AMBIGUEDADES Y CONTRADICCIONES

Sinesio López Jiménez

El debate actual en la izquierda es si KF y PPK son lo mismo o son políticamente diferentes. Los dirigentes del FA tienen una posición ambigua porque afirman que los dos son lo mismo, que luchan contra el retorno del fujimorismo al poder porque eso sería lo peor que le puede pasar al Perú, que no tienen ningún compromiso con PPK y que, gane quien gana, el FA será una oposición firme del gobierno elegido.

Esta táctica es ambigua porque induce al voto blanco y viciado o al voto pro-PPK y estos dos tipos de votos son contradictorios. El voto viciado y blanco es pro-KF. Basta mirar las encuestas para darse cuenta que si los votos blancos y viciados suben, gana KF y si bajan, puede ganar PPK. Además, no es lo mismo ser oposición de un gobierno neoliberal más o menos democrático que de un gobierno neoliberal autoritario, a no ser que se busque “agudizar las contradicciones”. Pero esa no es la propuesta de una izquierda democrática.

Mientras los dirigentes del FA discuten y dudan, sus votantes de la primera vuelta ya decidieron. Según la última encuesta de IPSOS (El Comercio, 26/04/16), la mayoría de los votantes de izquierda (54% que votaron VM y el 39% que votaron Goyo) votarían por PPK en la segunda vuelta. En cambio, el 26% de los que votaron VM y el 30% de los votaron Goyo, votarían blanco y viciado. Este parece un voto radical, pero en realidad es un voto pro-KF.

¿Por qué algunos dirigentes de izquierda son ambiguos? Hay varias razones, pero la principal parece ser la siguiente: Los dirigentes de izquierda no quieren “quemarse”, ensuciarse las manos, contaminarse en la difícil coyuntura actual en la que están obligados a decidir entre dos males (escogiendo al famoso mal menor de las segundas vueltas) para salir de ellos. A algunos dirigentes izquierdistas les gustaría que la lucha se librara siempre entre el bien y el mal, olvidando que muchas veces ella se da dentro del “mal”. La política no se desarrolla sólo en las abstractas alturas de los principios ni en los mullidos asientos parlamentarios sino también en el fango (como esta coyuntura) en el que es necesario decidir y luchar para salir de él.

Los principios y la ética sirven justamente para luchar y salir del fango y no para mantenerlos en las alturas incontaminadas de las utopías. La mayoría de los votantes de izquierda ya decidió y se ha metido al fango de esta coyuntura para salir de él del mejor modo posible, mientras sus dirigentes no quieren quemarse ni ensuciarse las manos. Los soldados han entrado a la batalla, pero los generales y coroneles observan porque quieren mantenerse puros e contaminados. Eso es poco edificante, por decir lo menos.

Nadie les pide a los dirigentes izquierdistas que hagan campaña por PPK si no que tomen una decisión clara y precisa y digan a sus militantes: En esta difícil coyuntura conservadora en la que se enfrentan dos males, vamos a votar PPK tapándonos la nariz para impedir que vuelvan el autoritarismo, la corrupción y los crímenes del fujimorismo. Y apenas lo elijamos, seremos una exigente oposición democrática.

ANTIFUJIMORISMO LIGTH

Sinesio López Jiménez
El salto de PPK del 21% al 44% en la segunda vuelta se explica principalmente por el sentimiento antifujimorista que existe en el país. ¿Cuán extenso e intenso es el sentimiento antifujimorista?. Sospecho que es desigual tanto en extensión (temática, social y territorial) como en intensidad. El fujimorismo es un fenómeno complejo que comprende un tipo de régimen político, una forma de gobierno y un modelo de desarrollo. Fue un gobierno autoritario (corrupto y criminal además) que gobernó para los ricos con el apoyo de los pobres. Combinó el autoritarismo, el neoliberalismo y el neopopulismo con la corrupción y el crimen.

