EL PODER EXAGERADO DE KF

                                 

                                               Sinesio López Jiménez

La señora Fujimori exagera sobre el poder que efectivamente tiene. Ella cree que el control del Congreso y de FP, su partido, le otorga el poder suficiente para tener al gobierno de PPK en jaque permanente. Se equivoca. Esa exageración la lleva a exigir que, para sentarse a conversar, PPK le pida disculpas por los supuestos agravios de la campaña electoral. Lo quiere humillar.

¿Quién debe pedir disculpas a quién? A la señora Fujimori le han dicho muchas verdades que ella toma como ofensas. No es un agravio afirmar que ella fue la primera dama del gobierno más corrupto de la historia peruana, que  el gobierno de su padre cometió crímenes y delitos de lesa humanidad y que fue un régimen autoritario nacido de un golpe de Estado. Tampoco es un agravio sostener que la familia Fujimori quiere instaurar un régimen dinástico. Ella está donde está en la política, en gran medida, porque se apellida Fujimori. Y si ella sale del ruedo, se prepara Kenyi para reemplazarla.

Mucho menos es un agravio la denuncia según la cual el secretario general de su partido es investigado por la DEA por el supuesto delito de narcotráfico y por la Fiscalía peruana por el supuesto delito de lavado de activos desde hace dos años. Si todas estas denuncias (que no son todas) contra KF son verdades de a puño quien tiene que pedir disculpas al Perú y a los peruanos es ella por habernos querido vender gato por liebre.

Pero la señora Fujimori se equivoca sobre el poder que tiene el Congreso.  Es cierto que este tiene una serie de controles sobre el Ejecutivo en un presidencialismo parlamentarizado como el nuestro, pero esos controles tienen límites y no pueden abusar con ellos. El voto de investidura al gabinete, por ejemplo. Esos controles no lo convierten en parlamentarismo (en el que el Congreso es el primer poder del Estado) o en semi-presidencialismo (como equivocadamente piensa Sartori) ni eliminan el dato fundamental de todo presidencialismo: El Presidente de la República es jefe de Estado y jefe de gobierno.

Como jefe de gobierno, el Presidente controla el MEF, el superministerio que, desde hace  mucho tiempo, gobierna efectivamente al Perú y que, incluso, avasalla al Congreso que no tiene capacidades para limitar su poder. La alta burocracia del MEF y del BCR tiene un peso decisivo no sólo en la economía sino también en la política.

El poder del Ejecutivo se acrecienta si, como es previsible, los poderes fácticos (la CONFIEP y los medios) se alinean con PPK. No hay que olvidar el peso que tienen los medios en la correlación política de fuerzas. No son invencibles, pero tienen  mucho poder sobre todo cuando se trata de destruir al enemigo político. En la segunda vuelta los medios concentrados (particularmente el canal 4 y El Comercio) abandonaron a KF para respaldar decididamente a PPK. Sin ellos, las denuncias contra Ramírez (secretario general de FP) y Chlimper (primer Vicepresidente) no hubieran producido los estragos que produjeron en la candidata del fujimorismo.

UN GOBIERNO DIVIDIDO

          

                                               Sinesio López Jiménez

Con el triunfo de Kuczynski en la segunda vuelta se instala en el Perú un gobierno dividido en el que el Presidente es de un partido (PPK) y el Congreso es controlado por otro partido (Fuerza Popular). Esta división no es un problema en un régimen presidencialista puro (como el de USA) en el que existe una clara autonomía de poderes, pero puede serlo en un presidencialismo parlamentarizado (como el nuestro) en el que el Presidente está sometido a ciertos controles parlamentarios. Entre estos, el voto de investidura del gabinete nombrado por el Presidente.

Pese a los problemas que trae consigo (en un presidencialismo parlamentarizado) el gobierno dividido, este es preferible a un gobierno absolutista en el que el Presidente de la República controla el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo y extiende luego su control al Poder Judicial y a los organismos de control institucional (Contraloría, TC, CNM, Defensoría, etc). Este hubiera sido el caso si KF hubiese triunfado en la segunda vuelta.

