Archivo por meses: julio 2011

29/07/11: La Casona rimense del Virrey Amat y Juniet

Caminando por las añejas calles del Rímac, entre el frío categórico del invierno limeño y el crujir propio de la bicentenaria madera -a primeras horas de una agónica mañana-, casi sin percatarse, un grupo de limeñistas recordaron los días en los que descubrieron señoriales casonas en estado ruinoso, vestigios coloniales olvidados, escudos y portadas escondidas tras el fragor urbano de los callejones de alguna quinta o mansión oculta.

El Jr. Trujillo, Rímac. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Decidieron guardar para siempre ese instinto sagaz, intrépido, casi natural, de observar detalladamente cada lugar, cada espacio. A partir de allí, la investigación a priori surgió, ansiosa, para colaborar en el amplio campo de la historia de Lima. Con el tiempo, la timidez cede. La acción aguerrida, casi heroica, de ingresar a los lugares más inaccesibles de las entrañas históricas de Lima, valiendose de cualquier excusa o ingenio, prevalece. –Se impone el interés por descubrir lugares nuevos, poco estudiados- mencionaría más de uno. Y así es.

Era, pues, una de las mañanas que recorríamos el Rímac, el barrio de Abajo el Puente, San Lázaro, que entre gallos y mediasnoches nos había dejado el tradicional Jr. Trujillo limpio, desolado, solo para nosotros. Los rumores de ser un sector bravio eran eso, solo rumores. La caminata ameritaba su apertura a puertas del tan noble distrito, y qué lugar más perfecto que el Puente de Piedra.

Amable señora del Rímac que en su balcón republicano observa nuestro trayecto. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Balcones de cajón, tiendas mercachifles, zigzagueantes pasos de los primeros rimenses que parten a sus labores diarias. Allí están todos. Los veo. Me ven. Los saludo. Me saludan. Esperamos un poco. Iniciamos la caminata. La historia colonial y republicana del Rímac empieza a comentarse, hecho clave que manifiesta el curso exitoso de una caminata. Wilfredo Ardito, Vladimir Velásquez y David Pino se disponen a presentar las anécdotas de una pintoresca capillita a orillas del río hablador. Todos, atentos, escuchan. Transcurren así los primeros minutos de la mañana.

La Capillita del Rímac. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Continuamos el recorrido, hecha casi una expedición. Miradas abundan hacia el portón de madera, hacia la señora que yace, complaciente, en un gran balcón corrido. Otros aprovechan para comprar unos dulces en la tienda de la esquina. Allí, esa gran construcción neoclásica cuya puerta ofrece gruesas columnas de piedra se gana la atención general. Se ha hecho casi un acto cotidiano encontrar un hermoso friso, un techo machihembrado, perfiles que el arte y la cultura de épocas preteritas trazaron con mano amorosa, para hacer de la Ciudad de los Reyes, ‘Lima’, una ciudad de prestigios indeclinables. Sin embargo, siempre es el mismo sentimiento de impresión y asombro el que nos embarga cada vez que nos hallamos frente a alguna estatua de marmol de carrara, placa decorativa o arco de claustro.

Lo que nos deparó el recorrido: la Casona de Amat, Federico Villareal y Sérvulo Gutierrez

Un par de señores observan nuestro andar –semejante al de un grupo de turístas japoneses con cámaras-. A sus espaldas, una profunda entrada y una serie de arquerías nos invitan a entrar. Absortos, cruzamos por un zaguán de tres cuerpos que culmina en un gran patio. Allí, a la izquierda, una señorial escalera que se abre en dos cuerpos. Sus peldaños de marmol nos muestran lo prestigiosa que fue esta vivienda. ¿De quién fue? ¿Quién es el que vive aquí? Muchas preguntas, escasas respuestas.

Hermosa casona. ¿Cuántas de ese tipo quedarán aún en Lima? Foto: Marco Gamarra Galindo.

Suntuosas columnas grecoromanas, ventanales de mansión colonial, nos sorprenden, vistosas. Una entrada a una posible huerta nos seduce hasta que, de pronto, una pareja de adultos –de avanzada edad- proceden a bajar de una de las habitaciones del segundo piso. Debemos hablar con ellos. Inesperadamente, el virrey Amat y Federico Villareal, dos grandes personajes de nuestra historia, empezaron a surgir en el ambiente. –Esta fue una de las casas que tuvo el Virrey Amat y Juniet. También fue vivienda, años posteriores, del matemático peruano Federico Villareal- comenta, orgulloso, el esposo. –Ahora está enrejada la casona para que ya no ingresen delincuentes a hacer de las suyas-, interviene la esposa.

Patio principal y arco de la gran casona. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Revelaciones que sin duda hacen más interesante el estudio de Lima (imprescindible conversar con los vecinos, inquilinos o habitantes, quién más que ellos para relatarnos los hechos cotidianos a los que están sujetos. Estos también pueden ser preocupantes). Fotos, aquí, allá, atrás también. La mañana empieza a hacerse tarde. Unas horas después, e investigando sobre la casona, pude saber que también fue vivienda de Sérvulo Gutierrez, destacado pintor y boxeador nacional. “La muerte de su madre provoca el traslado del adolescente a Lima, donde se instala en casa de su hermano Alberto, restaurador, en la casona que actualmente es sede de la Peña Hatuchay, en el Rímac”.

Segundo piso de la Casona donde vivió Amat, Federico Villareal, Sérvulo Gutierrez y quien sabe otros reconocidos personajes. Foto: Marco Gamarra Galindo.

La Peña Hatuchay: noche andina bajo el cielo limeño Leer más »

25/07/11: ‘El hablador’ de Mario Vargas Llosa

Inauguramos la categoría ‘Lecturas’ comentando y analizando el libro ‘El hablador’ (1987), del laureado Premio Nobel Mario Vargas Llosa. Una obra que si bien no goza del reconocimiento internacional de textos como ‘Conversaciones en La Catedral’ o ‘La guerra del fin del mundo’, guarda detrás de sí una historia muy profunda y única, que revela la fascinación del narrador –Mario Vargas Llosa en su época de estudiante sanmarquino- por la cultura amazónica, en especial de un personaje, conocido entre los machiguengas como ‘el hablador’, un hombre que, al estilo de los antiguos trovadores, va de pueblo en pueblo, de aldea a aldea, contando el origen del mundo, las leyendas, la eterna lucha entre el bien y el mal –entre Tasurinchi y Kientibakori-, las peripecias y acciones heroicas de los antiguos hombres, las creencias, estableciendo así lazos de confraternidad entre comunidades alejadas de machiguengas y manteniendo viva una práctica ancestral.

La noche de Kashiri, la luna, también presente en ‘El hablador’.

‘El hablador’ comienza cuando Vargas Llosa se encuentra en Firenze (Florencia, en italiano) y se percata de una exposición fotográfica de la Amazonía peruana. Quizás empujado por la nostalgia y la curiosidad, decide entrar. Con detenimiento, observa una serie de imágenes de una tribu aislada de la modernidad, los machiguengas, que producen en él intensos recuerdos: eran, pues, personas y lugares que había conocido durante sus viajes con el Instituto Lingüístico de Verano, temas de discusión con su amigo Saúl Zuratas y reflejos de una cultura por la cual sentía interés y atracción, y que estaba tratando de olvidar, entre otras cosas, viajando a Italia.

Son dos voces las que se interceden para describir a fondo una misma cultura: la machiguenga. La primera voz de ‘El hablador’ narra las vivencias de Mario Vargas Llosa en su etapa en la universidad, donde conoce a Saúl Zuratas ‘Mascarita’ (su apodo se debe al gran lunar que ocupada medio rostro suyo), a través de un lenguaje cotidiano, ausente de elementos filosóficos sobre el sentido del mundo. Son en las largas conversaciones con ‘Mascarita’ donde descubre la pasión que éste siente por las tribus amazónicas del Alto Urubamba, y a las que estaba visitando, cada vez que podía. Sin embargo, no es solo la presentación del tema de interés, es también el intenso debate que traban Mario Vargas Llosa y ‘Mascarita’ sobre si estas comunidades deben permanecer intactas o si deben occidentalizarse y gozar de las bondades (maldades) de la modernidad.

La segunda voz, por otro lado, relata las vivencias de ‘Mascarita’ en la Amazonía y su contacto con los grupos machiguengas. Es en estas caminatas –en compañía de su fiel loro- donde entabla largas y apacibles charlas con esta comunidad amazónica. Conoce así de su mitología, cosmovisión y sentido del mundo. En este largo andar, en busca de los grupos de machiguengas –que tenían presente la noción de viaje, de nunca estar en un solo lugar- pasa Saúl Zuratas de ser un ‘escuchador’ a ‘hablador’, un ser ancestral que tenía como finalidad el movilizarse por todos los rincones de la selva y hablar sobre el origen del mundo, los hechizos contra los kamagarinis (o diablillos de Kientibakori), las noticias sobre familiares machiguengas ubicados en otros sectores de la selva, etc. Su presencia motivaba la reunión de docenas de machiguengas tan solo para escucharlo ‘hablar’. Para convertirse en lo que era, ‘Mascarita’ había abandonado todo: sus estudios, su beca a Europa, sus amistades, prácticamente todo rastro de vida pasada.

El lector se percatará de que Sául Zuratas es, en efecto, uno de los pocos habladores que existen en la cultura machiguenga cuando la pareja Schneil (etnólogos norteamericanos, a quienes conoce Mario Vargas Llosa durante su primer viaje a la Amazonía) le brindan descripciones sobre el hablador que pudieron observar (comentan que tenía un gran lunar en el rostro y, además, varios rasgos caucásicos como el cabello). Esta duda que le genera a Mario Vargas Llosa –saber si en realidad el hablador que habían visto era Saúl Zuratas- se ve fortalecida cuando le dan noticia de que su amigo no había viajado a Israel, como se lo había comentado a su profesor José Matos Mar.

Es esta revolución interna por la que atravesó ‘Mascarita’ y su férreo vínculo con los machiguengas que generan en Mario Vargas Llosa un constante interés por leer e informarse sobre la idiosincrasia, tradición y origen de esta cultura, por la existencia de los habladores, tan nobles en su labor por mantener las primeras raíces en la memoria de los actuales miembros de la comunidad, amenazadas en sus primeras épocas por los incas, luego por los españoles y finalmente por el Estado-Nación y sus diversas ambiciones por los recursos de la Amazonía –el caucho, por ejemplo-. A través de este libro, el lector podrá conocer la rica y compleja cosmovisión, leyenda, mito que poseen los machiguengas con respecto al mundo. Mario Vargas Llosa se sumerge en los estudios académicos para contar con detalles las costumbres amazónicas. Leer más »

22/07/11: Cementerio El Ángel: Vida y obra de los ilustres peruanos del XX

Construido en 1959 por el presidente Manuel Prado, el Cementerio General de El Ángel se posiciona, junto al Presbítero Maestro, como una de las necrópolis más representativas y tradicionales del Perú. En sus avenidas y jirones, tal ciudad, yacen en paz eterna los restos de personalidades como Juan Velasco Alvarado, Ricardo de Jaxa Malachowsky, Honorio Delgado, Manuel Scorza, Martín Adán, Lorenzo Palacios ‘Chacalón’, Chabuca Granda, Lucha Reyes, Luis Banchero Rossi y Augusto Ferrando, entre otros. Su construcción surgió ante la necesidad de la ciudad de Lima de contar con un nuevo cementerio -dado que la capacidad del Cementerio Presbítero Matías Maestro, el más espacioso desde el siglo XIX-, había llegado a su límite.