¿El antifujimorismo es oposición a este paquete entero?. Depende. Me parece que la izquierda condena al fujimorismo en todas sus dimensiones; la derecha, en cambio, repudia la corrupción y el crimen y quizá también el neopopulismo, pero convivió y puede convivir sin problemas con el autoritarismo y el neoliberalismo, sobre todo con el neoliberalismo. Este es el caso de PPK y sus seguidores. Desde una perspectiva social, el repudio generalizado se concentra en la corrupción y el crimen. A éstos, las clases medias añaden el autoritarismo. Desde una perspectiva territorial, el antifujimorismo se concentra en la sierra, especialmente en el sur andino y en Cajamarca.

El repudio más intenso contra el fujimorismo se dirige al autoritarismo, a la corrupción y a los crímenes que lo caracterizaron. Es lo que se percibe en la izquierda, los jóvenes, las clases medias e incluso en algunos sectores populares. Para la mayoría de los antifujimoristas, KF participó activamente en el régimen de su padre y su candidatura amenaza reproducirlo con todas sus taras. Tomando en cuenta todos estos aspectos, el antifujimorismo de PPK es ligth, ligero y limitado.

Le basta a PPK este tipo de antifujimorismo para ganarle a KF?. Mi hipótesis es que no. Necesita darle base social y territorial más amplia para triunfar, teniendo en cuenta que sólo ganó en Arequipa y en las clases altas y medias limeñas. Es necesario que proponga una hoja de ruta social, especialmente para los sectores D y E, con los que casi no tiene conexión alguna, y regional, especialmente para la sierra sur y Cajamarca en las que PPK casi no existe, si quiere ganar.

El hecho que PPK sea un antifujimorista ligth no lo hace igual a KF. Los aproxima y son prácticamente iguales en sus propuestas neoliberales, pero en todos los demás aspectos se diferencian, especialmente en lo que se refiere al autoritarismo, la corrupción y los crímenes. El rechazo a los aspectos más repulsivos del fujimorismo acerca a PPK a otros sectores políticos de derecha, centro e izquierda, sin que eso implique un compromiso político con ellos.

AB ha dicho que no se compromete ni con PPK ni con KF y VM ha sostenido que la izquierda es una fuerza de oposición que va luchar para impedir que el fujimorismo vuelva al poder y que no va a establecer ninguno compromiso con PPK. Todo esto significa que si PPK quiere ganar tiene que hacer algunas propuestas que interesen a los sectores sociales y a las regiones que no votaron por él en la primera vuelta. El triunfo no le va llegar gratis.

FRACTURAS ELECTORALES Y PROYECCIONES

 

                                   Sinesio López Jiménez

Las primeras vueltas de las elecciones del 2001, 2006, y 2011 revelan una profunda fractura en la geografía electoral del Perú entre la sierra y la costa. Ella no deriva solo de la lucha política de coyuntura sino que se asienta en macizas bases estructurales que atraviesan el Estado (y sus funciones y capacidades), la sociedad y la cultura y la economía y el desarrollo. Esta fractura expresa, en realidad, una fuerte polarización electoral (más o menos estable) que se asienta en otras polarizaciones de carácter estructural.

Esta es la primera constatación a la que llega la investigación de “Proyectos de Análisis de datos para el Perú” que dirige José Manuel Magallanes (profesor de la PUCP) en el eScience Institute de la University of Washington. Me concentro en el análisis de la polarización electoral del 2001, 2006 y 20011 y, a partir de ella, propongo algunas hipótesis sobre la coyuntura electoral actual.

Toledo en el 2001 y Humala en el 2006 y en el 2011 tuvieron casi la misma base electoral asentada principalmente en la sierra. García en el 2001 y en el 2006 y KF en el 2011 tuvieron casi las mismas bases electorales asentadas en la costa. En la práctica cada región (sierra y costa, la selva es cambiante) tuvo sus propios candidatos que compitieron en la primera vuelta para pasar a la segunda. La competencia ha sido mayor en la costa en la que varios candidatos disputaron la representación de sus electores mientras en la sierra un solo candidato tendió a concentrar la representación de la mayoría de sus electores. Esta es una primera característica de la polarización electoral

En el 2001 y en el 2006 García y Lourdes Flores disputaron principalmente las bases electorales de la costa (imponiéndose el primero sobre la segunda en ambas contiendas electores), mientras Toledo el 2001 y Humala el 2006 obtuvieron el apoyo mayoritario de la sierra (y de la selva en el caso de Toledo). En el 2011 KF, Toledo y PPK disputaron las bases electores de la costa mientras Humala concentró el apoyo mayoritario de la sierra, en particular del sur y del centro.

