Archivo de la categoría: Denuncias

Específicamente para denuncias

La Oroya somos todos

Siempre me pregunté por que los cerros en La Oroya eran blancos y piedrosos. No tenían florecitas ni pastito verde ni había vida en ninguno de ellos. Por el contrario, estaban vacíos… como si la nada viviera en ellos.

¿Habitaría ahí algún Apu? ¿O habría sido que el humo de la fundición los espantó a todos? Me daban miedo los cerros blancos. Ahora creo que me asustaba la nada, el vacío.

Si lo piensas bien, los cerros todavía claman por su vida, al igual que el río Mantaro… más aún, todos claman por el espíritu de la vida. Y entonces hoy todavía los niños se preguntan por qué los cerros en La Oroya son blancos y piedrosos.

 width=

Foto a cargo del señor abuelo de mi amigo Geraldo, don Apolonio Perfecto Suárez Miguel. Una reliquia de hace 40 años aproximadamente.

Leer más »

Palabras amables, pero el mensaje es el mismo

Yo me sigo preguntando por qué el R.P Jeffrey Klaiber, R.P Rómulo Franco, y el R.P Luis Fernando Crespo no pueden continuar haciendo sus acostumbradas Misas diarias en el Capu. El asunto no me parece tan simple, sino todo lo contrario, muy complejo, lleno de interpretaciones y de lecturas por todos los actores involucrados y por todo lo que ellos representan.

 width=

Fuente: Punto Edu 173, lunes 12 de abril de 2010

Yo no he “entendido perfectamente” este asunto. El mensaje del capellán del CAPU no me esclarece el panorama en lo absoluto. Tampoco es cierto que haya invitado a los queridos sacerdotes arriba mencionados a volver a hacer las misas diarias, “sino sólo misas en otros momentos.”

Creo que las palabras del Capellán del Capu son muy amables. Pero el mensaje sigue siendo el mismo. Y sé que esta percepción la comparte al menos uno de los actores involucrados…. Intuyo que también más personas.

Diana
Leer más »

¡Protesto!

Una torpeza. Una profunda y absurda falta de tino completamente. Siendo más suspicaces, una confrontación nada sutil.

Fuente: Punto Edu 172, lunes 5 de abril de 2010

¿Qué motivaría al actual capellán de la PUCP a decidir que sacerdotes respetados, queridos y reconocidos por la comunidad universitaria ya no podrán realizar misas en el CAPU (Capilla de la Universidad) durante todo el año?

«Esta situación no se debe a ninguna decisión propia, sino a la decisión inconsulta y a la comunicación que nos ha hecho llegar el actual capellán de la universidad». Con estas palabras que denotan incomprensión y enojo – muy justificado -, el R.P Jeffrey Klaiber, R.P Rómulo Franco, R.P Luis Fernando Crespo, nos explicaron por qué ya no darán misas en el CAPU.

Interpretaré las cosas como un desatino completo de parte del capellán. Y una falta de respeto y de consideración con los sacerdotes y también con la comunidad del CAPU que acostumbra a oir misas con ellos.

Se trata del rompimiento cruel con el espíritu de comunión de las Pascuas – irónicamente propiciado por el capellán de la universidad – y para mí, es la situación más absurda que estas cosas las tengamos que sufrir incluso en la universidad, que nos remite directamente al anhelo de búsqueda de la verdad, de la belleza, de lo bueno, en tolerancia y humanidad; y precisamente en unos tiempos de renovación de la esperanza, de júbilo… del Aleluya por el Resucitado.

¡Qué absurdo me sabe todo esto! Sinceramente parece un mal sueño.

Cuán poderoso y confrontador se sentirá una persona recién llegada a nuestra Comunidad Universitaria para excluir del CAPU a un Decano (Franco), a un profesor que dicta hace décadas en nuestra universidad (Klaiber), ¡y al mismísimo Jefe del Departamento de Teología! (Crespo) con el que se supone debería primar la más cordial y fluida de las relaciones por la labor que desempeñan.