La administración del Cementerio General El Ángel o simplemente ‘El Ángel’ corresponde a la Sociedad de Beneficencia de Lima. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Acabamos de dejar Maravillas y la larga avenida que conduce a la Huerta Perdida. La mañana no cesa en su intento por producir frío y quebrajo en los pocos transeúntes reunidos en el Jirón Áncash. Se respira silencio, pronto melancolía. Los primeros mausoleos parecen romper la monotonía del horizonte urbano de este sector de Lima. De pronto, se dibuja un ambiente peculiar, una mezcla entre arte y tragedia que no puede pasar desapercibida. Estamos ante dos grandes cementerios, cargados de historia y también de un pasado que se hace presente –El Ángel y el Presbítero Matías Maestro-. Esta vez, quizás convocados por recorrer el lugar donde descansan los peruanos cuya vida y obra tuvo como escenario las últimas décadas del XX, personajes de gran relevancia en nuestra vida política y cultural, y –a diferencia con el Matías Maestro- voces autorizadas de una cultura nueva que surgió tras la llegada de los migrantes a la capital –ocurrida con fuerza a partir de los 50’s.

El Ángel es una verdadera ciudad -una necrópolis- ubicada en los Barrios Altos de Lima. Nótese los nombres andinos que tienen las calles. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Quizás contagiadas con el entorno –tal vez luego de una ardua mañana de trabajo- las floreras, con cierta pausa al caminar, se acercan a nosotros a ofrecer sus rosas multicolores, que se dejan ver marchitas por el paso de las horas. La avenida principal por el que surgen las demás calles está defendida por un aguerrido ángel de mármol. El camino que está a sus espaldas yace desierto, pasivo. Los últimos visitantes de la tarde empiezan su recorrido a casa, acogidos por el recuerdo y la añoranza que implica aquel largo viaje de ubicar el lugar donde algún amigo o pariente lleva descansado ya varios años, evocando para ello la remembranza del último adiós y todos las anécdotas en vida.

La tumba de Lorenzo Palacios ‘Chacalón’ es una de las más visitadas de El Ángel. Foto: Marco Gamarra Galindo.

El Ángel está ubicado en la cuadra 16 del Jirón Ancash, en la zona de los Barrios Altos de Lima. Tiene una extensión de 29 hectáreas, con pabellones, tumbas y mausoleos, además de un crematorio (de aproximadamente 400 metros cuadrados) y una zona para la realización de ceremonias religiosas. Si bien el Presbítero Maestro (1808), el cementerio más antiguo de América, es más amplio en metros cuadrados, El Ángel cuenta con más pabellones o cuarteles que el fundado en la colonia -616 frente a 400-, cada uno de los cuales tiene entre 100 y 200 nichos de mármol, cuarzo y otros materiales.

Lugar de reposo del reconocido arquitecto polaco Ricardo Jaxa Malachowsky que vivió por muchos años en Perú. Diseñó y construyó muchas obras hoy declaradas patrimonios históricos como el Edificio Rímac, Palacio de Gobierno (parte de esa obra pertenece a Claude Sahut), Palacio Legislativo. Fachada del Palacio Arzobispal, Interior del Palacio Municipal de Lima, Club Nacional, Sociedad de Ingenieros, fachada del Teatro Municipal, Caja de Depósitos y Consignaciones, Banco Italiano (hoy Banco de Crédito), Embajada de Colombia, etc. Foto: Marco Gamarra Galindo.

En nuestro intenso recorrido, acompañados de uno que otro guardián –pero generalmente del silencio que parece proteger el reposo de esta verdadera ciudad-, pudimos toparnos con interesantes y refinados mausoleos, tumbas de 1959, promociones enteras de alguna institución policial o educativa (maestros o funcionarios del mismo), pabellones muy amplios como el Santo Cristo, avenidas enteras de nichos –algunos llenos de vida, otros sumidos en el olvido-, perros que súbitamente aparecían y desaparecían, alguna historia trágica que relataban David Pino y Antonio Polo a Marco San Miguel, Fernando Poblete y a mí.

Tumba del General Velasco Alvarado (1968-1975). En 1980, fue objeto de un atentado dinamitero por Sendero Luminoso, en una de sus primeras acciones en el marco del conflicto armado interno. En la actualidad un considerable sector de la sociedad civil respalda la gestión que tuvo Velasco al mando del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas (obsérvese las flores). Foto: Marco Gamarra Galindo.

Son muchas las personalidades peruanas que se encuentran sepultadas en El Ángel. A diferencia con el Presbítero, su orientación es más bien popular debido a la existencia en las últimas décadas de camposantos privados ubicados en las periferias de la ciudad. Importantes exponentes del arte, deporte, medicina, política, historia, periodismo y música del siglo XX yacen en el tradicional cementerio El Ángel. Su construcción se inició en junio de 1956 por iniciativa del presidente Manuel A. Odría. Fue erigida en la locación del fundo Anchieta Alta frente a la plazoleta del ‘Ángel de la Resurrección’ o ‘Ángel del Juicio’ (escultura anónima fundida en Francia en 1868 y que estuvo en el lugar desde 1877). El primer cadáver sepultado perteneció al señor Juan Luis Uccelli Rainusso, fallecido el 3 de julio de 1959. La portada de ingreso del cementerio del Ángel, tiene un gran mural pictórico del artista peruano Fernando de Szyszlo, y una escultura de Joaquín Roca Rey.

Muchas tumbas y mausoleos están inmersos en el olvido. Evidencia de esto es el estado avanzado de la vegetación sobre el cemento -que por momentos parece querer no dejar rastro alguno-. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Entre los personajes que uno puede visitar está Hermilio Valdizán –médico peruano-, Sebastián Salazar Bondy –dramaturgo peruano-, Zenón Noriega –Ministro de Guerra de Odría-, Juan Velasco Alvarado –presidente peruano-, Honorio Delgado –médico peruano-, Chabuca Granda –cantautora peruana-, Akira Kato –considerado el padre del vóleibol peruano-, Lucha Reyes –la ‘Morena de Oro del Perú’-, Luis Banchero Rossi –empresario peruano-, Augusto Ferrando –popular presentador de la televisión peruana-, Chacalón –símbolo de la cultura migrante-, Flor Pucarina –cantante peruana-, Julio Mau Orlandini –músico peruano-, Martín Adán –escritor peruano-, Ricardo de Jaxa Malachowsky -arquitecto polaco- y el cenotafio de José María Arguedas (que estuvo por muchos años en este cementerio; ahora su tumba está en su tierra natal), entre otros.

Tumba de José María Arguedas -que en realidad es un cenotafio (tumba vacía)- ya que ha sido trasladado a la fuerza, y ante la negativa de su esposa, a Andahuaylas. Foto: Marco Gamarra Galindo. Leer más »

20/07/11: La Biblioteca Marquense concursa en 20 Blogs Peruanos

Estimados lectores,

La Biblioteca Marquense, un espacio que apunta a la integración nacional mediante el conocimiento de lo peruano -donde se analizan diversas realidades sociales y culturales de nuestro país- está participando por primera vez en la elección de los 20 Blogs Peruanos -un concurso con mucha tradición en la blogósfera peruana- que busca conocer los blogs más preferidos por la comunidad internauta.

Concurso Blogs Peruanos, Estamos buscando a los 20 mejores Blogs del Perú

De las veinte categorías que califica el concurso, la Biblioteca Marquense participa en la sección ‘Arte y Cultura’. Se eligió esta categoría por ser nuestro tema central: conocer nuestra historia, tradición y problemática, y a partir de ello, emprender la laboriosa tarea de comprender nuestra realidad, entendernos. Para votar debes ingresar al siguiente link, poner tu correo y confirmar el voto (que llegará a tu correo en forma de mensaje).

http://20blogs.pe/votar/?id=476 Leer más »

16/07/11: Las antiguas calles de Lima

Muchas calles del Centro Histórico de Lima tienen peculiares, llamativos y hasta indescifrables nombres que nos quitan más de una sonrisa o nos generan más de una interrogante. Ya sea por un hecho que sucedió en cierto jirón, por una actividad característica de la avenida o por haber tenido como vecino a un reconocido personaje, los nombres que se le ha adjudicado a las calles de Lima son, en verdad, únicos. Hasta hoy en día se las nombra como se las solía conocer en la época de la colonia o en los albores de la república.

Tranvías en el Jirón de la Unión.

Tanto para ingresar o salir de los dominios de Lima, durante épocas coloniales y primeros años de la independencia, se utilizaban las llamadas ‘portadas’, que en realidad fueron nueve: Barbones, Callao, Cocharcas, Guadalupe, Juan Simón, Martinete, Maravillas, Monserrate y Santa Catalina. La más decorada y llamativa fue la Portada del Callao, ubicada en lo que hoy es la Plaza Dos de Mayo. Otro personaje urbano de Lima fueron las Murallas (1685), cuya función principal era la protección de la capital del Virreinato –Lima- de una posible incursión pirata. En la actualidad, tanto las portadas como las murallas ya no existen en Lima –tan solo un bastión de la muralla, conocido como Santa Lucía-.

A continuación, gracias a una exhaustiva investigación de la web ‘boletindenewyork’ (debería ser de Lima, ¿no creen?) y al aporte de Darío Mejía, conoceremos los antiguos nombres de varias calles actuales del Centro Histórico de Lima. En muchas se explica el por qué de sus ‘sobrenombres’.

CALLE ACEQUIA ALTA. Quinta cuadra del Jr. Cailloma.

CALLE ACEQUIA DE ISLAS. Tercera cuadra del Jr. Huánuco. En el No. 425, vivió César Vallejo. En la misma calle, nació Nicomedes Santa Cruz Aparicio, padre de los hermanos Santa Cruz. (Victoria, Nicomedes, César, Rafael, Rosalina, Pedro, Octavio, Fernando, Jorge y Consuelo).

CALLE ADUANA. Quinta cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como SAN MARTIN y PALACIO DE JUSTICIA.

CALLE ALAMEDA VIEJA. Segunda cuadra del Jr. Atahualpa.

CALLE ALDAVAS. Segunda cuadra del Jr. Azángaro. También se conoció como CABRITO.

CALLE ALMA DE GASPAR. Primera cuadra del Jr. Andahuaylas.

CALLE AMARGURA. Novena cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como RECOLETA.

