Estados Unidos anuncia su salida de la Unesco

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Estados Unidos anunció su retiro de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).

La medida, que fue comunicada este jueves a la directora general de la organización, Irinia Bukova, se hará efectiva a partir del 31 de diciembre.

Según el Departamento de Estado estadounidense, la intención de EE.UU. es establecerse como “observador permanente” de Unesco.

Mayor información en: bbc

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Department of Homeland Security planning to collect social media info on all immigrants

The Department of Homeland Security has moved to collect social media information on all immigrants, including permanent residents and naturalized citizens.

new rule published in the Federal Register last week calls to include “social media handles and aliases, associated identifiable information and search results” in the department’s immigrant files.

BuzzFeed News first reported the new rule on Monday. It is set to go into effect on Oct. 18 after a public comment period.

According to BuzzFeed, the new rule could also affect U.S. citizens who communicate with immigrants on social media by making their conversations the subject of government surveillance.

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Los secretos de la abogada rusa del hijo de Trump

Muchos ven en Natalia Veseltnitskaya como una apisonadora en los juicios. CRÓNICA. Imagen: http://e00-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2017/07/14/15000514843634.jpg
  • A sus 42 años y 300 casos ganados, incluido uno contra Ikea, Veseltnitskaya es una alfil de Moscú en la torre Trump.
  • Al poco de reunirse con Donald júnior, el entonces candidato a presidente dijo que tenía munición contra Hillary Clinton
  • Sus contactos tienen mucho que ver: estuvo casada con el viceministro de Transporte de Moscú

Para que Natalia Veseltnitskaya se sentase una tarde de junio del año pasado en el despacho del hijo de Donald Trump hizo falta una burbuja inmobiliaria en Moscú, un abogado muerto a palos en una prisión rusa, que decenas de huérfanos se quedasen sin padres adoptivos y que el actual presidente de EEUU saliese en un vídeo musical del hijo de un oligarca ruso. La letrada que hoy copa las portadas de los diarios de todo el mundo se graduó en 1998 en la Academia Jurídica Estatal de Moscú, y después de trabajar durante tres años en la oficina del fiscal estatal fundó Camerton Consulting. Para entonces ya sabía que en la Rusia de Putin todo es posible.

Las tierras de pasto que rodean Moscú siempre han dado poco fruto a los que las trabajan. Pero el crecimiento económico que logró encarrilar el presidente ruso, Vladimir Putin, durante la década pasada disparó su valor y decenas de burócratas bien conectados se lanzaron al abordaje legal. En esos pleitos la leyenda de Veseltnitskaya evoca a la de una Juana de Arco rusa capaz de luchar por unos pocos para salvar a muchos más. Es una apisonadora para algunos. Una gran profesional del derecho para muchos más.

A sus 42 años ha ganado más de 300 casos y sabe infundir miedo a sus demandados en los pasillos de los juzgados. “Se ha enfrentado a Ikea por la propiedad de unos terrenos, está en el ojo del huracán”, dice Ekaterina, que trabaja en una firma de abogados y teme dar su apellido. “Los años de la mafia rusa han pasado, pero en casos como el de Ikea siguen existiendo guerras políticas sin extinguir y lo puedes perder todo”, explica un destacado hombre de negocios en la capital rusa. Esas tinieblas legales auparon a la correosa Natalia, cuya frase favorita es “nunca supliques nada a nadie”.

Dicen que ante el tribunal interpreta su papel como una soprano, ajustando el timbre de voz, dramatizando cada gesto, dejando las manos volar en las argumentaciones. Si además de todo esto tiene unas cuantas conexiones con la élite, el éxito está al alcance. Veseltnitskaya estuvo casada con el viceministro de Transporte de la región de Moscú Alexander Mitusov. El jefe de su entonces marido era Peter Katsyv, hoy un oligarca que ha usado sus contactos para hacerse con valiosos terrenos donde se dejó de sembrar patatas para plantar ingentes centros comerciales.

Años después Veseltnitskaya salvaría al hijo de Katsyv Denis de las garras de la justicia norteamericana, que pretendía procesarlo por blanquear dinero en Manhattan. Y el negocio de los centros comerciales condujo a ambos ante Aras Agalarov, uno de los oligarcas más importantes del país gracias a la explosión del shopping. Agalarov es en cierto modo un Trump a la rusa: vividores, amigos del show business y de los pelotazos inmobiliarios. Sus caminos tenían que cruzarse.

Ahí comienza la segunda vida de esta abogada de los suburbios, una guerrera legal que vio convertidos en oro los lodazales de la carretera por la que iba hasta su trabajo cada día en el suburbio moscovita de Jimki. En Rusia el patriotismo puede ser una actividad muy rentable y Veseltnitskaya se convirtió en una de las escuderas llamadas a defender al país de los ataques de gobiernos extranjeros. Así, en su trayectoria profesional ha destacado su incansable presión contra la ley Magnitski, aprobada en 2012 para sancionar a las personalidades relacionadas con la muerte en prisión del abogado Serguéi Magnitski. La norma indignó al Kremlin, que no dudó en utilizar al eslabón más débil de la cadena que unía a Rusia y EEUU y canceló las adopciones por parte de padres norteamericanos, hasta entonces una importante vía de salida de los nutridos orfanatos del país.