Una de las reformas políticas que es necesario hacer en el futuro es el cambio del régimen presidencialista parlamentarizado por el de presidencialismo puro debido a los problemas de gobernabilidad que aquel genera. Antes del gobierno de George Bush, USA tuvo 50 años de gobierno dividido y todo funcionó más o menos bien. Lamentablemente este cambio de régimen político no lo puede llevar a cabo el Congreso de la República (debido a sus propios intereses y a sus apetitos desmedidos de poder) sino un Poder Constituyente.

En el Perú hemos tenido algunas experiencias de gobierno dividido en el último año de los gobiernos de Humala y de Toledo y en todo el primer gobierno del Presidente Belaúnde. En este último caso el gobierno dividido generó graves problemas de gobernabilidad que culminaron en el golpe del general Velazco Alvarado (1968). Tratando de evitar el golpe, el Presidente Belaúnde hizo la propuesta de gabinetes conversados al Apra y al Odriísmo, pero ya era tarde.

Kuczynski conoce bien la permanente confrontación que desarrollaron Acción Popular y la Democracia Cristiana, por un lado, y la coalición Apra-Uno, por el otro, y que terminó en el golpe de Estado de Velazco. Es probable que esa experiencia lo lleve a evitar la confrontación y a plantear una política de concertación de alcances múltiples: acuerdos con el fujimorismo en el modelo económico y acuerdos con el centro y con la izquierda en todo lo que se refiere al despliegue de políticas sociales y al respeto de las libertades y de los derechos humanos. Como lo hizo Haya de la Torre en la Asamblea Constituyente (1979-1980).

La cosa no será fácil si se tiene en cuenta la dura polarización en la que se ha desarrollada la segunda vuelta y la estrecha diferencia de los resultados. El fujimorismo tiene sangre en el ojo y el antifujimorismo radical es muy fuerte en la izquierda. Las dificultades se incrementan si se tiene en cuenta que los diversos líderes de la oposición quieren situarse bien frente al gobierno y a la opinión pública con miras a las elecciones regionales y locales del 2018 y a las elecciones generales del bicentenario (2021). Que sea difícil no significa, sin embargo, que sea imposible.

LEALTAD Y ATRACCION EN LAS SEGUNDAS VUELTAS

 

Sinesio Lopez Jimenez

Desde una perspectiva meramente electoral, los competidores de las segundas vueltas tienen que realizar tres operaciones básicas: retener lo ganado en la primera vuelta, ganar los votos de los que no pasaron a la segunda vuelta y obtener el apoyo de los que votaron blanco y viciado en la primera vuelta. Lo primero alude a la capacidad de retener la lealtad de los que votaron en la primera vuelta mientras la segunda y la tercera se refiere a la capacidad de atracción de los votantes de otras tiendas políticas y de los que rechazan todas las opciones electorales.

Anunciar estas operaciones es fácil, pero ejecutarlas es difícil porque ellas pueden chocar entre sí. Retener los votos de la primera vuelta puede entrar en  tensión o en contradicción con las concesiones que los candidatos que pasan a la segunda  tienen que hacer a los que no votaron por ellos en la primera. Ese riesgo se corre y se hace efectivo cuando algún sector de votantes abandona el barco por algún tipo de desacuerdo. En el 2001 García le arranchó 62 distritos de los 892 que habían votado por Toledo y este le arrebató solo 3 de los 231 que había obtenido el líder aprista en la primera vuelta.

En el 2006 García le quitó a Humala 12 de los 961 distritos en los que había triunfado en la primera vuelta y Humala le quitó a García 4 de los 204 en los que había ganado. En el 2011 KF le arrebató 11 distritos a Humala y este le quitó 68 distritos. El patrón básico de las secundas vueltas es, sin embargo, que los competidores mantiene la lealtad de la mayoría de lo ganado en la primera vuelta.

La operación más importante es obtener el apoyo de los que votaron por otros candidatos que no llegaron a la segunda vuelta. En 2001 Toledo atrajo a 336 distritos y García a 232 distritos que no votaron por ellos en la primera vuelta. En 2006 Humala atrajo a 336 distritos, principalmente de la sierra, y García a 260, ubicados especialmente en la costa que son más poblados. En 2011 Humala atrajo a 265 distritos tanto de la costa como de la sierra mientras KF obtuvo el apoyo de 232 distritos, ubicados especialmente en la costa. Ambos candidatos compartieron casi por igual el apoyo de la selva.

