Conferencia: «La enseñanza de la Filosofía»
Presentación de «El talón de Aquiles»
Portal de recursos para la enseñanza de la Filosofía
Miguel Giusti (PUCP)
Alessandra Dibos (PUCP)
Día : 02 de diciembre de 2011
Hora : 11 am
Lugar : Auditorio de Letras y CCHH, campus UNMSM
Foto tomada de El rival interior. Aquiles venda el brazo de su amigo Patroclo. Este último vuelve su cabeza a un lado para evitar ver la sangre y que Aquiles advierta sus muecas de dolor.
«Mientras que todo, tanto en la política como en el conocimiento, muestra que el reino de una razón universal es problemático, que tanto la razón como la libertad deben realizarse en un mundo para el cual no están predestinadas, se prefiere olvidar la experiencia, dejar allí la cultura, formular solemnemente, como verdades venerables, las pobrezas que se adecúan a la propia fatiga. Un inocente es un inocente, un culpable es un culpable, el asesinato es un asesinato – tales son las conclusiones de treinta siglos de filosofía, de meditación, de teología y de casuística.»
Merleau – Ponty, Maurice. Humanismo y Terror. Prefacio, p36. Ed. La Pleyade. Buenos Aires
«Quand je te regarde, c'est une souffrance... tu es si belle»
Foto de Toutlecine.com. Le Dernier Métro avec Catherine Deneuve et Gérard Depardieu,
- Je viens à l'amour et j'ai mal. Est-ce que l'amour fait mal?
- Oui, ça fait mal. Comme les grands oiseaux rapaces, il plane au-dessus de nous, il s'immobilise et nous menace. Mais cette menace peut être aussi une promesse de bonheur. Tu es belle Éléna, si belle que te regarder est une souffrance.
«Yo que pensaba que te perdía a ti,
ahora ya lo entiendo.
Tú me perdiste a mi»
Julieta Venegas
Foto de Toutlecine.comLa Sirène du Mississipi de François Truffaut avec Catherine Deneuve et Jean-Paul Belmondo
- Suenas como despechada. ¡A-D-M-Í-T-E-L-O!
- La verdad, es que para ti sueno como si tus experiencias pasadas de despecho hablaran a través de mi. Pones tu historia en el presente que ahora recito.
- Ajhá.
- Es Truffaut. Ya te dije. Yo lo culpo a él y a Catherine Deneuve... pero más a Catherine, por ser fiel a su naturaleza de Catherine.
Nadie puede dormir en esta ciudad....es que no me has visto reir!
Yo te fui a rebuscar – todo, todito – entre nubes de papel y de algodón. ¿Para intentar dormir? Jhá, para intentar seducirte.
Hoy podemos seducir a la luna que me quisiste bajar... y también a Frank Sinatra, juntos... tú y yo. Mejor... que sea a Audrey Hepburn a la que seducimos.
Nos podemos preguntar qué fue todo este tiempo, y ¿para qué? Si sabes bien que en el otro lado de la ciudad estoy durmiendo.
Nunca me contaste de los cadáveres exquisitos del surrealismo.
«Se muy bien tu estilo de vida.
Lo que haces día a día,
donde esta tu diario de vida
(y tu pornografía)» Dënver
- Sería demasiada crueldad confesar tantos cambios en la estructura del trabajo desde el antaño hasta hoy en día. Culparía al sistema.... ¿pero para qué?
- Ay Diana... ¿para qué tantas excusas? ¿qué quieres justificar? Mejor dicho... ¿con quién quieres justificarte?
Foto tomada de Mi Siglo. En la casa de Albert Camus en la localidad de Lourmarin.-webcamus.free.fr/2.-foto Brassai: en el taller de Picasso el 16 de junio de 1940.-En la foto, entre otros, Lacan, Pierre Reverdy, Picasso, Simone de Beavoir, Sartre, Albert Camus, Michel Leiris y Jean Aubier
Por Ricardo Antoncich S.J. Texto tomado de la columna .Opinión de Punto Edu del 07 de setiembre, 2011
Siguiendo el Evangelio, lo que hace “católica” una universidad es ante todo que sea “cristiana”. Tal afirmación parece banal pero es profunda. La Iglesia no puede ser comprendida sin su relación permanente con Jesucristo, así como una esposa y un esposo solo se comprenden en la unidad de un solo amor. Por eso podemos afirmar que “lo católico” no puede contradecir “lo cristiano”, es decir, el seguimiento de la doctrina de Jesús y de los valores que nos enseña, tal como se encuentran en los Evangelios.
Mucho de lo que llamamos “católico” viene de la autoridad de la Iglesia expresada en forma normativa en el Derecho Canónico. Pero debemos interpretar el derecho siempre a la luz del Evangelio y no al revés. Jesús no nos dejó sino un solo mandamiento, el del amor. La ley del amor equilibra siempre lo normativo de la ley y lo espontáneo de una libertad que se expresa en lo que ama. La ley sin amor no es el mandato de Jesús, como tampoco lo es el amor sin la referencia al modo de amar de Dios.
El debate sobre la Universidad Católica es una ocasión para pensar el conflicto en forma “cristiana”. Los Evangelios no se inician por un acto formal y jurídico de otorgar la autoridad a los apóstoles, sino por la convocación de amigos para una vida fraterna de discípulos que serán enviados a anunciar el mensaje del Reino. Hay una realidad comunitaria entre Jesús y discípulos anterior al establecimiento de la jerarquía institucional Y cuando esta función de autoridad comienza a aparecer, hay un mandato expreso de Jesús para ejercitar el poder que los apóstoles reciben en función de la comunidad, poder distinto del poder de las instituciones de este mundo. Lo institucional de la Iglesia debe ser vivido bajo la obediencia a la acción del Espíritu. Es institución “para” y “con” el Espíritu y no simplemente institución.
La precedencia de la realidad comunitaria sobre la institucional es recordada en el Documento de Aparecida al hablar de la Iglesia como “discípulos y misioneros”. Se equilibra así la falsa imagen de Iglesia que la identifica exclusivamente con sus autoridades jerárquicas. Todos los bautizados somos Iglesia y los que en ella tienen autoridad deben ser servidores conforme el modelo del propio Señor Jesús.
- Luego de escuchar su sangriento relato me puse a meditar: tomé conciencia de que afortunadamente no había tenido necesidad de atacar. Solamente me he defendido...
- ¿Qué quieres decir?
- Él me explicó que para atacar, uno debía estar dispuesto a reaccionar con la misma intensidad – o incluso una mayor – a la que estás siendo sometido.... caso contrario corres el riesgo de quedar peor que antes. Sun Tzu, me dijo que se llamaba el autor... yo no lo he leido aún, pero me llena de tantísima curiosidad.