Supremacistas Blancos Construyeron un Sitio Web para Exponer Parejas Interraciales, y al parecer Será Difícil Eliminarlo

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Grupos racistas han publicado una base de datos con mensajes de odio dirigida a mujeres blancas que salen con hombres de color como “traidoras”, hostigándolas en línea.

“Allison” y su prometido tienen una cuenta pública en Instagram que utilizan para dar a sus seguidores una idea de su vida juntos en Chicago, IL. Ellos siempre publican imágenes con los hashtags #love y #interracialcouple.

Esta pareja ya se había acostumbrado a recibir comentarios racistas debajo de sus fotos. Sin embargo, a principios de mayo, esos comentarios comenzaron a suceder con más frecuencia y adquirieron un tono más siniestro e incluso amenazante, a menudo con referencias a oscuros supremacistas blancos o memes relacionados con el “incel” (“Involuntary Celibate”: movimiento en línea creado por hombres que sienten frustración por su incapacidad de encontrar una pareja romántica o para tener relaciones sexuales con el sexo opuesto, se consideran machos alfa, apelan a la superioridad masculina y la misoginia contra mujeres especialmente atractivas como principal característica narcisista).

El 5 de mayo de este año, “Allison”, cuyo verdadero nombre se oculta por su seguridad, recibió un extraño Mensaje Directo. Era de una mujer que ella no conocía, quien le informó que su nombre estaba en un sitio web inquietante que recopilaba información sobre mujeres blancas en relaciones interraciales.

Cuando ella visitó el sitio web, encontró su nombre, fotos y redes sociales bajo la etiqueta “traidores”.

“Fue raro, extraño y espeluznante”, dijo Allison, de 28 años. “Estaba pensando ‘¿Quién se toma el tiempo para hacer esto?'”

El sitio web nombra, avergüenza y promueve la violencia contra las parejas y familias interraciales, y ha circulado en algunos de los rincones más oscuros de Internet, incluidos los servidores neonazis de Discord y canales “aceleracionistas” en Telegram.

Los supremacistas blancos siempre han invocado la “pureza racial” para justificar el racismo y los actos brutales de violencia contra las personas no blancas. Y en los últimos años, han confiado en las redes sociales o foros marginales para organizar campañas de hostigamiento masivo o ataques contra personas de color, judíos, mujeres y periodistas.

“Un sitio web como este es preocupante por razones incluso más allá del odio repulsivo que promueve. Este sitio web es otro ejemplo de cómo se están diseñando ciertos espacios en línea para, literalmente, facilitar el acoso”, dijo Oren Segal, vicepresidente del Centro de Extremismo de la Liga Anti-Difamación. “Tienen impacto en el mundo real en personas reales. Los sistemas en línea que requiere un sitio como este para operar deben tomar medidas para responder a esta situacion”.

El sitio web se creó en abril, pero se desconectó después de que su proveedor de alojamiento inicial cortara lazos con ellos. Luego encontraron un alojamiento en uno de los mayores registradores de dominios de Rusia, R01. VICE News contactó a R01 el martes para preguntar si el sitio violó sus políticas. Una hora después, el sitio se desconectó, pero a partir del miércoles por la mañana se volvió a instalar. Tatiana Agafonova, portavoz de R01, escribió en un correo electrónico que la compañía “prestaría diligentemente sus servicios a los clientes” a menos que un tribunal dictamine lo contrario o la policía entrara en contacto con ellos.

El propietario del sitio web protege su identidad y ubicación a través de Cloudflare, una compañía de seguridad con sede en los EE. UU. que protege a los clientes de los ataques DDoS (intento de bloquear un sitio web al abrumarlo con  un incesante flujo de datos). VICE News contactó a Cloudflare para preguntar cómo este sitio web en particular cuadraba con sus políticas. Ellos se negaron a comentar sobre sitios los web individuales, pero nos dirigieron a su blog desde febrero de 2019, donde “abordan las quejas sobre el contenido”. Su conclusión era que Cloudflare es una empresa de seguridad, y la moderación de contenido no es realmente su responsabilidad.

