Bares célebres de Lima ya desaparecidos

Durante los años 50 del siglo pasado, funcionaron en Lima algunos bares que aún despiertan alguna nostalgia entre los viejos limeños. Por ejemplo, EL PALERMO, en el Parque Universitario. Tenía un local amplio, el más grande que se recuerde en la zona. Estaba ubicado en la segunda cuadra de La Colmena, a pocos metros del Parque Universitario. La atención era esmerada pero nada especial en los servicios de la cafetería, el restaurante y el bar. Sus 22 mesas familiares, alfombradas de aserrín, acogían casi las 24 horas del día a un público que reunía a profesores y estudiantes de la universidad de San Marcos y alguno que otro de la Universidad Católica; la mayoría procedía de las Facultades de Letras y de Derecho. Pero también eran clientes muchos periodistas porque, al cierre de la edición, redactores y reporteros de La Prensa, La Crónica y El Comercio, se daban cita en EL PALERMO. Juntos pero no confundidos, se podía ver al novelista José María Arguedas y al maestro Raúl Porras Barrenechea, a los poetas Alberto Escobar y Francisco Bendezú, al estudiante de historia Pablo Macera, y al pedagogo Oscar Franco. A los periodistas Pedro Álvarez del Villar y al crítico y poeta Augusto Salazar Bondy. Al filósofo Víctor Li Carrillo y al estudiante de Derecho Félix Arias Schereiber. Al sociólogo Aníbal Quijano y al narrador Eleodoro Vargas Vicuña -en el 55, recién llegado de Arequipa-, al poeta Juan Gonzalo Rose y al historiador Emilio Choy, al cuentista Oswaldo Reynoso y al crítico de cine Hugo Bravo, a las estudiantes de Letras Esperanza Ruiz, Nécida Coronado y Evelina Gayoso. Todos, jóvenes personajes que vivieron la férrea dictadura militar del General Odría. Para muchos, fue la extensión del Patio de Letras de la Universidad de San Marcos. El negocio fue fundado por la familia italiana Cocchella que, a principios de los 50, lo vendieron a una familia japonesa, los Kuniyoshi (el jefe del clan era don Santiago Kuniyoshi).

Tambien se recuerda al ZELA, en el Portal del Norte de la Plaza San Martín, donde acudían el pintor Sérvulo Gutiérrez y gente de la Universidad Católica. Asimismo, el NEGRO-NEGRO, en un sótano de la Plaza San Martín, que fue un centro nocturno muy especial. Decorado al estilo parisién por la artista francesa Odile Marley, con la colaboración de Juanito Pardo de Zela, le dieron un ambiente intelectual que hizo de este local el lugar predilecto de artistas, literatos y personajes de la más fina bohemia de los años 50, que algunos llaman los “años felices”. Era “el Ateneo de la intelectualidad del momento, que venía de la Segunda Guerra Mundial…”, dice uno de los habitués de ese inolvidable centro nocturno que ofrecía el placer de conversar, brindar, escuchar música, ver teatro (especialmente comedias) y exposiciones de pintura y, finalmente, hacer bohemia. Funcionaba a media luz, con un jazz de fondo que tocaba un pianista invidente: Freddy Ochoa. Sus dueños eran los hermanos Leo y José Barba, este último padre del ex congresista José Barba Caballero. A la entrada de NEGRO NEGRO había una galería-librería, cuyos dueños eran Paco Moncloa y Sebastián Salazar Bondy, uno de los intelectuales más importantes de esos años. La librería funcionaba hasta poco más de la medianoche. Entre sus más asiduos concurrentes estaban: Sérvulo Gutiérrez, Alfonso Tealdo, Juan Ríos, Catita Recavarren, el torero Juanito Doblado, Alberto Brun, Carlos Eduardo Zavaleta, Fernando de Szyszlo, Blanca Varela, Edgardo Pérez Luna, Alfonso Grados Bertorini, etc.

Finalmente, no podemos dejar de mencionar LA CATEDRAL , célebre por la novela Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa. En realidad, se trató de una conocida chingana de obreros, artesanos y desocupados; estaba ubicada al borde del cuartel primero de la vieja Lima, en las inmediaciones del Puente del Ejército y de la avenida Argentina. Allí se desarrollaron las conversaciones entre Santiago Zavala y Ambrosio Pardo (hoy se encuentra en estado ruinoso).

MVLL en “La Catedral” hacia 1970


Local del bar “La Catedral”, tal como se encuentra hoy

Puntuación: 4 / Votos: 6

Comentarios

  1. Daisy Cocchella escribió:

    Hola, El palermo fue alquilado y no vendido
    pues aùn continua siendo nuestro

  2. Enrique Heriz escribió:

    Es posible recuperar el local de La Catedral como un centro literario y cafetería. Esta ubicado en el barrio de Monserrate y se encuentra dentro de lo que denominamos LIMA MONUMENTAL. Enfrente esta el Colegio Nacional Pedro Coronado Arrascue y a cien metros se encuentra el antiguo Coliseo del Puente del Ejercito. Ya es hora de invertir en un proyecto de recuperación. Los profesionales ingenieros y arquitectos de la UNI pueden liderar el proyecto.
    Saludos.
    Ing. CIP Enrique Heriz

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