El nivel de atracción de los candidatos de la segunda vuelta depende de la cercanía geográfica y social que creen tener los votantes con ellos, por un lado,  y de la lejanía ideológica y política que los electores tienen o creen tener con los candidatos. La capacidad de atracción de KF se apoya más en la cercanía geográfica y social de los votantes con ella  y la capacidad de atracción de PPK se debe a la  distancia ideológica y política que sienten algunos sectores de votantes con respecto a KF. Los que votan PPK están votando en realidad contra KF.

Cuando la disputa por el voto es ajustada, ganar el voto viciado y blanco puede ser decisivo. En el 2001 Toledo obtuvo el apoyo de 66 distritos que habían votado blanco o viciado  en la primera vuelta, mientras García sólo obtuvo el respaldo de 22. En el 2006, 79 distritos que habían votado blanco o viciado en la primera vuelta votaron por Humala en la segunda vuelta mientras que por García solo votaron 20.

Lima es, en general, una plaza decisiva que define la segunda vuelta. En el 2001 García atrajo a casi todos los distritos de los conos y Toledo a los distritos de clase media y alta.  En 2006 García recibió el apoyo de todos los distritos de Lima sin haber ganado uno solo en la primera vuelta. Los recibió gratis de los otros candidatos, especialmente de Lourdes Flores. En 2011 KF perdió pese a que tuvo el respaldo de casi todos los distritos de Lima.

 

¿A QUIEN LE PEDIRIAS QUE GUARDE TU BILLETERA?

 

                                               Sinesio López Jiménez

En ningún país del mundo el programa de gobierno de  un candidato le hace ganar una elección. Ni en los países avanzados cuyos ciudadanos son más educados e informados el programa es decisivo para tener éxito electoral. Los programas son orientaciones generales para gobernar, pero no para ganar elecciones. Los programas ayudan, pero no son decisivos.

Entonces, ¿cuál es la clave?. Como muchas cosas en la vida, la confianza parece ser decisiva. No hay democracia sin confianza. Tampoco crédito ni desarrollo. La sociedad misma no es viable sin un mínimo de confianza que nos permite hablar de “nosotros” o, al menos, tener una convivencia aceptable. ¿De qué depende la confianza en una elección de candidatos a la Presidencia de la República? Hay varios factores, pero destaco los más importantes.

  1. En primer lugar, el candidato es el eje de la confianza, sobre todo en un país sin partidos. Su formación académica y política en centros académicos de calidad del Perú y del extranjero. El conocimiento y la visión del país que le permitan formular propuestas adecuadas. Sus capacidades para enfrentar desafíos y problemas, encontrar las soluciones más pertinentes y tomar las decisiones más eficaces. Su integridad moral probada y su disposición a manejar los asuntos públicos con transparencia. Su empatía con los más necesitados del país y un cierto carisma que le permita tener seguidores que confían en él.
  2. Un equipo de gobierno de primera, formado en las mejores universidades del mundo, que haya tenido experiencia en el manejo de organizaciones privadas o públicas, que sepa tomar decisiones que resuelven los problemas que enfrenta, que inspire confianza no sólo a los empresarios sino también a la gente de a pie.
  3. Ante la ausencia de partidos, que tenga el respaldo, no de los poderes fácticos que velan sólo por intereses mezquinos y que tienen recursos para defenderse solos, sino de las organizaciones y asociaciones de la sociedad civil y de los ciudadanos de a pie.
  4. El conocimiento y la habilidad en el manejo de las funciones y capacidades de la compleja macroestructura estatal. La comprensión de los actuales límites del Estado y de la necesidad de reformarlo para desarrollar las capacidades que permitan cumplir bien las funciones que tiene.
  5. El conocimiento y el manejo de las situaciones difíciles del complejo mundo globalizado. Conversando con mi amigo Balo Sánchez León sobre quien debería ser ministro de Economía y Finanzas, cuando triunfó Humala, me hizo la pregunta precisa:¿A quién le pedirías que guarde tu billetera?. Esta es la pegunta que PPK tiene que hacer a la teleaudiencia en el debate del domingo, previa exhibición contundente del prontuario de la señora KF.