A pesar de lo anterior, Cloudflare ha hecho algunas excepciones en el pasado. Después de la violenta manifestación de los supremacistas blancos en Charlottesville en agosto de 2017, las grandes compañías tecnológicas, incluida Cloudflare, lucharon por controlar a los extremistas que habían usado sus servicios para organizar, compartir propaganda y reclutar personas. Cloudflare se desvió de su permanente política de neutralidad en cuanto a la moderación de contenido cuando decidió terminar sus servicios para el sitio web neonazi Daily Stormer, después de que este se burlara del fallecimiento de Heather Heyer, quien murió cuando un neonazi condujo su automóvil hacia una multitud durante los eventos de Charlottesville. “Esta fue mi decisión”, dijo el CEO de Cloudflare, Matthew Prince, a Gizmodo en ese momento. “Esta no es la política general de Cloudflare ahora, de ahora en adelante”.

Cloudflare volvió a tomar medidas luego de que un supremacista blanco atacara a latinos en un tiroteo masivo perpetrado en Walmart en El Paso, Texas en agosto de 2019. El presunto tirador había compartido su manifiesto en 8chan, un sitio de imágenes conocido por sus vínculos con terroristas de extrema derecha. Cloudflare decidió cortar los lazos con 8chan. Prince dijo que “toleran de mala gana el contenido que consideramos censurable, pero trazamos la línea en las plataformas que han demostrado que inspiran directamente eventos trágicos y son ilegales por diseño”.

El esfuerzo por eliminar la plataforma de los principales organizadores detrás de la manifestación de Charlottesville (que tuvo como resultado la muerte de Heyer y docenas de heridos) fue exitoso; la mayoría de ellos se encuentran en bancarrota, aun inmersos en demandas y desvaneciéndose lentamente en la oscuridad. Pero en los años transcurridos desde aquellos hechos, otros extremistas en línea se han vuelto muy eficaces para evadir las represiones tecnológicas mediante el empleo de un lenguaje compartido en forma de memes y eufemismos en constante evolución utilizado para señalar las mismas opiniones racistas.

El sitio web en cuestión utiliza esa misma estrategia, que parece haber sido cuidadosamente diseñada en un esfuerzo por proteger al propietario de la responsabilidad. El propietario incluso declara explícitamente en el sitio que no fomentan la violencia: todo lo que están haciendo es enumerar nombres y cuentas de redes sociales como parte de una base de datos de “mujeres blancas interesadas en los hombres negros”. Una sección se titula “toll paid” y enumera a las mujeres que han estado en relaciones interraciales y que han pasado por una experiencia horrible, como lesiones e incluso la muerte.

“Allison” dijo que la referencia a “toll paid” era una de las cosas que seguían apareciendo en los comentarios en su cuenta de Instagram. “Cosas como ‘no puedo esperar hasta que pagues el precio cuando él te gane'”, dijo Allison. “O ‘el peaje se pagará un día cuando él estrelle tu enorme frente contra el suelo”.

El propietario del sitio web afirma que la sección “toll paid” está destinada a catalogar incidentes donde mujeres blancas son víctimas de violencia doméstica por parte de afroamericanos, y por lo tanto no es una incitación al odio.

Pero “todos los descargos de responsabilidad del mundo” pueden no ser suficientes para protegerlos de una demanda algún día, especialmente si alguien es acosado o perjudicado como resultado, opina Subodh Chandra, ex fiscal federal que ha manejado casos de alto perfil de derechos civiles, incluido un caso reciente contra el Daily Stormer.

“Los creadores de este contenido están en riesgo de encarar responsabilidad civil, a pesar de todos los descargos de responsabilidad sin sentido que hagan”, dijo Chandra. “Muy bien podrían verse sujetos a enjuiciamiento, en caso de que alguien sea hostigado o dañado de otra manera como resultado de esta actividad”.

Una cuarta parte de las 80 mujeres seleccionadas como “traidoras” en el sitio ya eran famosas en Internet como modelos o personas influyentes. Una es Zienna Sonne, una modelo danesa que estuvo casada con un hombre negro. Sonne dijo que ha sido frecuentemente trolleada a lo largo de los años, por lo que no se sorprendió cuando descubrió que su nombre figuraba en este sitio web. “Cuando todavía estábamos juntos, recibía mensajes casi a diario”, dijo Sonne. “Lamentablemente vivimos en un mundo donde esto es normal”.