Una segunda característica es el nivel de radicalización y de exigencia de cambios de los candidatos. Los que buscaron representar a la sierra han sido más radicales (un poco menos Toledo) y han planteado mayores cambios porque de esa manera expresaban el descontento y el espíritu contestatario de sus electores, mientras los representantes de los electores costeños han tendido a ser más moderados y a enfatizar la continuidad sobre el cambio. Un tercer rasgo es el nivel de concentración de los apoyos. Los candidatos que representan a la sierra reciben el respaldo mayoritario de 1,300 distritos más o menos y, dentro de ellos, de 20 o más distritos con más100 mil habitantes. Entonces pasan a la segunda vuelta. En cambio, los que representan a la costa y pasan a la segunda vuelta ganan en alrededor de 300 distritos.

A partir de estos datos, ¿qué se puede decir de las elecciones del 10 de abril?. Sugiero las siguientes hipótesis. 1. La polarización electoral entre la costa y la sierra se mantiene. No se ha producido nada nuevo que la cambie. 2. KF mantiene su representación en la costa, triunfa sobre PPK, AB, VM y deja a García casi sin representación. 3. Si VM concentra la representación de la sierra y del cambio, sobre todo del sur y del centro, pasa a la segunda vuelta. 4.  Si la representación de la sierra se divide entre VM y AB, entonces se bloquean entre sí y PPK pasa a la segunda vuelta. La elección será un pichanguita entre neoliberales con exclusión de la sierra. 5. Si AB entra a disputar con KF y PPK la representación de la costa, puede pasar una de estas cosas: a. AB bloque a PPK y le hace al gringo lo mismo que este le lizo a Toledo en el 2011. Entonces pasa a la segunda vuelta VM. B. Si avanza en la costa y tiene apoyos significativos de la sierra y de la selva, AB pasa a la segunda vuelta.

LAS TESIS DE ABRIL

                                               Sinesio López Jiménez

Por razones de espacio voy a enunciar algunas tesis de balance de la primera vuelta de un proceso electoral parcialmente antidemocrático e injusto.

  1. Los resultados electorales de la primera vuelta han reproducido, en lo esencial, la polarización entre la sierra y la costa, especialmente entre la sierra sur y la costa norte, entre la gente que quiere cambios radicales y los que quieren más continuidad que cambios.
  2. El polo costeño es ocupado por dos derechas: la populista autoritaria (KF) y la plutocrática y pituca (PPK), mientras el polo de la sierra es representado por VM (FA) y en menor medida por Goyo Santos.
  3. La polarización electoral ha debilitado al centro político (AB). El miedo, creado por los medios concentrados, generó un voto estratégico en las clases medias que perjudicó a AB y benefició a la derecha plutocrática.
  4. Las primeras vueltas revelan que no hay votos volátiles. Los electores que quieren cambios radicales son los mismos y los que quieren más continuidad que cambios son también los mismos. Los volátiles son los políticos porque no hay partidos. Los electores reducen la alta fragmentaria partidaria a cuatro alternativas viables.
  5. El Perú ha virado a la derecha. En 2001, 2006 y 2011 triunfaron los candidatos que representaron a la sierra y a los cambios radicales y que luego traicionaron. En estas elecciones han triunfado las derechas que representan a la costa y a la continuidad. La segunda vuelta será entre las derechas. El capital celebra, la bolsa se dispara, el dólar baja y los inversionistas brindan.
  6. Se ha producido una disonancia cognitiva en los electores que piden (76%) cambios en las políticas económicas (40% de ellos cambios radicales), pero que han votado mayoritariamente por las derechas neoliberales. Esta disonancia se resolverá en la protesta y en la calle.
  7. La batalla electoral ha sido muy desigual. Las derechas han tenido apoyos decisivos (poderes fácticos y medios concentrados) y millones para la campaña electoral, mientras el FA sólo ha tenido las redes sociales y las plazas públicas. Ello no obstante, ha obtenido el 19% de apoyo electoral, ha ganado 7 regiones y tiene 20 congresistas.
  8. Los viejos partidos y liderazgos (García y Flores) se hunden y aparecen nuevas generaciones en la derecha populista autoritaria y en la izquierda. La gran revelación de estas elecciones es, sin duda, VM. Es un rostro nuevo, trae ideas nuevas, es una mujer carismática, despliega un estilo político renovado y es acompañada por cuadros jóvenes y por intelectuales y profesiones con experiencia en la gestión pública. AB aireó el clima político con ideas nuevas y evitó el colapso de AP.
  9. El antifujimorismo masivo no afectó la primera vuelta de KF, pero puede incidir decisivamente en la segunda. Con un tercio de los votos emitidos obtiene el 55% del Congreso. ¿Sobre-representación o presencia efectiva en las regiones?.
  10. El caso Goyo Santos y el caso Arequipa merecen una reflexión especial. Ahora sólo quiero decir que Goyo bloqueó el pase de VM a la segunda vuelta.