CALLE ANCHA. Cuadra 13 del Jr. Ayacucho.

CALLE ÁNIMAS. Quinta cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como LA FUENTE.

CALLE ANIMITAS DE SANTA CLARA. Décima cuadra del Jr. Ancash. También se conoció como CALLE PUENTE DE SANTA CLARA.

CALLE APARICIO. Primera cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE ARCO. Sexta cuadra del Jr. Callao. En ella existía un arco triunfal, donde se celebraba la bienvenida a los nuevos virreyes.

CALLE AROMA. Cuarta cuadra del Jr. Huaylas.

CALLE AVENIDA DE SANTA TERESA. Novena cuadra de la Ave. Abancay.

CALLE BADO. Tercera cuadra del Jr. Hualgayoc. También se conoció como
CALLEJON DE SAN JUAN.

CALLE BARBONES. Actual cuadra 15 del Jr. Junín. Desembocaba en la Portada de Barbones de la antigua Muralla de Lima.

CALLE BARRAGANES. Actualmente, tercera cuadra del Jr. Virú en el Rímac. Colaboración del Sr. José Dávila Castro.

CALLE BARRANCA. Cuarta cuadra del Jr. Amazonas. Antíguamente existió una zona llamada “La Barranca”, por su nivel alto con relación al río Rímac. También se le conoció como ESTANCO VIEJO.

CALLE BARRANQUITA. Actual cuarta cuadra del Jr. Amazonas.

CALLE BEITIA. Tercera cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE BELAOCHAGA. Quinta cuadra del Jr. Rufino Torrico, antes Jr. Arica.

CALLE BOCHAS DE ACHO. Primera cuadra del Jr. Hualgayoc.

CALLE BODEGONES. Tercera cuadra del Jr. Carabaya.

CALLE BORRIQUERAS. Segunda Cuadra de la Avenida Tacna.

CALLE BOTICA DE SAN PEDRO. Cuarta cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE BRAVO. Bautizada después como AVENIDA DE LOS INCAS. Más tarde, rebautizada como SEBASTIAN LORENTE. Comprendía las actuales 2a., 3a., 4a. y 5a. cuadras de Sebastián Lorente.

CALLE BUENA MUERTE. Octava cuadra del Jr. Ancash.

CALLE BUENAVENTURA. Décima primera cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE BUENOS AIRES. Cuarta cuadra del Jr. Huánuco.

CALLE CABALLOS. Tercera cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE CABRITO. Segunda cuadra del Jr. Azángaro. También se conoció como ALDAVAS.

CALLE CANCHA DE GALLOS. Quinta cuadra del Jr. Angaraes.

CALLE CAÑAFE. Tercera cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como LA RIFA.

CALLE CAPON. La Calle Capón en el actual Jr. Ucayali, era también una cuadra grande que abarcaba desde el actual Jr. Ayacucho hasta el Jr. Paruro; lo que significa que comprendía a las actuales sexta y séptima cuadras del Jr. Ucayali. Sin embargo, hoy en día llaman solamente Calle Capón, a la parte comprendida entre el Jr. Andahuaylas y el Jr. Paruro, que vendría a ser la séptima cuadra del Jr. Ucayali. En el siglo XVII vivió en dicha calle un sacerdote de nombre Manuel Loayza quien tenía como apodo “Capón”; lo que dio lugar a que dicha calle se conociera con el apodo del mencionado sacerdote desde el siglo XVII, 200 años antes de que llegara el primer chino al Perú.

CALLE CARROZAS. Primera cuadra del Jr. Huánuco. También se conocía como PANCHO JAVIER.

CALLE CASCARILLA. Cuarta cuadra de la Ave. Abancay.

CALLE CASTILLA. Segunda cuadra del Jr. Cañete.

CALLE CERCA DE SAN FRANCISCO. Quinta cuadra del Jr. Ancash.

CALLE CHACARILLA. Cuarta cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE CHACARITAS. Primera cuadra del Jr. Bambas. También se le conoció como EL PLANO.

CALLE CHAVEZ DE SAN SEBASTIAN. Séptima cuadra del Jr. Ica. También se conocía como MONTAÑON.

CALLE CHICHERIAS. Cuarta cuadra del Jr. Cañete.

CALLE CINCO ESQUINAS. Doceava cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como PANTENCITO.

CALLE CLAVELES DEL CERCADO. Segunda cuadra del Jr. Desaguadero.

CALLE COCA. Cuarta cuadra del Jr. Carabaya.

CALLE COCHARCAS (Hasta la Iglesia) . Quinta cuadra del Jr. Huánuco.

CALLE COLEGIO REAL. Sexta cuadra del Jr. Ancash. En ella se encontraba el local del Colegio Real de San Felipe, fundado por el Virrey García Hurtado de Mendoza, el año 1592. Dicho local luego pasó a ser cuartel del ejército, más tarde Escuela de Artes y posteriormente oficinas del Estado Mayor del Ejército, donde según “El Cumpa” Jorge Donayre, Felipe Pinglo trabajó como secretario. Estuvo abandonado por algunos años y después funcionó una dependencia de la Universidad de San Marcos. Inmueble ubicado frente a la Escuela Nacional de Bellas Artes. También se le conoció como CALLE AMPARADAS o CALLE RECOGIDAS.

CALLE COLISEO ORTIZ. Primera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como PORTALITO DE SAN AGUSTIN, PLAZUELA DEL TEATRO, COMEDIA NUEVA y TEATRO.

CALLE COLMILLO. Formaba parte de la novena cuadra del Jr. Ancash.

CALLE COMEDIA NUEVA. Primera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como TEATRO, PORTALITO DE SAN AGUSTIN, PLAZUELA DEL TEATRO, y COLISEO ORTIZ.

CALLE COMESEBO. Tercera cuadra de la Avenida Tacna.

CALLE COMPAS DE CONCEPCION. Tercera cuadra de la Ave. Abancay.

CALLE CONCEPCION. Quinta cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE CONCHA. Tercera cuadra del Jr. Ica.

CALLE CORAZON DE JESUS. Tercera cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE COSTADO DE SAN CARLOS. Primera cuadra del Jr. Inambari.

CALLE COSTADO DEL CUARTEL. Cuarta cuadra del Jr. Andahuaylas.

CALLE COYANA. Cuadra 14 del Jr. Ayacucho.

CALLE CRUCES. Segunda y tercera cuadra del Jr. Huanta.

CALLE CUENCA. Sexta cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como PELOTA.

CALLE CUEVA. Segunda cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE DESAMPARADOS. Primera cuadra del Jr. Ancash.

CALLE DESCALZAS. Actual octava cuadra del Jr. Junín. Calle donde se ubica el Monasterio de las Descalzas de San José.

CALLE DIVORCIADAS. Sexta cuadra del Jr. Carabaya. También se le conoció como

CALLE GENERAL CASTILLA. Hoy Jr. Augusto Wiesse.

CALLE DOÑA ELVIRA. Octava cuadra del Jr. Huanta.

CALLE EL PLANO. Primera cuadra del Jr. Bambas. También se le conoció como CHACARITAS.

CALLE ESCALA. Cuarta cuadra del Jr. Angaraes.

CALLE ESPALDA DEL PALACIO DE GOBIERNO. Primera cuadra del Jr. Ancash.

ESPALDAS DE SANTA CLARA. Segunda cuadra del Jr. Huánuco. También se conocía como PILETA DE SANTA CLARA.

CALLE ESPIRITU SANTO. Quinta cuadra del Jr. Callao. Debe su nombre al hospital del Espíritu Santo que se construyó en dicha calle.

CALLE ESPLANA. Tercera cuadra del Jr. Ayabaca.

CALLE ESTACION DE LA MAGDALENA. Segunda cuadra de la Ave. de La Industria.

CALLE ESTUDIOS. Tercera cuadra del Jr. Ucayali.

CALLE FABRICA DE TEJIDOS. Quinta cuadra del Jr. Andahuaylas.

CALLE FILIPINAS. Quinta cuadra del Jr. Augusto Wiesse. También se conoció como CALLE SOLISVANGO.

CALLE FUERTE DE GUINEA. Primera cuadra del Jr. Huamalíes. También se conoció como CALLEJON DE JAIME.

CALLE GALLOS. Segunda cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Avenida Emancipación.

CALLE GATO. Cuarta cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE GENERAL. Segunda cuadra del Jr. Andahuaylas.

CALLE GIGANTE DEL CERCADO. Primera cuadra del Jr. Desaguadero.

CALLE GRADAS DE LA CATEDRAL. Segunda cuadra del Jr. Augusto Wiese, antes Jr. Carabaya. También se conoció como CALLE COCHABUELAS.

CALLE GRANDAZO. Segunda cuadra del Jr. Hualgayoc.

CALLE GUADALUPE. Décima cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE HOSPICIO DE CANDAMO. Octava cuadra de la Ave. Abancay.

CALLE HIGUERETA. Octava cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Avenida de La Emancipación. También se conoció como SALUD.

CALLE HUAQUILLA. Décima cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE HUAMALIES. Callejón de Jaime o Fuerte de Guinea (1ra Cuadra). – Rincón del Prado o Callejón del Prado (2da. Cuadra).

CALLE HUERFANOS. Séptima cuadra del Jr. Azángaro. También se conoció como PILETA DE LOS HUERFANOS.

CALLE IMPRENTA. Segunda cuadra del Jr. Cajamarca.

CALLE JESUS NAZARENO. Primera cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como GUITARREROS.

CALLE JUAN DE LA COBA. Primera cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE JUAN PABLO. Sexta cuadra del Jr. Azángaro. También se conoció como ROLDAN.

CALLE JUAN SIMON. Primera cuadra de la Ave. La Industria.

CALLE JUDIOS. Segunda cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE LA CONDESA. Actualmente, segunda cuadra del Jr. Virú en el Rímac.

CALLE LA FUENTE. Quinta cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como ANIMAS.

CALLE LA MILLA. Séptima cuadra del Jr. Callao. En dicha calle vivió don Baltazar de Lamilla.

CALLE LA PALMA. Segunda cuadra del Jr. Rufino Torrico, antes Jr. Arica.

CALLE LA RIFA. Tercera cuadra del Jr. Ayacucho. También se le conoció como CAÑAFE.

CALLE LA RIVA. Cuarta cuadra del Jr. Ica. También se conocía como RECOGIDAS VIEJAS.

CALLE LARTIGA. Cuarta cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como SRA. RAMIREZ.

CALLE LAS CARROZAS. Actualmente, la primera parte de la cuadra 5 del Jr. Amazonas, entre el actual Jr. Paruro y el Jr. Huanta.

CALLE LAVANDERIA A VAPOR. Sexta cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE LECHUGAL. Séptima cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE LEON DE ULLOA. Cuarta cuadra del Jr. Cajamarca. También se conoció como ULLOA.

CALLE LESCANO. Primera cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE LIMONCILLO. Jirón Tumbes.

CALLE MANTAS. Primera cuadra del Jr. Callao.