Sin embargo, para la mayoría de las mujeres en el sitio, como Allison, quien trabaja para la ciudad de Chicago, esta es la primera vez que son atacadas como parte de una campaña de acoso masivo. Se siente tan arbitrario. Existen millones de personas que están en relaciones interraciales; según el último censo de EE. UU., el 15% de todos los nuevos matrimonios fueron entre cónyuges de una raza u origen étnico diferente.

La arbitrariedad se debe al hecho de que no se trata solo de una persona que identifica y señala a las parejas; el propietario del sitio web solicita el envío de presentaciones por parte de los visitantes. Una mujer, que trabajaba en el servicio de comidas mientras estudiaba para ser maestra, fue objeto de un ataque junto con otras dos mujeres con las que asistió a la escuela secundaria. Ella cree que la persona que envió sus fotos probablemente era un ex alumno allí. Aún así, el hecho de que ella conozca a la persona que hizo esto realmente no la preocupa. “Soy más fuerte de lo que parezco, estoy bien”, dijo. “Sin embargo, me da asco … Desprecio el racismo”.

Este tipo de esfuerzos de acoso colectivo conlleva otro riesgo legal, dijo Chandra. Si alguien se equivoca con sus datos sobre un individuo al que se dirige o identifica erróneamente a una persona, podría estar sujeto a una responsabilidad aún mayor.

Hasta ahora, las mujeres con las que habló VICE News dijeron que el nivel de acoso o amenazas no las había preocupado tanto por su seguridad como para que se sintieran obligadas a contactar a las fuerzas del orden público. En otros países, incluidos el Reino Unido y Francia, la “incitación al odio étnico o racial”, que podría incluir la administración de un sitio web racista, se considera un delito. Según los informes, las autoridades australianas ya están investigando este sitio web, luego de que fueron contactados por una adolescente de Melbourne que fue atacada a través de la página web.

Fuente traducida al español de: VICE News

Racismo y asco por los racistas. No al Racismo!

Contra el ecumenismo del odio

El Vaticano critica a los fundamentalistas xenófobos e islamófobos en un artículo de la revista de los jesuitas visado por el propio Papa y por el secretario de Estado

El papa Francisco, entre Ivanka (izquierda) y Melania Trump (derecha), en una audiencia en el Vaticano el 24 de mayo pasado. ALESSANDRA TARANTINO (REUTERS)

¿Quién se acuerda de Charles Maurras? Murió hace más de 60 años mientras cumplía cadena perpetua por complicidad con el enemigo alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Fue extraordinaria su influencia intelectual sobre las derechas más extremas europeas, incluidas las españolas, a través de su partido antisemita, ultra y monárquico, Action Française, sobre todo entre las dos guerras mundiales. Igual de extraordinaria fue su tormentosa relación con la Santa Sede, que terminó con su excomunión y las de su seguidores y con la inclusión de un puñado de sus escritos y de la propia revista que dirigía en el Índice de Libros Prohibidos.

El tiempo de las excomuniones y del Índice de los Libros Prohibidos queda lejos, olvidado ya. Roma ya no hace cosas así, al menos desde el Concilio Vaticano II. Pero si las hiciera, no hay duda de que ahora tendríamos algo parecido a un caso Maurras a propósito de las turbulentas ideas y propuestas políticas del presidente Trump y más concretamente de su consejero estratégico Steve Bannon,un príncipe de las tinieblas que inspira las políticas más extremistas de la actual Casa Blanca, como el muro con México y el muslim ban o prohibición de entrada en EE UU a ciudadanos de seis países musulmanes.