    SUSPENSO

 

Sinesio Lopez Jiménez

Pese a que se sabe quién va a ganar en la primera vuelta, esta tiene una cierto aire de suspenso en lo que se refiere al candidato que va a competir con KF. Para el 70% de los peruanos el 10 de abril se va a elegir al competidor o a la competidora de KF. Según casi todas las encuestas serias los que disputan el segundo lugar son PPK y VM. PPK iba delante por un punto, pero VM crecía en una relación de 4 a 1 en la última semana.

Si el ritmo de crecimiento se mantiene, VM es la que con más probabilidad pase a la segunda vuelta. Su crecimiento es mayor en ciertas regiones claves del país (sur y centro), en las clases populares que son más numerosas (Dy E), además del sector rural. En el sector juvenil han empatado. PPK es el candidato de las clases altas y medias, predominantemente limeñas y con una menor presencia en Arequipa y en el norte.

Pero el pase de VM no es muy seguro porque algunos sectores de clase media, que se inclinan por otros candidatos, votan en esta primera vuelta pensando en la segunda. Son los sectores que pueden apelar al voto estratégico. Es probable que ellos voten pensando en dos cosas: quien le puede ganar con más seguridad a  KF en la segunda vuelta y quien puede garantizar una cierta estabilidad económica y política.

Si el sector mesocrático que apela al voto estratégico es significativo y más grande que el crecimiento del sector popular y regional que apoya a VM, entonces PPK pasa a la segunda vuelta. De lo contrario, VM tiene asegurado el segundo lugar. Es discutible, sin embargo, que PPK represente al antifujimorismo, toda vez que fue un aliado firme en el 2011. El gesto de respaldo que ha hecho el 5 de abril a la movilización nacional contra el fujimorismo no es suficiente para convertirlo en su representante.

Además, los sectores sociales que piden mantener el modelo económico son minoritarios (13.1%). En cambio, el 75.8% piden cambiar la orientación de la política económica: el 36.2% postula reformas parciales y el 39.6% quiere cambios radicales. En el sector C la demanda de cambios radicales sube al 45.4% (Encuesta de marzo del IOP de la PUCP). Por estas razones, pienso que el voto estratégico de algunos sectores medios no llega a superar el acelerado crecimiento popular,  regional y rural de VM.

La segunda vuelta no será entonces una pichanguita entre dos candidatos neoliberales sino una competencia entre una fuerza neoliberal y una fuerza socialdemócrata, como bien lo ha señalado Jurgen Schuldt, destacado economista y profesor emérito de la Universidad del Pacífico. El mismo Schuldt ha subrayado la ausencia de un equipo económico de KF y la calidad de los equipos económicos de PPK y de VM.

El segundo tiempo es otro partido que exige a los competidores una cierta adecuación al cambio de los tempos y las circunstancias para tener éxito, manteniendo desde luego ciertos ejes programáticos centrales.