CALLE MANTERAS. Cuadra única del Jr. Huaura.

CALLE MANUEL MORALES. Actualmente llamada Matías Maestro. En el número 114 de dicha calle vivió y murió Alejandro Ayarza “Karamanduca”. En el No. 109, vivió sus últimos años, Abelardo Gamarra “El Tunante”. Es la calle que conecta el Jr. Junín con el Jr. Antonio Miró Quesada y está, subiendo de la Iglesia del Carmen, al final de la cuadra 11 del Jr. Junín a la mano derecha. Allí quedaba el antiguo Teatro Lima que pasó a ser cine y después un templo evangelista.

CALLE MANZANILLA. Actual primera parte de la 5ta. cuadra del Jr. Amazonas, entre los Jirones Paruro y Huanta. Más tarde se llamó “CALLE DE LOS SIETE PECADOS” y a mediados del siglo XIX, tomó el nombre de Calle “LAS CARROZAS”.

CALLE MARAVILLAS. Actual cuadra 14 del Jr. Ancash. Debe su nombre a la Capilla de Maravillas, que allí se encontraba. También se conoció como CALLE SAN PEDRO ALCANTARA.

CALLE MARINETE. Sexta cuadra del Jr. Amazonas.

CALLE MARIQUITAS. Jirón Moquegua.

CALLE MARMOL DE BRONCE. Tercera cuadra del Jr. Callao. Llamada así por una pileta de mármol con un caño de bronce. Esta abastecía de agua a los alrededores.

CALLE MARMOL DE CARVAJAL. Luego llamada CALLE DE GALLOS. Segunda cuadra de la Avenida de la Emancipación, ex Jr. Arequipa – Este – Oeste.

CALLE MARTINETE. Hoy, la segunda parte de la 5ta. cuadra del Jr. Amazonas, entre los Jirones Huanta y Huánuco.

CALLE MATIENZO. Primera cuadra del Jr. Cañete. También se conoció como CALLE CONGO e igualmente como CALLE OYERAIS.

CALLE MEDALLA. Octava cuadra del Jr. Ica. También se conocía como TORREJON.

CALLE MELCHORMALO. Tercera cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE MERCEDARIAS. Cuadra 11 del Jr. Ancash.

CALLE MESON BLANCO. Tercera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como NAZARENAS y PLAZUELA DE LAS NAZARENAS.

CALLE MESTAS. Séptima cuadra Jr. Huanta. Allí nació Manuel Ascencio Segura.

CALLE MILAGRO. Cuarta cuadra del Jr. Ancash. Se le conocía también como CALLE PILETA DEL MILAGRO y CALLE PILATOS.

CALLE MINAS. Segunda cuadra del Jr. Ayabaca.

CALLE MINERIA. Primera cuadra de la Avenida de la Emancipación.

CALLE MIRANDA. Primera cuadra del Jr. Cajamarca.

CALLE MIRONES. Cuarta cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Ave. de la Emancipación. También se conoció como PREGONERIA DE SAN MARCELO.

CALLE MOLINO DE MONSERRAT. Novena cuadra del Jr. Ica. También se conocía como FRANCIA.

CALLE MONEDA. Actualmente, séptima cuadra del Jr. Junín. En dicha calle, estuvo el antiguo local de la Casa de Moneda. También el actual, construido después de que el terremoto de 1746, destruyera la antigua sede.

CALLE MONSERRATE. Octava cuadra del Jr. Callao. En ella se encontraba el Convento de Monserrate, construído a inicios del siglo XVII. En él, se alojaban los nuevos virreyes antes de entrar a la ciudad.

CALLE MORTUA. Cuarta cuadra del Jr. Callao. Algunas fuentes indican que podría ser una derivación de LORTUA; apellido de doña Lucía de Lórtua, quien viviera en dicha Calle, a principios del siglo XIX.

CALLE MORTUORIO. Cuadra 2 del Jr. Dos de mayo.

CALLE NAPOLES. Cuarta cuadra del Jr. Rufino Torrico. Antes Jr. Arica.

CALLE NARANJOS. Décima primera cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE NAZARENAS. Tercera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como MESON BLANCO y PLAZUELA DE LAS NAZARENAS.

CALLE NEGREIROS. Quinta cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE NIÑA. Séptima cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Avenida de La Emancipación.

CALLE NOVICIADO. Novena cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE NUÑEZ. Segunda cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE OREJUELAS. Sexta cuadra del Jr. Ica.

CALLE OTERO. Cuarta cuadra del Jr. Hualgayoc.

CALLE PACHACAMAC. Tercera cuadra del Jr. Huaylas.

CALLE PACHACAMILLA. Cuarta Cuadra del Jirón Chancay.

CALLE PALACIO DE JUSTICIA. Quinta cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como SAN MARTIN y ADUANA.

CALLE PAMPA DE LEONES. Tercera cuadra del Jr. Cajamarca.

CALLE PAMPILLA. Quinta cuadra del Jr. Cañete.

CALLE PANDO. Sétima cuadra del Jr. Carabaya. Hoy Jr. Augusto Wiesse.

CALLE PANTEONCILLO. Tercera cuadra del Jr. Rufino Torrico, antes Jr. Arica. También se le conoció como CASTILLO.

CALLE PANTENCITO. Doceava cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como CINCO ESQUINAS.

CALLE PATOS. Quinta cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Avenida de La Emancipación.

CALLE PEJERREY. Segunda cuadra del Jr. Jauja.

CALLE PELIGRO. Primera cuadra del Jr. Ayabaca.

CALLE PELOTA. Sexta cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como CUENCA.

CALLE PENITENCIA. Comprendía las actuales, primera, segunda y tercera cuadras del Jr. Paruro. El 13 de mayo de 1936, en su casa del Jr. Paruro 232, falleció Felipe Pinglo Alva.

CALLE PEÑA HORADADA. En el Jr. Junín, entre el Jr. Huanta (Plaza Italia) y el Jr. Cangallo. En dicha calle vivió Antonio Raymondi.

CALLE PERICOTES. Segunda cuadra del Jr. Angaraes.

CALLE PESCANTE. Primera cuadra del Jr. Camaná. También se coNoció como PILETA DE SANTO DOMINGO.

CALLE PESCADERIA. Primera cuadra del Jr. Carabaya.

CALLE PIEDRA. Tercera cuadra del Jr. Callao.

CALLE PIEDRA LIZA. Quinta cuadra del Jr. Cajamarca.

CALLE PILETA DE LA MERCED. Primera cuadra de la Avenida de la Emancipación.

CALLE PILETA DE LA TRINIDAD. Séptima cuadra del Jr. Lampa.

CALLE PILETA DE LAS NAZARENAS. Cuarta cuadra de la Avenida Tacna.

CALLE PILETA DE LOS HUERFANOS. Séptima cuadra del Jr. Azángaro. También se conoció como HUERFANOS.

CALLE PILETA DE SAN BARTOLOME. Sexta cuadra del Jr. Huanta.

CALLE PILETA DE SANTA TERESA. Séptima cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE PILETA DE SANTO DOMINGO. Primera cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como PESCANTE.

CALLE PLATEROS DE SAN AGUSTIN. Primera cuadra del Jr. Ica. También se conocía como PLAZUELA DE SAN AGUSTIN.

CALLE PLATEROS DE SAN PEDRO. Primera cuadra del Jirón Ucayali.

CALLE PLAZUELA DE LA EXPOSICION. Décimo segunda cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE PLAZUELA DE LAS NAZARENAS. Tercera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como MESON BLANCO y NAZARENAS.

CALLE PLAZUELA DE LOS DESAMPARADOS. Primera cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE PLAZUELA DE MARAVILLAS. Cuadra 15 del Jr. Ancash.

CALLE PLAZUELA DE SANTA ANA. Cuarta cuadra del Jr. Huanta.

CALLE PLAZUELA DE SANTA CATALINA. Tercera cuadra del Jr. Andahuaylas.

CALLE PLAZUELA DEL TEATRO. Primera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como PORTALITO DE SAN AGUSTIN, TEATRO, COMEDIA NUEVA y COLISEO ORTIZ.

CALLE PLUMEREROS. Tercera cuadra del Jr. Camaná.

CALLE POBRES DEL CERCADO. Segunda cuadra del Jr. Hauylas.

CALLE POLVORA. Tercera cuadra del Jr. Cangallo.

CALLE POLVOS AZULES. Malecón del Rímac. Lleva dicho nombre por haber sido el centro de la venta de añil.

CALLE PORTADA DE JUAN SIMON. Hoy, primera cuadra de la Av. Bolivia.

CALLE PORTAL DE BOTONEROS. Primera cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE PORTAL DE ESCRIBANOS. Tercera cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE PORTAL PUMACAHUA. Primera cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE PORTALITO DE SAN AGUSTIN. Primera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como TEATRO, PLAZUELA DEL TEATRO, COMEDIA NUEVA y COLISEO ORTIZ.

CALLE POZUELO DE SANTO DOMINGO. Segunda cuadra del Jr. Camaná.

CALLE PREGONERIA DE SAN MARCELO. Cuarta cuadra de la Av. de la Emancipación. Ex Jr. Arequipa – Este – Oeste.

CALLE PRESA. Sexta cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE PUENTE DE LAS CRUCES. Tercera cuadra del Jr. Jauja.

CALLE PUENTE SOGAS o PUENTE AMAYA. Jirón Trujillo.

CALLE PUERTA FALSA DEL TEATRO. Cuarta cuadra del Jr. Cailloma.

CALLE PUNO. Actual tercera cuadra del Jr. Ayacucho. En ella nació Ricardo Palma.

CALLE RANCHERIA DE PATOS. Sexta cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Avenida de La Emancipación. También se conocía como PAMPILLA DE LEONES.

CALLE RASTRO DE LA HUAQUILLA. Primera cuadra del Jr. Cangallo. También se conoció como RASTRO VIEJO.

CALLE RASTRO DE SAN FRANCISCO. Segunda cuadra del Jr. Ancash. También se conoció como CALLE CORDANO.

CALLE RASTRO VIEJO. Primera cuadra del Jr. Cangallo. También se conoció como RASTRO DE LA HUAQUILLA.

CALLE RATUTITO. Sexta cuadra del Jr. Huánuco.

CALLE RECOLETA. Novena cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como AMARGURA.

CALLE RECTORA. Séptima cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como SAN PEDRO NOLASCO.

CALLE REFUGIO. Hoy, cuadra 13 del Jr. Ancash. Debe su nombre al Hospital de Santo Toribio de Incurables que fue fundado en esa zona en el siglo XVII y entregado a los Padres Betlemitas el año 1702. Dicho hospital era popularmente conocido como “El Refugio de los Incurables” y de allí proviene el nombre de “Refugio”.

CALLE RINCON DE LOS PERICOTES. Primera cuadra del Jr. Angaraes.

CALLE RINCON DEL PRADO. Segunda cuadra del Jr. Huamalíes. También se conoció como CALLEJON DEL PRADO.

