Neurorrobots para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidades motoras.

Las lesiones medulares provocadas por los accidentes de tráfico, los accidentes cerebrovasculares o la parálisis cerebral son algunas de las causas más frecuentes de discapacidad motora, una deficiencia que limita seriamente la calidad de vida de un número importante de personas. Ahora, los últimos avances tecnológicos en neurorrobótica y neuroprotésica pueden suponer una revolución en la mejora de los procesos de rehabilitación y en la compensación de las limitaciones que estas personas sufren en su día a día.

En esta línea va a avanzar el proyecto HYPER, en el que la Alianza Tecnológica IK4 aporta sus capacidades en investigación tecnológica avanzada a través de sus centros CIDETEC-IK4 y VICOMTECH-IK4. Liderado por el Grupo de Bioingeniería del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el proyecto cuenta también con la colaboración de otros agentes dedicados a la investigación científico-tecnológica y médica, entre los que se encuentran el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, Fatronik-Tecnalia, las universidades de Zaragoza, Rey Juan Carlos y Carlos III, y el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC). Con una duración de cuatro años, cuenta con un presupuesto de 5 millones de euros, financiados en el marco de la última convocatoria del programa Consolider-Ingenio que promueve el Ministerio de Ciencia e Innovación.

El ambicioso objetivo del proyecto es desarrollar sistemas bioinspirados que repliquen de la manera más exacta posible los movimientos naturales del cuerpo humano, de modo que representen un importante avance tanto en la rehabilitación como en la compensación para facilitar las actividades diarias de las personas con trastornos motores. Mediante la acción combinada de neurorrobots y neuroprótesis, se pretende restaurar la función motora en pacientes con lesión medular a través de la compensación funcional de los trastornos y promover el reaprendizaje del control motor en pacientes afectados por accidente cerebro vascular y parálisis cerebral.

La principal novedad de HYPER radica en que, por primera vez, se investigará el uso combinado e integrado de neurorrobots y neuroprótesis para desarrollar sistemas híbridos, lo que permitirá una interacción más natural entre los sistemas humanos y las máquinas para la rehabilitación y compensación de la discapacidad motora. Esta combinación de tecnologías supone un salto con respecto a los dispositivos existentes hoy en día (exoesqueletos, prótesis, electroestimulación funcional, etc).

Interacción cerebro-máquina y realidad virtual
Para ello, se investigará en torno a cuatro tecnologías principales: la interacción directa entre el cerebro y la máquina (leer el pensamiento y transformarlo en movimiento), la neurorrobótica (exoesqueletos que se adhieren al cuerpo humano), la neuroprotésica (la estimulación de los músculos mediante niveles bajos de corriente) y la realidad virtual (para facilitar el aprendizaje a la hora de usar los nuevos dispositivos).

Para lograr esta adecuación a las necesidades reales de las personas, el proyecto va a situar a los pacientes en el centro mismo de la investigación, mediante la colaboración con clínicos y usuarios expertos en todas las fases del proyecto (diseño, desarrollo y testeo)

Los accidentes cerebrovasculares y las lesiones medulares son las causas más comunes de parálisis, con una incidencia de 12.000 y 800 casos por millón de habitantes, respectivamente. Ambas, junto con la parálisis cerebral, son responsables de la mayoría de los casos de hemiplejia, paraplejia y tetraplejia, todas ellas causantes de una importante limitación de la movilidad. Por tanto, HYPER persigue ayudar a mejorar la calidad de vida de los afectados por estas discapacidades. Además, se espera que con posterioridad el conocimiento desarrollado puede ser aplicado en el tratamiento de otras enfermedades como el Parkinson.

La aportación de IK4
Para lograr este ambicioso objetivo, los nueve centros participantes aportarán sus conocimientos avanzados en diferentes disciplinas. En el caso de los centros de la Alianza Tecnológica IK4, VICOMTECH-IK4 será responsable de adaptar la tecnología a las necesidades requeridas por los usuarios potenciales de estos dispositivos y explotar el potencial de la realidad virtual en el proyecto, lo que implicará una simulación completa del cuerpo humano.

Por su parte, CIDETEC-IK4 se encargará de desarrollar los sensores que se inserten en las prótesis y midan la presión para responder con naturalidad y confort al movimiento ordenado por el paciente, y de buscar soluciones energéticas adecuadas para los dispositivos.

