LA REFORMA DE LOS PARTIDOS

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Sinesio López Jiménez

Uno de los hallazgos más importantes de las recientes investigaciones sobre el mal funcionamiento de las democracias en América Latina (O´Donnell) y sobre la crisis de representación de los partidos (Mainwaring y otros) es que el factor explicativo central en ambos casos radica más en la inoperancia del Estado que en los diseños institucionales. Por esta razón, me parece un acierto la propuesta de Reforma del Estado y reforma política que viene impulsando desde el año pasado Henry Pease, dentro de los marcos institucionales de la PUCP, con la finalidad de realizar un evento internacional sobre el tema en noviembre de este año. En realidad, es legítimo plantearse reformas parciales tanto del Estado como del sistema político, pero puede ser más productivo articular la reforma del Estado con la reforma política (sistema electoral, partidos y sistema de partidos, formas de gobierno, etc,).Siguiendo esta orientación, hace un mes se realizó un seminario taller sobre la reforma electoral y el pasado fin de semana se llevó a cabo otro sobre los partidos políticos y el sistema de partidos en el Perú con la participación de especialistas y de representantes de las diversas organizaciones políticas del país. La discusión fue animada por la presentación de documentos de Henry Pease (Los partidos políticos, una mirada desde el cambio de época), Alberto Adrianzén (Partidos, sistema político y elecciones regionales) y Edson Baldeón (Partidos y sistema de partidos en el Perú, fragmentación, polarización y volatilidad) y la presentación de una agenda de debate a cargo del autor de este artículo. Un primer tema de discusión apunta a las posibilidades y límites de las reformas políticas y, obviamente, de la reforma del estado. Es necesario superar el optimismo de los enfoques institucionalistas (como el desarrollado en Ingeniería Constitucional de Sartori) que sostienen que un buen diseño institucional funciona aquí, en China y en Cochinchina, dejando de lado las características de los contextos en los que dichos diseños buscan funcionar. La relación de diseños institucionales y contextos es la perspectiva histórico-empírica que defiende Dieter Nohlen, destacado politólogo alemán que nos visitó la semana pasada. Cuando se discute la reforma de los partidos, los diseños institucionales se centran principalmente en la representación y en la capacidad que pueden tener los partidos de agregar y combinar intereses, pero dejan de lado los problemas de la representabilidad (Touraine) que aluden a las dificultades que presentan algunos estratos sociales (pobres y pobres extremos) para ser representados en la política puesto que ellos tienen más necesidades que intereses. La volatilidad económica y social que caracteriza a los pobres y a los muy pobres dificulta la representación política institucionalizada y, junto con el sufragio universal obligatorio, abre las puertas a las representaciones plebiscitarias y, añadiendo la conciencia de exclusión a los factores anteriores, puede dar pie a las representaciones políticas que se mueven en los límites del sistema y del antisistema, al rechazo de toda representación política (actitudes antipartido), al enclaustramiento en culturas parroquiales (Almond y Verba) y/o en diversas formas de representación social.

En la discusión sobre la reforma de los partidos es necesario ver a éstos como instituciones y como sistema. Como instituciones, los temas y problemas a considerar en la reforma partidaria son la democracia interna, el nivel de institucionalidad y la transparencia y como sistemas los problemas que hay que resolver son los problemas de fragmentación (excesivo número de partidos), la polarización (el confrontacionismo) y la volatilidad (la inestabilidad electoral y partidaria). Por ahora me voy a concentrar en las reformas de los partidos como instituciones. La propuesta compartida para resolver los problemas de democracia interna fue que la ONPE se encargara de elecciones primarias obligatorias y abiertas de todos los partidos y que ellas absorbieran el voto preferencial y la ley de cuotas. Algunas investigaciones de elecciones primarias cerradas en AL (Colomer) muestran que los militantes eligen con frecuencia candidatos de su confianza que son incapaces, sin embargo, de ganar una elección general en su país. La propuesta de elecciones primarias abiertas busca resolver este problema. Para contribuir al desarrollo de la institucionalidad de los partidos casi todos los participantes estuvieron de acuerdo en hacer ajustes a la ley de partidos (monitoreo, incentivos y sanciones efectivas) y en eliminar el transfuguismo. Uno de los problemas más difíciles de resolver es la falta de la transparencia, sobre todo la que se refiere al financiamiento y a los gastos de los partidos. Es necesario que los partidos informen con veracidad, bajo responsabilidad, sobre el financiamiento de sus cuadros y actividades en los períodos electorales y, sobre todo, es absolutamente necesario que se cumpla la ley de financiamiento de los partidos que es una práctica generalizada en la mayoría de los países de América Latina. ¿Qué corona tiene el señor García para incumplir una ley de la república?.

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