CALLE RINCONADA DE SANTO DOMINGO. Pasaje entre el Jr. Rufino Torrico y el Jr. Cailloma.

CALLE RIVERA. Tercera cuadra del Jr. Angaraes.

CALLE ROLDAN. Sexta cuadra del Jr. Azángaro. También se conoció como JUAN PABLO.

CALLE RONDON. Séptima cuadra del Jr. Huánuco.

CALLE RUFAS. Primera cuadra del Jr. Huanta.

CALLE SACRAMENTOS. Quinta cuadra del Jr. Huanta. También se conocía como SACRISTIA DE SANATA ANA.

CALLE SACRISTIA DE SAN MARCELO. Sexta cuadra del Jr. Rufino Torrico, antíguamente Jr. Arica.

CALLE SAGASTEGUI. Sexta cuadra de la Ave. Abancay.

CALLE SALUD. Octava cuadra del Jr. Rufino Torrico, antes Jr. Arica. También se conoció como HIGUERETA.

CALLE SANCHILLA DEL CERCADO. Primera cuadra del Jr. Ilabe.

CALLE SACRAMENTO DEL CERCADO. Segunda cuadra del Jr. Ilabe.

CALLE SAN AGUSTIN. Segunda cuadra del Jr. Ica. También se conocía como COMEDIA VIEJA.

CALLE SAN ANDRES. Octava cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE SAN BARTOLOME. Novena cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE SAN CARLOS. Octava cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE SAN CRISTOBAL DEL TREN. Primera cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE SAN FRANCISCO. Tercera cuadra del Jr. Ancash.

CALLE SAN ILDEFONSO. Actualmente, la primera y segunda cuadra del Jr. Andahuaylas. Debe su nombre a que allí quedaba el Convento de San Ildefonso, que inicialmente fue un colegio para los religiosos de dicha Orden, fundada el año 1606. Mediante bula del 13 de octubre de 1608 expedida por el Papa Paulo V, se determinó que dicho colegio se llamaría Colegio y Universidad Pontificia de San Ildefonso. Después, ampliaron el área que abarcaba y pasó a convertirse en Convento de San Ildefonso. El edificio del Convento ya no existe, pero queda todavía en pie la parte que se utilizaba como Colegio de San Ildefonso y que ahora viene a ser la Escuela Nacional de Bellas Artes. En dicha calle vivió el General Andrés Avelino Cáceres.

CALLE SAN JOAQUIN. Segunda cuadra del Jr. Cangallo.

CALLE SAN JUAN NEPOMUCENO. Cerca a la Muralla de Lima y la Portada de Guadalupe. Luego cambió a CALLE DE MAPIRI. Actualmente Jr. Miguel Aljovin, a un costado del Palacio de Justicia.

CALLE SAN MARTIN. Quinta cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como PALACIO DE JUSTICIA y CALLE ADUANA.

CALLE SAN PEDRO NOLASCO. Séptima cuadra del Jr. Ayacucho. También se conoció como RECTORA.

CALLE SAN SALVADOR. Actual cuadra 12 del Jr. Ancash y debe su nombre a la Iglesia de San Salvador que se encontraba en esa zona.

CALLE SAN SEBASTIAN. Quinta cuadra del Jr. Ica.

CALLE SANTA CLARA. Actual novena cuadra del Jr. Ancash. En ella se encuentra el Monasterio de Santa Clara, instituído por Santo Toribio de Mogrovejo en 1605. Al final de la Calle Santa Clara, en su intersección con el actual Jr. Jauja, se encuentra el Molino de Santa Clara, edificación de mediados del siglo XIX, que funcionó hasta las primeras décadas del siglo XX. Tenía en su fachada, 18 estatuas de mármol de tamaño natural, traídas desde Italia por su dueño.

CALLE SANTA LIBERATA. Primera cuadra del Jr. Atahualpa. También se conoció como ALAMEDA VIEJA.

CALLE SANTA MARIA. Quinta cuadra de la Ave. Abancay. También se le conoció como Marquez de Santa María.

CALLE SANTA ROSA DE LAS MONJAS. Sexta cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE SANTO CRISTO. Primera cuadra del Jr. Huaylas.

CALLE SANTO TOMAS. Quinta cuadra del Jr. Andahuaylas. En ella se encuentra el Colegio Santo Tomás.

CALLE SAUCES. Antiguamente, la actual primera cuadra del Jr. Huánuco. Rebautizada como CALLE DE LAS CARROZAS.

CALLE SAUCES DE SANTA CLARA. Primera cuadra del Jr. Jauja. También se conoció como CALLE COLMILLO.

CALLE SEQUIONA. Lo que actualmente comprende la Calle Huari, en los Barrios Altos. Se conocía también como Calle del Acequión.

CALLE SERRANO. Octava cuadra del Jr. Camaná.

CALLE SIETE JERINGAS. Octava cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE SIETE PECADOS. Quinta cuadra del Jr, Amazonas. También se le conoció como CALLE MANZANILLA.

CALLE SOLEDAD. Primera cuadra del Jr. Lampa. Llamada así, por la Capilla de la Virgen de la Soledad, a la entrada del Convento de San Francisco.

CALLE SRA. RAMIREZ. Cuarta cuadra del Jr. Camaná. También se conoció como LARTIGA.

CALLE SUSPIRO. Actual primera y segunda cuadra del Jr. Cangallo.

CALLE TEATRO. Primera cuadra del Jr. Huancavelica. También se conoció como PORTALITO DE SAN AGUSTIN, PLAZUELA DEL TEATRO, COMEDIA NUEVA y COLISEO ORTIZ.

CALLE TERRANOVA. Cuarta cuadra del Jr. Ayabaca.

CALLE TIGRE. Primera cuadra del Jr. Ayacucho.

CALLE TOMA SE SANTO DOMINGO. Primera cuadra del Jr. Rufino Torrico, antes Jr. Arica.

CALLE TORRECILLA. Quinta cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE TRAPITOS. Segunda cuadra de la Ave. Abancay.

CALLE TRINITARIAS. Séptima cuadra del Jr. Ancash. Debe su nombre al Monasterio de las Trinitarias, ubicado en dicha calle. Allí también funcionaba la sastrería de Jorge Lázaro Loayza, quien muchas veces aseguró de que Pinglo inspiró su vals “El espejo de mi vida” en el viejo espejo de prueba de su establecimiento. Decía igualmente que su historia de amor fue la que inspiró la creación del vals “El Plebeyo”. Versiones que no han podido ser comprobadas fehacientemente.

CALLE ULLOA. Cuarta cuadra del Jr. Cajamarca. También se conoció como LEON DE ULLOA.

CALLE URRUTIA. Séptima cuadra del Jr. Camaná.

CALLE VALLADOLID. Segunda cuadra del Jr. Callao. Existía la Confitería de don Pedro de Valladolid y Florín.

CALLE VIRREYNA. Cuarta cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE VITERBO. Comprende lo que hoy es la tercera cuadra del Jr. Amazonas.

CALLE YAPARIO. Tercera cuadra del Jr. Cañete.

CALLE DE ALDABAS. Segunda cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE AFLIGIDOS. Primera cuadra del Jr. Cailloma.

CALLE DE APARICIO. Primera cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE ARGANDOÑA. Segunda cuadra del Jr. Cailloma.

CALLE DE AUMENTE. Cuarta cuadra del Jr. Conde de Superunda.

CALLE DE BAQUIJANO. Séptima cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE BELAOCHAGA. Quinta cuadra del Jr. Rufino Torrico.

CALLE DE BODEGONES. Tercera cuadra del Jr. Augusto Wiesse.

CALLE DE BEJARANO. Segunda cuadra del Jr. Puno.

CALLE DE BEYTIA. Tercera cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE BODEGONES. Antiguamente llamada, Calle de la Requena. Actual tercera cuadra del Jr. Augusto Wiese (Jr. Carabaya).

CALLE DE BOTICA DE SAN PEDRO. Cuarta cuadra del Jr. Antonio Miró Quesada.

CALLE DE BOZA. Octava cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE BRAVO. Séptima cuadra del Jr. Rufino Torrico.

CALLE DE CALONGE. Tercera cuadra del Jr. Cailloma.

CALLE DE CARMEN ALTO. Actuales 11ª y 12ª cuadras del Jr. Juníín, entre los Jirones Huánuco y Maynas. Debe su nombre al Monasterio del Carmen, que allí se ubica.

CALLE DE CARRERA. Cuarta cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DE CHACARILLA. Cuarta cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE DE CINCO ESQUINAS. Actualmente comprende la parte final de la cuadra 14 del Jr. Junín (la cuadra 14 del Jr. Junín comprende parte de la Calle del Prado y a la Calle de Cinco Esquinas). Cinco Esquinas debe su nombre a que desde la época de la colonia son cinco las calles que se interceptan en dicha zona: Calle de los Naranjos, Calle Barbones, Calle Ancha (actual cuadra 15 del Jr. Antonio Miró Quesada), Calle Sequión (llamada también Calle del Acequión, era una calle extensa que comprende a las actuales seis cuadras de la Calle Huari) y Calle de Cinco Esquinas.

CALLE DE COCA. Cuarta cuadra del Jr. Augusto Wiese.

CALLE DE CORCOVADO. Cuarta cuadra de la Avenida de la Emancipación

CALLE DE ESPADEROS. Quinta cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE FANO. Octava cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DE FIERRO VIEJO. Luego se llamó CALLE PALACIO. Primera cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE FILIPINAS. Actual quinta cuadra del Jr. Augusto Wiese (conocido también como JR. CARABAYA). A inicios del siglo XVII, dicha Calle era conocida como CALLE DE DOÑA LEONOR DE AMPUERO, cuya residencia se encontraba allí. Iniciando el siglo XVIII, cambió su nombre por el de CALLE DE SOLISVANGO, por la familia Solís Vango que llegó a vivir en aquella calle. En 1785 se forma en España la “Real Compañía de las Filipinas”, empresa marítima que comercializaba con América, Asia y Europa; abriendo una filial en En Lima, en la calle que por ese entonces se llamaba DE SOLISVANGO. Más tarde, debido a la importancia comercial adquirida por dicha empresa, la calle nombrada, pasó a llamarse Calle de Filipinas.

CALLE DE GALLINAZOS. Tercera cuadra del Jr. Puno.

CALLE DE GALLOS. Segunda cuadra del Jr. Arequipa. Hoy Avenida Emancipación. También se conoció como CALLE MARMOL DE CARVAJAL.

CALLE DE GATO. Tercera cuadra del Jr. Azángaro; que debe su nombre a un farmacéutico de apellido Gato, que tuvo su Farmacia en dicha calle.

CALLE DE GREMIOS. Cuarta cuadra del Jr. Callao.

CALLE DE HUERFANOS. Séptima cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE HIGUERAS. Segunda cuadra de la Avenida de la Emancipación.

CALLE DE IBAROLA. Tercera cuadra del Jr. Ocoña.