Yo no entregaría mi billetera a la señora KF porque ella es capaz de negar que la recibió con la mayor seriedad del mundo. Su cinismo no tiene límites. Miente sin pestañar. Es capaz de acuchillarnos con una sonrisa. Habla con desparpajo de corrupción como si se tratara de otros. Estoy seguro que PPK me la devolvería con más o menos plata, dependiendo de la tasa de interés en el mercado.

SI PPK FUERA POPY

Sinesio López Jiménez
Con una metralleta imparable de acusaciones de corrupción Popy acabó con García en el debate de la primera vuelta. Le espetó en dos minutos lo que la mayoría de peruanos hubiera querido decirle a García si lo hubiera tenido al frente. Si PPK fuera Popy haría lo mismo con KF y tendría asegurada la victoria en la segunda vuelta. Materia hay y mucha. La mochila de KF es grande y contiene amenazas, crímenes y corrupción. Lo que falta es el actor ducho en esas lides.

En los debates mediáticos cuentan más las formas que los contenidos programáticos. Estos interesan más a los intelectuales y a los políticos que a la gente de a pie. Esta presta especial atención a la forma como se presentan los candidatos y a la confianza que ellos suscitan. La polémica política tiene algo de debate intelectual en el que los protagonistas tratan de exhibir la superioridad de sus argumentos y de mostrar cierta capacidad para recoger los elementos positivos que tiene el adversario integrándolos dentro de su propio discurso.

Pero en ella predominan la guerra y la destrucción del enemigo sobre el uso público de la razón. La destrucción del enemigo puede hacerse de dos maneras: el ataque frontal al estilo Popy y la ironía (o la sátira, o el sarcasmo, o la puya). El más usado en las controversias políticas es el ataque frontal que apela al discurso agresivo para acabar con el enemigo. La ironía busca lo mismo a través del humor que licúa la solemnidad de las formas, de las palabras y de los gestos del enemigo. Muchas veces la ironía tiene una capacidad destructiva mayor que la de una metralleta.

Los políticos duchos en el arte de la esgrima verbal suelen apelar tanto al ataque frontal como a la ironía para acabar con el enemigo. Son los políticos de la vieja estirpe que ya no existen y a los que se extraña cuando se habla de debates políticos. Se extraña la erudición y la ironía de Luis Alberto Sánchez y de Porras; la agilidad mental y la lógica implacable de Cornejo Chávez; el sarcasmo criollo de Bedoya Reyes, el humor pausado de Alfonso Barrantes y el verbo afilado de Javier Diez Canseco.

Otro recurso estratégico de los debates políticos es la agitación del miedo presentando al adversario como un peligro que impide alcanzar las aspiraciones más sentidas de la colectividad: el crecimiento, la democracia, la estabilidad, etc. PPK ya usó este recurso contra VM afectando no sólo sus aspiraciones presidenciales sino también las de AB cuyas filas fueron diezmadas para garantizar el pase de PPK a la segunda vuelta.

PPK puede apelar a los tres peligros que trae consigo la candidata KF: el peligro del poder absoluto si es elegida Presiente de la República puesto que ya tiene una mayoría aplastante en el Congreso, el riesgo de la instauración de la dinastía de los Fujimori y el peligro del retorno de la corrupción y de los crímenes. KF ha escogido los escenarios amigables en los que quiere debatir (Piura y Lima) y ha rechazado el del sur (Arequipa) por temor. PPK, en cambio, ha aceptado meterse a la boca del lobo. Es de esperar que la situación desfavorable no lo lleve a la autocensura.

PARA GANAR LAS SEGUNDAS VUELTAS

 

                                               Sinesio López Jiménez

Para entender mejor las segundas vueltas electorales hay que mirarlas y pensarlas desde la guerra. No digo que ellas son una guerra, pero se parecen. El objetivo de la segunda vuelta electoral es “destruir al enemigo” y para lograrlo es necesario desplegar una estrategia adecuada a este fin.