Veseltnitskaya se ha presentado en EEUU como alguien que trata de desbloquear estas adopciones, pero la llave maestra de ese candado es que Washington ceda y olvide su lista negra: una victoria para Moscú. En una cuenta a su nombre en redes sociales hay más ataques contra los adversarios de sus clientes que menciones a los niños rusos. En Rusia la defensa de la patria con frecuencia empieza por la parte alta de la escala social: la labor de Veseltnitskaya en EEUU se ha centrado en frenar los posibles perjuicios de esta ley sobre los rusos más acaudalados. La reunión con Donald Trump júnior en la Torre Trump tuvo lugar precisamente cuando la abogada había viajado a Norteamérica a colaborar en la defensa de Denis Katsyv, acusado de participar en el blanqueo de los fondos procedentes de la macroestafa del caso Magnitski.

Los Katsyv “están muy conectados con el fiscal general, Yuri Chaika”, desvela a Crónica William Browder, jefe del fallecido Mangnitski e impulsor de la ley del mismo nombre. Y Chaika es uno de los sospechosos de haber sido la fuente de la información que la abogada ofreció a los Trump. En cuanto a su manera de actuar, Browder la define como entrenada “a la vieja usanza rusa de tomar una posición extrema sobre cada asunto, incluso aunque esta postura radical no sirva a sus intereses a largo plazo”.

Aquel caso contra Katsyv se cerraría con una compensación de unos seis millones de dólares sin admisión de culpa. Gracias, casualmente, a la intervención de Trump, que tras ganar las elecciones destituiría al fiscal que tenía acorralado a su cliente. Ella colocó la bandera rusa en su perfil: Rusia gana.

El sueño (anti)americano de Veseltnitskaya se acelera a la vez que la campaña de Trump. Se reúne con miembros del Congreso, organiza reuniones y la acusan de pasar al Gobierno facturas de hoteles de 900 euros la noche. Pero la Torre Trump es demasiado alta para escalarla y alguien le echa una mano desde Rusia. Los informes que manejaba Moscú desde hacía años sobre el empresario Trump recogen dos intereses con los que la élite rusa sabe jugar: los negocios audaces y las mujeres bonitas. Aquí reaparece el Trump ruso: Aras Agalarov, el rey de esos centros comerciales a quien Veseltnitskaya ayudó. El norteamericano lo conoció en un hotel de Las Vegas cuando se dedicaba a organizar Miss Universo. A Agalarov, considerado próximo al Kremlin, le encanta recordar el saludo del hoy presidente de EEUU.

-¡Mira quién viene por aquí, el hombre más rico de Rusia!

Era 2012. Un año más tarde Trump estaba en Moscú para hacer negocios… y para presidir junto a Agalarov el certamen de Miss Universo. Hicieron buenas migas: “¡He conocido a la mejor familia de Rusia!”. Tan íntima fue la relación que el hoy presidente salió en un vídeo musical de Emin, el hijo del oligarca, y publicitó su álbum en Twitter. Años más tarde, con el republicano despuntando en la campaña electoral, Emin se puso en contacto con Trump júnior para decirle que una abogada del Estado ruso se podía reunir con él. Era Veseltnitskaya, que -como han recordado tanto ella como el Kremlin- no trabaja para el Estado. Pero era el alfil apropiado para pasar una información valiosa compilada por Moscú de la que poco se sabe… salvo que horas después de esa cita en junio de 2016, el candidato Trump anunció que tenía munición sobre las fechorías de Hillary Clinton.

Veseltnitskaya, como buena soprano, ha saludado tirando de modestia al acabar la primera función. Diciendo que no conoce a nadie en la élite y que en su cesta no llevaba gran cosa a la Torre Trump. ¿Era una abogada oportunista o una enviada del Kremlin? En Rusia, como se vio en la invasión de Ucrania, todo es “potencialmente híbrido”, señala el analista Mark Galeotti: incursiones que pueden funcionar o no, pero que se pueden negar sin pillarse los dedos y que, llegado el momento, serán recompensadas por una élite que sabe quién es el jefe.

En: elmundo.es

Ministra Patricia García: “En todo el sector Salud tenemos corrupción enquistada”

La titular del Minsa se defiende de las críticas y afirma que en su cartera se están haciendo cambios que generan ruido. Además, pide que Ejecutivo y Congreso trabajen juntos

La ministra Patricia García afirma que en su sector se está confrontando contra la corrupción y los hechos que van en contra de las políticas públicas. (Foto: Lino Chipana / Archivo El Comercio)

Patricia García se ubica en medio de varios frentes de controversia. La crisis del dengue –debido a El Niño costero–, los problemas con el Sistema Integral de Salud (SIS) y los cuestionamientos de algunos gremios médicos a su gestión podrían derivar en una interpelación. Ella, de forma cuidadosa, responde.

La epidemia del dengue derivó en una gran controversia, la cual alcanzó incluso ribetes políticos. ¿Cuál es la situación actual del problema?

Tuvimos una epidemia en todo el norte y sobre todo en Piura, pero en este momento el número de casos está disminuyendo. Esperamos mantener esa tendencia, aunque no podemos bajar la guardia. Nosotros actuamos desde el inicio. Declaramos la emergencia sanitaria, transferimos dinero a las regiones [afectadas] y elaboramos un plan para identificar de dónde provenían los casos. Sacamos un decreto de urgencia para que los pacientes afectados fueran atendidos de forma gratuita e implementamos pruebas rápidas para detectar la enfermedad.

El problema se arrastra desde hace años. ¿Es imposible erradicarlo?