Ricardo Sifuentes

A mi me sorprende completamente cómo se están llevando las cosas. ¿Qué hay detrás de todas estas acciones? ¿Cuál es el mensaje que está dando el capellán del CAPU – designado por el Arzobispado de Lima – a las autoridades de la PUCP?

De provocación, no hay duda.

Mi indignación es fruto de muchas de mis dimensiones personales: como participante – en algún momento de mi vida – de la vida pastoral del CAPU; como miembro de la comunidad de la PUCP y también como creyente católica practicante. Y en todas ellas me siento decepcionada, dolida e inexplicablemente aturdida por esta desafortunada decisión del capellán del CAPU.

¿Qué pasará después? ¿Esta decisión cuenta con el apoyo del Arzobispado de Lima, es decir con el Cardenal Juan Luis Cipriani?

Probablemente… yo no lo sé. Mi mala suspicacia me dice que sí y que todo este mal embrollo se debe al eterno – y angustiante – lío entre la PUCP y el Cardenal.

Y esta reacción me sabe a trágico berrinche con lamentables consecuencias para la comunidad del CAPU… mejor dicho, para todos.

Esta es mi percepción y mi interpretación de los hechos.
Leer más »

8 de marzo del 2008

Ese día lo recuerdo muy claro en mi memoria porque fue uno de los días más chéveres y lindos que pasé empapándome de software libre, de los proyectos de desarrollo, sobretodo de GNOME y porque se llevó a cabo Involúcrate+ el “evento del año”.

Sin embargo no es de lo hermoso que pasé ese día, ni de lo mucho que me emocioné escuchando a Germán Poo o a Fernando San Martin o Pe-dro-Vi-lla-vi-cen-cio o a Specto Patronus o a los Debians de lo que quiero hablar en este post (porque ya lo he hablado antes).

Desde hace mucho tiempo tenía pensado escribir esto, hace meses… sin embargo no lo hacía con la secreta esperanza de encontrar un aplicativo libre que me permitiera editar y subtitular adecuadamente los videos que filmé…

Verán, si bien el programa del Involúcrate+ estaba planificado para comenzar a las 10.00am… bueno eh, ete, la verdad como que comenzó un toque más tarde y la gente se puso las pilas aún mucho después. Pero yo menciono este tema de las horas porque es crucial para tratar lo que mencionaré a continuación.

En primer lugar deseo sentar una seria denuncia y contar mi triste experiencia en el Hospital Hipólito Unánue que se ubica en el distrito de El Agustino. El día sábado 8 de marzo me levanté muy a lo chica mañanera mañanera y chape mi bus rumbo a visitar a mis amigas moviditas en Lince. Obviamente dada la hora (serían aproximadamente las 6.15am) el bus viajaba vacío, a no ser por mi y por un abuelito; quien, luego de percatarme bien, tenía sangre que salia de su cabeza.

E hice lo que cualquiera de nosotros haría en una situación como esa: acercarme, y facilitar al abuelito papel higiénico para que se limpie la cabeza. Para los que me conocen, saben bien que me hierve la boca hablando y que me derrito (literalmente) por las personas mayores cough, así que es inevitable hablar con él y ojo, no lo hice por gilearmelo ni nada de eso, pero me emocionó la idea de acompañarlo… y es que estaba solo, tenía sus años (y en su caso pesaban mucho) y estaba lastimado de la cabeza.

Luego de un viaje relativamente largo, llegamos al Hospital Nacional Hipólito Unanue, que se ubica en la Av. César Vallejo 1390 en El Agustino, y yo, como lapa decidí no separarme de él… a ver si en algo le podía ayudar.

Entramos a Emergencias del Hospital (era grave la cosa) y la primera cosa que me llamó la atención fue que teníamos que hacer cola al interior para que nos atendieran en emergencias…

Recuerdo vívidamente que una madre estaba con su pequeño de cuatro años en brazos y que el chiquitín lloraba mucho: su caso era preocupante, el pequeño se había caído días antes y se había golpeado la cabeza y la mamá no lo había llevado al hospital para que le hagan las revisiones del caso. Días después, el pequeñito se encontraba mal… muy mal.