IK4, 80 M€ de ingresos en I+D+i
La Alianza Tecnológica IK4, integrada por siete centros tecnológicos vascos (CEIT, CIDETEC, GAIKER, IDEKO, IKERLAN, TEKNIKER y VICOMTECH), obtuvo en 2009 un volumen global de ingresos superior a los 80 M€ en I+D+i.

En la actualidad, IK4 aglutina a más de 1.250 profesionales y desarrolla su actividad en torno a ocho unidades científico–tecnológicas: Biotecnología y Biomateriales, Micro y Nano tecnologías, Medio Ambiente y Reciclado, Energía, Gestión y Producción Industrial, Mecatrónica, Materiales y Procesos, y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Esta especialización le permite posicionarse como partner tecnológico de las empresas para acometer cualquier tipo de proyectos en multitud de sectores de aplicación.

Por eso, IK4 es también un referente en participación en proyectos de investigación impulsados por las diferentes administraciones, como el VII Programa Marco de investigación de la Unión Europea, los programas Cenit o Consolider-Ingenio del Gobierno español o el programa Etorgai del Gobierno Vasco.

San Sebastián, abril de 2010

Fuente: noticiasmedicas.es

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Identifican tres genes relacionados con el Alzheimer

Los responsables del estudio calculan que se podría reducir en un 20% los afectados por la enfermedad si se fuera capaz de neutralizar sus efectos adversos.

Dos equipos científicos, uno en el Reino Unido y otro en Francia, han identificado tres nuevos genes relacionados con la enfermedad de Alzheimer. Es el “mayor avance logrado en la investigación de esta dolencia en los últimos 15 años”, ha declarado Julie Williams, profesora de la Universidad de Cárdiff y líder del equipo investigador británico. Estos hallazgos se publican en la revista Nature Genetics. Williams ha señalado que estos hallazgos “son significativos y concluyentes”, añadiendo que “si fuéramos capaces de eliminar los efectos perjudiciales de estos genes mediante tratamientos, podríamos reducir en un 20% la cantidad de gente que desarrolla la enfermedad”. En el Reino Unido (61 millones de habitantes) se declaran cada año unos 100.000 nuevos casos de la variante más común de Alzheimer, la que se sufre a edades avanzadas.

Esta enfermedad, para la que no hay tratamiento eficaz, es un trastorno neurodegenerativo que se manifiesta en un deterioro de las capacidades cognitivas y alteraciones de conducta. Según la Organización mundial de la Salud (OMS), el 0,37% de la población mundial padecía demencia en 2005; se estima que este porcentaje aumente hasta un 0,44% en 2015 y un 0,55% en 2030, a medida que vaya envejeciendo la población.

Estos tres genes son los primeros genes asociados al Alzheimer que se identifican desde 1993, cuando se descubrió que una mutación del gen APOE es responsable del 25% de los casos de la enfermedad diagnosticados. Dos de los genes (llamados CLU y PICALM) han sido identificados por el equipo británico y el tercero (CR1), por los franceses. Del CLU se conocía ya su propiedad protectora del cerebro y, al igual que el APOE, le ayuda a eliminar amiloides, proteínas cuya acumulación es destructiva. La novedad es que, según esta investigación, el gen también ayuda a reducir las inflamaciones dañinas en el cerebro causadas por una excesiva respuesta del sistema inmunológico, función que comparte con el CR1.

Los científicos consideran que la inflamación cerebral puede jugar un papel mucho más importante en el desarrollo del Alzheimer de lo que se pensaba hasta ahora, por lo que estos genes abrirían la puerta a nuevos tratamientos farmacológicos eficaces.

El gen PICALM está relacionado con el transporte neuronal de moléculas y las sinapsis (conexiones entre neuronas), ayudando a formar la memoria del individuo.

El hecho de tener determinadas versiones de estos genes aumenta el riesgo de padecer Alzheimer entre un 10 y un 15%. El descubrimiento “es un salto adelante en la investigación sobre la demencia”, afirma Rebecca Wood, presidenta del Fondo de Investigación del Alzheimer, del Reino Unido, una organización que ha contribuido a financiar el estudio británico. “En un momento en que todavía tenemos que encontrar la manera de detener esta afección devastadora, el avance probablemente suscitará nuevas ideas y colaboraciones en la carrera para encontrar una cura”.

El equipo británico ha realizado su investigación genética en más de 16.000 personas durante dos años.

Fuente: elpais.com

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