​La palabra ‘erradicación’ no se usa hoy en la salud pública. No tenemos cura para el problema. Lo que podemos hacer es controlarlo con miras a intentar, en un futuro, eliminarlo. Para ello, es necesario trabajar de manera conjunta desde el Minsa, los gobiernos regionales y locales y, sobre todo, la comunidad. Acá la gente almacena agua por todas partes. Tenemos que enseñar a las personas cómo hacerlo sin fomentar la reproducción del zancudo. Cuando ya lo sepan, habrá policías de salud pública que pondrán multas si encuentran criaderos o si no se permite ingresar a las casas.

¿Se arrepiente de haber dicho que se estaba creando un psicosocial en torno al dengue?

Lo que lamento es que se me haya malinterpretado. Yo sé de qué trata el dengue y cómo la gente sufre. Me refería exclusivamente a que no existía una pandemia. Tal vez, por mi tecnicismo, no me hice entender.

En el 2017, el presupuesto inicial para reducción de la vulnerabilidad ante desastres –pliego 068– del sector Salud fue el menor de los últimos cinco años. ¿Esto dificultó el trabajo del Minsa en la emergencia?

Creo que hay otras cosas que dificultaron la tarea. En Piura era muy difícil fumigar casas ya que se mantenían inundadas por mucho tiempo. Además, si bien se suponía que las regiones tenían termonebulizadores [para fumigar], muchos de ellos no funcionaban. Y la gente, como no sabía bien qué sucedía, no nos dejaba ingresar.

Esta reducción de presupuesto podría tomarse como una falta de prevención.

Creo que hubo otras cuestiones, pero ahora tenemos que hacer un sinceramiento y no solo del presupuesto de emergencia. Por ejemplo, cada región recibió a inicios de año una partida de dinero especialmente destinada al control de enfermedades transmitidas por vectores [personas infectadas] y no se ejecutó como debería. Una lección aprendida es que debemos tener presupuestos protegidos para este tipo de problemas. En julio nos sentaremos con los representantes de las regiones para hacer un plan de acción concertado.

Algunos miembros de la oposición afirman que existió una inacción del Minsa ante la emergencia y han anunciado una posible interpelación. ¿Cómo toma esto?

Con calma. Siempre voy a estar lista para asistir al Congreso a responder las preguntas que sean necesarias y contar lo que estamos haciendo.

¿Considera que el pedido sería justo o injusto?

Prefiero no hacer juicios de valor al respecto. El Congreso tiene funciones específicas. Cada vez que me citen, responderé sus preguntas. Lo que sí hago es un llamado para trabajar juntos [Congreso y Ejecutivo] y no solo cuando haya desastres, sino en todo momento porque el país lo necesita. En la emergencia demostramos que no había colores políticos. Ojalá pudiéramos trabajar así siempre.

¿Ejecutivo y Congreso pueden trabajar juntos en el actual ambiente de crispación?

Yo creo que sí. Deberíamos hacerlo.

Si bien dice estar actuando frente a los problemas, algunos parlamentarios opositores señalan que el sector Salud “está abandonado”.

Me llama la atención que todo este revuelo no haya existido antes de julio. Cuando entramos a la cartera hallamos un desabastecimiento impresionante, desmotivación del personal y mucha corrupción dentro del sector. Sin embargo, se están dando cambios. Por ejemplo, hemos hecho cinco licitaciones de medicamentos por 800 millones de soles. En los últimos dos años no se hizo ni una. El problema es que, una vez que compramos, se encuentran cuellos de botella en la distribución o en la prescripción.

¿El SIS se ha convertido en un emblema de los problemas descritos?

El SIS es una herramienta importante para dar cobertura universal, pero hemos encontrado una serie de anomalías. No puede ser que el dinero del Estado se use de forma incorrecta y no llegue a todos. Por ejemplo, se estaba aprovechando la ley de emergencia para direccionar una porción importante del dinero a clínicas privadas y no para cubrir situaciones reales de emergencia. Ya tenemos tres informes de la oficina de control interno y seis en camino. Muchos casos llegarán hasta las procuradurías u otros niveles.

El ex jefe del SIS Edmundo Beteta fue uno de los encargados de identificar esos problemas. ¿Por qué se le pidió la renuncia?

​Reconozco su trabajo al identificar varias de estas cosas, pero en este momento necesitábamos una mayor velocidad para hacer la implementación de varios de los aspectos recomendados por la comisión reorganizadora del SIS. Seguiremos luchando contra la corrupción, pero necesitábamos hacer un cambio de timón. Además, algunos conflictos con los hospitales condicionaron la decisión.

Algunos toman ese cambio de timón como una muestra de debilidad ante el gremio médico.

Prefiero no opinar al respecto. Yo me estoy confrontando directamente contra la corrupción y contra los hechos que van en contra de las políticas públicas. Ahora yo le estoy diciendo a todo el mundo que se vacune contra la influenza. Si por alguna razón alguien les dice que no tienen vacunas o que no pueden vacunar, deben denunciarlo. Estamos recibiendo estos avisos y realizando como 47 auditorías completas a diferentes aspectos del Minsa.

¿Garantiza que la reforma continuará?
Vamos a continuar, pero los tiempos son importantes. Lo clave es hacer la reorganización y actuar contra la corrupción, pero sin dejar de dar el servicio al ciudadano.

¿Cómo se pagarán los 700 millones de deuda que mantiene el SIS?

La deuda está siendo auditada. Estamos trabajando con el MEF para pagar las deudas en función a las deudas específicas de cada hospital.

¿El Congreso se equivocó al derogar el D. Leg. que incorporaba el INEN (Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas) a su cartera?

