CONTINUIDAD Y RUPTURA

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Sinesio López Jiménez
La nación, decía Renán, es un plebiscito de todos los días. Es una comunidad de sentimientos basada en ciertos elementos objetivos compartidos: lengua, cultura, historia, territorio. Ella articula el pasado, el presente y el futuro dentro de una tensión permanente entre la continuidad y la ruptura. Ollanta abrió su discurso de toma de mando colocándose en ese horizonte. Planteó una continuidad en la reivindicación nacional (¡Queremos patria!) de los intelectuales más destacados que ha tenido el país (Victor Andrés Belaúnde, Victor Raúl Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui, Jorge Basadre) y trazó una ruptura con el pasado de exclusión, de discriminación y de falta de reconocimiento de nuestras diferencias como país multicultural que no deben impedirnos, sin embargo, constituir una comunidad política unitaria. En ese horizonte es posible un futuro mejor para todos.
No hay, pues, un espíritu fundacional en su discurso sino más bien la voluntad de continuidad acompañada de las rupturas necesarias para hacer del Perú una patria de todos. El mismo espíritu está presente en el campo económico: continuidad del crecimiento económico, pero ruptura con la injusticia, la pobreza y la desigualdad que lo acompañaron en el pasado para reemplazarlas por una política de inclusión social. Como parte de ella formuló un conjunto de medidas (salario mínimo, ampliación del programa Juntos, pensión 65, CUNAMAS, un hospital para cada provincia) y planteó el despliegue de una política de igualdad de oportunidades (revolución educativa, salud de calidad, justicia y seguridad para todos) que, juntamente con el impulso al crecimiento sostenido, constituyen la agenda de los 5 años de gobierno.
A este programa se añade la reivindicación del lote 88 del gas predominantemente para el consumo interno, la masificación del consumo del gas líquido para llegar a 400 mil familias en Lima en el lapso de cuatro años bajando sustantivamente su precio. El balón del GNP puede bajar el precio, pero en menor medida. Es una lástima que la lucha contra la corrupción no haya sido agresiva y coherentemente planteada. Sólo se propone que los delitos de corrupción no prescriban, que los corruptos no gocen de beneficios penitenciarios y que ellos sean inhabilitados para el desempeño de las funciones públicas. Faltó proponer un plan coordinado de las instituciones de control horizontal, social y vertical y sugerir que el Contralor debiera ser nombrado y controlado por el Congreso.
Una característica del programa formulado es la gradualidad de su aplicación, teniendo en cuenta la inmensidad de las demandas y la no abundante disponibilidad de los recursos para atenderlas al comienzo del gobierno. Eso explica probablemente que Ollanta no se haya impuesto el pie forzado de los tradicionales cien primeros días de medidas espectaculares para luego desplegar las medidas ordinarias y de menor incidencia política. En realidad, todas las políticas de inclusión social tienen un fuerte impacto social y político y marcarán la agenda de todo el período de gobierno. La gradualidad de los programas sociales supone una cierta capacidad de espera. La pregunta que hay que formularse es si las masas movilizadas tienen capacidad de espera, especialmente las del sur andino. Mi impresión es que el hambre de pan y de justicia ya ha esperado demasiado y que va a ser necesario apretar el acelerador para aquietar la turbulencia social.
La reivindicación de la Constitución del 79 tiene el sentido simbólico de condena al golpe y a la corrupción del fujimorismo. El crecimiento con inclusión social sólo puede ser desarrollado mediante una política de concertación que se expresa claramente en la composición del gabinete, aunque en este se puede encontrar algunas concesiones innecesarias e inexplicables, dejando de lado a algunos cuadros tecnopolíticos de Gana-Perú que bien podrían contrarrestar a la derecha que pesa allí más de lo necesario. Espero que las angurrias de la derecha y las trampas de la política no destruyan a Ollanta, un hombre de buena fe, honesto y justo.

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4 pensamientos en “CONTINUIDAD Y RUPTURA

  1. Gustavo Espinoza

    Estimado Dr:

    Me parece excelente que el gobierno de Ollanta levante la bandera de la igualdad y la no discriminación y me parece genial que el gobierno ponga énfasis en satisfacer las necesidades de los más pobres.

    Es curioso, la pobreza ha existido desde el año cero (y más atrás todavía) hasta ahora, más de 2000 años y la pobreza sigue acompañando a la humanidad ¿Por qué será? Si siempre en cada generación han existido los buenos deseos y las buenas intenciones.

    Me parece que la causa de la pobreza está en la misma naturaleza del hombre. Su individualismo y el no amor hacia el otro, son la semilla de la pobreza. Desde el año cero hasta ahora el hombre ha presentado estas dos características. Es por eso que desde el año cero hasta ahora lo ha acompañado la pobreza y hasta que no se cambia esta forma de SER, la pobreza acompañará a la humanidad siempre.