Ahí era cuestión de buscar al doctor para que atendiera a mi abuelito, desde ese momento él era mi abue… en primer lugar, debían suturar su cabeza. Le preguntaron cómo se había roto la cabeza: él se había subido a la escalera a cambiar un foco y se había caído. No había nadie en su casa, sólo su esposa y había decidido venir a ese Hospital para que lo atendieran mucho más rápido.

Como analista de procesos, me di cuenta que el sistema funcionaba de una manera poco efectiva. Debía comprar gasa, guantes 7 o 7 ½ y otras cositas más y tenía que pasar en primer lugar por la farmacia para verificar si contaban con el stock de lo que solicitaba la doctora para la sutura. Luego era necesario pasar por la tediosa experiencia de hacer una cola inmensa en la caja que se encuentra afuera de las instalaciones de emergencia, junto con las demás personas que esperan realizar sus pagos para consultas que no son emergencias. ¿Qué hubiera sido de mi abuelito si hubiera estado sólo? ¿Por qué no había una “caja rápida para atender las emergencias”?

Luego de realizar los pagos respectivos en caja, debía regresar de nuevo a la farmacia y mostrar mi comprobante de pago para que me dieran lo solicitado por la doctora.

Luego de realizar todas esas cosas y mientras mi abuelito se quedaba esperando a que comprara dichos implementos. La doctora llenó una ficha en base a la información que el abue le dio, como nombres y apellidos, dirección, DNI, etc. y también los datos de la persona que lo acompañaba. Después, el paciente o el acompañante, en este caso yo, debía salir a registrar la consulta de emergencia en la ventanilla que se ubica al frente de la farmacia y de nuevo hacer la cola para pagar en caja el costo de la emergencia médica.

Agradecí mucho haber tenido la iniciativa de acompañar a mi abuelito… de verdad no me lo imagino haber realizado esas cosas solo. Pero, qué pasa con las personas que están solas en emergencias y que necesitan realizar esos pagos?

Después de que volví a repetir el procedimiento anterior para pagar una radiografía de tórax y luego volver a repetir el proceso para pagar una tomografía (porque la doc no lo había mencionado antes :S) apareció el hijo de mi abue en Emergencias :D… para los efectos del caso, llevaba conmigo el polo distintivo del Involúcrate y era como que ah! Usted es de una ONG? Qué es Involúcrate? Omy! Es una historia muuuuuuy larga que contar…

En el primer video adjunto podrán ver que (bueno eran las 7.10am) sólo había una ventanilla de caja para atender a aproximadamente 20 personas con casos de emergencia entre ellos. Además no se cumplía con las ventanillas preferenciales para las personas con discapacidad o las madres gestantes…

Imaginé que sería una excelente oportunidad para que estudiantes de ingeniería, especialmente industrial, pudieran hacer sus prácticas como especie de voluntariado y realizar un estudio exhaustivo de métodos. Y pensé en grande, inclusive quería hacer un DOP del proceso con todo y planito incluído…. pero ya ven, han pasado exactamente cinco meses desde que sucedió eso, literalmente cinco meses y no había escrito nada ni plasmado mis ideas en algo concreto y no pues, no puede ser así.

En el segundo video muestro lo que ya mencioné anteriormente, que no hay ventanilla preferencial para personas con discapacidad ni para mamacitas gestantes.

Finalmente, me quiero disculpar por la voz en el reportaje, verán, no suelo estar muy inspirada cuando tengo que hablar en una entrevista, delante de cámaras, o detrás de ellas… así que me disculpo de antemano por las disonancias que se pueden percibir en mis videitos.

Para terminar, el día seguía siendo muy temprano y aún tenía tiempo para ir al Involúcrate 😀 no me perdería por nada del mundo escuchar a mis hackers gnomeros hablar de software libre… ah no ser claro, que se aparezca de nuevo por ahí un abuelito ricotón…

Ayudita: Si conocen un aplicativo o una herramienta que me permita editar videos y colocarles subtitulos que funcione en Ubuntu, les agradeceré inmensamente me dejen sus comentarios… aún tengo haaaarto material que compartir, esta vez de la PNP Leer más »