​Yo no soy quién para decir si se equivocó o no, pero lo seguiremos intentando. Hoy el INEN es autónomo. Sabemos que hay muchas falencias y nosotros, como ente rector, queremos subsanarlas. Hemos mandado a la Superintendencia Nacional de Salud (SuSalud) para averiguar por qué no hay medicamentos.

¿En el INEN también hay corrupción?

En todo el sector Salud, lamentablemente, tenemos corrupción enquistada a todo nivel y hay que erradicarla. Aunque, claro, no todos son corruptos.

Existen gremios que piden su renuncia. ¿Qué les diría?

Nada. Estamos haciendo muchos cambios. Eso obviamente genera que algunas personas no estén muy contentas y por eso se genera todo este ruido. Pero es parte de la función.

En: elcomercio

Designan nuevo jefe del SIS en reemplazo de Edmundo Beteta

Mediante una resolución publicada en el diario oficial El Peruano este miércoles, se dio a conocer que Edmundo Beteta ya no seguirá como titular del Seguro Integral de Salud (SIS).

Según el texto, su reemplazante será Moisés Ernesto Rosas Febres, quien es un médico cirujano de profesión.

“(Se resuelve) dar por concluida la designación del economista Edmundo Pablo Beteta Obreros, en el cargo de Jefe del Seguro Integral de Salud, dándosele las gracias por los servicios prestados”, se lee en la resolución.

Como se recuerda, en octubre del 2016, la ministra de Salud, Patricia García, designó a Beteta tras el escándalo que provocó la destitución de Julio Acosta.

En esa misma fecha se anunció la reestructuración del SIS por el presunto caso de corrupción que se reveló con los audios de Carlos Moreno, exconsejero presidencial.

En: larepublica

Moisés Rosas Febres fue designado como nuevo jefe del Seguro Integral de Salud

De la misma el Ministerio de Salud dio por concluida la designación de Edmundo Beteta.

El Ministerio de Salud (Minsa) designó a Moisés Ernesto Rosas Febres nuevo jefe del Seguro Integral de Salud (SIS), según norma publicada hoy en el Diario Oficial El Peruano.

Asimismo, dieron dar por concluida la designación del economista Edmundo Pablo Beteta Obreros en el cargo de jefe del SIS, dándosele las gracias por los servicios prestados.

Ambas resoluciones supremas están refrendadas por el presidente Pedro Pablo Kuczynski y la ministra de Salud, Patricia García.

En: gestion

Moisés Rosas Febres es el nuevo jefe del Seguro Integral de Salud

Moisés Ernesto Rosas Febres es el nuevo jefe del Seguro Integral de Salud (SIS), según norma publicada hoy en el Diario Oficial El Peruano. Asimismo, se resuelve dar por concluida la designación del economista Edmundo Pablo Beteta Obreros.

A Edmundo Pablo Beteta Obreros se le dio las gracias por sus servicios prestados a la nación mediante un documento oficial refrendadas por el presidente Pedro Pablo Kuczynski y la ministra de Salud, Patricia García.

El pasado 9 de octubre del 2016, el Seguro Integral de Salud (SIS) fue declarado en reorganización por un plazo de 120 días a partir de ese día, mediante un decreto supremo. El propósito de la medida fue garantizar la idoneidad en la gestión de los recursos públicos.

Ahora, el nuevo jefe del SIS, Moisés Ernesto Rosas Febres, tendrá que ver este sistema que según el congresista de Fuerza Popular, Segundo Tapia, tiene muchas falencias técnicas, desorden, abandono y corrupción.

En: expreso

Resolución de la vergüenza: Dan por concluida designación de Jefe del Seguro Integral de Salud: RESOLUCIÓN SUPREMA Nº 007-2017-SA

La corrupción gana la batalla en Salud, por Jaime de Althaus

Edmundo Beteta ha caído porque empezaba a ordenar el SIS, racionalizar tarifas y eliminar corruptelas.

Ya podemos ir entendiendo las razones de la protesta de la Federación Médica y de los congresistas galenos. Se acababa el negocio. (Foto: El Comercio).

Jaime de Althaus – 02.06.2017 / 03:00 pm

La semana pasada la ministra de Salud le pidió su renuncia a Edmundo Beteta, jefe del SIS, cediendo a la presión del gremio médico y de sus representantes en el Congreso, que ya habían pedido la cabeza de Beteta y amenazaban con censurar a la propia ministra. Es una lástima. Beteta ha caído porque empezaba a ordenar el SIS, racionalizar tarifas y eliminar corruptelas. Y eso afectaba el statu quo ineficiente y plagado de intereses dedicados al desvío de recursos de los establecimientos de Salud.

El pecado de Beteta fue empezar a aplicar las recomendaciones del Informe de la Comisión Interventora del SIS que se creó luego del escándalo Moreno. Ese informe y luego el propio Beteta descubrieron la cantidad de milagros que el SIS había financiado: el parto de 194 hombres y de 143 ancianas y los de 34.812 mujeres que dieron a luz dos veces en menos de dos o tres meses. También la muerte, resurrección y nueva muerte de muchos que cobraron sepelio más de una vez, y 200 operaciones de catarata a un solo paciente, por ejemplo.

Beteta empezó a hacer auditorías a las prestaciones (no había control) y a poner tarifas que pagaran solo los gastos variables de las prestaciones, no los gastos fijos ni menos bonos remunerativos, que corresponden al presupuesto ordinario. Pero cometió sacrilegio cuando aplicó la recomendación del informe de cortar el incremento explosivo de los desvíos irregulares hacia clínicas privadas: el pago por atenciones en emergencias privadas había pasado de 1,7 millones de soles el 2014 a ¡114 millones! el 2016. Médicos de los propios hospitales aprovecharon para derivar pacientes que habían llegado a emergencias públicas, a sus clínicas privadas o a las de médicos amigos. O había muchos casos que no eran de emergencia u otros que se quedaban muchos días (28 casos de pacientes con estancias que se encuentran entre los ¡100 y 381 días!).