La que mejor ha entendido el objetivo y la estrategia de la segunda vuelta es KF. Ella dirige ataques directos a PPK para mostrar sus flancos débiles a sus electores y a los ciudadanos en general. PPK se queja afirmando que KF no respeta el pacto ético, en lugar de mostrar las reales vulnerabilidades de KF que a mi juicio son las siguientes:

  1. El peligro de entregar el poder absoluto a KF si ella fuera elegida presidenta de la República, puesto que ya tiene mayoría absoluta en el Congreso. PPK tiene que transformar el éxito de la primera vuelta de KF en la causa de su derrota en la segunda. Tiene que revertir su fuerza electoral de la primera vuelta contra ella misma en la segunda.
  2. El peligro de la instauración del poder dinástico. El mérito de Keiko es apellidarse Fujimori. Si se apellidara Chlimper o Huaroc no tendría el caudal de votos que tiene. Y lo peor es el amenazante ridículo que también viene: Kenyi, a instancias del padre y por propia confesión, espera su turno en el 2021.
  3. El peligro del retorno de la corrupción y los crímenes. Hay que refrescar la memoria de los peruanos con algunos videos decidores que no son calumnias. Son cruda y dura realidad que está grabada en videos inolvidables: la compra del JNE para garantizar el triunfo de AF en el 2000, la compra de los medios con cerros de dólares que sus dueños recibían alegremente, el pago de los estudios de KF y de sus hermanos en caras universidades norteamericanas con plata robada al fisco, administrada por Montesinos. Si fuera otra candidata o candidato, los medios no se cansarían de repetirlos mañana, tarde y noche. PPK tiene que pagar para que los difundan.
  4. Hay que destruir los mitos del fujimorismo: el logro de la pacificación y del fin del terrorismo y la instauración de la estabilidad económica del país. Hay que comenzar a contar la verdadera historia de estos hechos.

¿Está dispuesto PPK a desplegar esta estrategia o no?. Debiera hacerlo, si quiere ganar. Hay otras estrategias que KF y PPK están desplegando competitivamente en esta segunda vuelta: la formación de coaliciones y los jales de ciertas personalidades. Las coaliciones pueden ayudar a obtener un mayor respaldo electoral, pero los llamados jales son electoralmente inútiles. Pueden llenar algunos vacíos (Cuba en las filas de KF y Guillén en las filas de PPK) o ayudar a lavar la cara de la candidata. Pero, ¿puede De Soto lavar la cara de la candidata cuando él mismo necesita que se la laven?.

Lo que KF y PPK están disputando es el voto de los abstencionistas y de los que votan viciado o blanco. Estos son ciudadanos que no creen en el sistema, que se sienten excluidos y que no creen en los dos candidatos. A estos electores no los mueven ni conmueven las coaliciones ni mucho menos los jales. Les puede interesar quizás la estrategia de demolición del enemigo.

AMBIGUEDADES Y CONTRADICCIONES

Sinesio López Jiménez

El debate actual en la izquierda es si KF y PPK son lo mismo o son políticamente diferentes. Los dirigentes del FA tienen una posición ambigua porque afirman que los dos son lo mismo, que luchan contra el retorno del fujimorismo al poder porque eso sería lo peor que le puede pasar al Perú, que no tienen ningún compromiso con PPK y que, gane quien gana, el FA será una oposición firme del gobierno elegido.

Esta táctica es ambigua porque induce al voto blanco y viciado o al voto pro-PPK y estos dos tipos de votos son contradictorios. El voto viciado y blanco es pro-KF. Basta mirar las encuestas para darse cuenta que si los votos blancos y viciados suben, gana KF y si bajan, puede ganar PPK. Además, no es lo mismo ser oposición de un gobierno neoliberal más o menos democrático que de un gobierno neoliberal autoritario, a no ser que se busque “agudizar las contradicciones”. Pero esa no es la propuesta de una izquierda democrática.