Steve Bannon es católico, mientras que Donald Trump nació en una familia presbiteriana. La religiosidad personal de ambos es más que dudosa, como le sucedía a Maurras, hasta el punto de que fue el agnosticismo del escritor francés el que le condujo a la condena eclesial. Bannon se ha divorciado dos veces a pesar de la indisolubilidad del matrimonio católico, y de Trump se desconoce si practica o si tiene siquiera alguna idea religiosa. Pero en ambos cuenta la religión como visión política del mundo, y ahí es donde el Vaticano tiene algo que decir y lo ha dicho, uniendo además en una misma crítica al catolicismo integrista y al fundamentalismo evangelista que tan buen servicio les ha rendido al Partido Republicano para ganar en las elecciones presidenciales.

Aunque el mensaje es bien claro, en cuanto a quien lo emite y a lo que dice, la vía escogida por el Vaticano es sutil e indirecta. Ha sido la revista de los jesuitas Civiltà Cattolica la que lo ha transmitido, a través de un artículo, titulado ‘Fundamentalismo evangélico e integrismo católico en Estados Unidos, un ecumenismo sorprendente’, firmado por su director, el italiano Antonio Spadaro, y por el protestante argentino Marcelo Figueroa. Un católico y un protestante denuncian precisamente la colusión de católicos y protestantes extremistas estadounidenses en un mismo pensamiento al que califican de “ecumenismo del odio”. Según el diario italiano La Repubblica, el papa Francisco en persona, el secretario de Estado Pietro Parolin y el secretario para las Relaciones con Estados Unidos, Paul Richard Gallagher, han corregido y visado el artículo.

El papa Francisco rechaza la narrativa del miedo y de la inseguridad, sobre la que Trump y su derecha alternativa construyen muros ideológicos

La primera característica de esta desviación teológica es el maniqueísmo, un “lenguaje que divide la realidad entre el Bien absoluto y el Mal absoluto”, cuestión en la que los autores citan al propio presidente Trump y que sitúa a los inmigrantes y a los musulmanes entre las amenazas al sistema de vida de Estados Unidos.Una segunda característica que denuncian Spadaro y Figueroa es el carácter de Teología de la Prosperidad que comparten los dos extremismos católico y evangelista. Su evangelio para ricos, difundido por organizaciones y pastores multimillonarios, predica una idea autojustificativa de que “Dios desea que sus seguidores tengan salud física, sean prósperos y personalmente felices”. La tercera característica es una defensa muy peculiar de la libertad religiosa, en la que extremistas católicos y protestantes se unen en cuestiones como la oposición al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo o la educación religiosa en la escuela, y propugnan un sometimiento de las instituciones del Estado a las ideas religiosas e incluso a la Biblia muy similar al que inspira al fundamentalismo islámico.

Esta visión del mundo proporciona una justificación teológica a la guerra y alienta la esperanza religiosa con la expectativa de un enfrentamiento apocalíptico y definitivo entre el Bien y el Mal. Las afinidades con la idea islamista radical de la yihad son bien claras. El artículo denuncia la web de extrema derecha Church Militant, que atribuye la victoria de Trump a las oraciones de los estadounidenses, propugna la guerra de religiones y profesa el llamado dominionismo, que es una lectura literalista del Genésis en la que el hombre es el centro de un universo a su entero servicio. Los dominionistas consideran anticristianos a los ecologistas y observan los desastres naturales y el cambio climático como irremediables signos escatológicos de un final de los tiempos apocalíptico, que no hay que obstaculizar, sino todo lo contrario.

No es posible comprender esta fuerte arremetida del Vaticano contra la extrema derecha estadounidense sin recordar la intervención de Steve Bannon en una conferencia celebrada en el Vaticano en 2014, en la que denunció la secularización excesiva de Occidente y anunció “la proximidad de un conflicto brutal y sangriento, (…) una guerra global contra el fascismo islámico”, en la que “esta nueva barbarie que ahora empieza erradicará todo lo que nos ha sido legado en los últimos dos mil o dos mil quinientos años”. También hay que situarlo en el marco de tensiones entre la Casa Blanca y el Vaticano a propósito de Oriente Próximo, especialmente tras el primer viaje de Trump en el que pretendió conectar con las tres religiones, islam, judaísmo y catolicismo, pero terminó convirtiéndose en un reforzamiento de la alianza con Arabia Saudí y un estímulo al enfrentamiento con Teherán, con consecuencias inmediatas en el bloqueo a Qatar.

