La película también reflexiona sobre las trascendencia de las oportunidades perdidas, la indecisión y lo gravitante que puede resultar un encuentro casual en la vida de una persona que cree tener una certeza absoluta sobre sus sentimientos. Alex rara vez dice que ama a su novia Simone, pero cuando ve que la puede perder no duda en decírselo. Igualmente, el esposo de Aimee busca todos los recursos posibles para reternerla y acepta que el trabajo ha menguado el amor entre ellos.

De otra parte, las tomas sobre el plano de la ciudad con la ubicación de los personajes y los lugares que frecuentan como referencia le dan un toque especial a la relación entre el observador y la historia narrada. Todo ocurre dentro de un espacio limitado, el centro de Copenhague, y desde una posición privilegiada al espectador le es posible conocer simultáneamente donde se encuentran los personajes y sus desplazamientos. Estos mapeos aéreos a manera de tomas satelitales en las que todo en la ciudad se ve en orden y encuadrado contrastan con las caóticas emociones de las protagonistas, pequeña muestra de los que ocurre con las demás personas en la ciudad.

El concepto de la reconstrucción va por el lado del análisis de las oportunidades perdidas, de los errores cometidos. Un análisis retrospectivo de un fragmento de nuestras vidas podría arrojar el resultado de lo que se vendrá en el futuro, pero ello solo será posible una vez conocido el desenlace, fatal o promisorio, porque la retrospección que busca reconstruir la historia, solo es posible al final y no antes. Es decir, mirar atrás solo por un instante para adquirir conciencia del futuro. Esta propuesta es lo que conceptualmente me agrada más en esta película.

Interesante debut de Boe, un director al que debemos seguir en sus siguientes trabajos.

TRAILER RECONSTRUCTION (2003)

FICHA TÉCNICA

País: Dinamarca
Año: 2003
Título internacional: Reconstruction
Guión : Christoffer Boe, Mogens Rukov
Director: Christoffer Boe
Actores: Nikolaj Lie Kaas, Maria Bonnevie, Krister Henriksson, Nicolas Bro, Helle Fagralid, Peter Steen, Malene Schwartz, Ida Dwinger, Jens Blegaa, David Dencik, Isabella Miehe-Renard, Klaus Mulbjerg, Katrin Muth, Mercedes Claro Schelin.
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Finding Forrester (Descubriendo a Forrester)

LUEGO DE UNAS LARGAS VACACIONES RETORNA EL NAUFRAGO DIGITAL

Arturo Caballero Medina

Como es habitual en la mayoría de cintas de Gus Van Sant, Finding Forrester (2000) aborda el tema de los adolescentes conflictuados y talentosos que enfrentan circunstancias adversas en busca de su propio destino. Filmada tres años después de la aclamada Good Will Hunting (1997), Finding Forrester narra la historia de Jamal Wallace (Rob Brown), un joven negro del Bronx que posee un talento especial para las letras y para el basquetbol, y del escritor William Forrester (Sean Connery) quien luego de publicar su primera y única novela hace 50 años, casi cuando tenía la misma edad que Jamal, decidió no volver a publicar más y refugiarse en un vetusto departamento del Bronx. Apostado desde su ventana, el viejo Forrester observa con detenimiento lo que ocurre afuera, hecho que llama la atención de Jamal y de sus amigos con lo que juega basquet.

La trama se concentra en la relación de amistad que entablan Jamal y Forrester luego de que aquel ingresara abruptamente a su departamento para ganar una apuesta con sus amigos. Este film sigue la línea de su predecesora Good Will Hunting en lo que refiere a las historia de jóvenes que encuentran su destino de la mano de una persona madura que sabe lo que atraviesan y a la que además admiran. Sin embargo, en Finding Forrester, el joven protagonista no destaca por ser una mente indomable y díscola, sino más bien por su reflexividad y temperancia a la hora de enfrentar sus problemas. Tal vez en esto pensó Gus Van Sant para que esta película no se convirtiera en un eco debilitado o en una simple evocación repetitiva de un tema que le dio réditos. (Hay que mencionar que Gus Van Sant sorprendió con Good Will Hunting al incursionar en el cine comercial, aunque lo hizo con buen pie, ya que recibió muy buenos comentarios de la crítica).

Otra diferencia es que el esquema maestro-discípulo es desestabilizado por momentos: Forrester tiene momentos de debilidad que exhibe sin reparos a pesar que se recubre con un carácter malgeniado, muy seguro de sus convicciones y poco tolerante con las críticas; Jamal a la vez que aprende el oficio de escritor, ayuda a Forrester a enfrentar sus temores y a comprometerse nuevamente con nuevos proyectos en el ocaso de su vida como terminar una novela largamente postergada y valorar una amistad. Van Sant trasladó el espíritu rebelde al maestro y la reflexividad al discípulo.

Por momentos, me dio la sensación de que era muy larga y que hubo pasajes y subtramas muy poco logradas como la relación de Jamal con sus amigos del barrio la cual me pareció inocua y que no aportaba nada a la trama principal, por lo que bien se pudo prescindir de ellas. De otro lado, los prejuicios raciales aparecen de soslayo, pero pudieron aprovecharse mucho más para contrastar el ascenso de Jamal hacia el reconocimiento público. Hizo bien, a mi parecer, al concentrarse en la historia de formación de Jamal y prescindir de un romance evidente entre Claire (Anna Paquin) y él. Por ello, uno de los méritos de esta película es que lo deseable no ocurre: romance abierto e inconcluso, pérdida de la final de básquet y eliminación del concurso literario por supuesto plagio.

También me hubiera gustado ver más momentos en los que Jamal exhibiera su talento, es decir, contemplar sus capacidades frente a quienes lo denigraban. Salvo la escena en la clase con el profesor Crawford (que me evocó la del adolescente Damian Thorne en La profecía II) y el breve diálogo de Jamal con Forrester acerca de una novela, su faceta como escritor es algo que desea mantener oculto y lo que más bien exhibe para integrarse con los demás es su destreza basquetbolística.

Se nota que la cinta no está orientada a resaltar al adolescente aprendiz de escritor, sino al viejo escritor que en el otoño de su vida encuentra un motivo para su existencia. En ese sentido, el papel de Rob Brown es mucho más discreto que el de Matt Damon en Good Will Hunting (quien aparece brevemente al final) y el de Sean Connery mucho más intenso que el de Robin Williams en la cinta predecesora. (Connery fue coproductor de Finding Forrester).

No estamos frente a la mejor cinta de Gus Van Sant. El argumento del chico extraviado con un don especial que se encuentra a sí mismo con la ayuda de un maestro resulta trillado si es que ya se insistió antes en ese tema y con buenos resultados. Elephant, a mi parecer, trasciende a Good Will Hunting y a Finding Forrester porque el director apuesta más por el drama social y se aleja de las tramas que buscan dejar moralejas o lecciones de vida. Sin embargo, todo ello no resta méritos a la trayectoria de Gus Van Sant quien en Milk realizó una cinta formidable.

FICHA TÉCNICA
Título original: Finding Forrester
Director: Gus Van Sant
Productor: Sean Connery, Laurence Mark, Rhonda Tollefson, Jonathan King, Dany Wolf
Género: Drama
Año: 2000
Origen: EE.UU.
Duración: 135 minutos
Rating: Todos los públicos
Intérpretes:
Sean Connery, Rob Brown, F Murray Abraham, Anna Paquin, Busta Rhymes, April Grace
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