CALLE DE JESUS MARIA. Primera cuadra del Jr. Moquegua.

CALLE DE JUAN PABLO. Sexta cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE JUAN SIMON. Actual onceava cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE JUDIOS. Segunda cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE DE LARTIGA. Cuarta cuadra del Jr. Camaná.

CALLE DE MALAMBO. Antiguamente comprendida entre lo que hoy corresponde a la cuarta, quinta y sexta cuadras de la Av. Francisco Pizarro. Rímac.

CALLE DE MANTEQUERIA DE BOZA. Primera cuadra del Jr. Puno.

CALLE DE MAPIRI. Era el nombre antiguo del actual Jr. Miguel Aljovin. Anterior al año 1861, era conocida como “Calle San Juan Nepomuceno” y muy cerca de allí estaba ubicada la Muralla de Lima con su Portada de Guadalupe.

CALLE DE MARIQUITAS. Tercera cuadra del Jr. Moquegua.

CALLE DE MATAJUDIOS. Primera cuadra del Jr. Ocoña.

CALLE DE MATAMOROS. Hoy, cuarta cuadra del Jr. Trujillo, entre el Jr. Cajamarca y el Jr. Yutay.

CALLE DE MATASIETE. Segunda cuadra del Jr. Libertad, entre el Jr. Chiclayo y el Jr. Lambayeque. Rímac.

CALLE DE MATASIETE. En la actualidad, novena cuadra del Jr. Cusco, entre el Jr. Huanta y el Jr. Cangallo. Antes se llamaba Calle Toval. Barrios Altos.

CALLE DE MATAVILELA. Tercera cuadra del Jr. Conde de Superunda.

CALLE DE MELCHORMALO. Tercera cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE DE MERCADERES. Cuarta cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE MOGOLLON. Segunda cuadra del Jr. Moquegua.

CALLE DE NEGREIROS. Quinta cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE NUÑEZ. Segunda cuadra del Jr. Antonio Miró Quesada.

CALLE DE OLLERIAS. Antiguo nombre de la Calle de Chicherías, con el cual aun se le conoce. Actualmente es la cuarta cuadra del Jr. Cañete, en el Cercado de Lima.

CALLE DE ORTIZ. Tercera cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE DE PANDO. Séptima cuadra del Jr. Augusto Wiese.

CALLE DE PATOS. Quinta cuadra de la hoy llamada Ave. de la Emancipación, que antes se llamaba Jr. Arequipa.

CALLE DE PESCADERIA. Primera cuadra del Jr. Augusto Wiese.

CALLE DE PILITRICAS. Segunda cuadra del Jr. Ocoña.

CALLE DE PLATEROS DE SAN PEDRO. Primera cuadra del Jr. Ucayali.

CALLE DE SAGASTEGUI. Sexta cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE DE SAN AGUSTIN. Segunda cuadra del Jr. Ica.

CALLE DE SAN ANTONIO. Sexta cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DE SAN CARLOS. Octava cuadra del Jr. Azángaro.

CALLE DE SAN FRANCISCO. Tercera cuadra del Jr. Ancash.

CALLE DE SAN JOSE. Tercera cuadra del Jr. Junín.

CALLE DE SAN MARCELO. Tercera cuadra de la Avenida de la Emancipación.

CALLE DE SAN PEDRO. Tercera cuadra del Jr. Ucayali.

CALLE SAN SALVADOR. Actual cuadra 12 del Jr. Ancash. En ella se encontraba la Iglesia de San Salvador.

CALLE DE SANTA APOLONIA. Tercera cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DE SANTA MARIA. Quinta cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE DE SANTO TORIBIO. Segunda cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DE SIETE JERINGAS. Hoy, octava cuadra del Jr. Antonio Miró Quesada, entre el Jr. Paruro y el Jr. Huanta. Se dice que ella vivía un curandero apodado “Ño Siete Jeringas”.

CALLE DE TRAPITOS. Segunda cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE DE URRUTIA. Séptima cuadra del Jr. Camaná.

CALLE DE VALLADOLID. Segunda cuadra del Jr. Callao.

CALLE DE VILLALTA. Segunda cuadra del Jr. Ucayali.

CALLE DE VILLEGAS. Sexta cuadra del Jr. Cailloma.

CALLE DE ZARATE. Cuarta cuadra del Jr. Junín.

CALLE DEL ARZOBISPO. Segunda cuadra del Jr. Junín.

CALLE DEL BANCO DEL HERRADOR. Quinta cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DEL CARMEN ALTO. Comprendía las actuales cuadras 11 y 12 del Jr. Junín. Opuesta a la Iglesia del Carmen, se encuentra la Quinta Heeren, que data de fines del siglo XIX y guarda el estilo arquitectónico de la época virreynal. Allí existió el primer zoológico de Lima.

CALLE DEL CARMEN BAJO. Hoy en día, la cuadra 10 del Jr. Junín. Calle en la que se encuentra el Monasterio del Carmen, también conocido como Iglesia de la Santísima Virgen del Carmen de Lima.

CALLE DEL CHIRIMOYO. Comprendía las actuales séptima, octava y novena cuadras del Jr. Puno en los Barrios Altos. Entre los Jirones Andahuaylas y Cangallo.

CALLE DEL COMPAS DE LA CONCEPCION. Tercera cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE DEL CORAZON DE JESUS. Tercera cuadra del Jr. Apurímac.

CALLE DEL CORREO. Primera cuadra del Jr. Conde de Superunda, que antes se llamaba Jirón Lima. Donde se ubica el Correo Central de Lima.

CALLE DEL GENERAL LA FUENTE. Quinta cuadra del Jr. Camaná.

CALLE DEL HOSPICIO DE CANDAMO. Octava cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE DEL HUEVO. Quinta cuadra de la Avenida Tacna.

CALLE DEL MILAGRO. Cuarta cuadra del Jr. Ancash.

CALLE DEL PADRE JERONIMO. Cuarta cuadra del Jr. Puno.

CALLE DEL PALACIO. Segunda cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DEL PANTEONCITO. Tercera cuadra del Jr. Rufino Torrico.

CALLE DEL PRADO. Cuadras 12, 13 y 14 del Jr. Junín. Barrios Altos. En esta calle estuvo la casa donde nació Felipe Pinglo Alva. Antiguamente se llamaba “Mascarón del Prado”.

CALLE DEL QUEMADO. Cuarta cuadra del Jr. Moquegua.

CALLE DE LA BUENAMUERTE. Hoy, octava cuadra del Jr. Ancash; donde se ubica la Iglesia y Convento de la Buena Muerte.

CALLE DE LA CARIDAD. Actualmente, sexta cuadra del Jr. Junín. En dicha calle, se encontraba el Hospital de la Caridad y la Iglesia de la Caridad..

CALLE DE LA CASCARILLA. Cuarta cuadra de la Avenida Abancay.

CALLE DE LA ENCARNACION. Octava cuadra del Jr. Carabaya.

CALLE DE LA INQUISICION. Hoy en día, quinta cuadra del Jr. Junín. En dicha calle, estuvo ubicada la sede de la Santa Inquisición; convertida en Museo donde se exhiben los aparatos de tortura que utilizaba dicha institución.

CALLE DE LA MANITA. Actual segunda cuadra del Jr. Jauja, Barrios Altos.

CALLE DE LA MERCED. Sexta cuadra del Jr. de la Unión.

CALLE DE LA PALMA. Segunda cuadra del Jr. Rufino Torrico, que antes se llamaba Jr. Arica.

CALLE DE LA PELOTA. Sexta cuadra del Jr. Camaná.

CALLE DE LA PLAZUELA DEL TEATRO. Segunda cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE DE LA REQUENA. Antiguo nombre de la Calle de Bodegones, actualmente la tercera cuadra del Jr. Augusto Wiese (Jr. Carabaya).

CALLE DE LA RIBERA. Primera cuadra del Jr. Junín. Antiguamente, en la fachada de Palacio, existían algunos tenduchos que la gente llamaba cajones. Uno de ellos pertenecía a Juan del Valle Caviedes, conocido como “El Poeta de la Ribera”.

CALLE DE LA RIFA. Tercera cuadra del Jr. Antonio Miró Quesada.

CALLE DE LA RIVA. Cuarta cuadra del Jr. Ica.

CALLE DE LA SOLEDAD. Primera cuadra del Jr. Lampa.

CALLE DE LA TOMA. Primera cuadra del Jr. Rufino Torrico.

CALLE DE LA TRINIDAD. Tercera cuadra de la Avenida de la Emancipación.

CALLE DE LA UNIVERSIDAD. Segunda cuadra del Jirón Ayacucho. Ahí estuvo ubicada la Universidad de San Marcos, que más tarde fue demolida para dar paso al Congreso.

CALLE DE LA VERACRUZ. Segunda cuadra del Jr. Conde de Superunda.

CALLE DE LA VIRREYNA. Cuarta cuadra del Jr. Huallaga.

CALLE DE LAS COMODAS. Rímac. Actual tercera cuadra del Jr. Chiclayo. Antiguamente se llamaba Calle de Mendoza o Calle de los Mendoza, en alusión a varias propiedades que tenía Don Alonso de Mendoza Hinojosa, ex-alcalde de Lima.

CALLE DE LAS NAZARENAS. Quinta cuadra del Jr. Huancavelica.

CALLE DE LOS GUITARREROS. Luego llamada CALLE DE JESUS NAZARENO. Primera cuadra del Jr. Antonio Miró Quesada.

CALLE DE LOS NARANJOS. Ubicada entre el actual Jr. Huánuco y el cruce de Cinco Esquinas. (Cuadras 12 a la 14 del Jr. Antonio Miró Quesada). En ella se construyó la “Capilla de los Naranjos”, el año 1750. En dicha calle estaba ubicada la Escuela Fiscal de los Naranjos donde estudiara Felipe Pinglo Alva. Nuestro Director-Fundador Fidel Ramírez Lazo, también hizo sus primeros estudios en dicha escuela.

CALLEJON OTAYZA. Estaba ubicado entre la actual esquina del Jr. Andahuaylas con el Jr. Ucayali. (Colaboración de nuestro estimado amigo Darío Mejía, desde Australia).

CALLEJON DE GOMEZ. Primera cuadra del Jr. Ilo. También se conocía como

CALLEJON DE LA CRUZ.

CALLEJON DE JAIME. Primera cuadra del Jr. Huamalíes. También se conoció como

CALLE FUERTE DE GUINEA.

CALLEJON DE LARGO DE LA RECOLETA. Cuadras 9 y 10 del Jr. Arequipa. Hoy Avenida de La Emancipación.

CALLEJON DE MATAMANDINGA. Ubicado en las afueras de la Muralla de Lima, frente a la Portada de Guadalupe.

CALLEJON DE MENA. Estaba ubicado en la Calle de Ollerías, que después pasó a llamarse Calle de Chicherías, nombre con el cual todavía se le conoce. Actualmente es la cuarta cuadra del Jr. Cañete, en el Cercado de Lima.