El pontífice no solo discrepa de sus propuestas sobre ecología, inmigración o impuestos, sino que rechaza su estrategia en favor de Riad

Curiosamente, Spadaro y Figueroa defienden las raíces cristianas de Europa, pero con una argumentación inversa a la que se escuchaba en tiempos de Ratzinger, de la que ha desaparecido el supremacismo cristiano y blanco. “El triunfalismo, la arrogancia y el etnicismo vengativo son exactamente lo contrario del cristianismo”, aseguran. El artículo termina recordando que el papa Francisco combate la narrativa del miedo y la manipulación de la inseguridad y de la ansiedad de la gente, evita la reducción del Islam al terrorismo islamista y rechaza la idea de una guerra santa contra el islam o la construcción de muros físicos e ideológicos. Con la denuncia del ecumenismo del odio, el Vaticano sitúa a Steve Bannon y Donald Trump en un infierno ideológico análogo al que abrió las puertas a Maurras en 1927, ahora hace justo 90 años, en el que se encuentran condenados los políticos que utilizan la religión para dividir en vez de unir a los seres humanos.

En: elpais

 

White House offers unapologetic defense of Trump tweets

The White House offered an unapologetic defense Thursday of President Trump’s tweets attacking MSNBC’s Mika Brzezinski during a contentious televised press briefing.

Spokeswoman Sarah Huckabee Sanders was grilled over whether Trump’s inflammatory tweet was beneath the dignity of the presidency, fueled a hostile political environment and set a bad example of how women should be treated by powerful men.

She responded by defending Trump and berating reporters for ignoring the president’s policy agenda on taxes, healthcare and infrastructure.

“The only person I see a war on is this president and everybody that works for him,” she said. “I don’t think you can expect someone to be personally attacked, day after day, minute by minute, and sit back. The American people elected a fighter.”

Sanders said Trump shows the dignity of his office “every day in the decisions he’s making, the focus and the priorities he’s laid out in his agenda.

“He’s not going to sit back and be attacked by the liberal media, Hollywood elites — and when they hit him, he’s going to hit back,” she said.

Trump’s outburst at Brzezinski escalated his long-running feud with the news media, a fight in which he appeared to gain the upper hand this week after CNN was forced to retract a story about the Russia probe.

But Trump’s decision to take aim at her looks, saying that the “Morning Joe” co-host had been “bleeding badly” from a “face-lift,” sparked bipartisan outrage in Washington.

“Mr. President, your tweet was beneath the office and represents what is wrong with American politics, not the greatness of America,” GOP Sen. Lindsey Graham (R-S.C.) tweeted.

Critics on both side of the aisle took specific issue with Trump’s attack on a female reporter — Trump faced repeated allegations of sexism and harassment that bubbled up during his presidential campaign.

Kansas Republican Rep. Lynn Jenkins tweeted Thursday that Trump’s comments were “not okay,” adding that “we should be working to empower women.”

But Sanders pushed aside the notion that Trump’s tweets were sexist or a bad example for how to treat women.

“Everybody wants to make this an attack on a woman — what about the constant attacks that he receives or the rest of us?” she said.

“I’m a woman, I’ve been attacked by that show multiple times, but I don’t cry foul because of it.”

When another reporter followed up by asking if Sanders felt that the tweet set a good example for her children, she deflected by saying that God is the “one perfect role model.”

The spokesperson chided reporters for not focusing more on policy questions and the White House’s legislative agenda, saying that reporters are more consumed by investigations related to Russia election interference and possible collusion between Trump campaign aides and Moscow.

“The media’s focus on priorities don’t line up with the rest of America,” she said. “America is winning, and that is what we like to talk about, but you guys constantly ignore that narrative.”

But critics say Trump’s Twitter broadsides against the media and the Russia investigation are distractions from his policy message.

In addition to the healthcare debate on Capitol Hill, Trump’s staff planned out a series of messaging events called “Energy Week,” featuring a presidential speech about energy development later Thursday. Those events have been overshadowed by the president’s attack.

It also undercut his call for unity after this month’s shooting at a congressional baseball practice that left House Majority Whip Steve Scalise (R-La.) and others injured.