    Parece ser algo hasta biológico, no es la naturaleza del hombre ser solidario, no es su tendencia natural. Si lo fuera nunca hubiera existido la pobreza. El hombre, en ese sentido, es como cualquier otro animal. Cuando se ha visto que una fiera comparta la comida que caza con otra, salvo que sea de su propia camada. En el hombre es igual.

    Si pues, después de todo el hombre es un animal más del reino natural. Pero el hombre tiene algo más, un agregado, esto es: una inteligencia superior y su espiritualidad (ambas muy hermanadas, ambas son el reflejo de lo mismo).

    Aquí está, creo yo, la clave para reducir la pobreza, hay que trabajar en el espíritu, ¿esto en qué se traduce? Concretamente en reformar el sistema educativo, cambiar su contenido. Una educación que comprometa, a los niños en sus colegios y a los jóvenes en las universidades, con su sociedad.

    Para erradicar la pobreza hay que cambiar y nutrir al hombre, hay que darle energía (salud y alimentación), información (educación de calidad) y valores. Una vez que tengan esto, que hagan lo que quieran. Pues todas sus acciones estarán orientadas a no ser pobres, pues ¿Quién quiere ser pobre?

    Un cordial saludo

    Gustavo Espinoza

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  2. Fanya Keplen

    Bueno a mi opinion quien siga pensando en una alternativa dentro del sistema capitalista sige haciendose masturbaciones mentales, por un lado , por el otro ¿Que es nacion? es eso que se señala? Nacion son los limites que establece la burguesia , para el mejor control de sus intereses , por que reinvindicar eso?
    En el discurso presidencial he visto lo mismo que en mi corta vida , la misma fanfarroneria de cada titere que pasa por palacio , y es que esa via burocratica , jamas en la historia ha beneficiado realmente a nuestra clase
    Por ultimo sobre nuestra naturaleza , es una falacia que el hombre sea individualista por naturaleza , y con eso no me trago el cuento de darwin sobre el aplastar para sobrevivir , considero la cooperacion como el instinto natural de las especies para su maximo desarrollo , Y entonces por que la pobreza? Por que no hemos podido superar aun la obediencia a la autoridad, Y no hemos tomado las riendas de nuestras vidas aun.

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  3. pepe mejia c.

    El mensaje presidencial del gobierno de
    Ollanta Humala del nacionalismo se ratifica, en los programas con los cuales gano :pension 65,CUNAMAS,las mineras, minimo deben pagar 2000 millones de dolares al año,gas natural
    12nuevos soles.
    A mi opinion, el nacionalismo ,los cuadros politicos, tecnicos,sociales,investigacion deben tener mayor protagonismo,participacion por eso se ha ganado
    las elecciones.
    Hay que construir el partido a nivel nacional para respaldar al gobierno y
    hacer cumplir las politicas de gobierno en
    educacion, salud, vivienda,carreteras,apoyo a la agricultura.
    Si hay ricos y pobres es porque los primeros siempre se han apropiado de los recursos naturales y los medios de produccion hay que leer a Carlos Malpica.

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  4. Alfredo Cafferata Farfán

    Estimado Sinesio:
    Siempre es interesante lo que escribes y contribuye a esclarecer procesos políticos como el que hoy vivimos con la instauración del Gobierno de Ollanta Humala.

    Tengo una opinión distinta de lo que significa en su etapa inicial el Gobierno de Humala. Pienso que ha cedido a los poderes de facto que combatió y que ofreció no seguir, los poderes económico, de la gran prensa conservadora y del militarismo.

    Me apoyo en el cambio de discurso que se ha dado desde la Hoja de Ruta en la cual se abandona el aspecto central de la inclusión social, el respeto irrestricto de los derechos de los pueblos indígenas en el marco del Convenio 169, cuestión planteada de modo categórico y repetido en el Plan de Gana Perú.

    Esto se confirma luego en la conformación del Gabinete Ministerial, donde los cuadros que diseñaron las principales reformas sobre todo en el campo de la economía han sido dejados de lado por un funcionario que ha seguido las políticas neoliberales que la dictadura de Fujimori implantó desde la década del 90.

    Más aún ese Ministro de Economía ya acogió con beneplácito las políticas asistencialistas que no resuelven el tema de fondo ni la mayor fractura social y política que se tiene frente a los pueblos indígenas.

    Viendo que esto aún no satisface la rabia de los más conservadores acaba de ratificar que su Gobierno seguirá la Hoja de Ruta, allí desde donde se abandona los principales ejes de lo que se pensaba iba a ser su Gobierno, una gran transformación.

    Un abrazo.

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