CALLEJON DE PERICOTES. Este callejón motivó que se creara una Calle con el mismo nombre. Actual primera cuadra del Jr. Angaraes.

CALLEJON DE PETATEROS. Pasaje Olaya.

CALLEJON DE SANTO DOMINGO. Este callejón, dio origen al nombre de la Calle del mismo nombre, que luego pasó a llamarse Calle Rinconada De Santo Domingo; en la actualidad, tercera cuadra del Jr. Conde de Superunda.

CALLEJON DE SAN FRANCISCO. Primera cuadra del Jr. Amazonas.

CALLEJON DE SAN JUAN. Tercera cuadra del Jr. Hualgayoc. También se conoció como CALLE BADO.

CALLEJON DE LA BANDERA BLANCA. Quedaba en la actual Av. Abancay (Cuadra 11). Allí nació Arturo “zambo” Cavero.

CALLEJON DE LA CECINA. Entre las cuadras 4 y 5 del Jr. Marañon.

CALLEJON DE LA CONFIANZA. Con cuyo nombre se dio origen al actual “Pasaje La Confianza”. Octava cuadra del Jr. Puno.

CALLEJON DE LA CRUZ. Calle de Malambo. Rímac. En él nació Braulio Sancho Dávila.

CALLEJON DE LAS SIETE PUÑALADAS. Actual cuarta cuadra del Jr. Tayacaja, Cercado de Lima. Antiguamente se llamaba “Calle del Desaguadero”.

CALLEJON DE LAS SIETE PUÑALADAS. Quedaba en el Jr. Cangallo No. 475. Barrios Altos.

CALLEJON DE LOS CLERIGOS. Estaba ubicado en la antigua Calle de la Requena, que más tarde se llamó Calle de Bodegones y que actualmente viene a ser la tercera cuadra del Jr. Augusto Wiese (Jr. Carabaya). Debe su nombre a que allí vivían algunos clérigos pobres.

CALLEJON DE LOS NEGROS. Ubicado a un costado de la Plaza del Baratillo, en el Rímac. Actualmente la segunda cuadra del Jr. Casma.

CALLEJON DEL BAO. Entre las cuadras 4 y 5 del Jr. Piura.

CALLEJON DEL BUQUE. Cuadra 3 de la Av. Luna Pizarro. La Victoria. Allí vivía la famosa Valentina Barrionuevo.

CALLEJON DEL BUQUE. Segunda cuadra del Jr. Cangallo. Barrios Altos.

CALLEJON DEL FONDO. Situado en la antigua Calle Mercedarias, actual cuadra 10 y 11 del Jr. Ancash. Su ubicación exacta fue Calle Mercedarias No. 105, que luego cambiaría a Jr. Ancash 1092. El callejón aquel pertenecía al Monasterio de Mercedarias y fue demolido hace muchos años. En su terreno se construyó el actual Mercado Mercedarias.

CALLEJON DEL GALLO. Primera cuadra del Jr. Huanta. Barrios Altos.

CALLEJON DE GOMEZ. Primera cuadra del Jr. Ilo. También se conoció como CALLEJON DE LA CRUZ.

CALLEJON DEL GUARAPO. Tercera cuadra del Jirón Casma.

CALLEJON DEL PRADO. Segunda cuadra del Jr. Huamalíes. También se conoció como CALLE RINCON DEL PRADO.

PASAJE DE BRAVO. Cuarta cuadra del Jr. Ocoña.

PASAJE MUÑA. Cuadra 9 del Jr. Huánuco – Frente a la Iglesia de Cocharcas. Barrios Altos. Se le conocía también como “Ranchería de Cocharcas”. En el existía una Picantería de nombre “La 24”, de la cual hizo una bella pintura el artista Oscar Allaín.

PLAZA BOLIVAR. Alrededor del año 1563 era conocida como Plaza de Nicolás de Ribera El Mozo. Mas tarde, también recibió los nombres de Plazuela del Santo Oficio o de la Inquisición. Plaza de las Condenaciones. Plaza de la Universidad, por la Universidad de San Marcos. Para la época de la Independencia se le bautizó como Plaza de la Constitución. Después Plaza del Congreso.

PLAZA ITALIA. Antiguamente Plaza Santa Ana, por la Iglesia de Santa Ana, ubicada en ella. Luego Plaza Italia, en homenaje a los inmigrantes italianos que vivieron en Barrios Altos y actualmente Plaza Raimondi como nombre oficial. Se le sigue llamando Plaza Italia.

PLAZUELA DEL HOSPITAL 2 DE MAYO. Primera cuadra del Jr. Dos de Mayo.

QUINTA BASELLI. En la cuadra 13 del Jr. Junín.

QUINTA CARBONE. En el Pasaje Quinta Carbone que da al Jr. Cangallo en su cuadra ubicada entre los Jirones Cusco y Puno.

QUINTA DEL PRADO. También conocida como la “Quinta de los tres Patios” y que queda en la “Calle del Prado”, en los Barrios Altos.

QUINTA HEEREN. Data del siglo XIX. Cuadra 11 del Jr. Junín.

QUINTA PINASCO. En la primera cuadra del Jr. Huanta.

QUINTA SAN JOSE. En la Plaza Buenos Aires, junto al que era el cine “Conde de Lemos”.

RIMAC. También conocido como “Abajo el Puente”, fue llamado “Barrio de Indios de San Lázaro” durante la Colonia. Igualmente tuvo los nombres de “La Nueva Triana” y a inicios del siglo XX “Puerto Arturo” y “Porto Guinea”. Leer más »

13/07/11: Vida e Historia de la Huerta Perdida

La Huerta Perdida, lugar perturbador para muchos –por su índice alto de criminalidad-; tema de investigación para otros –por ser ejemplo interesante sobre procesos urbanísticos acontecidos en la ciudad capital-, sea cual fuese la razón que nos motive a comentar sobre el barrio; su problemática, su historia –y hasta su propio nombre- siempre darán que hablar.

La ‘Huerta Perdida’ o ‘Jardín Rosa de Santa María’ en 1998. Las viviendas tienen mucha semejanza entre sí.

Lima en sus primeras décadas de existencia tuvo como parte del paisaje muchas huertas y jardines. Generalmente éstas estuvieron entre las casas de la ciudad y la muralla. Su función principal era, pues, dotar de alimentos y de un ambiente de esparcimiento a sus moradores. A muchas huertas se podía ingresar por el módico precio de diez centavos y comer toda la fruta que se deseara -pero no llevársela-. En algunas también se improvisaban fiestas con guitarra y cajón. No en pocas se brindaba hospedaje a parejas ocasionales. Las huertas formaban parte de la ciudad: obligatorias para tener una vivienda completa, con todas las comodidades y recursos necesarios.

Antigua huerta de Lima. Nótese la Muralla de la ciudad.

Sin embargo, existió un considerable número de huertas en las periferias del Damero de Pizarro como las que ostentaban los descendientes españoles, órdenes religiosas y ciudadanos adinerados (la Quinta Presa y los diversos conventos para indios son una evidencia de la existencia de huertas a las afueras de las murallas de Lima) en los Barrios Altos y el Rímac. Una de ellas fue, en efecto, la ‘Huerta Perdida’, quizás la huerta más reconocida hoy en día –tal vez no por las mejores razones- pero que ha permitido volver a comentar un tema no tan investigado: el proceso de urbanización en Lima –que ocurrió de manera acelerada, por cierto, sobretodo durante el desborde popular o la incursión democrática de los migrantes en la capital-.

Una familia o grupo de amigos en una huerta de las tantas que existieron en Lima.

Los orígenes de la ‘Huerta Perdida’

Pocos saben que este sector del Centro de Lima, que en las últimas décadas ha afrontado una gran oleada de criminalidad –reflejada en los periódicos y en las noticias policiales-, tuvo antes un pasado apacible, como parte de una huerta espaciosa y de muchas hectáreas. Sus orígenes se remontan a la época colonial, cuando el Virrey José de la Serna –por cierto, el último representante personal del Rey en Perú, puesto que ya se estaba gestando la causa independentista-, por pedido de su esposa, destina un espacio de las periferias del Centro –un amplio y pacífico espacio a orillas del río Rímac- como huerta, la cual adorna de flores que autoriza traer de España. Una vez en Lima, transcurrieron días y meses hasta que las plantas empezaran a crecer y a embellecer el huerto. No es de dudar que su gran atractivo y belleza atrajo mucho la atención de la ciudad -lo que también generó la envidia de los vecinos cercanos-. Tal es así que más de uno se atrevió a robarse una a una las flores de la huerta, hasta que ésta quedó deshecha, ante la tristeza y decepción de la pareja real. Al no hacer realidad su sueño, la catalogaron como una huerta que se perdió, una ‘Huerta Perdida’.

Así como la ‘Huerta Perdida’, existieron muchas otras huertas en las riberas del río Rímac durante el virreinato. Muchas de ellas eran habitadas por gente noble que las utilizaban como caballerizas, cuidadas por los sirvientes –que eran mestizos- y que también tenían la labor de la siembra y cosecha de frutos. La ‘Huerta Perdida’, antes de ser propiedad del virrey La Serna, pudo haber tenido dicha función.

Con el paso del tiempo la ‘Huerta Perdida’ y las demás huertas fueron “habitadas por personas a las que les gustaba vivir en las chacras para cultivar plantas y flores, como viviendas-huertas. Y también una parte de estos terrenos eran cuidados por gente mala a la que llamaban bandoleros” (Carlos Solórzano: 1998). Ya en la República, durante las primeras décadas del siglo XX, la ‘Huerta Perdida’ fue habitada por personas procedentes del interior –migrantes- dedicados a la agricultura (que empezaban a construir las primeras viviendas y cuartos alquilables). En los 50’s, con mayor notoriedad, se emprendió un proceso de urbanización –precaria, con material noble- en sitios rurales como la ‘Huerta Perdida’: “(…) se hizo más poblado y la gente comenzó a hacer comités y una directiva central” (ídem).

La Huerta Perdida en 1977. La revolución demográfica que acompaña a estos procesos de urbanización redefine a Lima en su fisonomía espacial, económica y cultural.

Sobre su peculiar nombre también existe otra explicación. Clemente Ramos, un barrioaltino -cuyo testimonio se halla en el interesante libro “Barrios Altos: tradiciones orales”- comenta cómo el laberinto que era la huerta tanto para entrar como para salir era la característica que le había dado el nombre: “¿Sabes por qué su nombre de ‘Huerta Perdida’? Porque tú entrabas y no sabías por dónde salir, salías pa’ otro lado, pero no salías por donde habías entrado. Por eso le pusieron la ‘Huerta Perdida’, querías salir por donde has entrado y no podías. Si tú ibas, Amazonas se llama el otro lado, si tú te dabas cuenta salías por ahí y veías el río también, pues. Tenía un montón de salidas. Pero antiguamente sembraban flores para vender. Todo tenía dueño, era grande”.