“We may have our differences, but we do well in times like these to remember everyone who serves in our nation’s capital is here because, above all, they love our country,” Trump said at the White House on June 14, the day of the shooting.

In: thehill 

Trump Mocks Mika Brzezinski; Says She Was ‘Bleeding Badly From a Face-Lift’

WASHINGTON — President Trump lashed out Thursday at the appearance and intellect of Mika Brzezinski, a co-host of MSNBC’s “Morning Joe,” drawing condemnation from his fellow Republicans and reigniting the controversy over his attitudes toward women that nearly derailed his candidacy last year.

Mika Brzezinski in Trump Tower in November. Credit Evan Vucci/Associated Press. Image: https://static01.nyt.com/images/2017/06/30/business/30trumpmedia1/30trumpmedia1-master768-v2.jpg

Mr. Trump’s invective threatened to further erode his support from Republican women and independents, both among voters and on Capitol Hill, where he needs negotiating leverage for the stalled Senate health care bill.

The president described Ms. Brzezinski as “low I.Q. Crazy Mika” and claimed in a series of Twitter posts that she had been “bleeding badly from a face-lift” during a social gathering at Mr. Trump’s resort in Florida around New Year’s Eve. The White House did not explain what had prompted the outburst, but a spokeswoman said Ms. Brzezinski deserved a rebuke because of her show’s harsh stance on Mr. Trump.

The tweets ended five months of relative silence from the president on the volatile subject of gender, reintroducing a political vulnerability: his history of demeaning women for their age, appearance and mental capacity.

“My first reaction was that this just has to stop, and I was disheartened because I had hoped the personal, ad hominem attacks had been left behind, that we were past that,” Senator Susan Collins, a moderate Republican from Maine who is a crucial holdout on the effort to repeal the Affordable Care Act, said in an interview.

“I don’t think it directly affects the negotiation on the health care bill, but it is undignified — it’s beneath a president of the United States and just so contrary to the way we expect a president to act,” she said. “People may say things during a campaign, but it’s different when you become a public servant. I don’t see it as undermining his ability to negotiate legislation, necessarily, but I see it as embarrassing to our country.”

A slew of Republicans echoed her sentiments. Senator Lisa Murkowski of Alaska, who, like Ms. Collins, holds a pivotal and undecided vote on the health care bill, tweeted: “Stop it! The presidential platform should be used for more than bringing people down.”

Senator Ben Sasse, a Nebraska Republican who opposed Mr. Trump’s nomination during the presidential primaries, also implored him to stop, writing on Twitter that making such comments “isn’t normal and it’s beneath the dignity of your office.”

Senator James Lankford, Republican of Oklahoma, added, “The president’s tweets today don’t help our political or national discourse and do not provide a positive role model for our national dialogue.”

Ms. Brzezinski responded by posting on Twitter a photograph of a box of Cheerios with the words “Made for Little Hands,” a reference to a longstanding insult about the size of the president’s hands. MSNBC said in a statement, “It’s a sad day for America when the president spends his time bullying, lying and spewing petty personal attacks instead of doing his job.”

Mr. Trump’s attack injected even more negativity into a capital marinating in partisanship and reminded weary Republicans of a political fact they would rather forget: Mr. Trump has a problem with the half of the population more likely to vote.

Representative Sheila Jackson Lee of Texas and others in the House criticized President Trump’s remarks on Thursday. Credit Stephen Crowley/The New York Times. Image: https://static01.nyt.com/images/2017/06/30/us/30dc-trumpwomen-3/30dc-trumpwomen-3-master675.jpg

Christine Matthews, a Republican pollster who specializes in the views of female voters, said the president’s use of Twitter to target a prominent woman was particularly striking, noting that he had used only one derogatory word — “psycho” — to describe the show’s other co-host, Joe Scarborough, and the remainder of his limited characters to hit upon damaging stereotypes of women.

“He included dumb, crazy, old, unattractive and desperate,” Ms. Matthews said.

“The continued tweeting, the fact that he is so outrageous, so unpresidential, is becoming a huge problem for him,” she added. “And it is particularly unhelpful in terms of building relationships with female Republican members of Congress, whose votes he needs for health care, tax reform and infrastructure.”