Beteta cortó todo eso: las emergencias en establecimientos privados bajaron abruptamente de 630 casos por un valor de 5,5 millones de soles en setiembre del 2016 a solo 5 casos por un valor de 10 mil soles en marzo del 2017.

Ya podemos ir entendiendo las razones de la protesta de la Federación Médica y de los congresistas galenos. Se acababa el negocio. Beteta estaba firmando convenios con hospitales y regiones con las nuevas reglas de juego. Se lo han tumbado cuando todavía faltaba firmar con la mayor parte de establecimientos y regiones. Adiós, reforma.

Es francamente desalentador. Es la consecuencia de un gobierno extremadamente débil que no ha sido capaz de buscar un acuerdo político con Fuerza Popular –que tampoco ha dado la menor señal de quererlo– para blindar procesos de reforma como este (el de la policía es otro) que afectan intereses poderosos y enquistados en el propio Congreso de la República. Me pregunto si todavía estamos a tiempo para rescatar un acuerdo como ese. De lo contrario, habremos perdido otros cinco años.

Resolución en la página web del Diario Oficial “El Peruano” (Documento .pdf): 1524324-1

Resolución en la página web del Diario Oficial “El Peruano”: http://busquedas.elperuano.com.pe/normaslegales/dan-por-concluida-designacion-de-jefe-del-seguro-integral-de-resolucion-suprema-n-007-2017-sa-1524324-1/

Dan por concluida designación de Jefe del Seguro Integral de Salud

RESOLUCIÓN SUPREMA Nº 007-2017-SA

Lima, 23 de mayo del 2017

CONSIDERANDO:

Que, mediante Resolución Suprema Nº 023-2016- SA, se designó al economista Edmundo Pablo Beteta Obreros, en el cargo de Jefe del Seguro Integral de Salud;

Que, se ha visto por conveniente dar por concluida la designación del citado funcionario;

De conformidad con lo dispuesto en la Ley Nº 27594, Ley que regula la participación del Poder Ejecutivo en el nombramiento y designación de funcionarios públicos, la Ley Nº 29158, Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, y el Decreto Legislativo Nº 1161, Decreto Legislativo que aprueba la Ley de Organización y Funciones del Ministerio de Salud;

SE RESUELVE:

Artículo 1.- Dar por concluida la designación del economista Edmundo Pablo Beteta Obreros, en el cargo de Jefe del Seguro Integral de Salud, dándosele las gracias por los servicios prestados.

Artículo 2.- La presente Resolución Suprema es refrendada por la Ministra de Salud. Regístrese, comuníquese y publíquese.

PEDRO PABLO KUCZYNSKI GODARD

Presidente de la República

PATRICIA J. GARCÍA FUNEGRA

Ministra de Salud

1524324-1

Nota en: elcomercio

Davos 2017: Nadella, Rometty, MIT’s Ito on Artificial Intelligence.

What Biracial People Know

 / March 4, 2017

After the nation’s first black president, we now have a white president with the whitest and malest cabinet since Ronald Reagan’s. His administration immediately made it a priority to deport undocumented immigrants and to deny people from certain Muslim-majority nations entry into the United States, decisions that caused tremendous blowback.

What President Trump doesn’t seem to have considered is that diversity doesn’t just sound nice, it has tangible value. Social scientists find that homogeneous groups like his cabinet can be less creative and insightful than diverse ones. They are more prone to groupthink and less likely to question faulty assumptions.

What’s true of groups is also true for individuals. A small but growing body of research suggests that multiracial people are more open-minded and creative. Here, it’s worth remembering that Barack Obama, son of a Kenyan father and a white Kansan mother, wasn’t only the nation’s first black president, he was also its first biracial president. His multitudinous self was, I like to think, part of what made him great — part of what inspired him when he proclaimed that there wasn’t a red or blue America, but a United States of America.

As a multiethnic person myself — the son of a Jewish dad of Eastern European descent and a Puerto Rican mom — I can attest that being mixed makes it harder to fall back on the tribal identities that have guided so much of human history, and that are now resurgent. Your background pushes you to construct a worldview that transcends the tribal.

You’re also accustomed to the idea of having several selves, and of trying to forge them into something whole. That task of self-creation isn’t unique to biracial people; it’s a defining experience of modernity. Once the old stories about God and tribe — the framing that historically gave our lives context — become inadequate, on what do we base our identities? How do we give our lives meaning and purpose?

President Trump has answered this challenge by reaching backward — vowing to wall off America and invoking a whiter, more homogeneous country. This approach is likely to fail for the simple reason that much of the strength and creativity of America, and modernity generally, stems from diversity. And the answers to a host of problems we face may lie in more mixing, not less.

Consider this: By 3 months of age, biracial infants recognize faces more quickly than their monoracial peers, suggesting that their facial perception abilities are more developed. Kristin Pauker, a psychologist at the University of Hawaii at Manoa and one of the researchers who performed this study, likens this flexibility to bilingualism.

Early on, infants who hear only Japanese, say, will lose the ability to distinguish L’s from R’s. But if they also hear English, they’ll continue to hear the sounds as separate. So it is with recognizing faces, Dr. Pauker says. Kids naturally learn to recognize kin from non-kin, in-group from out-group. But because they’re exposed to more human variation, the in-group for multiracial children seems to be larger.