Esto último –la venta de flores, aprovechando la cercanía de los cementerios Presbítero Matías Maestro y el Ángel- pudo haber sido el sustento de muchos pobladores de la ‘Huerta Perdida’– que habían llegado en su gran mayoría del interior del país. Carmen Rosa Mejía López, otra barrioaltina, comenta que cuando “corrían los años cuarenta, la ‘Huerta Perdida’ era una huerta perteneciente a una familia chacarera de origen ruso; y en lo que hoy es la rotonda frente a la piscina municipal estaba una caña con una cruz y a su alrededor vendían flores (…) Cuando el terremoto de los cuarenta, la pared de la huerta de la familia rusa se cayó y ellos al poco tiempo se mudaron, y no recuerdo exactamente en qué momento comenzaron a invadir gentes de no muy buena reputación, por la cual la llamaron ‘Huerta Perdida’).

Esta invasión de los 40’s-50’s, como califica la señora Rosa Mejía, corresponde al momento en que se producen grandes oleadas migratorias en Lima. Se puede decir, entonces, que la venta de flores en dicho lugar databa de mucho antes de las migraciones masivas de ambas décadas. Por otro lado, la familia de orígenes rusos, de la que también nos comenta Rosa Mejía, ha de haber tenido una vasta extensión de la huerta, como para que de la misma hayan surgido varias viviendas de pujantes migrantes. Es seguro que la propiedad de la huerta haya estado repartida entre pocas familias –antes del desborde popular-.

Delia Collantes Marín fortalece este punto con su comentario: “(…) Había un huerto de hermosas y bellas rosas, los dueños eran la familia Fernández, ellos cultivaban las rosas para luego vendérselas al cementerio el Ángel. Pero como iba pasando el tiempo y empezaron a hacerse ancianos empezaron a hacerse ancianos y pedir trabajadores para que los ayuden en el cuidado de sus radiantes rosas; y cuando fallecieron, esos trabajadores se quedaron con el huerto porque nadie lo reclamó. Así, como ellos no tenían recursos para cuidar el inmenso huerto, al correr del tiempo se iba marchitando poco a poco hasta que desapareció. La gente que iba llegando de provincias fue ocupando los lugares vacíos y así se inició la invasión de todo el huerto”. Leer más »

09/07/11: Rímac: recorriendo el tradicional Barrio de ‘Abajo el Puente’

La última vez que estuve allí, había recorrido sus calles con mucho sigilo, con cuidado, casi en silencio. Tal vez no en la mejor situación. Quizás sin el debido tiempo. Aquella vez, si bien pude obtener información valiosa -traducida en fotografías y testimonios-, no dispuse de mucho tiempo para el detalle, la mirada paciente o la contemplación fija (y poner aprueba los conocimientos arquitectónicos pertinentes). Aquel día, por azares del destino -o porque ya era un poco tarde-, la calle estaba tomada. Haber continuado el recorrido por los jirones siguientes hubiera significado asumir un riesgo innecesario. El tiempo me depararía una nueva oportunidad para conocer el Rímac que no desaprovecharía.

El Rímac, tradicional barrio limeño, nos enseñó los secretos que ocultan sus calles. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Es una mañana fría, limeña. Unas cuantas personas observan la corriente del río Rímac, que continua, incesante, su tramo por debajo del Puente Trujillo. Los bodegueros de la Alameda Chabuca Granda alistan lo que hoy será otro día de comercio. Son pocas las personas que se ven reunidas a puertas del también llamado ‘Puente de Piedra’, punto de partida de nuestro recorrido al Rímac, un paseo que podría considerar de expedicionario: era, pues, la primera vez que David Pino, David Segura, Wilfredo Ardito, Antonio Poloylaborda –grandes amigos, interesados en la historia y la puesta en valor de Lima- y yo ‘asaltábamos’ las calles del Rímac con nuestras cámaras y nuestro peculiar caminar –similar al de un grupo de turistas japoneses en Lima, sin embargo, había que disimularlo y parecer lo más estoico posible-, con el único fin de conocer y difundir el valor histórico y patrimonial del distrito del Rímac, la imponente y vistosa arquitectura de las casonas y el quehacer cotidiano de los rimenses.

Una de las casonas que más nos trajo la atención. Sin embargo, existe poca información sobre la misma. Foto: Marco Gamarra Galindo.

La avenida Loreto fue testigo de nuestro ingreso al Rímac, la primera calle que recorrimos a nuestras anchas, luego de haber esquivado buses de todas las líneas imaginables y las miradas de sus somnolientos pasajeros. Para ese entonces las primeras construcciones coloniales y republicanas empezaban a sobresalir en el paisaje urbano: quintas y casonas de quincha y abobe, pintorescas –con refinado estilo arquitectónico- pero también cochambrosas y decadentes, surgían en ambos extremos del pavimento. Aprovechábamos los breves instantes que teníamos para poder fotografiar el momento, la serie de balcones de cajón que observábamos mientras caminábamos, las tradicionales calles del Rímac. Caminábamos ahora por la avenida Chiclayo.

Jirón Chiclayo a la vista. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Fue en esta última calle donde apreciamos una de las casonas más documentadas y antiguas de la capital. Como bien diría Antonio Poloylaborda: Si bien Lima no ha sufrido ni tifones ni huracanes devastadores a lo largo de su historia, sí ha sufrido el implacable dolor de la indiferencia y el olvido. David Segura dijo sobre la misma edificación: “y pensar que esta vivienda es una de la más antiguas de Lima. Su construcción está fechada en el siglo XVI. Aunque quizás en apariencia no sea la misma de ese entonces, algo de esa fecha debe perdurar hasta el día de hoy. El balcón es republicano, pero crea una composición simpática con la fachada asimétrica y la ventana repisa del primer piso“.

Antigua casona del Jirón Chiclayo y tema de nuestros comentarios. Foto: Antonio Poloylaborda.

Al doblar hacia la Avenida Marañón, no pudimos dejar de sorprendernos por el increíble número de zaguanes de aires coloniales –muchos de ellos ahora convertidos en pujantes comercios-, que merecen la mejora de sus condiciones y servicios por el bien de los inquilinos y del propio inmueble. El Rímac, a la vuelta de la esquina, nos deleitaba en cada calle, jirón o esquina (con el apoyo de alguna simpática señora que nos invitaba a caminar en los interiores de su residencia centenaria). Observábamos, asombrados y con detenimiento, los grabados artísticos en el techo, los arcos o los detalles de algún ventanal.

Una mimosa vecina del Rímac nos da la bienvenida a su quinta. Foto: Marco Gamarra Galindo.

-No, no somos de la Municipalidad- respondimos ante la interrogante de un vecino, al vernos ingresar a los interiores de una hermosa casona, cuyo portón de entrada estaba abierto –una de los metas consiste, pues, en ingresar a estas grandes casonas y poder conversar con los habitantes de la misma-. ¿Qué pasará con la Municipalidad del Rímac, en especial, por estos lares? Maravillados con esta casona en particular, de la cual lastimosamente no pudimos obtener mayor información, y luego de haber tomado las respectivas fotos para el recuerdo, partimos a la avenida Lambayeque, no sin antes conocer la Quinta Virgen del Carmen –que indica, en una de sus cuatro entradas de ingreso, en peculiares letras, el nombre de la quinta-. Estábamos ante uno de los inmuebles multifamiliares más tradicionales del Rímac –que junto al ‘Sagrado Corazón’, ‘Señor de la Justicia’ y la misma ‘Presa’- constituyen los sitios donde han surgido más de una anécdota curiosa y de donde se han criado más de un conocido deportista, político o cantante. Por ser valor fundamental de la identidad rimense, la quinta recibe el cariño incondicional de sus fieles hogareños y de sus generaciones de moradores; de todos de los habitantes de este barrio.

Quinta Virgen del Carmen, ubicada en el Rímac, es una de las más tradicionales de este sector del Centro de Lima. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Dejamos atrás, en cada paso, en cada mirada al zaguán de una gran casona, en el profundo diálogo sobre temas de arquitectura e historia –en el amable trato de los vecinos-, en la aspiración de un sueño, todo temor natural de explorar barrios desconocidos. Quizás hasta nos hubiéramos animado a dar unos movimientos al son de una música: Néctar no está en el cielo y suena a todo volumen en una radio de los alrededores de la Plaza de Acho.

Caminando por las calles históricas y bohemias del Rímac. Foto: Marco Gamarra Galindo.

De pronto, al parecer la zona más solitaria del Rímac, nos dio la bienvenida. En la Avenida Cajamarca solo se respiraba silencio, la nostalgia de una época añorada y pudiente, que si bien nosotros no la vivimos, la pudimos presentir, latentes por siempre en la pasividad de las últimas calles del Centro Histórico de Lima. Atraída quizás por el entorno surgido, nuestra efusividad se vio reducida al zigzagueante paso de nuestros pies. Avanzando y viendo los interiores de las quintas contemporáneas formamos parte de esa vida en secreto, y asimismo, dura, impenetrable, hasta que una señora nos alertó del riesgo que corríamos. -Tengan cuidado, jóvenes, por aquí hay mucha delincuencia- logró decir, preocupada. Quizás fue una advertencia que también nos presentó el ambiente en que nos hallábamos: pocos vehículos y poco tránsito peatonal, sumado al gran número de casas cuyas puertas de ingreso permanecían clausuradas con concreto enladrillado, quien sabe hasta por cuántos años. Calles desiertas hay soledad.

Son muchas las casonas que hoy se ven en estado ruinoso y decadente. La indiferencia de las autoridades juega a favor de ello. Foto: Marco Gamarra Galindo.

La iglesia San Lorenzo, ubicada en el cruce de Pataz y Libertad, se convertiría en un punto que acabaría con ese estado, dudoso. Con su intenso color rojo, ostentosa de un peculiar espacio esquinero y de unos relucientes interiores que nos deslumbraron, San Lorenzo nos cautivó. Sin duda un sector más que debe formar parte de los principales atractivos turísticos del Rímac, así como muchas de las casonas que, por haber brindado a la capital un tipo identidad e imagen diferente al de otras ciudades del mundo, merecen darse a conocer pues son la ciudad en su esencia misma.

Entre los atractivos de la iglesia San Lorenzo están sus dos torreones. Foto: Marco Gamarra Galindo.

Seguimos por Libertad, y si bien no nos jugábamos la libertad, sí quizás la integridad. Una serie de pintorescas casas en hilera, de un solo piso y una puerta rústica de madera en cada una -el color era la única diferencia entre ellas- era el entorno que prevalecía en la calle hasta la Plaza de Toros de Acho. Inseparable, a su derecha, el mirador Ingunza. Unas rejas nos separaban de esa historia de Lima. El cielo gris, de invierno, brindaba a la ciudad una vista más entristecida, desolada.

Viviendas rimenses de peculiar aspecto en el Jirón Libertad. Foto: Marco Gamarra Galindo. Leer más »