Mientras los dirigentes del FA discuten y dudan, sus votantes de la primera vuelta ya decidieron. Según la última encuesta de IPSOS (El Comercio, 26/04/16), la mayoría de los votantes de izquierda (54% que votaron VM y el 39% que votaron Goyo) votarían por PPK en la segunda vuelta. En cambio, el 26% de los que votaron VM y el 30% de los votaron Goyo, votarían blanco y viciado. Este parece un voto radical, pero en realidad es un voto pro-KF.

¿Por qué algunos dirigentes de izquierda son ambiguos? Hay varias razones, pero la principal parece ser la siguiente: Los dirigentes de izquierda no quieren “quemarse”, ensuciarse las manos, contaminarse en la difícil coyuntura actual en la que están obligados a decidir entre dos males (escogiendo al famoso mal menor de las segundas vueltas) para salir de ellos. A algunos dirigentes izquierdistas les gustaría que la lucha se librara siempre entre el bien y el mal, olvidando que muchas veces ella se da dentro del “mal”. La política no se desarrolla sólo en las abstractas alturas de los principios ni en los mullidos asientos parlamentarios sino también en el fango (como esta coyuntura) en el que es necesario decidir y luchar para salir de él.

Los principios y la ética sirven justamente para luchar y salir del fango y no para mantenerlos en las alturas incontaminadas de las utopías. La mayoría de los votantes de izquierda ya decidió y se ha metido al fango de esta coyuntura para salir de él del mejor modo posible, mientras sus dirigentes no quieren quemarse ni ensuciarse las manos. Los soldados han entrado a la batalla, pero los generales y coroneles observan porque quieren mantenerse puros e contaminados. Eso es poco edificante, por decir lo menos.

Nadie les pide a los dirigentes izquierdistas que hagan campaña por PPK si no que tomen una decisión clara y precisa y digan a sus militantes: En esta difícil coyuntura conservadora en la que se enfrentan dos males, vamos a votar PPK tapándonos la nariz para impedir que vuelvan el autoritarismo, la corrupción y los crímenes del fujimorismo. Y apenas lo elijamos, seremos una exigente oposición democrática.

ANTIFUJIMORISMO LIGTH

Sinesio López Jiménez
El salto de PPK del 21% al 44% en la segunda vuelta se explica principalmente por el sentimiento antifujimorista que existe en el país. ¿Cuán extenso e intenso es el sentimiento antifujimorista?. Sospecho que es desigual tanto en extensión (temática, social y territorial) como en intensidad. El fujimorismo es un fenómeno complejo que comprende un tipo de régimen político, una forma de gobierno y un modelo de desarrollo. Fue un gobierno autoritario (corrupto y criminal además) que gobernó para los ricos con el apoyo de los pobres. Combinó el autoritarismo, el neoliberalismo y el neopopulismo con la corrupción y el crimen.

¿El antifujimorismo es oposición a este paquete entero?. Depende. Me parece que la izquierda condena al fujimorismo en todas sus dimensiones; la derecha, en cambio, repudia la corrupción y el crimen y quizá también el neopopulismo, pero convivió y puede convivir sin problemas con el autoritarismo y el neoliberalismo, sobre todo con el neoliberalismo. Este es el caso de PPK y sus seguidores. Desde una perspectiva social, el repudio generalizado se concentra en la corrupción y el crimen. A éstos, las clases medias añaden el autoritarismo. Desde una perspectiva territorial, el antifujimorismo se concentra en la sierra, especialmente en el sur andino y en Cajamarca.

El repudio más intenso contra el fujimorismo se dirige al autoritarismo, a la corrupción y a los crímenes que lo caracterizaron. Es lo que se percibe en la izquierda, los jóvenes, las clases medias e incluso en algunos sectores populares. Para la mayoría de los antifujimoristas, KF participó activamente en el régimen de su padre y su candidatura amenaza reproducirlo con todas sus taras. Tomando en cuenta todos estos aspectos, el antifujimorismo de PPK es ligth, ligero y limitado.