This may pay off in important ways later. In a 2015 study, Sarah Gaither, an assistant professor at Duke, found that when she reminded multiracial participants of their mixed heritage, they scored higher in a series of word association games and other tests that measure creative problem solving. When she reminded monoracial people about their heritage, however, their performance didn’t improve. Somehow, having multiple selves enhanced mental flexibility.

But here’s where it gets interesting: When Dr. Gaither reminded participants of a single racial background that they, too, had multiple selves, by asking about their various identities in life, their scores also improved. “For biracial people, these racial identities are very salient,” she told me. “That said, we all have multiple social identities.” And focusing on these identities seems to impart mental flexibility irrespective of race.

It may be possible to deliberately cultivate this kind of limber mind-set by, for example, living abroad. Various studies find that business people who live in other countries are more successful than those who stay put; that artists who’ve lived abroad create more valuable art; that scientists working abroad produce studies that are more highly cited. Living in another culture exercises the mind, researchers reason, forcing one to think more deeply about the world.

Another path to intellectual rigor is to gather a diverse group of people together and have them attack problems, which is arguably exactly what the American experiment is. In mock trials, the Tufts University researcher Samuel Sommers has found, racially diverse juries appraise evidence more accurately than all-white juries, which translates to more lenient treatment of minority defendants. That’s not because minority jurors are biased in favor of minority defendants, but because whites on mixed juries more carefully consider the evidence.

The point is that diversity — of one’s own makeup, one’s experience, of groups of people solving problems, of cities and nations — is linked to economic prosperity, greater scientific prowess and a fairer judicial process. If human groups represent a series of brains networked together, the more dissimilar these brains are in terms of life experience, the better the “hivemind” may be at thinking around any given problem.

The opposite is true of those who employ essentialist thinking — in particular, it seems, people who espouse stereotypes about racial groups. Harvard and Tel Aviv University scientists ran experiments on white Americans, Israelis and Asian-Americans in which they had some subjects read essays that made an essentialist argument about race, and then asked them to solve word-association games and other puzzles. Those who were primed with racial stereotypes performed worse than those who weren’t. “An essentialist mind-set is indeed hazardous for creativity,” the authors note.

None of which bodes well for Mr. Trump’s mostly white, mostly male, extremely wealthy cabinet. Indeed, it’s tempting to speculate that the administration’s problems so far, including its clumsy rollout of a travel ban that was mostly blocked by the courts, stem in part from its homogeneity and insularity. Better decisions might emerge from a more diverse set of minds.

And yet, if multiculturalism is so grand, why was Mr. Trump so successful in running on a platform that rejected it? What explains the current “whitelash,” as the commentator Van Jones called it? Sure, many Trump supporters have legitimate economic concerns separate from worries about race or immigration. But what of the white nationalism that his campaign seems to have unleashed? Eight years of a black president didn’t assuage those minds, but instead inflamed them. Diversity didn’t make its own case very well.

One answer to this conundrum comes from Dr. Sommers and his Tufts colleague Michael Norton. In a 2011 survey, they found that as whites reported decreases in perceived anti-black bias, they also reported increasing anti-white bias, which they described as a bigger problem. Dr. Sommers and Dr. Norton concluded that whites saw race relations as a zero-sum game. Minorities’ gain was their loss.

In reality, cities and countries that are more diverse are more prosperous than homogeneous ones, and that often means higher wages for native-born citizens. Yet the perception that out-groups gain at in-groups’ expense persists. And that view seems to be reflexive. Merely reminding whites that the Census Bureau has said the United States will be a “majority minority” country by 2042, as one Northwestern University experiment showed, increased their anti-minority bias and their preference for being around other whites. In another experiment, the reminder made whites more politically conservative as well.

It’s hard to know what to do about this except to acknowledge that diversity isn’t easy. It’s uncomfortable. It can make people feel threatened. “We promote diversity. We believe in diversity. But diversity is hard,” Sophie Trawalter, a psychologist at the University of Virginia, told me.

That very difficulty, though, may be why diversity is so good for us. “The pain associated with diversity can be thought of as the pain of exercise,” Katherine Phillips, a senior vice dean at Columbia Business School, writes. “You have to push yourself to grow your muscles.”

Closer, more meaningful contact with those of other races may help assuage the underlying anxiety. Some years back, Dr. Gaither of Duke ran an intriguing study in which incoming white college students were paired with either same-race or different-race roommates. After four months, roommates who lived with different races had a more diverse group of friends and considered diversity more important, compared with those with same-race roommates. After six months, they were less anxious and more pleasant in interracial interactions. (It was the Republican-Democrat pairings that proved problematic, Dr. Gaither told me. Apparently they couldn’t stand each other.)

Some corners of the world seem to naturally foster this mellower view of race — particularly Hawaii, Mr. Obama’s home state. Dr. Pauker has found that by age 7, children in Massachusetts begin to stereotype about racial out-groups, whereas children in Hawaii do not. She’s not sure why, but she suspects that the state’s unique racial makeup is important. Whites are a minority in Hawaii, and the state has the largest share of multiracial people in the country, at almost a quarter of its population.

Constant exposure to people who see race as a fluid concept — who define themselves as Asian, Hawaiian, black or white interchangeably — makes rigid thinking about race harder to maintain, she speculates. And that flexibility rubs off. In a forthcoming study, Dr. Pauker finds that white college students who move from the mainland to Hawaii begin to think differently about race. Faced daily with evidence of a complex reality, their ideas about who’s in and who’s out, and what belonging to any group really means, relax.