LA BATALLA DECISIVA

 

                                   Sinesio López Jiménez

Nadie se da por vencido. Todos dicen que pasarán a la segunda vuelta. Hasta García y Toledo se muestran optimistas. KF está a la cabeza del pelotón de candidatos, pero hace tiempo está estancada en un tercio de las preferencias electorales. Lo que se está moviendo es su antivoto que en un primer momento bajó hasta un 34% y que se ha disparado ahora hasta casi el 50%. La salida de Acuña y Guzmán ha favorecido a PPK, que frenó su caída, a AB y a VM. García, el promotor de las exclusiones, no cosechó los votos que esperaba. Sigue moviéndose en el borde de la valla electoral.

Han entrado a tallar dos factores importantes que pueden cambiar las tendencias electorales. El primero es el creciente movimiento antifujimorista, cuya magnitud  veremos mejor el 5 de abril, y el segundo es la guerra sucia desatada contra algunos candidatos, especialmente contra VM. Presento algunas preguntas y formulo algunas hipótesis sobre el curso venidero de la coyuntura electoral.

  1. ¿Mantendrá KF su voto duro en la primera vuelta o tenderá a bajar?. Mi hipótesis es que el vasto movimiento antifujimorista va incidir poco en la primera vuelta y que su impacto mayor se va a sentir en la segunda vuelta.
  2. ¿Mantendrá PPK la primera opción para pasar a la segunda vuelta?. ¿Será la segunda vuelta un pichanguita entre KF y PPK, los dos arduos defensores del modelo neoliberal?. ¿Representa PPK el agresivo antifujimorismo que marca la coyuntura actual?. Mi hipótesis es que PPK vuelve a caer por las siguientes razones. Primero, más del 60% de la gente quiere un cambio del modelo económico neoliberal (penúltima encuesta de GfK). Segundo, asistimos a la emergencia de un vigoroso y agresivo antifujimorismo que PPK no representa. PPK se jugó entero por KF en la segunda vuelta del 2011.
  3. Si PPK cae, ¿quien pasará a la segunda vuelta? ¿AB o VM?. Mi hipótesis es que VM está mejor situada para pasar a la segunda vuelta por varias razones. Primero, según IPSOS Apoyo, VM crece más rápido en los sectores más numerosos de la población. Ella pasa de 3% a 24% en los sectores C y D entre Febrero y Marzo, mientras AB crece en el mismo periodo y en los mismos sectores de 3% a 12%. VM crece el doble de AB en las clases populares. AB crece sobre todo en las clases altas y medias. Salta de 21% al 51% en las clases altas y medias altas, mientras VM pasa de 6% a 25% en los mismos sectores. AB sube de 4 a 15% en el sector C y VM pasa de 7% a 11% en el mismo sector.

Segundo, VM lleva también la delantera en algunas regiones claves. En el Sur sube de 5% al 20% y en el centro del 5% al 17%, mientras AB trepa de  4% a 14% y de 3% a 13% en las mismas regiones respectivamente. AB tiene un mejor desempeño en el norte (pasa de 3% a 12% mientras VM sube de 3% a 7%) y en Lima (crece de 5% a 12% mientras VM pasa de 2% a 7%). VM crece más que AB en el sector rural.

Tercero, la mayoría de la gente está pidiendo cambios radicales en la política económica y en la vida social así como rol activo del Estado para lograr el desarrollo económico, según la encuesta de marzo del IOP de la PUCP. VM encarna con más fidelidad la radicalidad que demanda la mayoría de la gente.

  1. ¿La guerra sucia frenará el alza de VM?. Mi hipótesis es que las burdas contra-campañas lanzadas por el Apra y por los medios concentrados contra VM, lejos de frenarla, aceleran su pase a la segunda vuelta electoral.