But it was unclear whether the vehemence of the president’s latest attack would embolden members of his party to turn disdain into defiance.

Senior Republicans, including Senator Mitch McConnell of Kentucky, the majority leader, cycled through what has become a familiar series of emotions and calculations after the Twitter posts, according to staff members: a flash of anger, reckoning of possible damage and, finally, a determination to push past the controversy to pursue their agenda.

“Obviously, I don’t see that as an appropriate comment,” the House speaker, Paul D. Ryan, said during a Capitol Hill news conference. Then he told reporters he wanted to talk about something else.

Representative Nancy Pelosi, the House Democratic leader, demanded an apology, calling the president’s Twitter posts “sexist, an assault on the freedom of the press and an insult to all women.”

A spokeswoman for the president, Sarah Huckabee Sanders, urged the news media to move on, arguing during the daily White House briefing that Mr. Trump was “fighting fire with fire” by attacking a longtime critic.

Ms. Brzezinski had called the president “a liar” and suggested he was “mentally ill,” added Ms. Sanders, who defended Mr. Trump’s tweets as appropriate for a president.

Melania Trump, the president’s wife — who has said that, as first lady, she will embark on a campaign against cyberbullying — also rejected claims that her husband had done what she is charged with undoing.

“As the first lady has stated publicly in the past, when her husband gets attacked, he will punch back 10 times harder,” Mrs. Trump’s spokeswoman wrote in a statement, referring to the first lady’s remarks during the campaign.

Current and former aides say that Mr. Trump was chastened by the furor over the “Access Hollywood” tape that emerged in October, which showed him bragging about forcing himself on women, and that he had exhibited self-restraint during the first few months of his administration. But in the past week, the sense that he had become the victim of a liberal media conspiracy against him loosened those tethers.

Moreover, Mr. Trump’s oldest friends say it is difficult for him to distinguish between large and small slights — or to recognize that his office comes with the expectation that he moderate his behavior.

And his fiercest, most savage responses have almost always been to what he has seen on television.

”Morning Joe,” once a friendly bastion on left-leaning MSNBC, has become a forum for fiery criticism of Mr. Trump. One adviser to the president accused the hosts of trying to “destroy” the administration over several months.

After lashing out at Mr. Scarborough and Ms. Brzezinski at one point last summer, Mr. Trump told an adviser, “It felt good.”

Even before he began his campaign two years ago, Mr. Trump showed a disregard for civility when he made critical remarks on television and on social media, particularly about women.

He took aim at the actress Kim Novak, a star of 1950s cinema, as she presented during the 2014 Academy Awards, taking note of her plastic surgeries. Chagrined, Ms. Novak later said she had gone home to Oregon and not left her house for days. She accused Mr. Trump of bullying her, and he later apologized.

As a candidate, Mr. Trump was insensitive to perceptions that he was making sexist statements, arguing that he had a right to defend himself, an assertion Ms. Sanders echoed on Thursday.

After the first primary debate, hosted by Fox News in August 2015, Mr. Trump trained his focus on the only female moderator, Megyn Kelly, who pressed him on his history of making derogatory comments about women.

He told a CNN host that Ms. Kelly had “blood coming out of her wherever,” leaving Republicans squeamish and many thinking he was suggesting that Ms. Kelly had been menstruating. He refused to apologize and kept up the attacks.

Later, he urged his millions of Twitter followers to watch a nonexistent graphic video of a former Miss Universe contestant, Alicia Machado, whose weight gain he had parlayed into a media spectacle while he was promoting the pageant.

Mr. Trump went on to describe female journalists as “crazy” and “neurotic” on his Twitter feed at various points during the race. He derided reporters covering his campaign, Katy Tur of NBC and Sara Murray of CNN, in terms he rarely used about men.

His tweets on Thursday added strain to the already combative daily briefing, as reporters interrupted Ms. Sanders’s defense of the president to ask how she felt about them as a woman and a mother.

She responded that she had only “one perfect role model”: God.

“None of us are perfect,” she said.

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One of the reporters on this story, Glenn Thrush, has a contract for regular appearances on MSNBC.