Le basta a PPK este tipo de antifujimorismo para ganarle a KF?. Mi hipótesis es que no. Necesita darle base social y territorial más amplia para triunfar, teniendo en cuenta que sólo ganó en Arequipa y en las clases altas y medias limeñas. Es necesario que proponga una hoja de ruta social, especialmente para los sectores D y E, con los que casi no tiene conexión alguna, y regional, especialmente para la sierra sur y Cajamarca en las que PPK casi no existe, si quiere ganar.

El hecho que PPK sea un antifujimorista ligth no lo hace igual a KF. Los aproxima y son prácticamente iguales en sus propuestas neoliberales, pero en todos los demás aspectos se diferencian, especialmente en lo que se refiere al autoritarismo, la corrupción y los crímenes. El rechazo a los aspectos más repulsivos del fujimorismo acerca a PPK a otros sectores políticos de derecha, centro e izquierda, sin que eso implique un compromiso político con ellos.

AB ha dicho que no se compromete ni con PPK ni con KF y VM ha sostenido que la izquierda es una fuerza de oposición que va luchar para impedir que el fujimorismo vuelva al poder y que no va a establecer ninguno compromiso con PPK. Todo esto significa que si PPK quiere ganar tiene que hacer algunas propuestas que interesen a los sectores sociales y a las regiones que no votaron por él en la primera vuelta. El triunfo no le va llegar gratis.

FRACTURAS ELECTORALES Y PROYECCIONES

 

                                   Sinesio López Jiménez

Las primeras vueltas de las elecciones del 2001, 2006, y 2011 revelan una profunda fractura en la geografía electoral del Perú entre la sierra y la costa. Ella no deriva solo de la lucha política de coyuntura sino que se asienta en macizas bases estructurales que atraviesan el Estado (y sus funciones y capacidades), la sociedad y la cultura y la economía y el desarrollo. Esta fractura expresa, en realidad, una fuerte polarización electoral (más o menos estable) que se asienta en otras polarizaciones de carácter estructural.

Esta es la primera constatación a la que llega la investigación de “Proyectos de Análisis de datos para el Perú” que dirige José Manuel Magallanes (profesor de la PUCP) en el eScience Institute de la University of Washington. Me concentro en el análisis de la polarización electoral del 2001, 2006 y 20011 y, a partir de ella, propongo algunas hipótesis sobre la coyuntura electoral actual.

Toledo en el 2001 y Humala en el 2006 y en el 2011 tuvieron casi la misma base electoral asentada principalmente en la sierra. García en el 2001 y en el 2006 y KF en el 2011 tuvieron casi las mismas bases electorales asentadas en la costa. En la práctica cada región (sierra y costa, la selva es cambiante) tuvo sus propios candidatos que compitieron en la primera vuelta para pasar a la segunda. La competencia ha sido mayor en la costa en la que varios candidatos disputaron la representación de sus electores mientras en la sierra un solo candidato tendió a concentrar la representación de la mayoría de sus electores. Esta es una primera característica de la polarización electoral

En el 2001 y en el 2006 García y Lourdes Flores disputaron principalmente las bases electorales de la costa (imponiéndose el primero sobre la segunda en ambas contiendas electores), mientras Toledo el 2001 y Humala el 2006 obtuvieron el apoyo mayoritario de la sierra (y de la selva en el caso de Toledo). En el 2011 KF, Toledo y PPK disputaron las bases electores de la costa mientras Humala concentró el apoyo mayoritario de la sierra, en particular del sur y del centro.

Una segunda característica es el nivel de radicalización y de exigencia de cambios de los candidatos. Los que buscaron representar a la sierra han sido más radicales (un poco menos Toledo) y han planteado mayores cambios porque de esa manera expresaban el descontento y el espíritu contestatario de sus electores, mientras los representantes de los electores costeños han tendido a ser más moderados y a enfatizar la continuidad sobre el cambio. Un tercer rasgo es el nivel de concentración de los apoyos. Los candidatos que representan a la sierra reciben el respaldo mayoritario de 1,300 distritos más o menos y, dentro de ellos, de 20 o más distritos con más100 mil habitantes. Entonces pasan a la segunda vuelta. En cambio, los que representan a la costa y pasan a la segunda vuelta ganan en alrededor de 300 distritos.

