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AMOR IMPASIBLE Y DOLOROSO

Michael Haneke (Munich, 1942) es uno de los directores europeos más aclamados por la crítica y el gran público del viejo continente en la última década. La pianiste (La pianista, 2001), Caché (Escondido, 2005), Das Weiße Band (La cinta blanca, 2009) y la reciente Amour (Amor, 2012) han sido premiadas en los principales festivales de cine europeo —el Gran Premio del Jurado y la Palma de Oro en Cannes, FIPRESCI y el European Film Awards— además de los actores y actrices que las protagonizaron como Benoit Magimel, Isabelle Huppert, Juliette Binoche, Emmanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant. En pocas palabras, «Europa ha declarado su amor a Haneke». Un cineasta que ha explorado la violencia, el prejuicio, el erotismo, la pérdida y el miedo de distintas maneras. Su premisa es impactar, pero asumiendo un serio compromiso con cuestiones fundamentales de la época que lo distancian de la gran mayoría de realizadores contemporáneos.

Amour cuenta el drama de Georges (Jean-Louis Trintignant), quien enfrenta el progresivo deterioro de su esposa Anne (Emmanuelle Riva) producto de una operación complicada que la dejó paralizada en la mitad lateral del cuerpo. Poco a poco Georges va perdiendo la paciencia y la esperanza, a lo cual se agregan los reclamos de su hija Eva (Isabelle Huppert) —atribulada por un matrimonio en crisis— quien le exige hacer algo más que cuidarla en casa.

El guion anticipa el desenlace motivando que el espectador se involucre de inmediato con la historia que luego es narrada de manera muy pausada pero sostenida. En realidad, la mayor parte de la historia es un flashback de la primera escena. La acción se desarrolla casi por completo en un apartamento de París, habitado por una pareja de ancianos profesores de música que viven apaciblemente en retiro. El reparto no es muy numeroso. Básicamente, se concentra en Georges, Anne, su hija Eva y las esporádicas intervenciones del conserje del edificio, y un par de efímeras enfermeras.

Ambas interpretaciones complementan de manera sobresaliente la historia y el concepto fílmico del director, quien los hizo lucir angelicales, de modo que no explicitaran rastros de la perversidad o capricho por parte de Anne, o el egoísmo y la crueldad en Georges. Una historia que conmueve tanto por lo aciago de la situación, como por el modo como la conducen Georges y Anne, aquel esforzándose por cuidarla y ella empeñada por complicar los cuidados que de por sí resultan penosos. Haneke esquiva las consabidas fórmulas melodramáticas que tanto fascinan a Hollywood, como en The Notebook (Diario de una pasión, 2004), ya que la mayor prueba de amor no solo puede ser acompañar el sufrimiento del ser amado, inclusive terminar con su dolor supone una cuota de sacrificio incomparable. ¿Quién más que uno mismo podría entender qué se siente contemplar a diario que todo esfuerzo por recuperar la salud del ser amado resulta inútil? Georges no es un marido entregado en cuerpo y alma al cuidado de su anciana esposa; tampoco exhibe una tristeza lacerante a flor de piel. Antes y después de la grave dolencia de Anne, Georges es casi el mismo, amable, impasible y de pocas palabras. Ni en los momentos más graves soltó alguna lágrima por su esposa. Su consternación se debate entre la tristeza y el fastidio por el cambio repentino de rutina. La primera sensación del espectador es que Georges desea pasar lo más pronto el trago amargo de la penosa convalecencia de Anne. Lo que se manifiesta posteriormente es su latente monstruosidad cada vez que ella dificulta las atenciones que recibe de él, razón por la cual Georges toma una decisión radical para liberar a Anne de su dolor y sobre todo liberarse él mismo. Emmanuelle Riva también le imprime a su personaje toda la carga emocional requerida para lograr una interpretación convincente. La expresión facial de Anne ante los primeros planos de la cámara conmueve tanto o más que su lamentable padecimiento. Lo mismo que algunas frases suyas en apariencia intrascendentes, pero que en realidad anuncian un desenlace inminente.

Haneke reitera con éxito algunas de sus recursos habituales como la profundidad de la fotografía. Amour está muy próxima a Caché en lo que concierne a la exploración visual de los espacios, en este caso, de interiores que permite al espectador adentrarse en la intimidad de los dos protagonistas y sus rituales diarios. Como si los espacios merecieran la misma atención que los personajes, la cámara se detiene varios segundos sobre la sala, la cocina o los pasillos explorando minuciosamente los lugares donde no están los personajes, lo cual acentúa una atmósfera de soledad anticipada por el prolongado detenimiento en los espacios vacíos del apartamento.

A diferencia de Funny Games, Code: Unknown, La pianiste, Caché y Das Weiße Band, cintas que intimidan y angustian emocionalmente, Amour se expone como un simple drama doméstico. La ternura entre Georges y Anne evoca películas como Away From Her (Lejos de ella, 2006) de Sarah Polley. Pero en Amour, conforme avanza la historia, la sospecha y el miedo que esa conmovedora relación va a desaparecer en cualquier momento es una sensación creciente. La tentación del sentimentalismo habría hecho sucumbir a otros realizadores, no a Haneke. En una escena Anne es aseada rudamente por una enfermera mientras Georges observa el cuerpo envejecido y desnudo de su esposa. La conmoción de Georges combina el impacto de ver el maltrato que recibía Anne y la triste contemplación de su cuerpo cada vez más deteriorado. Junto a la escena donde Georges decide terminar con la vida de Anne y la final, cuando Eva ingresa al desolado apartamento y la cámara toma un plano general del interior con ella sentada en la sala, Amour nos revela al mejor Haneke en su faceta realista.

Este filme nos muestra que el escepticismo, la incredulidad, la desazón no son actitudes exclusivas de una juventud al parecer carente de ideales sólidos, sino que se mantienen vigentes incluso para aquellos que ya no son jóvenes. Un filme que invierte la representación tradicional del amor: renuncia en vez de entrega, liberación antes que sacrificio.

TRAILER

Ficha técnica
Título: Amour
Año: 2012
País: Francia, Alemania, Austria
Director: Michael Haneke
Género: Drama
Reparto: Isabelle Huppert, Jean-Louis Trintignant, William Shimell, Emmanuelle Riva, Rita Blanco, Laurent Capelluto
Guión: Michael Haneke
Producción: Bayerischer Rundfunk (BR), Westdeutscher Rundfunk (WDR), Les Films du Losange, X-Filme Creative Pool, Wega Film, ARD Degeto Film Sigue leyendo