EL DESCALABRO DE UNA ESTRATEGIA

 

                                               Sinesio López Jiménez

Estamos asistiendo al fracaso de la estrategia de García y de los medios concentrados de reducir el juego electoral a una competencia entre los partidos del establisment (KF, PPK, la Alianza Popular de Apra y el PPC) excluyendo al centro y a la izquierda. El objetivo era blindar al modelo neoliberal en el campo de la representación política y del gobierno. Sus impulsores trabajaron esta estrategia durante todo el gobierno de Humala y esperaban que ella funcionara como un reloj en el siguiente proceso electoral. Cuando este apareció, el escenario quedó organizado en dos campos: el de la cancha grande en el que competían los candidatos de establisment y el de la pequeña cancha en el que operaban los pitufos.

La mitad de los ciudadanos entró al juego y la otra mitad se mantuvo indiferente, recelosa o claramente en contra. Un primer aviso del fracaso de la estrategia excluyente fue el ingreso de Acuña y de Guzmán a la cancha grande de la competencia electoral. Pese a que sus propuestas no eran diferentes a las de los partidos de establishment, ellos no gozaban de su aceptación ni de su confianza. En cambio, para los ciudadanos que los respaldaban eran los rostros nuevos de la política. En ese momento entra a tallar el JNE, en cuya composición participan connotados filoapristas, declarando sus candidaturas improcedentes, en el caso de Acuña por haber dado dinero a sus potenciales electores y en caso de Guzmán por no estar reconocido en el ROP y por no haber observado la democracia interna en su elección. La ley es la ley.

Los estrategas de la exclusión creyeron que, con la salida de Acuña y de Guzmán, la cosa volvía a los cauces establecidos, pero no contaron con la astucia de los ciudadanos contestatarios que lanzaron al ruedo de la cancha grande a Verónica Mendoza y a Alfredo Barnechea. Esta sorprendente emergencia ha hecho exclamar a Juan de la Puente: ¡Habemus centro y habemus izquierda!.  Estos sí expresan la demanda de renovación política no solo en sus rostros relativamente nuevos sino también en sus planeamientos políticos, diferentes a los del modelo neoliberal.

Lo más grave de esta situación es que la estrategia de la exclusión se ha vuelto en su contra y apunta contra ellos mismos. Se pide que se aplique la ley a los candidatos y partidos del establisment. A KF por las mismas causas que se aplicaron a Acuña. A PPK y a la Alianza Popular por las mismas razones por las se excluyó a Guzmán. Pero el JNE está blindando a los candidatos del establisment negándose a aplicarles las mismas leyes que con dureza aplicó a Guzmán y a Acuña ante las mismas faltas.

Todos estos enjuagues electorales que enturbian el proceso electoral y lo hacen ilegítimo han lanzado a miles de jóvenes a las calles exigiendo al JNE igual trato a todos los candidatos. La puntería de las protestas masivas se dirige sobre todo contra KF no sólo porque es la más favorecida con las exclusiones de los candidatos sino porque a través de la hija vuelve el padre con sus crímenes y su corrupción.

El hito del fracaso de esta estrategia está por llegar: el debilitamiento de la candidatura de KF, el nuevo derrumbe de PPK, el estancamiento de García en los límites de la valla electoral y el ingreso decidido de Verónica y Barnechea a disputar la segunda vuelta electoral.

UN PROCESO ANTIDEMOCRATICO

                                   Sinesio López Jiménez

El proceso electoral ha pasado rápidamente de la confusión e incertidumbre a la deslegitimación, cualquiera hubiera sido la decisión que tomara el JNE. Si hubiera decidido que TPP y APP siguieran en carrera, los candidatos del establisment y los medios concentrados habrían dicho que el proceso electoral estaba contaminado y deslegitimado porque participaban algunos candidatos que legalmente no habrían debido participar. Ahora que ha decido excluirlos, un importante contingente ciudadano y una creciente corriente de la opinión pública nacional e internacional van a sostener que el proceso electoral es antidemocrático e ilegítimo porque impide la participación política de, por lo menos, un cuarta parte de los electores.

¿Cómo hemos llegado a esta situación crítica del proceso electoral?. Hay varios factores que han contribuido a producirla. Uno primero es la mantención de viejas normas y la dación de otras nuevas sobre los partidos y el proceso electoral con la clara intención de producir confusión y de excluir a los candidatos del centro y de la izquierda. Las normas no caen del cielo sino que han sido hechas por los legisladores conservadores que controlan el Congreso y que quieren construir un sistema político cerrado en el que solo ellos puedan participar canalizando la representación de todos los ciudadanos. Buscan reducir la competencia electoral a los candidatos del establisment e impedir la renovación política.