Clearly, people can cling to racist views even when exposed to mountains of evidence contradicting those views. But an optimistic interpretation of Dr. Pauker’s research is that when a society’s racial makeup moves beyond a certain threshold — when whites stop being the majority, for example, and a large percentage of the population is mixed — racial stereotyping becomes harder to do.

Whitelash notwithstanding, we’re moving in that direction. More nonwhite babies are already born than white. And if multiracial people work like a vaccine against the tribalist tendencies roused by Mr. Trump, the country may be gaining immunity. Multiracials make up an estimated 7 percent of Americans, according to the Pew Research Center, and they’re predicted to grow to 20 percent by 2050.

President Trump campaigned on a narrow vision of America as a nation-state, not as a state of people from many nations. His response to the modern question — How do we form our identities? — is to grasp for a semi-mythical past that excludes large segments of modern America. If we believe the science on diversity, his approach to problem solving is likely suboptimal.

Many see his election as apocalyptic. And sure, President Trump could break our democracy, wreck the country and ruin the planet. But his presidency also has the feel of a last stand — grim, fearful and obsessed with imminent decline. In retrospect, we may view Mr. Trump as part of the agony of metamorphosis.

And we’ll see Mr. Obama as the first president of the thriving multiracial nation that’s emerging.

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Moises Velasquez-Manoff, the author of “An Epidemic of Absence: A New Way of Understanding Allergies and Autoimmune Disease,” is a contributing opinion writer.

A version of this op-ed appears in print on March 5, 2017, on Page SR1 of the New York edition with the headline: What Biracial People Know.

In: nytimes

“Caso Odebrecht”: imputaciones en medio continente

Presuntamente implicados en el escándalo de corrupción que lleva el nombre de la constructora brasileña Odebrecht, el expresidente peruano Alejandro Toledo y el actual mandatario panameño están en la mira de la Justicia.

Considerada por mucho tiempo como la mayor empresa de infraestructuras de América Latina, la constructora brasileña Odebrecht tiene ahora su reputación hecha añicos por revelaciones según las cuales montó una red de pago de sobornos a políticos y funcionarios en una decena de países del subcontinente. El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a la compañía en diciembre de 2016 de expandir sus negocios regionales gracias a un “departamento de cohechos” que operaba de forma sistemática, usando también bancos estadounidenses y europeos para hacer los pagos. Odebrecht se declaró entonces culpable ante la Justicia de Estados Unidos, Suiza y Brasil del pago de 788 millones de dólares en sobornos desde 2001. Presuntamente implicados en el escándalo de corrupción que lleva el nombre de la constructora, el expresidente peruano Alejandro Toledo y el actual mandatario panameño, Juan Carlos Varela, están en la mira de la Justicia.

Ehemaliger Präsidenten von Peru, Alejandro Toledo (Orlando Sierra/AFP/Getty Images)
El expresidente peruano, Alejandro Toledo.

Alejandro Toledo, buscado

Al caer la noche en Lima este jueves (9.2.2017), un juez peruano dictó orden de captura nacional e internacional contra Toledo –jefe del Gobierno local entre 2001 y 2006– y su posterior encarcelamiento preliminar por 18 meses. El cargo puntual en su contra: el cobro 20 millones de dólares en sobornos de Odebrecht. El magistrado Richard Concepción, titular del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Sala Penal Nacional, declaró fundado el pedido de prisión preventiva solicitado por el fiscal anticorrupción Hamilton Castro, quien imputa al exmandatario los presuntos delitos de tráfico de influencias y lavado de activos. Toledo se encuentra fuera de Perú, y aparentemente estuvo el pasado fin de semana en París, aunque su residencia habitual la tiene en Estados Unidos, donde trabaja como investigador en la Universidad de Stanford, California. Ese mismo día, la trama de corrupción salpicó también al actual presidente panameño.

A Juan Carlos Varela se le imputa el haber recibido “donaciones” de la constructora brasileña. En un comparecencia convocada de urgencia, el “hombre fuerte” de Panamá aseguró que “no existen donaciones de la empresa Odebrecht” y se comprometió a entregar una lista de los donativos privados que recibió en la campaña de 2014, contradiciendo así la acusación de su antiguo ministro consejero y socio del bufete Mossack Fonseca, Ramón Fonseca Mora, quien había callado durante meses, prácticamente desde que su despacho de abogados protagonizó en abril de 2016 el escándalo conocido como “Papeles de Panamá”. Este 9 de febrero, Fonseca Mora soltó una bomba informativa que ha desatado un vendaval político en el país: “A mí el presidente Varela… escuchen esto con atención y que me caiga un rayo si es mentira… me dijo que él había aceptado donaciones de Odebrecht porque no se podía pelear con todo el mundo”,  aseguró.

Juan Carlos Varela, señalado

Fonseca Mora hizo esas declaraciones a las puertas de la Fiscalía. El abogado acudió de manera voluntaria al Ministerio Público, junto a su socio en la firma, Jürgen Mossack, después de que sus oficinas fuesen allanadas por su presunto involucramiento en el caso “Lava Jato”, la mayor trama de corrupción de la historia de Brasil. Por ese mismo caso, la Fiscalía acusó a ambos abogados de blanquear capitales y de ser una “organización criminal” que ayudaba a lavar dinero en la trama de “Lava Jato”, que implica a decenas de empresarios y políticos de Brasil. Fonseca Mora reconoció que su bufete creó una “decena” de sociedades anónimas a petición de distintos bancos y que luego las vendieron a personas implicadas en el caso “Lavo Jato”, pero que es una cantidad, a su parecer, insignificante comparada con las más de “10.000 empresas” involucradas en esta investigación. El abogado acusó además al Ministerio Público de usarle como “chivo expiatorio”.

