Historia de los centros comerciales de Lima (1)

Cuando nos referimos a un centro comercial, plaza comercial o mall, hablamos de uno o varios edificios, por lo general de gran tamaño, que alberga locales y oficinas comerciales, cuyo fin es aglutinarlos en un espacio determinado para así reducir espacio y tener mayor cantidad de clientes potenciales. Se diferencia de los hipermercados o tiendas por departamentos, porque está pensado como un espacio público con distintas tiendas, además de incluir lugares de esparcimiento y diversión, como cines o ferias de comidas dentro del recinto. Aunque esté en manos privadas, por lo general los locales comerciales se alquilan y venden de forma independiente, por lo que existen varios dueños de dichos locales, los que deben pagarle servicios de mantenimientos al constructor o a la entidad administradora del centro comercial. Son más habituales en las grandes ciudades para así evitar el congestionamiento que produciría el tradicional mercado público. Tiene, además, una gran connotación sociológica o antropológica, pues es un espacio de intercambio social y humano.

En nuestro país, según la norma legal sobre comercio, es la “edificación constituida por un conjunto de locales comerciales y/o tiendas por departamentos y/u oficinas, organizados dentro de un plan integral, destinada a la compraventa de bienes y/o prestaciones de servicios, recreación y/o esparcimiento” (Norma A.070-Reglamento de Edificaciones. El Peruano, 2006).

Si revisamos el concepto históricamente, la primera generación de centros comerciales en Lima apareció en 1960, con la apertura de Risso y San Isidro (también llamado “Todos”), impulsados por el crecimiento demográfico y económico concentrado en Lima metropolitana. La segunda generación, ya más modernos o “americanizados”, fueron Higuereta (1976), Plaza San Miguel (1976), Arenales (1979) y Camino Real (1980); los “epígonos” de este segundo grupo fueron Plaza Camacho y Molicentro y, en cierta medida, Caminos del Inca y El Polo, imitadores del “modelo Camino Real”.

Antecedentes.- Los orígenes más remotos de los centros comerciales los encontramos en el ágora griega, el foro romano o el bazar oriental; en la América colonial, estarían en los mercados al menudeo en las plazas de las ciudades y pueblos. Luego, la idea fue tomando cuerpo en la segunda mitad del siglo XIX, cuando nacieron en las principales ciudades europeas -e impresionaron por sus audaces construcciones férreas- la Galleria Vittorio Emmanuele II en Milán (1865-1877), la Kaisergalerie en Berlín (1871-1873, destruida en 1944) o el afamado almacén por departamentos GUM en Moscú (1888-1893). Sin embargo, tal como los entendemos ahora, los también llamados malls o plazas comerciales, datan de los años 50, luego de la Segunda Guerra Mundial, y su definición ha ido evolucionando hasta ahora .

Los estudios técnicos coinciden en que el primer centro comercial grande al estilo moderno fue el Northgate Center, construido en 1950 en los suburbios de Seattle (Estados Unidos). Fue diseñado por Victor Gruen, considerado el “padre” de los centros comerciales modernos. El Northgate Center fue el primer centro con un pasillo central (mall) y un almacén ancla que se ubicó al extremo del centro comercial. El centro ofreció todo “bajo un techo” y permitió hacer compras independientemente del clima o de los problemas de parqueo.

El Northgate de Seattle (1950)

La primera galería comercial en Lima.- Los ya legendarios centros comerciales que hoy vemos en nuestra ciudad tuvieron sus antecedentes en los años cincuenta, cuando se inauguró la primera galería comercial: Galerías Boza. En efecto, allá por 1956 fue inaugurado, en pleno Jirón de la Unión, el primer ensayo de centro comercial en Lima, propiedad del ingeniero Héctor Boza (primer vice-presidente durante el gobierno de Odría y embajador en Francia durante el segundo gobierno de Prado). Fue también aquí donde se instaló la primera escalera mecánica que vieron los limeños. Entre finales de los años cincuenta y durante toda la década de los sesenta, “Galerías Boza” fue la más lujosa y moderna galería comercial de Lima. Aquí tenían sus tiendas Ternos Mister, la Casa Lyon y la Casa del Hippie; dos sucursales de librerías “La Familia”; tres peluquerías y salones de belleza: “Peinados y Pelucas Ángel”, “Rosa Silva” y de Jorge Vásquez; dos tiendas de discos: “Héctor Rocca” y “Discos Boza” (abierta en 1966); también restaurantes, como el “Café Galería” y el famoso “Dominó” (inaugurado en 1956 y frecuentado por Sérvulo Gutiérrez, cuyos dibujos decoraron sus paredes; el poeta César Calvo también era un asiduo del local); asimismo, había joyerías (como la Casa Banchero), platerías y zapaterías. En los años setenta, se instaló una sucursal de la desaparecida firma de artefactos electrodomésticos “Yompián”. Lamentablemente, parte de todo esto fue saqueado o destruido durante los disturbios del 5 de febrero de 1975. Las Galerías Boza fueron parcialmente incendiadas y no volvieron a ser las mismas. Actualmente su estado es deprimente. Quizá el único negocio que queda de los setentas es una estructura de madera y vidrio que está en el pasadizo, entrando por el Jirón de la Unión, donde se venden puros, encendedores y regalos varios.


Galerías Boza (skyscrapercity.com)

Los años sesenta.- Durante esta década, hicieron su aparición el Centro Comercial San Isidro y el Centro Comercial Risso. El primero, también conocido como Centro Comercial “Todos”, estaba casi al costado Sears de la Vía Expresa y albergaba tres grandes almacenes: Monterrey, Todos y Oechsle; también aquí operaban tiendas como la “Casa Crevani”, “Óptica Olivos”, “Squire” (peluquería para caballeros), “Pepe Grillo” (ropa de niños), “Muebles 501” y “Librerías ABC” (hoy tiene un supermercado Metro y negocios menores como All4woman, Alda y una sucursal de Interbank). Risso estaba en Lince, a la altura de la cuadra 22 de la avenida Arequipa y tenía tiendas como Monterrey, Marcazolo (menaje doméstico) y la exclusiva peluquería “Squire” para caballeros.


Centro comercial “todos” (San isidro), antes de que se construyera el “zanjón”

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Comentarios

  1. Gonzi escribió:

    Interesante articulo. Siempre da nostalgia ver la Lima de antes… en Risso estaba tambien el Marcantonio pero no sé si estuvo desde que inauguraron el cc.
    Saludos.

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