A partir de estos datos, ¿qué se puede decir de las elecciones del 10 de abril?. Sugiero las siguientes hipótesis. 1. La polarización electoral entre la costa y la sierra se mantiene. No se ha producido nada nuevo que la cambie. 2. KF mantiene su representación en la costa, triunfa sobre PPK, AB, VM y deja a García casi sin representación. 3. Si VM concentra la representación de la sierra y del cambio, sobre todo del sur y del centro, pasa a la segunda vuelta. 4.  Si la representación de la sierra se divide entre VM y AB, entonces se bloquean entre sí y PPK pasa a la segunda vuelta. La elección será un pichanguita entre neoliberales con exclusión de la sierra. 5. Si AB entra a disputar con KF y PPK la representación de la costa, puede pasar una de estas cosas: a. AB bloque a PPK y le hace al gringo lo mismo que este le lizo a Toledo en el 2011. Entonces pasa a la segunda vuelta VM. B. Si avanza en la costa y tiene apoyos significativos de la sierra y de la selva, AB pasa a la segunda vuelta.

LAS TESIS DE ABRIL

                                               Sinesio López Jiménez

Por razones de espacio voy a enunciar algunas tesis de balance de la primera vuelta de un proceso electoral parcialmente antidemocrático e injusto.

  1. Los resultados electorales de la primera vuelta han reproducido, en lo esencial, la polarización entre la sierra y la costa, especialmente entre la sierra sur y la costa norte, entre la gente que quiere cambios radicales y los que quieren más continuidad que cambios.
  2. El polo costeño es ocupado por dos derechas: la populista autoritaria (KF) y la plutocrática y pituca (PPK), mientras el polo de la sierra es representado por VM (FA) y en menor medida por Goyo Santos.
  3. La polarización electoral ha debilitado al centro político (AB). El miedo, creado por los medios concentrados, generó un voto estratégico en las clases medias que perjudicó a AB y benefició a la derecha plutocrática.
  4. Las primeras vueltas revelan que no hay votos volátiles. Los electores que quieren cambios radicales son los mismos y los que quieren más continuidad que cambios son también los mismos. Los volátiles son los políticos porque no hay partidos. Los electores reducen la alta fragmentaria partidaria a cuatro alternativas viables.
  5. El Perú ha virado a la derecha. En 2001, 2006 y 2011 triunfaron los candidatos que representaron a la sierra y a los cambios radicales y que luego traicionaron. En estas elecciones han triunfado las derechas que representan a la costa y a la continuidad. La segunda vuelta será entre las derechas. El capital celebra, la bolsa se dispara, el dólar baja y los inversionistas brindan.
  6. Se ha producido una disonancia cognitiva en los electores que piden (76%) cambios en las políticas económicas (40% de ellos cambios radicales), pero que han votado mayoritariamente por las derechas neoliberales. Esta disonancia se resolverá en la protesta y en la calle.
  7. La batalla electoral ha sido muy desigual. Las derechas han tenido apoyos decisivos (poderes fácticos y medios concentrados) y millones para la campaña electoral, mientras el FA sólo ha tenido las redes sociales y las plazas públicas. Ello no obstante, ha obtenido el 19% de apoyo electoral, ha ganado 7 regiones y tiene 20 congresistas.
  8. Los viejos partidos y liderazgos (García y Flores) se hunden y aparecen nuevas generaciones en la derecha populista autoritaria y en la izquierda. La gran revelación de estas elecciones es, sin duda, VM. Es un rostro nuevo, trae ideas nuevas, es una mujer carismática, despliega un estilo político renovado y es acompañada por cuadros jóvenes y por intelectuales y profesiones con experiencia en la gestión pública. AB aireó el clima político con ideas nuevas y evitó el colapso de AP.
  9. El antifujimorismo masivo no afectó la primera vuelta de KF, pero puede incidir decisivamente en la segunda. Con un tercio de los votos emitidos obtiene el 55% del Congreso. ¿Sobre-representación o presencia efectiva en las regiones?.
  10. El caso Goyo Santos y el caso Arequipa merecen una reflexión especial. Ahora sólo quiero decir que Goyo bloqueó el pase de VM a la segunda vuelta.