Un segundo factor, que coincide con el anterior en los objetivos políticos, es la apuesta firme de los medios concentrados a mantener el statu quo neoliberal, a elitizar la escena política y electoral para que en ella solo puedan participar los partidos y personajes del establisment, a excluir al centro y a la izquierda anulando la presencia de alternativas que cuestionen al pensamiento único neoliberal. Un tercer factor es la falta de autonomía y la incompetencia del JNE que es el gran operador de este proceso antidemocrático. Varios analistas y medios han señalado la presencia de integrantes apristas en su composición, lo que quita imparcialidad a sus decisiones. Hay, además, una evidente incompetencia del JNE en el manejo de las etapas y los tiempos del proceso electoral, lo que ha generado confusión e incertidumbre en los actores políticos y en los ciudadanos.

¿Qué viene ahora?.  En un primer momento se va a producir un gran desconcierto y un incremento significativo de los votos viciados y blancos y de los que no saben por quién  votar. En un segundo momento, se producirá un cierto realineamiento de las opciones electorales. Es probable que gran parte de los votos de Acuña, en particular de los sectores D y E, pasen a engrosar la filas de Fujimori; que  las clases medias acomodadas y altas que querían votar por Guzmán pasen a PPK o a Barnechea y que las clases medias, pobres y muy pobres que querían votar por el moradito opten esta vez por Barnechea y Verónica Mendoza.

La pregunta de fondo es cómo va a reaccionar la enorme masa de ciudadanos contestatarios del Sur, especialmente del sur andino, cuya apuesta por un determinado candidato decide generalmente su pase a la segunda vuelta. Me parece que esa disputa se va a dar entre Barnechea y Verónica Mendoza dentro de una guerra sin cuartel desatada por la derecha y las fuerzas del establisment.

CONFUSION E INCERTIDUMBRE

Sinesio López Jiménez
Existe confusión e incertidumbre en el proceso electoral que tienen distinta procedencia. Una primera fuente es la frondosa normatividad partidaria y electoral hecha para aplicar rigurosamente a los partidos cuando estos prácticamente no existen. Llamar partidos a los pequeños caudillos con franquicia electoral es un abuso del lenguaje. Algunas normas electorales han sido dadas en pleno proceso electoral y han generado más confusión. ¿Se aplican o no esas normas a este proceso electoral o son para el siguiente?. Si son para el siguiente, ¿por qué darlas ahora?. Si son para el actual proceso, ¿ por qué cambiar las reglas de juego cuando ya comenzó el partido?.

Una segunda fuente es la actuación de los organismos electorales que, sometidos a una fuerte presión política y mediática, se mueven confusamente entre dictámenes que declaran inadmisibles o improcedentes a las decisiones de los actores políticos. Sospecho que sus dictámenes no son uniformes frente a casos parecidos. Una tercera fuente es la excesiva fragmentación partidaria que genera caos en la administración electoral, llena de siglas al país, pero produce un vacío de ideas y propuestas sólidas. Además, hace difícil la elección del ciudadano.

Una cuarta fuente es el enorme poder de los medios concentrados empeñados en imponer y mantener a determinados candidatos del establishment y en bloquear a los del antiestablisment económico o político. Ellos despliegan sus propias campañas y contracampañas cuya efectividad miden las encuestas que contratan. Hasta ahora su éxito es muy pobre. Casi todos los candidatos del establisment están cayendo y no han podido contener la emergencia, en algunos casos vigorosa, de los pitufos (Guzmán, Verónica y Barnechea). Su éxito se reduce a la demolición de Acuña y al mantenimiento de Keiko como favorita.