Fonseca Mora alega que la Fiscalía no ha ordenado aún el allanamiento de las oficinas de Odebrecht en Panamá a pesar de que hay abierta un investigación por los sobornos pagados a funcionarios panameños. “Aquí en Panamá se han constituido muchas sociedades de Odebrecht y, aquí en Panamá, Odebrecht coimeó (sobornó) fuertemente”, dijo Fonseca Mora.  Las incendiarias declaraciones que hizo este jueves (9.2.2017) no sólo han sorprendido por su contenido, sino también por la relevancia de quien las orea. Fonseca Mora no es un cualquiera en Panamá. “Todo el mundo ha creído que Varela esta al lado mío, que me ha ayudado y que soy su amigo. Eso es mentira”, dijo enfático el abogado, que presidió el gobernante Partido Panameñista hasta marzo de 2016 y es percibido como amigo del mandatario. Juan Carlos Varela intenta salir ileso de esta situación, esgrimiendo que este episodio es evidencia de que el Poder Judicial local es autónomo.

Italien Juan Manuel Santos in Rom (Reuters/T. Gentile)
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

Juan Manuel Santos, refuta las sospechas

“Las declaraciones de mi amigo, el señor Fonseca, envían un mensaje claro al país de que la Justicia es independiente, y de que este presidente no está protegiendo a nadie, y de que a cada uno le toca rendir cuentas por sus actos”, dijo Varela de cara a los medios. Varela, quien asumió la jefatura del Gobierno panameño en julio de 2014, ha asegurado desde entonces que lidia una lucha sin precedentes contra la corrupción. “A quienes me critican y al país entero les recuerdo que la justicia es ciega, y nadie está por encima de la Ley. Quien comete y se le prueba un delito, será castigado con todo el peso de la ley”, concluyó el político. El miércoles (8.2.2017), su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, también se vio obligado a pronunciarse brevemente vía Twitter sobre su supuesto vínculo con la constructora brasileña. Este jueves (9.2.2017), el entorno de la campaña Santos para su reelección en 2014 negó haber recibido dinero de Odebrecht.

El que articuló las palabras más contundente al respecto este 9 de febrero fue el empresario Andrés Giraldo, a quien el exsenador Otto Bula –detenido por los sobornos de la constructora– dijo haber entregado un millón de dólares procedentes de esas coimas. Ese dinero, según Bula, llegó a la campaña electoral de Santos, ya que Giraldo supuestamente se lo entregó a Roberto Prieto, gerente de ese proyecto político. “Estoy dispuesto a ir ante el polígrafo. No recibí dinero de Otto Bula”, dijo Giraldo en una entrevista con la emisora Blu Radio, reconociendo que se había reunido con el exsenador, pero negando que hubieran hablado de la campaña electoral porque ésta se dio posteriormente. Las ramificaciones políticas del escándalo crecieron este 8 de febrero, cuando el fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez, desveló que Bula –quien recibió 4,6 millones de dólares en coimas– dijo que un millón de dólares fue para Prieto.

Kolumbien | Iberoamerica-Gipfel in Cartagena (imago/Agencia EFE)
El jefe del Gobierno ecuatoriano, Rafael Correa.

Rafael Correa, predice “guerra sucia”

Los tentáculos de Odebrecht también llegaron hasta el candidato del partido uribista Centro Democrático en 2014, Óscar Iván Zuluaga, rival de Santos en aquella elección. Según reveló recientemente el semanario brasileño Veja, parte de los honorarios del publicista Duda Mendonça, que asesoró a Zuluaga en la campaña, fueron pagados por Odebrecht, que tiene contratos para la construcción de carreteras y otras obras de infraestructura en Colombia. Las investigaciones en este país sudamericano se han centrado en los millonarios contratos obtenidos por Odebrecht para la construcción de la autopista Ruta del Sol II, que comunica al centro con el norte del país, aún no concluida, y para las obras de mejora de la navegabilidad del río Magdalena, el principal de Colombia. Sin embargo, también alcanzan una obra contratada por la Empresa de Acueducto de Bogotá en la cual han sido detectadas igualmente irregularidades.

Mientras tanto, se supo que el procurador general de República Dominicana, Jean Alain Rodríguez, se entrevistará con las autoridades brasileñas que investigan el escándalo de corrupción “Lava Jato” para aclarar si la empresa Odebrecht pagó sobornos también en el país caribeño. La compañía admitió haber pagado en el país caribeño 92 millones de dólares por concepto de cohecho para acceder a contratos a lo largo de casi dos décadas. El próximo 16 de febrero tendrá lugar una reunión técnica multilateral sobre el caso “Lava Jato” con los fiscales que participan en la investigación. El día 17 se realizarán reuniones de trabajo con cada uno de los procuradores o fiscales generales de los países que investigan las actividades de Odebrecht. En Ecuador, el presidente, Rafael Correa, alertó que podrían estallar “bombas” mediáticas en el marco de una “campaña sucia” contra el oficialismo, que lleva diez años en el poder. Según el mandatario, éstas podrían aludir a Odebrecht.

ERC ( EFE / dpa )

En: dw 

Sobornos ODEBRECHT América Latina. En: http://e.eltiempo.com/media/infografias/adaptadas/2016/12/sobornos-diciembre22/desktop/images/sobornos-d.jpg
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