En quinto lugar, las encuestas inciden no sólo en el estado de ánimo de los candidatos sino también en los organismos electorales. Cuando las encuestas los favorecen, no se quejan. Cuando muestran su caída, sostienen que las encuestas son manipuladas. El nivel de apoyo electoral de los candidatos incide probablemente en las decisiones de los organismos electorales. Es menos riesgoso sacar del juego a un candidato que araña el subsuelo que echarse abajo un candidato que sube aceleradamente en las encuestas. ¿Manipulan o no las encuestadoras?. Las vinculadas a partidos, manipulan, pero las serias no arriesgan su prestigio ni su dinero.

Los candidatos que caen y ven difícil remontar y los pitufos que no pueden despegar son la sexta fuente de confusión e incertidumbre. Dramatizan demasiado, pierden el sentido del ridículo, se encadenan a las rejas de Palacio de gobierno, presentan quejas, apelan las decisiones de los organismos electorales, buscan culpar a estos y al gobierno de su inminente fracaso. Es probable que, in pectore, quieran que el proceso electoral naufrague.

Llama la atención que los ciudadanos, pese a su volatilidad y en medio de la incertidumbre, sean los que ponen orden superando la fragmentación y concentrando sus votos en candidatos viables. Ellos no son solo votos (Schumpeter), ni sólo electores (Weber) sino también ciudadanos plenos y muchos de ellos contestatarios.

LOS MEDIOS CONCENTRADOS EN CAMPAÑA

Sinesio López Jiménez
En una situación en la que los partidos políticos no existen, los poderes fácticos adquieren una importancia decisiva, en particular en las coyunturas electorales. Por un lado, el poder mediático incide fuertemente en la configuración del escenario y en la dinámica del proceso electoral y, por otro, el poder económico se encarga de financiar selectivamente a los candidatos del establisment. Los poderes fácticos no forman parte del contexto sino que son actores que intervienen a lo largo de la coyuntura electoral.

Los medios concentrados se prepararon desde muy temprano para enfrentar la coyuntura electoral del 2016. Un primer paso fue la compra de Epensa que les permitió controlar más del 80% del mercado periodístico. No querían volver a experimentar el trauma del 2011, como lo dijo Fritz Dubois, el director de El Comercio de entonces. Un segundo paso fue el diseño de un escenario electoral favorable a sus intereses teniendo en cuenta la existente fragmentación partidaria. Apostaron a reducir la lucha electoral a una mera competencia entre los candidatos de derecha y a desaparecer las alternativas de centro y de izquierda. Encontraron un terreno abonado en los escándalos de corrupción (Ecoteva de Toledo y agendas de Nadine) y en la irresponsabilidad y el sectarismo de la izquierda.

Lo que no estaba en el libreto de los medios concentrados era la resistencia ciudadana del 50% del país que se negaba a respaldar a los candidatos del establisment. Estos eran vistos como desgastados y corruptos. La resistencia ciudadana se expresaba en el alto porcentaje de votos nulos y viciados y de electores que no asumían una determinada opción electoral. Apenas la resistencia cedió y comenzaron a salir algunos candidatos de la cancha de los pitufos a competir con los candidatos preferidos del establisment, los medios concentrados desplegaron como tercer paso una contracampaña feroz para sacarlos del juego electoral.

Primero enfilaron sus ataques contra Acuña acusado de múltiples plagios y de comprar votos con plata como cancha y luego contra Julio Guzmán acusado de incumplir ciertas normas administrativas en la inscripción de su partido. En el caso de Acuña, la agresiva contracampaña está a punto de lograr su objetivo, dados los múltiples y reales flancos débiles que ofrece el candidato. En el caso de Julio Guzmán la presión se dirige a los organismos electorales para que decidan su exclusión que, hasta el momento de escribir este artículo, está en suspenso.

Pese al enorme poder de los medios concentrados, su estrategia electoral puede fracasar. La última encuesta de IPSOS Apoyo muestra que sus candidatos favoritos han comenzado un lento descenso (Fujimori) o ya están en un franco desplome electoral (PPK y García) mientras que los candidatos que estaban fuera de sus cálculos electorales comienzan a crecer (Guzmán especialmente, Verónica Mendoza y Barnechea). Si estas tendencias se acentúan asistiremos a un juego electoral radicalmente diferente al previsto por los medios concentrados.